Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.


Capítulo 21 Reencuentros, recuerdos, planes.

Les llevó algo de tiempo; pero finalmente llegaron al dormitorio, un edificio arcaico de estilo occidental. Shirou había venido varias veces, ya sea por invitación de Flat o Caules, ya que lo invitaban a jugar videojuegos o a ver películas, o para trabajar con Rin en su proyecto conjunto, así como para realizar tareas con Ayaka o con Gray, e incluso para reunirse con Luvia por cuestiones de trabajo. En resumen, él estaba bastante familiarizado con el lugar.

Aunque claro, esto se debía a que la mayoría de sus amigos vivían dentro de este.

Lo cual era algo un poco raro, al menos considerando que, tanto Rin como Luvia, al igual que él, estaban afiliadas a más de una facultad, en el caso de ellas, era el cuarto departamento, la facultad de mineralogía, esta era dirigida, anteriormente, por la familia El-Melloi y su anterior decano era, así como lord, el profesor de Waver, Kayneth El-Melloi Archibald; no obstante, después de los eventos ocurridos en la cuarta guerra del santo grial, Kayneth fue asesinado y la familia El-Melloi se debilitó tanto que, al final, perdieron el departamento de mineralogía. Así que, en la actualidad, este departamento está dirigido por una de las tres grandes familias: la familia Meluastea, los dirigentes de la facción neutral.

Es decir, que Rin y Luvia deberían poder vivir en el dormitorio Kischur, de hecho, tenía más sentido que se quedaran en este, considerando que eran de las mejores estudiantes de la facultad.

Por otro lado, Shirou entendía ambas prefirieran quedarse en el dormitorio Norwich, en el caso de Rin, era bien sabido que en la torre del reloj existía cierto grado de xenofobia hacia los magus que venían de otros continentes y, aunque la facultad de El-Melloi era parte de la facción aristócrata, con todo lo que eso conlleva, también es la familia que dirige el departamento de magia moderna, que es conocido por aceptar a cualquier tipo de magus y trabajar con todo tipo de misterios, así como por tener a varios de los alumnos más problemáticos y con potencial de la torre, por lo que, si bien era probable encontrar a alguien con cierta xenofobia y cierto ego elevado, no era tan común como en otras de las facultades. Y, en el caso de Luvia; pues bueno, a pesar de ser la heredera de una familia con renombre como los Edelfelt, no siempre era buen renombre, al ser una familia de mercenarios; además, ella contrató a lord El-Melloi II como tutor, incluso antes de que convertirse en su alumna propiamente dicha. Tal vez por eso prefirió el dormitorio Norwich, aunque él no estaba seguro.

Sea como fuere, era llamado aquí más de lo usual, gracias a las constantes peleas de sus dos compañeras. Tal vez por eso…

—¿Oh? ¿Señor Emiya?

Quien lo llamaba era el supervisor del dormitorio, Krishna. Según Gray, ella lo describía como alguien que está obsesionado con ayudar a las personas, y comentó una vez que era bueno cocinando.

—Buenas tardes —contestó Shirou.

—Me alegra que haya vuelto, había oído rumores de que se encontraba desaparecido y temí lo peor.

—Tuve que hacer un viaje de emergencia y no me dio tiempo de avisarle a los demás, me disculpo si resultó en algún inconveniente.

Krishna negó con una mano—. No para nada, para nuestra fortuna, no ha habido peleas últimamente…

—Eres bastante conocido aquí hermano… —dijo Illya—. Me dijiste que tenías fuertes lazos con la facultad de magia moderna; pero no sabía que también frecuentabas el dormitorio.

—¿Oh? ¿Y usted es…? —preguntó Krishna interesado.

—¡Oh! ¿Dónde están mis modales? Discúlpeme. —Illya se inclinó e hizo una reverencia agarrando con su manos su vestido—. Mi nombre es Illyasviel von Einzbern, encantada. Ellas son Sella y Leysritt mis damas de compañía.

—¿Einzbern…? ¡Oh! Son la familia a la que servía a aquel viejo mayordomo. El legado del mago de la tercera magia, ¿no es así?

Illya asintió, el viejo mayordomo al que el hombre se refería era uno de los afinadores que su familia utilizaba hasta hace algunos años. Ellos eran una digresión de la familia, apartado del castillo de invierno, se encontraba su edificio, una pequeña casa, anteriormente habitada por una familia de magos humanos, no homúnculos. Dado que los homúnculos no pueden negociar bien con la sociedad humana, los afinadores fueron a la ciudades en su lugar y se encargaban de conseguir los materiales necesarios para que la fábrica Einzbern mantuviera su funcionamiento. Eran comerciantes, esencialmente. A pesar de esto, eran una talentosa familia de magus y poseían un gran talento artístico. Los humanos sin un fuerte sentido estético nunca podrían cuidar de los Einzbern, después de todo. Los números de la familia de afinadores disminuyeron junto con el declive de la familia Einzbern, y al final solo quedó uno, él trabajó en el castillo como mayordomo y les ensenó a los homúnculos Einzbern hasta su último día, hace unos años atrás, su muerte forzó a Acht a crear homúnculos que sirvieran específicamente para reemplazar el rol de esta familia.

—Mi nombre es: Krishna, soy el encargado del dormitorio Norwich, es un placer lady Einzbern.

—Igualmente —contestó Illya.

—El señor Emiya nos ha ayudado mucho en diversos accidentes que involucran a dos de nuestras inquilinas, él es de los pocos que logran salir indemnes de los conflictos de esas dos… —susurró el encargado un poco desanimado.

—¿Dos inquilinas…? —preguntó Manaka. Al ver que el encargado le iba a preguntar su nombre, ella se le adelantó—. Mi nombre es Manaka Sajyou, encantada.

Esto sorprendió al encargado—. ¿Sajyou? ¿Disculpe, tiene usted alguna relación con Ayaka Sajyou?

Manaka asintió—. Es mi hermana menor, Shi-kun y yo hemos venido a visitarla.

Krishna se giró hacia el chico pidiéndole confirmación, después de todo, nunca había visto a la chica recibir visitas de su supuesta hermana en el año y medio de estudio que había vivido dentro del dormitorio Norwich. Pero, para su sorpresa, el chico asintió.

Aunque todavía un poco dudoso, el encargado decidió permitirles el paso hacia el dormitorio. Allí se encontraron con Octavia Leyland, la recepcionista, y esta les confirmó que Ayaka se encontraba en su habitación. Así, todos se dirigieron a una habitación en el tercer piso. Manaka parecía un corderito que estaba siendo llevado rumbo al matadero. Finalmente, llegaron al pasillo donde se encontraba la habitación de la chica…

—Espérenme ocultas en esta esquina —dijo Shirou—. Yo iré y hablaré primero con ella, luego, cuando ya le haya dicho, te haré señas para que vengas. ¿Está bien…?

—Y si mejor… —Intentó negarse la chica.

—Mana, tendrás que enfrentarte a esto tarde o temprano. Mientras más lo retrases, más difícil se te hará. Lo sabes, ¿verdad?

La chica bajó la mirada mordiéndose el labio.

—Confía en mí. ¿Sí? —pidió el chico.

Manaka dio un ligero asentimiento.

—Illya, ¿Puedo pedirte que te encargues de que no escape?

—¡Shi-kun! —exclamó la chica indignada.

Illya se rio—. Tranquilo, si lo intenta, le diré a Leysritt que la retenga.

—Lady Einzbern, ¿usted también?

Shirou sonrió—. Es por tu bien. —Dicho esto, él se precipitó hacia la puerta de la habitación y procedió a tocarla.

Toc; toc

Shirou esperó unos minutos y, finalmente, oyó como la puerta se desbloqueaba. Desde el otro lado, Ayaka asomó su cabeza…

—¿Shirou-kun?

Shirou saludó con una mano—. Ayaka, ¿Cómo te encuentras?

Al ver que se trataba de su compañero, ella abrió la puerta—. Bien... Había oído que Tohsaka-san y Edelfelt-san estaban enojadas porque desapareciste de repente —Esto provocó un escalofrío en la columna vertical al chico—. Aunque, Caules y Flat les dijeron que les habías dicho que no podrías estar para año nuevo y que tal vez por eso desapareciste, eso las tranquilizó un poco…

Shirou dejó escapar el aire que estaba conteniendo en sus pulmones.

Ayaka no pudo evitar contener una pequeña carcajada.

—Ya veo, eso me alegra —dijo el chico.

—Pero, ¿A dónde fuiste Shirou-kun? —preguntó la chica interesada.

—Bueno, es una historia algo larga… ¿Puedo pasar? Tengo que hablar contigo sobre algo…

Curiosa, ella le permitió el paso—. Claro.

De esta manera Shirou entró dentro de la habitación, él se sentó sobre una silla de un pequeño escritorio y Ayaka se sentó sobre su cama.

—Ayaka… —dijo el chico con seriedad.

—¿Sí?

—Conoces el ritual conocido como: Guerra del santo grial, ¿no es así?

El solo escuchar el nombre del ritual puso en alerta a la chica—. ¿G-Guerra por el santo grial? Y-Yo no tengo nada que ver con ese ritual.

—¿Tú familia no participó en la guerra?

Ayaka negó fuertemente con su cabeza.

«Ya veo, tal vez ella era muy pequeña y por eso decidieron ocultárselo». Pensó el chico—. Pero tu familia si fue afectada por esta, ¿no es así?

Ella bajó su mirada por un instante—. No sé de qué hablas…

—Aya, tú no recuerdas nada de tus primeras semanas en Fuyuki, ¿no es así?

Esto sorprendió a la chica—. ¿A-Aya? —Esta forma de referirse a ella le parecía conocía, así que ella intentó recordar cuando alguien la había llamado así; sin embargo, un dolor punzante se manifestó en la parte trasera de su cabeza; pero ella intentó ignorarlo—. ¿Cómo sabes eso?

—Porque a mí me sucedió lo mismo…

—¿Eh? —Ayaka le miró confundida—. ¿A qué te refieres? ¿Estás diciendo que tú…?

Shirou asintió—. Así es, yo también viví en Fuyuki antes de que comenzara la guerra. Y fui la única persona que salió "indemne" del desastre —Luego el chico sonrió levemente—. Bueno, lo era, me alegra que tú también hayas logrado salir indemne de este, Aya.

—¿P-Por qué me llamas así? —El dolor en su cabeza aumentaba progresivamente. Ella negó con su cabeza—. Y yo no salí del desastre. Mi padre y yo estábamos fuera del área donde este se originó…

Esto sorprendió al chico, la casa que los Sajyou habían comprado estaba cerca de su casa y, por ende, cerca del área de impacto del barro del grial. Considerando que Manaka se encontraba participando en el ritual, a él no le parecía lógico que Hiroki, el padre de las chicas, no se mantuviera junto a Manaka cuando el ritual estaba alcanzando su cúspide. Sin embargo, Shirou le preguntaría a su amiga más tarde, eso no era lo importante ahora…

—Ya veo, eso me alegra… En cuanto a porque te llamo así, discúlpame, te llamaba así hace mucho tiempo y, desde que lo recordé, he estado conteniéndome hasta ahora. Si te desagrada pararé.

Esto confundió y sorprendió a la chica, a pesar del dolor de cabeza que le provocaba que la llamara así, a ella no le disgustaba, de hecho, era lo opuesto, traía un sentimiento nostálgico y cálido en lo profundo de su pecho que le instaba a intentar recordar con más fuerza—. No lo hagas… —Ayaka se ajustó los lentes—. Es cierto que no recuerdo mis primeras semanas en Fuyuki, ¿Estás diciendo que tú y yo nos conocimos en aquel entonces?

Shirou asintió—. Fue cuando quisiste explorar la nueva ciudad a la que te habías mudado. Por aquel entonces, Mana te acompañó y nos conociste a mí y a Tachi. A partir de entonces, los cuatro comenzamos a reunirnos y jugar juntos contantemente, al menos, hasta que ocurrió el desastre.

Tachi, otro nombre que quería recordar y que aumentaba su dolor de cabeza, a la vez que aumentaba ese sentimiento nostálgico en su pecho y… ¿Mana? ¿Se refería a Manaka, su hermana? Esa forma de referirse a ella también le causaba dolor y nostalgia.

—Y a mí me llamabas Shi-kun…

—Ach… ¡Duele…! —De repente, Ayaka se agarró la cabeza sintiendo severos pinchazos en su cabeza—. ¡Duele mucho!

Al ver como la chica se agarraba la cabeza mientras se agitaba, el chico corrió hacia su lado—. ¿¡Aya!? ¿¡Aya estás bien!? —Shirou vio como una especie de circulo mágico rojizo oscuro se formó sobre la cabeza de la chica—. Esto es… ¿¡Sangre!? No, no es solo eso, es algún tipo de brujería.

—¡D-Detenlo! ¡P-Por favor! —gritó la chica mientras el dolor aumentaba.

Shirou no era experto en brujería, no sabía cómo realizarla, mucho menos como deshacerla, así que hizo lo que consideró mejor: corrió hacia la puerta, la abrió y gritó—: ¡Mana ven rápido! ¡Necesito tu ayuda!

—¿¡Eh!? —exclamó la chica que se encontraba a unos metros de distancia de la puerta.

—¡Rápido! ¡Es Ayaka!

La chica corrió hacia la habitación y vio como su hermana se retorcía sobre su cama agarrándose la cabeza.

—Hay algún tipo de brujería sobre su cabeza —dijo el chico mientras se acercaba seguido por su hermana mayor y sus dos damas de compañía.

Ayaka se agitaba en la cama mientras tenía los ojos cerrados y se agarraba con fuerza la cabeza.

—¡Shi-kun, sujétala, yo me encargaré de la maldición!

Shirou asintió y sujetó a la chica para que Manaka pudiera analizar la maldición.

—Esto es… —Manaka comenzó a intervenir en el sello para anularlo y, después de unos minutos, Ayaka comenzó a tranquilizarse, hasta que finalmente dejó de retorcerse cuando Manaka logró eliminar la magecraft que le habían impuesto.

Finalmente, la chica dejó de agitarse y respiraba tranquilamente; pero se encontraba inconsciente.

—¿Qué fue eso? —preguntó el chico preocupado.

—Brujería, bastante antigua, estaba puesta para sellar cierta parte de su memoria —contestó Manaka.

—¿Sellar? Entonces, sus recuerdos sobre la guerra del santo grial… no fue amnesia, sino que fueron sellados —dijo el chico.

Manaka asintió.

—Pero ¿Quién le puso ese sello? —preguntó Illya.

—Reconozco el tipo de magecraft, es la misma brujería que utiliza mi familia. —Manaka miro el rostro tranquilo de su hermana menor—. El olor a sangre es producto del sacrificio utilizado para realizar el sello en su memoria, la única persona que pudo haber hecho esto, debió haber sido mi padre.

—¿Eh? Pero, ¿por qué…? —preguntó el chico.

—Es posible que las consecuencias de la guerra fueron demasiado para Ayaka, tal vez por eso decidió sellar sus recuerdos sobre el evento. O al menos, eso quiero creer… —susurró Manaka.

—¿Estará bien? —preguntó preocupado el pelirrojo.

Su amiga asintió—. Tranquilo, deshice el sello en su memoria. Debería estar bien cuando despierte.

El chico se tranquilizó brevemente—. Entonces…

—Shi-kun… —Manaka habló con un tono realmente serio—. ¿Podrías dejarme esto a mí?

—¿Eh? —exclamó el pelirrojo sorprendido.

Su amiga se giró y con una sonrisa algo pesada, ella le contestó—. A fin de cuentas, soy su hermana… Tienes que reunirte con otras personas, ¿no es así? Entonces déjame esto a mí.

—¿Segura? —preguntó el chico preocupado.

Manaka asintió—. Por favor, confía en mi en esto.

Shirou se lo pensó durante algunos minutos, no es que él pensara que Manaka le pudiera hacer algo malo a su hermana menor; pero no sabía si esto pudiera ser algo bueno para Ayaka. No era un misterio que la castaña tenía un cierto complejo de inferioridad con respecto a su hermana mayor.

—Por favor… —susurró la rubia.

—Hermano, vamos tenemos cosas que hacer —dijo Illya mientras salía de la habitación.

Al ver como Illya había decidido salir de la habitación, Shirou se decidió y asintió—. Te lo encargó entonces.

Manaka asintió con una sonrisa mientras veía como su enamorado cerraba la puerta. Luego ella se giró hacia su hermana, vio su rostro apacible y no pudo evitar morderse levemente los labios. A fin de cuentas, el estado actual de su hermana era en parte su culpa; pero no era solo eso, el poder poseer conocimientos de varias líneas temporales, así como de posibles futuros, podía ser un tanto un don como una maldición, si bien en su caso ella no hizo las mismas atrocidades que sus otras yos, ese conocimiento era un recordatorio constante de lo que podía ser capaz de hacer.

Ella suspiró, por un momento, recordó cuando intimidó ligeramente a su enamorado después de su primer encuentro con su hermana. En ese entonces, ella no consideró el estado en el que se encontraba su hermana, o como su advertencia afectaría a Shirou, si era sincera, el miedo la consumió. A fin de cuentas, en mucha otras líneas temporales, después de que la primera guerra terminaba con su asesinato, varios años más tarde, Ayaka invocaba a Arthur y ambos terminaban enamorándose, ella no pudo evitar pensar que los eventos se repetirían de forma similar en esta realidad: Ella "murió" al final de la guerra y, años más tarde, su enamorado, esta vez Shirou, se encontraba con su hermana y se enamoraban, el miedo la consumió hasta el punto en que despertó para "intimidar" a Shirou y que este no se acercara a Ayaka; aunque estaba tan débil y tan asustada que ni siquiera le dijo el nombre de su hermana.

Fuera como fuere, ahora sabía que esta realidad estaba muy alejada de las demás. Así que, esta vez podía hacer las cosas de forma diferente, y empezaría a partir de este punto. Ella ayudaría a Shirou a cambiar el destino de este mundo y así cumpliría su sueño y, a su vez, lograría obtener un futuro propio.

De esta manera, la chica esperó a que su hermana se despertara…


Mientras tanto, Shirou, Illya, y sus dos damas de compañía, caminaban por los pasillos del dormitorio. Ellos tenían dos objetivos: encontrarse con Rin y con Luvia. En el caso de Rin, era porque Illya quería presentarse, ya que sus familias eran aliadas cuando el ritual todavía estaba vigente y, por que tarde o temprano, Rin se involucraría en la nueva guerra del santo grial, a fin de cuentas, estaba implícito en el sistema de la guerra que las tres familias fundadoras debían participar siempre que esto fuera posible.

Los Einzbern no cambiaron esto cuando le entregaron la información del sistema de la guerra a los alquimistas de Atlas, tanto para no alterar el sistema de forma innecesaria, así como para mostrar su respeto en cuanto a su pacto en lo que respectaba al ritual.

Aun así, Illya le dijo a Shirou que todavía no debían revelarle nada de esto a Rin o al heredero de la casa Matou, pues si bien él confiaba en Rin, ese no era el caso de su hermana. Sobre el heredero de la casa Matou, Shirou le advirtió sobre la personalidad y forma de actuar de este, e Illya le dijo que contaba con él si este intentaba algo extraño, cosa que él aceptó con facilidad, para su sorpresa, cosa que le hizo preguntarse si no era el tipo de hermano sobreprotector, e Illya se rio diciendo que no le molestaba tener un confiable hermano menor que se preocupase por ella y la protegiera.

En el caso de Luvia, Shirou tenía que hablar con ella sobre trabajo.

¡BAM!

—¿¡Qué fue eso!? —preguntó lady Einzbern al sentir el temblor que sacudió al edificio después de lo que parecía ser una explosión.

Para su sorpresa, su hermano no se mostró preocupado ni sorprendido, en cambio, él suspiró y dijo—. Esas deben de ser Rin y Luvia. Parece venir del lobby, será mejor que nos dirijamos allí.

—¿Luvia? Ella es la heredera de la casa Edelfelt, ¿no es así? —preguntó Illya.

Shirou asintió—. Sí, ella y Rin no se llevan bien, creo que se enemistaron desde el mismo momento en que se conocieron, aunque no entiendo porque…

—Hmn… Es compresible, supongo.

Esto extrañó al chico—. ¿Comprensible? ¿Por qué?

—El origen de la enemistad entre las dos familias proviene de la tercera guerra del santo grial hermano.

—¿La tercera? —En ese entonces Shirou recordó lo que Luvia le había dicho hace ya bastante tiempo—. Ahora que lo dices, Luvia me dijo que su familia participó en una de las guerras del santo grial, ¿fue la tercera?

Illya asintió—. Así es, verás Shirou, la familia Edelfelt tienen un rasgo de hechicería especial.

—¿Rasgo de hechicería? Según lo que dijo el profesor, es uno de los componentes que determina la efectividad de la hechicería de los magus. Los atributos agregan significado a la magia elemental y amplían su versatilidad. Hay varios tipos, como refuerzo, proyección y conversión. Generalmente, el linaje de cada mago está especializado en un determinado atributo. Esto depende de generaciones de investigación y de los tipos de misterios grabados en el cresta mágica. ¿No es así?

—Exacto, por ejemplo: los Einzbern poseemos el atributo característico de flujo y transferencia de poder. Estamos especializados en la transmutación y creación de materiales, es decir, alquimia. Utilizar este atributo nos ayuda a mejorar la producción de homúnculos. También me permite, por ejemplo: usar magecraft, usando el atributo de transferir, para mover la conciencia de otros a otra cosa.

—Ya veo…

—En el caso de la familia Edelfelt, ellos poseen el rasgo: escamas de mineral, a diferencia de otras familias, este rasgo les permite tener efectivamente dos herederos para suceder su linaje, así como la cresta taumatúrgica.

Mientras ambos caminaban hacia el lobby, Shirou preguntó—. ¿Pero qué tiene que ver eso con el odio entre las dos familias?

Illya sonrió—. Para asegurar su victoria, la familia Edelfelt usó sus escamas mineral para que sus herederas participaran en la tercera guerra del santo grial al mismo tiempo.

—¿Y?

—Bueno, ya sabes lo caótica que fue esa guerra —Por un momento Shirou se preguntó si había habido una guerra del santo grial que no fuera caótica—. El caso fue que las dos hermanas acabaron derrotadas, aunque se desconocen los detalles exactos del cómo, la tercera guerra terminó sin un claro vencedor debido a todo lo que ocurrió. Se dice que a una la "mataron", mientras que la otra huyó; pero hay otros rumores mucho más interesantes…

La sonrisa maliciosa de su hermana le dio mala espina al pelirrojo—. ¿Cuáles?

—Se dice que la hermana menor fue derrotada por el jefe de la familia Tohsaka en ese momento, mientras que la hermana mayor se escapó del país prometiendo no volver nunca. Hay dos vertientes del rumor: la primera dice que después de ser derrotada, el jefe de la familia Tohsaka robó parte de la cresta de la familia Edelfelt…

Ahora que lo decía, la magia de los Tohsaka y Edelfelt eran casi idénticas. Ambos usaban la magia de joyas, tenían el rasgo de hechicería conversión, y eran conocidos por usar la maldición Gandr.

—La segunda versión es mucho más entretenida, se dice que, por razones desconocidas, después de ser derrotada, la hermana más joven de los Edelfelt se comprometió con el heredero de los Tohsaka y, de esta manera, obtuvieron parte de la cresta de los Edelfelt.

—¿Qué? ¡Espera! ¿¡Eso significaría que…!?

Illya asintió—. Significaría que las herederas actuales de la casa Tohsaka y la casa Edelfelt serían, de hecho, primas segundas.

Esta revelación impresionó a Shirou, pues tenía sentido. Rin y Luvia eran de hecho muy parecidas, no solo en cuestión de habilidades y magecraft, en lo que eran casi idénticas, sino que ambas eran parecidas incluso en apariencia: ambas tenían casi la misma altura, casi el mismo peso, un color de cabello similar y, aunque era obvio que Luvia contaba con mayores atributos, la complexión general de ambas era similar también. De hecho, ahora que lo recordaba, una vez Luvia le había dicho a Rin que su familia era una de ladrones, ¿se refería a esto?

¡BAM!

De nuevo, otra gran explosión resonó por todo el lugar y una gran cantidad de polvo llenó el pasillo. Aun así, Shirou e Illya lo atravesaron y, ahí las encontraron a ambas: En un lado estaba Luvia con un poderoso Gandr listo para ser disparado y, por el otro, estaba Rin con tres joyas listas para ser utilizadas contra su rival. Ambas parecían un reflejo opuesto la una de la otra, con Rin vistiendo su casual atuendo de color rojizo y Luvia su clásico vestido azul.

—¡OH…HOHOHO! —Rio de forma estruendosa la heredera Edelfelt—. Siempre tan barbárica Tohsaka.

—¡Mira quién habla mujer gorila! —contestó Rin.

Shirou se preparó para detener la pelea entre las dos; pero su hermana se le adelantó.

—Vaya, vaya… Es una verdadera lástima —dijo lady Einzbern con voz burlona.

A pesar de que no lo dijo en un tono de voz muy alta, su burla llegó claramente a los oídos de ambas magus, las dos voltearon en su dirección.

—¿¡Shero!? —exclamó Luvia con una reacción un poco exagerada—. Sabía que estarías bien, esos rumores eran obviamente exagerados.

Rin se cruzó de brazos y simplemente esbozó una sonrisa—. Vez, te dije que no había nada de qué preocuparse; lo idiotas no mueren con tanta facilidad.

—Esa forma tan exagerada de reaccionar y esa forma de referirse a las personas sin ningún tipo de modales… —Illya suspiró mientras negaba con la cabeza—. Parece que los rumores eran ciertos, los Tohsaka han perdido el comportamiento perfecto del que tanto se enorgullecían, y supongo que el apodo: "las hienas más elegantes sobre el suelo" no es más que una sobreestimación.

Estás palabras golpearon con fuerza el orgullo de ambas chicas.

—Presentarse con insultos ante personas que no conoces, ¿Quién tiene los peores modales? —preguntó Rin con los brazos cruzados.

—Sin duda, una total falta de elegancia —complementó Luvia con una gran sonrisa.

—¿Oh? ¿Insultos? Ruego me disculpen, no era más que mi apreciación de las cosas después de ver los presentes hechos —respondió Illya con una sonrisa inocente—. ¿Pero dónde están mis modales? Permítanme presentarme, mi nombre es: Illyasviel von Einzbern, soy la actual cabeza de la familia Einzbern, así como la hermana mayor de Shirou, estás son mis damas de compañía: Sella y Leysritt —Las mencionadas dieron una leve inclinación detrás de su señora—. De acuerdo al pacto entre nuestras familias, he decidido venir a presentarme ante la heredera Tohsaka, aunque no esperaba hacerlo enfrente de estos hechos…

—¿La heredera de la familia Einzbern? —preguntó Rin sorprendida.

—¿¡La hermana mayor de Shero!? —preguntó aún más sorprendida Luvia.

—Así es, encantada de conocerlas —Illya realizó una perfecta reverencia, cosa que molesto a las "perfectas damas" que eran las herederas Tohsaka y Edelfelt.

—Yo también he venido para hablar con Luvia sobre un trabajo —declaró Shirou y, al ver la expresión de enojo de Rin, el chico también agregó—. Además, para explicarles porque desaparecí y sobre nuestros futuros planes, Rin.

—Ya veo, en ese caso ¿les parece si lo hablamos en mi piso? —dijo Luvia recomponiéndose—. Estoy segura que Tohsaka puede esperar a que terminemos…

—¿¡Como dijiste!? —replicó Rin—. En todo caso vinieron a verme a mí.

Para detener la posible consecución de la pelea, Shirou sugirió—. ¿Y si estamos todos presentes? Es decir, no hablaremos de secretos entre familias ni nada por el estilo, simplemente de nuestros planes a futuro, así que no debería importar si estamos todos juntos…

Casi instantáneamente Rin y Luvia se miraron entre ambas, con obvia repulsión la una por la otra; no obstante, finalmente las dos suspiraron y dieron su brazo a torcer.

—Perfectamente sincronizadas, realmente son parecidas, ¿no lo crees Shirou?

Al ver la reacción de las damas ante el comentario, Shirou intentó cambiar el efecto de este—. S-Sí, ambas son magus estupendas, sin duda alguna.

Esto sorprendió gratamente a las chicas y provocó que Illya hiciera un adorable mohín, por su parte, Shirou agradeció que todo ese supuesto entrenamiento/burlas de Altrouge al fin sirvieran para algo, si bien no era un experto en halagar, al menos era lo suficientemente bueno para evitar que las chicas reanudaran su conflicto.

—¿A Cuál piso vamos miss Edelfelt? —preguntó Illya.

—Al segundo piso… —contestó Luvia con una sonrisa orgullosa.

—¿Cuál habitación?

—Cualquiera lady Einzbern, alquilé todo el piso —respondió Luvia.

Esta declaración provocó una sonrisa resignada en el rostro de Rin y Shirou, aunque a Luvia no le gustaba derrochar dinero, todavía seguía siendo una noble, lo cual significaba que su "gasto mínimo" todavía seguía siendo exorbitante a los ojos de una persona normal.

De esta manera, los seis entraron en una de las habitaciones vacías, que más que habitación era un pequeño departamento, Shirou se ofreció a preparar bebidas; pero Illya lo detuvo diciendo que podían encargárselo a Sella. De esta manera, los cuatro se sentaron en medio de la sala del departamento.

—No era consciente de que tenías una hermana mayor Shirou-kun, mucho menos que esta era la actual cabeza de la familia Einzbern —dijo Rin con una mirada demasiado dulce, una que, seguramente, prometía dolor si no le daba una respuesta que le satisficiera.

—Debido a ciertas disputas familiares, Illya y yo no pudimos vernos hasta hace poco. Así que no consideré prudente revelar esta información con las tensiones familiares como estaban —explicó Shirou.

—¿Entonces te fuiste para arreglar estos problemas, Shero? —preguntó Luvia.

—Así es, fue un asunto urgente y no sabía cómo terminaría, por lo que no le dije a nadie. Me disculpo por eso.

Después Illya complementó—. Aunque las cosas no fueron tan bien como esperábamos, logramos que se dejaran atrás los viejos rencores, y ahora podemos actuar como hermanos. Gracias a esto, pude viajar a la torre del reloj y, al enterarme que los herederos de las familias Tohsaka y Makiri también estaban presentes, vine a presentarme.

Sella le trajo bebidas al grupo.

—Gracias Sella —dijo Illya mientras los demás asentían en reconocimiento.

—Yo aproveché para acompañarla, ya que también tenía que hablar de algunos asuntos con ustedes dos —dijo Shirou.

—¿Cuáles asuntos? —preguntó Luvia.

—Recibí un contrato de lord Barthomeloi —contestó Shirou.

—¿La reina? ¿Entonces los rumores sobre ser su ejecutor son ciertos? —preguntó Rin.

Shirou asintió—. Se hizo oficial hoy.

«Debido a esto tuvimos que hacer ciertas modificaciones en nuestro contrato inicial». Pensó Luvia—. ¿Qué te pidió que hicieras?

—Dentro de dos semanas debo partir al Séptimo Laberinto de Caubac Alcatraz.

—¿Cuabas Alcatraz? Es uno de los 27 ancestros de los apóstoles muertos, no me digas… ¿Te envían a cazarlo? —preguntó Luvia.

Shirou negó con su cabeza—. No, al parecer un vampiro conocido como Wolfgang Faustus ha tomado el control del laberinto y lo está utilizando para realizar una falsa guerra por el santo grial. Todos los investigadores que han sido enviados anteriormente han desaparecido; por lo que, la reina ha decidido terminar con el ritual de una vez por todas.

Esto sorprendió y preocupó a la heredera de los Tohsaka—. ¿Una falsa guerra del santo grial? ¡Pero eso significa que te encontrarás con sirvientes dentro del laberinto!

—Eso sin contar las trampas y bestias mágicas que habitan dentro de este, y por supuesto, sin contar al vampiro —complementó Luvia—. Es demasiado peligroso Shirou, casi suicida…

—Debes rechazarlo, es una locura —dijo Rin.

Shirou asintió—. Lo sé; pero no puedo hacerlo, es el primer trabajo que me ha dado la reina, y ni siquiera es uno de los más poderosos apóstoles muertos a quien me envía a cazar. Si lo rechazo…

—Habrá consecuencias. —Completó Luvia—. Entonces, ¿Quieres mi ayuda?

Shirou negó con la cabeza—. Probablemente eso también sea perjudicial, ¿pudiste cazar al séptimo de los apóstoles muertos por tu cuenta; pero no puedes cazar a un vampiro cualquiera? Probablemente sea lo que me diga si pido ayuda.

—Es una prueba —dijo Rin, a lo que Shirou asintió—. ¿Es una medida política?

—Probablemente. —Confirmó Illya—. Shirou ha sido contratado por la reina como su ejecutor; si bien ha permitido que otros lords empleen sus servicios, los magus menores no pueden emplearlo de ningún modo. Así que, mientras más veces Shirou demuestre su habilidad, más peso tendrá la amenaza de: "Enviaré a mi ejecutor a saldar nuestras cuentas" o algo por el estilo.

—Además, aunque probablemente rechazaría un contrato de este tipo, la reina puede utilizarme contra otros lords; pero no viceversa. Así que la amenaza también vale para ellos…

—Entonces no puedes pedir ayuda ni rechazarlo… —Concluyó Rin.

—Pero no iré solo, afortunadamente, el maestro y Gray me acompañarán.

—¡Yo también iré! —declaró Illya.

Con un poco de nervios, Shirou dijo—. B-Bueno, s-sobre eso…

Illya giró su cabeza hacia su hermano con su ceño fruncido—. Shirou… No pensarás ir por tu cuenta, ¿o sí?

—No, te agradezco que vengas; pero, creo que lo mejor para los dos es que no entres dentro del laberinto; probablemente el profesor también se quede fuera de este.

—¡Pero-! —Illya se dispuso a discutir, pero Shirou la interrumpió.

—Illya, tu fuerte no recae en el combate, si nos encontramos con bestias fantasmales y espíritus heroicos, no sé si podré protegerte al mismo tiempo que enfrento a los enemigos. ¿Entiendes?

Por un momento la imagen del caballero asesino de dragones volvió fuertemente a la cabeza de la chica, su espada acercándose a su persona, el corte descendente. Ella tragó saliva—. Yo… Lo entiendo…

—Bueno, Gray derrotó a un espíritu heroico en el Rail Zeppelin, así que será de ayuda —dijo Rin.

—Entonces, si no viniste a pedirme ayuda; fue para informarme, ¿no es así? —preguntó Luvia.

Shirou asintió.

—¿Informarte? —preguntó Rin.

Luvia asintió—. Shirou y yo acordamos informarnos sobre nuestros trabajos para no estar en lados opuestos.

—Ya veo…

—También vine para hablar de nuestro viaje Rin —dijo el pelirrojo—. Imagino que planeas realizarlo en el espacio entre curso y curso, ¿no es así?

Rin asintió.

—¿Un viaje? —preguntó Illya—. No me dijiste nada de eso hermano.

—Oh, perdón, es algo que veníamos planeando hace bastante tiempo, así que se olvidó comentártelo —se disculpó el aprendiz de magus—. Rin y yo planeamos viajar momentáneamente a Japón, para oficializar que tengo el permiso del segundo propietario para establecerme en Fuyuki.

—¿Oh? No sabía que tenías una propiedad en Fuyuki, Shero —Luego Luvia esbozó una pequeña sonrisa—. Tal vez yo deba ir también, a fin de cuentas, yo también tengo dos propiedades en esa ciudad.

Obviamente, esto molestó a Rin—. Pues espero que tengas todos tus permisos al día, si bien tu familia fue permitida en la ciudad hace varias décadas, recuerdo que lo último que dijo la heredera de tu familia fue: "¡Jamás volveré a este país!". Además, la última vez que revisé, esas propiedades estaban casi destruidas y por los suelos.

Esto hizo que la chica chasqueara la lengua y Rin sonriera con suficiencia.

—Ya veo, en ese caso yo también iré —dijo Illya—. Mis papeles están en regla y tengo que analizar los daños que sufrió mi propiedad hace algunos años…

Rin no tenía nada que decir sobre esto, así que se volteó hacia el pelirrojo para preguntarle—. ¿Qué sucede sobre el viaje?

—Bueno, sé que quieres que sea un viaje rápido; pero tal vez debas devolverte sola o esperar durante unos días para que regresemos juntos.

—¿Hmn? ¿Por qué?

—Recibí información de lady Valualeta sobre una magus que he estado buscando, al parecer frecuenta ciudad Mifune de vez en cuando; así que, aprovechando que viajaremos, planeo visitar la ciudad mientras estamos en el país.

—¿Ciudad Mifune? ¿No es la ciudad donde varios sucesos inexplicables pasaron en la última década? —preguntó Rin.

—¿Sucesos inexplicables? —repitió Shirou.

La chica asintió—. Sí, como, por ejemplo: Los pobladores de un edificio entero de apartamentos "desaparecieron".

—Asesinatos… —susurró el chico—. Había oído de muchos de ellos, la mayoría sin explicación.

—No es solo eso Shirou-kun, hubo eventos más grandes…

Esto llamó la atención del pelirrojo—. ¿Cómo qué?

—De la noche a la mañana, un enorme puente fue totalmente destruido. Este se torció de una manera que no debería ser posible y terminó hecho pedazos.

—Ahora que lo dices, eso sucedió hace unos 5 años ¿no es así? —dijo el chico—. Recuerdo haberlo visto en las noticias.

Rin asintió—. Todos estos incidentes inexplicables ocurrieron en la década pasada y, aunque en los últimos años no ha ocurrido nada tan grave, yo no elegiría Mifune como un lugar para visitar.

—Ya veo, probablemente todos esos eventos se deban o estén relacionados con la magus que estoy buscando.

—¿Qué magus estás buscando Shero? —preguntó Luvia.

—Aozaki Touko.

—¿La creadora de títeres? —preguntó Illya.

—¿Qué demonios haces buscando a Red? —preguntó Rin preocupada—. ¿Sabes lo peligrosa que es esa mujer?

Luvia asintió—. Aunque detesto estar de acuerdo con Tohsaka, ella tiene razón Shero, Aozaki no es alguien que se deba tratar a la ligera.

Shirou asintió—. Lo sé; pero sus títeres son de lo mejor que puedo conseguir para mis objetivos.

Rin suspiró—. Considerando lo terco que eres, sé que no te haremos cambiar de opinión, si puedo te acompañaré.

—Gracias.

Illya giró su mirada hacia la ventana y, al ver el sol desapareciendo lentamente en la distancia, ella dijo—. Se está haciendo tarde, creo que será mejor que volvamos pronto.

—Tienes razón, ahora que vivimos en las afueras de la ciudad, será mejor que regresemos más temprano.

—¿Ya no vives en el dormitorio? —preguntó Luvia.

Shirou negó con la cabeza—. No, los apartamentos son muy pequeños para mantenernos a los 6; así que estoy viviendo en el taller Marbury actualmente.

—¿Los seis?

—Sí. Nosotros 4, así como Mana y Rouge.

—Espera, ¿Quién es Mana, Shero?

—Oh cierto, Mana. Ella es la hermana mayor de Ayaka.

—¿Ayaka-san? Cierto, recuerdo que ella a veces hablaba de que tenía una hermana asombrosa; pero siempre lo hacía de forma tan lúgubre que creía que… —Luego Rin se dio cuenta de las implicaciones de la declaración de su compañero—. No, espera, ¿¡Por qué estás viviendo con la hermana mayor de Ayaka!?

En ese momento Shirou tembló interiormente al sentir las miradas de sus compañeras.

—Ahora que lo dices Shero, ¿no son todas, además de ti, mujeres? —preguntó Luvia de forma acusadora.

—E-Esperen, u-ustedes dos, puede que sea cierto; pero les aseguro que es solo una coincidencia; ad-además, una de ellas es mi hermana —intentó explicarse el chico—. Sobre porque estoy viviendo con Mana, es que nos conocemos desde hace casi una década y ella tiene cierta condición especial, tampoco está afiliada todavía a la torre del reloj, así que no tiene donde quedarse…

No obstante, las miradas de sus compañeras no disminuían en intensidad.

—H-Hablo enserio, es solo eso. —Luego él sacó unos pequeños papeles—. Esta es mi nueva dirección, podemos usar el lugar para probar los prototipos de nuestro proyecto o por si quieren hablar de algún trabajo —dijo mientras les entregaba los papeles a las dos.

—Bueno, es conveniente. Ha sido difícil trabajar en nuestro proyecto después de lo que pasó la última vez… —dijo Rin.

—Entonces es momento de retirarnos —dijo Illya mientras se levantaba—. Fue un placer conocerla, lady Tohsaka, miss Edelfelt.

—Igualmente lady Einzbern —respondió Luvia.

—Ha sido un placer —respondió Rin—. Aunque el ritual ya no esté vigente, espero que podamos mantener las buenas relaciones entre nuestras familias.

—Igualmente —respondió Illya con una sonrisa.

Luego la heredera Tohsaka sonrió nerviosamente—. Si por casualidad planea presentarse con el heredero de la familia Matou, debo advertirle que…

—Ah, sí, Shirou ya me advirtió de la actitud de heredero de la familia Makiri. Tranquila, estaré preparada por si acaso…

Una vez que todo estuvo dicho, los 6 salieron de la habitación.

—Rin, ¿puedes acompañar a Illya a la salida? Yo tengo que buscar a Mana…

—Claro.

De esta manera, Illya, sus damas, y Rin se adelantaron hacia la salida.

—Bueno, aprovechando que ya se fueron, podemos hablar sobre el trabajo del que te hablé en el Rail —dijo Luvia.

—Me dijiste que querías hablarlo en privado, ¿es algo muy peligroso o secreto? —preguntó el pelirrojo.

—Peligroso… tal vez, te envié el informe a tu celular, ¿lo leíste?

Shirou asintió—. Investigar un barco-casino que viaja alrededor de Europa, su nombre es: Fem's Casa, ¿no es así?

—Sí, tiene la particularidad de que ata amarras en los puertos de Londres, durante un tiempo, al comienzo del verano de cada año.

—¿Qué es lo peligroso del casino? No me lo enviaste en el informe —preguntó Shirou interesado.

—Bueno, ese es el problema, nadie lo sabe con certeza —Luvia se mostraba bastante seria sobre el tema—. De vez en cuando el crucero desaparece y reaparece; pero lo preocupante no es el crucero en sí, sino lo que pasa en su interior. Algunos pasajeros desaparecen y nadie sabe porque o como.

—¿Y nadie ha reportado esto?

—Sí; pero todas las acusaciones desaparecen, son tomadas como falsas o son retiradas. Esto se debe a que el barco le pertenece a un gran magnate…

—Encubre las desapariciones… —dijo el chico.

—Sea como fuera, nadie sabe porque desaparecen o como; pero las personas siguen asistiendo por los grandes premios que ofrece el casino. —Luvia suspiró—. He decidido tomar el trabajo ya que la paga es muy buena; pero no confío en ir por mi cuenta, tampoco sé si mis guardaespaldas serán suficiente para lidiar con lo que sea que haya dentro del barco.

—Entiendo, se ve muy interesante. ¿Puedo acompañarlos?

¿Eh? —exclamaron los dos, al ver a Flat que se les había acercado sin que se dieran cuanta.

—¿Qué tal Shirou? Volviste de… ¿Dónde se supone que fuiste?

Shirou esbozó una sonrisa incomoda—. Bien Flat, estaba en Alemania.

—Esto no es un juego sabes, es un trabajo peligroso donde podrías perder la vida —le contestó Luvia.

Flat sonrió mientras ponía sus manos sobre su cabeza—. Lo sé; pero parece divertido; así que, ¿Puedo acompañarlos?

La heredera Edelfelt volvió a suspirar—. Es que acaso no me escuchaste, te lo digo de nuevo, no es un simple viaje de entretenimiento.

—Lo sé, lo sé —dijo el rubio restándole importancia con una sonrisa—. ¡Pero eso no le quita lo interesante! ¡Tal vez no sea un casino normal y sea una puerta al otro mundo! Y por eso hay personas que no vuelven, o algo así.

Luvia estuvo a punto de replicar por tercera vez; pero Shirou la detuvo—. Desiste Luvia, cuando se fija en algo de esa forma es casi imposible hacerle cambiar de opinión.

—Pero… —Intentó una última vez la dama.

Shirou se volvió hacia su amigo—. Bien Flat, puedes acompañarnos; pero con dos condiciones.

Flat sonrió—. ¿¡Cuales!?

—La primera es que debes estar preparado para huir en cualquier momento, en caso de que lo sea que pase dentro del casino nos supere —Flat asintió—. Y la segunda es que: Debes guardar esto en secreto del resto de nuestros compañeros de clase; ya que es un trabajo que aceptamos de antemano, nadie debe conocer nuestros planes, ¿entiendes?

El rubio asintió de nuevo—. Entendido. Todavía falta para el verano; pero lo esperaré con ansias. —Flat se dispuso a irse, no sin antes despedirse—. Nos vemos, los veo mañana en clases.

Luvia miro preocupada al pelirrojo—. ¿Estás seguro de esto?

—No; pero te aseguro que, si lo hubiéramos rechazado, habría encontrado una forma de colarse junto con nosotros, es mejor si podemos vigilarlo.

Luvia suspiró—Supongo que si…

Shirou esbozó una pequeña sonrisa—. Además, puede que su actitud sea… peculiar para un magus cotidiano; pero Flat es realmente talentoso. No creo que sea una carga ni mucho menos.

Luvia esbozó una pequeña sonrisa—. En eso tienes razón, la única razón por la que ese chico no ha alcanzado el rango de Pride o Brand es porque no ha querido.

—Así es, bueno tengo que buscar a Mana, nos vemos mañana Luvia.

—Hasta mañana Shero.

Así, una vez más, Shirou subió hasta el tercer piso del dormitorio…


Varios minutos atrás, con Manaka…

El fantasma de un dolor punzante recorría la parte posterior de su cabeza, había sido como si esta fuera una botella con gas aprisionado y este se hubiera liberado a la fuerza mandando la tapa a volar.

Recuerdos, no eran una enorme cantidad; pero su valor era enorme. Poco más de dos semanas volvieron a su mente, no, los recuerdos que tenía antes, los recuerdos prefabricados de esas dos semanas, fueron desplazados por la fuerza una vez que los verdaderos resurgieron.

Ella era muy pequeña, por lo que, los recuerdos no eran del todo exactos. No obstante, eran lo suficientemente exactos para que ella comprendiera la situación:

Cuando era niña, ella, su hermana mayor, y su padre, se habían mudado desde Tokio hasta Fuyuki, tenía que ver con un ritual en el que su hermana iba a participar, la guerra por el santo grial, no lo recordaba del todo; pero recordaba las reglas básicas: 7 magus, 7 héroes, un solo superviviente. Ella no tenía mucho conocimiento sobre cómo se llevó a cabo el ritual, su hermana fue quien participó, no ella, por lo que, estuvo de observadora durante la mayor parte de este.

Debido a que se habían mudado, ella no conocía a nadie en su nueva escuela y, cuando el ritual escaló de nivel, ni siquiera se le permitió ir a esta. Al ver que se encontraba triste porque se encontraba sola, durante los primeros días de la guerra, su padre le pidió a su hermana que la llevara a un parque cercano para que pudiera distraerse un poco, fue ahí cuando conoció a sus nuevos amigos: Tachie y Shirou.

Durante las dos semanas que duró el ritual, ella jugó prácticamente todos los días que pudo con sus nuevos amigos que, además, también eran sus vecinos. A su padre no le gustaba esto, porque el ritual era muy peligroso y podían ser atacados en cualquier momento; pero, para su suerte, después de unos días, su hermana comenzó a animarse alrededor de sus nuevos vecinos, así que la apoyaba cuando ella quería salir a jugar con ellos.

Todo estuvo bien, hasta el final del ritual…

No recordaba todo con exactitud, no obstante; perecía que su hermana había desaparecido y su padre se dispuso a buscarla, como el ritual se había vuelto muy peligroso, él decidió que mantenerla a su lado era tan riesgoso como dejarla sola. Así que la montó en el auto y se dispusieron a buscar a su hermana.

A la distancia, ella pudo observar como algo terrible pasaba: la zona residencial en la que ella vivía, la cual se encontraba cerca de una colina y, en la parte superior de esta, se hallaba un gran teatro, era engullida por un terrible "mar" rojo negruzco que comenzó a ser emanado desde la colina. Como un oleaje de lava, este comenzó a consumir e a incinerar todo a su paso. Por un momento, cerca de la cima de la colina, ella observó como un brillo rojizo se alzó como un remolino chocando contra un brillo dorado y la colina desde donde ambos se emanaron fue reducida a nada; no obstante, esto no detuvo para nada el mar de lava negra que parecía aumentar mientras más consumía.

Su padre la llevó hasta prácticamente el otro lado de la ciudad, ahí se encontraba una gran montaña, los dos subieron hasta que ella pudo vislumbrar un enorme templo; sin embargo, ellos no entraron dentro de este, sino que se desviaron hasta entrar en una caverna dentro de la montaña.

Ayaka nunca olvidaría lo que sintió al entrar en aquella cueva, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo. Cuando se internaron en lo profundo, lo que les esperaba era una vista desconcertante:

Circuitos mágicos estaban brillando dentro de la cueva, formando un especie de circulo mágico. La acumulación de mana en el aire era demencial; sin embargo, eso no era lo más preocupante, allí se encontraban cuatro personas y una cosa.

En el centro del circulo mágico se encontraban Manaka y Shirou, detrás de ellos se encontraba una especie de roca esférica inmensa verdosa y dorada, en ella se encontraban talladas las figuras de varias mujeres. Esta brillaba con una luz dorada y verdosa. Delante de su hermana y de su amigo, se encontraban dos hombres: uno de ellos vestía un traje blanco, tenía piel clara, y cabello largo, blanco, atado en una trenza; por otro lado, se encontraba enfrente de él un hombre de piel morena, su cabello era muy parecido al del otro hombre, pero él usaba un atuendo muy peculiar, mucho más vistoso y difícil de describir.

Ambos parecían cansados, y parecía que habían estado enfrentándose a un enemigo formidable; no obstante, los dos mantenían, un comportamiento calmado.

Tal vez el oponente al cual se enfrentaban era esa cosa que se encontraba entre ellos y su hermana, un enorme ser escarlata de apariencia reptiliana con largos brazos y 7 enormes bocas abiertas, estas estaban llenas de colmillos y se erguían contra los dos hombres.

Su padre intentó alcanzar a su hermana, pero la lucha entre los presentes se reanudó; un combate feroz que se encontraba fuera de su comprensión, algo que simplemente no podía describir con simples palabras. Tanto ella como su padre no pudieron hacer otra cosa que ver la lucha y mantenerse alejados de esta.

Su hermana se veía cansada, ella parecía estar apoyando al monstruo al mismo tiempo que intentaba utilizar la extraña roca que se encontraba detrás de su persona. Shirou, por su lado, se mantenía al igual que ellos, lo más alejado posible del combate, de hecho, él era el más cercano a la gigantesca roca.

No obstante, a pesar de los esfuerzos de los dos hombres, la batalla estaba siendo dominada por su hermana y el monstruo; al menos, hasta que él llegó. Un enorme estallido de luz entró dentro de la cueva, haciendo retroceder al monstruo, si tuviera que usar una palabra para describir al recién llegado sería: un caballero, él tenía el cabello rubio corto y sus ojos eran verdes, llevaba la armadura plateada con túnicas azules.

No obstante, él se encontraba visiblemente herido, gran parte de su armadura se encontraba hecha girones. Y sangre brotaba desde lo profundo de sus heridas, no obstante, él se colocó entre los dos hombres y la criatura. En un acuerdo silencioso, parecía que, el hombre que vestía con una túnica blanca y el caballero de armadura plateada, habían decidido enfrentarse juntos a esa cosa.

Ella observó por poco tiempo el resto de la pelea; pero, cada ataque que era lanzado por los combatientes, hacía temblar la cueva. Su padre realizó un último intento para alcanzar a su hermana mayor; pero era una misión suicida, al ver que la cueva se iba a derrumbar, él decidió ponerla a salvo, así que la sacó de esta antes de que se derrumbara. Lo único que vio antes de desmayarse por todos esos sucesos, fueron dos brillos sucesivos.

Cuando se despertó, se encontraba en un lugar diferente a aquella cueva, una habitación de hotel, su padre parecía melancólico, ido, como si parte de su vida se hubiera esfumado o le hubiera sido arrebatada, más tarde, ella descubriría que su hermana murió en el derrumbe de la cueva, y no solo eso, su casa había sido destruida debido a la marea negra que ella había visto en la distancia. Este "mar de lava" causó una gran conflagración que mató a quinientas personas, entre los cuales estaban sus amigos, y destruyó 134 edificios.

Tal vez su yo actual pudiera manejar esta información y lidiar con ella de alguna manera; pero para su yo más joven era diferente, ella no pudo manejar toda esta información, sus amigos, su hermana, su casa, todo fue completamente destruido en una sola noche. Ella entró en una especie de estado de conmoción, casi un coma, causado por el estrés postraumático de todo lo que había vivido en tan poco tiempo.

Lo último que recordaba era el rostro desesperado de su padre, él constantemente intentaba que ella volviera a su estado habitual, pero eso no era posible, simplemente, era como si la capacidad de sentir le hubiera sido arrebatada.

Dolía; pero menos, el dolor disminuía lentamente. Ella abrió los ojos; pero lo que observó le hizo preguntarse si todavía estaba dormida, a algunos metros de su persona se encontraba el rostro de su hermana, sí, tenía que ser su hermana. Había obvias diferencias con el recuerdo que ella tenía grabado en su mente; pero esto era obviamente por su crecimiento, la imagen de su hermana era la de una chica que estaba comenzando su adolescencia, mientras que la chica que estaba enfrente suya fácilmente estaba en su adolescencia tardía, con unos 19 años. Aun así, no había cambiado tanto para ser irreconocible.

Ella quería decir algo; pero las palabras se le atoraban en la garganta.

—¿Te encuentras bien? —preguntó Manaka, al ver que su hermana no respondía y se encontraba en un especie de trance, ella comenzó a preocuparse—. ¿Ayaka? ¿Estás bien? Contéstame. Se supone que la brujería no te causaría ningún daño permanente, solo te desmayaría si alguien intentara hacerte recordar. Después de que la interrumpí, todos los efectos debieron comenzar a desaparecer gradualmente, ¿no es así?

Sin embargo, la castaña todavía no era capaz de asumir todo lo que estaba ocurriendo. Al final, lo único que escapo de su boca, fue una simple palabra—. ¿Her-Hermana? ¿Eres t-tú?

Al poder escuchar la voz de su hermanita, Manaka se tranquilizó visiblemente, ella dejó escapar el aire que estaba conteniendo en sus pulmones y esbozó una pequeña sonrisa—. Sí, ha pasado mucho tiempo, Aya.

—¿E-Eh? P-pero, yo lo recuerdo, la cueva se de-derrumbó tú y Shirou es-estaban dentro y… —A medida que más palabras salían de su boca, lagrimas surgían desde sus ojos y su voz temblaba—. El ca-caballero, la bes-bestia con bocas, todas esas cosas… Y-yo…

«Ya veo, ella estaba allí también». Pensó Manaka.

Después de que Shirou logró hacer que ella se abriera un poco con él, el pelirrojo le contó sobre el objetivo de su familia, crear una espada superior a cualquier otra, una que pudiera cortar el destino, ella le dijo que era un enorme objetivo, aunque en el fondo ella lo había tachado de imposible, ni siquiera podía realizar algo como cortar el destino por su cuenta…

Y fue entonces cuando ella se dio cuenta de lo que acababa de encontrar, era como si el destino le invitara a desafiarle, había encontrado a alguien con un objetivo que ni siquiera ella podía lograr, y esa persona era su nuevo amigo, además, gracias a la distorsión de mundo, desde su punto de vista, no tenía sentido utilizar a la sexta bestia, así que, sujetándose de este pequeño destello de esperanza, ella decidió hacer realidad el deseo de Shirou.

Para eso, ella se volvió mucho más participativa en la segunda parte de la guerra. Manaka decidió investigar el sistema del grial, este no era exactamente igual al que había visto en varias otras realidades, así que tenía que asegurarse de entender cómo funcionaba exactamente. Usando el sigilo de assasing y sus propias habilidades como magus, ella logró dar con la ubicación de la caverna en el monte Enzou y aprendió el funcionamiento del ritual estudiando los circuitos mágicos que allí se hallaban.

La vasija de los Einzbern, el grial menor, no era más que artefacto que les ayudaría a controlar el verdadero grial, el gran grial, que se encontraba en la caverna del monte; no obstante, ella también se dio cuenta de varios defectos en el ritual, incluyendo la corrupción de Angra Mainyu, así que decidió hacerse cargo de arreglarlos antes de que la guerra alcanzara su punto cúspide. Manaka logró entender que ruler era un sistema de seguridad que los Einzbern planeaban utilizar para eliminar la corrupción del grial y llevar a cabo el ritual; sin embargo, ella también logró discernir que el ruler que fue invocado era una aberración que deseaba usar el grial para cumplir sus propios objetivos. Sabiendo esto, ella decidió purificar el grial por su cuenta, o, mejor dicho, eliminar el alma de Angra Mainyu del sistema.

Desgraciadamente, las cosas no salieron como ella planeaba, solo tuvo una semana para intentar purificar el grial, porque todo se aceleró en una sola noche. Lancer había muerto días atrás, y esa noche rider le siguió, poco después, lo hizo berserker, todo ocurrió en un intervalo de tiempo demasiado pequeño y Manaka se vio obligada a tomar medidas desesperadas.

Había logrado corregir las fallas en el sistema; pero la corrupción de Angra Mainyu era demasiado grande, se había estado fomentando por décadas, y con el poco tiempo que contó, lo único que pudo hacer fue separar su conexión con el núcleo del gran grial y lo confinó en el grial menor. Ella envió a assasing a robar el grial menor, esto lo hizo para ganar tiempo, era una distracción, y funcionó. Saber, archer y ruler, persiguieron a assasing e intentaron recuperar el grial menor, mientras ella manipulaba al gran grial directamente.

Sabía que usar el grial en ese estado era muy peligroso; no obstante, era su única oportunidad. A pesar del desastre que pudiera causar…

Finalmente, se dio el evento final de la cuarta guerra del santo grial. Ella había traído a Shirou consigo para que viera el momento en que ella cumpliría su deseo, pero, no contó con que caster y su maestro fueran capaces de localizarla y decidieran ir a por ella antes que por el grial menor. Así, ella se vio obligada a luchar contra caster mientras intentaba manipular el santo grial, no solo eso, su distracción no fue eterna y, a pesar de los mayores esfuerzos de Serenity, ella terminó siendo asesinada, además, algo extraño sucedió con el alma de archer, que fue derrotado; pero no volvió al gran grial.

Empezándose a sentir acorralada, era solo cuestión de tiempo para que ruler y saber también aparecieran, así que ella se vio obligada a complacer a Alaya hasta cierto punto. Invocó a la bestia, utilizando parte del poder del grial para llamarlo, lo que también causó que su invocación fuera incompleta; pero no importaba, solo tenía que ganar tiempo, así mientras la bestia lidiaba con caster, ella se concentraba en manipular el grial por su cuenta, no obstante, para su desgracia, saber fue capaz de llegar a la cueva atravesando las trampas que ella colocó, cosa que ruler no pudo hacer.

Sea como fuere, al final, saber y caster colaboraron para luchar contra la bestia y contra ella, finalmente, saber, apoyado por caster, usó su tesoro heroico para acabar con la bestia y con el grial; no obstante, algo pasó, sin que ella se diera cuenta y, aterrado por todas las cosas que había visto, Shirou se alejó lo más posible de todos y, por error, acabó tocando el gran grial, al mismo tiempo que saber disparaba su tesoro heroico contrala bestia y esta respondía en consecuencia.

Manaka no sabía que deseo pidió su amigo, pero después de eso, la guerra acabó, ella no supo exactamente qué sucedió, pero ellos fueron trasportados a la zona residencial. Ella cayó sobre el mar de barro que surgió del grial menor, aunque fue salvada por la bestia; sin embargó, la manipulación del gran grial, la invocación de la bestia, y el combate contra caster y saber, la dejaron totalmente cansada y bastante herida. Shirou también fue trasportado y ella vio como terminó cayendo en las cercanías, no supo qué pasó con saber y caster; pero probablemente desaparecieron después de aquello, por otro lado, tampoco supo que pasó con el otro magus, si fue alcanzado por el ataque de la bestia, aplastado por las rocas, o fue trasportado y, al igual que ella, cayó sobre la aglomeración de maldiciones.

Después de que todo esto ocurrió, ella no sabía que había sucedido, más allá de que Shirou la había salvado de algún modo y de que había perdido la memoria. Solo después de ver los "recuerdos" del chico, entendió más o menos como había acabado en su situación actual.

Ayaka se encontraba sollozando enfrentándose a los recuerdos que había mantenido sellados durante casi una década.

Para sorpresa de la castaña, Manaka colocó una mano sobre su cabeza y empezó a acariciarle—. Te enfrentaste a muchas cosas ¿verdad? —suavemente, ella la acarició lentamente—. Perdona a esta hermana mayor irresponsable, te dejé lidiar con todo durante estos diez años.

—P-Pero, ¿C-Cómo? ¡Tú y Shirou-kun! —En ese entonces Ayaka se dio cuenta de lo que significaban sus recuerdos—. Espera… ¿Cómo sobrevivió él?

—Es una larga historia… Pero ambos logramos salir de esa situación; no obstante, Shi-kun perdió la memoria y yo quedé en una especie de coma. —Con su otra mano, ella empezó a limpiarle las lágrimas de las mejillas—. Te he causado mucho daño, ¿no es así?

Ayaka intentó negar con su cabeza—. ¡No, tú…!

Manaka sonrió—. Tranquila, no necesitas negarlo, lo sé. Pero, he vuelto… —Los ojos de la chica vacilaron—. E-Esta vez, quiero hace las cosas bien, si… me das la oportunidad…

—Yo… —Ayaka se quedó callada durante algunos minutos y luego su mirada vaciló, finalmente, ella respondió—. Quiero…


En los pasillos del dormitorio…

Shirou se encontraba caminando en dirección hacia la habitación de Ayaka, sin embargo, en el camino…

—¿Shirou?

—¿Hmn?

El pelirrojo se volteó para ver a Gray subiendo por las escaleras y entrando al pasillo.

—¿Gray? —Shirou se quedó mirando fijamente a su compañera, había algo extraño en ella.

—Flat tenía razón… —dijo ella acercándose.

—¿Flat?

La sepulturera asintió—. Sí, él estaba corriendo fuera del dormitorio y me lo topé de camino aquí, me dijo que ya habías vuelto.

—Oh entiendo…

Gray se acercó y de nuevo, él notó algo extraño en ella.

—¿Shirou?

—¿Sí?

—¿Te metiste en algún problema?

—¿Eh?

Gray se colocó una mano en el pecho—. No me preocupé por los rumores que estaban hablando, gracias Avalon, sabía que estabas bien; pero… hubo un momento donde el lazo se debilitó al punto en que casi no podía sentirlo. Así que, ¿te metiste en algún problema?

Para alguien que generalmente tenía un aura algo lúgubre y que también intentaba pasar desapercebida lo más posible debajo de su capucha, la miraba que le estaba dedicando era realmente afilada. Espera ¿Qué…?

—¿G-Gray?

—¿Sí?

—¿Tu capucha? No la estás utilizando…

Gray bajó ligeramente la mirada—. B-Bueno, s-sí. Al maestro no le importa que muestre mi rostro porque no me perezco al rey Arthur que él conoció y yo… Bueno… —Gray instintivamente sintió la ganas de ocultarse debajo de su capucha una vez más; pero se contuvo—. Decidí que ya no era necesario que la utilizara…

Shirou sonrió—. Ya veo, creo que te vez bien así…

Gray esbozó una pequeña sonrisa—. Gracias. Pero todavía no me has contestado…

Shirou tragó saliva, enserio, para alguien como Gray, su mirada realmente sorprendía al chico—. Bueno, tuve una pequeña pelea…

Gray dio un pequeño suspiro—. Tú y el maestro se parecen en ese sentido, ambos tienden hacia los problemas.

—Disculpa…

—Por cierto, Shirou, ¿ya te dijeron?

—¿Sobre la misión hacia el laberinto?

Gray asintió.

—Sí, la reina me lo informó temprano. —Luego él recordó algo que le quería preguntar a la chica—. Por cierto, Gray, tú conoces a miss Adashino desde hace algún tiempo, ¿no es así?

Ella asintió—. Sí, desde los sucesos del castillo de Adra.

—¿De casualidad sabes si ella tiene un pariente llamado Kurou Adashino?

Esto sorprendió a Gray—. ¿Heartless?

—¿Heartless?

Gray asintió—. Miss Adashino nos lo dijo días después de nuestra bajada del Rail Zeppelin, el verdadero nombre de Heartless era: Kurou Adashino, él era el hermanastro de miss Adashino.

Esto sorprendió al pelirrojo, Kurou actuaba como una especie de intermediario entre Atlas, la familia Einzbern, y los miembros de la iglesia. Si bien el intercambio de mensajes no era tan continuado como les gustaría a las partes, ya que Kurou tenía que cuidarse de los Harwey y de Shielder, él todavía cumplía esa función y, si lo que le decía Gray era verdad, entonces ahora era imposible para ellos saber el estado actual del ritual.

Además, esto le hizo preguntarse a Shirou una cosa: «¿Cuál era motivo que impulsó a Heartless a llevar a cabo este plan y porque se arriesgó tanto en el Rail Zeppelin?». Pensó el chico—. De ser así, tal vez tenga que ir a Atlas por mi cuenta… —susurró él, si bien sería obvio que la guerra empezaría con la manifestación de los sellos de comando, ellos no podían darse el lujo de esperar ese momento.

En el momento en que la asociación, los Harwey, y demás organizaciones, se dieran cuenta de lo que significaba la última guerra del santo grial, estos harían lo que fuera por participar, incluso si eso significaba localizar y matar a los maestros, antes de que pudieran convocar a los sirvientes y, en el caso de las tres familias fundadoras, que se priorizaba su inclusión en cada guerra, estos serían blancos fáciles.

—¿Ir a Atlas? ¿Tú también? —preguntó Gray.

—¿Eh? ¿Irás a Atlas?

Gray asintió—. Sí, por dos razones: veras, la torre del reloj y Atlas han permanecido alejados durante mucho tiempo debido a diferencias en el estudio de la magecraft; según lo que me dijo el maestro; pero de aquí a algunos años atrás, la comunicación ha disminuido inmensamente, así que nos envían a investigar. Esa es la razón segundaria…

—¿La razón segundaria…? ¿Y la principal?

—Bueno, la verdad es que la torre del reloj se está aprovechando de que mi aldea posee un contrato con Atlas y que necesito ir para que revisen a Add.

—¿Add fue creado por Atlas?

—Algo así, Atlas contribuyó en su creación, según tengo entendido.

—Y, ¿Le ocurre algo a Add?

Gray alzó la caja y vio como Add parecía estar durmiendo, o suspendido—. No por ahora; pero Add es un sello, según lo que nos enseñó el profesor, los sellos se debilitan con el tiempo o si se remueven y se vuelven a colocar varias veces, es por eso que es necesario asegurarnos que no se rompa, ya que lo he estado liberando varias veces…

—Entiendo. Quería evitar ir a Atlas si me era posible; pero creo que no tengo otra opción…

Gray esbozó una ligera sonrisa—. En ese caso, podríamos ir todos juntos.

—Claro, sería mejor si fuera así. ¿Cuándo planean ir?

—En unos meses. Le informaré al maestro que vendrán con nosotros…

—Entiendo, gracias.

La conversación prosiguió por unos minutos más, hasta que una de las puertas del pasillo se abrió.

—¿Shi-kun? —Manaka salió desde detrás de la puertas, seguida por Ayaka.

Shirou se giró para ver como las dos hermanas se acercaban—. ¿Todo salió bien?

Manaka sonrió y Ayaka dio un ligero asentimiento.

—Por cierto, Gray, ella es Manaka, la hermana mayor de Ayaka.

Manaka miró a la chica y, por alguna razón, le dio mala espina; pero parecía ser una amiga de Shirou, así que tenía que tratar de ser lo más amigable posible. Mientras ella solo fuera, amiga de Shirou, entonces no había problema, así que ella sonrió—. Mi nombre es Manaka Sajyou, soy la hermana mayor de Ayaka y amiga de la infancia de Shi-kun, encantada.

—Encantada, Gray… —dijo la guardiana de tumba en un tono algo frio, incluso si ella misma no se daba cuenta.

—Illya nos está esperando en el lobby, será mejor que vayamos, se está haciendo tarde… —dijo el chico.

Manaka asintió.

—Yo los acompaño hasta la salida… —dijo Ayaka.

Shirou se volteó hacia Gray—. ¿Nos vemos mañana?

Gray asintió y esbozó una pequeña sonrisa—. Hasta mañana.

Dicho esto, los tres se retiraron.

—¿Te encuentra bien Ayaka? —preguntó el pelirrojo.

Ayaka asintió—. Según mi hermana, papá puso la maldición para que no recordara los eventos traumáticos en como terminó la guerra... S-Shi-kun…

—¿Hmn? —Shirou vio como la chica tenía la mirada baja y una sonrisa algo nerviosa—. Sabes, Mana lo dice de forma tan natural que nunca me di cuenta de lo vergonzoso que suena, ¿no te importa?

Ella negó con su cabeza.

—En ese caso, —Shirou sonrió—. Me alegro que también nos hallamos reencontrado, Aya…

—Yo también.

Así, los tres se dirigieron al lobby para reunirse con Illya, allí los cinco se despedirían de Ayaka y Rin, y partirían de vuelta al taller Marbury.


Nota del autor:

Bueno, aquí está el siguiente capitulo, este tardé en escribirlo más de lo que planeaba; pero finalmente está aquí (Y pensar que al principio este, el anterior, y el que viene, iban a ser un mismo capitulo, como se alargan las cosas...). Por motivos personales y porque los siguientes arcos los voy a tener que planear con cuidado, es probable que los siguientes capítulos tarden en salir más que antes. Dicho esto, ahora las preguntas:

camilo navas: Bueno, sobre la tercera guerra del santo grial, es una clase de historia algo mezclada, ya que ligué varios eventos que sucedieron en diferentes terceras guerras del santo grial. En cuanto a Touko, en la actualidad ella no posee su designación de sellado, le fue retirado en el año 2000, y supuestamente le es devuelta en 2015, es por eso que no la están buscando; durante los eventos de Kara no kyokai, ella se escondió en Japón, un país que no le agrada mucho a la asociación y, considerando que Alba fue asesinado, imagino que nunca se enteraron de que estaba en Mifune. En cuanto a los verdaderos magos, a ellos no les dan designaciones de sellado a pesar de poseer una habilidad como la true magic, supongo que es porque ellos alcanzaron Akasha mediante su investigación, y las designaciones de sellado se dan a magus que obtienen magecraft irreplicable mediante la investigación, como las reality marble, o magus que ponen en peligro el secreto de la magecraft.

Roxas Strife: Entiendo porque me sugieres esos servant; pero prefiero guardarme esas cartas para el futuro, este arco, y los siguientes, serán más para preparar a los personajes para la guerra, donde jugare todas las cartas que tengo preparadas.

g1lg4m3shreydelosheroes: Sobre los laberintos, creo que cada uno es diferente. El séptimo es un laberinto subterráneo dentro de una caverna mística; pero hay otro que literalmente se encuentra dentro de un cofre. Así que supongo que cada laberinto difiere en su construcción.

JuanDeluxe: Sobre lo de los Einzbern, si es coincidencia o una insinuación, no viene de parte mía, esto fue revelado supuestamente en un folleto del DVD de la temporada 2 de Fate Unlimited Blade Works, así que quien sabe... Sobre lo de que Strange Fate no puede suceder, bueno, si bien eso es cierto, además de que tampoco puede suceder Apocrypha; te aseguro que, por como esta construido el mundo, Darnic y otras organizaciones no dudarán en intentar participar en la guerra. Así que ten por seguro que veremos varios conceptos y personajes de ambas obras en la guerra que vendrá ;)

SG: Aunque no me refería específicamente a Tohno, nunca entendí porque Nasu hizo esa declaración, mucho menos después de ver carnival Phantasm, de todas maneras, eso sería con el Shirou original, así que su relación aquí probablemente sea diferente. Sobre las conexiones de Manaka con otros mundos, supongo que es parte de la segunda magia; pero no la segunda magia en sí, pues ella supuestamente podía ver sobre todo, y en Labyrinth hace un especie de viaje astral, más no físico, a través de las realidades; pero nunca la hemos visto como tal moverse de una realidad a otra, al menos hasta ahora, aunque no dudo que pudiera hacerlo...

Jesds: La verdad es que, para alguien como Shirou, tener algo relacionado con el espacio de números imaginarios es un salvavidas muy tentador de utilizar.

Zetven: Sí tiene el prototipo. Sobre lo de los crypter, uno aparecerá en el siguiente capitulo, si aparecerán más o tendrán más importancia, depende de como se desarrolle la historia. Shirou tiene 16, la mayoría de sus compañeros tienen entre 16-17, Gray todavía tiene 15, Illya 17, Manaka 19, y Altrouge ni te cuento.

GustavoIVS: Como tú mismo dices, contestarte eso es demasiado spoiler, así que perdón.

Sin más que decir, agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.

Edit: He colocado, más o menos, un calendario de los siguientes arcos en mi perfil, así como una pequeña descripción de cada arco, por si quieren ir a verlo.