¡YA REGRESAMOS CON MAJOKKO FIVE!
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En estos momentos estamos caminando ahora por una especie de lugar oscuro donde no hay nada ni algo ahí, solo pura oscuridad alrededor de nosotras. El anterior nivel lo logramos pasar debido a que ese lugar infinito e interminable de pasillos era una especie de genjutsu o ilusión óptica y todo gracias a Shizuka que debido a su experiencia lidiando con los monstruos de su padre logró saber el origen y como siempre era otro monstruo pero resultó ser más fácil de matar que los anteriores, de hecho era más débil.
Ahora estamos recorriendo ese oscuro lugar y para colmo como si de una película de terror se tratase ahora estamos solo Candy, Matsuri y yo, lo sé por nuestras voces pero no logró distinguir ni a Shizuka ni a Remi . Decidó entonces encender una llama en mi mano que nos sirve como una pequeña antorcha mientras Candy enciende literalmente su cabeza y su cabello junto a su visión nocturna que sirve como una linterna solo en caso de que estamos a oscuras mientras la pequeña dokushin lleva la mejor parte.
¿A qué me refiero?
De pronto mi llama se apaga junto con Candy pero afortunadamente mi amiga mantiene la visión nocturna mientras que la dokushin se pone a hacer berrinches porque supuestamente mi tonta amiga se la pasa tocando sus partes… ¿Eso o es que Matsuri se hace la víctima o Candy es una pervertida?
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Karin estaba lidiando con encender su mano mientras Candy usaba su visión nocturna mientras Matsuri estaba sin querer pegada al lado de la raijin. Karin como las otras dos chicas estaban caminando un buen rato en medio de la oscuridad que se propagaba a cada segundo aparte de que ni Remi ni Shizuka no estaban por ninguna parte.
De pronto los listones de la raijin se encendieron lo que significaba que posiblemente un enemigo estaba cerca de ellas, usó su visión infrarroja para ver que presencia estaba siguiéndolas hasta que sus sensores detectaron una especie de dos siluetas rojas y verdes, en ese momento su base de datos identificó a Matsuri y a un monstruo desconocido.
En menos de nada se acercó de manera protectora a la pequeña dokushin la cual comenzó a molestarse cuando unas manos empezaron a rodear su cintura
-¿Pero qué…?
-Shh… Monstruo- Escuchó un susurro que la hizo estremecer mientras una fuerza comenzó a tomar sus muslos como si una fuerza la estuviese alzando y quedando entre brazos mientras su cabeza estaba reposando en lo que podría ser el peto de una armadura y unos latidos sonaban minuciosamente
Mientras con la raijin, la joven estaba usando ahora su cabeza linterna mientras frente a ella estaba lo que parecía ser una figura extraña de cuernos en todas partes, de hecho sus brazos eran cuernos y unos ojos azules. La raijin comenzó usar su visión nocturna para ver detenidamente al monstruo que era un ser antropomorfo con cuernos sobresaliendo sus dos brazos, dos en la cabeza y los que tenía en sus pómulos.
(Nota: Buscar en Google Imágenes, Darkron)
Matsuri estaba callada al ver que su amada raijin estaba nuevamente salvándole la vida de un monstruo, la raijin con sutileza la dejó sentada sobre el suelo con tal de que se alejara o que al menos le confiaría la victoria, la dokushin se sintió como una niña al ver como esa raijin le dedicaba una de sus lindas sonrisas y el obvio sonrojo que le causaba esa faceta.
La raijin ahora estaba en guardia mientras que el monstruo de cuernos se lanzó al ataque, de manera rápida la cyborg tomó los cuernos de los pómulos como en encestarle varias patadas al cuerpo para mandarlo sobre el suelo. El adefesio de los cuernos se puso de pie para desaparecer, Candy usó la luz infrarroja pero no dio con el ser.
-¡Cuidado, Candy-chan! ¡Ese monstruo puede usar golpes invisibles!
Cuando la raijin oyó la voz de la dokushin sintió un puñetazo en la cara, otro en el estómago y ahora en su sien derecha, esos golpes fueron lo bastante fuertes como para mandarla sobre el suelo. Cuando la rubia se levantó estaba cara a cara con el ser extraño de cuernos pero no dudó en lanzarse y encestarle una patada voladora pero cayó al suelo mientras la figura de su oponente desapareció.
-ELECTRO FIRE
Fue ahí donde la raijin se puso a frotar su mano sobre la muñeca creando una especie de voltaje alrededor de su brazo derecho y dirigió un golpe de karate hacía el otro lado dando con el monstruo tambaleándose ante la descarga eléctrica empleada por la raijin, la chica tomó la oportunidad de encestarle una serie de puñetazos hacia la cara del monstruo el cual ya estaba casi estaba mareado y próximo a perder el conocimiento.
Candy saltó al aire haciendo una rueda cuando sus piernas apuntaron al monstruo una corriente eléctrica emergía sobre la pierna derecha, pierna con la cual culminó con la existencia del monstruo.
-INAZUMA DEN KICK… ¡CHEST!
El ser extraño cayó sobre el suelo y se evaporó mientras a una considerable distancia estaba Matsuri que estaba con un sonrojo mientras veía con sus temblorosos ojos verdes mientras la raijin estaba ahí parada por si algo pudiese atacar sea a sus amigas o a ella en cualquier instante.
"Candy, quizás sea una tonta y todos los defectos con que te pueda calificar y con eso te puedo odiar pero sin embargo te amo…"
La pequeña dokushin se lanzó para abrazar por la espalda a la raijin la cual sentía como unas manos rodeaban su cintura aunque eso le causó una ligera risa mientras Matsuri se aferraba más a su cuerpo.
-Oh mi Candy, eres mi sostén en este loco y torcido mundo en el que vivimos. Qué bien me siento cuando estás cerca de mí, olvido mis penas cuando tu dulce voz fluye en el aire
-¿Eh?
-Pero ahora que quiero estar en tus brazos siento una gran paz verdadera
La chica de listones rojos se volteó cuando sus listones rojos se activaron junto a su visión nocturna dando a esa chica con esa sonrisa y esos ojos que estaban saltando por la felicidad que escuchaba de esas palabras… O bueno lo poco que entendió de ese lenguaje raro que usó la dokushin.
-¿Tú me quieres?
-Bueno… Eso… Yo…
La raijin alzó a la dokushin y la hundió contra su cuerpo, de hecho su cara estaba en el busto de la más alta, el olor como la suavidad la estaban doblegando como si se sintiera dormir mientras Candy estaba con una sonrisa al ver esa faceta tierna de la pequeña pálida, un sutil beso fue a la chica bajita la cual ya estaba rendida estando en los brazos de su amor.
-Matsuri… Lo siento, no debí haberte dejado sola
La aludida abrió los ojos mientras estaba sintiendo que sus ojos se estaban dilatando como algo la golpeara adentro.
-¿Sayaka…? ¿Por qué? Tú estás muerta
-Si tienes razón pero… Cuando una muere, la otra surge para ocupar su lugar
-¿Qué?- La joven no entendía nada de lo que decía la raijin tan de repente
-Lo sé, es extraño pero fue así como nos programó mi padre cuando nacimos… Si una muere, la otra surgirá… Cuando eso pase juró que volveré y esta vez te recordaré y pondré mis ojos sobre ti como en los viejos tiempos, solo espérame, ¿Sí?
-Sayaka…
La joven al escuchar que supuestamente su amiga de la infancia estaba de alguna manera dentro de la raijin o es que quizás tomó el cuerpo de la raijin pero estaba feliz, estaba con aquella chica quien fue el amor de su vida como también su única amistad en el pasado en medio del ambiente cruel en que vivía y sigue viviendo hasta hoy.
Las manos de la pequeña figura se acercaron a la espalda de la más alta mientras Candy que de pronto estaba con cara de asombro al ver que la pequeña dokushin se le acercó de esa manera también a la más bajita pues cuando uno quiere un abrazo eso se le puede dar. La raijin aceptó el abrazo de Matsuri mientras una luz pequeña iluminaba el momento.
Karin finalmente logró prender una llama lo bastante potente para iluminar un poco el camino pero se topó con la escena de esas dos chicas abrazándose, posiblemente Matsuri estaba temiendo miedo a lo que pidió a su amiga raijin que la protegiera o quizás la raijin hizo una tapadera perfecta para andar de pervertida pues sin saberlo sus manos estaban ente la cintura casi rozando uno de los glúteos de la dokushin.
La kajin se sintió algo incomoda aparte de que se sintió rara, no dejando que la escena siguiese así a lo que irrumpió con un liguero silbido lo que hizo que ambas chicas se salieran de la escena sobretodo Matsuri que se apartó algo brusca de Candy que estaba sin entender que pasaba.
-¿Quieres dejar de tocarme cabeza de bombillo?- Le hizo un mohín de enojo a lo que la raijin estaba con la ceja alzada sin entender que estaba sucediendo mientras sus listones se encendieron otra vez dando a entender que algo en esa pequeña niña pálida la había cautivado
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Una vez más lo dije, si algo entre dos extrañas pasa ante mis ojos no quiero tener palabras al respecto. Ahora que encendí mi llama el pasillo poco a poco se está esclareciendo pero no veo ni a Joe ni a Remi y eso obviamente me preocupa, posiblemente ese par tuvo que pelear con un monstruo o quizás cuando derrotamos a ese monstruo del pasillo infinito desaparecieron.
Llegamos al final de este pasillo logrando llegar a otro espacio abierto similar a esas salas instalaciones de cine ahora todo en blanco desde las paredes hasta el suelo y todo hechos desde una especie de baldosa blanca y la mitad de todo ese lugar estaba trazado por una línea roja, por lo visto creo que es una especie de cuarto de entrenamiento o de pruebas según he escuchado.
De pronto algo me coge del saco, es Matsuri con su cara infantil y ese sonrojo… ¿Ahora qué diablos quiere? ¿Por qué se comporta tan así cuando se trata de Candy? Y hablando de mi amiga cyborg, no creo que ella sea de esas personas que se fijen en alguien así como así, por su programación pienso que es como una niña pequeña o tiene mente de una… O quizás sea un daño en su programación.
-Namahono, dile a Candy que si se cree lo mejor por ser una chica eléctrica entonces yo me iré por donde me dé la gana
-¿Por qué no se lo dices tú?
La chica pálida en menos de nada se sonroja… No sé para qué demonios se lo digo si va a reaccionar como una estúpida tsundere con ese rollo de querer negarlo todo o porque no le interesa pero lo hace por se lo dicen y otras cosas.
-Pues… Porque… Porque… ¡Vete al demonio, Namahono! ¡Me largo de aquí!- Como es de esperarse, la dokushin se va con ese aire de ser una niña berrinchuda pero viendo lo inmenso del lugar en donde estamos ahora creo que será nuevamente imposible, aparte ya se me hace monótono enfrentarnos a monstruos cada rato
-¡Hey, Matsuri! ¡No puedes seguir sin nosotras! ¡Tenemos que pasar juntas, ¿Recuerdas?!
-¡Vete a la mierda, idiota!
Suelto un suspiro, allá ella con su bobo asunto… Ahora tenemos un problema y es ¿Dónde carajos están Joe y Remi?... En especial mi pequeña Joe (¿Por qué siempre la refiero así cada vez que la menciono?) pues me preocupa mucho, muchísimo… Bueno mucho… Ni siquiera sé porque me siento así cuando se trata de ella, quizás sea pequeña como frágil pero ha sabido ser bastante poderosa aparte de que no creo que ella sea vencida, ni tampoco Remi que a pesar de ser una mahou kage ha demostrado ser una gran guerrera con un buen dominio de las armas.
-Rin-chan- Es mi tonta amiga que me saca del interrogante-¿Cómo puede una chica como Shizu-chan le tenga tanto afecto a Kuro-chan? Ni siquiera no se separa de ella, ¿Acaso son novias?
-¿Tú eres tonta?- Es lo mismo de siempre cuando trato algo hasta lo más simple con mi amiga, no la culpo pero en ocasiones no se le soporta su mala memoria- Remi es una mahou kage. Las sombras se pegan a otro cuerpo hasta que son lo suficientemente maduras como para estar solas. Es como una simbiosis.
-¿Pegadas? ¿La una encima de la otra? Ya sabes, una es la tachi y la otra es la neko…
-Candy…
-Yo pienso que Kuro-chan es la tachi y Shizu-chan es la neko porque ella es enana
-Candy… Que no son novias, son amigas de infancia
-¿Entonces Kuro-chan le gusta estar abajo y que se la den por atrás?
-¡Idiota!- Le empiezo a gritar enojada al estilo anime aunque por alguna razón sus tontas declaraciones me hicieron sonrojar y molestarme pensando en Remi- ¿Acaso ves que vayan una encima de la otra?
-Si dijiste que estaban pegadas
-De hecho, tienen que estar cerca, como a unos 100 metros o algo así
-¿Y entonces por qué Shizu-chan estaba llorando por Kuro-chan?
-Ya te lo dije, más que unidas por simbiosis son amigas de infancia, de hecho Remi es como una hermana mayor y la familia de ella trata bien a Joe, es prácticamente parte de su familia
-Ah ya…- Al fin esa idiota comprende
-En cualquier caso, será mejor que vaya a buscarles o se van a perder de la diversión
Una vez más Matsuri regresa hacia nosotras de mala manera, obviamente ese lugar es muy inmenso como muy grande, bastante para ser un supuesto cuarto de entrenamiento.
-Hola par de idiotas, ¿Algun rastro de la delfín y la sombra?
-Nada- Le respondo llanamente- Bien, te dejo aquí con tu novia mientras busco a mi Joe, digo, a Joe, adiós- Me despido y me voy aunque sea por todo este extraño lugar para encontrar a mi pequeña rival y a su amiga poeta mientras tanto creo que ese par de raritas tendrán un buen rato para conversar
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Mientras Karin buscaba a Shizuka y a Remi, Candy estaba junto con Matsuri la cual estallaba de enojo al estilo anime por el simple hecho de estar con la raijin que amaba y odiaba al mismo tiempo.
-¡Namahono! ¡Maldito insecto! ¡Sabandija asquerosa!- Le gritó con lo mejor de su repertorio aunque a esas alturas la kajin estaba lo bastante alejada de las dos- ¿Tú quién te has creído que eres? ¡¿Mi jefe?! ¡A mí no me dejes sola con esa idiota!
-Hey, Rata-chan- Y ahí estaba ella, la raijin de sus desvelos siempre con su cara de niña buena y sus ojitos verdes, sus pecas y sus listones… Aparte de que lidiaba con ver e imaginar su apariencia física y verla fuera de sus ropas… Ok, ya era suficiente con fantasear en vano como ilusionarse con esa rubia cabeza hueca
-¿Qué quieres idiota?- Hizo un pequeño bufido mientras miraba de reojo a esa cara llena de pureza y bondad
-¿Podemos hacer algo juntas?
"¿Juntas?"… Esa palabra la dejó sin habla aparte de que ya estaba teniendo otra clase de mentalidad bastante rara y diferente, todo por culpa de esa rubia cabeza hueca, esa cabeza de bombillo que a cada rato la hacía sentir rara como en hacerla arder en deseo.
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Fantasía de Matsuri…
La raijin ahora dibujaba una sonrisa pícara mientras se subía la camiseta dejando mostrar un sostén rojo donde en uno de sus pechos estaba aquella S estampada que se le caracterizaba aparte de un formado abdomen donde se notaba que la chica eléctrica había entrenado muy arduamente.
-¿Jugamos a algo?- Le preguntó mientras ahora se iba a quitar su falda corta
La dokushin estaba al rojo vivo sintiendo como esa hermosa chica probaba su cordura para hacerla enloquecer, una mano comenzó a traicionarla mientras acercaba poco a poco a uno de sus atributos.
-¿Tocarte y excitarme cuenta como un juego?
-No lo sé, sólo simplemente quiero que me hagas muy feliz como yo a ti
-Sayaka…
-Está bien Matsuri- Sonrió tiernamente- Puedes llamarme como quieras pero ten presente que siempre seré Candy
La más alta abrió sus brazos mientras la más baja rodeó el cuello de su compañera la cual la envolvía con cariño y protección poniendo la cabeza de la más pequeña sobre su cuerpo como si la tratase de proteger con su vida si era necesario, la más pequeña estaba sonriendo ante ese gesto hermoso de cariño expresado por la raijin, al tiempo que se sentía feliz al escuchar los latidos de su amada cabeza de bombillo
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En el plano real…
Candy miraba detenidamente a Matsuri la cual estaba con una mirada baja y un sonrojo sobre sus blancas mejillas de baldosa, algo que le causaba gracia a la raijin al tiempo que sus listones se movían y se encendían como si la curiosidad la estuviese despertando.
-¿Es cierto que tu nombre significa festival?
-Bueno… Esto
-Dicen que el mejor de todos es el festival de verano, pues hay muchas cosas geniales como ir en kimono, disfrutar de la noche, comer dulces, las sandías y hasta he escuchado que debes confesarte con la persona que te gusta
-La última vez que vi a Sayaka fue en ese festival en Gyunyu
-¿Eh?
-Ese día en la noche de ese festival, Sayaka y yo fuimos a comer una manzana acaramelada. En una ocasión ella hizo un chiste cuando me sonrojaba con ella, dijo que un kimono rosa me quedaría mucho mejor y que me veía bonita- Apretó los puños- Ella y yo queríamos confesarnos en ese festival pero su padre vino y se la llevó sin decir nada, fue la última vez que la vi
-Ya veo… Entonces no es tu época feliz, ¿Cierto?
La joven se apartó una vez más ya que como siempre una tristeza surgió cuando recordaba aquellos bonitos momentos con esa chica igual a ella, a su Sayaka aunque también esa molestia con estar a solas con esa chica alta de cabello rubio y ojos verdes, opuestos a los de Sayaka que eran rojos.
-La razón por la que me gustas, Candy…- Se detuvo en seco y sin voltearse- Es porque te pareces a Sayaka hasta pienso que eres igual y contraria a ella como si fuesen de la misma moneda- Y una vez se fue por su propia cuenta mientras que Candy estaba con una mirada de preocupación al notar el semblante tenue de la dokushin
Mientras con la pequeña pálida estaba caminando por segundos cuando sacó de su abrigo aquella libreta que se encontró hace rato y vio la portada y ahora vio el lomo donde estaban inscritos unos símbolos, sus dientes estaban apretándose mientras unas lágrimas fluían sobre sus mejillas… Era cierto, los Cinco Elementos la hicieron perder todo, a su abuelo y a Sayaka como buena parte de su ahora corta vida.
-Namahono… Eres un insecto…
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Finalmente diviso unas figuras que están lejos de mí en este lugar hasta que de pronto están ante mí las dos que quería buscar, una figura azul y una negra estaban ante mí mientras una sonrisa está en mi rostro.
-¡Joe!… ¡Remi!
-¡Riki-chi!
-¡Karin-san!
En menos de nada me pongo a correr mientras detenidamente logro reconocerlas, son esas dos, mi pequeña rival y su mejor amiga a lo que me detengo mientras esa pequeña chica de ojos azules se rasca el cuello y sonríe tiernamente como si fuese una niña pequeña.
-Lamento la demora pero es que tuvimos que enfrentarnos a otra de esas cosas- Se explica ella sencillamente
-Bueno, ya estamos todas bien y ahora todas estamos juntas nuevamente- Irrumpe Remi la cual tiene algunos harapos en su vestuario al igual que mi pequeña Joe (¡¿Otra vez?!)- Por cierto, ¿Dónde está Candy-sama?
-Ah, Candy está con…
-Namahono…- Una voz conocida se escuchó a lo que me volteo
-Matsuri, ¿Qué no estabas con Candy?
-¡…!- La chica sombra quedó en shock al escuchar eso
-De hecho yo te tengo otra pregunta Namahono- Noto una pequeña molestia en su tono de voz
-¿Cuál?
-¿Esta porquería es tuya?- Se hurga en sus vestidos y saca una especie de pequeño libro tirando a un diario mientras tanto yo me quedo sin palabras
-Matsuri… ¿Cómo pudiste?
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¡MAJOKKO FIVE REGRESA DESPUÉS DE COMERCIALES!
