Del aeropuerto a Tokio y de Tokio pasando por el metro hasta llegar a la ciudad, el pueblo donde iba a estar, un joven de cabello negro y ojos cafés salía de la entrada mientras observaba los alrededores.

- Finalmente, estoy aquí. – Comentó en español. – Es cierto, aquí debería hablar en japonés… es bueno que tomara esas clases antes de aceptar este viaje de intercambio, ahora veamos si puedo encontrar el apartamento donde me quedaré… - Y se puso en camino.

En otro lado, Nakano estaba caminando cerca del centro comercial, recibir las noticias de que tendrían un partido de practica contra Kaio les cayó de sorpresa a todas, no es de sorprender que la periodista se encuentre en búsqueda de información para conocer un poco más a su oponente, al menos contra alguien como ese equipo era relativamente sencillo encontrar algunas cosas.

- Creo que en internet podría encontrar todo lo que necesito, solo debo de navegar y… - En ese momento algo llamó su atención, observó en la vitrina de una tienda un artículo que la dejó sin habla. – No puede ser… eso es…

Se acercó a ver, era una cámara fotográfica, pero no cualquiera, se observaba bastante moderna, con un lente grande, Nakano lo observó con brillo en los ojos.

- Es el último modelo que ha sacado Nikon… no puede ser, como no me enteré que ya estaba en el mercado… debo resistir pero no hay otra oportunidad para que pueda comprarla… - Revisó su cartera, por alguna razón llevaba varios billetes dentro, quizás de trabajos encubiertos, nadie sabía al respecto. – Cuesta trescientos cincuenta mil yenes… menos mal tengo el dinero, mejor aprovecho…

La peliverde entró a la tienda, tenía que obtener esa cámara sí o sí, la calidad de fotos que podría sacar para su periódico sería grandiosa, ya entonces que fue justo a donde estaba para tomarla, otra mano se asomó a la caja.

- ¿Eh? – Miró para ver que se trataba de un chico de cabello negro.

- No pensé que alguien más quisiera esta cámara. – Escuchó al chico hablar en español, no le entendió para nada. – Ups, de nuevo lo hice, quieres esta cámara ¿no?

- Si… ¿Qué idioma hablaste? No entendí nada.

- Ah, eso era español, apenas llegué aquí y al ver esta cámara, realmente no podía dejarlo pasar, Nikon saca modelos buenos últimamente.

- ¿Te interesan las cámaras?

- Claro, la verdad es que quisiera ser fotógrafo en el futuro, así que sé bastante de cámaras, por cierto. – Observó la que ella llevaba alrededor de su cuello. – Es una kodak ¿no? parece un modelo antiguo pero es bastante bueno, la calidad no se pierde aunque sea de unos 30 megapíxeles.

- Es verdad… - Expresó Nakano con asombro, el chico realmente sabía y analizó todo eso con simplemente ver la cámara. – Esto, si quieres esta cámara, puedes tenerla, yo luego conseguiré otra en otro lado…

- No importa, vi que realmente te hacía ilusión tenerla, toma. – Le dio la caja, Nakano la tomó con asombro.

- ¿Está bien? Sabes más que yo, seguro podrías sacarle más provecho.

- No soy lo suficientemente malo como para negarle a una chica cuando realmente quiere algo, vi antes como observabas por la vitrina la cámara. – Respondió él a lo que Nakano se sonrojó levemente. – Tómala y has un buen uso de ella.

- Bueno… si eso dices… - Nakano tomó la caja a lo cual sonrió. – Gracias, esto…

- Joaquín, me llamo Joaquín Castellano Díaz.

- Nakano Ayaka, usaré esta cámara como se debe, gracias.

- No hay de qué. – Sonrió él. – Nos vemos Ayaka.

- ¿Eh? – No pudo decir nada más cuando el chico se fue de la tienda, dejando a la peliverde ahí sola. – Me llamó por mi nombre… si fue extraño, se veía de mi edad, quizás asiste a una escuela cercana…


Al día siguiente, ya en Satogahama, las cosas estaban tranquilas, el equipo necesitaba prepararse al máximo para poder ganar ese partido.

- ¿Es una cámara nueva? – Preguntó una de sus compañeras a Nakano, esta sonrió.

- Claro, la compré ayer, Nikon de último modelo, podré sacar las mejores fotos en alta definición.

- Que genial, espero puedas tomar muchas. – Comentó otra, en ese momento entró su profesora para ponerse al frente.

- Escuchen todos, puede ser algo repentino pero el día de hoy llegará un estudiante de intercambio de Honduras. – Eso sorprendió a todas.

- ¿Alguien de Honduras? Es inesperado. – Comentó una.

- ¿Dónde queda ese lugar? – Comentó otra chica, se fue armando un cuchicheo hasta que la profesora los calmó.

- Bueno, puedes entrar. – En ese momento entró el nuevo alumno, llevando el uniforme masculino de la academia, pasó al frente, Nakano quedó sumamente asombrada al ver quien era.

- Hoy, me llamo Joaquín Castellano Díaz, espero nos llevemos bien. – Ese mismo pelinegro que conoció el día anterior resultó ser el alumno de intercambio.

- Bien Castellano, puedes sentarte al lado de Nakano-san, hay un asiento libre.

- Claro. – Fue hasta donde estaba la peliverde para sentarse al lado de ella. – Hola Ayaka, parece que somos compañeros.

- E-Espera un momento, que me llames por mi nombre tan de repente… - Expresó ella en vergüenza, el pelinegro ladeó la cabeza.

- ¿Hay algo malo? En mi país es normal llamarse por su nombre.

- Las cosas son distintas aquí en Japón, solo llamame por mi apellido, no quisiera que malinterpreten nuestra relación.

- … Oh, claro. – Soltó una pequeña risa. – Lamento lo de antes, quizás fui un poco rudo.

- No importa… así que seremos compañeros, me alegra encontrar a alguien que comparta el gusto por las cámaras como yo.

- Claro, espero que podamos ser amigos. – Respondió él, para Nakano fue una sorpresa verlo tan pronto pero no le molestaba tenían más cosas en común de lo que parecía.

Llegó la hora del almuerzo, como Joaquín sabía muy poco de los alrededores, le pidió a Nakano si podía mostrarle, ella aceptó.

- ¿Cómo funciona la cámara? – Preguntó el chico.

- Bastante bien, hice unas cuantas fotos de prueba y me sorprende lo nítida que es la calidad, incluso esta no se pierde al hacer fotos panorámicas, me alegra haberla comprado.

- Es bueno saber eso, yo igual traje la mía. – El chico mostró una cámara que sacó de su bolsillo. – Es una Canon, un modelo un poco antiguo, de hace dos años pero que me sigue funcionando, esta pequeña me ha acompañado en muchas aventuras, solo observa las fotos que he tomado.

Le mostró a través de la pantalla cada foto tomada, eran distintos paisajes, naturaleza y otros lugares, la peliverde estaba sorprendida por lo bien que se veían.

- Son varios lugares hermosos de mi natal Honduras, en ocasiones me gustaba ir a pasear y fotografiar cada buen paisaje que veía ¿Qué tal?

- Se ven hermosas… nunca tuve interés en otros países, pero ahora siento curiosidad, quizás en el futuro vaya de viaje para fotografiar tantos lugares hermosos.

- No es mala idea, quizás y vayamos juntos como compañeros de viaje. – Sonrió el chico, a lo cual Nakano se sonrojó un poco. – Y ¿Qué haces normalmente con tu cámara? ¿Qué fotos tomas?

- Bueno… llevo un periódico escolar en la escuela, aunque no es oficial, me encanta investigar distintas cosas y obtener información, es uno de los hobbies que más amo.

- Muy interesante, quizás si tenga tiempo ayude con tu periódico.

- ¿En serio? Eso me gustaría. – Sonrió ella. – A decir verdad… no solo me dedico a eso, también estoy en el equipo de béisbol de la escuela, como practico demasiado, no he tenido mucho tiempo para fotografiar de nuestras prácticas y ponerlo en el periódico, si no te molesta ¿serías el fotógrafo del equipo? Tener mayor publicidad para nosotras sería bueno.

- Claro ¿Cuándo tienen practica?

- Hoy, todos los días vamos al campo y pronto tendremos un partido contra un equipo fuerte, sería bueno si tenemos fotos del momento.

- Por supuesto, puedes dejármelo a mí. – Levantó el pulgar, Nakano sonrió.

- Gracias Castellano-kun, me ayudas bastante con esto.

- No es nada, ya espero ver como practican, no soy realmente de mucho béisbol, el futbol es más famoso en Honduras, Motagua es mi equipo. – Expresó con una sonrisa, aunque Nakano no entendía, le divertía hablar con él.


Llegó el momento de practicar, las chicas se cambiaron y fueron al campo, igual los entrenadores ya estaban ahí, Joaquín estaba cerca.

- ¿Quién es? – Preguntó Tsubasa al verlo.

- Se llama Joaquín Castellano Díaz, un compañero de mi salón que accedió a fotografiar las prácticas para mi periódico. – Respondió Nakano.

- Oh… no esperaba que Nakano-san se consiguiera un novio tan pronto y no está nada mal. – Sonrió Honjou a lo que la peliverde se sonrojó.

- N-No tenemos ese tipo de relación senpai, solo es un compañero.

- Basta de hablar, vamos a entrenar. – Expresó Shinonome, ya entonces las chicas fueron para empezar, Joaquín preparó la cámara y observó a través de la lente.

- (No es tan mal paisaje… esos girasoles son hermosos, ahora veamos a las chicas…)

Empezó a observar los entrenamientos, Taiga, Takuto y Fudo daban señales y ayudaban a chicas mientras otras hacían prácticas de bateo, recoger pelotas o lanzar en el caso de Kurashiki, Nozaki y María. Joaquín observaba todo eso con ojo crítico, viendo los esfuerzos de las chicas, enfocándose mayormente en Nakano.

- (Esto realmente es interesante… saber que hay un tipo de brillo así en los deportes… quizás pueda seguir con esto…) – Pensó mientras fotografiaba.

La practica continuó hasta terminar, Taiga decidió dar por fin a ese día y que todas pudieran irse, Joaquín igual estaba bastante satisfecho con todas las fotos que tomó.

- ¿Qué tal quedaron? – Preguntó Nakano al acercarse, secándose el sudor con una toalla.

- Estoy más que satisfecho… la verdad es que mayormente me he enfocado en fotografiar paisajes, nunca antes lo hice con personas, pero siento… que es mi mejor trabajo hasta el momento.

- ¿Fotos? Quiero verlas. – Nitta escuchó la conversación y quiso ver.

- Espero haber salido bien. – Pensó Kanako con preocupación.

- Yo no tendría problemas si tenemos una sesión privada. – Honjou soltó un guiño. Ya casi todas se acercaron para ver.

- No creo que así todas puedan ver… ¿hay un proyector para que podamos proyectarlo? – Preguntó el hondureño.

- Hay uno en la sala audiovisual, iré a buscarlo. – Respondió Nakano, ya que todas realmente querían ver las fotos, no hubo de otra, todo el equipo se movió al audiovisual, ahí Nakano preparó todo, Joaquín conectó la cámara para proyectar las fotos.

- Aquí vamos. – Empezó, primero se mostró una foto, ahí se observaba a Tsukumo con rostro serio, arrojando la pelota, tenía un brillo atrás de ella.

- Tsukumo-senpai se ve hermosa en esa foto. – Comentó Nozaki, la pelinegra no expresó nada al respecto, siguiendo con su rostro serio como siempre. La siguiente foto se veía a Kanako la cual estaba comiendo una bola de arroz a escondidas del resto.

- ¡Wuaaah! No vean eso. – La chica intentó cubrir la pantalla mientras todas reían. La siguiente foto fue de Nozaki hablando con Kakeru, los dos estaban realmente juntos observando su computadora.

- Nozaki-san, parecen una pareja en esa foto. – Comentó Ukita de forma inocente, el chico de lentes se sonrojó al escuchar eso.

- Bueno, si da esa sensación, pero solo estábamos revisando algo respecto a mis tiros.

Las siguientes fotos fueron entre divertidas y hermosas, en una Honjou se dio cuenta de la cámara y posó para ella, en otra se veía a Hanayama caer de rostro a la tierra, Shinonome bateando una pelota la cual iba con brillo al sol, una de Kurashiki y Taiga hablando juntos, Fudo ayudando a Tsubasa y muchas más.

- Por último… creo decir que esta es la foto de la cual me siento más orgulloso. – Comentó Joaquín, pasaron a la última foto. En esta se veía a Nakano, ella estaba con fondo de girasoles mientras saltó para agarrar una pelota, tenía un brillo a sus espaldas que la hacían parecer como si fuera un ser celestial.

- Nakano-san, realmente te ves hermosa ahí. – Comentó Tsubasa, la peliverde quedó asombrada al verla.

- ¿Esa soy yo de verdad?

- Realmente puedo ver el esfuerzo de esta foto. – Comentó Taiga. – Nakano ha mejorado bastante durante todo este tiempo y creo que no hay mejor representación para ese esfuerzo que esta imagen.

- Sabía que tomé la foto correcta. – Sonrió Joaquín, mirando a la periodista. - ¿Qué tal si la pones en primera plana en tu periódico? Llama la atención.

- Esto… no sé, me da algo de vergüenza que mi imagen esté en el periódico que yo misma hago.

- No es nada para avergonzarse, seguro si lo haces llamará la atención de los lectores, puedo asegurarlo como quien tomó la foto. – Soltó un guiño, la peliverde estaba con un leve rubor en sus mejillas, sonriendo en ese momento.

- Está bien… me alegra haberte pedido ayuda en esto Castellano-kun.

- No hay de qué Nakano, sabes que estoy dispuesto a ayudar en todo lo que necesites.

- Gracias. – Los dos estaban en su propio mundo que no se dieron cuenta que el resto observaba.

- Oye Nakano-san, cuando quieras te daré consejos para cuidar tu reloj biológico, así sabrás que días son perfectos para que ustedes dos tengan sexo. – Comentó Honjou, la peliverde se sonrojó al máximo.

- ¡Ya dije que no tenemos esa relación!


Al día siguiente, la peliverde empezó a entregar su periódico, tal y como prometió, la foto de ella estaba en primera plana, los alumnos empezaron a leer y más en específico ver las fotografías del hondureño, sí que llamaban mucho la atención, antes de darse cuenta se quedó sin ejemplares.

- Jamás pensé que se agotarían en poco tiempo… Castellano-kun realmente tiene una visión hermosa para fotografiar… - La peliverde sonrió por lo bajo. – (Es un buen chico… quizás… incluso yo puedo encontrar a alguien importante en mi vida…)

En otro lado, Kakeru se había reunido con Kiribe como era ya de forma habitual, el rubio de lentes parecía estar pensando en unas cuantas cosas mientras su amigo estaba tomando un jugo, en ese momento se levantó de su asiento.

- Ya me decidí…

- ¿Qué decidiste? – Preguntó el pelimorado, Kakeru lo miró.

- … Kiribe-kun… voy a confesarle a Nozaki-san mis sentimientos… - Eso tomó por sorpresa a su amigo.

- … Eso es excelente Kakeru, me alegra que tomes la iniciativa, ahora puedo decir ¿por qué ahora?

- Creo ya haber pasado suficiente tiempo con ella, nos llevamos bien y todo, quizás pueda ser mi oportunidad.

- Buena suerte, por ahora me alegro de que estés directo hacia el camino de la adultez, Honjou-senpai no ha dejado de hablar emocionada sobre otra cita, me mensajea casi a diario.

- Bueno… creo que iré ahora… - El rubio tomó un respiro hondo. – Kiribe-kun… deséame suerte.

- Claro hombre, espero puedas conseguirlo. – Sin decir más, Kakeru se fue, la razón por la cual decidió tomar esa decisión fue luego de ver las fotos, ciertamente los dos se veían como pareja, él quería tomar el siguiente paso en ese momento por lo que no perdió el tiempo en ir a buscar a la rubia. No tardó mucho en encontrarla cuando la vio comiendo junto a Ukita.

- N-Nozaki-san. – Le habló.

- ¿Kirishima-kun?

- Me gustaría ver si podemos hablar… a solas…

- Um… claro. – Sonrió ella. – Ukita-san, nos vemos luego. – Se despidió de la pequeña, los dos se alejaron en ese momento hasta llegar a un sitio donde no había nadie más, entonces se detuvieron. - ¿De qué quisieras hablar? Si es sobre mis lanzamientos, tal vez…

- No es nada de eso Nozaki-san, en realidad es de algo mucho más importante… - Sus mejillas se pusieron rojas y sentía que estaba sudando, de repente le atacó un pánico grande, tanto que deseaba salir corriendo de ahí, pero sabía que iba a arrepentirse si lo hacía. – Nozaki-san… has sido una gran amiga, me he divertido mucho ayudándote para mejorar tus lanzamientos y todo, aprecio que hables con alguien como yo… por eso es que quisiera dar otro paso… la verdad es que… me gustas desde hace tiempo ¡Sal conmigo! – Gritó mientras tenía la mirada baja al suelo, su corazón estaba latiendo como loco, esperaba una respuesta de la rubia, entonces al levantar la mirada, vio su rostro, tenía una mirada triste.

- Esto… Kirishima-kun… aprecio realmente que me hayas confesado lo que sientes, pero… yo no siento lo mismo… lo siento. – Sin decir nada más, Nozaki se fue corriendo de ahí, Kakeru se quedó inmóvil en ese sitio, su mente se puso en blanco, fue rechazado por ella, el chico cayó de rodillas mientras se cubrió el rostro, solo se podía escuchar sollozos de parte de él.

Nozaki, por su lado, caminó un poco hasta teniendo la mirada baja, su cabello cubriendo sus ojos hasta que se apoyó contra una pared, en ese momento se pudo ver una simple lagrima recorrer su mejilla…

- Por qué tuvo que decirlo… por qué…


Nombre: Joaquín Castellano Díaz.

Edad: 15 años.

Apariencia: Joven de cabello negro con ojos cafés, mide 1.74 de estatura, su complexión de cuerpo es realmente normal aunque lo tiene algo trabajado, le encanta vestir de forma cómoda con lo cual pueda sentirse a gusto.

Personalidad: Alguien con curiosidad sobre las cosas, es un gran aficionado a los fotos y cámaras por lo que no duda en fotografiar todo aquello que le llame la atención, es realmente apasionado si es que encuentra algo bastante interesa, del mismo modo que tiene un gran ojo para los paisajes, sabiendo sacar maravillosas fotos.


Ninja Britten 11: La verdad es que si muchos equipos hay para este liga pero no pienso hacer que jueguen contra todos jaja, ya vimos que solo por un grupo estarán en ello.

El Redentor 777: Bueno, con Reina, ya es algo que se estará viendo, ya al menos cuando lleguen a jugar se observará.

Y pues metimos nuevo personaje, ya vimos con quien estará jaja y pienso hacerlo aparecer de vez en cuando para tomar fotos a las prácticas, y dejamos algo de drama al final, que es lo que tendrá Nozaki para que esté así, Kakeru fue rechazado y eso es un duro golpe pero las cosas no se quedarán así, el próximo cap veremos la razón detrás de todo esto, hasta el próximo cap. Saludos.