Capitulo extra

Cuando cada uno regreso a su habitación Sam se dio cuenta que probablemente no dormiría hasta no conseguir respuesta alguna, se sentó en la cama y empezó a rezarle a Gabriel... espero durante unos cuantos minutos y como le paso con anterioridad el no apareció, de hecho era como si no lo escuchara.

Finalmente cansado y agotado por todo, se recostó en la cama, varios recuerdos llegaron a él, como si fuese una película, cada uno de esos recuerdos lo golpearon con fuerza, principalmente aquellos que había olvidado.

Se levantó de forma precipitada y empezó a pasearse por todo el lugar, aquel Gabriel, su Gabriel era el mismo arcángel... ¿cómo no se había dado cuenta antes? ¿Cómo no vio esa maldita similitud? desesperado paso sus manos por su cabello, no entendía nada, tampoco entendía porque cuando vio al arcángel frente a él no lo reconoció... no sabía bien del porqué de las cosas y estaba a punto de darle algo si no fuese por un ruido a su espalda

- Veo que por fin lo recordaste – dijo una voz tras él, el cazador se dio vuelta de forma rápida con arma en mano y le apunto – muy astuto Sam pero creo que sabes bien que esa simple arma no me hace nada – comento con algo de burla el arcángel, Sam aun así no bajo el arma

- ¿Por qué? – Pregunto mientras sus ojos se cristalizaban – ¡¿porque demonios Gabriel?! – exclamo con furia, sus manos quienes apretaban el arma con fuerza temblaban y aun así el arcángel no se inmuto, de hecho parecía igual de desconcertado y dolido que el otro

- ¿Tu porque crees? – pregunto mientras se paseaba por el lugar y sin quitarle la mirada de encima

- ¿E-Entonces es cierto? – pregunto Sam de forma nerviosa mientras bajaba el arma

- Tienes que ser más específico que eso – dijo el arcángel mientras se acercaba un poco y lo miraba con algo de furia y seriedad

- ¿E-Es c-cierto que Stiles es...? - pregunto con algo de dificultad, incluso no podía decir la última palabra sin que le fuese a dar algo antes, Gabriel entendiendo que era un gran Shock para él, así que asintió con lentitud

- Lo es – fue la sincera y seca respuesta que dio el arcángel, luego solo desvió la mirada no podía si quiera ver así de roto a Sam

- Entonces porque... ¿p-porque esconder eso? ¿p-porque no decirme?... ¡¿qué ocurrió todo este tiempo Gabriel?! – exigió el más alto mientras se acercaba, ahora en lugar de tristeza había furia reflejado en sus ojos para este punto el ya había bajado el arma

- ¡Quieres saber porque! – para este punto Gabriel también había alzado la voz dejando al cazador un poco sorprendido por el cambio – es fácil, estábamos estudiando, yo quería una vida sencilla, huyendo siempre de mis hermanos me era imposible usar mi gracia, pero ¡oh vaya!... me termine enamorando de un cazador que aparte de ser la vasija de mi hermano lucifer había huido de casa porque estaba cansado de este mundo, ¿que querías que hiciera Samuel? llegar un día y decirle a mi novio... "oye, te tengo buenas noticias estoy embarazado y no te sorprendas es normal después de todo soy un poderoso arcángel que no había usado gracia durante siglos y por ser un ente poderoso, si, es normal que eso ocurra" – exclamo el arcángel con enojo y sarcasmo, Sam entendió una parte pero aun así le quedaban muchas incógnitas – te amaba, te amaba demasiado como para no ponerte en peligro – confeso finalmente mientras se acercaba a la cama y se sentaba en esta, Sam lo siguió unos segundos después

- Necesito saber toda la verdad Gabriel... ¿qué ocurrió el día que desapareciste? – pregunto, Gabriel asintió con lentitud pero al recordar lo que paso empezó a llorar y Sam vio al arcángel igual o mucho más roto que cuando era prisionero de Asmodeo

- Si te dijera que estaba preparado para decirte la verdad de lo que yo era realmente... entonces te estaría mintiendo – comento el rubio en casi un susurro – no sabía qué hacer, yo ya había enfermado antes de irme, n-no... no tenía idea de que hacer, pero una cosa si era segura... no dejaría que nadie me quitara a mi hijo, así tuviera que huir con él – dijo el con firmeza mientras miraba al cazador, Sam por otro lado se sintió mal, el recordaba perfectamente cuando Gabriel enfermo, culpo al dulce y le cambio su régimen alimenticio, incluso lo había incitado a ver un médico... en el fondo se sintió mal y culpable por saber todo este tiempo que Stiles o bueno, una parte del niño estaba con ellos en ese entonces

- ¿Y cuándo planeabas decírmelo? – pregunto finalmente Sam tras el largo silencio que hubo, Gabriel solo agacho la mirada un tanto culpable

- Ni siquiera tenía en mente hacerlo – confeso con tristeza – no sabía cómo lo tomarías si como una broma o como algo estúpido de mi parte, además para ese momento tuve que huir – dijo finalmente, Sam ladeo un poco la cabeza sin entender incluso frunció el ceño

- ¿A qué te refieres? – pregunto el cazador, Gabriel giro los ojos exasperado pero después solo negó con la cabeza, había recordado que Sam no sabía nada y solo recientemente recordaba cosas

- ¿Recuerdas el ultimo día que estuvimos juntos? – pregunto el arcángel mientras pasaba una mano por su cabello alborotándolo, Sam asintió con lentitud

- Si... desapareciste y no volví a verte – comento como si nada, Gabriel por otro lado bufo

- Claro que desaparecí, mi gracia se estaba concentrando en un solo punto para poder mantener a mi hijo con vida, ¡así que era lógico que esta acumulación de energía llegara a cierto punto del cielo y mis hermanos empezaron a perseguirme porque sintieron que un Nephilim fue creado! – exclamo, luego se levantó y empezó a caminar como gesto nervioso, Sam no pudo evitar pensar que Stiles hacia lo mismo cuando estaba de ese modo, incluso tuvo un impulso de ir y tomarlo por los hombros para calmarlo, pero no lo hizo... después de todo aún tenía mucho que comprender y acercarse a Gabriel podría traer de regreso una debilidad que antes tenía por estar cerca de él, así que resistió y permaneció sentado en su lugar

- Gabriel... - llamo el cazador para evitar que el ángel se siguiera moviendo cuando este lo miro puso una cara seria – ¿qué paso con exactitud? – pregunto mientras se cruzaba de brazos, Gabriel suspiro y asintió era hora de decirle

- Y-Yo... ese día estaba averiguando nombres... recuerdas – dijo el arcángel, cuando Sam asintió el continuo – estábamos bien a pesar de que yo sabía que nada dudaría, todos ellos empezaron a hablar esa noche, estaban desesperados y me buscaban... cuando nos recostamos, en ese momento me prometiste que me esperarías... así que sintiéndome un poco mejor me levante y me fui, debía perderlos de vista al menos un poco... solo que no conté con que me encontrarían en la primera semana – explico el arcángel, Sam nuevamente parecía confundido

- No entiendo... - dijo el cazador mientras se levantaba y le fruncía el ceño – ¿desapareciste solo por eso? – pregunto, Gabriel parecía ofendido

- No... No es solo por eso Sam, me fui para que no se dieran cuenta de ti, te destruirían al saber que estuve contigo, no podía dejar algún rastro en ti... ¡supieron que estaba en Stanford y hui!, ¡hui porque tenía que protegerte y salvar la existencia de mi hijo! – exclamo nuevamente mientras se acercaba al cazador – escucha... en la primera semana me atraparon pero me deshice de ellos, las cosas habían cambiado de forma drástica después de eso al parecer debía hacer todo lo posible por resistir un par de meses más antes de que Stiles naciera o antes de que me encontraran, aun así no quería alejarme mucho, regrese dos semanas después buscando la forma de decirte toda la verdad pero nuevamente me rastrearon a así que cambie de continente para desviarlos un poco, finalmente fui con Loki y el me dio la protección a testigos, como ya nos conocíamos de antes el acepto ayudarme y después de cinco meses nació el pequeño - contó con algo de nostalgia luego su rostro volvió a estar serio

- ¡eso y que no sabes la felicidad que me dio cuando vi por primera vez esa pequeña bola de carne con mata castaña! ¡Por mi padre ese bebe era hermoso y no quería compartir ese momento si no solo contigo!... así que finalmente tome una decisión, hable con Loki y el me ayudo a recuperarme, después tome al pequeño en mis brazos y decidí regresar, debía si o si contarte toda la verdad, después de todo aun tenia presente la promesa que me hiciste... ¡¿y adivina que Sam...?! - dijo un poco exaltado Gabriel mientras se acercaba al más alto

– ¡el chico al que yo amaba, al que le confié todo y con el que tuve un bebe estaba de pareja de una hermosa mujer! ¡una hermosa chica rubia, con largas piernas y verdaderamente inteligente!... n-no sabes el dolor que sentí en todo mi ser cuando los vi realmente felices y me dije a mi mismo, "bien Gabriel, ahora sabes que no todas las promesas se cumplen, que la felicidad no siempre es lo que es, esa... es solo una palabra que se olvida con el tiempo... no puedes solo esperar a que te acepten, eso sería como aceptar a un fenómeno y una vida a la cual no pertenecerás... el estará bien, es su felicidad sobre la tuya y con ella estará feliz"... repetí esas palabras tantas veces en mi cabeza, Sam, para darme fuerzas y salir de ahí, fue un poco tarde cuando lo decidí – contó con lágrimas rodando por su rostro, Sam había quedado mudo para este momento

- ¡¿Y sabes porque fue muy tarde?! – pregunto el arcángel con furia, el otro solo negó – porque cuando salí de ahí ellos me atraparon, aun tenia a el pequeño en mis brazos y aun así decidieron que se iban a deshacer de los dos, quisieron quitármelo, arrebatármelo y no lo permití, use mi cuerpo como escudo para que ellos cortaran gajitos de mí y así evitar que le hicieran daño, me apuñalaron tantas veces con la espada ángel que olvide en realidad cuantas fueron, sabes qué fue lo que me salvo... me salvo el recordar que yo era un arcángel y ellos solo eran ángeles enviados por mi hermano Rafael, recordé que después de que mi pequeño naciera se consumió tanto mi gracia que por suerte me quedo una cuanta para deshacerme de ellos y use la restante para trasladarme a otra parte... en esos momentos me di cuenta de muchas cosas Sam – dijo Gabriel bajando el todo de su voz, Sam no sabía si llorar por todo lo que le contaba Gabriel o por la impotencia que sintió dentro de él

- ¿Q-que paso?... ¿q-que h-hiciste después? – pregunto Sam con algo de dificultad

- ¿S-Sabes cuál fue la solución para mantener a nuestro hijo a salvo? – Pregunto Gabriel tratando de no llorar – tuve que dejarlo – comento finalmente mientras sus ojos brillaban tenuemente

La habitación cambio y Sam pudo ver con claridad el momento en el que Gabriel apareció al frente de una pareja y después les confió su hijo, lloro cuando vio con dolor como Gabriel lloraba al dejar en los brazos de la mujer a su pequeño hijo, le dolió el ver el estado grave en el que estaba él y lloro más que nada porque sabía que ellos habían cuidado muy bien a su hijo, hijo que el rechazo horas atrás con furia... ahora se sentía peor de como se había sentido al principio de esta charla, finalmente la imagen se desvaneció ante la devastada mirada del cazador

- E-Espera... ¿q-que paso? – pregunto el cazador algo desesperado, el arcángel por otro lado negó con la cabeza, las lágrimas ahora salían con libertad y por primera vez vio el sufrimiento reprimido del hombre

- N-No sabes todo lo que tuve que hacer para protegerlo – gimió en un sollozo, Sam trato de acercarse pero a la vez no pudo – tuve que reprimir su pequeña gracia, t-tuve que entregarlo a una familia, ¡t-tuve que eliminarlo de mi memoria! – Grito finalmente mientras se pasaba las manos con desesperación por el cabello, temblaba de furia consigo mismo que no pudo resistir más tiempo de pie y cayo de rodillas al suelo – ¡Tuve que hacerlo Sam! – exclamo, después de eso hubo un horrible silencio incomodo que duro al menos unos cuantos minutos para que los dos hombres se tranquilizaran

- Ahora entiendes... – dijo Gabriel un poco más tranquilo que antes mientras dirigía su vista al cazador este parecía igual de destrozado que el arcángel – entiendes ¿por qué todas esas veces que nos vimos no actué destruido o ido?... entiendes ¿porque actué tan bien todo este tiempo?, eso fue porque no recordaba al chico que ame y... porque no recordaba al hijo que tuve y perdí... - comento con dolor

- me di cuenta más adelante de todo... cuando Loki me entrego a Asmodeo me di cuenta por su sonrisa que él sabía algo que yo no y forcé mi memoria... aun así no encontré nada, varios años después de infinitas torturas y perdida no solo de sangre si no de gracia logre recordar, recordé a mi pequeño Mieczyslaw... recordé por lo que había pasado y eso me rompió, Asmodeo estaba tan interesado en el dolor que yo profesaba así que tuve que reprimir tanto eso y doblegarme a él para que no se enterara de mi pequeño secreto... de alguna forma sentí que su gracia se conectaba a la mía, m-me di cuenta con horror que él podía verme destruido en esa celda en la cual estaba recluido... todas esas veces que gemía, gritaba y suplicaba era una distracción para que Asmodeo no sintiera esa pequeña chispa, fue una forma de protegerlo y la primera vez que escape de prisión fue para verlo de frente, vi con horror y tristeza que él me temía... y la segunda vez que pude verlo de frente fue para protegerlo de ese horrible ser que lo buscaba – explico, Sam no decía nada después de todo Gabriel decía todo como si se estuviera desahogando y de alguna forma supo que así era

- Por eso actuaste así cuando lo viste en el bunker, él era el único que te sacaba de tu lugar de dolor – comento Sam casi en un susurro, Gabriel por otro lado asintió

- Si... después de todo era la primera vez que tuve la libertad para verlo, pero aún quedaba el miedo y el peligro de que alguien se diera cuenta de nuestra conexión, así que... mientras estaba ido yo realmente estaba buscando la forma de recargar algo de gracia para terminar con Asmodeo personalmente... después las cosas se complicaron y ya sabes lo que paso – dijo finalmente, Sam al recordar lo que ocurrió ese día asintió, aun podía sentir el dolor y la perdida que sintió cuando vio como el pequeño era gravemente herido por el demonio, ahora entendía el porqué de ese fuerte sentimiento y del porque Stiles siempre le recordó a alguien

- ¿Y porque no estas con él?, después de todo Asmodeo ya no está, puedes convivir con el niño – pregunto Sam, el arcángel por otra parte negó

- Aun no – dijo el con seriedad – aún queda alguien que sabe de su existencia y me encargare de que desaparezca antes de que él decida hacerle algo, después de todo él fue el que me entrego a Asmodeo – comento con furia

- Entonces... ¿te volverás a ir? ¡¿Volverás a abandonarlo?! – pregunto Sam con furia, Gabriel olvido el sentimiento de tristeza y lo cambio por verdadero enojo

- ¡No sabes de lo que hablas Samuel!... después de todo el niño sabe la verdad, él lo sabe todo – dijo, Sam aun parecía confundido – después de curarlo y salvarlo de Billie le conté la verdad, incluso yo le dije que iba a quedarme con él para evitar que Loki le hiciera algo... ¿sabes que me dijo? – pregunto con algo de diversión el cazador frunció el ceño – me dijo "deberías ir con él y acabarlo... no es que quiera deshacerme de ti y menos después de saber la verdad, pero también quiero que entiendas que necesito algo de tiempo... eso sin mencionar que aún falta saber quién es la otra persona gestante" lo dijo con tanta sinceridad y diversión que me dejo sin palabras – comento Gabriel y Sam asintió esa era una forma muy peculiar de hablar del niño – además no puedes decirme que lo volveré a abandonar porque no es así, él siempre puede llamarme y vendré enseguida, incluso podre estar con él sin que se dé cuenta... no puedes solo juzgarme y enojarte porque are esto... no, no puedes decirlo porque tu hiciste algo peor, ¿no crees? – pregunto esta vez mirándolo con furia

- ¡¿Y qué esperabas que hiciera?! – Exclamo Sam con enojo – ¡no estaba listo! no me sentía preparado y verdaderamente creí que era una maldita broma... ¡no puedes decirme que lo acepte como si nada! – exclamo finalmente, Gabriel lo miro con tristeza

- Entonces ¿porque te fue fácil actuar como un padre para él cuando no sabías aun la verdad? – pregunto seriamente y Sam abrió los ojos sorprendido – sí, el niño me mostró sus recuerdos Sam y te estima tanto como padre aun sin saberlo con anterioridad, él te quiso demasiado así que imagina el dolor que se llevó cuando le gritaste todo eso... vi incluso cuando salió de este cuarto con sus pequeños ojos llorosos por todo lo que dijiste... no fui con el directamente porque sabía que Jack y Peter estaban ahí para apoyarlo, eso sin mencionar ese fuerte lazo que poseen los tres, que... según lo que me dijeron Michael y Lucifer entre más convivan más fuerte se volverá... es algo extraño pero cuando los vi ahí los tres, apoyándose el uno al otro entendí, por eso no me atreví a interrumpirles – comento esta vez mientras agachaba la cabeza se sentía algo culpable por no haber estado allí para darle un hombro al niño, Sam en parte tenía razón... aun así debía deshacerse primero de Loki y después continuaría la vida con su pequeño, después de que Sam comprendiera sus palabras el decidió que era hora de irse, así que saco un papel de su bolsillo y se lo entrego – aparentemente... perdiste una apuesta – dijo Gabriel con una pequeña sonrisa, vio el papel húmedo y lleno de tierra, parecía haber estado enterrado durante mucho tiempo luego Gabriel chasqueo los dedos y desapareció.

...

En esos momentos Sam despertó, parecía estar algo confundido por su entorno, luego sus gestos cambiaron a unos tristes cuando se dio cuenta que había quedado solo nuevamente con más cosas en su cabeza de lo que debería tener, vio alrededor de su habitación buscando algún rastro del arcángel pero el lugar estaba tan vació que sintió que había sido solo cosa de su imaginación, volvió a recostarse y vio con asombro un pequeño papel doblado sucio y húmedo sobre la mesita al lado, recordó las últimas palabras de Gabriel... se reincorporo rápidamente y tomo el papel en sus manos, cuando lo abrió se sorprendió y una tras otra las lágrimas se derramaron por su rostro con libertad, llevo una de sus manos a su cara, la cubrió por completo y siguió sollozando, el recordaba con claridad ese papel, el cual años atrás le había dado a Gabriel solo porque sabía que ese nombre le gustaría, porque sabía de igual forma que no lo podría pronunciar, era oficial, después de 18 años y se había dado cuenta que efectivamente... perdió la apuesta.

Sam se quedó allí pensando en todo lo ocurrido, eso incluyo lo de hace años en compañía de Gabriel y entendió por qué él siempre se sintió de esa forma rara cuando el arcángel estaba cerca, estuvo allí sentado pensando en todo y en como convivió con Stiles, incluso se sorprendió al saber que aparentemente su sobrino se había dado cuenta que él era el padre de Stiles...

Sonrió por eso, esos momentos que convivió con el chico, las pelas, las burlas... se sentían tan familiares y a la vez tan normales entre ellos que fue difícil buscar otra razón para negar el hecho de que ese pequeño era su hijo, era parte de él.

También se dio cuenta muy en el fondo que el niño era un pequeño recordatorio de lo que había vivido con Gabriel y vio también por qué su hermano lo molestaba diciendo que el chico de alguna forma bizarra, según sus palabras, se parecía a una pequeña copia de él, sus gestos, su mente brillante y la facilidad que se le daba el averiguar, incluso el noto que realmente el disfrutaba de investigar casos, era una pequeña imagen de sí mismo, luego estaban los ojos de Gabriel gravados en los de él, su actitud divertida y desafiante, el amor por lo dulce y la forma divertida en la que el armaba todas las bromas, incluso se dio cuenta que su hiperactividad era por una rara mezcla de ambos, después de todo Sam también había sido así de pequeño o eso le había dicho su hermano.

Ahora y en esos momentos sonrió verdaderamente feliz, tenía un hijo después de todo, un chico adolescente hiperactivo con más problemas normales que los demás pero aun así brillante como ningún otro...

18 años... se había perdido 18 años de su vida, ahora sabia con exactitud cómo se había sentido su hermano al ver nuevamente a su hijo después de años, era su turno... e iba remediar todo lo que le había dicho al chico, empezaría de nuevo y lo ayudaría en todo lo que necesitara como había hecho con anterioridad.

Miro la hora en su reloj y se sorprendió al ver que eran las 2:45 am, era demasiado temprano, decidió entonces que dejaría al niño dormir, ya mañana le prepararía un desayuno nada nutritivo como disculpa también hablaría con él como se debe, así que sin más decidió que descansaría lo poco que quedaba... pero antes de poder recostarse se escuchó un horrible estruendo, dejo el papel sobre la cama y salió corriendo directo a la cocina.

Gabriel aun escondido en un rincón sonrió melancólicamente al ver el pequeño nombre grabado en el papel, aún recuerda como hace años Sam se lo había pasado con una enorme sonrisa en su rostro, esos adorables hoyuelos se le marcaron con tanta facilidad que Gabriel se dio cuenta en ese instante que no quería nada más que volver a ver esa sonrisa el resto de su vida y recuerda también que en el fondo deseaba que el niño o niña que naciera tuviera esa hermosa característica.

Sonrió porque con el poco tiempo noto que el niño también lo había sacado, al menos cuando sonreía, salió de sus pensamientos cuando sintió muy cerca la energía de Loki, ese infeliz pagaría con creces donde se atreviera hacerle algo a su pequeño después de todo era por ese motivo que lo perseguía... porque se había dado cuenta que ese infeliz se estaba acercando cada vez más al pequeño con la intensión de hacerle daño... era un tramposo después de todo y lo conocía muy bien, sin más desapareció del bunker causando una pequeña brisa, esta roso el papel sobre la cama que con lentitud cayó al suelo, en esta se podría apreciar el nombre de Mieczyslaw.

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