Capitulo 28

Centaurea: Felicidad

-¿Realmente haremos esto?

Preguntó con culpa pasándole el cable requerido para la trasmisión.

-Por supuesto que sí, esto fue un pedido especial después de todo.

Aclaró acomodando las botanas sobre la mesa mientras miraba como Inui terminaba de instalar todo el equipo en la sala de estar de su antigua entrenadora con ayuda de Oishi.

-Bueno, deben admitir que esto es algo de lo que todos siempre hemos estado curiosos.

Dijo Tomoka trayendo más bocadillo con ayuda de Kaido y Ann mientras el resto de sus antiguos compañeros seguían anunciando su llegada. Habían transcurrido poco más de dos años desde que fueron a "rescatar" a Sakuno de Inglaterra y a pesar de que lograron reunir a ambos jóvenes sin mayores percances lo cierto era que la castaña tuvo que quedarse a vivir con sus parientes por un largo período, tiempo en el cual Ryoma hizo todo lo posible para visitarla e incluso aún para sorpresa de la misma Sakuno recibió pase directo a la mansión cuando anunciaba que iría. Fue curioso como al pasar del tiempo que transcurrío la relación de ambos fue madurando lo suficiente como para aceptar ciertas decisiones que en el pasado hubiesen sido inverosímiles, sin embargo, con ayuda de sus amigos y tutores las cosas fueron tornándose más amenas para ambos al punto en que el abuelo de la joven le permitió regresar a Japón a estudiar su último año en compañía de Ryoma quien en todo ese tiempo no perdía oportunidad para recordarle su "trato".

-Lo sentimos, en la facultad tuvimos evento y salimos un poco tarde.

Se disculparon Fuji y Tezuka ingresando a la sala.

-Debe ser duro para ustedes desde que estudian medicina.

Comentó Eiji haciéndoles espacio para que se sentarán.

-Bueno, supongo que para todos. Fue bastante difícil alinear horarios desde que todos están en la universidad.

Dijo divertida Sumire apareciendo con charolas de refrescos en compañía de Sara y Hibiki quienes no perdieron el tiempo para abalanzarse sobre el ex capitán ante la risa de los presentes quienes se alegraron de finalmente verlos después de tanto tiempo.

-Es una lástima que Aki-onichan no pudiera venir.

-Fue inevitable, le surgió aquel problema con una de las empresas y tuvo que hacerse cargo.

Le respondía a su hermana Hibiki buscando un asiento para acomodarse, haciendo señales a uno de sus guardias para que abriera la puerta al escuchar el timbre.

-siguen tan aterradores como recuerdo.

Bromeó Ryoga refiriéndose al corpulento hombre de traje que acababa de recibirlo a él y sus padres.

-Lamentamos la demora pero el tráfico estaba horrendo hacia el aeropuerto.

Se disculpó Rinko entregando bolsas con comida a la entrenadora quien felizmente las aceptó.

-Finalmente la conexión está lista.

Festejo Inui terminando de afinar los detalles.

-¡Oh! ¿Cuanto tiempo sin vernos?, ven abuelo aquí están todos los amigos de Sakuno.

Saludo Aki desde el monitor en compañía de su abuelo.

-Debiste habernos avisado con más tiempo que no podrían venir, tuvimos que robar este monitor de la sala de juntas de papá.

Se quejó Sara.

-Lo siento, pero si no hubiésemos solucionado eso nuestro inversionista estaría bastante enojado. Además tal parece que lo hicieron muy bien sin nosotros por allá.

Río el joven mirando orgulloso a todas las personas en aquella sala. Lo cierto era que al paso del tiempo no sólo la relación con Sakuno había mejorado, sino que también la suya con Ryoma y sus amigos quienes fueron invitados en más de una ocasión a pasar las vacaciones con ellos e incluso tuvo la oportunidad de visitarlos en Japón al ir por algún asunto del trabajo quedándose en nada más y nada menos que en la casa del príncipe quien por extraño que pareciese tenía buena afinidad con él siempre y cuando no se aliara con su padre o hermano para realizar comentario inapropiados sobre él.

-Bien, ya que estamos todos primero que nada quiero agradecerles por aceptar esta petición tan extraña de nuestra parte, pero el abuelo y yo teníamos nuestras inquietudes sobre cómo le está yendo a Sakuno por allá. Sabemos que está muy bien cuidada por ustedes, sin embargo, también sabemos que ambos se han estado conteniendo por mucho tiempo así que tenemos curiosidad.

-No creo que debas dar tantas explicaciones Aki, sabes que todos aquí hemos querido hacer o hemos hecho algo como esto.

Lo interrumpió su abuela quien empujaba a Nanjiro para que se sentara en otro sitio.

-Realmente me alegra saber que es así, especialmente cuando sabemos que sólo queremos herramientas para molestarlos en un futuro.

Bromeó Ryoga siendo secundado por el resto de los presentes quienes acomodados en aquella estancia miraban varias pantallas perfectamente organizadas y de las cuales se proyectaba el interior de la casa de los echizen.

-Aún no puedo creer que la mamá de Echizen aceptará algo así.

Susurró Momo hacia Ann la cual río divertida al recordar la mención de Sakuno sobre cuánto disfrutaba su suegra molestarla.

-Espero que te hayas encargado de acomodar todo viejo.

Decía Ryoga hacia su padre.

-No hay nada de qué preocuparse el sempai de lentes fue personalmente a instalar todo, incluso les deje una sorpresita por si se animan a aprovechar la casa sola.

Reía Nanjiro para molestia de Aki y reclamo del abuelo con quienes por raro que pareciese había congeniado lo suficientemente bien como para ser amigos por correo.

-Shh, parece que ya llegaron a la casa.

Informó Kaido haciendo que todos guardarán silencio y se enfocarán en lo que ocurría.

-Me extraña que Rinko-san olvidara que hoy tenía cita médica.

Decía Sakuno ingresando a la sala donde usualmente se encontraba el monje descansando.

-Bueno, el viejo no es muy útil para recordarle esas cosas.

Respondió Ryoma tras de ella.

-No hay nada que hacer, supongo que tendremos que hacerlo sin su ayuda.

Dijo con un toque de tristeza dejando las bolsas que llevaba con ella sobre la mesa de la cocina e indicándole a Ryoma para que hiciese lo mismo. Se suponía que aquel día ella y Rinko prepararían galletas para los ex titulares del equipo quienes finalmente lograrían juntarse para jugar un partido como en los viejos tiempos, pues a pesar de que tenía algunos meses en Japón raras eran las ocasiones en las que podían verse o salir al estar la mayoría en la universidad.

-No sé para qué quieres hacerles galletas, de todos modos terminarán peleando por ver quién tiene más o molestando al respecto.

Sé quejo el ambarino sacando el contenido de las bolsas para molestia de quienes lo escuchaban pues ninguno estaba al tanto del regalo que la joven quería hacerles.

-Es verdad que la última vez se pelearon por ver que moffin era más grande y es por eso que en esta ocasión haré galletas. Así no habrá problema.

-Al final dirán algo como que su galleta es más grande o que su bolsa tiene más y harán alboroto de nuevo. Sabes lo escandalosos que son.

Refutó el príncipe.

-Ese Ochibi diciendo que somos escandalosos y tratando de impedir que recibamos galletas hechas a mano, que mal agradecido.

Se quejaba Kikumaru mientras intercambiaba comentarios con el resto del antiguo equipo.

-Vamos Ryoma-kun, no digas eso. Estoy segura que estas emocionado de verlos a todos otra vez.

-Para nada.

Momo tuvo que ser detenido para no tirar alguna de las cosas ante aquel comentario tan desinteresado por parte de su mejor amigo ante la molestia por sus palabras.

-Tranquilo Momo, romperlas algo.

Lo detenía Oishi.

-Ese Echizen me va a oír cuando lo vea. Decir que no quiere vernos cuando hemos pasado por tantos problemas por él.

Decía con enojo el joven.

-¿Pero no les parece raro que Sakuno-chan solo ría ante los comentarios? Normalmente ella es bastante puntual cuando él es grosero.

Mencionó Ann captando la atención de los presentes especialmente la de los padres del joven quienes no estaban al tanto de aquello.

-No me imagino a mi querida hija regañando a seishonnen.

-Bueno, eso no se da muy a menudo e incluso nosotros casi no lo hemos visto. Es más, si soy sincera creo que solo una vez la he visto hacerlo y fue cuando Echizen comenzó a burlarse de un oponente al que había derrotado, a Sakuno-chan no le agrado nada y lo reprendió en ese momento. Me sorprendió bastante verla con el sueño fruncido, pero fue más impactante ver como Echizen le hacía caso y a su modo se disculpaba con el tenista.

Aquello sorprendió bastante a Nanjiro, pero justo después causó en él una carcajada mientras le decía a su esposa que ciertamente su hijo era como él.

-Parece que tienes hambre.

Rio Sakuno captando la atención de quienes los observaban a la distancia.

-Bueno, no hemos comido desde el desayuno y caminamos bastante haciendo las compras.

Se defendió Ryoma con cara de niño pequeño.

-Ahora preparo algo. Creo que que Rinko-san me dijo que había ingredientes para curry.

-¿Lo prepararás? Hace tiempo que no como tu curry.

Dijo recuperando su animo Ryoma ante la idea de comer aquel platillo.

-Claro, se que te gusta. Qué prefieres hacer ¿cortar las verduras o lava el arroz?

-Comer.

Respondió inmediatamente ante la pregunta haciendo reír no solo a la castaña sino también al resto quienes observaban sacando uno que otro comentario acerca de la imposibilidad de ver a Echizen realizando alguna de aquellas actividades, incluso su madre se mostro preocupada pues no recordaba alguna vez en la que su hijo la ayudase a preparar algo.

-Esas no era de las opciones que dije.

Dijo con una sonrisa la castaña sin inmutarse por la respuesta de Ryoma.

-Es más fácil si lo haces tú.

Contra ataco.

-Es más rápido si ambos lo hacemos.

Respondio sin ser afectada.

-Puedo soportar el hambre hasta que este listo.

Trato de decir mirándola con suplica sin perder de vista la sonrisa traquila de su interlocutora.

-Ryoma-kun, si no ayudas no habrá phonta.

Expreso ella sacando el empaque de una de las bolsas sin dejar de mostrar aquel rostro calmado provocando en el príncipe un suspiro de resignación.

-Lavaré el arroz.

Respondio resignado comenzando a colocar los utensilios necesarios para preparar el almuerzo mientras la joven metia las gaseosas en la nevera y sacaba algunos de los ingredientes.

-Creo que comenzaré a aplicar esa técnica.

Comento Rinko sorprendida de la facilidad con la que Sakuno lograba que Ryoma hiciera las cosas.

-No creo que sea tan efectivo contigo, Sakuno-chan posee ciertas cosas a las que él simplemente no puede resistirse.

Se quejo Ryoga entregándole un billete a Momo para pagar su pequeña apuesta del momento recibiendo un golpe por parte de su madre y siendo aceptado su comentario silenciosamente por el resto de los jugadores.

-Es increíble que Echizen realmente este ayudando a cocinar, en los campamentos es hábil para escapar de hacerlo.

Expreso Eiji acercadose a la pantalla.

-Eso creerían la mayoría de las personas, pero subestiman la habilidad de Sakuno-chan para argumentar sin perder la paciencia con sus comentarios.

Momo era testigo principal de aquello pues al ser el más cercano al ambarino normalmente era capaz de escuchar ciertos datos curiosos por parte del príncipe, especialmente cuando se quejaba resignado ante algo con lo que no estaba muy entusiasmado pero que de alguna manera la castaña lo había convencido para hacer.

-¿Comenzarás a preparar las galletas?

Pregunto Ryoma terminando hacer lo que Sakuno le pidió.

-Si, creo que ahora que ya tengo ritmo será más fácil. Si quieres puedes esperar afuera, de cualquier modo no falta mucho para que el almuerzo este listo.

Dijo Sakuno terminando de preparar la mezcla para las galletas.

-Entonces veré el partido.

Fue la simple respuesta de Ryoma saliendo de la cocina y sentadose para encender el televisor.

-¡Ey! ¿La dejo así como así para irse a ver el partido? ¿Cómo puede hacer eso?

Se quejo con enojo Ann señalando aquello para el resto quienes la siguieron.

-Es verdad, Ochibi casi no ha ayudado a Sakuno-chan y la deja sola haciendo las cosas para ver el televisor.

-Se supone que son novios, creí que al tener la casa sola aprovecharían para hacer más cosas, pero ellos más que novios de instituto parecen una pareja casada de años.

Se quejaban Eiji y Ryoma.

-Es increíble que deje a mi linda hermanita haciendo todo, así que por eso quería que volviera para que hiciera las cosas por él.

-Creo que tendré que reeducar a mi hijo en muchas cosas.

Anuncio Rinko levantando su puño con molestia mientras Nanjiro sentía pena por su hijo al escuchar todos los comentarios de los presentes.

-En general no creo que haya problema con eso.

Comento Sumire para sorpresa del resto.

-Bueno, él la ayudo con el almuerzo al fin de cuentas y Sakuno aunque no lo parezca, es muy especial cuando se trata de postres por lo que prefiere tomárselo con calma y hacerlo sin interrupciones. El partido que menciono Ryoma si mal no recuerdo es contra el jugador con el que tendrá que enfrentarse en el próximo torneo así que supongo que quiere estudiarlo un poco o eso me comento Sakuno ayer cuando dijo que propablemente lo vería jugar con Ryoma pronto.

Aclaraba la mujer para sorpresa de quienes la escuchaban contar aquello tan tranquilamente mientras observaban a la joven tararear felizmente alguna canción mientras metia las charolas al horno y se disponía a servir los platos para que ambos almorzaran.

-¿Terminaste?

Pregunto el joven percatándose de su presencia junto a él.

-Si, veo que va ganando.

Comento mirando el marcador en la pantalla.

-¿Crees que tengas problemas cuando juegues contra él?

-Tiene buena técnica pero es lento, creo que puedo arreglármelas más fácil de lo que crees.

Sonrio engreído acomodándose para comenzar a comer y molestándose ante la falta de su bebida.

-¿Phonta?

-Aun no hemos lavado los trastes.

Rio la joven extendiéndole un vaso con agua para molestia de este.

-Nunca espere que el enemigo estuviese tan cerca.

Se quejo para risa de la joven.

-Cuando terminemos de limpiar podemos tener un partido.

Aquel comentario cambio la expresión del príncipe haciéndolo asentir con brillantes ojos y comenzando a una charla acerca de ello.

-Ambos son bastante simples de complacer.

Rio Sara apoyándose en Hibiki.

-Supongo que son tal para cual.

Aquel comentario por parte de los mellizos provoco una sonrisa en el abuelo de la joven, tal y como habían dicho ellos eran bastante fáciles de complacer y él era testigo de primera mano de ello. Mientras Sakuno se encontraba en Inglaterra sin importar cuantas pertenencias le dijese que pudiese tener las cosas que ella pedia eran bantante simples como el ayudarle a planta alguna flor o cenar juntos en alguna ocasión después de pasar mucho tiempo sin hacerlo debido al trabajo, por otro lado, las veces que Ryoma los visitó se dio cuenta que el príncipe se limitaba a escucharlo contar alguna anécdotay jugar algún juego con ellos neganose cuando le ofrecía comprarle algo costoso -"Si quiere darme algo espero que sea un boleto a japón con el nombre de Ryusaki en él", era la simpre respuesta del príncipe quien en cada uno de sus partidos en el extrajero no perdia tiempo para invitarlos, pues Ryoma había conseguido buena fama en el tennis compitiendo a nivel mundial e incluso viviendo una buena temporada en Estados Unidos al ingresar al bachillerato, siendo reconocido como atleta profesional y a sus casi dieciocho años poseía una larga lista de éxitos y aun con todas las ofertas para que él se quedará en America siguió firme en que estudiaría su tercer año en Japón por lo que al terminar el ciclo escolar tomo un avión y fue a buscar a la joven tal y como constantemente dijo que lo haría sin dejarle tiempo para objetar al hombre quien se vio a sí mismo en el rostro del príncipe hacía muchos años.

-Supongo que eso funciona para ellos.

Expreso para molestia de su nieto quien solo giro su mirada hacia otro lado cruzando los brazos sobre la gran mesa instalada en su sala de juntas, pues ante el apuro terminaron por ordenar colocar todo el quipo en la oficina.

-Comienzo a creer que saben que los estamos observando, creía que era del tipo que aprovecharía cualquier oportunidad para atacarla como un lobo a un cordero.

Se quejaba Aki con su abuelo.

-No si el lobo se enamora del cordero.

Río el hombre provocando en su nieto una cara de no entender a lo que se refería.

-Creo que es hora de sacar las galletas del horno.

Anuncio Ryoma captando la atención de la joven quien se había enfocado tanto en el partido que pedío la noción del tiempo.

-¡Es verdad! Gracias Ryoma-kun, ahora vuelvo.

Dijo levantándose mientras tomaba la jarra vacia para rellenarla.

-¿Para mi hija?

Leyó con extrañeza la joven mientras buscaba más bebida en el ferigerador luego de haber sacado las galletas del horno y acomodarlas en un lugar seguro para que se enfriaran.

-Supongo que Nanjiro-san lo dejo para nosotros.

Y como si de nada se tratase tomo el termo azul con la nota pegada en él dirigiéndose a la sala con Ryoma luego de beber un poco de su contenido.

-Te retrasaste bastante, el partido ya termino.

Le dijo el joven apagando el televisor extrañado por la falta de respuesta.

-¿Ryusaki?

La llamo volteando su cara para mirarla la cual se torno azul al contemplarla con aquel semblante familiar junto con aquel termo de Inui le había dado para que bebiese en su ultimo encuentro de hacia pocos días.

-No me digas que….

Hablo con temor en su mirar ante lo que vendría de ser corroborados sus pensamientos.

-Hace mucho calor Ryoma-kun.

Expreso la joven con rostro colorado confirmando las sospechas del ambarino. Con rapidez Ryoma se levanto e intento tomar el termo de las manos de la joven la cual había comenzado a ingerir directamente su contenido sin éxito alguno, pues ante la la exigendia del joven por que se lo diera ella acidentalmente vacio el esto sobre sí misma mojando toda su blusa rosada rosada con encajes y parte de sus shorts.

-Lo siento.

Se disculpo el príncipe apresurándose a decirle que le daría algo para que se camibiara mientras su ropa se secaba.

-No hace falta, de todos modos tengo mucho calor.

Repsondio la joven soltando el termo el cual rodo a los pies del príncipe y prosiguiendo a quitarse su blusa solo para mostrar su bien trabajado cuerpo.

-R-Ryusaki que estas….

Intento decir el joven en crisis por no saber como reaccionar, era la primera vez que Sakuno hacia alcomo como eso aun bajo los efectos de aquella bebida.

-Dime Sakuno como siempre lo haces.

Se quejo la joven acercándose a él deteniéndose justo en el momento que sus ojos se toparon con un pequeño gato quien jugueteaba con una de las pelotas del príncipe corriendo para alcanzarlo luego que este huyera escaleras arriba.

-¿Qué se supone que haga ahora?

Dijo con terror Ryoma procesando la información de lo que acababa de ocurri topándose con el termo a sus pies y leyendo la nota en él.

-Ese maldito viejo le dio esto a Ryusaki.

Expreso con molestia arrojándolo lejos y corriendo a buscar a su novia quien hacia más ruido del que hubiese imaginado.

-¿Pusiste esa nota a propósito para que Sakuno-chan bebiese eso sabiendo como se pone?

Pregunto con molestia Rinko sujetando del cuello a su marido luego de que ella y el resto de las chicas se encargaran de golpear al resto de los presentes ante su descarada mirada hacia el cuerpo de la joven, especialmente luego de escuchar el comentario de Ryoga sobre lo bien que había crecido y la suerte de su hermano.

-Fue una pequeña broma, no esperaba que se quitara la ropa. Además creía que Ryoma estaría acostumbrado si ella se ponía cariñosa.

Trataba de excusarse el hombre mientras era agitado con violencia por su mujer y Sumire.

-¿Te pareció la cara de alguien acostumbrado a ver a su novia semi desnuda? Imagine que habías querido hacer una broma luego de que me hiciste esperar para salir de casa, pero no esperaba esto.

Gritaba Rinko tratando de ser detenida por Nanako quien al igual que es resto había sido invitada a ver la función.

-Estan en el cuerto de Echizen.

Alerto Tezuka captando la atención del resto y siendo el único de los presentes junto con Hibiki en no ser golpeado.

-Ryusaki.

La llamo desde la puerta viendo como esta jugueteba con Karupin divertida en una posición que dejaba ver todos sus atributos traceros hacieno que tuviese que desviar la mirada.

-Sakuno.

Se quejo la joven volteando mirarlo desde su posición en el suelo justo al lado de su cama.

-¿Pusiste cámaras en toda la casa?

Pregunto Kawamura impresionado por la buena resolucion de imagen que estaban viendo.

-Bueno, teníamos que evitar perder detalles.

Fue la siempre respuesta de Inui ante la interrogante del porque incluso las había colocado en el baño.

-Toma, es una de mis camisas. Puedes usarla mientras se seca la tuya.

Decía mientras tomaba una del cesto al lado de la entrada con la ropa limpia que su madre le había dejado esa mañana.

-No quiero, tengo calor.

Se quejo la joven poniéndose de pie e intentando atrapar nuevamente al gato.

-Sakuno, deberías ponerte la camisa.

Advirtio el príncipe cubriendo el paso de escape.

-No quiero.

Dijo ella sin mucho interés de volver a vestirse.

-Sakuno.

La llamo.

-Entonces vísteme tú.

Expreso burlona colocanose cerca de él y levantando los brazos. Un suspiro escapo del príncipe quien se acerco más a ella para poder colocarle la camisa siendo sorprendido por el engañoso ataque de la joven la cual no perdió oportunidad para besar su labios divertida por la reacción de su novio.

-Sakuno.

Dijo con voz severa Ryoma.

-¿Por qué te enojas? ¿No te gusta que te bese?

Aquello descadro al príncipe, nunca antes ni siquiera tras haber ingerido los jugos de Inui Sakuno se había comportado de aquella forma tan traviesa especialmente porque cuando ocurría estaban acompañados por alguien quien evitaba que se le acercara lo suficiente para atacarlo directamente. Miro hacía abajo topándose con los atributos de la joven chocando contra su cuerpo comenzando a sudar frío.

-¿Por qué no respondes? ¿Ya no me amas?

Siguio ella con llorosa mirada aferrandoce a él y mirándolo con suplica.

-Te amo Ryoma-kun, quiero estar siempre contigo.

Aquella declaración teñida con una dulce mirada y cuerpo demasiado accesible para su gusto hizo temblar al joven y que un grito ahogado de todos los que a escondidas los miraban saliera con exitación ante lo que podría pasar. Rinko inclus preparo las llaves de su coche para correr a su casa si ocurría lo que comenzaba a creer muy posible que sucediera mientras que Nanjiro se maldecia interiormente por no haberle vuelto a dar la caja de preservativos que Ryoma le había arrojado la primera vez que se la dio envuelta por un lindo moño rojo.

-Sakuno… yo…

Trago saliva mirándola fijamente sin poder moverse pues sabia que si lo hacia posiblemente no se detendría.

-Ryoma-kun, besame.

Pidio la joven sin obtener respuesta.

-¿Ryoma-kun?

Intento llamarlo sujetándolo por el cuello no contando con que el ambarino estaba completamente absorto por su debate interno que no puso ningún tipo de fuerza terminando por caer sobre ella en la cama.

-¿Ryoma-kun?

Lo llamo nuevamente sonriendo y provocando que él perdiera la consciencia de lo que estaba haciendo.

-¡Abuelo, debimos a ver ido a Japón!

Gritaba desde la pantalla Aki vuelto loco por la escena que estaba presenciando mientras su pariente se había quedado en blanco.

-Sakuno….yo….

Decia casi en un susurro comenzando a acercarse peligrosamente hacia ella deteniéndose al alcazar sus ojos a captar la pelota con la que hacia unos momentos ella y Karupin juguetaban hacia unos momentos provocando en él un segundo aire de cordura e incorporándose lo suficiente para quedar sentado sobre la cama y darle espacio a ella para hacer lo mismo.

-Levanta los brazos.

Ella obedecio siendo embestida rápidamente por la camisa que hacia unos momentos el ambarino le ofrecia.

-¡Mou! Dije que no quería.

Se quejo ella estirando la prenda que el príncipe hábilmente le había colocado.

-Ya encendí el aire acondicionado así que es mejor que duermas un rato.

Expreso Ryoma.

-No, quiero que Ryoma-kun me bese y me abrace.

Dijo ella cruzándose de brazos como si de una niña pequeña se tratace.

-Si no te duermes ahora no habrá beso después.

Amenazo el príncipe con calma provocando en ella un puchero aniñado.

-Pero si te duermes ahora prometo consentirte cuando despiertes.

Afirmo dedicándole una cálida sonrisa la cual sorprendió a todos pues nunca lo habían visto hacer tal expresión de dulzura y afecto.

-Esta bien, pero quédate conmigo hasta que me duerma.

-Bien, esperaré un rato.

Acepto deslizándose hasta llegar al suelo mientras sujetaba la mano de la joven dejando todo el espacio de la cama para que ella se acomodase.

-Te amo Ryoma-kun, ¿Tú me amas?

Pregunto ella.

-Ya duerme.

Fue la simple respuesta que recibió causando en ella una sonrisa al notar el sonrojo en las mejillas del ambarino cerrando los ojos para caer rápidamente dormida.

-Finalmente se durmió.

Comento para si Ryoma apartando su mano de la de ella e incandose a un lado de la cama para contemplarla mientras dormia.

-Eres muy tramposa, ¿Cómo piensas que podría odiarte si te amo tanto?

Dijo acariciando su mejilla con la su dedo pulgar provocando en ella una sonrisa al sentir cosquillas por el toque.

-Cada vez me haces más difícil cumplir mi promesa.

Suspiro mirando la pelota de hacía unos momentos con su cara dibujada en ella, recordando porque se la pidió.

-Supongo que te he querido desde entonces.

Sonrio mirando su rostro profundamente dormido.

-No haría nada que pudiera hacerte odiarme u odiarte.

Con ternura beso la frente de la joven haciendo que se revoloteara en sí misma y provocando en el príncipe un sonrojo al contemplar de primera mano sus lindas piernas. Suspiro nuevamente y con prisa salió de la habitación con dirección al baño abriendo la regadera con el agua más fría posible y metiéndose de inmediato quedándose bajo ella un buen tiempo.

-Nunca espere ver algo así, me siento avergonzado de mi mismo como hombre no, como ser humano después de ver aquello.

Decía Ryoga con dureza recordando sus acciones hacia algunas mujeres.

-Hoy he conocido el significado de ser un hombre.

Expresaba con amiración Eiji lloriqueando mientras escuchaba el resto de las alabanzas de los presentes.

-No dude de mi cuñado ni por un segundo.

-¿No fuiste tu el que le gritaba a su asistente buscar vuelos a Japón justo ahora?

Le decía Hibiki a Aki mientras ignoraba sus comentarios.

-Que orgullosa estoy de ti Ryoma.

Lloriqueba emocionada Rinko mientras Nanjiro hacia bromas acerca de que dudaba acerca de si la larga ducha de su hijo le ayudaría en algo.

-Sakuno tiene tanta suerte.

Decian Ann y Tomoka abrazandose dejando a Momo y a Kaido en una situación no muy agraciada y provocando la risa del resto.

-Parece que las sorpresas continúan.

Anuncio Fuji mirando como Echizen salía de la bañera y se dirigía a la cocina para lavar y acomodar los trastes así como recoger la ropa de Sakuno y meterna a lavar para colcarla en un lugar donde ella la viera con facilidad.

-¿Acaso esta?

Pregunto más para sí que para el resto Oishi viendo como Ryoma comenzaba a empaquetar en las bolsas transparentes las galletas ya frías depositando la misma cantidad en cada una de ellas y atándolo tal y como Sakuno lo haría acomodándolas en una canasta que usualmente ella usaba para llevar los postres a eventos. Finalmente limpio la mesa y coloco dos phontas sobre ella encendiendo el televisor sin mucho interés por la programación.

-¿Ryoma-kun?

Lo llamo la joven con rostro rojo haciendo sonreír al príncipe ante la imagen que le regalaba, realmente amaba verla usando su ropa, especialmente cuando esta le quedaba como vestido y dejaba al descubierto ciertas partes que adoraba contemplar con discreción.

-Parece que tu cabello se desato.

Se río mirado como sus largos mechones caían delicadamente por la prenda al haber perdido en algun punto las coletas que sujetaban sus tranzas.

-¿Qué ocurrió?

Pregunto asustada por la situación en la que se encontraba.

-Nada que no hubieses querido que pasará.

Respondió burlon con sonrisa traviesa sentado desde su sitio y espantando a la joven, río al ver su cara de espanto y se sintió aliviado al saber que tomo una buena desición aun si su parte baja se quejaba por lo apretada que se sentía bajo su pantalón.

-No me mires así, me gane tomarme la phonta.

La llamo haciendo que esta lo mirara extrañada y señalando la cocina limpia para que entendiese.

-Mi idiota padre te hizo una broma, mojaste tu blusa así que la cambiaste y luego te quedaste dormida como no tenia nada que hacer termine de limpiar.

Explico él para alivio de la castaña quien tomo asiento a su lado aceptando la lata de soda que le ofrecia su novio.

-¿No hice nada raro?

Pregunto con preocupación.

-Perseguiste a Karupin por toda la casa así que dudo que quiera acercarse mucho a ti en algun tiempo.

Dijo frunciendo el ceño al ver como su gato se acercaba cariñoso a ella y se recostaba sobre sus piernas.

-Traidor.

Le dijo causando la risa de la joven quien comenzó a acariciar al felino con dulzura.

-No es justo, yo te cuido y limpio el desastre y él es quien recibe el premio.

Se quejo el ambarino sorprendiendo a la joven quien rápidamente retomo su compostura y dejo al minino a un lado.

-¿Quieres que te mime?

Ryoma la mira un momento sonriendo dulcemente ante la idea y acercándose a ella para poder depositar su cabeza sobre el regazo de la joven quien comenzó a acariciar su cabello con dulzura tarareando una canción.

-Es increíble que ellos sean de esa manera cuando están solos, creía que Ryoma era del tipo activo.

Decía Sara.

-Supongo que se agoto después de esa "larga" ducha.

Se burlo Fuji siendo entendido por el resto de los presentes.

-Ví que envolviste las galletas.

Le dijo a Ryoma dejando de acariciarlo.

-Ya te dije, siemplemente no tenia nada que hacer.

Trato de defenderse.

-No tienes que avergonzarte, tú fuiste el único que me dijo que les preparará galletas porque sabias que a todos les gustan e incluso elegiste las bolsas para envolverlas y me pediste hacerla de distintos sabores según los gustos de cada uno.

Dijo divertida sorprendiendo a sus antiguos compañeros que desde su comentario de la mañana habían llegado al acuerdo de golpéarlo la siguiente vez que lo vieran.

-La prueba esta en que colocaste las acomodaste según los gustos de cada uno. Realmente estas feliz de poder reunirnos después de tanto tiempo ¿no es así?

-Mentiría si dijera que no, es más divertido cuando están todos.

Respondio sincero acomodándose para mirarla a la cara.

-Deberías decirles eso, seguramente estarán muy felices.

-Es más divertido verlo hacer escandolo por tonterías.

Ante su risa alegre al hablar de ellos sus amigos se sonojaron y sonrieron complacidos.

-Es una lastima que los mellizos no vengan.

Dijo Ryoma captando la atención de los aludidos.

-Sara-chan no respondio mi mensaje así que no sé que harán. Sé que extrañas a Hibiki-kun pero ellos son del tipo que cuando menos te lo esperes estarán frente a tu puerta.

-Eso es verdad.

Río Ryoma provocando que Hibiki se levantara anunciando que iria a verlo ya que su precensia era requerida teniendo que ser detenido casi por cadenas para el resto pues no querían que interrumpiera cualquier cosa que pudiese ocurrir después.

-Ahora que lo pienso el abuelo estuvo muy feliz de recibir aquella foto, es una lastima que no me dejarás decirle que fue idea tuya.

-Él es más feliz si cree que fuiste tú.

-Supongo que si, pero aun así se alegro mucho por eso le dije que de ser posible viniera para que todos juntos viéramos el Hanami.

Fue su simple respuesta.

-¿Foto?

Pregunto Aki al ver el rostro sorprendido de su abuelo.

-Hace algunos días Sakuno me envio una foto de un árbol de cerezo idéntico al que plato tu madre, me hizo muy feliz ver algo como eso especialmente porque me invito a ir a contemplarlo para el Hanami. Tal parece que la idea vino de Ryoma.

Río el hombre comprendiendo que aquel joven no solo escuchaba sus historias por cortesia.

-Eso quiere decir que tu hermano también vendrá.

Comento el ambarino captando otra vez la atención de los presentes.

-Si, eso espero. Eso me recuerda que me dijo que tomo nuevas fotos de sus viajes que quiere mostrarte.

-Lo espero, siempre es divertido escucharlo bromear con eso.

Aquello sorprendio a Aki quien juraba que el príncipe no se interesaba por sus historias y solo aceptaba ver sus fotos por que no tenía nada que hacer.

-Bueno, pasa lo mismo con las de Ryoga-kun. Aunque dices no estar interesado en ellas siempre terminas sabiendo exactamente de que tratan.

Le dijo la joven riendo por lo bajo.

-Eso es porque usualmente no me deja empaz hasta que termina de hablar.

-Acepta que te gusta tenerlo cerca, la última vez que se fue estuviste deprimido por su ausencia varios días.

Ryoga no sabía que expresión poner ante lo que escuchaba, ni en sus más locos sueños se imagino que su hermano podría extrañarlo al punto de deprimirse cuando se separaban.

-Es divertido estar con él cuando no es un fastidio o se une al viejo para molestarme.

Dijo como si una obligación fuese.

-Hablando de Nanjiro-san, como me quede dormida no pude prepararle un postre solo para él así será mejor que le digas que será para la próxima vez que venga.

-No tienes que seguir preparándole postres a ese viejo, se pondrá gordo.

-Dices eso pero no creas que no me doy cuenta cuando siempre que preparo algo apartas o guardas una parte para él, como ahora que le guardaste de las galletas que hornee.

Nanjiro guardo silencio escuchando atento lo que comentaban mirando a Rinko quien sonrio comprensiva al percatarse de que su esposo estaba feliz por lo que escuchaba.

-No hagas esa cara solo porque no puedes objetar lo que digo, si fueras un poco más sincero le habrías dicho a Rinko-san que tu fuiste el único que eligio aquel ramo de flores para su cumpleaños sabiendo el significado de la camelia.

-No olvides que también te di uno a ti.

Se defendió el joven. Rinko comenzó a reír pues aun cuando todos estaban sorprendidos por las declaraciones que se estaban dando ella era muy conciente de la persona que le había regalado aquel ramo.

-Eso fue porque querías sobornarme para que no dijese nada.

Río la joven acariciando el cabello de Ryoma quien tomo su mano y se incorporo para dejar sentado frente a ella.

-Aun si fue un soborno sabes que es verdad.

Dijo besando su mejilla y provocando un sonrojo en ella mientras era atraía hacía él en un calido abrazo.

-¿Ryoma-kun?

Lo llamo avergonzada por el trato.

-Si las personas tuvieran la información que ti tienes de mi estaría acabado.

Dijo atrallendola más hacia él desde su cintura y acunandola con sus piernas para impedirle escapar.

-Bueno, soy la única que sabe que rechazas las invitaciones de Rinko-san para que yo cene aquí es porque no quieres que mi abuela coma sola después del tiempo en que no estuve aquí.

Aquella declaración impacto a todos quienes al no poder creerlo voltearon a ver a la anciana quien confirmo aquello y revelando que después de que Sakuno se fuese a vivir a Londres Ryoma la visitaba con escusas tontas y la acompañaba en lugar de su nieta.

-No te atrevas a contar algo como eso al resto.

La amenazo provocando en ella una carcajada y haciendo que él la siguiese.

-Nunca espere que algo como esto fuese posible, es como haber conocido a alguien toda la vida y darte cuenta que realmente no sabias nada de él.

Decia Momo sin poder asimiliar aun toda la información recibida.

-Supongo que no hay nada de que preocuparse aunque creo que después de todo esto el propósito de usar los datos obtenidos para burlarnos de ellos no tendrán mucho sentido, incluso me sentiría mal de solo pensar en usar algo como esto en su contra.

Se quejaba Aki resignado ante lo sucedido y siendo secundado por el resto. Poco a poco los comentarios se fueron volviendo más animados y juguetones disipando la atmosfera rosa que se había comenzado a formar e incluso llegando a ignorar las cámaras para comenzar a jugar o comer entre ellos como si de una pequeña iesta se tratace.

-Ahora me siento mal por que no estén aquí, ¿Creen que deberíamos llamarlos?

-Talvez deberíamos esperar un poco

Le respondio a Momo el genio de ojos azules del Seigaku señalando como las olvidadas pantallas mostraban a dos jóvenes dándose apasionados besos sin intenciones de separarse por algun rato y coloreando la mejilla de todos.

-Supongo que podemos dejarlo pasar por esta ocasión.

Comento Sumire para Rinko y Alberth quienes accedieron a apagar los monitores sabiendo que posiblemente en un rato la castaña llamaría para avisar que iría a cenar, pues tal y como habían escuchado Ryoma se encagaba de que ella no dejara a su abuela comiendo sola.

-A todo esto ¿Qué tiene de especial la camelia?

Pregunto Eiji con duda.

-En el lenguaje de las flores la camelia significa te querré siempre.

Respondío el abuelo de la Sakuno con una sonrisa y preguntándose si faltaría poco para que Ryoma cumpliera su otra promesa hacía él.

-"Debo admitir que realmente eres perseverante"

Dijo el hombre terminando su partido de ajedrez con Ryoma quien finalmente lo había logrado derrotar.

-"Bueno, tal y como lo prometi Sakuno puede regresar este año a Japón"

Anuncio el Alberth recordando su apuesta con el joven, sonriendo al comprender que después de todos esos años de partidos el príncipe lo había vencido justo a tiempo para que Sakuno retornase con él.

-"Será mejor que me digas cual será la próxima competencia"

Pidio Ryoma sorprendiendo al hombre quien no entendía a que se referia pues finalmente había logrado ganarle una partida y como premio el derecho al retorno de su nieta.

-"Me tomo dos años vencerlo en ajedrez, no quiero que cuando finalmente me decida a pedir su mano me obligue a esperar a que le gane en otra cosa, así que es mejor que me vaya preparando".

Recorar aquello provoco una carcajada en el hombre, ciertamente el príncipe tenia definido lo que deseaba. Contemplo el paisaje de aquellos que juegueteaban alegres y contaban anécdotas sobre los jóvenes y río sincero, sin importar el tiempo aquellos retoños florecerían rodeados de amor y felicidad, recordó a su esposa y a su hija deseando que ellas pudiesen ver la alegría de sus nietos sabiendo que sin importar el tiempo siempre las querría y recordaría, y mientras las flores de su jardín siguiesen retoñando él continuaría enviándole una flor por día.

He aquí el final de mi fanfic. Espero sinceramente que lo hayan disfrutado así como yo al escribirlo, gracias por leerlo hasta ahora y espero me sigan pues planeo continuar con otros sobre esta pareja que me encanta. Saludos.