Día 24: Visita de Kwamis.


- Marinette, llegaste.

La cargó y le dio un tierno beso en los labios.

- Guau, hola Adrien. Me alegra estar aquí y verte también.

Cuando Marinette entró a la mansión Agreste vio que era un lugar enorme donde podría gritar y se escucharía en toda la casa.

- Es enorme tu mansión, ¿dónde está la obra maestra?

- ¿Aquí no me ves?

- Jajajajajaja me refería a un cuadro o algo así, tonto.

- Pues te daré un tour después por la mansión si lo prefieres.

- Sueno algo interesada, discúlpame.

- Yo sé que me quieres tal y como eres, por eso te invité. Solo pregunta, responderé tus dudas.

- ¿Hay alguien por aquí?

- No, Gorila se va los fines de semana y yo tengo que cocinar, es parte de la sorpresa de hoy, pero te diré luego.

- Oh, no sabía que él cocinaba. Y mejor aun, que tu lo hicieras.

- Jajajajaja si lo hace y me ha enseñado. Ya no quemo el arroz ni tengo el extinguidor a la mano. Se va los fines también porque es padre y quiere pasar el tiempo con su familia.

- No lo sabía. Al menos eso es bueno de pasar el tiempo con él.

- Si...

Adrien ya no vivía con su padre y extrañaba mucho a Nathalie. Pero tenían que pagar su condena por ser Hawk Moth y Mayura, la justicia tenía que actuar, aunque a él le doliera, pero Marinette lo ayudó en esos momentos de soledad.

- Y bien, ¿los trajiste?

- Si, querían conocer tu casa. Estaban ansiosos por verte también, Adrien.

- Pues, entonces vamos.

Marinette abrió su mochila y puso la caja en el piso. Adrien observaba como su novia abría la caja y los compartimentos de los Miraculous se abrían uno por uno.

- Guau, se siente bien volver a ver esto después de que volviera a ser una caja, era raro que sea un huevo.

- Si. Y ahora el truco final.

- ¿Cuál truco?

- ¿Te acuerdas que fuimos la última vez al Tibet a ver al Maestro Fu?

- Claro.

- Mei, la hermana del Maestro Fu, me dio un talismán especial para que pueda liberar a los kwamis sin necesidad de ponerme todos los Miraculous al mismo tiempo.

Marinette sacó el talismán de su bolsillo y lo puso al centro de la caja. Los kwamis inmediatamente salieron de las joyas y aparecieron ante los dos jóvenes, sorprendidos de ver a tantas criaturas juntas.

- Pequeños, saluden a Adrien.

- Hola, Adrien. - dijeron en coro.

- Hola, kwamis. ¿Mamá Kwami los ha cuidado bien?

- Siiiiiii. - dijeron todos.

- La otra vez cocinamos empanadas y nos quedó delicioso. - dijo Pollen, el kwami del Miraculous de la Abeja.

- Y la otra vez jugamos a las escondidas, Marinette siempre es la primera en perder. - dijo Kaalki, el kwami del Miraculous del Caballo.

- Es obvio porque soy enorme.

- Pero si hubieras usado mi Miraculous, hubieras ganado, Mari. - dijo Mullo, el kwami del Miraculous del Ratón.

- Ya hablamos de esto, Mullo. No puedo ser Multimouse a menos que sea por emergencias.

- Bueno, pero si sería divertido jugar con una Marinette diminuta.

- Pues pequeños, para eso vinieron. Hoy conocerán la casa de Chat Noir.

- ¿Enserio? - dijeron los kwamis emocionados.

- Si, así que asegúrense de seguirme y si es necesario, tómense de las manitas para que no se pierdan.

- A la orden, Mamá.

- Bien, Adrien. Muéstranos.

-.-

Marinette, Adrien y los 19 kwamis fueron por todos lados de la casa Agreste. Fueron a la cocina, a la oficina de Nathalie, al patio de atrás y finalmente a la oficina de su padre, donde estaba el cuadro de Emilie Agreste, la madre de Adrien. El lugar mas difícil para él porque la echaba tanto de menos.

- La extraño muchísimo. Es muy bonita, Adrien. - dijo Duusu, el kwami del Miraculous del Pavo Real.

- Lo se, lo era. - dijo el rubio con una mirada triste.

Los kwamis vieron a Adrien de esa forma y le dieron un abrazo.

- Chico, si te sientes mal... - dijo Plagg aún acariciando su hombro.

- No, gracias Plagg. Estoy bien. Sigamos con el tour.

Vieron muchas fotos del modelo alrededor del antiguo estudio de su padre.

- Guau, Adrien. Eres muy talentoso, tal vez deberíamos hacer poses chistosas como las tuyas. - dijo Daizzi, el kwami del Miraculous del Cerdo. - Kwamis a sus posiciones.

Las pequeñas criaturas hicieron una pirámide entre ellos para hacer una de las estatuas mas tiernas que haya existido.

- No le ganarán a este rostro tan guapo. - dijo Marinette aferrándose al brazo de su novio.

- Ay no, cursilerias no. - dijo Plagg.

- Nooooo, sigan haciéndolo. Me alegra que sean pareja, son un equipo único e imparable. - dijo Trixx, el kwami del Miraculous del Zorro.

- Mi Lady, ¿me parece o le contaste de nosotros a los pequeños?

- Solo un poquito.

- Somos fanáticos de su relación. Adrinette es el mejor ship del planeta. - dijo Nooroo, el kwami del Miraculous de la Mariposa.

- Me gustaba masssss el Lukanette. - dijo Sass, el kwami del Miraculous de la Serpiente.

- A mi igual, pero el Ladynoir era supremo y finalmente formó al Adrinette. - dijo sabiamente Wayzz, el kwami del Miraculous de la Tortuga.

- ¿No que era el Marichat el supremo en tu vida, Wayzz? - dijo Fluff, el kwami del Miraculous del Conejo.

- Chicos, los escuchamos. Ya dejen de discutir de ships, que se perderán lo que hay aquí.

-.-

Finalmente el tour los llevó al cuarto de Adrien.

Cuando lo vieron, todos los kwamis quedaron boquiabiertos por la cantidad de cosas que había.

- Bien, mis niños. Aquí termina el recorrido. Iremos a almorzar abajo mientras ustedes se quedan aquí jugando.

- Nooooooooooooo. - dijeron todos.

- ¿Y si traen las pizzas para almorzar aquí? - dijo Tikki.

- Está bien. Vamos por ellas y luego regresamos. Exploren todo pero no destrocen nada, por favor.

- Prometido, Adrien. - dijo Kaalki.

- Entonces, nos vamos. ¡Princesa, a por las pizzas!

- Jajajajajaja te noto con hambre, Agreste.

- Es de mis platillos favoritos.

- No hagan desastres, niños. Ya venimos.

Los dos cerraron la puerta.

- ¿Están listos par el desmadre? - dijo Kaalki.

- ¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiii!

Si, no se aguantaron nada la tranquilidad.

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Palabras: 1001

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¡Día 24 terminado!

Escribir de Kwamis me encanta en todos los sentidos. Como dije antes en el Marinette March, a Kaalki lo detesté por un momento en la serie por como era, pero en los fanfics la tildo de una diva graciosa amante del desmadre y cosas finas. Así adoré crearla y por eso quería mantenerla así.

Aquí también vemos guiños a Tales of MDC, no es necesario leerla para entenderla, ya que es autoconclusiva.

¡Pues hasta aquí la historia de hoy!

No se pierdan la de mañana, quien sabe si sale azucaroso o no, solo mi mente lo dirá uwu

¡Nos leemos mañana, cuídense mucho!

- Ann.

Siguiente capítulo:

Día 25: Beso en la mejilla.