Capítulo 28
La noche había pasado muy rápido para todos, ni bien los rayos del sol habían tocado los tejados y ya había movimiento por todos lados en el palacio, los sirvientes se veían haciendo su trabajo con agrado, la actividad había aumentado considerablemente a consecuencia de los daños dejados por la batalla, pero el no tener a Freezer ahí era reconfortante, el salón del trono parecía haber sido preparado desde muy temprano y comenzaba a verse como antes de que la guerra comenzara, Lady Fasha se hallaba hablando con Shin acerca de los Briefs
-Entonces, si su majestad lo aprueba el señor Briefs hará la visita con ustedes hoy mismo
- Me parece bien- dijo Shin complacido- el lugar en la ciudadela es bastante amplio, y si ellos lo quisieran podríamos acondicionarles un par de habitaciones allá para que supervisaran todo más de cerca, la señorita Bulma a menudo se quedaba trabajando hasta tarde y en los pocos días que conviví con su padre pude darme cuenta que hace lo mismo, tener un lugar allá quizás sería más cómodo que ir y venir al palacio
-De hecho, majestad, la señorita Bulma prefiere quedarse aquí y trabajar desde su habitación si usted lo permite, y si no le ofende mi atrevimiento yo también se lo pido, aunque fuera solo por un tiempo
-Comprendo la situación, Lady Fasha- dijo Shin reflexivo- pero necesito que todos pongan de su empeño si queremos recuperar el reino, sé que la señorita Bulma es muy eficiente, pero no estoy seguro de si trabajará bien desde aquí
-Si usted me autoriza yo me encargo de proporcionarle todo para que así sea alteza, ella no es una mujer ordinaria, estoy segura que saldrá adelante, solo dele unos días por favor
-Lady Fasha- dijo de pronto Lord Kibito- con respecto a ese penoso asunto, ¿Qué tanto sabe el señor Briefs?
-Aun nada, Lord Kibito- respondió la mujer
-De acuerdo, prepararé todo para la visita a la ciudadela- Dijo el Lord- y de igual manera cualquier cosa que necesite la señorita Briefs, hágamelo saber
-Gracias excelencia, con su permiso alteza- dijo Fasha reverenciando y saliendo del lugar
-Alteza- dijo Kibito una vez que la dama hubo salido-¿Qué pasará ahora con el compromiso?, Cuando Vegeta sea reconocido como príncipe de la corona su posición cambiará, y después de lo ocurrido quizás la señorita Bulma no sea la mejor opción para el
- ¿Y te preocupas por eso ahora, Kibito?- dijo Shin suspirando
-Debo hacerlo, majestad, he estado a cargo de los asuntos de la familia real desde hace mucho, guardar nuestras tradiciones, reglas y protocolos es parte de mis deberes
-Y lo has hecho bien, pero por el momento ahórrate otro altercado como el de la primera reunión de consejo, ¿recuerdas? Cuando no querías que ella estuviera presente, tuviste que disculparte después
-Lo se alteza, pero esto es algo un poco más complicado, hablamos de la futura descendencia de la casa real, nadie lo sabe excepto nosotros pero sería escandaloso que…
-Estoy consciente de ello, Kibito- dijo Shin interrumpiéndolo- pero desde que ella llegó aquí he vuelto a pensar en un asunto que había olvidado hace ya mucho tiempo- se reacomodó en el trono y habló con aire filosófico- ¿Recuerdas a mi vieja nana?
-Una buena mujer- respondió Kibito- no por nada vuestros padres le confiaron a su heredero
-Es verdad, era una buena mujer, se hizo cargo de mí desde que puedo recordar, el caso es que cuando fui mayor comencé a sentir una gran curiosidad hacia ella, era una mujer muy responsable, cordial, cariñosa, incluso me enseñó a leer antes que iniciara con mi educación formal, por sus retratos de juventud pude darme cuente que había sido muy hermosa, ¿cómo es que estaba sola?
Kibito quedó en silencio, recordaba a la mujer tal y como el príncipe la describía, pero no sabía ni por asomo su historia, el príncipe se aclaró la garganta y continuó
-Fue la tercera hija de un matrimonio de clase de media, su padre era profesor y el mismo se ocupó de su educación. Cuando cumplió dieciséis años su padre fue contratado como maestro particular de los hijos de un conde, muy cerca de Namek por cierto, la familia tuvo que mudarse pero fuera de eso no parecía haber problema alguno. El caso es que al entrar en el mundo de la noble familia, el hijo mayor que tenía su misma edad comenzó a cortejarla, ella se enamoró y él le prometió que se casarían, en su inocencia ella le creyó cada palabra…- Shin se interrumpió dejando pensar a Kibito
-Quiere usted decir que…-quiso completar Kibito
-Así es amigo mío, el muchacho tomó su virtud y nunca cumplió su promesa, eso la marcó de por vida, sus padres nunca lo supieron y ella prefirió huir de todo aceptando un trabajo como institutriz en una ciudad cercana, al cabo de los años se volvió a enamorar, esta vez de un comerciante de telas que solía visitarla regularmente, cuando le propuso matrimonio ella no fue capaz de mentirle y le confesó lo ocurrido en el pasado, obviamente el hombre se decepcionó y desapareció de su vida, después de eso no volvió a permitir que nadie la cortejara, se dedicó solo a su trabajo lo mejor que podía, eso le dio gran prestigio como la mejor institutriz entre las familias de la nobleza y finalmente terminó aquí en el palacio; con el tiempo ella me confió quien había sido aquel muchacho al que se entregó y, bueno, siendo hijo de la nobleza un día lo conocí, no necesito decirte que el muy malandrín siguió con su vida como si nada hubiera pasado, se casó y obviamente se había olvidado de ella - el príncipe hizo una pausa y bebió un sorbo de agua- el caso es Kibito, que siempre pensé que esa buena mujer merecía un hogar, con un esposo y sus propios hijos y si realmente era justo que fuera marginada solo por haberse entregado a un hombre en total inocencia
El Lord se quedó en silencio un tanto avergonzado, comprendía la profundidad de las cavilaciones de su príncipe
-Fue por eso que nos ordenó guardar silencio en el caso de la señorita Briefs- reflexionó Kibito
-Tú lo has dicho, con respecto al compromiso, quiero dejar esa decisión en manos de Vegeta, no lo presionemos y démosle su espacio, a sus ojos no tenemos autoridad alguna para brindarle un consejo, solo nos unes nuestro recién descubierto lazo de sangre, así que, a no ser que el mismo nos lo pidiera mantengámonos al margen, y sea cual sea la decisión que tome, con el silencio de todos el buen nombre de la señorita Briefs quedará protegido, creo que es lo menos que le debemos después haber prestado tantos servicios a la corona, sin contar los de su padre
-Tiene razón, majestad- dijo Kibito sonriendo- será como usted ordene.
Bulma se despidió de su padre desde la ventana de su habitación, el correspondió el gesto a lo lejos y subió al carruaje que le llevaría a conocer la ciudadela, ahora, Bulma había sido instalada en una de las torres del palacio, quedaba un poco separada del resto del castillo pero tenía una buena vista a la puerta principal
-Gracias, Lady Fasha, aquí tengo un buen espacio para trabajar- dijo mirando a su alrededor
-Está un poco aislada- comentó la mujer
-Mejor así- dijo Bulma suspirando- usted comprende
-Desde luego, pero ¿no hubiera sido mejor que fueras con tu padre?, tu misma lo oíste, él está más que dispuesto a quedarse a dormir en la ciudadela para supervisar el trabajo desde mañana mismo si fuera necesario, yo puedo venir a conversar contigo por las tardes, pero con la reinstalación del consejo de guerra quizás no siempre me sea posible, estarás muy sola aquí
-Después alcanzaré a mi padre- dijo Bulma tranquila- solo necesito estar sola unos días para pensar y tranquilizarme un poco - inspiró profundo- después de que hable con Vegeta yo también me iré a la ciudadela permanentemente
-Él puede partir al frente de batalla en cualquier momento- hizo notar Lady Fasha
-Lo sé- concedió Bulma- si eso pasara y aun no estoy lista para verlo, le haré saber mi decisión enviándole una carta antes de que se vaya
-Sería mejor que hablaran- insistió Lady Fasha- y cuanto antes mejor, mi escolta se quedará contigo en todo momento, pero si Vegeta se decide a derribarlos no creo que haya mucho que puedan hacer- se acercó a la muchacha y tomó sus manos entre las suyas- Bulma no renuncies al amor de tu vida solo por lo que ha hecho un cerdo imbécil
-Por favor no más- dijo Bulma bruscamente y separándose de la mujer - todo el mundo sabe lo que pasa con una mujer en mi condición, no es nada nuevo así que no tiene ningún caso que siga ilusionándome, de seguro Vegeta estará de acuerdo conmigo
Lady Fasha suspiró derrotada
-Tengo que ir por unos informes al salón de guerra, nos vemos más tarde- dijo la mujer, y salió rápidamente de la habitación, apenas terminó de bajar las gradas para salir de la torre, se topó de frente con Vegeta
-¿A dónde vas?- dijo cortándole el paso – ella aun no me ha dicho que te llame
-¿Hasta cuándo va a estar entrometiéndose en esto?- dijo Vegeta agresivo
-Ya hablamos de esto, solo dale unos días, o ¿es que ahora si piensas pasar por encima de mí?
-Hágase a un lado- dijo Vegeta en la misma actitud
-No- dijo la Lady decidida y plantándole cara
Vegeta se dio la vuelta furioso y se alejó del lugar, Lady Fasha solo lo observó con tristeza.
Pasaron un par de semanas y la vida siguió su curso en el palacio, por lo menos en la medida que las circunstancias lo permitían, el salón de guerra volvió a ser ocupado con la misma frecuencia de antes pero Bulma no asistió a ninguna de las reuniones, la versión oficial era que se hallaba un poco enferma debido al trabajo extenuante y la hambruna a la que Freezer la sometió, funcionó por unos días pero ahora la servidumbre comenzaba a hacer conjeturas del porque su prometido no la visitaba y en cambio Lady Fasha y su amigo Goku, que comenzaba a hacerse popular entre la gente de Palacio, si iban todas las tardes, por suerte a nadie se le ocurrió pensar ni siquiera de cerca lo que había sucedido; por su parte el señor Briefs se había mudado hacia poco más de una semana del castillo para supervisar los trabajos en la nueva armería y se mantenía ajeno alas murmuraciones.
Una de esas noches, el consejo de Guerra tomó la decisión de que era hora de volver al frente de batalla, Goku partiría de inmediato hacia los territorios del sur con un grupo de avanzada y en dos días los más destacados comandantes volverían a su funciones, eso por supuesto incluía a Vegeta, Bulma lo supo por medio de Goku cuando fue a despedirse de ella y a pedirle que estuviera pendiente de Raditz que seguía con la recuperación de su pierna, le dolió en el alma separarse de su amigo que era una de las pocas cosas que aliviaban su soledad y su desconsuelo; y aunque lo intentó varias veces no fue capaz ni siquiera de escribir la famosa carta que había pensado. Fue entonces que una mañana muy temprano, Lady Fasha le sugirió que fuera al jardín más apartado del palacio a tomar un poco de aire y aclarar sus ideas, salir un poco de su confinamiento le haría bien, las flores aun conservaban una cuantas gotas de rocío sobre sus pétalos, sentir la brisa matutina en el rostro era agradable después de tantos días de encierro
-Señorita Bulma- se escuchó la voz de Lord Bojack acercándose- espere un momento
Bulma detuvo su andar y se volvió hacia él con el semblante serio y aun sumergida en sus pensamientos
-Buenos días lord Bojack- devolvió cortésmente el saludo
-Bueno días- correspondió Bojack besando su mano desconcertándola, desde que lo conoció no era común que mostrase tanta familiaridad hacia ella- que bella mañana ¿no?, es una fortuna que el humo de las explosiones ya se halla disipado por completo, el cielo está muy despejado, por un segundo creí estar viendo sus ojos- dijo con cierto toque de galantería
-¿Disculpe?- dijo Bulma confundida
-Oh lo siento, la verdad es que no hay punto de comparación, sus ojos son aún más bellos, como todo en usted
-Lord Bojack,- dijo Bulma con cierto tono de severidad- ¿Quiere explicarme porque me habla de esta manera?
-Lo siento- respondió Bojack con una inclinación de cabeza- no ha sido mi intención ofenderla, solo alagarla, no me lo tome a mal, de ningún modo he querido faltarle al respeto, solo procuro un poco de cercanía, claro si usted me lo permite y no hay inconveniente en pedirle permiso a su padre
-Sigo sin entender, acaso usted…-dijo Bulma dubitativa
-Es una mujer bella, inteligente, con mucho carácter… y siendo sinceros yo no me estoy haciendo más joven, necesito a alguien a mi lado, y porque no pensar en herederos también
-¿Es esa forma de hablarle a mi prometida, Lord Bojack?- dijo Vegeta apareciendo repentinamente, Bulma dio un respingo y estuvo a punto de salir corriendo pero las piernas no le respondieron
-Pensé que ese compromiso iba a disolverse- dijo Bojack sin preocupación alguna en su voz
-Pero aún no sucede- dijo Vegeta con firmeza- hasta entonces debería guardar su distancia ¿no lo cree?, no es propio de un lord de la casa real cortejar a una dama cuando se encuentra sola, sin el consentimiento de sus padres, y menos si esta ya se ha prometido en matrimonio, lo sabe muy bien Lord Bojack
-De acuerdo- dijo Bojack a la vez que giró sobre sus talones y comenzó a alejarse- pero procura avisarme cuando rompas tu compromiso- dijo a la distancia- no tardes mucho- y terminó por desaparecer al interior del castillo
-¿Quién diría que él también es capaz de portarse como un idiota?- comentó vagamente Vegeta y fijó sus ojos negros en Bulma, la chica de pelo azul bajó la mirada- ¿te faltó al respeto?
-No- dijo Bulma tímidamente y continuó con la cabeza gacha
- ¿Qué haces aquí?- preguntó Vegeta calmadamente
-Solo quería tomar un poco de aire fresco - respondió Bulma con timidez, Vegeta se acercó a ella y la tomó de la barbilla para hacer que lo mirara
-No deberías andar sola en este lugar tan apartado, aunque la vigilancia se ha reforzado podría ser peligroso
-Lo sé, mejor regreso a mi habitación- dijo Bulma haciendo ademán de irse pero Vegeta se lo impidió tomándola suavemente del brazo, ella lo miró directamente a los ojos
-Bulma, no podemos seguir con este tonto juego, ¿Por qué no quieres hablar conmigo?, lo menos que merezco es una explicación de tu parte o ¿no?- dijo Vegeta tratando de no sonar muy rudo
La chica permaneció en silencio por unos segundos y finalmente respondió
-Lady Fasha ya te lo dijo, no creo que hagan falta más explicaciones de las que ya te dieron, por mi parte no hay más compromiso, como soy yo la que lo está rompiendo deberé pagar la multa, solo tienes que decir cuánto y…
-Yo no deseo terminar con nuestro compromiso- dijo Vegeta molesto- no lo aceptaré y me importa un comino que te hayas convertido en la protegida de la maravillosa Lady Fasha- dijo Vegeta con sarcasmo- tu padre aún está vivo de todas maneras y fue el quien me dio su palabra así como yo di la mía
-Vegeta, por favor….-dijo con la tristeza impresa en el rostro- tú eres un príncipe, aun no te han reconocido públicamente pero lo eres, ¿porque ibas a querer a una mujer deshonrada a tu lado?- dijo Bulma con los ojos vidriosos- cuando todo esto termine por favor olvídate de mí y de lo que pasó, de cualquier forma ya no tiene remedio y no te obligaré a cargar conmigo, no tienes por qué hacerlo y yo tampoco tengo derecho de exigírtelo- dijo limpiando sus parpados con el dorso de la mano
-¿Lo que pasó, eh?,- dijo Vegeta en un suspiro- en lo que respecta al imbécil de Zarbón juro que lo mataré apenas deje de ser un testigo útil para la corona, estoy en todo mi derecho de cobrarme la afrenta y vengar tu agravio, le haré pagar cara su osadía como el asqueroso insecto que es- dijo Vegeta endureciendo el tono de su voz
-¿Y qué arreglarías con eso?- dijo Bulma dejando salir su llanto- jamás recuperaría lo que perdí
-Pero dejaría claro cuál es el destino que le espera a todo aquel gusano miserable que se atreva a tocar a mi mujer- dijo Vegeta subiendo la voz, Bulma dejó de llorar momentáneamente, él le tomó ambas manos y dejó que ella hablara
-Vegeta, tú, ¿aun quieres casarte conmigo? Aunque ya no sea…- él le puso un par de dedos sobre los labios para impedir que siguiera hablando
-No fue tu culpa Bulma, ese desgraciado esperó el momento más apropiado para aprovecharse de ti, y lo que es peor, lo hizo para vengarse de mí, quiso sanar su orgullo herido lastimando a mi futura esposa, lo que lo hace aún más vil, - dijo comprensivo y la abrazó con ternura- lo he pensado bien estos días y estoy más que seguro que no podemos dejarlo que se salga con la suya, por eso deja ya deja de atormentarnos a los dos con ese asunto, no me importa… Te amo…
-¿Qué?...- dijo Bulma parando su llanto en seco, se separó un poco y abrió desmesuradamente los ojos para mirarlo, Vegeta volvió a estrecharla entre sus brazos, muy fuerte como si temiera que se la arrebataran
-Bulma- el tono de su voz era dulce- deja de culparte, olvidémoslo, eres mía, lo fuiste desde siempre, en todos estos días no pude imaginarlo de otra forma, por favor…-dijo en un largo y suplicante suspiro- terminemos con esto
Bulma comenzó a sollozar contra su pecho, pero ahora su llanto era de alegría, el suave palpitar del corazón de Vegeta la arrulló por un momento y dejó que su aroma llenara sus sentidos, temió que estuviera soñando, pero no, su respiración que aspiraba el aroma de su cabello y el firme tacto de sus manos sobre su espalda le confirmó que él era real y estaba ahí mismo, declarándole un amor infinito y limpio que no podía ser mancillado por nada, lentamente se separó y buscó su rostro para después unir sus labios con los de su amado, el correspondió al principió con suavidad y ternura para poco a poco transformarse en un beso cargado de pasión con sus respiraciones entremezcladas, se separaron un poco para recuperar el aire que empezaba a faltarles pero sin romper el abrazo
-Te amo- dijo ella mirándolo a los ojos- nunca podría amar a otro, yo solo quería que….-dijo volviendo a llorar-
-Mujer tonta- dijo él con suaves palmadas en su espalda
Sin que pudieran darse cuenta, tres figuras los observaban sigilosamente desde un balcón de la última ala del castillo que se ocultaba parcialmente tras las ramas de un cedro
-¿Lo ven? todo resultó bien- dijo Lady Fasha en un suspiro- por cierto Lord Bojack, no sabía que fuera usted tan galante- dijo la dama divertida
-No lo soy- respondió el aludido- solo me acordé de las frases de un viejo poema que me hicieron aprender mis tutores de niño
-Disculpe por haberlo hecho ser el villano, por un segundo me temí que Vegeta pudiera agredirlo de alguna forma- dijo Lady Fasha
-Bueno, eso era un riesgo que había que correr, pero valió la pena, solo que quizás no me inviten a la boda – dijo el Lord un tanto desilusionado
-Por favor, siendo primo del príncipe Shin eso es imposible, de seguro en unos días ninguno de los dos le tomará importancia a esto, de eso nos vamos a encargar nosotros, ¿no Nappa?
-Así es, podemos decirles que estaba ebrio- dijo Nappa sonriendo
-¿A las ocho de la mañana?- dijo Bojack incrédulo pero divertido
-O con resaca quizás- dijo Nappa haciendo que todos rieran ligeramente pero se callaron al darse cuenta que podrían ser descubiertos
- Nappa creo que ya es hora que vaya por Vegeta, y muchas gracias por ayudarnos citándolo en este lugar, llegó justo a tiempo
-No hay de qué, siempre he pensado que Vegeta es demasiado temerario, no voy a juzgar su entrega como soldado pero si deja su vida en una sola batalla no estará presente para ganar la guerra, el sentar cabeza le dará un motivo para tener algo a qué regresar, y siendo sinceros la señorita Briefs es la mujer ideal para él, no me cabe la menor duda
- Mejor vámonos ya, tenemos muchas ocupaciones que cumplir todavía- dijo Lady Fasha adentrándose en el castillo y seguida por los hombres
- Y ¿por qué urdir este plan, mi Lady?- pregunto Bojack mientras caminaban
-Porque acabaron con mi paciencia, Bulma encerrada todo el día en esa torre sin tomar decisión alguna, y Vegeta pudo haber derribado la puerta y pasar por encima de cualquiera si realmente quería verla, pero no, ahí estaban los dos evadiéndose de una u otra forma, alguien tenía que hacer algo - respondió ella con firmeza - deberíamos pedir que coloquen otra silla en el salón del consejo, quizás Bulma ahora si quiera asistir- dijo dando por zanjada la conversación al tiempo que apuraba sus pasos.
Sin embargo el trabajo de Lady Fasha aún no terminaba, un poco más tarde Bulma y Vegeta acudieron a ella para consultarla en algunos asuntos, y ese mismo día por la tarde, la dama estaba otra vez hablando con el príncipe y Lord Kibito.
-¡Una boda en tan poco tiempo!- exclamó Lord Kibito con ojos desorbitados.
-Lord Kibito usted podría oficiar la ceremonia, es representante de la corona, consejero real y miembro de los Kaios. Ningún juez tendría mejores credenciales que usted- decía la Lady en actitud persuasiva
-Supongo que sí pero ¿Por qué tanta prisa?, el ala de las celebraciones nupciales quedó muy dañada en el incendio y no hay manera de tenerla lista para esta noche
-No puede ser de otra manera, Vegeta se va mañana y dados los últimos acontecimientos es natural que quiera dejar a Bulma protegida bajo su potestad y su apellido, ¿no lo cree usted alteza?
-Estoy de acuerdo,- dijo el príncipe- podemos oficiar la ceremonia aquí misma en el salón del trono
-¿Está seguro alteza?- dijo Kibito
- Muy seguro Kibito, de hecho a mí me parece muy correcto de parte de Vegeta. Estoy muy apenado por las acciones de mi hermana como cómplice en todo esto, así que no puedo pensar en una mejor manera de resarcirlo que facilitando todo para su matrimonio, toma Kibito- dijo entregándole al Lord un anillo que recién se había quitado de los dedos en el cual se hallaban grabados dos caprichosos listones enlazados- oficialmente estas facultado, claro, si no quieres devuélveme el anillo y yo mismo podría oficiar la ceremonia
-Bueno supongo que si recibo el anillo representativo de nupcias de sus manos no hay ningún inconveniente- replicó Kibito- iré a prepararme y a disponer lo necesario para la ceremonia, aunque solo puedo prometer algo muy breve y sencillo- dijo el Lord
-Gracias excelencia- dijo Lady Fasha triunfante- iré a decírselo a los muchachos
Esa noche, Bulma se presentó ataviada con un vestido rojo bordado con flores de lis en finos hilos dorados provisto de mangas largas y una atado a la cintura confeccionado en listón de seda verde, estos eran los colores más usados en la realeza, ambos simbolizando la fecundidad y la juventud, el cabello de la joven había sido trenzado y recogido tras la nuca, decorado a su vez con las orquídeas más blancas y frescas que los jardines de palacio pudieron proporcionar , recorrió el pasillo con pasos ligeros mientras lucía una gran sonrisa, al fondo del salón la esperaba Vegeta, los colores de la camisola que usaba eran los mismos que los del vestido de la novia , y solo complementado con un pantalón de lino negro, sobre su pecho se dejaba ver el escudo de la casa Ouji que hoy portaba con tanto orgullo, y en cada dedo anular de ambos un anillo de oro recién pulido, desde luego la encargada de disponer cada ropaje y ornamento fue Lady Fasha, ella sonreía complacida ante la escena desde el fondo del salón; el resto de la concurrencia no eran muchos; asistieron el señor Briefs, Nappa, Raditz apoyado sobre un par de muletas, Lord Bojack, cuya presencia desconcertó por un segundo a los novios pero ninguno le tomó mayor importancia, no se habían hecho anuncios ni fiestas de compromiso como era tradición, así que como testigos para dar fe del matrimonio por parte de la Corona, se convocó a los Lores Nishi y Kaito. Apenas la novia estuvo frente al novio, Lord Kibito habló
-Bulma, Vegeta, ¿Han venido aquí por su voluntad?- dijo con voz solemne
-Si – respondieron los novios al unísono
-Esta noche me complace oficiar y a la vez ser testigo de su unión en matrimonio- continuó Lord Kibito- la cual debe ser para bien, para siempre, y conservando nuestra sagrada y milenaria tradición- hizo una ligera pausa- ahora intercambien sus anillos
Vegeta se quitó el anillo de la mano izquierda y lo colocó en la mano de Bulma, ella se quitó el suyo y lo colocó en la mano de Vegeta, de inmediato Lord Kibito, tomó las manos de ambos y las unió por la palmas separando un poco los dedos anulares de ambos, sobre los cuales enrolló un cordel dorado
-Este es el símbolo de la unión que no debe ser rota,- dijo el Lord cerrando los ojos y sin soltar los dedos de ambos,- la esposa bajo la potestad y protección del esposo, el esposo como el señor y el proveedor de su casa, ambos convertidos en un solo pilar para el nacimiento de una nueva casta, una unión sagrada desde nuestros ancestros; su deber a partir de hoy es preservarla y perdurarla hasta el final de sus días y enseñarla a su descendencia- dijo y abrió los ojos lentamente, un lágrima se asomó a los ojos de Bulma pero sin borrar sus sonrisa, Vegeta mantuvo el rostro serio pero dejó esbozar una leve sonrisa de medio lado, acto seguido Lord Kibito sirvió una copa de vino y ofreció un sorbo a cada uno
-Por el poder que me otorgan nuestro noble reino y su majestad como legítimo heredero de la corona, yo los declaro esposos, unidos en legítimo matrimonio.
El siguiente paso en la ceremonia consistía en una pequeña ovación para los recién casados pero el príncipe se adelantó a la reacción de todos
-Kibito- habló acompasadamente el príncipe Shin y le extendió la mano al Lord pidiéndole la copa que aun sostenía, se la dio y el joven heredero al trono le dio un largo sorbo sorprendiendo a los presentes
- ¿Qué sucede?- preguntó el señor Briefs por lo bajo
-El príncipe acaba de tomar el matrimonio bajo su protección al beber de la misma copa que ellos- le explicó Kaito- ahora es como si fueran de la familia
Pero las sorpresas no terminaban ahí, el príncipe se puso de pie y pidió una vieja espada que descansaba sobre un pedestal en la sala, era uno de los pocos tesoros que habían sobrevivido a la invasión de Freezer, se puso de pie tomándola fuertemente de la empuñadura e hizo una señal para que Vegeta se arrodillara, este no comprendía muy bien que ocurría y francamente parecer sumiso ante los demás no era lo suyo, pero de todas maneras obedeció
-Quiero ser el primero en felicitar y honrar este matrimonio, desearles una larga vida juntos y un futuro próspero, es tradición otorgar un regalo a los recién casados y me disculpo por no cumplir con ella hoy mismo, pero quiero destacar la labor de Vegeta y su servicio al reino- el aludido levantó brevemente la cabeza- Es para mí un honor otorgarte el título de Lord- dijo descansando la hoja de la espada sobre el hombro derecho de Vegeta- no por tu sangre, sino por tus acciones de gran mérito - dijo al tiempo que cambiaba la espada al otro hombro- de pie , Lord Vegeta
-Lord Vegeta- repitieron el resto a manera de ovación e inclinaron ligeramente la cabeza al tiempo que vegeta se ponía de pie, quizás este reconocimiento era pequeño para el príncipe que en realidad era, pero al menos le daba un posición y ciertos privilegios en el palacio
-Señora- dijo el príncipe Shin besando con cortesía la mano de Bulma que lucía a todas luces emocionada, por primera vez la llamaban así, y era nada menos el heredero al trono quien lo hacía
-Gracias majestad- correspondió ella con una reverencia
Para este punto todos se olvidaron del protocolo y se abalanzaron a felicitar a los ahora esposos entre abrazos y buenos deseos formando una pequeña bulla, al cabo de unos minutos, Lord Kibito palmeó fuertemente las manos para atraer la atención de todos
-Si están de acuerdo conmigo pasemos al comedor, la cena está servida
Todos obedecieron dejando que Bulma y Vegeta que la llevaba del brazo guiaran el pequeño séquito como era la costumbre, el príncipe a pesar de su investidura tomó su lugar detrás de ellos junto con Lord Kibito, los demás fueron tras ellos caminando por el pasillo
-Debió avisarnos con un poco más de tiempo mi Lady, el platillo de esta noche es algo sencillo- comentó Lord Nishi mientras caminaban
-Ya tendremos tiempo para un gran banquete, con música y un baile como es debido, ¿verdad señor Briefs?
-Ya lo creo, pero esta sencilla ceremonia fue agradable, lástima que mi esposa se la perdió- comentó el padre de Bulma
-No se preocupe, señor Briefs- dijo lady Fasha- cuando hagamos la celebración no faltará nadie, le prometo que yo misma me encargaré de eso, y ¿Qué cenaremos? – dijo volviéndose a Lord Nishi
-Solo un sencillo cocido de carne- dijo ajustándose el monóculo- hubiéramos encargado por lo menos una tarta como postre
-No se preocupe Lord Nishi, he escuchado que el cocido de carne del palacio es muy bueno
-No ha probado otro igual en todo el reino mi Lady – dijo el Lord animado
El alegre cortejo entró en el comedor donde se les unieron otros miembros de la orden de los Kaios y miembros distinguidos de la guardia real, el ambiente era festivo y sirvió para que todos se relajaran un poco antes de volver al tétrico ambiente de la guerra, Bulma estaba radiante al lado de su esposo, apenas el día anterior había perdido la esperanza de que aquello pudiera ser posible, pero hoy lo era, incluso los sirvientes parecían contentos de atender la sencilla celebración, cada persona con quien departieron esa noche aprovechó para brindarles sus buenos deseos.
Al término de la cena muchos se retiraron a descansar a sus habitaciones y solo unos cuantos permanecían en la sobremesa, la joven pareja por su parte se retiró a la alcoba que se había dispuesto para ellos; la felicidad de Bulma fue reemplazada por la ansiedad y el miedo apenas se quedó a solas con su esposo, se mantuvo de pie cerca del espejo solo atinando a retirar torpemente las orquídeas de su pelo y liberar su cabello con manos temblorosas, sintió su corazón palpitar de forma acelerada y de manera instintiva se llevó ambas manos al pecho en un instante de confortarse un poco, se sintió rebasada por el miedo a un rechazo de parte de Vegeta y un sabor acre se hizo presente en su boca al pensar en el ultraje que había sufrido a manos de Zarbón, durante el día no había pensado en que este momento llegaría, ¿Qué iba a suceder con ellos ahora?... de repente sintió la manos de Vegeta alrededor suyo, al principio una presión suave que poco a poco fue tornándose en un posesivo abrazo
-Estas temblando- dijo suavemente en su oído, ella permaneció callada intentado calmar el temblor de sus dedos, de pronto sintió como él la giraba suavemente hasta que ambos se encontraron mirándose a los ojos, Bulma desvió la mirada, él la tomó con delicadeza de la barbilla para hacer que lo mirara otra vez, los ojos negros de Vegeta eran intensos y profundos, poco a poco acercó su rostro al de ella y comenzó a depositar besos suaves alrededor de sus boca, Bulma sintió como sus músculos comenzaban a destensarse
-No tengas miedo- dijo él cerca de su oído- ¿ya no recuerdas aquella vez en la posada? O ¿en el jardín en casa de Lady Fasha?- preguntó con la respiración acelerada haciendo que Bulma se sonrojara- nada nos los impide ahora- dijo al tiempo que subía y bajaba las manos delineando su cintura, Bulma tomó el rostro de él entre sus manos acariciándolo un breve instante para después acercarlo al suyo y fundir sus labios en un beso, al principio suave, después intenso, para finalmente tornarse apasionado, sin separarse Vegeta los condujo a ambos hasta la cama y recostó suavemente a su esposa sobre el colchón, separó lentamente sus labios y estudió su rostro con cautela, leyó la aprobación en su mirada y sintió su cuerpo relajarse debajo de él mientras ella le acariciaba los mechones en flama del cabello, el continuó entonces con su juego de besos alrededor de su cuello
-Te amo…-dijo Bulma entre suspiros- estoy tan feliz de ser tu esposa
-Ahora eres mi mujer- dijo volviendo a tomar sus labios y recorriendo libremente su cuerpo con posesivas caricias siendo correspondido ávidamente por las de ella, entregándose el uno al otro gradual y completamente hasta ser uno solo; todo temor e inhibición no existió más, la noche fue solo de ellos y para ellos, nunca ha existido otra materialización más perfecta del amor que la fusión de dos seres que se aman.
Vegeta era un soldado muy consciente de sus responsabilidades y tenía que reunirse con su tropa para darles indicaciones antes de salir al campo de batalla otra vez a pesar de ser muy temprano aun; contrario a su costumbre de mantener un gesto completamente serio la mayor parte del tiempo, una ligera sonrisa de lado asomaba a su rostro, el mismo se sentía de una forma diferente, quien lo diría, Vegeta Ouji despertando un día a punto de partir a la guerra como un hombre felizmente casado, y la forma en que había sucedido le resultaba aún más difícil de creer
-Buenos días Lord Vegeta- se escuchó la voz de Lady Fasha unos pasos más adelante del pasillo que aún se hallaba solitario- iba a buscarte ahora mismo
-¿Pasa algo?- preguntó Vegeta con cautela
-Tus tropas quieren saber si saldrán hoy mismo o se aplazará la salida, ya todos se enteraron que te casaste- dijo la dama con ligera picardía – aunque sé que el motivo por el que la boda se apresuró es porque debías salir hoy, pensé que podrías haber cambiado de opinión
-Iba ahora mismo a reunirme con ellos, todo sigue de acuerdo a lo planeado- respondió Vegeta- sería un fastidio reunir de nuevo al consejo de guerra para cambiar los planes
-Está bien, como tú digas, y por cierto,- Lady Fasha miró a ambos lados del pasillo cerciorándose que no hubiera nadie cerca- si tu semblante no me dijera otra cosa diría que la pasaste muy bien anoche – Vegeta se sonrojó ante el osado comentario de la mujer que dejó escapar una discreta risa – vamos mi Lord no es para tanto, solo piensa que hablas con otro hombre y no con una gran una dama de sociedad, si te soy sincera tú te ves mucho mejor que muchos recién casados que he conocido, por eso creo que todo ha salido espléndidamente - Vegeta se sonrojó aún mas
-¿Le han dicho que es una vieja bruja?- dijo Vegeta relajando sus facciones e intentado recuperar el aplomo
-No tienes idea de cuantas veces-respondió lady Fasha relajada- date prisa mi Lord, y después de que hables con tus hombres ve al salón del trono, Lord Kibito necesita hablar contigo
Vegeta solo reverenció con la cabeza en señal de aprobación, para alguien como el hablar de cosas tan íntimas con alguien que no fuera Nappa quedaba fuera de lugar, por eso caminó a paso veloz por si a Lady Fasha se le ocurría decir otra cosa, por su parte la mujer rio para sus adentros, no hubiera querido incomodarlo pero con todo y su carácter de dama de sociedad, le fue imposible resistirlo.
Como este sería el día en que las tropas debían partir, el movimiento en palacio se hacía aún más ajetreado, cada soldado revisaba sus armas y provisiones para el viaje, los establos se abarrotaron de sirvientes que cepillaban y alimentaban a los caballos para el viaje, los soldados a cargo de la infantería limpiaban cañones y probaban catapultas desde temprano además de disponer barriles de pólvora lista para ser disparada y municiones que habían de cargarse con la mayor rapidez posible en cada carromato destinado a ello; podía verse también al señor Briefs ir de grupo en grupo de soldados dando las ultimas indicaciones a los operadores del armamento, además de instrucciones precisas sobre que hacer en caso de que las maquinas sufrieran alguna descompostura, pero sin duda alguna, lo que más pesaba a todos eran las despedidas al separarse de sus seres queridos por un tiempo, y la gran interrogante en las mentes de todos de cuando se verían de nuevo, o , si esto sería posible, pues no hay guerra que no cobre vidas, no importa quien la gane; a cada minuto el momento de partir se aproximaba, y, como el resto de los habitantes del palacio, Vegeta y Bulma se preparaban en su alcoba para retomar cada uno sus funciones
-Hay mucho movimiento en todo lados- dijo Bulma mientras ayudaba a Vegeta a terminar de colocarse el uniforme de batalla, le era muy gratificante tenerlo en esa cercanía, ya sin temor alguno se recargó sobre su hombro - los solados parecen estarse preparando para cualquier cosa
-Es natural, no hemos tenido noticias de la sabandija de Freezer desde que recuperamos el palacio,- respondió el ajustándose un poco los puños de la camisa y recostado un poco la cabeza sobre la de su esposa,- pero ha habido demasiada confusión en las provincias cercanas los últimos días, estos pequeños enfrentamientos que sucedieron entre el pueblo y la nobleza podrían ser un distractor, varios de esos granujas que han hostigado a los ciudadanos estos días fueron grandes amigos de Freezer, los recuerdo bien a todos, no me extrañaría que hicieran todo este circo para cubrirlo , seguramente piensan que si el gana saldrán beneficiados
-¿Eso no sería traición?- preguntó Bulma al tiempo que se separaba de él para dejarlo ponerse las botas – se supone que la nobleza debería ser fiel a quien le otorga sus títulos y sus muchos privilegios
-Desde luego, pero esas sabandijas no tienen inconveniente en venderse al mejor postor, si ganamos te aseguro que vendrán arrastrándose a implorar clemencia y juraran por sus madres si es necesario que nunca nos han traicionado con tal de conservar su posición
-Eso sería repugnante, ojala que el príncipe Shin se comporte con ellos con la misma firmeza que lo ha hecho con su hermana- dijo Bulma yendo al espejo y comenzado a cepillar su cabello- pero con todos esos pequeños disturbios en el camino será difícil que llegues a los límites de la región sur para encontrarte con Goku
-Por eso debemos restaurar el orden en cada provincia sobre la que avancemos, si existe algún indicio de traición serán apresados de inmediato, no importa si son nobles o plebeyos- dijo terminando de calzarse las botas y poniéndose de pie para luego tomar los guantes que descasaban sobre el borde de la cama- y por cierto , Lord Kibito designó un par de mucamas para que te atiendan, será tu servicio personal así que si no te gustan o tienes alguna queja puedes cambiarlas con toda libertad, o si necesitas de más sirvientes solo tienes que decírselo - comentó Vegeta acercándose a ella
-Al único que necesito es a ti- dijo ella volviéndose hacia él y terminando de cepillarse el pelo- ten mucho cuidado en el frente- dijo volviéndose a mirarlo con ternura, Vegeta por su parte cortó la distancia entre ambos abrazándola por la espalda y colocando la cabeza en el hueco de su hombro, aspiró el aroma de su pelo con ternura
-¿Asustada? – dijo Vegeta suavemente
-Preocupada- respondió ella en un suspiro- por favor, ten mucho cuidado- dijo estrechando su rostro con el de su esposo que seguía recostado en su hombro, cerró brevemente sus ojos
-Tendré cuidado- dijo Vegeta tranquilo- ¿No confías en tu esposo?- preguntó con galanura
-En quien no confío es en ese pillo de Freezer- dijo ella dejando asomar un gesto de angustia- si tan solo supiéramos donde se esconde, pero parece que con él nunca se sabe… yo solo quiero que esto termine pronto- Vegeta depositó un breve beso en sus labios
-Todo el reino espera lo mismo- comentó Vegeta al separarse- por eso todos los comandantes debemos hacer lo necesario para que así sea, es una encomienda personal del príncipe Shin a nosotros
-Mi padre y yo también vamos a trabajar muy duro,- dijo Bulma girándose un poco para quedar de nuevo frente a el- los nuevos prototipos que diseñó estarán listos dentro de un par de semanas
-¿Vas a irte a la ciudadela con él?
-No por ahora, si es necesario iré pero mientras tanto me quedo
-Te va resultar muy cansado ir y regresar todos los días, ¿Por qué no lo reconsideras?
-Quiero estar aquí cuando vuelvas- dijo Bulma sonrojada y bajando un poco la mirada, Vegeta sujetó su barbilla para hacer que lo mirara
-No sabemos cuándo será eso- dijo dedicándole una intensa mirada con sus profundos ojos negros- pero, porque no haces uno de esos artefactos de comunicación como la otra vez, al estar aquí no te será difícil saber dónde estoy- la estrechó con fuerza entre sus brazos y ella correspondió el abrazo- también voy a extrañarte- susurró vegeta muy despacio, pero fue suficiente para que ella lo escuchara; un golpeteo en la puerta los sacó de su ensoñación y se separaron brevemente
-Lord Vegeta- llamó un sirviente desde fuera
-Adelante- concedió Vegeta al visitante y adoptó unas postura erguida al igual que Bulma
-Mi Lord, sus soldados están listos y su alteza le espera para pronunciar la despedida de las tropas- dijo el recién llegado inclinando la cabeza
-Voy ahora mismo- dijo vegeta y el sirviente salió de la habitación, el por su parte se volvió hacia Bulma – ya es hora- ella solo asintió en silencio y salió al pasillo caminando del brazo de su esposo
La tan temida hora había llegado, otra vez iban a la misma plazoleta donde se habían despedido al comienzo de la guerra, quizás este día algunas cosas habían cambiado pero el sentir en el corazón de Bulma era el mismo, de nuevo se escuchó el discurso del príncipe Shin motivando a los soldados a volver con la victoria, en algún momento su padre le dijo algo y le dio una palmada en la espalda, pero ni siquiera pudo distinguir lo que le decía, por un instante se sintió un poco egoísta al no dedicar una mirada a los soldados que también partían, toda su atención estaba puesta en el hombre que partía al frente a su tropa, y una vez más su corazón y sus pensamientos fueron hacia él
-Vuelve pronto Vegeta, te estaré esperando mi príncipe…
Y de nuevo las tropas se enfilaron hacia un destino incierto.
Hola buena noches a todos, capitulo cursi ¿no?, quizás haya sido el ambiente lluvioso con el cual terminé de escribirlo XDXDXDXD, de hecho al igual que sucede con muchas historias el momento de la reconciliación suele ser el más esperado y ansiado (al menos para mí) , además de que el momento de la boda habitualmente suele cerrar cada historia romántica, pero en este caso quise explorar más la situación de una pareja que debe comenzar su vida como matrimonio teniendo que separarse y esperar un tiempo para verse de nuevo, además de que me tardo mucho en actualizar y quise que el capítulo se enfocara mayormente en ellos dos, pero no olvidemos que el villano de esta historia no se rinde fácilmente y quizás no lo tome bien cuando sepa que nuestra pareja se ha casado y Vegeta ahora ostenta un título nobiliario, en fin nos vemos en el siguiente capítulo, yo espero tanto como ustedes que no tarde demasiado. Besos y abrazos a Josselinpaolaaguilarhernandez, Lupita596, Chio bunny, Elizabeth, Darkeli muchas gracias por sus comentarios preciosas.
Buena noches y que sueñen bonito, bye, bye.
