23. Con fiebre.


Era un día especialmente caluroso.

Shoto había estado concentrado quemando algo de la basura inutilizable de los restos del pequeño pueblo, y había sido bastante horrible. La sensación del sol y su propio fuego quemando su piel, especialmente su lado derecho que, aunque bien se regulaba por sí mismo era demasiado para que lo hiciera inconscientemente cuando Shoto estaba tan concentrado utilizando su lado izquierdo.

Era una novedad que Shoto sudara, pero lo había estado haciendo hasta que le dieron un descanso. Aunque no entendía del todo porque lo habían puesto a trabajar cuando Shoto no había sido convocado especialmente para arreglar este desastre. O siquiera para pelear contra los villanos, después de todo Shoto no era especialmente necesario para derrotarlos. No más de lo que sería contra cualquier otro villano.

Aun así, era conmovedor que solo porque los héroes locales sabían que Ground Zero venia también tenían listo un trabajo para Shoto. Incluso si ese era solo quemar algo de basura sin valor.

A él le gustaba, era un sentimiento agradable el hecho de que las personas no podían pensar el uno sin hacerlo en el otro. Eran un dúo. Una pareja.

Y sabían que los tendrían a los dos incluso si solo necesitaban a uno de ellos.

Eso no quitaba el hecho de que Shoto seguía teniendo la conciencia (y también la brillantez) de una medusa de mar cuando se trataba de los aspectos más básicos de la socialización humana.

Así que cuando una chica aparentemente dulce e ingenua de esas que abundad en los pequeños pueblos se acercó a Katsuki emitiendo casi el mismo brillo fanático que Deku en su peor momento, con su baja estatura ante Ground Zero que la hacía parecer casi una niña incluso cuando Kat no era demasiado alto, Shoto se alejó para darle algo de comodidad, ya que ella seguía enviándole miradas nerviosas por alguna extraña razón y se había vuelto tan incomodo que incluso Shoto lo noto. Y huyo en consecuencia.

De cualquier forma, a Kat no le vendría mal algo de interacción con sus fanáticos.

Así que tomo algo de fruta que alguien amablemente había dejado en una canasta para ellos y se encamino al pequeño claro que había visto a las orillas del pueblo cuando llegaron.

O0o0O

Shoto no había estado pensando en musarañas exactamente, no en el sentido metafórico, había sido mas bien literal. Los diminutos roedores adorables habían salido de la tierra repentinamente como en ese viejo juego de golpear topos que siempre aparecía en los chistes de las caricaturas. Solo que Shoto no había sentido la apremiante sensación de querer golpearlas con un mazo.

El solo había tomado un descanso, sentado en una de las bancas que habían sobrevivido al ataque de villanos efectuado hace menos de doce horas, cuando repentinamente los pequeños roedores habían emergido de la tierra, asomando sus cabezas peludas curiosas.

Así que el solo se quedó sentado viéndolas curiosear los alrededores, sintiendo su cuerpo satisfecho mientras regulaba la temperatura de su cuerpo inconscientemente para evitar el calor abrasador del lugar. Se pregunto que era lo que Bakugou estaba haciendo en ese momento, si había ahuyentado a la pobre chica, probablemente simplemente se había encogido de hombros y seguido con su trabajo. destruyendo algo probablemente, sin duda alguna el calor del lugar ayudaba con eso, era el pleno verano, por supuesto que era caluroso. Y nada ayudaba mas que el calor cuando se trataba de potenciar la peculiaridad de su novio.

Una ardilla se acerco a apenas un metro de donde estaba sentado y Todoroki contuvo la respiración, era una cosa tan curiosa, estar rodeado de esa forma de la naturaleza. Tan a su alcance que incluso podía tocarla. Shoto quería.

Así que lentamente tomo una fresa extendió su mano con la palma abierta, la fresa colocada sobre ella al alcance de la adorable ardilla.

Se acerco lentamente, oliendo curiosa y a Shoto le recordó un poco a los gatos callejeros que seguían acercándose a su balcón y de lo que Bakugou siempre se quejaba porque no se iban, culpando a Shoto por alimentarlos y mimarlos incluso aunque no podían tenerlos.

Finalmente, la ardilla tomo la fresa y empezó a masticarla de una manera curiosa, girándola entre sus patas delanteras mientras roía, justo como hacían sus homónimas en los videos divertidos de internet cuando sostenían una bellota.

Era una lástima que Shoto no tuviera bellotas, solo fruta. ¿Le causaría algún daño la fruta a su pequeña y nueva amiga? Shoto no sabia mucho sobre animales silvestres además del típico "no les des caramelos o comida chatarra".

Como sea, era adorable así que Todoroki le tomo una fotografía, dispuesto a enseñársela más tarde a Kat, si tenía suerte incluso podía convencerlo de venir un rato y tener un pequeño picnic más tarde.

Miro al pequeño animal, parecía bastante bien y ¿no tenían los animales silvestres algún tipo de instinto arraigado que los hacia saber que tipo de cosas podían comer o algo así?

Se encogió de hombros y se dispuso a comer un plátano mientras contemplaba a la pequeña cosa, y en realidad se sobresalto cuando la ardilla termino de comer la fresa y tomo la cascara del plátano y empezó a roerla también.

¿no se enfermaría? Shoto extendió la mano, dispuesto a quitársela. Lo cual en retrospectiva fue un mal movimiento.

¿Acaso no siempre era Shoto quien estaba diciendo que Bakugou era tan salvaje como un animal, bueno, salvaje? No les quitas sus cosas a ese tipo de bestias, no al menos de frente y sin cierto sabotaje.

Como era de esperar si Shoto hubiese estado pensando la ardilla lo mordió en la mano y huyo con su botín consistente de un trozo de cascara de plátano y una victoria contundente sobre uno de los cinco mejores héroes valorados de su generación.

Shoto definitivamente no sería bueno con la vida silvestre. Al encontrarse frente a frente uno de los dos obviamente no sobreviviría.

En fin, ahí iba su plan de algún día cuando fuera viejo como su padre retirarse a vivir al campo.

Miro la marca de mordida, estaba roja y probablemente debería desinfectarla si no quería adquirir algún tipo de rabia ardillesca…

El sonido de una explosión lo distrajo del pensamiento sobre si las ardillas podían contraer rabia o no, podría ser que si…

Oh, había risa maniática que se escuchaba a lo lejos.

Los villanos habían vuelto por una revancha.

Shoto corrió ansioso hacia el sonido de las explosiones, alguien necesitaba contener un poco a Bakugou cuando se trataba de villanos endebles. Shoto no quería escuchar a Bakugou quejarse de que lo habían sancionado de nuevo por ser demasiado… enérgico contra los villanos.


Tres días después Shoto se despertó con su cabeza girando en espiral y una terrible sensación de hundimiento en sus huesos. El sol entraba por las rendijas de las cortinas entreabiertas de la ventana. Katsuki a su lado suspiraba suavemente aun dormido y en otra ocasión Todoroki simplemente se habría recostado a observarlo mientras pudiera. Pero no en esta, no con la asfixiante sensación de las nauseas subiendo por su garganta.

El corrió al baño y permaneció una eternidad ahí vomitando el carente contenido de su estómago vacío. Cuando finalmente las arcadas cedieron y levanto la vista de retrete, iugh, se encontró con Bakugou cerniéndose sobre él, ojos preocupados y ceño eternamente fruncido.

—Lamento si te desperté —Bakugou en realidad había tenido una larga noche patrullando— vuelve a dormir, estoy bien.

—Y una mierda —Bakugou extendió sus manos hasta posarlas en su frente luego chasqueo y negó con la cabeza, enfurruñado. Era bastante lindo.

Shoto estaba sonriendo como un imbécil a pesar del calor abrazador y la asfixiante sensación de sus músculos pesados, parecida al agotamiento después de un duro día de entrenamiento.

—Deja de decir tonterías—Bakugou simplemente chasqueo antes de ayudarlo a levantarlo y llevarlo de vuelta a la cama, al parecer Todoroki estaba pensando un poco en voz alta ahí— solo quédate quieto y no hagas ninguna de las tonterías que crucen por tu cabeza mientras voy rápido a la farmacia— Bakugou estaba diciendo mientras lo envolvía casi como un burrito en las sabanas, no es que Todoroki se quejara, a pesar del calor abrazador estaba muriendo de frio además de que siempre se deleitó con la atención de Bakugou.

Mientras Bakugou estaba afuera Todoroki se dedico a contemplar las muescas del techo esperando a que su amado llegara, envuelto en sabanas. Se pregunto que era lo que Bakugou traería, probablemente más analgésicos después de que los de su botiquín se acabara un par de semanas atrás gracias al infame reto del ácido de Ashido, que había involucrado demasiado tequila para empezar y personas de por si con demasiado poco sentido común altamente alcoholizadas.

Deberían haber repuesto sus medicamentos antes. Así Todoroki no tendría que contemplar las imperfecciones del techo pensando en porque ningún techo jamás antes visto era perfecto, incluidos los dormitorios de UA que habían sido construidos con la ayuda del mismo Cementos, cuyas creaciones deberían de ser perfectas ¿no? No era como si tuviera que utilizar herramientas que eran las que creaban esas imperfecciones, nada además de su mente y control sobre su quirk.

Pero de nuevo eran lo quirks impulsado por la mente o algo así como una extremidad o sentido supersensorial…

—Deja de murmurar —no había escuchado a Bakugou llegar. Extraño ya que Todoroki afirma tener un sentido de localización de Bakugou casi perfecto, era capaz de encontrar a Bakugou siempre que permanecieran en el mismo edificio.

A quien le importaba lo que dijera Kaminari de que cualquiera podía hacer eso solo siguiendo el rastro de los gritos y las explosiones. Denki no era más que un imbécil sin cerebro.

—Lo es —Bakugou estuvo de acuerdo, Todoroki intento enfocarlo, pero era un poco más que difícil, ¿cuándo se habían vuelto sus ojos tan inútiles y su cerebro tan pesado?

Su cerebro era papilla y lo único que quería era dormir, pero no podía por su cerebro hecho papilla que gritaba descontrolado sobre sombras en las paredes y monstruos bajo la cama que querían robarse su soba y secuestrar a sus galletas a cambio de una sonrisa de Kat.

—Shhh—esa era la voz de Bakugou, tan clara e imponente como siempre reclamando ser escuchada— está bien Shoto, solo enfoca tu vista en la lampara o algo ¿sí? Dedos cálidos levantaron su barbilla y descubrió que sí, si enfocaba su vista en la lampara del buro era más fácil concentrarse, sintió el borde de un vaso contra sus labios—, solo bebe, tenemos que mantenerte hidratado, todo va a estar bien, un doctor ya viene en camino.

Shoto obedeció. Bebió y se dejo arrullar por la voz de Bakugou murmurando palabras sin sentido en un intento de consolarlo.

Al final se durmió con la sensación ardiente de fuego corriendo por sus músculos y la tirantez de su piel erizada por el frio del aire. Y aun así nada de eso era tan prominente como la sensación de los dedos de Bakugou peinando su cabello y refrescando su frente con un paño húmedo.


Un medico con un quirk de reconocimiento de enfermedades que trabaja para la agencia de su padre lo revisa. Shoto pasa mas de dos minutos consecutivos mirando con decepción e Bakugou. No es hasta después que se entera que en realidad a la que Bakugou le conto de su enfermedad fue Fuyumi -y esta a su padre- después de que Bakugou le dijera de pasada cuando ella llamo para saber cómo estaba.

—Es fiebre por mordedura de rata —es lo que declara el doctor, hay una mirada no tan sorprendida como resignada en su rostro, producto de años trabajando para Endeavor probablemente y a extraños comportamientos de Todoroki´s en general.

—¿Cómo carajos te mordió una rata? —es lo primero que Bakugou pregunta.

Y Todoroki no tiene ni idea, y la fiebre que en ese punto lo ha dejado a su cerebro catatónico no es de gran ayuda. Que él sepa ninguna rata lo mordió en toda su vida. No a menos que Bakugou sea una rata en secreto…

El doctor suelta una risita inapropiada que calla rápidamente cuando Bakugou lo mira mal. A el y luego a Shoto.

Así que está pensando en voz alta aún.

Parece como si Bakugou quisiera asesinarlo, Todoroki no se lo toma a mal. Sabe que es la forma en la que Kat muestra que le importa.

—En realidad— el doctor se aclara la garganta parando el concurso de miradas fulminantes unilateral que están teniendo, Shoto le sonríe alentadoramente—, la fiebre por mordedura de rata puede ser causada por diferentes tipos de roedores y no tiene que ser necesaria una mordedura…

—¿Por qué carajos se llama así entonces? No tiene ni puto sentido —Bakugou dice.

Shoto asiente de acuerdo. No tiene sentido.

—Espera —un recuerdo emerge de su mente—, las ardillas son roedores ¿cierto?

Había una mirada resignada en la cara de su novio. Bastante parecida a la que le dio el doctor unos momentos atrás, de que está demasiado acostumbrado a su mierda.

—Te dijes que dejaras de alimentar a los malditos animales salvajes…

—Pero eran tan adorables y...

—… y ahora tienes la jodida enfermedad de las ratas locas o lo que sea.

Shoto no hace un puchero. El es un adulto, esta por encima de eso.

—Siempre y cuando siga las recomendaciones que le dé estará bien en unos días —el doctor no parece muy preocupado, el pobre hombre demasiado acostumbrado a los comportamientos perturbadores de Endeavor.

El doctor se va poco después de eso. Shoto pasa tres días vomitando su alma y alucinando ardillas en llamas bailando sobre la cabeza de su padre mientras Bakugou le sigue preparando sopa y en un momento memorable Natsuo como el doctor obseso que es acampa en su sala durante lo que permanece enfermo, acechando desde las esquinas y volviendo histérico y paranoico a Bakugou para que no se equivoque con las dosis de medicamentos.

Bakugou publica la foto de la ardilla que Shoto tomo con una breve e irónica descripción sobre la encarnación del mal en pequeñas presentaciones. Deku comenta algunos datos sobre los roedores que habitan en los barrios pobres he intenta hacer conciencia sobre la higiene, mientras Ashido y Kaminari crean memes del suceso, que se hacen virales entre sus fanáticos.

Como sea Shoto sabe que Katsuki no va a dejarlo olvidarlo en décadas. Y esta bien. Katsuki soporto las cortinas en llamas y la sala convertida en pista de hielo después de sus delirios.

Y Shoto jamás volverá a preocuparse por intentar quitar su comida potencialmente mala para la salud de los roedores. Que coman su basura.