Disclaimer: Los personajes de Skip Beat no me pertenecen hago esto sin fines de lucro solo como entretenimiento.
Inmediatamente los ojos de Kyoko brillaron con esperanza. Kyoko no dudo en tomar la moto de Reino, siguiendo a Miroku de cerca, al lugar donde encontrarían al clan del dragón negro.
En cuánto llegó se sorprendió al ver bajar del auto de Miroku a Fuwa Sho y a Yashiro san.
- ¿por qué los trajiste? - preguntó la chica
- Ellos quisieron venir - contesto el joven sin darle mucha importancia.
Se dio la vuelta hacia los dos hombres que no tenían nada que hacer ahí.
-¡Por que rayos vinieron! - farfullo la chica molesta
-¿por qué... Cómo qué por qué? Tenemos que notificar a la policía hemos sido testigos de un secuestro - musitó el cantante rubio con arrogancia mirando a su alrededor - ¡pero vamos! ¡esta no es la estación de policía! ¿a dónde rayos nos ha traído ese delincuente?
- No me atreví a darle información - musitó Yashiro algo apenado.
Kyoko rodaba los ojos mientras se preguntaba que hacer con ese par, justo en ese momento una Hanako - Chan alterada, dando ordenes e instrucciones salía del edificio.
- ¿qué hace aquí? - vocifero sorprendida al ver a la actriz con molestia. - ¿y quienes son estos? ¿Blondie y su novia? - dijo con desdén al mirar a Fuwa Sho y al asustado Yashiro San, quien al parecer quería volverse invisible, atrás del cantante rubio.
- ¿A quién le llamas blondie? - Reclamo Fuwa con la arrogancia de una estrella.
- ¿ A caso no lo sabes? ¿donde tienes a Reino? - musitó la actriz con rabia.
- ¿A Reino? no se de que estas hablando. No me he acercado a él desde aquel día.
- no finjas, unos hombres en varios autos negros se lo llevaron.
Por un momento se Hanako Chan se quedo sorprendida, pero inmediatamente comprendió lo que había sucedido, su piel se volvió tan blanca como un papel, y por un momento se quedo sin aliento.
- ¿A sí que también se lo llevaron? - soltó en un suspiro apenas audible.
-¿quienes, de que estas hablando? - exigió Miroku con desesperación.
- A mi hermano también se lo han llevado, son los Yakusas del extremo occidente, no tienen un clan, ni códigos, ni honor, son jóvenes que han sido reclutados de las calles, en este momento voy a recatar a mi hermano.
Fuwa Sho, no podía creer lo que estaba escuchando, parecía el guión de una película, sin entender mucho, se quedo en silencio escuchando a las dos mujeres.
- Iremos contigo entonces - Refutó Kyoko ansiosa.
- ¿Quiénes? ¿tú, blondie y temblores? -
- no claro que no, me refiero a Miroku y yo.
- No, si tu vas nosotros también - Replicó Fuwa Sho, sin comprender, lo que estaba pasando.
- Por mi no hay problema Yo puedo esperar aquí - susurró nervioso el joven manager.
- Pues a mi no me importa... si quieren morir - interrumpió Hanako- Cha, la acalorada discusión de esos tres - no puedo esperar hasta que se pongan de acuerdo, solo que no puedes ir así, necesitas equipo.
Entraron al edificio, al visualizar la mesa de armas Kyoko y Miroku se apresuraron a tomar el equipo necesario. Miroku se apresuro a tomar un arma larga y dos carrilleras de municiones que atravesó por en su dorso. Kyoko prefirió dos pistolas que coloco en sus respectivo portado, ademas de una adicional en el muslo, y un cinturón con dagas y objetos que parecían cuchillos.
Yashiro seguía temblando atrás de Fuwa y esté aún no entendía que estaba pasando, mientras miraba como se armaban hasta los dientes.
-¿quienes son? pregunto Fuwa - Sho con discreción a Yashiro.
- So, so, son, miembros del clan Yakusa del dragón negro. - contesto el joven con voz temblorosa recordando todo lo que pasaron la última vez.
- ¿Y qué tienen que ver con Reino?
- Pu, pu, pues veraz, Reino es el único hijo de Hirashi Ryuuzaky, e. el líder Yakuza del clan del dragón dorado.
Fuwa volteó a ve a Yashiro como si le hubieran salido dos cabezas, no podría tener los ojos más abiertos, de pronto sintió como si la sangre drenara su cuerpo sin poder decir una palabra.
A pesar de la impresión que llevo en un principió insistió en ir con Kyoko, desesperada y con la presión de Hanako Chan por irse, no le quedo otra más que llevarlo con ella, cuando Fuwa Sho se subió a la moto detrás de ella.
La única pista que tenían era el muelle de Yokohama, pues era el lugar donde había dejado de transmitir la señal de localización el celular del hermano de Hanako.
En cuanto el rubio se bajo de la moto, casi vomita.
-¿Quién diablos te enseño a manejar así? casi nos matas ¿crees que estabas en una carrera? - Vociferaba el cantante aún temblando.
- Oh por Dios! Callate de una vez - le gritó Kyoko con nerviosismo. Estaba demasiado ansiosa por encontrar a su esposo.
Miraba a su alrededor y solo veía un interminable mar de cajas de carga, el muelle era muy grande, posiblemente cuando los encontraran sería demasiado tarde, la angustia y la desesperación se empezó a reflejar en sus ojos.
- ¿y ahora? - pregunto a Hanako con impaciencia.
- Es muy grande el muelle, tendremos que dividirnos en equipos de busqueda - contesto la joven también angustiada, pero en ese momento una brisa soplo agitando el cabello de Hanako y trayendo a Kyoko un olor muy familiar, ese olor a almizcle y a lavanda, no había duda, reconocería ese olor donde fuera, era el aroma de su esposo.
- No espera un momento, por favor siganme - dijo la chica empezando a correr.
- Sin entender que pasaba la joven líder miró confundida a Miroku -
- Ellos tienen algo como un vínculo especial, - contestó el joven baterista para intentar ganar la confianza, pero solo se escucho más confuso por lo que mejor hecho a correr atrás de ella. sin más opciones los demás lo siguieron.
Kyoko se detuvo a tras de unos contenedores, frente a un barco de carga enorme. Todos los demás se detuvieron escondiéndose detrás del contenedor.
- Está ahí, Reino esta ahí. - susurró Kyoko. Hanako se asomo con discreción, logrando reconocer a dos hombres que estaban haciendo guardia en la cubierta, fumando un cigarrillo.
- Son ellos, ¡esos malditos! - Farfullo Hanako. - ¿Cómo entraremos? el barco es demasiado grande y yo logre ver a cinco hombres tan solo en la cubierta.
- ¡Miroku, trae a Camila! - solicito la joven actriz dejando a todo mundo perplejo ¿quién es Camila?
Kyoko les comentó su plan mientras Miroku iba por Camila, les dijo que generarían una distracción para poder entrar, pero que tenían que ser muy rápidos de lo contrario el barco se hundiría antes de que pudieran sacar a los dos hombres secuestrados.
- Si ¿Cómo no? ¿cómo piensas hundir ese barco? - replico el rubio burlándose de la idea tan infantil.
- Pues con Camila - farfulló una voz tras él, Miroku había regresado con un maletín como de violonchelo un poco más grande, lo puso en el suelo, para abrirlo, y sacó una bazuca de buen tamaño.
- pe.. pero ¿de donde rayos has sacado eso? - preguntó Fuwa sorprendido.
-¡Ah! nunca salimos sin ella. - contesto Miroku con una sonrisa. Mientras preparaba el arma y la ponía sobre el hombro de Kyoko, en perfecta sincronía.
- ¿Están listos para entrar?, Perforare el área de estribor donde están los motores, para asegurarme de no herir a los nuestros. - Todos los demás asintieron con la cabeza, preparando sus armas, pero Fuwa simplemente no daba crédito a lo que estaba viendo ¿Kyoko con una bazuca?
Miroku y Kyoko salieron de su escondite y se plantaron en un sitio donde pudieran hacer el disparo, la gente del barco noto su presencia, se empezaron a llamar uno a otros, pero no tuvieron tiempo de reaccionar cuando el primer disparo acertó en el costado del barco, sacudiendo a toda la tripulación. Antes de que pudieran levantarse y reaccionar un segundo disparo ataco en el lado contrarío. Para este punto la gente de Hanako estaban abordando el barco.
Un caos se formo en el barco, gente quería salir pero las personas del clan del dragón negro, y del clan del dragón dorado que habían llegado no se los permitían, así que saltaban por la borda.
Miroku, Kyoko y Fuwa también subieron a buscar a Reino. El joven cantante seguía a Kyioko sin dejara de admirarla por un momento, Miroku le abría camino, pero ella también se defendía iba disparando sin piedad ni compasión a quien le impidiera el paso. En una casi le golpean a Fuwa pero Kyoko lo de tuvo con su puños, dando una patada para alejarlo del objetivo, sin que el rubio pudiera alcanzar a ver ella había arrojado dos dagas certeras, una en la garganta y otra en el corazón. Para él todo estaba pasando como en cámara lenta sin darle tiempo a reaccionar.
-¿qué? ¡que diablos! - susurro para sí mismo.
- ¿y tu arma? - grito la chica enfurecida
- ¿que?
-¿tu arma? Hanako te dio un arma-
- Así, aquí esta - dijo sacando el arma de su bolsillo sin ningún cuidado, apuntando a Kyoko, quien aparto el cañón para otro lado.
- Por favor apunta a ellos.
Unos pasos más adelante Hanako los alcanzó
- ¿tienes idea donde están?
- Si, Sigueme - corrieron hacia los niveles inferiores, ahí estaban ambos hombres encadenados de las muñecas con los brazos hacia arriba abiertos, con las camisas desgarrados y algo golpeados.
En cuanto Kyoko vió a Reino se abalanzo sobre el, entrelazando sus piernas en las caderas del joven y cruzando sus manos a tras de su cabeza, dando un beso profundo y apasionado.
- Ca. ca. cariño, estoy encadenado - trato de decir Reino con el poco aire que la chica le dejaba.
- ¡Lo sé!... ¡Te ves tan sexy! - refutó la joven actriz con dificultad para respirar. Fuwa Sho aparto la vista como si le diera asco verlos, mientras Hanako y Miroku intentaban romper las cadenas.
- Yo.. lo ... lo siento, no quise decir eso, yo solo ... - trato de decir nuevamente Reino.
- ¡Oh! ya no te preocupes... ¡se me acaba de ocurrir algo para castigarte! - contestó la chica con una sonrisa maliciosa y una mirada lasciva, mientras miraba las cadenas que lo ataban y se apartaba unos pasos hacia atrás. Sus palabras habían logrado no solo erizar la piel de Reino si no también la de Fuwa Sho. Quien volteó a verla sorprendido con un sonrojo en las mejillas.
Kyoko tomo distancia y disparó a las cadenas con excelente puntería, liberando así a los dos hombres.
capitulo de madrugada, no me quería ir a dormir sin dejarles esto, espero que les guste. muchas gracias por seguir esperando la historia.
