Exámenes

Sábado noche. Durante la cena se mantuvieron vinculados los trece oclumantes mayores, los once que habían ido al Bosque, Lily y Sev, y comentaron los resultados de la excursión. Era un jaleo charlar entre trece sin mirarse, muchos hablaban a la vez, al final se aclararon gracias a las dotes de mando de Deborah, que les daba turno de palabra.

Todo había resultado redondo, los maleficios apenas les habían llevado un rato corto, pues aunque a quienes les faltaba por aprender, Genevre, Alice y Frank, no eran Sly, tenían el talante por ser guerreros decididos a jugársela en la guerra desde hace mucho, y habían aprendido rápidamente.

Por lo tanto les había quedado mucho tiempo libre para charlar largo y tendido mientras iban al abeto, planificar bien todos los rituales que querían realizar y hacerlos sin prisa. De hecho, ya habían realizado también todos los que les habían quedado pendientes a los oclumantes Sly el miércoles anterior.

Lauren estaba a la escucha vinculada con Lily y Sev, aunque sólo escuchaba lo que decían ellos y no intervenía. Ambos sufrieron por ella y le reservaron el postre, desvinculándose de los demás.

-Jo… Lauren. Soy muy bobo, deberías haber venido esta tarde a vincularte con todos – dijo Sev, agobiado.

-No, Severus, no te preocupes, no lo habría hecho, todavía no estoy decidida a que me conozcan en persona – dijo Lauren, paciente.

-Vas a quedarte descolgada, Lauren.

-Pero es así como debo hacerlo, Severus. No puedo permitirme ser una más, recuerda lo que intentaría hacer el viejo conmigo.

-Va a intentar hacerlo igualmente en cuanto se entere a principios del próximo año que vas a cursar Defensa, deducirá que hiciste Patronus en el examen.

-Que piense lo que quiera, va a tener otras muchas preocupaciones en la cabeza. No lo pensará, es muy bobo y ya te tiene a ti como mejor opción. Preocúpate de eso y no de mí, estoy encantada, sintiendo el sentimiento del Vínculo con Lily todo el tiempo, no me había sentido tan bien en mi vida.

-Lo haré contigo cuanto antes también, Lauren, probablemente esta misma noche sabré cuándo, después de cenar tengo reunión de calendario con Deborah.

-No tengo ninguna prisa, cariño. ¿Qué tal os ha sentado hacerlo a vosotros?

-Estamos maravillados, encantados – respondió Lily – No habríamos hecho nada más, sólo quedarnos sintiendo el sentimiento que tenemos el uno por el otro.

-¿Y a ti, Severus?

-Lo mismo, indescriptible – respondió Sev - Saber que constituimos una unidad desde que nos conocimos y que sólo nos separará la muerte.

-Qué maravilla. No sabéis qué envidia me dais, sois muy afortunados.

-Desde luego que lo somos – le dijo Lily - Pero el de Comunidad que hemos hecho contigo no se ha quedado atrás, ha sido tan intenso o más que el que hemos realizado entre catorce personas.

-¿En serio? – sorprendida.

-Desde luego – le dijo Sev - El Vínculo entre los tres es tan poderoso como el de una Comunidad completa. Lo nuestro contigo también es de por vida, Lauren.

-Vais a hacerme llorar.

("Qué humilde es.")

-¿Qué tal has pasado el resto de la tarde?

-Empollando la teoría de Encantamientos.

-¿Te queda mucho?

-Un par de horas, mañana por la mañana termino. Por la tarde me pongo con Runas.

-¿También tienes Runas? – alarmado.

-Por supuesto, Severus. Un Supera, para Herbología.

-Lauren, no me lo habías dicho y he pasado charlando contigo todas las últimas clases de Runas, y vas bastante floja – muy agobiado.

-No te preocupes, Severus, yo me lo busqué y le he dedicado mucho tiempo desde que leímos el libro de la Magia Roja y me di cuenta – paciente - Ya me he puesto prácticamente al día, alcanzaré el Supera.

-Lauren, no quedes mañana con Jack – impaciente y autoritario - Estudia Runas, es el martes por la mañana. Para Runas no te llega con leer, has de saber traducir.

-Severus, ya te he dicho que le he dedicado mucho tiempo. Voy a obtener el Supera, mañana por la tarde simplemente voy a repasar y todavía me quedará tiempo también el lunes.

-Lauren, no quedes mañana con Jack, el miércoles tienes Herbología, mañana y tarde, para Extraordinario.

-Bueno, bueno… – un poco impaciente - En Herbología voy sobrada, recuerda que era lo que quería sacarme desde principio de curso, era el único Extraordinario que necesitaba. Llevo todo el curso estudiando la teoría y ya sabes que la práctica se me da genial desde que fuimos al abeto. Deja ya de preocuparte por mí, Severus, te agobias por todo y yo sé cuidarme solita – poniéndose dura.

-Vale, Lauren – poniendo paz – Lo siento, no volveré a meterme en tus estudios.

-Eso, preocúpate de tus cosas que bastante tienes ya.

-Sólo una pregunta. ¿No me habrás mentido y necesitarás Extraordinario también en Pociones para Herbología, como yo para Medimagia?

-No, Severus – volviendo a la paciencia - En Pociones me piden Supera, la misma nota que para Defensa.

-¿Y cómo la llevas?

-Ésa también la llevo bien, la necesitaba también desde principio de curso, por algo me senté contigo y te pedía ayuda.

-Jo, Lauren… estás haciendo que me sienta fatal.

-¿Por qué? Al final me la has dado. Voy a sacar Extraordinario en la práctica con total seguridad gracias a ti, y si el jueves le doy un buen meneo a la teoría quizá también en la teoría. También voy sobrada.

-Vamos a hacer los exámenes vinculados, al menos Runas y la teoría de Pociones – autoritario.

-No quiero, Severus – tajante - Quiero hacerlo por mí misma, ya has hecho suficiente por mí. Quiero trabajarme mi propio futuro, es muy importante para mí saber que lo he conseguido por mis propios medios.

-¿Qué importa eso, Lauren? - hastiado - Al principio siempre me decías que te chivaría en los exámenes. Y no nunca habría conseguido todo cuanto he conseguido por mis propios medios.

-Si estás refiriéndote a la ayuda que yo te he prestado, que sepas que, a mi entender, no ha sido ayuda en absoluto – muy segura - Yo sí que te he complicado la vida. Por mi culpa vais a pasar años en riesgo de muerte los dos.

("Tiene toda la razón.")

-Bueno, pues al menos deja que te ayude a estudiar Runas mañana, vinculados, en la Biblioteca – volviendo a la suavidad.

-¿Pero no ibas a quedar mañana con Valerie y Deborah? – ella también.

-Ya quedaré otro día.

-No, Sev. No las dejes tiradas – dijo Lily, paciente – Llevan desde el jueves preparándote una sorpresa y están esperándote para vincularse y hacérselo entre ellas. Ya la ayudo yo, y también el lunes por la tarde, cuando acabemos el examen teórico de Encantamientos.

-¿Tú no necesitas repasar Encantamientos mañana, Lily?

-Sev, sabes que soy la mejor del colegio en Encantamientos, es mi asignatura favorita, nací con el don de Encantamientos.

-Cierto.

-Quedamos así, Lauren, ¿vale? Si quieres comenzamos ya esta noche. Te pongo deberes de Runas, los haces y te los corrijo por la tarde.

-¿Y no necesitas estudiar otra asignatura, Lily? – preguntó Lauren - Tú también necesitas Extraordinario en Herbología para Pociones, ¿no?

-Voy sobrada, Lauren, he obtenido Extraordinario en Herbología todos estos años, y también en la del viernes, Pociones.

-Entonces acepto tu ayuda. Me va a sentar muy bien pasar todo ese tiempo vinculada contigo. Mucha gasolina.

-Chicas, os dejo, mi familia ya me está esperando, ahora casi nadie toma postre, nos hablamos mañana en el desayuno – dijo Sev.

-Buenas noches, Severus – se despidió Lauren.

-Buenas noches, cariño – se despidió Lily.

Se desvinculó de ellas para salir del Comedor con los Sly. ("Al final ha estado bien que se vinculara con Lily y no conmigo, con ella va a pasar mucho más tiempo hasta final de curso, en la Biblioteca.") Se vinculó con ellos.

-Oh… mi chico ha vuelto – dijo Valerie, ilusionada.

Iba delante de él saliendo de la mesa y se giró para comérselo a besos justo cuando pasaban a la altura de Lauren, que le sonrió.

-Vaya caos en la cena, tengo la cabeza como un bombo – dijo Prince - Por suerte has puesto paz, Deborah.

-Ya te digo, lo mío me ha costado – dijo Deborah.

Valerie lo enlazó al salir de la mesa como de costumbre, y le dijo:

-Mañana la sorpresita, Prince.

Todos menos Prince se carcajearon.

-Buf… miedo me da. Conociendo a Deborah, a saber lo que se os ha ocurrido, cualquier barbaridad – dijo Prince.

Volvieron a reír un montón, ya salían del Comedor.

-¿Qué pasa? – chulesco - ¿Lo sabéis todos menos yo?

-No sabemos nada – dijo Paul – Pero podemos imaginarlo, estamos estudiando el libro de la Magia Roja y conocemos a Deborah.

Volvieron a carcajearse.

-Lo sabéis todos. Estoy harto de que os inmiscuyáis en mi vida privada. Ya no voy a daros más clases prácticas.

Esta vez rieron todos.

-No, Prince, por favor… – le dijo Andrew, suplicante - ¿Qué haríamos sin tus clases prácticas?

-Quedaros todos sin novias.

Volvieron a reír un montón.

-¿Qué tal con Lily, Prince? – le preguntó Jack.

-Buaaah… alucinante. Nos hemos vinculado como Pareja y ha sido lo más de lo más. ¿Ya habéis leído esa parte del texto?

-Sí, ya hemos llegado y pasado de ahí, vamos por los juegos sexuales – dijo Paul.

-Vais a tener que darme lecciones teóricas a mí, yo todo lo que sé es porque me lo invento.

Volvieron a reír.

-Por eso ni te imaginas la que te preparan Deborah y Valerie – le dijo Paul.

Todos menos Prince rieron de nuevo.

-Jo… ya me estoy mosqueando, ¿eh? Me da mucha rabia ser el chiste y no entenderlo.

Volvieron a reír.

-Te paso ya tu copia si quieres cuando lleguemos a casa – le dijo Paul.

-Estupendo, Paul. Hoy voy a meterme en cama temprano, pensaba seguir con 'Homenaje a Cataluña' para coger el sueño, pero más que cogerlo sé que va a quitármelo, es demasiado interesante.

-¿Verdad que sí, mi vida? – le dijo Valerie – Ya te decía yo que te iba a encantar. Cuando lo termines hablamos de él.

-Pero pásale sólo hasta el Vínculo como Pareja, Paul – dijo Deborah – No nos revientes la sorpresa.

Todos menos Prince volvieron a carcajearse.

-¡Me estoy poniendo de muy mal humor! – exclamó Prince.

Ya bajaban por las escaleras de caracol.

-Vamos, cariño – le dijo Valerie, dándole muchos besos – Si te va a encantar, mañana a estas horas estarás riendo tú también.

-Cuidado, Valerie, que vas a tropezar.

Ahora rieron todos.

-Cuéntanos más de Lily – continuó Valerie - ¿Has sentido lo mismo que con Deborah?

-En absoluto.

Se lo contó.

-Buaaah… fantástico – dijo Deborah – Es que lo que tenéis vosotros es muy especial, extraordinario, único. Juntos desde niños.

("Ella lo entiende bien, lo que habría podido tener con Jack si él la hubiera correspondido.") Ya estaban en la Sala Común. Algunos fueron a los dormitorios por los bártulos para ponerse a trabajar.

Los cuatro chicos de sexto y séptimo continuaban con el libro de la Magia Roja, Anthony iba a la Biblioteca a seguir ayudando a sus compañeras de quinto, y Valerie, que se quedaba libre, lo acompañaba para que la leyera a ratos mientras continuaba leyendo el libro del 'Camino de las Estrellas'. Deborah y Prince se quedaban a planificar el calendario.

Se sentaron a la mesa, en el rincón, de frente a la cristalera, con los tres calendarios. Se vincularon entre ellos dos. Prince pensaba ocluyendo al tiempo que hablaba, escuchaba y apuntaba. Comenzó él:

-Comentemos primero los resultados de lo que hemos hecho desde el miércoles.

-Está bien.

-El miércoles nos faltó pasar por Oesed cuando fuimos a la Sala de Menesteres y no se nos ha ocurrido hacerlo hoy.

-Hoy habrías ido muy apurado.

-Pues sí, hemos hecho esperar media hora a Lauren.

-Jo… pobre.

-Odio ser impuntual, hacer perder el tiempo a los demás.

-Te entiendo, yo también lo odio.

-Quizá podamos pasar mañana, aunque no me mire con Andrew como quería, al menos me miro solo y veo si ha cambiado la premonición.

-Ya, pero no me parece buen momento. Si no ha cambiado vas a agobiarte y vas a pasar la tarde preocupado en lugar de pasarlo bien. Dejémoslo para otro momento que estemos todos y podamos arroparte mejor que sólo Valerie y yo.

-Está bien, lo dejamos. Pero recuerda que le dije a Albus que me miraría esta misma semana.

-No te preocupes por el viejo. Si te pregunta le dices que no has podido y en paz. No eres el papá de Potter y Black.

-Cierto. Los maleficios con los Sly ya me lo contasteis. ¿A Valerie le costó mucho? Le daba mucha pena matar bichos.

-No le costó nada, Prince. Consiguió la intención al instante.

-¿Te contó cómo?

-Sí, cuando nos quedamos solas de noche. Imaginando que te atacaban a ti.

-Fue lo que le sugerí. Que pensara que lo hacía para proteger mi vida, como tendrá que hacerlo en verano.

-Eso.

-He de enseñarle el Sectumsempra también a ella.

-Hacedlo mañana el rato que os quedéis solos, pasadlo bien.

-Sí, y haremos también nuestros Patronus de pajaritos, quiero ver si hacen un nidito en el árbol – ilusionado.

-Oh… para eso me esperáis, quiero verlo yo también – ella también.

-Vale, apunto las dos cosas en mi calendario.

Lo hizo en la cita del domingo por la tarde-noche con Deborah y Valerie. Deborah apuntó en el suyo lo del Patronus.

-Haremos también nuestros Patronus, Deborah. No hemos probado si han cambiado desde que nos vinculamos, el mío seguro que lo ha hecho.

-El mío sí que ha cambiado, Prince, lo he probado esta tarde en el Bosque. Fue lo de la ducha.

-Vale, pues mañana los hacemos juntos, tenemos el recuerdo en común, por fin. Esta noche duermo contigo, si quieres.

-¿Quieres tú? – extrañada - ¿Después de haber estado con Lily?

-Si tú quieres sí. En principio sólo dormir. Mañana no voy a estar a solas contigo.

-Vale, pues dormimos juntos.

-Dame un beso.

Se besaron.

-¿Cómo te fue a ti la Oclumancia con Audrey? - le preguntó Prince - De eso no hemos hablado.

-Porque fue perfecto. Cien por cien el jueves, y el viernes la llevé al haya. Ya tiene el poder, hace magia con las manos, está encantada. Me quedé con ella hasta el toque charlando.

-¿Continuó siendo discreta con respecto a mí?

-Sí. La puse a prueba, intenté sonsacarle y no soltó prenda.

-Maravilloso. ¿De qué hablasteis entonces?

-De los entrenamientos del Ejército y del chico Rave que le gusta. Le di buenos consejos.

-Muy bien.

-También practicamos Transformaciones un rato. Ya convoca objetos naturales, la avisé de que debía disimular.

-Estupendo. Transformaciones le iba fatal.

-Por eso te digo que está encantada.

-¿Hiciste conjunto con ella?

-Por supuesto, para pasarle todos los talentos. Va a ganar los premios de cuarto.

-Maravilloso. Alcanzará al Rave, se va a quedar alucinado.

-Estaba muy agradecida, le has arreglado la vida.

-¿Le pasaste los apuntes de la Magia de la Luna?

-Sí, quedamos en que me los devolvería mañana.

-He de encontrar un rato para charlar con ella antes de fin de curso.

-Lo buscamos ahora.

-Sigamos.

-¿Qué tal con Hipólita?

-Rendido a sus pies.

-Lo sabía.

-A esperarla dos años.

-¿Por qué tanto?

-Porque quiero tomármelo con mucha calma. Que sea casi tan especial como con Lily.

-Me parece estupendo.

-Bueno, y de hoy ya hemos hablado.

-¿Qué tal con Black esta mañana aparte de lo de Lily?

-Inmejorable. Si no se hubiera peleado con el Sombrero para ir a Gryff en lugar de a Sly, habríamos sido amigos desde primero y no enemigos, inseparables. Otro gallo me habría cantado.

-Vaya que sí.

-Mira que coincidimos en el mismo compartimento en el Expreso. Lástima que conoció a Potter diez minutos antes que a mí.

-Casualidades desafortunadas. Quizá habría sido todo lo contrario y habríais sido maléficos los dos.

-Pues sí, quizá sí. Nunca lo sabremos.

-Por suerte.

-Vamos con lo que queda por delante. A ver si dejamos listo hasta el próximo fin de semana.

-Mañana por la mañana, entrenamiento para todos.

-He de hablar con Sirius y James a primera hora y va a llevarme un rato, voy a contarles mi historia.

-¿Vas a contarle a Potter que Lily y tú sois vecinos? – extrañada.

-No, eso no, ni por asomo.

-Haces bien.

-He de revisar también cuando acabemos la lista que me ha pasado Sirius, para ver los temas que quiere hablar con los dos juntos y si hay alguno urgente.

-Claro, la miramos juntos si quieres.

-Y después debo hablar con él un momento a solas, aclarar un error que he cometido esta mañana.

-Sobre Lily, ¿verdad?

-Sí, sobre Lily.

-Ya me lo olía, Black es muy discreto para esas cosas.

-Sí, por ahí va el tema.

-Sigamos. Después de almorzar, a la Biblioteca con las de quinto.

-Buf… no sé si me apetece, me aburro mucho.

-Prince… con lo que te gustaba estudiar…

-Pero es que ya lo sé todo… Prefiero hacer otras cosas, con la de cosas interesantes que hay para hacer.

-Jo… Prince, son tus compañeras. Hicieron el sacrificio de aprender a combatir por defenderte, se la jugaron mientras estaban los maléficos, no adquirieron el poder de la Magia Druida ni los talentos y no vas a verlas en todo el verano. Échales un cable, te sentirás bien.

-Está bien, tienes toda la razón, voy a hacerlo.

-Sólo un par de horas. A las tres nos vamos a la Sala de Menesteres. ¿Qué tiempo va a hacer mañana?

-Nubes y claros, pero bastante nublado, y viento.

-Genial para caminar, lo voy a pasar de muerte con el mapa y el diccionario.

-¿Te encargas tú de llevar la comida?

-Sí, y el papel higiénico. Ya lo hemos recolectado entre Valerie y yo estos días.

-Puedes buscar lugares donde adquirir nuevos poderes de la Magia Druida, hay una poza para bañarse en un arroyo no muy lejos, limpia toda impureza. Yo lo hice con Lauren y nos sentó genial.

-Vaya, entonces qué pena que no haga más calor.

-Pues sí, porque el agua está congelada.

-Bañarse o ducharse con agua fría es muy beneficioso para el organismo, reactiva la circulación sanguínea. Yo lo hago en verano.

-Buaaah… yo no sé si lo soportaría.

-Pues por lo menos un último golpe de agua fría al final de la ducha, eso lo hago todo el año. Es por eso también que tengo los pechos tan duros.

-Vaya… Sigamos.

-El lunes te lo he dejado libre. Examen de Encantamientos el día entero, y al día siguiente por la mañana, Runas.

-Iré a la Biblioteca antes y después de la cena con las de quinto.

Lo apuntó.

-¿De qué os examináis ese día los de sexto?

-No te preocupes de nuestro calendario, Prince, sólo del tuyo, bastantes cosas tienes ya en la cabeza, de lo contrario no vamos a acabar hasta la hora del toque.

-Gracias, Deborah.

-Martes, Runas por la mañana. Tarde libre. Imagino que tienes clase de vuelo.

-Claro. Ha de ser el martes.

-Supongo que será después de las seis, cuando acaben los exámenes de todo el mundo, si hay que contar con nosotros, con golpeadores y con Hipólita.

-Claro, mañana le preguntaré a Albus. Jo… qué pena, clase corta.

-Proponle que sea de la cena al toque.

-Cierto, pero no sé si Agatha podrá.

-Podrá, podrá, hará el sacrificio.

-Pienso que tiene familia y niños pequeños. Casi nunca come en el colegio.

-Ya.

-Lo consulto mañana con Albus. Entonces hasta las seis o hasta la cena tengo libre. Biblioteca toda la tarde – apuntó - Sigamos.

-El miércoles, libre también, examen de Herbología todo el día.

-El día siguiente lo tengo libre. Biblioteca antes y después de cenar y hasta el toque charla con Audrey, si puede.

Apuntaron en los calendarios.

-¿Qué hago el jueves? Me voy a aburrir.

-Haz lo que te dé la gana.

-Ya sé. Paseo por el Bosque por la mañana. ¿Sabes si los de tercero tienen examen por la mañana?

-No tienen.

. Me llevo a Hipólita a enseñarle maleficios al estanque. Se lo digo el martes.

Apuntó el aviso el martes y el plan del jueves por la mañana.

-Por la tarde limpio el Fidelius de Lauren hasta que me canse y luego Biblioteca, antes y después de la cena - lo apuntó también.

-Viernes, Pociones mañana y tarde – dijo Deborah.

-Y segunda clase de vuelo de la semana, quizá también pueda ser después de cenar.

-O dejarla para el sábado, después del entrenamiento de Quidditch. Este sábado lo tienen los de casa, de cuatro a seis.

-Buena idea. Así no hay que molestar a Hipólita ni a otros golpeadores dos días. Se lo digo a Albus mañana también. Entonces no apuntamos nada por el momento, lo dejamos por hoy. Volvemos a tener reunión de calendario el viernes al terminar mi examen de Pociones, a las seis, si no tengo clase de vuelo. ¿Tú puedes?

-Sí, puedo. El viernes por la tarde no tenemos examen.

-Perfecto. Seguramente quede con Lauren el domingo de noche, al día siguiente tenemos libre, podemos permitirnos usar el Giratiempo.

-Claro.

-No puedo creerlo. Más de una semana sin Giratiempo. Qué descanso.