Miraculous Ladybug pertenece a Thomas Astruc, ZagAnimation, Disney y TF1, hago esto sin fin de lucro.
: : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : :
Pas à Pas
Por Mimi chan
: : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : : :
Epilogo
— ¿Por qué no solo lo usas? – El gato negro dijo con cierta molestia mal camuflada en su voz, repeliendo un golpe con su bastón, mirando a su compañera con una mirada acusadora.
— Chat, en serio este no es el mejor momento – Ladybug brincó atrás esquivando un ataque más. Este era el último momento en que deberían estar hablando de esto, de nuevo. – Podrías por favor concentrarte.
— Realmente me cuesta mucho trabajo concentrarme si no lo estas usando – dijo mientras brincaba de nuevo alejándose de ese akuma que los atacaba.
— Mon Dieu! ¿Es en serio?
Ladybug no pudo ser lo bastante rápida o estaba lo suficientemente distraída para recibir un golpe directo en el pecho, que la mando volando varios metros, aterrizando en medio de los jardines de los campos elíseos. Antes de que cualquiera de sus compañeros pudiera sentirse preocupado la heroína se levantó más molesta que lastimada sacándose pétalos de flores del cabello.
— No tengo idea de que hablan chicos – intervino en esta conversaciones entre los dos héroes que hoy acompañaba - pero si eso ayuda al gato a concentrarse, sea lo que sea úsalo LB.
Ladybug quiso poder decir algo, pero antes de poder siquiera intentarlo, tenía de nuevo al akuma encima de ella. Brincó de nuevo esquivando el ataque del akuma doble que estaban enfrentando. Aparentemente de nuevo las pequeñas hermanas de Alya habían sido víctimas de un akuma cuando no les permitieron ver un show de tv que tenía un par de gemelos como protagonista. Gemelos que ahora mismo tenían la forma de alguna especie de mezcla de policía y power ranger.
Un súper villano que atacaba por dos había sido demasiada pieza para Ladybug y Chat Noir por sí solos. Llamar a Rena Rouge parecido lo más sabio.
— Quizá, si Madame Poupee estuviera aquí para enfrentarlas – se le ocurrió de pronto a Rena Rouge.
— ¿Madame Poupee? – preguntó Ladybug.
— La villana de la caricatura – explicó, quizá con un poco de suerte sus hermanas estuvieran más interesadas en derrotar a la villana de su caricatura favorita.
— Yo te sigo, Rena.
Efectivamente la idea de Rena fue correcta uso su flauta para crear una ilusión del villano de esa caricatura. En cuanto las dos gemelas vieron a la muñeca con caireles escandalosamente rojos y ojos de canica, olvidaron de inmediato a los súper héroes y fueron a combatir a su villana.
— Me estás… – un escalofrió corrió por la espalda del gato negro – me estás diciendo que esto es parte de una caricatura para niños.
— Sí – podía entender la reacción de Chat Noir a ella le parecía un poco exagerada la villana, aunque había tenido tiempo de acostumbrarse a ella.
— Pues es escalofriante. Las muñecas nunca han sido mi cosa favorita del mundo, pero esta rebasa la escala de lo espeluznante.
— De acuerdo – agregó Ladybug.
Una vez que el akuma dejó de atacarlos, pudieron observarlo con atención. Ambas iban unidas por un casco que estaba conectado por un cordón que hacía que fueran perfectamente sincronizados.
— Me apuesto lo que quieran a que estaban escuchando su programa con unos auriculares para no ser descubiertas.
— Una suposición muy válida – acordó Rena Rouge, que de hecho sabía que era acertada.
— Ahora solo deseemos que el lucky charm nos de algo que nos ayude con eso.
Y Ladybug lanzó su yoyo para obtener su amuleto, por suerte esté eran solo un par de tijeras enormes rojas con lunares negros.
— Suelen decir que no lo hagas – apenas se podía aguantar las ganas de decirlo, no todos los días la oportunidad se presenta tan obvia - my lady, pero creo que tendrás que correr con tijeras.
Ladybug tuvo que morderse la mejilla por dentro de la boca para no soltar una carcajada. La broma era tan obvia que era casi imposible no reír a lo simple que sonaba, pero si por equivocación llegaba a reírse, jamás, Chat Noir ¡JAMAS! dejaría eso pasar.
En un par de saltos Ladybug tuvo al alcance el cordón y pudo cortarlo en un solo movimiento, como había esperado hizo que la mariposa negra saliera de allí, pronto la ilusión de Rena así como la transformación de las dos pequeñas desapareció. Ladybug se apresuro a limpiar al akuma y dejar que la magia del miraculous limpiara los destrozos de la ciudad
— Buen… — Ladybug se quedo con la mano en el aire, Chat Noir no estaba allí para chocar sus puños — ¿Es en serio?
— Como un ataque al corazón – dijo con los brazos cruzados sobre su pecho mirándola acusadoramente.
— ¡Bien! – la chica levantó las manos en el aire en señal de derrota - ¡Lo usare! Mon Dieu – y tal como si el Gato negro hubiera visto a Santa Claus, su rostro se iluminó con la expresión más feliz de todo Paris. Ladybug fue donde Rena que estaba reprendiendo a las pequeñas gemelas por su mal comportamiento – Rena, ¿Te importa llevar a las gemelas a su casa? Su familia debe estar preocupada.
— ¿Y el miraculous? - Ladybug siempre se lo había pedido justo después de la pelea.
— Supongo que puedo ir por el después – el único motivo por el que pedía enseguida los miraculous era por el peligro que algún deseo egoísta de conservarlo sin permiso creciera en los corazones de los portadores, lo que no pasaría con Alya - A Trixx seguro le gustara pasar un rato contigo. Yo tengo que arreglar un asunto con el gato.
— Si necesitas esconder el cuerpo, cuentas conmigo – bromeó Rena guiñándole un ojo.
— Es bueno saberlo, lo tendré en cuenta. – guiñó su propio ojo siguiendo la broma. Giro con una expresión menos amistosa a su compañero - Chat, andando. Te advierto, serás tú quien le dé explicaciones a todo mundo.
— Con gran placer my lady – de todos modos tendría que hacerlo cuando todo mundo se diera cuenta.
Rena Rouge vio a los dos héroes alejarse a la distancia, muerta de curiosidad. Algo bueno estaba cocinándose allí.
[…]
— Entonces… ¿Felix?
— Sí, Felix.
Alya sostenía la mano de su amiga admirando un precioso anillo de oro blanco que tenía una piedra azul enorme y hermosa. Casi podía jurar que era del tipo de anillos que solo se veían en los escaparates de la rue de la Paix. Era un pedazo de anillo. Un pedazo de anillo que gritaba "¿quieres ser mi esposa?"
— ¿Tu muy buen amigo Felix, te regaló un anillo de compromiso de diamantes?
— No es un diamante – respondió Marinette retirando su mano, sabía que todo el mundo es lo mismo que le diría al ver el anillo. Sabía que iba a ser una mala idea aceptarlo - solo es un zafiro. Y no es un anillo de compromiso.
Alya se quedó realmente sin saber que decir por primera vez en su vida. Suspiro profundamente y giró justo donde Adrien Agreste estaba. Cruzando los brazos le dio la mirada más estricta que tenía, la que solo había usado con sus hermanas pequeñas cuando se portaban seriamente mal.
— Adrien Agreste.
— ¿Si? – respondió dubitativo por el severo tono de su amiga.
— ¡Te prohíbo proponerle matrimonio a mi amiga sin decirle quién eres! – dijo con firmeza, al diablo con su promesa de no decirle nada a Marinette, esto era simplemente demasiado.
— ¡Adrien! – Marinette casi brinco de su piel al escuchar lo que Alya había dicho ¡Como era posible que ella supiera! ¿No le has dicho a Alya quién eres ¿verdad?
— De alguna manera…- Oh boy, explicarle iba a ser…
— ¡Es la cosa más irresponsable del mundo! – lo regaño en suspiros para que nadie pudiera escucharlos - Sabes que no debes decirle a nadie que eres Chat Noir, la pondrás en peligro.
El pequeño círculo de personas se quedo en silencio por casi diez segundos que se sintieron demasiado largos.
— ¿Qué? – pió Alya sin creer lo que acababa de escuchar.
— Sin duda muy irresponsable. – Agregó Adrien con suspiro.
— ¿Qué quieres decir con que Adrien es Chat Noir? – Apenas recupero el habla coherente Alya tomo a su amiga de los brazos zarandeándola un poco buscando una respuesta.
— ¿No te lo dijo él? – pero si Alya acababa de decir…
— Alya en realidad había descubierto que yo era Felix – dijo Adrien casi divertido - pero…
Marinette solo pudo poner una de esas sonrisas tontas que no podía detener cuando sabía que había metido el pie hasta el fondo.
Una sonrisa que se borró se su boca cuando Alya cayó como peso muerto al piso desmayada cuando en su cabeza empezó a formarse un pensamiento "¿Cómo es que Chat Noir y Marinette salían si Chat Noir estaba loco por Ladybug? El gato había jurado amor eterno a… a…"
error 404
[…]
— Si me hubieras dicho que darle cuentas a Alya iba a ser la parte más difícil no me lo creo ni en cien años. – El chico sostuvo la mano de su novia ayudándola a subir por la escotilla de su habitación al balcón.
— Eso sin contar que no esperaba que descubriera nuestras identidades así – solo recordar lo mucho que la había asustado cuando se había desmayado en medio de la clase y la plática posterior en la enfermería casi le dolía la cabeza.
— Supongo que entre todas las personas que podrían descubrirnos ella es la mejor opción – Adrien sabía muy bien que aunque Alya podía morirse de ganas de contar el mejor secreto de todo París no lo haría por fidelidad a su amistad.
Ambos adolecentes se pararon junto al barandal del balcón mirando al horizonte, las luces de la ciudad ardían como llamas dándole una bóveda dorada al cielo, que una vez que te acostumbrabas parecía hasta bonita, pero escondía bien las estrellas. Aun así podían engañarse a sí mismos y decir que era una bella noche llena de estrellas. Adrien encerró a Marinette en sus brazos desde su espalda, respirando su aroma a lavanda que tanto disfrutaba.
— Te dije que ponerme ese anillo solo iba a servir para que todo mundo se diera cuenta – justo para evitar ese día se había negado a recibir ese loco regalo que Chat Noir había conseguido para Ladybug hacia tanto tiempo.
— Me niego a pasar un mes más como tu novio fantasma.
— A Chat nunca pareció molestarle.
— Te aseguro que no le gustaba, el anillo esta donde debe estar.
— Para ser sincera, pensé que la parte más complicada de todo esto iba a ser decírselo a tu padre.
— La mitad de las veces ni siquiera yo sé cuál va a ser la reacción de mi padre ante las cosas.
Llevarla a la mansión Agreste y tener que hacer una cita con su padre para presentarla como su novia había sido más bien incomodo porque después de todo ¿Quién hace citas con su propio padre? Gabriel Agreste solo la había mirado de arriba para abajo. No hizo preguntas solo instruyo a su hijo en que si de alguna manera un noviazgo podía perjudicar su imagen lo terminaría de inmediato. No le dio tiempo a Adrien de decir que eso no pasaría, solo se excusó diciendo que estaba ocupado y regresó a su oficina.
Al menos no le había dicho que no podían ser novios, no es que pensaran obedecer esa orden, pero lo cierto es que la habían esperado.
En cambio sus padres…
[…]
— Marinette, creo que no es lo correcto.
Marinette había visto a su madre que tenía una expresión de pesar enorme en su dulce rostro. Su madre que siempre había sido su cómplice en su enamoramiento de Adrien, ella que era siempre quien le decía que quizá lo había visto a él o su guarda espaldas en cierto lugar y que "necesitaba un recado" de ese cierto lugar. Ella le decía eso el día que llegaba de la mano de su eterno amor platónico que quería pedir formalmente permiso para ser su novio y que dejaran que la frecuentara.
— Estoy de acuerdo esta vez con tu madre cariño – agregó su padre con una expresión severa - creo que estás haciendo algo que no es correcto.
— Pe… pero ¿Por qué?
— Cariño, que pasa con tu amigo, tú sabes a quien me refiero. – Sabine miro con una expresión casi de piedad al chico que ahora misma estaba mordiéndose la lengua para no soltar una carcajada y ofender a una de las mujeres que más había aprendido a apreciar en su vida - Adrien, creo que eres un muchacho estupendo pero… - de nuevo la apenada mujer miro de nuevo a su hija - tu amigo Felix, durante todos estos meses ha sido muy dulce contigo y pensé que le correspondías.
— Me cae bien, es un muchacho con muchas agallas. – apoyo su padre poniendo una mano en los hombros de su esposa - Y yo se que sientes algo por él, lamento si esto te molesta muchacho.
Marinette vio a su novio con cierto reproche, casi podía sentir como se estaba aguantando la risa. La estaba haciendo quedar como la clase de chica que juega con dos chicos a la vez. Sí, le debía parecer muy divertido.
— Sabes Adrien - de pronto Marinette se movió junto a sus preocupados padres dejándolo solo - creo que mis padres tienen razón, debería salir mejor con Félix.
Por supuesto explicarles a sus padres que Adrien/Felix/Chat Noir eran la misma persona había sido por partes divertido y por otras complicado. Pero al final como Marinette había esperado desde un principio lo único que le dijeron a Adrien era que si su hija era feliz de esa manera, ellos estarían siempre de acuerdo que estuvieran juntos.
[…]
— Solo desearía que todos dejaran de pensar que esto es un anillo de compromiso.
La chica miró el anillo en su mano, el zafiro que había visto hacia medio año y tanto había deseado y ahora era suyo. En cuanto sus papas lo habían visto solo les habían pedido que no fueran con lo del matrimonio tan rápido, que quizá valía la pena pensarlo cuando terminaran la universidad.
— Quizá la que debería dejar de pensar que no lo es, eres tú – agrego el chico disfrutando del pequeño momento de intimidad.
— No acepte casarme contigo – volvió a repetirle Marinette, le asustaba y emocionaba por partes iguales lo rápido que todo parecía estar cambiando.
— Por ahora.
Adrien solo rodeó a su prometida con más fuerza mientras miraban las estrellas sobre sus cabezas desde su balcón. Había aceptado su amistad aun detrás de la máscara. Había aceptado que pasara las noches en su balcón. Después había aceptado sus besos. Marinette no lo sabía aun, pero terminaría aceptando ser su esposa.
Je devais juste aller pas à pas
Fin
18 de abril de 2020
10:59 pm.
Nota de autora: por mucho tiempo me discutí a mi misma si aun valía la pena hacer este epilogo, han pasado años desde pas a pas, pero cada vez que venía por aquí a releer mis escenas favoritas me quedaba este huequito y me empecé a preguntar si a ustedes les pasaría lo mismo.
Mi bebe ya tiene un año y dos meses, ¿Lo pueden creer? Empiezo a ser una mamá un poquito menos ocupada por las noches, al menos por un par de horas así que, tratemos de volver a las andadas.
Reviews en lugar de zafiros.
Tata
Mimi chan
