Bleach y sus personajes no me pertenecen, son creación del gran y un poco odiado Tite kubo, yo solo tome a los personajes para hacer esta historia.
Hola! Gracias a todas (os) los que entran a leer el fic, a los que dejan review, y a los que lo ponen en fav o follow.
Primero, espero que todos estén bien con respecto a la Pandemia mundial a la cual todos nos hemos visto afectados de alguna manera, y si alguien ha perdido a algún ser querido por esta terrible situación, lo lamento de todo corazón.
Ahora, en relación al historia, creo que no ha pasado tanto tiempo desde la última vez que subí un capítulo, pero ya estoy de vuelta, sobre todo quería subir capítulos durante el esperado ¡MES ICHIRUKI!, aún no sé si suba alguna historia relacionada a los temas que se estipulan, espero que me de un atacaso artístico y pueda subir algo, siempre he querido participar, y como no tengo habilidades para el dibujo, supongo que podría hacerlo con alguna historia corta, aunque siempre que planeo un one shot, se termina alargando ajajajaja la verdad es que me senté frente al computador esperando que me naciera alguna idea para el mes, pero primero le di un vistazo a en que había quedado esta historia, y antes de darme cuenta estaba inspirada escribiendo el capítulo, así que henos aquí. Si todavía hay gente que siga esta historia, espero que les guste, puede que crean que es muy abrupto lo que pasó, o que sea muy extraño y piensen que me volví loca, pero tengo un punto, que se abordará en los próximos capítulos, no estoy segura de cuanto le quede a esta historia, pero si puedo asegurarles que nos vamos acercando al final.
Si algun participa en el Mes Ichiruki déjenme los links para las historias o dibujos! amo ver como las personas dan rienda suelta a sus talento este mes!
Frase: "En realidad, el corazón es el músculo más fuerte. Acaba por curarse. Sólo hace falta tiempo y amigas increíbles junto a ti"
Capítulo 23
Tenía casi todas las cosas listas para esta noche, aun no estaba segura de que fuera una buena idea salir de fiesta siendo que me iba en dos días, pero no había podido negarme a la petición de Rangiku, y digamos que medio se lo debía por todas las cosas que había hecho por mí, tanto en el pasado como ahora, y si ir de fiesta con ella lograba poner una sonrisa en su cara, lo haría encantada.
- ¿segura que tienes todo?
- si
-recuerda llevar tu carnet*, no quiero quedarme afuera del club otra vez porque los guardias no crean en que eres mayor de edad.
Recordar cómo nos perdimos una de las mejores fiestas a la cual nos había invitado uno de los tantos novios de Ashido debido a que el guardia no confiaba en que tuviera más de 18 años, aún pesaba sobre mi cabeza.
- ¡fue solo una vez! Y para que me creas, ve como lo guardo en mi cartera – hice que viera como guardaba mi billetera.
- así me gusta - dijo mientras terminaba de arreglar su cabello frente al espejo.
Era increíble cuanto se podía demorar en estar listo, había comenzado a arreglarse antes que mí, y hace 20 minutos yo estaba lista sentada en el sillón esperándolo. Comencé a jugar otra partida de Candy Crush cuando el teléfono de la habitación sonó.
- ¿diga?
- señorita Shirayuki, ya llegó su vehículo.
- muchas gracias, bajamos enseguida - colgué
- Ashido, hora de irnos.
- en un minuto - el cual se transformó en 10 minutos hasta que por fin salió del baño - ¿Cómo está mi pelo?
Rodé lo ojos - está perfecto, tanto que casi me da tristeza que en cuanto pongamos un pie en la pista y comiences a sudar, se desmoronará.
- lo sé, todo lo que necesito es hacer una entrada impactante para tener la atención de algún chico guapo, de igual forma cuando estemos en la cama me vera todo sudado.
- eres un descarado - dije mientras reíamos cerrando la puerta de nuestra habitación.
Íbamos bromeando y riendo cuando pasamos por el hall central, saludando a la recepcionista.
- Señorita, disculpe, pero acaba de llegar una vista para usted.
- lo sé, el vehículo que me espera afuera - dije mirando molesta a Ashido.
- no, me refiero a que alguien vino a verla.
- Rukia - la voz me era familiar pero no entendía que hacía aquí.
- ¿Arizawa-san?
-Ahora son Abarai ¿recuerdas? - dijo sonriendo hacia mí, aunque sus ojos no se contagiaron de esa alegría que quería aparentar, pues eran fríos, lo que me hizo recordar otro par de ojos que me habían mirado de manera similar durante estos días.
- claro, es la fuerza de la costumbre - intenté sonreír, pero sentía la comisura de mis labios tensas.
- ¿crees que podamos hablar? Hay algo que necesito aclarar contigo.
- ¡Ah! Claro, solo dame…
El estruendo de las puertas principales abriéndose hizo que todas las personas presentes se voltearan hacia la entrada.
- ¿Qué creen que están haciendo? Llevo 15 minutos esperándolos en la limusina, sé que dije que yo pagaba todo hoy, pero eso no les da derecho a demorarse más de lo necesario.
Esta era una de las primeras veces que escuchaba a Rangiku hablar enfadada, una de las veces anteriores había sido cuando le había explicado porque me había ido de japón de la forma en que lo hice.
- Ran, solo fueron unos minutos, además Ari…Tatsuki-san está aquí.
- Perfecto, mientras más personas mejor, andando - dijo mientras enganchaba sus brazos con uno mío y otro de Tatsuki - al vehículo.
-pero yo…-Tatsuki intentaba por todos los medios detener a Ran, pero cuando se ponía en plan mandona, no había quien la detuviera, así que solo la mire haciéndole señas que hablaríamos después.
Durante el trayecto hacia el Club, Rangiku intentaba aligerar el ambiente sirviendo champaña y asomándose por la ventana que tenía la limusina en el techo, gritándole saludos y cumplidos a la gente que estaba en la calle, Ashido de inmediato se unió a ella, aunque no estuvo más de dos segundos fuera.
- ¿Qué ocurre? - lo miré, su cara tenía una expresión de verdadero terror.
- el viento allá arriba es de locos, mi pelo debe estar arruinado.
Por la cantidad de gel que solía comprar estaba segura qué eso era imposible, sobre todo porque se veía exactamente igual a como estaba cuando subió.
- te ves genial.
- eso lo dices solo porque eres mi mejor amiga.
- no es por eso, te ves completamente fabuloso ¿verdad Tatsuki-san?
Esta fue la primera vez que ella me miraba desde que habíamos dejado el Hotel. La miré con cara de súplica, buscando apoyo, lo cual pareció entender, aunque tenía dudas de hubiera estado pendiente de lo que estábamos hablando.
- si, justo como dice Rukia.
- no crean que no vi sus miradas cómplices, pero gracias de todos modos.
Ambos reímos, creí que esa broma aligeraría el ambiente, pero de alguna forma Tatsuki parecía cada vez más enojada.
- lo siento por esto, en cuanto lleguemos, vayamos a un lugar tranquilo para hablar ¿te parece? - estiré mi mano derecha para tomar la suya, aunque antes de que pudiera hacerlo, ella se alejó un poco de mí.
- claro - dijo mirando por la ventana, como si la calle fuera de lo más interesante.
Ashido volteó a verme con cara de pregunta, pero yo no podía ayudarlo, porque tampoco entendía que diablos estaba pasando ¿acaso había tenido problemas en el paraíso con Renji? Y aunque fuera así, no éramos tan cercanas como para que me pidiera algún consejo, si fuera Renji quien me preguntara lo entendería, pero que ella estuviera aquí era un gran enigma
En ese momento Rangiku bajó y nos quedó mirando - ¿Qué ocurre?
- nada, solo nos quedamos sin energía.
-Ah, no señora, tú me prometiste una fiesta antes de irte, y eso es lo que exijo esta noche, nada de andar deprimida por quien tú sabes.
- ¿ahora lo comparas con Voldemort?
- bueno, no es mi culpa que su presencia tenga el mismo efecto que el innombrable, que te hace sentirte inferior y desdichada.
- ¿hay alguien así para Rukia?
Era la primera vez que participaba voluntariamente en una de nuestras conversaciones desde que dejamos el Hotel, y justo era cuando Ran estaba hablando de Ichigo, ahora si estábamos en un aprieto, ¿Cómo salíamos de esta?
- Todos tenemos a un innombrable, como por ejemplo yo tengo a nuestro jefe, él es un…
Entonces Ashido continuó hablando de todas las estupideces que nuestro jefe solía pedirnos, eso hizo que la conversación siguiera otro rumbo. Lo miré de reojo agradeciéndole, el solo inclinó su cabeza en aprobación, era demasiado afortunada por tenerlo en mi vida.
El resto del camino intentábamos mantener la conversación en temas seguros, mientras los tres nos lanzábamos miradas de desconcierto, comunicarnos telepáticamente para intentar descifrar que era lo que Tatsuki quería hablar conmigo, y por qué se veía tan molesta, pero antes de que pudiéramos siquiera acercarnos a una posible teoría, ya estábamos fuera del local que había elegido Ran.
- henos aquí - decía la pelirrubia mientras daba saltitos de entusiasmo.
- pensé que iríamos a una discoteque.
- es una disco.
- parece un castillo hecho de mármol.
Miré detenidamente la fachada, Ashido tenía razón, de verdad parecería un castillo medieval si no fuera porque toda su estructura estaba pintada de blanco.
- y eso es solo por fuera, deben ver el interior.
Ranguiku nos tomó de las manos mientras nos arrastraba hacia la entrada.
- Buenas noches, tenemos una reservación a nombre de Rangiku Ichimaru
El sujeto revisó una lista y se hizo a un lado
- adelante señorita - dijo mientras recorría el cuerpo de Ran con sus ojos.
- Señora, estoy casada con Ichimaru Gin
El sujeto pareció perder toda la sangre de la cara
- Perdón señora Ichimaru - dijo haciendo una gran reverencia y mirando a piso.
- Descuide – entonces comenzó a caminar hacia el interior, tirando de nuestros brazos.
-Rukia, de verdad necesito hablar contigo – dijo Tatsuki detrás de nosotros.
- pero bueno, hoy es LA noche que esta pequeña me dedicó a mi – había un poco de ira coloreando su voz - así que si quieren hablar deberán hacerlo dentro – dijo mientras seguía guiándonos hacia la entrada.
Miré con cara de disculpa a Tatsuki - si quieres podemos hablar mañana - ofrecí
Pareció reflexionar - ¿pero no que te vas pasado mañana?
¿Cómo sabía eso ella? Al parecer Renji no podía mantener su boca cerrada frente a ella.
- e imagino que tendrás muchas cosas que arreglar antes de irte, así que debe ser hoy.
¿muchas cosas que arregla? Solo había traído una maleta, no era tanto que arreglar, es más, prácticamente seguía intacta, iba a decirlo, pero algo en su mirada me dijo que ella no se refería a mi equipaje.
Sentí que volvían a tiraban de mi brazo.
- vamos, ya hablaran adentro, entre canciones, hoy es día de fiesta.
Y ya no hubo más tiempo para hablar, porque fuimos introducidos al Club. Si por fuera se veía imponente, el interior era completamente increíble. El estilo de castillo seguía dentro, dando la impresión de que hubiéramos retrocedido en el tiempo, aunque más que un castillo parecía un teatro antiguo, pues tenía una gran pista de baile con un escenario al fondo, además contaba con un segundo piso, en el cual se veían palcos, de esos típicos que ocupaban la gente rica para mirar las obras de teatro, y por la gente que se asomaba desde las baranda quedaba claro que era la zona vip, lo único que hacía que este lugar perdiera parte de su magia de viaje al pasado eran las luces estrambóticas que reinaban por todo el lugar y la música demasiado alta que salía de los parlantes.
- ¡esto será genial! - grito eufórica Rangiku, mientras nos seguía guiando hasta que llegamos a una escalera.
Subimos hasta el segundo piso, donde en la cima había un sujeto grande con un traje negro y un auricular en su oreja, parecía guardia de seguridad de las autoridades.
- Buenas noches.
- Buenas noches, soy Rangiku Ichimaru y tengo reservado un salón VIP
El sujeto bajo la mirada a la Tablet que tenía entre las manos.
- Pase por aquí señora Ichimaru.
Detrás de él había esa típica cuerda roja que separaba los espacios normales de los lugares "mejores". Esto era algo nuevo para Ashido y mi, nosotros estábamos acostumbrados a bailar apretados entre un montón de gente, terminando la noche todos sudados, tanto de nuestro sudor como de las personas entre las cuales quedábamos atrapados. Durante el tiempo que estuve fuera de Japón había olvidado la cantidad ridícula de dinero que tenía Ran, y que se podía permitir cosas así.
Estábamos ubicado en el salón VIP Nº4, y si desde la entrada el lugar se veía increíble, desde el palco se veía completamente alucinante, con Ashido nos apoyamos en la baranda viendo como toda la gente bailaba en el primer piso.
- Desde aquí no tendré problemas en encontrar al hombre más guapo, es lo peor estar bailando con uno y luego ver pasar a otro mejor.
Ambos nos reímos, eso era algo que le había pasado más de una vez, y siempre era yo la que tenía que entretener al sujeto desechado para que él fuera por el mejor bombón de la noche.
- entonces ¿Qué van a tomar?
- yo quiero un sex on the beach
- yo una piña colada
- muy bien, ¿y tú…? Lo siento, olvidé tu nombre
Entonces recordé que no estábamos solo los tres.
- una coca-cola -dijo incómoda - de verdad, solo necesito hablar con Rukia.
El ambiente se volvió tenso muy rápido.
- ¡Ah! Claro, lo siento Tatsuki-san, podríamos ir…-pensé en un lugar donde no hubiera mucha gente, pero en un Club eso era un poco complicado.
- Creo que encontré a alguien ahí abajo, Rangiku-san ¿me acompañas para darme tu opinión?
Ran pareció captar la indirecta - claro, vamos y aprovechamos de pedir las bebidas.
Entonces nos dejaron solas en el reservado, yo junte las ventanas que daban al balcón para amortiguar un poco más el ruido de la música.
- de verdad lo siento por esto Tatsuki-san
- no te preocupes, yo me presente sin avisar, y de verdad lamento arruinar tu noche, pero no podía dejarlo para después.
No entendía que podía ser tan importante que no pudiera esperar, entonces pensé en lo peor.
- ¿le paso algo a Renji? ¿Acaso recayó?
- ¿Qué? No, Renji está bien.
Eso trajo un poco de alivio - entiendo, entonces… - deje la palabra en el aire, era cierto que teníamos una buena relación, pero tampoco éramos tan cercanas como para hablar de temas personales, además tampoco teníamos muchos temas en común, además de Renji, así que no se me ocurría de que podía querer hablar.
- mira, haré esto directamente, porque la verdad no hay otra forma de hacerlo - su seriedad me estaba asustando - ¿fuiste pareja de Ichigo Kurosaki?
La música sonaba tan fuerte fuera de este cuarto que las paredes retumbaban, pero no tan fuerte como para que no pudiera escuchar claramente las palabras que salían de su boca, pero aun así necesité confirmarlas, porque era inconcebible para mi que estas fueran reales
- ¿Qué?
- Te pregunte si es que tu fuiste pareja de Ichigo Kurosaki - había dicho que era una pregunta, pero su tono dejaba claro que era más una afirmación.
- yo … em … ¿cómo…? ¿Qué? - volví a decir como una completa idiota, al parecer mi cerebro no estaba trabajando hoy.
Arizawa solo se quedó mirándome, esperando por mi respuesta, pero yo no podía hacer que mi cerebro reaccionara ¿Cómo era que ella sabía eso? ¿Ichigo le había dicho algo? Era impensable, él, tanto como yo, quería mantener nuestra relación en secreto, así que solo podía haber una opción.
- ¿Renji te lo dijo?
Ella abrió sus ojos inmensamente - ¿él lo sabe?
Ok, eso me dejaba claro que él no había dicho nada, lo siento Renji, pero creo que te acabo de meter en graves problemas.
- solo hace poco, pero le hice prometer que no te dijera.
- esto es increíble – sacudió su cabeza.
- pero si él no te dijo, entonces quien…
- creo que es bastante obvio quien me lo dijo.
- no, no puedo creer que él te haya dicho…eso.
Se encogió de brazos como restándole importancia - me contó que tuvieron una relación durante 12 años, pero que hace 7 años tú te fuiste de Japón, explicándole el por qué mediante una carta, la cual a la vez fue tu forma de despedirte de él.
Ahogué un grito en mi garganta, ¿acaso se lo había dicho el día que nos reencontramos en la cena de ensayo, o había hablado con ella a lo largo de los días? Estaba tan confundida que no podía articular las palabras.
- fue así ¿o no?
Ya no podía seguir alargando la situación, podría haberle mentido, negar todo y dejar a Ichigo de mentiroso y loco, pero estaba segura qué eso no resultaría, al enterarse Renji, y ella ser amiga de Ichigo, era cuestión de tiempo antes de también se enterara de todo, pero había esperado que eso ocurriera una vez yo me hubiera ido de este país.
- si, es exactamente así.
- ¿Cómo pudiste? - se levantó aireada - lo dejaste mediante una carta, ni siquiera tuviste la decencia de decírselo a la cara ¿Qué clase de persona hace eso?
- yo… - era obvio que había hablado con Ichigo, porque esa era su versión de los hechos, y me aseguraría de que solo fuera esa la que supiera, no dejaría que más gente se enterara del otro lado de la moneda, por lo cual seguiría con esa versión – es verdad, no quería verlo cuando le dijera que no lo amaba, no quería lidiar con sus…sentimiento - puse mi mejor pocker fase, y de aburrimiento mientras lo decía, esperando que eso fuera suficiente.
- actuaste como una completa cobarde, en ves de enfrentarlo, decidiste huir.
- si – esa era una muy buena forma de verlo.
- entonces ¿con que cara te atreviste a hacer que me juntara con Renji, cuando tu no tuviste la valentía de enfrentar a Ichigo?
Touche, ahora entendía de donde provenía su enojo, yo había hecho que ella confrontara a Renji, me había empeñado en que se juntaran y hablaran, para que así ella descubriera la verdad detrás de su ruptura, pero yo lo había hecho porque sabía que ella tenía un futuro a su lado, en cambio yo solo era una mujer seca por dentro, no podía darle a Ichigo el futuro que él merecía.
- porque Renji de verdad te amaba, y te necesitaba a su lado, y una vez que superar su enfermedad, podían tener un futuro juntos.
- pero esa era decisión de él, y por lo que me dijo, te había expresado su deseo de que yo nunca me enterara, ¿con que derecho interviniste entre nosotros?
Suspiré al recordarlo - cada vez que él me hablaba de ti, se notaba en sus ojos y su tono de voz que se arrepentía de haberte dejado y que aún te amaba, yo simplemente no podía ver como el dejaba lo que, según sus palabras "era lo mejor que le había pasado en la vida"
Pareció vacilar un poco, pero sacudió su cabeza, como alejando esos pensamientos, y volvió a mirarme firmemente.
– Rukia, me rehúso a pensar que hayas estado 12 años con Ichigo sin sentir nada por él, y que de un día para otro decidieras dejarlo solo para irte a trabajar como voluntaria en un Hospital al otro lado del mundo, por lo menos por el cariño que le tenías, ¿no merecía que se lo dijeras a la cara?
Esto era cada vez más difícil, pero la base de una buena mentira era que tuviera un poco de verdad. así que seguiría con esta.
- No te niego que al principio si lo amaba, y durante años creí que lo hacía, pero con el tiempo me di cuenta de que ya no sentía nada de pasión por él, sólo quedaba un cariño fraternal, puede que creas que actué mal, y estas en todo tu derecho, pero no podía enfrentarlo, porque sabía que lo heriría y, como bien dices, le tenía algo cariño y tal vez si hubieramos hablado frente a frente diría algo que le diera esperanzas, y no podía hacerlo, tenía que irme y dar todo por terminado, y creí que con la carta quedaría todo claro – todo lo que decía sonaba muy bien, solo había un pequeño detalle en esa historia, y era que yo no sentía solo cariño por él, lo había amado cada día que había pasado a su lado, y a cada segundo que pasaba lo amaba más que el anterior, era algo que parecía irreal, y lo más ilógico de todo era que yo aún lo amaba.
- lo siento, pero no te creo.
- ¿Qué? - ¿Qué demonios?
- ¿Recuerdas cuando celebramos el término del curso sobre alpinismo que Renji había hecho, que bebimos más de la cuenta y tú te quedaste a dormir en nuestra casa?
- si - no entendía a que quería llegar.
- pues durante la noche me levanté al baño y pasé por fuera de la pieza de invitados, en ese momento escuché unos sonidos extraños, como de quejidos, así que entré a ver que estuvieras bien, en ese momento te veías como si estuvieras sufriendo, y entonces hablaste dormida ¿recuerdas?
Sentí como cada musculo de mi cuerpo se tensaba. Recordaba ese día, y como el alcohol me había hecho caer en un profundo sueño. Solo pude negar lentamente con la cabeza, sabiendo que mis palabras no saldrían de mi boca.
- con lágrimas cayendo de tus ojos dijiste "perdóname fresa, perdóname por favor, yo…te amo"
Sentí mis piernas flaquear, así que con pasos temblorosos me acerqué hasta uno de los sillones y me dejé caer en el.
-tú nunca …
- ¿pregunté por eso? Lo hice, bueno no a ti, a la mañana siguiente, antes de desayunar, le pregunté a Renji si tenías algún novio o habías terminado con alguien recientemente, pero me dijo que por lo que sabía no tenías a nadie, y no hablabas de tu pasado, así que lo dejé pasar, pero ahora todo tiene sentido, Ichigo era ese tal fresa de tu sueño.
Sentía todo mi cuerpo temblar por el nerviosismo que corría por mis venas
- ¿se lo dijiste?
- ¿a quién? ¿a Ichigo? - asentí lentamente – no, quería primero hablar contigo sobre esto.
Tragué con fuerza - ¿él sabe que estás hablando conmigo?
Pareció dudar- ¿eso importa?
- creo que no.
- Cuando Ichigo me contó que ustedes estuvieron juntos, fue que recodé eso, pero esto fue mientras estabas en EEUU, es decir, después de dejarlo, entonces ¿por qué le pedirías perdón y dirías que todavía lo amabas si habías dejado muy en claro en tu carta que ya no lo hacías? Entonces llegué a la conclusión que en ese momento todavía lo amabas, pero si lo hacías ¿por qué lo dejaste?
Entonces el silencio reinó entre nosotras. Sabía que este momento llegaría, pero no creí que me sentiría tan impotente, estaba siendo acorralada, ya no había lugar donde ir, acaso estaba tan perdida que no sabía que decirle ¿Por qué había tenido que decir eso mientas dormía? Aunque ahora que pensaba eso era algo que no podía evitar, se había vuelto recurrente que cada vez que dormía profundamente, ya fuera por cansancio o debido al alcohol, soñara con él, despertando con la almohada mojada por mis lágrimas, era gracioso, sonaba como si él fuera el hombre de mis sueños. La miré a los ojos, y me sorprendió no ver solo ira en su semblante, en sus rasgos se asomaba un poco de compasión, eso me hizo dudar ¿debería decirle la verdad? ¿sería ella capaz de entender? Cuando lo hice con Riruka-chan estaba segura de que no le diría nada a Ichigo, porque ella quería quedarse con él, así que lo mejor para ella era que él me odiara y nunca supiera la verdad, pero esta era Tatsuki, una de sus mejores amigas ¿guardaría ella el secreto por mi?
- no puedo creer que de verdad le hayas agarrado el pene.
- tú me impulsaste a hacerlo.
En ese momento entraron mis dos amigos riendo a carcajadas con nuestros tragos en la mano, pero en cuanto nos vieron, sus caras cambiaron a una expresión de preocupación.
- ¿Quién murió? - preguntó Ashido, mientras se ponía a mi lado de formar protectora, lo amé un poco más por eso.
- nadie, solo estábamos hablando.
- pues ya han hablado por mucho tiempo – dijo Rangiku mientras ponía un vaso frente a Tatsuki – tu coca-cola.
- gracias – respondió sin darle importancia al tono de voz con el cual lo había dicho.
- Rukia tienes que ir a la pista, es alucinante.
- ¡ah! Claro, solo dame un minuto – aún me sentía abrumada por todo lo que me había dicho Tatsuki.
- ¿necesitas más tiempo? – miró hacia Tatsuki – han estado hablando por más de media hora, si es tan importante, deberían hablarlo otro día.
- lo más probable es que después de hoy, ella no quiera hablar conmigo otra vez, y una vez que tome el vuelo a EEUU, no volverá a poner un pie en este país.
Su declaración dio en el clavo, no quería seguir con esta conversación, ni ahora ni nunca ¿Por qué no podía acabarse este viaje? Necesitaba volver a EEUU, ahí estaba mi casa ahora, mi refugio, ya había tenido suficiente del pasado.
- ¿de qué hablas?
- ella ya sabe que yo solía ser pareja de Ichigo - Escuché como los dos ahogaron un pequeño grito – y quiere saber si de verdad lo dejé porque no lo amaba.
Por un momento pensé que el tiempo se había detenido, porque ni siquiera se escuchaba la respiración de los que estábamos presente en esa habitación, hasta que uno rompió el silencio.
- ¿de qué va todo esto? ¿Es que no pueden dejarla en paz? ya ha tenido suficiente de personas recordándole su pasado estos días - su voz estaba subiendo de nivel.
- Ashido, para.
- No, que ellos se detengan – vi como todo su cuerpo se tensaba - es suficiente, si, ella lo dejó, y tiene sus motivos, pero él no necesita saberlos para poder seguir con su vida, ya es lo suficientemente grande para aceptar las cosas como son, todos pasamos por rupturas dolorosas, pero seguimos con nuestras vidas.
- cada persona reacciona de forma diferente a las situaciones, y en este caso Ichigo necesita darle un cierra, sé que su forme de actuar estos días dejó mucho que desear, pero si solo hablaras con él de frente, creo que por fin podría darle un cierre.
- ¿su forma de actuar? – la miré horrorizada.
Se veía incómoda mientras pronunciaba las palabras - sé que durante estos días intentó vengarse de ti, e hizo cosas que no enorgullecen, pero a pesar de eso, el merece que seas sincera con él.
Wow ¿Cuánto le había dicho? Si le había hablado de su intento de venganza, ¿cuántos detalles le había dado? No estaba segura que llevó a Ichigo a contarle todo, a lo mejor había decidido hacerlo para liberarse un poco de la carga que sentía, tal vez esa era su forma de liberarse de una carga y seguir con su vida, eso casi me hizo sonreír ¿sería posible que las cosas que había hecho estos días estuvieran dando fruto? ¿sería posible que él por fin decidiera retomar su vida? Pensar en eso llenó mi pecho de regocijo, casi comienzo a realizar mi baile de la victoria, entonces miré a mi alrededor y recordé donde esta, así que intenté poder mi cara neutra. Si Ichigo le había contado todo, era obvio qué si había dicho que solo había cariño por él, después de lo que me había hecho, debería odiarlo.
- después de lo que hizo creo que no se merece nada de mi parte, ya hizo el daño que quería, así que debe estar satisfecho y cada cual puede seguir con su vida.
- entonces dices que ya no sientes nada por él - siguió presionando
Si quería dar por zanjado el tema, tenía que decirle algo que la dejara conforme para que no volviera a hablar de esto, o fuera a decirle algo erróneo a Ichigo.
- si, ya no siento nada más que repulsión por él - decirlo hizo que mis entrañas se revolvieran.
Ichigo podría haber sido un maldito desgraciado conmigo, lo que había hecho era completamente despreciable, pero en el fondo de mi corazón sabía que no podía odiarlo, ambos nos habíamos hecho mucho daño mutuamente, ninguno era una blanca paloma en esta historia, pero por muy retorcido que sonara, haber vuelto a sentir su calor bajo mi tacto había devuelto un poco de vida a mi alma, aunque esas caricias estuvieran cargadas de odio.
Entones Tatsuki se levantó, mirándome seriamente – si tanto lo aborreces, como tú dices ¿Por qué fue hasta la tumba de la madre de Ichigo?
Sentía como si me faltara el aire, ¿Cómo demonios ella sabía eso?
- ¿de qué hablas? – Ashido me miró confundido.
- exactamente lo que dije, hace unos días ella fue hasta la tumba de la madre de Ichigo, no podía creerlo cuando la vi, fue entonces que él me contó todo, si ella lo odia tanto, ¿Por qué fue hasta la tumba de la madre de Ichigo?
Sentía mi estomago revolverse, como si se estuviera retorciendo sobre si mismo una y otra vez, mientras la bilis subía por mi garganta ¿acaso también lo sabía Ichigo? Eso me horrorizó, no quería que el supiera que fui a ver a su madre.
- Rukia ¿estás bien? – los ojos celestes de Ran me miraban con preocupación.
- creo que necesito aire - dije poniéndome de pie con dificultad.
-claro, vamos afuera.
Tatsuki volteó a verme - Rukia, aún no hemos terminado.
- déjala respirar un poco, atacarla con preguntas no servirá de nada.
No pude seguir escuchando lo que decían mientras salía del cuarto y bajábamos por las escaleras. Ran fue todo el camino junto a mi hasta que estuvimos en la calle, el aire frio me pegó en la cara, haciendo que me estremeciera, pero de esa forma podía sentir como la sangre volvía a fluir por mi cuerpo.
- ¿estas mejor?
- si, solo necesitaba salir un poco.
Volver a sentir la sangre correr por mi cuerpo fue algo tan desconcertante, que sentí como mis piernas se volvía débiles.
- necesito sentarme.
- claro – me guio hasta que estuvimos sentadas en la cuneta de la calle.
En esa posición se le ensuciaría la ropa de marca que tenía puesta, pero en sus ojos pude ver que ese era uno de sus últimos pensamientos, si es que estaba siquiera en su mente.
- ¿Qué ocurrió? – dijo mientras me daba caricias delicadas en la espalda para tranquilizarme.
Tomé una gran bocanada de aire antes de hablar - al parecer, Ichigo le dijo a Tatsuki-san que fuimos pareja y que lo deje mediante una carta, además al parecer, mientras estaba en EEUU, en una de las veces que me quedé en la casa que compartían Renji y ella, hablé en sueños pidiéndole a un "fresa" que me perdonaba y diciéndole que lo amaba, así que solo tuvo que sumar dos más dos para saber a quién me refería. Y para coronar la historia me vio visitando la tumba de la madre de Ichigo.
- vaya – se veía muy tan impactada ¿así me vería yo? - ¿y qué vas a hacer?
- no lo sé
- ¿crees que si se lo dices ella guarde el secreto?
- no lo creo, es demasiado correcta para no contarle a Ichigo algo así.
Noté que su semblante se tensaba un poco, y me miraba con compasión.
-y ¿de verdad sería tan malo que Ichigo supiera la verdad?
La miré horrorizada - ¿Qué?
-bueno, siempre había pensado, o mejor dicho esperado, que tarde o temprano le contarías la verdad, él merece saber la verdad ¿no lo crees?
Negué fervientemente con la cabeza – claro que no, él nunca puede saberlo, porque si se entera sentirá lástima por mí, y se culparía por no haberlo sabido antes, incluso se odiaría si mismo por lo que ha hecho estos días, y no puedo permitirlo – sentía las lágrimas agolparse en mis ojos – solo yo tengo la culpa de todo esto, él no tiene que cargar con ese peso, Ran, tú me lo prometiste.
-lo sé, no se lo diré, tranquila, es solo que recuerdo cuando vino a mi casa el día que te fuiste, buscándote, y yo…
Verla tan confundida me dolía, mi mentira no solo nos había afectado a Ichigo y a mí, si no que a toda la gente que estaba a nuestro alrededor, ¿Cuánto más sufrimiento debía causar para estar satisfecha? Sabía que debía quedarme en EEUU y no volver a japón, pero en algún rincón de mi mente siempre albergué la esperanza de poder volver, sin embargo, ahora mis dudas quedaban respondidas, había estado unos pocos días y había afectado la vida de todos a mi alrededor, era definitivo, me iría de este país para no volver jamás, podía acabarse el mundo y no volvería a poner un pie en este lugar.
- Perdóname Ran.
Negó moviendo sus hermosos cabellos - Rukia, no hay nada por lo que debas disculparte, yo soy tu amiga y solo quiero que seas feliz - dijo mientras me abrazaba.
- lo sé, lo soy.
Intenté que mi voz fuera firme, pero creo que no lo logré, porque su mirada se llenó de lágrimas, era claro que no me creía que lo fuera, y la verdad, yo no sabía si lo era, tal vez me acercaba a ser feliz, pero nunca volvería a sentir esa inmensa felicidad que había sentido al estar al lado de Ichigo, tal vez uno de estos días había logrado rozar un poco de ese sentimiento, pero se había visto empañada por las circunstancias que nos rodeaban.
- Lamento todo lo de esta noche, sé que prometí que te daría una noche completa de diversión, pero no me siento bien, creo que fue suficiente para mí por hoy.
- ¿te irás? – asentí lentamente - ¿y qué harás con la mujer super ruda?
Casi me había olvidado de ella – no lo sé, necesito un poco más de tiempo para pensar.
Miró confusa hacia el club – no creo que ella se queda tranquila si no vuelves.
- lo sé, pero simplemente no sé qué decirle.
- podría inventarle una excusa, que te raptaron los ovnis o algo así
Reí ante su sugerencia.
- eso sería estupendo – sus chistes malos hacían que la situación fuera más llevadera - solo necesito unos minutos para ordenas mis ideas ¿puedes volver y decirle que entro en 5 minutos?
- claro, pero ¿estás segura qué quieres estar sola?
- si, esto es algo que tengo que pensar por mi cuenta.
- muy bien, pero si necesitas algo, sabes dónde encontrarnos.
- gracias.
La vi entrar volver a entrar en el club, hablando con el guardia, lo más probable es que le dijera que era mayor de edad y me dejara volver a entrar.
Me quedé sentada en la cuneta, el aire de la noche me permitía calmar mi respiración, ¿Cómo las cosas habían llegado hasta este punto? Si le decía la verdad lo más probable es que me hiciera hablar directamente con Ichigo, y eso era lo último que quería hacer en la vida, así que sólo debía apegarme a mi historia, no lo amaba, nunca lo amé, y visité la tumba de su madre... porque aunque no la había alcanzado a conocer, le tenía mucho respecto, y como no planeaba volver a Japón, creí que sería bueno despedirme de ella, ya que no lo había podido hacer la vez pasada, vaya, eso sonaba bien, casi me asombraba de lo rápido que lograba inventar una historia, aunque a lo largo de estos 7 años esa era una habilidad que había perfeccionada, cada vez que no quería hablar de algo, inventaba otra historia, y ahora rogaba a todos los dioses existentes que fuera una excusa suficiente para Tatsuki.
Estaba levantándome cuando escuché como un vehículo se acercaba por la calle, al momento de ponerme el pie vi que este se detuvo frente a mí, entonces el vidrio del copiloto bajó, dejando ver que dentro había un sujeto con pelo negro largo y un parche en el ojo derecho.
-buenas noches, disculpe, ¿este es el club Espadas?
Lo miré con confusión, voltee mi mirada sobre mi hombro, notando qué en el frontis del edificio, en un gran letrero se leía "CLUB ESPADAS", así que lo señalé.
- creo que si.
- que gentil, y por casualidad ¿tú eres Rukia Shirayuki?
De inmediato me puse en alertar, ese era el nombre de ocupada en EEUU, que alguien de Japón, a quien no conocía, me llamara así hizo que todos mis sentidos se pusieran altera.
-no, se equivoca de persona.
Al dar un paso atrás choqué con algo, di un rápido vistazo notando que era una persona, pero no pude distinguir sus rasgos.
- esos ojos no son comunes, un violeta oscuro como la noche, esa fue la descripción, es ella chicos.
- ¿de qué mierda…?
Entonces sentí que algo cubrió mi boca y nariz, mientras unos brazos rodearon mi cuerpo, entonces la puerta del pasajero se abrió y fui empujaban al interior, intenté forcejar, pero de a poco perdía las fuerzas, y mis ojos se volvían muy pesado ¿Qué demonios estaba pasando? Mi cabeza daba vuelta y de pronto un gran sueño me invadió, intenté mantenerme despierta, pero cada vez me costaba más mantener abiertos los ojos, y cuando sentía que la oscuridad se cernía sobre mi, sentí un aliento cerca de mi oído.
-el señor Aizen te manda saludos.
Eso fue lo último que escuché antes de que mi mente se apagara y me sumiera en una completa oscuridad.
*carnet: cédula de identidad/ identificación.
Natsumivat: Hola! espero te encuentres bien, los docentes se han visto muy afectado también, debiendo hacer las clases online, existiendo a veces problemas porque los estudiantes no tienen los medios, e incluso he visto ocasiones en que les hacen burlas, siendo que ponen todo de su parte para poder seguir con esa gran labor que es la enseñanza. Te entiendo, es lo peor sentir que abandonas tus historias, pero es que hay veces en que no se tiene ánimos de nada, por lo menos eso me pasa a mi, tengo periodos oscuros en que ningún pensamiento positivo viene a mi, y creo que todo lo que haga quedará con esa carga. Intento hacer siempre los capítulos con la misma cantidad de palabras, ajajajaja a lo mejor se siente que son más cortos, pero yo creo que son casi todos parejos. La verdad, con esta historia yo también tengo miedo cada vez que comienzo a escribir, porque aún no estoy segura de que camino tomaré, siento que cuando llegué a ese punto me sentaré frente al computador y dejaré que mi mente tome el control, la mayoría de las veces que me agarra la inspiración siento eso, como si mis manos se movieran solas y alguien más me dijera que escribir, y yo solo fuera el medio por el cual pueden dejar salir esas palabras suena extraño ¿verdad? En cuanto a la pandemia, la verdad mi vida no ha cambiado mucho, porque de por si soy una persona bastante introvertida y poco sociable, así que mi vida no ha cambiado mucho en ese sentido, por lo cual no he sufrido por no poder salir, me siento bien estando sola en mi pieza jugando y viendo series, ese es mi lugar seguro, y hasta ahora toda mi familia y cercanos han estado bien. Espero que lo de las clases haya mejorado un poco, y tu y todos tus cercanos se encuentren bien. Agradezco mucho todo el apoyo que me has dado desde mi primera historia, no sabes lo feliz que me hace cuando veo un comentario tuyo, saber que a pesar del tiempo y la lejanía sigues por ahí, es muy reconfortante. Saludos
Inverse L. Reena: Hola! ya se acerca el momento en que Rukia tenga que volver a EEUU, cada vez queda menos. Lo de porque Tatsuki no asocia lo del cáncer con Rukia es algo que se explica un poco en este capítulo, pero quedará más claro en los próximos, espero que no sea muy extraño y que encaje bien en la historia, aunque tengo mis dudas, aaajajaja. Si, siento que hay mucha libertad en relación con Tatsuki, porque nunca se adentraron mucho en su personalidad, las pocas veces que la vimos interactuar fue con Inoue o incluso con Urahara, casi nunca directamente con Ichigo. Muchas gracias por seguir la historia, y espero que te encuentres bien.
gema . tsukihime : ajajaj siempre piensan que no voy a actualizar, pero puedo demorarme, pero siempre vendrá un capítulo en algún momento! ¡Me alegra que te haya gustado el capítulo, espero que te encuentres bien y puedas darle una leída a este! Saludos.
Vinsmoke Ursidae: Hola oso! si, la noticia del anime fue como un balde de agua fría, antes hubiera estado muy emocionada, y no te miento que me gustaría ver los bankais y ciertas partes, pero saber el final que va a tener le quita gran parte de la emoción. Releer el manga es como abrir viejas heridas, de esas que te hacen sonreír y a la vez te dejan un dolor dentro. Aún queda gente en la comunidad, y lo mejor es tener nuestro MES! Muchas gracias, me alegro que te haya gustado la historia, me demoro en decidirme a subir un capítulo porque siempre creo que podría quedar mejor. Hay que ver que pasa por la cabeza de la zanahoria ¿merecerá el perdón? ¿se podrá perdonar a si mismo? Espero te encuentres bien. Saludos.
