¡Buenas, lectores x3!

Les comparto un capitulo muuyy especial, ya que aparecerán personajes que quería colocar desde hace tiempo en la historia. Aviso, que algunas partes puede que los confundan por lo imprevistas y la poca información que algunos manejan de mis historias, pero les aseguro que todo tiene sentido^^'

¡Avisos!

*Veamos, hoy 17 de Abril Monster Rancher cumple 21 años desde que se emitió el primer cap... Sí que ha pasado tiempo x3 [yo debía tener 2 años cuando lo emitieron^^']

*¡ALCANZAMOS MÁS DE 100 REVIEWS! Por lo que haré unas votaciones para que ustedes, lectores, voten por sus personajes favoritos del fic.

Las votaciones comenzarán el 22 de Mayo, y podrán votar desde mi blog "Dimensional Portal", pero tienen hasta el 21 de Mayo para seleccionar a los personajes por los que se votarán, lo que harán anotándolos en sus review en el fic x3

¡Y eso! ¡Gracias por el apoyo que le han dado a la historia! ¡Disfruten del cap!


Mientras tanto…


El cielo azul estaba decorado por esponjosas nubes, que se movían al suave compás del viento.

El grupo de Genki se había separado de Sandra hacía unas semanas, por lo que ahora viajaban a pie hacia Tochikan.

Tuvieron una despedida amena, aunque la rubia les dijo que, de igual forma, les tendría anotado que le debían una, por el incidente de los Lesione, lo cual había hecho sonreír incómodos a Genki y Suezo.

En esos momentos, estaban instalados en un prado para descansar, mientras Holly revolvía el contenido de la olla bajo la fogata, acompañada por Golem, Undine y Tiger, ya que Genki y los demás estaban ocupados…

-¡VAMOS, SUEZO!- insistió Genki a su amigo, fastidiando al monstruo de un ojo.

-¡Chico, hago esto cada día! ¡Me estoy cansando!- se quejó Suezo.

-¡Vamos-chii!- pidió Mocchi.

-¡Eso, eso!- asintieron los pequeños Rikuto y Souta.

-¡Arg! ¡Bien! ¡Pero es la última vez!- accedió Suezo.

El monstruo miró unas rocas pequeñas cerca de ellos, y, sin problema alguno, las hizo desaparecer y aparecer frente a Genki y Mocchi.

-¿Ven?- sonrió Suezo, altanero y satisfecho.

-¡No, aun no puedo verlo!- pataleó Genki, fastidiando a su amigo- ¡Soy el campeón de los monstruos! ¡Un experto en cosas de ustedes! ¡Pero aun no puedo entender cómo es que puedes teletransportar objetos que no estés tocando! ¡¿Seguro que realmente no estás usando tu Pluma?!- exigió saber, apuntándolo con un dedo acusador.

-¡Ya te he dicho que no he hecho algo como eso!- le reclamó indignado Suezo, sacudiéndole el cabello con el impacto de sus palabras- ¡Te lo he dicho ya como mil veces, muchacho! ¡Adquirí esta habilidad poco después que te fuiste por esos cuatro meses! ¡La usé muuuchas veces ayudando en Acebo y durante el incidente con Zafirest…! ¡¿Y aun así, justo ahora que un enemigo destaca esta técnica, le toman el peso?!- pataleó, ofendido.

-Suezo, sabes que nadie toma atención a tus payasadas- le indicó Tiger desde donde estaba, recostado junto a la olla.

-¡No lo digas tan honestamente!- se ofendió más Suezo.

-¡Pero que puedas usar un poder de su Pluma…! ¡Que genial!- sonrió Rikuto, emocionado.

-¡Muchacho, ¿no escuchas?!-Suezo le restregó con su lengua la cabellera al niño, indignado- ¡No estoy usando el poder de mi Pluma! ¡Sería imposible!-

-Imposible o no, es cierto que tu habilidad es inusual para un Suezo común- le indicó Undine, sentada en una roca, incomodando al monstruo amarillo- Y todos sabemos, que ninguno de ustedes cinco es un monstruo usual- miró a Golem, el cual asintió.

-Pero digo la verdad…- murmuró ofendido Suezo, a lo que Holly sonrió, apenada por él.

-Es cierto que todos nosotros tenemos los poderes del Fénix- admitió Golem, tomando la atención de sus amigos- Y aunque fue momentáneo, los cuatro pudimos experimentar un poco de esos poderes- señaló, meditativo.

-¡Cierto-chii! En nuestra pelea final contra Zafirest- parpadeó Mocchi, recordando aquel incidente- Pero Suezo ya tenía esa habilidad antes de eso- se confundió más.

-Parece que desafías la naturaleza, Suezo- no pudo evitar mencionar Tiger.

-¡Te estás metiendo mucho conmigo!- pataleó el monstruo amarillo, haciendo reír a Rikuto y Souta.

-¡Mm…!- Genki se cruzó de brazos, intentando pensar en una explicación lógica para la situación de su amigo, pero su conocimiento sobre los monstruos no abarcaba la información de Fénix, y menos el poder de sus Plumas

… El único que podría tener una respuesta sería… Hare…

Genki hizo una mueca, sintiendo la depresión que le daba al recordar a su amigo, y el estar esforzándose para buscar una explicación, terminaron haciendo que le doliera tanto la cabeza que se tiró de espaldas al césped.

-¡Me rindo! ¡Suezo es inexplicable!- sentenció Genki, infantilmente ofendido.

-¡Que tenga un ojo no significa que no escuche, muchacho!- se ofendió más Suezo.

-Vamos, pronto estará el almuerzo- sonrió Holly, sintiéndose tranquila por el momento ameno que compartían durante su viaje.

Genki, aun boca arriba, se quedó mirando el cielo, ignorando como Suezo comenzaba a perseguir a Rikuto y Souta al estos burlarse de él, y que Mocchi los siguiera, queriendo parar a su amigo amarillo.

… La pelea final contra Zafirest…

Ese combate había sido uno de los más duros a los que se había enfrentado, incluyendo sus peleas contra Moo y su alma oscura…

… Estaba por pasar un año desde entonces…

"… Cuando me separé de Holly y los demás, habían pasado cuatro años en mi mundo, pero solo cuatro meses en este…" recordó el pelicafé, sintiendo como el viento le movía un poco el cabello "… ¿Cuánto tiempo… habrá pasado en mi mundo desde que lo dejé…? Mamá, Akari… ¿Ha pasado un año al igual que aquí, o muchos más…?" se preguntó, sintiendo un poco de curiosidad y nostalgia al haberse hecho esa pregunta…

… ¿Cómo estará su mundo…?


Mundo Humano.

Un cielo gris cubría una ciudad en particular en Japón. Si bien, se podía ver a personas caminando por las calles, los edificios dañados y calles destruidas eran vistas claramente por cualquiera.

Los ciudadanos caminaban, saludando a los obreros que reparaban los daños en la ciudad, al igual que a los voluntarios que ayudaban a trabajadores o que preparaban las ollas comunes para que pronto almorzaran.

Entre las personas que cocinaban para las ollas comunes se podía apreciar a una mujer de cabello café y ojos azules, indicándoles a unos jóvenes como cortar bien las verduras.

Agatha Sakura sonrió, contenta al ver como las personas se ayudaban mutuamente en ese momento.

-¡Señorita Agatha!- escuchó, por lo que se volteó, para ver a una joven de pelo rosado y ojos azules acercarse, sonriendo.

-Akari, ¿ya terminaron?- sonrió la pelicafé.

-¡Jeje! ¡Mi curso ya terminó de ayudar a la policía a atender los llamados de las personas en problemas!- sonrió Akari, la cual tenía puesto una polera café con unos pétalos naranja en los bordes, una falda corta color roja, y botines negros.

-Es bueno que los jóvenes nos ayuden- sonrió una señora que ayudaba al igual que Agatha con la olla común- Saldremos más rápido de este apuro-

-Sí…- sonrió Agatha- ¿Y tu padre y el pequeño Bob?- le preguntó a la pelirosa, la cual se había arremangado, para ayudar con la cocina.

-Están ayudando en sacar los escombros de una calle del centro- sonrió la joven- Bobby sí que tiene mucha fuerza para ser tan pequeño. Hace que me sienta una hermana orgullosa- admitió, colocando la mano en el mentón, sonriendo con orgullo.

-… ¿Y estás bien?- le preguntó Agatha, sin poder evitar sentir preocupación por la joven.

Ante eso, Akari sonrió con tristeza, para cerrar los ojos, derrotada.

-No es que lo hayamos superado rápidamente, señorita Agatha… Más bien, creo que gracias a usted y el regreso de Bob, que puedo sobrellevar que mi madre…- le dijo Akari, pero respiró hondo, a lo que la mujer le acarició la cabeza con cariño.

Agatha miró con preocupación a la joven, y después aquella dañada parte de la ciudad que las personas trabajan por reparar…

… Sí… La madre de Akari y el pequeño Bob… había muerto…

Ella, junto a varios de los humanos que habían sido encerrados por el poder de Zafirest…

Había pasado al menos un mes desde el incidente en que los Monstruos cibernéticos habían atacado la ciudad, capturando a todas las personas en aquel enorme cristal oscuro…

Sí, su hijo y sus amigos habían logrado liberar a todos los humanos… pero el poder de la mujer serpiente terminó provocando daños colaterales en algunas de las personas que había capturado con sus poderes, incluyendo a la madre de Akari y Bob…

… Como resultado, ella y esas personas perdieron sus vidas a la semana de haber sido liberados…

Todas esas muertes fueron un golpe para los confundidos y asustados ciudadanos. No sabían exactamente qué fue lo que pasó. Muchos decían que fue un ataque terrorista, otro que fue una prueba nuclear que los usó como experimento, o, en base a las pocas cámaras que sobrevivieron al incidente, criaturas que atacaron sin pudor alguno a las personas…

Incluso en las noticias internacionales la situación era tomada con mucha delicadeza, ya que las diferentes grandes potencias aseguraban que ellos no eran los responsables, y que deseaban ayudar, pero el gobierno de Japón había tomado las medidas extremas de no permitir a ningún extranjero intervenir.

Era por eso que, sin ayuda de otros países, los militares y los propios supervivientes estaban trabajando arduamente para reparar la ciudad, a pesar que muchos aun lloraban a los perdidos…

Agatha miró el cielo nublado, deseando que Genki, Hare, Golem, y el resto de sus amigos jamás supieran que, aunque dieron su mayor esfuerzo para salvar la ciudad… no pudieron salvar a todos…


Por el incidente ocurrido hace un mes, era normal que los cementerios de la ciudad se hubieran expandido, y que diariamente fueran visitados por los amigos y familiares de los fallecidos.

… Por eso, no era de extrañar ver a alguien parado en silencio frente a una lápida… Lo curioso, era que la tumba que miraba no fue puesta recientemente como las que eran visitadas en ese momento, sino que se denotaba su antigüedad…

… En ella se leía el nombre "Derek Sakura"…

Y quien estaba parado frente a ella era un joven de unos veinte años, algo alto, con el pelo negro algo desordenado y un mechón de pelo sobresaliente hasta su nariz, la cual mostraba una tenue cicatriz. Traía puesto una camisa azul y una chaqueta verde, más unos pantalones grises y zapatos negros.

Traía puesto unos lentes negros, por lo que no se podían apreciar el color de sus ojos.

A sus pies había un bolso deportivo, el cual se veía algo abultado, como si algo estuviera apretujado en su interior… Además… se movía levemente…

-… Entonces…- salió una voz dentro del bolso deportivo-… Entonces él… ¿Realmente murió…?- murmuró el origen de la voz, que veía la tumba frente a ellos por medio de una apertura del bolso, mostrándose sus ojos verdes.

El pelinegro al lado del bolso asintió

-… ¿Ella… también…?- tembló el bolso.

-… No…- murmuró el pelinegro, a lo que el bolso dejó de temblar- … Puedo sentir su presencia… Junto con la de Roger… Es sencillo. Hay pocos humanos vivos en esta ciudad-

-¡¿Roger también?! ¡¿Él está bien?!- se alegró el ser dentro del bolso.

El pelinegro asintió.

-… ¿Cómo… habrán sobrellevado esto, Luke…?- murmuró el ser dentro del bolso- Lo que ese mono hizo… Lo que nos hizo a todos… ¿Será él el culpable a lo ocurrido a este lugar…?- se movió el bolso, indicando que miraba al pelinegro.

-…- el pelinegro miró de reojo el bolso- … Prometimos al Rey y a su General no intervenir en nada- le indicó, sobresaltando al bolso- Tu cuerpo es estable ahora, así que por eso fuiste capaz de viajar conmigo a esta dimensión-

-Pero…-

-… "Solo visitar a quienes debemos visitar, y después regresar"- murmuró el pelinegro- Esas son nuestras condiciones. Ya no soy un ser con voz ni voto en este mundo. Tú tampoco… Ryu-

-…- el bolso se movió un poco-… E-Está bien… Vamos… A-Además, mientras más rápido vayamos, más rápido saldré de este bolso. Estoy apretujado- confesó, incómodo.

-… Iré caminando- lo quedó mirando el pelinegro, sobresaltando al bolso- Usar alguna habilidad mía puede hacer notar mi presencia. Incluso aunque uso este objeto para suprimir mi poder- miró el brazalete negro en su mano- No debemos hacernos notar, Ryu-

-… Estoy muy de acuerdo contigo… pero si alguien te ve hablándole a un bolso, tirarás nuestra fachada- le indicó el ser dentro del bolso.

El pelinegro solo asintió, de acuerdo con el ser, haciéndole suspirar.

-¿Lo ves, Derek? Luke no ha cambiado nada…- le dijo el ser en el bolso a la tumba, como si sonriera con nostalgia y tristeza.

El pelinegro miró el bolso, y nuevamente a la tumba frente a él…

"… Este mundo…" el joven levantó la mirada, mirando el cielo nublado "… El mundo de los monstruos cibernéticos… no está en paz…" frunció el ceño, mientras se podía apreciar tras sus lentes sus ojos rojo sin vida…


En una de las calles de la ciudad, se podía apreciar como los obreros quitaban los escombros del asfalto con ayuda de los militares y algunos voluntarios, incluyendo a Roger, y a su pequeño hijo, Bobby, o Bob, como le solían llamar.

El pequeño de cabello dorado y rizado, de ojos marrones, vestía una polera azul y short negros. Además, traía puesta la gorra de Genki. Gorra que su antiguo portador se la dio al pequeño Bob, justo antes de volver al mundo de los monstruos cibernéticos con sus amigos, tras la derrota de Zafirest.

En esos momentos, Bob ayudaba indicando donde habían escombros, ya que al ser un niño ese era el único papel que los adultos le permitieron tener.

-¡Aquí hay unos tubos de metales filudos!- avisó Bob, caminando con cuidado por la calle dañada.

-¡Gracias, Bob!- sonrió un obrero, acercándose con sus compañeros para sacar los tubos de metal.

-No vayas tan lejos, Bobby- le pidió Roger, llevando algunas rocas a una camioneta de los militares junto a estos.

-Síii- sonrió el niño, acomodándose la gorra naranja en su cabeza.

Bob miró sonriendo como los demás adultos ayudaban a limpiar los escombros. Por su edad, no debería verse obligado a ayudar, pero era consciente que era uno de los responsables por el incidente ocurrido en la ciudad, situación que aun le carcomía…

… Todo lo que había pasado había sido por su culpa… a pesar que Zafirest lo había utilizado al igual que a los Cuatro Guerreros

El recuerdo de la mujer que había visto como madre deprimió un poco al niño, quien hizo una mueca.

"No… Ya me he culpado lo suficiente… No puedo seguir quedándome sin hacer nada" negó con la cabeza para despejarse.

-¡Voy a ver si quedan más escombros!- le avisó a su padre, antes de correr.

-¡Bobby! ¡¿Qué te acabo de decir…?!- se molestó Roger.

-Déjalo, déjalo. A muchos de los niños les gusta explorar las calles aunque estén dañadas. Deben de considerarlo una aventura- le indicó un voluntario.

-Sí, pero…- murmuró Roger, aun no muy seguro, hasta notar un leve resonar en el collar que traía.

Confundido, Roger puso la mano en el cristal aguamarina…

… La Voluntad del Fénix… ¿Estaba reaccionando a algo…?


Bob caminó por la calle dañada con cuidado, notando que solo había asfalto dañado y unos cuantos agujeros, pero por lo demás, no parecía que hubiera nada más que sacar…

Cuando decidió que debía dar la vuelta… pudo sentirlo…

El niño se quedó quieto, sintiendo una extraña energía en la zona, por lo que miró para todos lados, pero solo estaban los obreros y militares cerca…

"… Esta… Esta sensación…" Bob frunció el ceño, asustado pero serio.

… Podía identificar esa sensación, ya que había vivido con seres de esa misma especie por tres años…

… Podía sentir monstruos cibernéticos cerca…

No, no cerca… ¿Aproximándose…?

-… ¿Q…? ¿Q-Qué es eso…?- escuchó, por lo que miró a un obrero cerca, el cual, junto a varios adultos, miraba atónito el cielo nublado.

Confundido, Bob levantó la cabeza…

… Quedándose sin habla, al ver un portal en medio de las nubes grises en el cielo…

La mayoría de las personas en la calle, al notar ese fenómeno, se quedaron quietos de la impresión, al igual que Roger, quien frunció el ceño, sorprendido y confundido, con la mano en su collar, sintiendo como la Voluntad del Fénix resonaba en el cristal aguamarina.

"… Un… portal…" comenzó a reaccionar Bob "¡¿Acaso es Hare…?! ¡No! ¡Ese portal no se parece al que crea su pluma…!" frunció el ceño, retrocediendo un paso, asustado y nervioso.

Fue entonces que, del portal, salieron cuatro figuras que aterrizaron sin problema en un edificio en la dañada calle, para total sorpresa y miedo de las personas.

Eran cuatro monstruos cibernéticos: un Suezo de cuerpo blanco pero rostro dorado; un Zuum de gran tamaño, con su cuerpo compuesto de elementos mecánicos; un Naga color crema que ostentaba una túnica azul, tatuajes en su cuerpo y algunas joyas en su ropa; y un Joker de túnica azul metálico, que usaba una máscara blanca de nariz puntiaguda y una guadaña torcida.

-… Monstruos… cibernéticos…- jadeó Bob, sumamente atónito.

-Al parecer, pudimos llegar a tiempo- murmuró el monstruo Naga.

-Espera, Time Noise- frunció el ceño el Suezo, serio- Es verdad que estamos claramente en el Mundo Humano, ¿pero en cuál época?-

-Eso es fácil de saber, Orion- le dijo el Joker, tomando su atención- Chrono, ¿puedes sentirlo? Si llegamos en la época correcta, él debe estar en este mundo- miró al Zuum robótico.

Chrono, el monstruo metálico, soltó un gruñido, y, sin decirle nada a sus camaradas, dio un gran salto, aterrizando con fuerza en la calle dañada, dañándola aún más y provocando tal ventisca que varias personas rodaron por el piso.

Desde donde estaba, Bob cayó sentado al piso, sintiendo todo el poder contenido que ese monstruo robótico mantenía en su cuerpo. Tragó saliva, notando que ese poder le hacía recordar a Senzō y los demás…

Reaccionó cuando su padre se le acercó, preocupado por él pero alerta por los monstruos que habían aparecido de esa forma tan abrupta.

Chrono rugió, alejándose en dirección contraria de los humanos, para sorpresa de Orion y Time Noise.

-Tal parece que lo ha detectado- señaló el Joker- Dejémosle el objetivo a Chrono…- pero no terminó de hablar, ya que se cubrió sin problemas con su guadaña, bloqueando los disparos de los militares en la calle.

-¡Todos, aléjense de aquí!- les gritó uno de los militares a los civiles, haciéndoles reaccionar- ¡Rápido!- ordenó, mientras sus compañeros comenzaban a disparar.

Time Noise levantó una de sus garras, creando una barrera mágica alrededor de él y sus compañeros, protegiéndolos de los disparos.

Bob frunció el ceño, nervioso y asustado, hasta que su padre lo jaló, para que se fuera de la zona al igual que él y los demás civiles.

-¡Espera, papá…!- le pidió el niño, nervioso.

-¡No podemos hacer nada, Bobby!- le dijo Roger, enojado y asustado- ¡Sin nuestros compañeros, no podemos detenerlos! ¡No sabemos qué quieren! ¡Por ahora vayamos con tu hermana y con Agatha!- le ordenó, serio- Ni siquiera la Voluntad del Fénix parece comprender la situación- le confesó, notando el resonar de la piedra de su collar.

Bob frunció el ceño, nervioso. Quería ayudar a pelear contra los invasores, pero su padre tenía razón…

… Sin Senzō, Taiyo, Sentō y Tsuki… Sin sus hermanos, no podía hacer nada…

Cerró los ojos, enojado y asustado.


-Incluso aunque somos de épocas diferentes, este mundo sigue teniendo armas más avanzadas- murmuró Orion, frunciendo el ceño- ¿Qué hacemos ahora, Clocker?- miró con su ojo dorado al Joker.

-Cumplir nuestra misión… Además del objetivo, eliminar a esos cuatro humanos- le señaló Clocker, sacudiendo su guadaña, creando cortes en la calle, al mismo tiempo que hería a los militares, dejándolos heridos en el piso.

-Entonces, no importa cuántas bajas humanas hagamos, ¿no?- señaló Time Noise, haciendo levitar algunas gemas a su alrededor mientras su barrera se desvanecía.

-En lo…- murmuró Clocker, hasta voltearse a ver el portal por el cual habían llegado…

Ya que, antes de que el portal desaparecería, había cruzado por él una figura que se les abalanzó de inmediato, obligando al Joker a sacudir su guadaña, chocando con la lanza del quinto intruso en ese mundo.

Quien había llegado era una joven humana de cabello corto color café, que traía una pañoleta verde oscuro amarrada en su frente, usando unos goggles verdes que cubrían sus ojos. Usaba una capa verde oscura, y su vestimenta se componía en un top negro de bordes dorados, por lo que se podía apreciar una leve cicatriz en su estómago. Traía unos pantalones cortos ajustados, guantes largos con el mismo diseño, y unos botines café oscuro.

Tenía en su cintura amarrada una tela color mostaza, y se podía ver que traía un bolso de cuero cruzado.

-¡¿N-Nos seguiste hasta aquí?!- gruñó enfadado Clocker.

-¡Apostaste que tus planes resultarán viajando al pasado…! ¡Les haré perder la apuesta!- le aseguró la joven, presionando con fuerza su lanza, hasta quedarse quieta cuando Orion, el Suezo, se teletransportó a su lado, golpeándole con fuerza el costado con su pedúnculo, lanzándola contra la dañada calle, provocando que rodara por el piso, magullada.

-Pensar que nos seguirías hasta el pasado…- gruñó molesto Orion- Eres tan odiosa como tu padre-

-G-Gh…- la joven se sentó de a poco, adolorida pero determinada- Lo insultas de nuevo… Y te haré pagar con todo tu oro- le aseguró, indignada.

-No tenemos tiempo que perder con ella- gruñó Clocker- Orion, Time Noise. Vayan y eliminen a los cuatro humanos. Yo jugaré con la hija de monstruo- miró a la pelicafé, la cual se levantaba mientras preparaba su lanza de metal.

-Bien- sonrió Orion, teletransportandose, mientras que Time Noise se alejaba rápidamente en un zigzagueo.

-¡No se atrevan…!- se molestó la pelicafé, e intentó perseguir al monstruo serpiente, pero tuvo que saltar, esquivando por poco la energía roja que le había lanzado Clocker usando su guadaña.

-Para ser una humana eres demasiado persistente. Debe ser de familia- señaló Clocker, aterrizando a unos metros cerca de la pelicafé.

La joven rechinó los dientes, enojada por las palabras de su enemigo.

-Como cazarrecompensa… Como hija de él…- la joven preparó su lanza- ¡No dejaré que arruinen el pasado por una ambición tan oscura! ¡Netsui no lo permitirá!- sentenció, determinada.

-… Je. Realmente me decepcionas, Netsui- se le abalanzó Clocker, a lo que la joven sacudió su arma…


Ante la llegada de aquellas criaturas extrañas, los ciudadanos que habían escapado de la calle habían dado el aviso, por lo que pronto en la ciudad se comenzaron a escuchar las alarmas, alertando a la población, mientras los militares comenzaban a moverse.

-¿Q-Qué pasa…?- murmuró Akari, junto a Agatha, mientras la gente comenzaba a alejarse a la zona segura designada, asustados.

-N-No lo sé…- murmuró la pelicafé, nerviosa.

-T-Todos van hacia donde estaban mi papá y Bob…- señaló la pelirosa, mirando asustada a los militares ir por esa dirección, a lo que la mujer a su lado frunció el ceño, nerviosa.

-… Akari. Ve con los demás, yo iré a buscar a Roger y a Bobby- le dijo a la joven, pero ella negó.

-¡Déjeme ir…! ¡S-Si es de nuevo una invasión…! Tal vez pueda ayudar- le señaló Akari, nerviosa pero segura.

Agatha la miró, preocupada, consciente que no podía llevarla con ella, pero sabía que la joven no la dejaría ir sola…

-… E-Esta bien…- aceptó no muy segura la mujer, a lo que Akari asintió.


En el momento en que la ciudad comenzó a sonar la alarma, Luke levantó la mirada, frunciendo el ceño, dejando de masticar los fideos del plato ramen que había estado comiendo de una tienda abierta.

-¿L-La alarma…? ¿Qué ha pasado…?- murmuró uno de los clientes, igual de preocupado que el resto de las personas.

Luke tragó, observando la ventana desde la mesa donde estaba sentado, mientras el bolso que había dejado a sus pies se movía levemente, como si el ser en su interior estuviera alerta.

-¡Es la alarma!- los cocineros salieron al salón del restaurante- ¡Todos, tenemos que irnos!-

Ante eso, los clientes se levantaron y huyeron rápidamente, siguiendo al tumulto de personas que se alejaban por la calle…

El único en no irse fue el pelinegro, el cual decidió seguir con su plato de comida…

-¡¿QUÉ CREES QUE ESTÁS HACIENDO?!- se sacudió con fuerza el bolso a su lado, a lo que el pelinegro dejó de sorber los fideos.

-… Comer-

-¡YA LO SÉ!- el bolso se sacudió con fuerza, mientras el cierre era abierto por el interior, saliendo así la criatura que había estado oculta, demostrando ser un dragón bípedo de pelaje amarillo y ojos verdes, usando una armadura oriental negra. También usaba un casco de borde color bronce y con una enorme gema roja.

-No salgas- le dijo Luke, volviendo a su plato.

-¡No hay ningún humano porque todos se fueron, ya que algo está pasando!- le señaló el dragón, sacudiendo sus brazos.

-No debemos intervenir en nada, Ryu- le señaló el pelinegro- Los pocos datos presentes en este mundo te permiten mantener un cuerpo físico, pero sin el poder de Agatha, tu compañera humana, no eres capaz de pelear- le indicó, sorbiendo los fideos.

-L-Luke, dices eso… Dices eso, pero no tuviste problemas en intervenir para comer un poco de comida humana, ¿verdad?- lo quedó mirando Ryu, intentando ser paciente.

-…- el pelinegro lo quedó mirando un rato-… La comida no es un elemento que altere esta situación - le dijo, acomodándose los lentes negros, seguro.

-¡Para ser un gran estratega, tu excusa no me la trago!- se quejó Ryu- ¡Agatha y Roger pueden estar en peligro! ¡Debemos salvarlos…!-

-… Pero si lo hacemos, estaremos interviniendo…- murmuró Luke, serio.

-… Luke, sé que no te gusta estar en esta dimensión por tu papel aquí, pero por favor- le pidió Ryu, a lo que el pelinegro se mantuvo estoico- Y que realmente no quieres involucrarte en nada, pero… Luke, no quiero perder a nadie más… Quiero volver a ver a Agatha…-

El pelinegro lo miró de reojo, serio, hasta levantar la mirada al sentir una presencia.

En ese mismo momento, el techo de la tienda había sido atravesado por Chrono, el Zuum, robótico, aterrizando en el salón y dañando todo a su alrededor, haciendo temblar la zona.

-¡E-Es…! ¡¿Un monstruo cibernético?!- retrocedió un paso Ryu, sumamente sorprendido, mientras que Luke fruncía el ceño.

La criatura robótica posó sus ojos rojos en el pelinegro, gruñendo amenazadoramente, al mismo tiempo que sus engranajes comenzaban a funcionar rápidamente.

Chrono abrió sus fauces, reuniendo energía que disparó sin miramientos contra el pelinegro, destruyendo la tienda en la que estaban, sobresaltando a los humanos que habían estado corriendo por esa calle.

La explosión lanzó varios escombros hacia la dañada calle, al mismo tiempo que del humo salía Luke, sujetando a Ryu, sin muestras de haber sido herido por esa técnica.

El pelinegro aterrizó sin problemas en el asfalto dañado, mientras Ryu miraba sorprendido y sin palabras la tienda en llamas, donde se podía apreciar la silueta de la criatura robótica, intacta.

-¿Q-Qué es…?- jadeó una mujer, asustada, al igual que los demás civiles, que no podían moverse de la impresión.

-… Nos… Nos atacó de inmediato… No, te atacó de inmediato…- el dragón bípedo frunció el ceño, para mirar nervioso al pelinegro que lo sostenía-… Luke… ¿Viene por ti…? Pensé que nadie podría sentir tu presencia con ese brazalete que creaste- le señaló, serio pero nervioso.

-… Es un monstruo variante Zuum…- le dijo el pelinegro, serio-… Pero…- frunció el ceño- … No tengo información sobre esta variante-

-¿Eh? ¿N-No la conoces…?- aquello dejó sorprendido a Ryu- I-Imposible…-

-… No. Solo significa que alguien ha descubierto como crear Discos Misteriosos… No, no descubierto, recuperado las fórmulas para crear monstruos y diseñar nuevos- frunció el ceño el pelinegro.

Ryu frunció el ceño, nervioso y sorprendido…

… Lo que Luke quería decir… Es que existía una nueva generación de monstruos cibernéticos

La atención de ambos fue tomada por la criatura mecánica que surgió de entre las llamas y el humo, la cual se abalanzó de inmediato al pelinegro.

Luke soltó a Ryu, deteniendo con ambas manos las fauces de la criatura, parando de esa forma su estampida, aunque eso provocó que una leve ventisca se produjera, haciendo que algunos civiles casi perdieran el equilibrio.

-¡Luke!- se levantó Ryu, asustado.

El pelinegro no lo miró, solo frunció el ceño, mientras seguía deteniendo al Zuum metálico, el cual forzaba sus patas traseras contra el cemento, indicando así la presión que estaba produciendo con su enorme cuerpo.

Aun así, Luke logró girar y lanzar al Zuum contra unas tiendas vacías, destrozándolas y que cayeran encima de la criatura con fuerza, produciendo un gran temblor.

-Bien hecho, Luke…- sonrió Ryu, pero se preocupó al notar que el pelinegro fruncía el ceño, serio.

-… Busca a Agatha- murmuró el pelinegro, sorprendiendo al dragón- Esta criatura no siente mi presencia, la huele… Su objetivo soy yo, lo que significa que puede que él y sus compañeros estén tras la Antigua Generación, ya que el resto no está con él- lo miró de reojo.

-¿C-Compañeros…? ¡¿Hay más?!- frunció el ceño Ryu, nervioso, hasta sobresaltarse al sentir el temblor provocado por la criatura de metal que emergió de entre los escombros, asustando y haciendo reaccionar a los civiles, que comenzaron a huir de la zona.

Luke frunció el ceño, mientras se quitaba y guardaba en su bolsillo sus lentes negros, mostrando así sus ojos rojo sin vida, serio.

-¿Pelearás…?- murmuró Ryu, preocupado por él, tomando su atención-… ¿Estás seguro?-

-… No usaré mis Sistemas… No podría, no con mi poder y presencia suprimidos- le dijo Luke, serio, mostrándole el brazalete negro en su muñeca.

-Usarás solo fuerza, ¿no…?- Ryu frunció el ceño, sin querer alejarse de su amigo, pero se sobresaltó cuando Chrone rugió, lanzando bolas de energía hacia ellos.

De inmediato, ambos saltaron en direcciones contrarias, esquivando así los proyectiles de energía.

-¡Luke, iré por Agatha…! ¡Y regresaremos por ti!- le dijo Ryu, alejándose, consciente que debía confiarle la pelea al pelinegro.

Luke asintió en silencio, para posar sus ojos sin vida en Chrono, el cual comenzó una estampida a su dirección. El pelinegro saltó a tiempo, saltando por encima de la criatura de metal. Giró en el aire, dándole una patada certera en la cabeza al monstruo de metal, tirándolo con fuerza contra el piso, creando un cráter en la dañada calle.

El joven aterrizó a unos metros, mirando de reojo a Chrono, quien gruñía, recuperándose rápidamente del golpe recibido.

El pelinegro frunció el ceño, serio, hasta notar que la criatura se le volvió a abalanzar, por lo que la esquivó por poco, ya que recibió un arañazo en el brazo, producto de las garras del monstruo mecánico.

Luke se alejó rápidamente de Chrono, serio. Miró su brazo lastimado, sumamente confundido…

… No podía sanar…

Él poseía habilidades que le permitían sanar sus heridas, y aunque estaba restringiendo sus habilidades por medio del brazalete que construyó, aún era capaz de sanar sus propias heridas… pero…

-… Fuiste…- murmuró Luke, mirando seriamente a Chrono, el cual se preparaba para atacar-… Fuiste creado solo para eliminarme- frunció el ceño, serio.


Ryu corría por las calles, ignorando a los humanos que, al verlo, retrocedían, nerviosos, creyendo que era uno de los monstruos que atacaban la ciudad, pero eso no le importaba.

Lo único que tenía en mente era encontrar a Agatha… Su compañera…

"¡He esperado mucho…! ¡Agatha! ¡¿Dónde estás?! ¡Esta vez…! ¡Esta vez te protegeré!" se prometió, hasta sobresaltarse al ver que algunos militares en la zona comenzaron a disparar en su contra, por lo que se escapó raudamente por un callejón.

-¡E-Esperen…! ¡No soy uno de los malos…!- se intentó defender Ryu, escapando de los humanos mientras esquivaba sus balas.


Roger y Bob evacuaban por la misma dirección que los civiles, mientras notaban como los militares iban por la dirección contraria, para enfrentarse a los intrusos.

El adulto frunció el ceño, nervioso.

Tenía un gran conocimiento sobre los monstruos cibernéticos gracias a la información que le daba la Voluntad del Fénix, medio por el cual había terminado creando la saga de juegos en base a su mundo nativo, pero… Esos cuatro monstruos le eran desconocidos…

Sí, eran variantes de un Suezo, Joker, Naga y Zuum, pero… Pero no sabía nada de ellos…

Era la misma situación con Zafirest y los Cuatro Guerreros… Monstruos de los cuales hasta el propio conocimiento del Fénix no lograba abarcar… lo que implicaba lo peligroso que podían ser…

"¡¿Quiénes se supone que son…?! ¡¿Qué desean en el mundo humano?! ¡¿Venganza?! ¡Pero Zafirest y Moo fueron derrotados…! ¡El único que podría hacer algo así…! ¡No, Luke no está en el mundo cibernético y es nuestro amigo…! ¡Entonces…!" Roger frunció el ceño…

… La imagen de un mago blanco le hizo sentir nauseas…

"¡Ese tipo tiene que estar detrás de esto…! ¡El mismo que asesinó a Rainbow, y que de seguro también borró las memorias de Golem y Hare…!" frunció el ceño, nervioso y molesto.

-¡Papá! ¡Bob!- escuchó, para darse cuenta que su hija, acompañada por Agatha, se les acercaban, sorprendiéndolo.

-¡Akari!- parpadeó Bob, mientras se detenían.

-¡¿Q-Qué hacen aquí…?!- se molestó Roger.

-Roger, ¿qué está pasando? ¿Por qué se activó la alarma?- le preguntó Agatha, preocupada.

-Monstruos cibernéticos, eso es lo que pasa- frunció el ceño su amigo, sorprendiéndola junto a Akari.

-Acaso… ¡¿Hare…?!- preguntó Akari, algo esperanzada.

-No, Akari. Son… Son monstruos que no conozco. No les ví el símbolo de los Malos pero aun así…- Bob hizo una mueca, nervioso.

-Tenemos que dejarle a los militares esto. Sin nuestros compañeros, no podemos hacer nada- les dijo Roger, serio.

Ante eso, Agatha frunció el ceño, preocupada…

El compañero de Roger era Golem, el de Akari era Hare, y Bob tenía a los Cuatro Guerreros… pero ella…

… Su compañero… ya no existía…

"No es momento para entristecerse…" negó con la cabeza Agatha, dándose fuerza "Si han llegado monstruos cibernéticos a este mundo de nuevo, significa que pasó algo al otro lado… Tal vez Genki y Hare están en peligro…" pensó, preocupada por su hijo y sus amigos…

Pero, como los demás, se dio cuenta que, en medio de la multitud, habían aparecido Orion, el Suezo dorado, y Time Noise, el Naga.

-¡¿Q-Q-Qué…?!- se asustaron las personas, retrocediendo de inmediato, mientras Roger ocultaba a sus hijos, serio y nervioso.

-Son… ¿Monstruos…?- murmuró Akari, sorprendida y asustada.

-Podemos detectarlos…. Siento a los cuatro aquí…- sonrió Time Noise, haciendo levitar las joyas a su alrededor.

Agatha frunció el ceño, nerviosa al darse cuenta que dijo cuatro

… Acaso… ¿Los buscaban a ellos…?

"¿E-Están tras nosotros…? Pero… No tiene sentido…" frunció el ceño la mujer, nerviosa "Si saben de Roger y de mi… Que viajamos en el pasado para mantener sellada la oscuridad de Moo… ¿Por qué querrían a Akari y a Bob?"

Roger frunció el ceño, llegando a la misma conclusión que su amiga, pero se agachó como los demás, ya que Time Noise comenzó a disparar energía usando las joyas a su alrededor, amenazando la vida de los ciudadanos cercanos.

-¡Podemos matarlos a todos sin problemas!- sonrió Time Noise, mientras Orion miraba con su único ojo a la multitud de humanos asustados, buscando a sus objetivos…


-¡Gh!- Netsui frunció el ceño, gruñendo de dolor, ya que había sido golpeada en el estómago por la punta de la guadaña de Clocker, por lo que rodó un poco por el piso, temblando de dolor.

-Aun me cuesta creer que eres humana- bufó el Joker, indignado, ya que él tenía algunos cortes en su túnica producto de los ataques de la joven.

-¡Haré lo que sea necesario para que no cambien el futuro…!- aseguró la pelicafé, sentándose costosamente- ¡Netsui no lo permitirá…!-se aferró con fuerza a su lanza.

-¡Suficiente! ¡Ya he tenido suficiente contigo!- le dijo enfurecido Clocker, acumulando energía en su guadaña, alertando a la joven…

… Hasta sentir que algo iba hacia él, por lo que levantó la mirada, para ver que Chrono, el Zuum robótico, caía a su dirección…

La caída del monstruo de metal creó una gran estela de humo, sorprendiendo a Netsui.

-… Es… ¿Chrono…? ¿Quién lo derrotó…?- murmuró, para quedarse quieta al sentir a alguien parado a su lado, por lo que miró lentamente, encontrándose con Luke.

-…- el pelinegro frunció el ceño, serio-… Hablaron del futuro…- murmuró, mientras la joven lo miraba, sorprendida y curiosa-… Estos cuatro monstruos cibernéticos que siento en la ciudad, junto contigo… No son de esta época- sentenció, con sus ojos sin vida brillando peligrosamente.

-… Tú eres…- murmuró Netsui, sin sentir temor hacia el pelinegro-… Aunque tengas esa forma humana… No eres humano… Eres un monstruo cibernético…- se quitó los goggles, mostrando sus ojos puro de color café claro, lo cual hizo fruncir el ceño a Luke-… Eres… Zodiaco, ¿verdad?-

Luke frunció el ceño, serio y nervioso.

-… Una Lootus de sangre despierta…- murmuró el pelinegro-… Además…. Tú tienes…- frunció el ceño, incómodo, pero se agachó, esquivando el disparo de energía que había salido del humo a unos metros.

-G-Gh…- gruñó Clocker, recuperándose del golpazo que había recibido, mientras a su lado Chrono trataba de ponerse en pie- Pensar que aparecerías por cuenta propia, Zodiaco, ¿o debería llamarte por tu nombre falso, Luke?- miró molesto al joven- No sabes lo feliz que soy. Verte significa que llegamos en la hora y día correcto… El día en que aparecías en el Mundo Humano, para encontrarte con los camaradas humanos con los que detuviste la oscuridad de Moo hace años… La antigua generación- sonrió, molesto.

Luke frunció el ceño, serio.

-¡Ja! ¡Aunque sepas que vinimos del futuro, eso no te ayudará en nada! ¡Sé cuáles son tus poderes! ¡Sé que eres un estratega que se basa en las probabilidades para tomar una decisión, pero para eso necesitas recolectar mucha información previa, de lo cual, ahora mismo careces!- sonrió el Joker, mientras Chrono se levantaba por completo- ¡Y sé que, en estos momentos, estás usando un artefacto que tú mismo creaste, para que tu presencia no sea detectada por Zafirest, por el mago de los Hikari, ni por tus antiguos siervos, Aum Shinrikyo!- le informó, a lo que Netsui miró el brazo herido del pelinegro, en donde se veía en su muñeca el brazalete negro del que hablaba su enemigo.

La joven frunció el ceño, preocupada, hasta notar que Luke fruncía el ceño, incómodo y… ¿aburrido?

-Así que no eres capaz de usar ninguno de tus poderes… Solo podrías sanar, pero, como te habrás dado cuenta, no puedes. Chrono, Orion, Time Noise y yo hemos sido creados para eliminarte, así que podemos bloquear tu… ¡PRESTA ATENCIÓN!- exigió Clocker, al notar que el pelinegro caminaba hacia un auto dañado.

Netsui parpadeó, confundida, hasta quedarse sorprendida al ver que el pelinegro lanzó sin problema alguno el auto hacia los dos monstruos del futuro, haciéndoles esquivar por poco el enorme proyectil.

-… Hablas mucho- murmuró Luke, frunciendo el ceño.

-¡M-Maldito…!- gruñó Clocker, recuperándose junto a Chrono.

-¡Zodiaco, no debemos perder tiempo contra ellos!- le dijo Netsui, levantándose, haciendo que el pelinegro la mirara de reojo- ¡Time Noise y Orion fueron por tus amigos humanos!- le señaló, haciéndole fruncir el ceño- ¡Si no los interceptamos pronto…!- pero se distrajo, ya que Clocker y Chrono habían lanzado en conjunto proyectiles de energía en su contra.

Pero, antes de que ella pudiera reaccionar, Luke la agarró y saltó a tiempo, esquivando las técnicas sin problemas. El pelinegro aterrizó en uno de los techos de la calle, comenzando a alejarse rápidamente mientras saltaba sin problemas, viajando en la dirección donde sentía otro conflicto en la zona.

-¿N-Nos lanzó un vehículo humano y huyó…?- gruñó Clocker, indignado, mientras Chrono se sacudía, quitándose escombros de encima- ¡La información que nos dieron era cierta! ¡Es demasiado bueno en ignorar a otros…!- pataleó, enfadado.


-… ¿Por qué viniste tú?- le preguntó Luke a Netsui, mientras saltaba entre los edificios, aún sujetando a la joven.

-… Yo…- murmuró la pelicafé- Netsui ama su futuro- sonrió- A pesar de todo, lo ama, y por eso quiere mantenerlo seguro- sentenció, determinada.

Luke la quedó mirando, incómodo, apenándola.

-¡Por todos los monstruos…! ¡Perdona, a veces hablo en tercera persona…!- se disculpó Netsui, avergonzada- Sé que es raro, ¡pero te apuesto mi oro a que no estoy loca!- sacudió sus brazos, apenada.

El pelinegro solo miró al frente, sin decir nada, apenando a la joven cazarrecompensa que sostenía.


La gente gritaba, asustada, mientras se agachaban, esquivando así los disparos de energía que lanzaba Time Noise por medio de sus cristales, mientras Orion observaba con su ojo dorado la situación.

El monstruo serpiente sonrió un poco, mientras atacaba a los militares que intentaban detenerlos.

Roger, Agatha, Akari y Bob se habían ocultado tras unos escombros, al igual que varias personas.

-¿Q-Qué hacemos…?- murmuró Bob, asustado, asomándose un poco para ver la destrucción que causaban esos dos monstruos-… Senzō, ¿dónde estás?- cerró los ojos, nervioso.

-No van a venir. Ninguno de nuestros compañeros…- Roger frunció el ceño, a lo que su hija se agarró las manos, nerviosa.

-… Roger, vienen por nosotros…- murmuró Agatha, tomando la atención de su amigo- No podemos ocultarnos más… Van a terminar matando a alguien, y ya ha habido muchas pérdidas- lo miró, seria pero nerviosa.

-Sé a lo que te refieres- frunció el ceño el hombre, serio, consciente que, al igual que su familia, habían muchas más que aun sobrellevaban las pérdidas por el incidente de hacía un mes…

… No podían dejar que más personas fueran asesinadas…

-¿Papá? ¿Tía Agatha?- los miró Akari, nerviosa, mientras Bob fruncía el ceño, sin gustarle nada lo que decían los dos adultos.

-… Yo los distraeré- le dijo Agatha a Roger, sorprendiéndolo- Tú lleva a tus hijos lejos. Es lo único que puedo hacer-

-¡Espera, Agatha…! ¡Pensé que los dos nos entregaríamos para detener esta locura!- se molestó Roger.

-… Je. Siempre has sido tan mal genio- sonrió cansada Agatha- Pero, aun así, eras el mejor amigo de Derek…- señaló, recordando a su marido.

Eso incomodo a Roger, que frunció el ceño, serio.

-… Sí. Era muy difícil que Derek se enojara… Pero sé que mi mejor amigo se enojaría conmigo si dejo que su mujer muera- le indicó, serio.

-Akari y Bobby ya han perdido lo suficiente- le aseguró Agatha, molestando a su amigo.

-¡¿Y qué hay de Genki?! ¡Aunque esté en otro mundo…!- le señaló Roger, molesto.

-… No lo sabrá…- sonrió derrotada Agatha- Roger, no quiero ver más muertes- le dijo, seria.

-¡E-Espera, tía Agatha…!- se asustó Akari, pero como los demás se cubrió la cabeza, ya que unos escombros saltaron cerca de ellos por uno de los disparos de energía de Time Noise.

Agatha frunció el ceño, nerviosa.

Claramente estaba asustada, pero en esos momentos le importaba más que la gente a su alrededor estuviera a salvo…

… No quería que más personas sufrieran por su culpa…


-Tsch. No están por aquí. Deben estar ocultos- le dijo Orion a Time Noise, fastidiado al no encontrar a sus objetivos.

-Todos los humanos son iguales- aseguró el monstruo serpiente, agarrando a un militar inconsciente- Si no saldrán por si solos…- sonrió, preparando sus garras…

-¡ESPERA!- escucharon ambos monstruos, por lo que miraron hacia la dirección de la voz, para ver a una mujer de ojos azules y cabello café parada frente a unos escombros, determinada pero nerviosa.

-… Jo- sonrió Orion- ¿Una valiente, o una idiota?- sugirió, a lo que Agatha frunció el ceño, nerviosa pero molesta.

-… Sería demasiado sencillo…- Time Noise soltó al militar-… Tú eres Agatha Sakura, ¿verdad?- sonrió malévolamente.

-S-Sí… ¡Si me quieren a mí, dejen a los demás en paz!- pidió Agatha, seria.

-Así que se planea sacrificar, ¿no?- sonrió Orion-… Pero… No creo que esté sola- frunció el ceño, serio.


-¡Papá, no podemos dejar que la tía Agatha…!- le dijo Akari a su padre, nerviosa, mientras él los llevaba a un callejón.

-¿P-Papá?- lo miró Bob, también nervioso.

-… Akari, llévate a tu hermano- le pidió Roger, asustándola- Si solo buscan al grupo en el que estuvimos Agatha y yo, ustedes estarán a salvo- les dijo, serio, dispuesto a irse, pero sus hijos le sostuvieron el brazo- ¡¿Qué les acabo de decir?!- les preguntó, indignado, pero se preocupó al verlos tan asustados.

-N-No quiero… Ya perdimos a mamá…- gimió Akari, asustada.

-Papá… No quiero…- Bob cerró los ojos, asustado.

Roger miró a sus hijos, consciente que esto era difícil para ellos…

Pero antes de poder reaccionar, se quedó quieto al sentir algo aparecer de la nada a sus espaldas, por lo que se volteó, para ver a Orion, quien los miró con su ojo dorado, sonriendo satisfecho, asustando a Bob y a Akari.

-Lo sabía… Una se estaba sacrificando por el bien de los demás, ¿no?- sonrió el monstruo de un ojo, mientras Roger cubría a sus hijos, sorprendido y molesto.


-G-Gh…- gimió de dolor Agatha, ya que Time Noise la había atrapado usando su cola, apretujándola con fuerza.

-¿Cuánto le falta a…?- murmuró el monstruo serpiente, algo fastidiado, hasta ver a Orion teletransportarse cerca de ellos, arrastrando con él a Roger, Akari y a Bob, los cuales cayeron al piso- ¡Ah! Si los encontraste al final- sonrió, sorprendido.

-Era obvio que uno de ellos se estaba sacrificando- sonrió el monstruo de un ojo, mirando a Akari y a Bob.

Roger, molesto, se disponía a tocar su collar, pero recibió un disparo en la espalda de una de las gemas de Time Noise, cayendo al piso, horrorizando a sus hijos y a Agatha.

-¡Papá!- se le acercaron Akari y Bob, pero el adulto solo frunció el ceño, inconsciente.

-¿Oh? Juro que traté de matarlo, ¿pero sigue con vida? Entonces él debe ser Roger Azura, el guardián de la Voluntad del Fénix. Supongo que esa gema lo ha protegido- sentenció Time Noise, serio.

-Y sus hijos, Akari y Bobby- Orion miró burlón a los dos hermanos, los cuales, al lado de su inconsciente padre, lo miraron nerviosos pero molestos.

-G-Gh…- Bob frunció el ceño, molesto.

-¡Esperen…! ¡Ellos no tienen nada que ver…!- les pidió Agatha, pero cerró los ojos y gimió de dolor ya que el monstruo serpiente la estrujó con más fuerza.

-Ya veo, ya veo… Tú crees que hemos venido a eliminar a los humanos que sellaron la oscuridad de Moo en el pasado, ¿no?- sugirió Time Noise, algo divertido por eso- Lamentablemente para ti, no nos interesa lo que hicieron en el pasado, sino lo que harán en el futuro- gruñó, serio.

Agatha abrió apenas sus ojos azules, mirando confundida al monstruo que la retenía.

"¿F-Futuro…? ¿D-De qué… habla…?" la mujer cerró los ojos, sintiendo que no podría aguantar más dolor.

No veía escapatoria… Esta vez… Su hijo y sus amigos no los salvarían…

"… Genki, mi pequeño… Cuídate…" pensó con pesar Agatha, al borde del desmayo…

-¡SUELTALA!-

Aquella voz resonó en la dañada calle, confundiendo a los dos monstruos cibernéticos y a los humanos…

… Aun así… Agatha abrió lentamente sus ojos azules… porque reconocía esa voz…

-¡TIME NOISE, CUIDADO!- lo alertó Orion, en el momento en que su compañero miraba a la dirección del sonido…

Recibiendo el impacto de una cuchilla sin mango en su ojo, por lo que gritó de dolor, soltando a Agatha en el proceso.

-¡G-GH! ¡M-Mi ojo…!- rugió de dolor Time Noise, arrancándose la cuchilla y tapándose la herida, indignado, mientras Orion se transportaba a su lado, molesto.

-¿Q-Qué fue… eso?- murmuró Bob, sorprendido, mientras Akari se tapaba la cara, asustada al ver esa herida.

Agatha se sentó, aun adolorida y cansada. Miró lentamente a la dirección de donde había salido ese ataque, para ver, parado encima de un auto dañado, a un dragón bípedo de pelaje amarrillo, vistiendo una armadura oriental.

La mujer abrió sus ojos azules, sumamente sorprendida… sin poder creerlo…

-¡NO SE ATREVAN A HERIR A AGATHA, MONSTRUOS!- rugió enfurecido Ryu, con sus ojos tornándose de un color ámbar.

-¿E-Es otro monstruo cibernético…?- murmuró Akari, confundida y sorprendida- ¿C-Conoce a la tía…?- le preguntó a Bob, pero el niño frunció el ceño, serio y confundido.

-… No… Él… Él no es un monstruo cibernético… No despide la misma energía que uno…- le dijo su hermanito, serio, confundiéndola más.

Ryu gruñó, aún enfurecido, hasta notar que la mujer a la que había salvado lo miraba sumamente sorprendida, por lo que se quedó quieto, mientras sus ojos volvían a ser de color verdes.

-… ¿Ryu…?- murmuró lentamente Agatha, sintiendo que rompería en llanto-… Mi compañero… Mi amigo… ¿C-Cómo…?- gimió, sintiendo una ola de emociones.

El dragón la miró fijamente, también sintiendo una ola de emociones…

Para él, habían pasado siglos… El deseo de volver con su compañera humana… Con quien viajó junto a Hinata, Doru, y el resto de sus amigos por el mundo de los monstruos cibernéticos, para poder sellar la oscuridad de Moo… terminando él sacrificándose en el proceso…

… Pero, aun así, en medio de la oscuridad, lo único que había deseado era volver junto a ella… su querida amiga…

Y ahora, después de mucho dolor y gracias al sacrificio de otros… Ahí estaba él… frente… a ella…

-A-Agatha…- gimió Ryu…

-¡Tía!- la llamó Bob, asustado, haciendo reaccionar a Agatha, quien miró hacia atrás, sin poder esquivar la cola de Time Noise, la cual la sujetó nuevamente, haciéndola gritar de dolor.

-¡AGATHA!- se asustó Ryu, bajándose del dañado auto, dispuesto a ir a ayudarla, pero el monstruo serpiente apuntó con sus garras el cuello de la mujer, asustándolo.

-M-Maldito…- gruñó Time Noise, tapándose con su otra mano la herida en su rostro.

-Realmente estamos en la fecha correcta- sentenció Orion, serio- Después que el cuerpo del compañero de Agatha Sakura se estabilizara lo suficiente, le pediría a Zodiaco llevarlo a este mundo humano, para volver a ver a su compañera humana. Tal cual decían los informes-

-Entonces, Zodiaco está aquí también- sentenció Time Noise, molesto.

Bob frunció el ceño, confundido y nervioso, mientras que Akari no se separaba de su padre inconsciente, asustada.

-¿D-Dijeron…?- gimió Agatha, tratando de soportar el dolor-… ¿Z-Zo…?- pero gritó, ya que Time Noise la sujetó con más fuerza.

-¡DÉJENLA EN PAZ!- les exigió Ryu, con sus ojos tornándose de un color ámbar.

-Trata de amenazarnos, pero sabemos perfectamente que tu cuerpo no se encuentra estable- le aseguró Orion, serio- Tu cuerpo necesita datos para mantenerse fijo, y este mundo te provee muy pocos de ellos-

-Aún así… ¡No me importa si termino desapareciendo…! ¡No les permitiré seguir lastimando a mi compañera!- aseguró indignado el dragón, hasta que su olfato le señaló que alguien se acercaba.

Orion frunció el ceño, notando ese cambio en su enemigo. Levantó la mirada al sentir algo acercarse…

… Solo para que Luke, sujetando a Netsui, aterrizara con fuerza en su rostro, aplastándolo con abruptamente.

-¡O-Orion…!- se volteó Time Noise, sorprendido, pero el pelinegro pateó a Orion hacia él, haciendo que chocaran y fueran lanzados a un edificio, soltando al mismo tiempo a Agatha.

Bob y Akari parpadearon, sumamente sorprendidos no solo por el hecho que el pelinegro haya llegado de improviso de esa forma, sino que también hubiera logrado atacar a los dos monstruos cibernéticos.

Luke miró serio hacia donde lanzó a Time Noise y a Orion, hasta notar que Netsui lo miraba, impresionada.

Sin decir nada, la soltó de inmediato, haciendo que cayera al piso, adolorida.

-¡A-Ay…! A-Al menos… avisa…- gimoteó Netsui, sentándose adolorida.

-¡Agatha! ¡¿Estás bien?!- Ryu se acercó a la mujer, ayudándola a sentarse.

-… Yo…- murmuró la pelicafe, mirando aun sorprendida al dragón amarillo-… Yo… ¿Estoy soñando?- ladeó la cabeza, sumamente confundida.

-¡Soy de verdad, Agatha!- gimoteó Ryu.

-¿E-Están bien?- Netsui se acercó a Akari y Bob, preocupada por ellos.

-¿B-Bien…? ¡¿C-Cómo lo estaremos?!- le preguntó indignada la pelirosa, preocupando a su hermanito- ¡Papá…! ¡Mi papá…!- gimió, aferrándose a su padre herido.

-¡¿R-Roger?!- reconoció Ryu, asustado por el adulto, mientras Netsui se agachaba junto a él.

-T-Tranquila, sigue respirando. Puedo ayudarlo- le aseguró la pelicafé a Akari, aliviándola al igual que a Bob.

Luke los observó, serio, mirando a Roger herido…

… No había cambiado mucho…

Posó sus ojos rojos en Agatha, quien lo miraba, sorprendida y confundida.

-… Esos ojos…- murmuró la mujer, asimilando todo-¡¿Acaso…?! ¡¿Luke?!- le preguntó, a lo que el pelinegro asintió- ¡P-Pero…! ¡¿P-Por qué tienes forma humana…?! ¡¿Eh?! ¡No entiendo nada…!- gimoteó, apenada.

-Agatha… No has cambiado nada…- gimoteó Ryu, moviendo su cola, aliviado por eso.

Luke los miró, pero después miró en la zona cercana donde habían llegado Clocker y Chronos, mientras Time Noise y Orion salían de entre los escombros, molestos.

Bob los miró, sorprendido y asustado.

-Vaya, vaya. Todos están reunidos, ¿no?- sonrió Clocker, mientras el Zuum mecánico a su lado rugía, molesto- No te dejaremos escapar, Zodiaco. Ni a ti, ni a esos humanos-

Luke frunció el ceño, serio, mientras Ryu les gruñía a los monstruos cibernéticos.

-¡No bajes la guardia, Clocker! Incluso aunque está limitando su poder, su fuerza física sigue siendo peligrosa- le dijo Orion, molesto.

-Sí, ya lo supimos- le aseguró el Joker, molesto por eso- ¡Pero ahora que estamos los cuatros en la misma zona, no podrás salirte con la tuya, Zodiaco! ¡Te eliminaremos, a ti y a tus amigos humanos!- le aseguró, haciendo fruncir el ceño a Netsui- ¡Con tal de mejorar nuestro futuro, tu destino es perecer, Zodiaco!- sentenció, preparando su guadaña.

-… Ryu- murmuró Luke, tomando la atención del dragón bípedo-… Te dije que era mala idea venir- lo quedó mirando, dejándolo perplejo.

-¡N-No es momento de tus pataletas, Luke!- le aseguró Ryu, sacudiendo sus brazos- ¡Tenemos que proteger a Agatha y a Roger a como dé lugar!- le indicó, serio.

-… Quiero seguir comiendo…- murmuró el pelinegro, a lo que el dragón se cayó de espaldas.

-¡Por favor, tómale peso a lo que está pasando! ¡Esta ciudad humana está siendo atacada por esos cuatros!- le señaló Ryu.

-… ¿Y? No conozco a nadie aquí, así que no me es importante- lo quedó mirando Luke.

-¡AY, LUKE!- se restregó la cabeza el dragón, tratando de ser paciente con él.

-¡PRESTANOS ATENCIÓN!- exigió Clocker, mientras sacudía su guadaña, claramente indignado- ¡¿POR QUÉ CADA VEZ QUE TE RESTRIEGO TU SITUACIÓN, ME IGNORAS POR COMPLETO?! ¡VINIMOS A MATARTE! ¡PRESTA ATENCIÓN!-

-Clocker, no hagas una pataleta tú también- le pidió Orion, fastidiado.

-S-Sí, es Luke. Definitivamente es Luke- parpadeó Agatha, recordando la simpleza de mente de su amigo.

-En todo caso…- gruñó Time Noise, mientras sus gemas comenzaban a flotar a su alrededor- Clocker tiene razón. Debemos acabarlo, ¡ahora!- de sus gemas salieron disparados rayos hacia Luke, el cual esquivó inclinándose los ataques, serio- Tsch. ¿Incluso sin usar sus poderes es capaz de hacernos frente?- murmuró, molesto.

-No. No hemos peleado como deberíamos- le aseguró Orion- ¡Clocker!-

-¡Sí! Con nosotros cuatro, podremos eliminarlo de una vez por todas- aseguró el Joker, mientras Chrono comenzaba a gruñir, y los otros dos monstruos se preparaban, acumulando cada uno energía rojo oscuro, haciendo temblar el piso.

-¿N-Nos atacaran al mismo tiempo…?- murmuró Bob, nervioso, mirando a los cuatro monstruos, consciente que no podrían salir de esa.

Akari se aferró a su padre, asustada.

-¡E-Esto es malo, Luke! ¡Si peleas aquí, los demás humanos…!- le señaló Ryu, mientras el pelinegro fruncía el ceño, serio- ¡Al menos piensa en Agatha y en Roger!-

-… No puedo pelear como debería- le dijo Luke, mirándolo de reojo- Si me quito el brazalete y peleo… El mago blanco me detectará… Todos ellos lo harán…- frunció el ceño.

-L-Lo sé… pero…- murmuró Ryu, para mirar a Agatha, quien lo miraba nerviosa y confundida.

… Si tuviera el poder de antaño… Si tuviera ese poder, podría protegerla…

-¡No les permitiré…!- escuchó el dragón, por lo que, como los demás, miró a Netsui levantarse, molesta- ¡No les permitiré dañarlos más!- aseguró, e hizo girar su lanza, para después clavarla con fuerza contra el piso…

Al hacer eso, la piedra verde en su mango brilló, tomando así un color rojo...

-E-Espera…- parpadeó Bob- ¡¿N-No es…?! ¡¿Una Piedra Mágica?!- reconoció, atónito, para sorprenderse al igual que su hermana al ver que, del filo del arma, que había tomado un tono rojo, comenzó a formarse unas grietas de fuego debajo de ellos.

-¡¿E-Esto es…?!- reconoció Agatha, sumamente sorprendida.

-¡I-IMPOSIBLE…!- reaccionó Ryu, reconociendo ese fuego al igual que Luke, quien se quedó mirando a Netsui, parpadeando varias veces, atónito- ¡¿N-NO ES…?!-

-¡NO LES PERMITIREMOS HUIR, NETSUI!- gritó Clocker, lanzando un rayo de energía rojo contra ellos, al igual que Chrono, Time Noise y Orion.

-¡NO GANARÁN! ¡SE LOS JURO POR TODO MI ORO!- gritó Netsui, en el momento en que, por las grietas de fuego creadas por su lanza, se formó un portal bajo ella y el grupo, por el cual cayeron los siete, desapareciendo y esquivando las poderosas técnicas.

Al chocar los cuatro rayos de energía, se formó un gran temblor mientras las ventanas de los edificios cercanos se dañaban por la onda de choque.

-… Hu… Huyeron…- murmuró indignado Time Noise, mientras Chrono gruñía por lo bajo.

-No esperaba… No sabía que ella podría ocupar esa Piedra Mágica para crear un portal…- gruñó indignado Orion.

-¡MALDITA SEA!- se enojó Clocker, golpeando unos escombros con su guadaña, desquitándose de esa forma- ¡SI NO FUERA PORQUE NETSUI NOS SIGUIÓ A ESTA ÉPOCA, HABRÍAMOS COMPLETADO NUESTRA MISIÓN AL PRIMER INTENTO! ¡ESA NIÑA METICHEEEE!-

-Mantén la calma aunque te cueste, Clocker. Aun podemos viajar al mundo de los monstruos y cumplir nuestra misión- le dijo Orion, flotando hacia él- No es necesario que matemos a esos cuatro humanos, puede ser cualquiera. Genki Sakura, Holly, Scarlett… Si eliminamos a uno de esos tres humanos, podremos cumplir la misión, ya que no podemos hacer nada contra los Contenedores del Fénix- le señaló.

-Pero…- se les acercó Time Noise, serio- Si eliminamos a la niña en esta época, nos desharíamos de Netsui, ¿no crees?- miró a Clocker.

-G-Gh, suena tentador, pero por ahora esa niña debe estar viva… Tiene su utilidad- bufó el Joker- En esta época no tenemos el poder suficiente para usar nuestras habilidades y viajar por el tiempo como en el futuro, así que tenemos que moderar esa habilidad. ¿Entendido?- miró a sus compañeros, los cuales asintieron- Entonces, vayamos con el plan B- sentenció, serio, sacando un aparato bajo su túnica.

Al activar ese aparato, un portal apareció frente a ellos, por lo que lo cruzaron… ignorando por completo el daño que habían ocasionado a los humanos en ese mundo…

No les interesaba… Tenían un único objetivo…

Cambiar el mundo…


En el mundo de los monstruos cibernéticos…

-Genki, Genki. Despierta, Genki-

El joven frunció el ceño, sintiendo que lo zarandeaban suavemente, por lo que abrió sus ojos, adormilado.

El pelicafé aún se encontraba boca arriba sobre el césped, solo que ahora el cielo tenía un tono anaranjado, indicando que estaba atardeciendo.

-¿E-Eh?- parpadeó Genki, sentándose adormilado, mientras Holly, a su lado, sonreía levemente- ¿Q-Qué pasó…?- bostezó.

-Que te quedaste dormido, muchacho- le dijo Tiger, recostado en el césped junto a Golem, Undine y Suezo, ya que Rikuto, Souta y Mocchi jugaban por el prado.

-Dormiste toda la tarde. Debes estar cansado- le sonrió Holly.

-¿M-Me dormí…?- se rascó la cabeza Genki, hasta reaccionar- ¡E-Espera! ¡¿Me perdí el almuerzo?!- se asustó.

-¡Me comí tu parte~!- se burló Suezo, horrorizándolo.

-Guardamos tu parte, Genki. Así que no te preocupes- lo calmó Holly, mientras su compañero se reía de la expresión del joven.

-¡¿De verdad?! ¡Gracias, Holly!- sonrió contento Genki, levantándose de un salto- ¡Comeré y tendré la energía suficiente para continuar el viaje!- extendió los brazos, sonriendo determinado- ¡El Campeón de los Monstruos no puede quedarse quieto!- sentenció, mirando el cielo del atardecer sobre ellos…


Roger frunció el ceño, sintiendo como el dolor de su herida desaparecía y comenzaba a recuperar el conocimiento, por lo que abrió sus ojos, encontrando los rostros de sus hijos frente a él.

-¡P-Papá!- se alegraron Bob y Akari, abrazando al adulto.

-¿Q-Qué pasó…?- murmuró Roger, sentándose con cuidado, solo para ver que estaban en medio de un bosque- ¿Q-Qué…? ¿Un bosque…?- parpadeó, confundido, hasta darse cuenta que una joven estaba agachada a su lado, sonriendo satisfecha.

-¡Ella nos salvó!-se separó Akari, mirando a la pelicafé- Nos transportó a este sitio y te sanó usando algo parecido a la magia- le indicó, sorprendiéndolo.

-N-No algo parecido a la magia. Realmente ocupo magia- aclaró Netsui.

-¿U-Una hechicera…? ¿Y me sanaste…?- frunció el ceño Roger- ¿Y dónde estamos…?-

-Volvimos a este mundo, Roger- escuchó, por lo que miró a Agatha, parada cerca de ellos, mirando uno de los árboles que los rodeaban.

-¡Agatha!- se sorprendió el adulto, levantándose con ayuda de su hija, mientras Netsui también se levantaba- E-Espera… ¿Cómo que volvimos…?- se confundió, nervioso.

-Estamos en el mundo de los monstruos cibernéticos- le dijo su amiga, dejándolo sumamente sorprendidos- Ella nos trajo aquí para salvarnos del enemigo- miró a Netsui, quien asintió, sonriendo apenada-… Además…- miró el árbol frente a ella- Por favor, dejen de ocultarse- pidió.

-¿A quién le hablas?-se le acercó Roger, extrañado, hasta ver que del árbol se asomaron, incómodos, un pelinegro de ojos rojos y un dragón bípedo- ¿E-Eh?- parpadeó, confundido.

Roger se quedó sumamente sorprendido al ver al dragón bípedo, ya que lo reconoció de inmediato.

-… ¿Eh? ¿R-Ryu…?- murmuró Roger, atónito, a lo que el dragón hizo una mueca, nervioso- ¡R-Ryudamon! ¡¿E-Eres realmente tú?!- le preguntó, sorprendido y contento- ¡¿C-Cómo es posible…?! ¡T-Te habías vuelto otro ser por la oscuridad de Moo, y Doru te selló en él…! ¡¿C-Cómo…?!-

-… Bueno… Pasaron… Muchas cosas…- murmuró Ryu, nervioso, sin querer mirar a Agatha- La verdad, estoy aquí gracias al sacrificio de muchos… Si no fuera porque Luke decidió seguir con cierto plan, yo…- miró al pelinegro a su lado, quien aún se veía algo incómodo.

-¿L-Luke?- Roger ahora miró al pelinegro, reconociéndolo por sus ojos rojo sin vida- ¡¿L-LUKE?! ¡¿REGRESASTE?! ¡E-ESPERA…! ¡¿P-Por qué tienes forma humana…?! ¡¿Y qué te pasó en el rostro?!- le preguntó, apuntando la cicatriz en su nariz.

-… Hice enojar a alguien…- murmuró Luke, tocando su nariz-… Y me dio un puñetazo-

-T-Tan simplista como siempre… No has cambiado nada…- suspiró Roger, impaciente.

-… Ryu… ¿Por qué no te acercas?- le preguntó Agatha al dragón, el cual miró para otra parte, nervioso- No sabes… No tienes idea lo feliz que soy al verte de nuevo… Incluso, me volviste a salvar… Entonces… ¿por qué…?- le preguntó, dolida.

-… Quería verte, Agatha… He querido regresar a tu lado, durante mucho tiempo…- murmuró Ryu, aguantando las lágrimas- Pero… Pero he hecho cosas horribles… Dañé a muchos humanos… A muchos inocentes… He asesinado… La oscuridad de Moo me devastó por completo, me controló… No fui yo mismo durante mucho tiempo, Agatha, Roger… Realmente me volví un monstruo…- aseguró, preocupando a sus dos amigos- Pero… Pero aun así, fui rescatado… Aunque a un gran precio…- entrecerró los ojos, mientras Luke lo miraba de reojo- Y ahora que mi cuerpo se recuperó por completo, le pedí a Luke que me acompañara a esta dimensión para volver a verte, Agatha… Quería disculparme por todas las horribles cosas que te dije después de que me volví un monstruo y te dije todas esas cosas horribles… Pero… Pero… ¡Lo siento, pero ahora que estoy aquí, no me atrevo a acercarme a ti…!- confesó, llorando amargamente- ¡Yo…! ¡Un monstruo como yo, que fue poseído por la oscuridad de Moo, no es digno de ser tu compañero…! ¡Realmente…! ¡Yo…!- gimió, sin ser capaz de decir nada más.

-… Ryu…- murmuró Agatha, dolida y preocupada, mientras Roger también los miraba, preocupado…

… Hasta que Luke pateó al dragón, haciéndole aterrizar frente a la mujer, a lo que ella parpadeó, sorprendida.

-¡L-LUKE!- se sentó Ryu, mirando indignado y avergonzado al pelinegro.

-… Cobarde- le dijo Luke.

-¡TÚ TAMBIÉN TE ESTABAS OCULTANDO IGUAL QUE YO!- pataleó el dragón…

Pero se quedó quieto, ya que Agatha se había agachado, para poder abrazarlo dulcemente.

-… Que me llames tu compañera… Me hace tan feliz…- le aseguró la mujer, llorando silenciosamente, preocupándolo- Ryu… Ryudamon, yo… Yo sé que todo lo que me dijiste esa vez, cuando fuiste controlado, no fue de corazón… La maldad de Moo ha engañado y controlado a muchos, incluso en esta época, en la que él ha sido eliminado...- le indicó, acariciándole la cabeza- Por eso… Que hayas regresado… Ay, Ryu… Jamás me olvidé de ti… Ninguno de nosotros te olvidamos… Derek siempre se preguntaba si Doru había sido capaz de salvarte de esa oscuridad…- le aseguró, mientras el dragón comenzaba a gimotear, sintiéndose agradecido por sus palabras-… Bienvenido de regreso, Ryudamon…- le sonrió, sumamente feliz.

-G-Gh… Agatha…- gimió el dragón- S-Sí… V-Volví, Agatha… Y te defenderé… Te cuidaré…- se acurrucó en el abrazo, sintiéndose culpable al ser tan feliz…

… Por la oscuridad de Moo, había hecho cosas imperdonables… y, por su culpa, muchos sufrieron y se realizaron sacrificios, con tal de traerlo de vuelta… No se consideraba digno, pero era feliz de poder volver a estar junto a su compañera humana…

… Era feliz…

-… Entonces…- sonrió Akari, mirando la conmovedora escena junto a Bob y Netsui, la cual se restregaba un ojo, conmovida-… Entonces, Ryu… El compañero que la tía Agatha había perdido, cuando viajó junto a papá y sus amigos en el pasado…-

-Se supone que había sido infectado y controlado por la oscuridad de Moo…- murmuró Bob, para después sonreír y acomodarse su gorra naranja- ¡Esto significa, que incluso la oscuridad de Moo puede ser derrotada!- sentenció, sonriendo.

Roger miró a sus dos amigos, sonriendo contento de que su viejo amigo hubiera sido salvado. Se restregó los ojos, hasta notar que Luke los observaba en silencio, aun asomado al árbol.

-Tú… Realmente no has cambiado en nada- le señaló al pelinegro, tomando su atención- ¿Aun no entiendes los sentimientos?-

-… Algo…- murmuró Luke, serio.

-Los tipos que atacaron la ciudad… ¿Conocidos tuyos?- le preguntó Roger, serio, a lo que el pelinegro negó con la cabeza-… ¿Entonces…?-

-C-Cierto…- los miró Agatha, aun abrazando a Ryu, el cual se restregaba un ojo, calmándose- Te llamaron por tu antiguo nombre, Zodiaco- le dijo a Luke- Ellos… Ellos saben quién eres… Te querían matar… ¿Por qué…?-

-… Hablaron del futuro…- murmuró el pelinegro, mirando a Netsui, a lo que el resto también la miró.

-S-Sí…- sonrió apenada la pelicafé- Clocker, Chrono, Orion y Time Noise… Son cuatro monstruos del futuro, que fueron creados para eliminar a Zodiaco, y a los humanos que apoyan a los Contenedores del Fénix- informó, apenada.

-¡¿EH?!- eso dejó sorprendidos a los humanos presentes, al igual que al dragón.

Luke solo parpadeó, sospechando algo así.

-¡¿T-Tienen algo contra Hare?! ¡¿Le quieren hacer algo malo?!- le preguntó Akari a Netsui, incomodándola más.

-¡¿Del futuro…?! ¡¿De cuánto tiempo hablamos…?!- le preguntó Bob, emocionado, apenándola.

-Ustedes dos…- Roger sujetó a sus hijos del hombro.

-Este… ¿Cómo te llamas?- le preguntó Agatha, queriendo calmar a la joven.

-B-Bueno…- la pelicafé hizo una mueca, más incómoda por esa pregunta- N-No puedo decirles mi nombre real por temas personales… Pero sí pueden saber mi apodo como cazarrecompensa- sonrió- Es Netsui. Ella viene diez años del futuro, y es una cazarrecompensa de clase A capaz de usar magia, y que se dedica más a investigar que a pelear- informó.

Todos la quedaron mirando, confundidos por su forma de hablar, avergonzándola de inmediato.

-¡POR TODOS LOS MONSTRUOS! ¡¿LO HICE DE NUEVO?!- gimoteó de pena Netsui- ¡R-Realmente lamento confundirlos! S-Suelo hablar a veces en tercera persona, pero no es culpa mía. Papá dice que es un trastorno que tengo, y que eso no me hace diferente a nadie, y, y…- gimoteó, avergonzada.

-T-Tranquila, no te preocupes- le sonrió Agatha, acariciándole la cabeza, haciéndole gimotear de pena.

-¡¿Una cazarrecompensa?!- preguntó emocionado Bob- ¡Había escuchado un poco de ellos…!- aseguró.

-E-Espera un poco… Todo esto es muy difícil de digerir- aseguró Roger- Aun estoy asimilando que Ryu está a salvo y que Luke tiene esa forma humana…- indicó, sujetándose la nariz- Además, la Voluntad del Fénix está en silencio. También debe estar asimilando todo esto- miró la gema de su cuello.

-V-Veamos… Dices que vienes del futuro, ¿verdad?- le preguntó Akari, a lo que la pelicafé asintió- ¿P-Puedes… viajar en el tiempo o algo así?-

-… No, pero seguí a Clocker por el portal. Ellos son los que pueden viajar por el tiempo y esas cosas, pero para eso necesitan esto- la joven sacó de su bolso un saco de cuero verde- Arena del Tiempo. Netsui se la quitó a Clocker mientras peleaba contra él. En cuanto descubra que está estancado en esta época por culpa de Netsui…- se burló, solo para avergonzarse al ver que volvía a hablar en tercera persona, haciendo que Akari reprimiera una risita.

-D-Dijiste que quieren matar a Luke, ¿verdad?- le preguntó Ryu a la pelicafé, la cual asintió, apenada- ¿Por qué? Luke, aunque sea Zodiaco, es imparcial, y no intervendría en este mundo- señaló, serio.

-… No por mucho… Pronto pasará algo que hará estremecer este mundo, y él estará involucrado- Netsui miró a Luke, el cual la miró, serio-… Todos ustedes, junto a los Siete Valientes- miró a los humanos-... Pronto este mundo volverá a entrar en guerra- informó, dejando quieto a Bob, a Roger, a Agatha y a Ryu.

-¿G-Guerra…?- murmuró Bob- ¿P-Por qué…? Moo fue derrotado, Zafirest está sellada… No lo entiendo…-

-… Sí, no hay enemigos visibles en este mundo…- le dijo Netsui, seria-… Pero, en las sombras de este mundo, están ocurriendo cosas que nadie ve… No será una guerra de monstruos contra humanos…- frunció el ceño, nerviosa- Una guerra liderada por humanos…- informó, asustando a los presentes.

Luke frunció el ceño, nervioso, dejando de asomarse por el árbol, mirando a la joven, desconfiado.

-… No digo mentiras, y lo sabes- le dijo Netsui, seria y preocupada- Aunque hayas tomado el nombre de Luke… Sigues siendo Zodiaco…- se le acercó, quedando frente a él-… Eres el ser creado del ADN de Moo y Zafirest… Aunque huyeras a otro mundo, eso no cambia que sigues teniendo un papel en este- le dijo, preocupada por él.

-¡¿C-Creado del…?!- se sorprendió Bob, sin habla, mientras que Roger, Agatha y Ryu miraban preocupados al pelinegro.

-…- Luke frunció el ceño, mirando los ojos puros de la joven frente a él-… De nuevo una guerra…- murmuró, serio.

Akari miró al grupo, sumamente preocupada…

… El mundo de Hare… El mundo por el cual Genki y sus amigos habían peleado por proteger…

… ¿Estaba en peligro…?

Se encontraba tan nerviosa y preocupada, que aún no podía sentirse contenta por haber llegado al mundo de Hare…

… Su amigo… Su compañero… ¿Estaría a salvo…?


El cielo anaranjado tomó un tono oscuro, indicando que había llegado la noche.

En esos momentos, el carruaje de Scarlett estaba estacionado entre unos árboles, siendo solo la luz de la fogata que iluminaba al grupo comerciante a mitad de la noche.

-¡Detente en este mismo instante, jovencita!-

Scarlett, quien estaba sentada frente a la fogata, disfrutando del fuego junto a Snowfall, ignoraba como, detrás suyo, Hare perseguía a una muy entusiasmada Aiko. La pequeña llevaba su pijama, pero esquivaba sin problemas a la liebre que trataba de ponerle su gorra de dormir.

-¡Chica, quieta!- Hare la agarró trastabillando, a lo que la pequeña, sin dejar de reírse, sacudía sus brazos y piernas a una gran velocidad- ¿Q-Qué te pasa?-

-Solo está contenta, Hare- le aseguró Snowfall, dormitando.

-T-Te creería si fuera así, pero mírala- Hare levantó a Aiko, quien no dejaba de reír y sacudir brazos y piernas- C-Creo que entró en modo berserker o algo así- confesó, confundido.

-Aiko, hazle caso a Hare. Ya es hora de que duermas- bostezó Scarlett.

-¡No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no~!- negó rápidamente la pequeña, sin dejar de moverse, lo cual hizo que Scarlett y Snowfall intercambiaran mirada, confundidas por su repentino entusiasmo.

-T-Tal vez un buen cuento le dé sueño…- suspiró Hare, comenzando a caminar al carruaje, pero parpadeó en blanco cuando la pequeña humana se le resbaló, emprendiendo la huida, sin dejar de reír- ¡AIKO!- la quedó mirando.

-¡No quiero dormir~! ¡Hora de jugar!- aseguró la niña, comenzando a dar brinquitos en el pasto, divertida por las cosquillas que sentían sus pies descalzos.

-¡A la cama!- se le abalanzó Hare, a lo que la pelinegra dio otro brinco, esquivando el derrape de la liebre- ¡Chicaaa!- la volvió a perseguir alrededor de la fogata, mientras las dos comerciantes que hacían guardia miraban el espectáculo, algo curiosas.

-Aiko no suele tener tanta energía a esta hora…- mencionó Scarlett, pensativa y confundida, mientras Snowfall bostezaba.

-¿Será el cambio de horario…?- la loba se restregó un ojo con su patita.

-¡D-Deja de ser tan entusiasta, chica!- Hare había logrado recapturar a la pequeña humana, aunque la tenía cabeza abajo, por lo que debía esquivar los pies descalzos de la niña, ya que aún no se quedaba quieta.

-¡Juguemos, juguemos~!- reía la pelinegra, ignorando estar boca abajo.

-E-Es hora de dormir…- trató de decirle Hare, solo para recibir una tierna patadita en la cara- ¡GHA!- se agarró la cara, adolorido, a lo que Aiko aterrizó limpiamente en el césped, para perplejidad de sus dos amigas.

-¡Punto~!- la pequeña se incorporó, con los brazos arriba, sumamente entusiasmada.

-N-No imites a Yuki…- la quedó mirando Scarlett, incómoda, a lo que Aiko ocultó las manitas, riendo por lo bajo.

-Ha-Hare, no creo que Aiko tenga tanta fuerza…- le señaló Snowfall a su amigo, quien estaba tirado en el piso, aun tapándose el rostro, adolorido.

-¡T-Te equivocas, chica…!- la miró Hare, con la marca del pie de la pequeña en el rostro- ¡Jovencita, ahora sí estás en problemas!- miró el lugar donde se suponía estaba la niña, pero no, no estaba- ¡¿EH?! ¡¿A- A dónde se fue ahora…?!- miró para todos lados, atónito.

-Ha-Hare…- cansada, Scarlett apuntó a los caballos, a lo que la liebre miró, para apreciar a Aiko encima del lomo de Negri, quien acababa de despertar al tener una tierna intrusa encima.

-¡N-No con los caballos!- Hare se agarró la cabeza- ¡Jovencita, baja de ahí en este instante!- se acercó a Negri, agarrando por debajo de las axilas a la niña, comenzando a bajarla…- Ahora jovencita...- pero no pudo decir más, porque Aiko se acababa de agarrar a la melena de Negri- ¡AIKO!-la quedó mirando, a lo que la niña sonrió, divertida.

-¡Quiero correr con Negri~!- sonrió la pequeña, tironeando la melena.

-¡N-No hagas eso, chica! ¡Para! ¡Suéltalo!- ordenó Hare, jalando a Aiko, pero ella no soltaba la melena del caballo, quien tenía los ojos cerrados, aguantando los tirones.

-Dejen que Negri duerma tranquilo- les pidió Snowfall, algo molesta.

-¡Es Aiko quien no lo suelta!- se defendió la liebre café, solo para recibir, sin querer, otra patada por parte de Aiko- ¡GHA!- se tiró al piso, sobándose el mentón, adolorido.

-¡Doble punto~!- sonrió Aiko, quien había quedado colgada a la melena de Negri, el cual la había quedado mirando.

-… S-Scarlett, necesito ayuda- imploró Hare, arrastrándose hacia la joven, adolorido.

-E-Está bien…- sonrió comprensiva Scarlett, y, colocando los dedos en la boca, silbó tres veces.

Ante el silbido, Negri levantó las orejas, y, con cuidado, se levantó, ignorando como Aiko quedó colgada a su melena al no soltarlo. Sin problemas, el caballo negro caminó a la fogata, deteniéndose junto a Scarlett, quien, sin problemas, sujetó a Aiko, por lo que la pequeña soltó la melena, quedando sentada en las piernas de la joven.

-¡¿C-Cómo hiciste eso?!- la quedó mirando Hare, mientras la joven acariciaba el mentón a Negri.

-Son los comandos- sonrió Snowfall, observando como Aiko, en el regazo de Scarlett, no dejaba de sacudir sus piernas, indicando que quería salir de ahí- Dos silbidos y se acercará Yeni; y tres, Negri- señaló.

-A-Ajá…- parpadeó Hare, sentándose, sorprendido.

-Vamos, Aiko, es hora de dormir- le sonrió Scarlett a la niña, colocándole el gorro de lana del pijama.

-¡NOP~!- negó sonriendo la pequeña, con sus ojos puros brillando de emoción- ¡A JUGAR~!- trató de levantarse, pero la joven la sostuvo de inmediato, aunque eso no le impidió sacudir piernas y brazos de una tierna pero entusiasta manera.

-R-Realmente tiene bastante energía…- parpadeó Scarlett, sorprendida.

-¡¿VEN?!- señaló Hare.

-¿Mm?- la nariz café de Snowfall se movió levemente al detectar un curioso aroma- ¿E-Esto es?- parpadeó, y comenzó a olfatear el rostro de la niña, quien comenzó a reírse tiernamente por los bigotes de su amiga- ¿Eh?- parpadeó de nuevo, sorprendida.

-¿Qué pasa, Snowfall?- se extrañó Scarlett, mientras Hare se les acercaba gateando, curioso.

-¿A-Acaso…?- la loba lamió la mejilla de la niña, haciéndola reír aún más.

-¡Jijijijiji!- sonrió contenta Aiko.

-¿D-Dulce?- se confundió Snowfall- ¡¿C-Comiste azúcar, Aiko?!- reaccionó.

-¡¿EH?!- la miraron Scarlett y Hare.

-¡¿C-Cuándo…?! ¡A-Aiko, te he prohibido comer dulces a esta hora!- le indicó Scarlett a la niña, pero esta no paraba de reír.

-E-Entonces, ¿tiene alta el azúcar?- se quedó perplejo Hare, comenzando a comprender…

… Cuando los niños, humanos o monstruos, comían demasiados dulces, la energía de estos se disparaba por mil… y si comían en la noche… Sería prácticamente imposible que pegaran el ojo….

-¡Hare!- Scarlett miró molesta al monstruo, sobresaltándolo sobremanera- ¡Te dije que no le debías dar azúcar en la noche!- lo retó.

-¡T-Te juro por mi bolsa de oro que no lo hice!- jadeó asustado Hare, levantando una mano y haciendo con la otra una cruz en el pecho- He-He tratado de hacerla dormir pero apenas pude ponerle el pijama. N-No sé en qué momento pudo comer dulce-

-E-El problema es cuánto- aseguró Scarlett, deprimida- A Aiko se le sube demasiado rápido el azúcar en la sangre si come más porciones de las que debe- le dijo, mirando a la niña, quien no dejaba de sacudirse y de reír- D-Después de esto dormirá prácticamente medio día, pero hasta entonces…-suspiró.

-¡¿C-Cómo?! ¡¿V-Va a estar toda la noche así?!- la quedó mirando Hare, espantado, a lo que joven y la loba asintieron, deprimidas- ¡¿C-Cómo llegamos a esto?!- se agarró la cabeza.

-¡Quiero jugar~! ¡Saltar como sapito~¡ ¡Correr junto a Negri y Yeni! ¡Volar como Ónix~!- sonreía Aiko, sacudiendo brazos y piernas, alegre.

- A-Aiko, chica. M-Mantén la calma, ¿sí?- le pidió Hare a la niña, pero se acercó lo suficiente para recibir, por accidente, un tierno puñetazo de la niña en plena cara- ¡GHA!-

-M-Mejor no te le acerques…- le sugirió Snowfall, mirando apenada como Hare volvía a tirarse al piso, tapándose nuevamente el rostro.

-¡Por todos los monstruos, Aiko! ¡Tienes demasiada fuerza!- le reclamó Hare, incorporándose con la marca del puñito en la cara, recibiendo simplemente una traviesa sonrisa por parte de la niña.

-P-Pero, ¿de dónde sacó los dulces?- se preguntó Snowfall, moviendo la cola, curiosa.

-Hare, ¿no habías comprado unos en Iron Ore?- lo quedó mirado Scarlett, sin soltar a la pequeña bolita de azúcar.

-S-Sí, pero los dejé en las cajas de arriba. Y le he dado uno por día a la chica- se defendió Hare, dándose toques en la nariz, que había quedado roja por tantos tiernos golpecitos que había recibido.

-¿Eh? ¿Qué pasa?- escucharon, por lo que miraron a Yuki, quien acababa de salir del carruaje, con una bolsa de papel café en mano.

-E-Es Aiko. S-Se le subió el azúcar y no sabemos qué hacer…- confesó Snowfall.

-¡YUKI~!- se alegró Aiko, soltándose de Scarlett y dando brincos hacia la liebre blanca- ¡Yuki~, Yuki~, Yuki~!- se le tiró encima, pegándose a su cintura.

-¡¿Q-Qué estás haciendo?! ¡Te he dicho que no te me pegues como lapa!- gruñó Yuki, tratando de quitarse a la niña de encima, sin resultado.

-¡M-Más cuidado, doncella!- se alarmó Hare, acercándose…

… Pero, como los demás, se quedó en blanco al ver que Yuki sacaba algo de la bolsa y se lo metía en la boca a la pequeña…

Aiko parpadeó, y comenzó a masticar lentamente, para después sonreír, sumamente contenta, soltando a Yuki y poniendo las manos en las mejillas, disfrutando del sabor de lo que tenía en su boquita.

Hare, Scarlett y Snowfall se quedaron en blanco.

-… D-Doncella…- la quedó mirando Hare, mientras la liebre sacaba otro dulce de la bolsa, y lo masticaba sin problemas- ¿F-Fuiste tú…?-

-¿Mm?- parpadeó Yuki, sin dejar de masticar.

-¡¿FUISTE TÚ QUIEN TUVO LA BRILLANTE IDEA DE DARLE UN DULCE A AIKO?!- la comenzó a sacudir Hare.

-¡¿Q-Qué problema tienes?!- Yuki le dio un cabezazo, suficiente para que el macho la soltara- ¡Y no me culpes! ¡Aiko comenzó a hostigarme y pedir y pedir y pedir y pedir otro dulce, así que solo le di unos cuantos!-se defendió, cruzándose de brazos.

-¿U-Unos cuantos?- Snowfall se quedó mirando como Aiko volvía a correr, aunque esta vez en círculos, sin dejar de reír y reír.

-¿P-Por qué no entienden que cuando prohíbo algo para Aiko, no es por mala, sino porque es lo correcto?- se lamentó Scarlett, tapándose el rostro, apenada.

-N-No es… para tanto…- murmuró Yuki, comenzando a sentirse incomoda por la situación.

-¡OBSERVALA Y DIME LO QUE VES!-Hare le señaló a Aiko, a lo que la liebre blanca hizo una mueca, incómoda y apenada.

-¡S-Solo fueron unos cuantos…! ¡Ónix sí que fue glotón!- se defendió Yuki, amurrada.

-¡¿AH?!- la quedaron mirando los presentes.

-¡¿L-Le diste al lagartucho…?!- Hare se agarró la cabeza, horrorizado.

Entonces, algo salió disparado del carruaje, haciendo un agujero en el techo, para sorpresa de los comerciantes.

-¡DULCEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE~!- Ónix salió disparado contra los árboles, comenzando a chocar entre ellos sin ningún problema, causando un curioso sonido cada vez que chocaba con uno.

-¡O-Ónix, detente!- trató de detenerlo Scarlett.

-¿S-Se le subió… el azúcar…?- parpadeó perpleja Snowfall.

-Es demasiado débil- bufó Yuki, acercándose y masticando un dulce, mientras Hare levantaba a Aiko, quien no paraba de sacudirse con gran entusiasmo- ¿Uno?- le ofreció a la loba, dejándola perpleja.

-Y-Yuki, no es el momento- suspiró su amiga.

-¡No seas tan exigente! Además, son de extracto de zanahoria, y no están tan mal- aseguró la liebre blanca.

Aquello hizo que las orejas de Hare se levantaran de golpe, haciendo parpadear a Aiko por el ruido que hicieron, comenzando a reír, divertida.

-B-Bueno…- algo curiosa, Snowfall comió el que la liebre le ofreció…

… Solo para abrir los ojos por completo, y escupir el dulce, asqueada.

-¡S-SNOWFALL!- se ofendió Yuki, mientras la loba tosía.

-¡E-Eso no es dulce…!- tosió Snowfall, asqueada- ¡Q-Que asco…! ¡E-Es licor!- sintió un escalofrío, asqueada.

-¡¿AH?! ¡No, es dulce sabor zanahoria! ¡No es licor!- aseguró Yuki.

-… Yuki…- escuchó, quedándose quieta, por lo que se volteó lentamente, para ver que Hare, con una entusiasmada Aiko en brazos, la había quedado mirando-… Sacaste esa bolsa de dulces de la caja de arriba, ¿verdad?-

-S-Sí. Aiko me dijo que los dulces que le compraste estaban ahí…- parpadeó Yuki, incomoda.

-… Dos bolsas…- murmuró Hare, soltando a Aiko, quien aterrizó sin problemas- Yuki, habían dos bolsas en esa caja- se acercó a la liebre blanca, quien hizo una mueca, nerviosa- Una, con los dulces de diferentes sabores para darle a Aiko y a Worm al menos una vez por día- le indicó- Y la otra, tenía MIS dulces con licor de zanahoria-

-¡¿AH?!- lo quedó mirando Yuki, estupefacta- ¡¿POR QUÉ NO LES PUSISTE ETIQUETA, TARADO?!-

-¡HAS ESTADO COMIENDO DE MIS DULCES TODO ESTE RATO…! ¡¿Y SOLO RECIÉN TE DAS CUENTA DE QUE TIENEN LICOR?!- la calló Hare, haciéndole bajar las orejas- ¡¿Y POR QUÉ DEBERÍA PONERLES ETIQUETAS, SIN SON MIS COSAS Y TÚ NO DEBERÍAS METERTE EN MIS COSAS?!- pataleó Hare, ya que eso era aquello que no perdonaba… que se metieran en sus cosas.

-B-Bueno…- murmuró Yuki, con un tierno tic en la oreja.

-¡AHORA SÉ QUE NO SOLO SE LE SUBIÓ EL AZÚCAR A LA CHICA, SINO QUE TAMBIÉN ME LA EMBORRACHASTE!- le recriminó Hare, haciendo que Yuki sintiera que se encogía de la vergüenza.

-… Hic…- hipó Aiko, quien dejó de saltar al hipar, curiosa.

Ante eso, los tres monstruos presentes la quedaron mirando.

-Jiji- sonrió Aiko, traviesa.

-¡YUKI!- la miró Hare, enfadado, a lo que la liebre cerró los ojos bajando las orejas, avergonzada.

-¡Ónix, detente por favor!- Scarlett aun intentaba detener al proyectil negro conocido como Ónix.

-A-Augh…- escuchó Snowfall, por lo que miró el carruaje, para ver asomado a Worm, algo azul- N-No coman los dulces de Hare… S-Se echaron a perder…- gimoteó, asqueado.

-¡¿L-Le diste a WORM?!-la quedó mirando Snowfall, a lo que Yuki se tapó el rostro con la bolsa de dulce, sin saber cómo defenderse.

-¡DONCELLA!-estalló Hare.

Aiko, simplemente, sonrió, sumamente entretenida.


¡ValeNova! Sip, el grupo merecía descansar un poco y pasarla bien, después de todo lo pasado^^' ¡Sí, Scarlett da mucho miedo cuando se enoja X'D! Veremos más sobre la curiosa relación entre Scarlett y Senzo, te lo aseguro x3 ¿El castigo que le dio Yuki a Scarlett? Después del festival, la liebre blanca le dio uno de sus sermones que duran al menos una hora, a la pobre y cansada Scarlett. Hare se lo permitió, ya que también estaba molesto de que su amiga se "hubiera escapado" con el tonto de Senzo X'D

ooooo

¡NovaStarPrime! ¡Tu comentario me mató X'D! ¡Tienes razón, a Yuki le vendría como anillo al dedo la canción de Megara de Hércules X'D!

ooooo

¡takedigi! También extrañaba los momentos padre-hija de Hare y Aiko. Encuentro super tierno que la niña ahora tenga una risa similar a la de la liebre x3. Y tal parece que el cap anterior te dejó muy impresionado y emocionado con la nueva información... Y sé que este cap fue una bomba más fuerte^^'

ooooo

¡Bien, lectores! ¡Espero hayan disfrutado del capitulo!

Como habrán visto, sucedieron varias cosas: la aparición de este personaje "Zodiaco" y Ryu, miembros del grupo de Agatha y Roger; la aparición de estos cuatro monstruos del futuro, junto con la curiosa cazarecompenza, "Netsui..."

Y, lo más importante, Agatha, Roger, Akari y Bob ahora están en el mundo de los monstruos cibernéticos... ¿Qué impacto tendrán...?

... yyyyy, estoy muuuy segura que mis lectores de "Proyecto Iluminati" tendrán muuuchas preguntas, ya que "Zodiaco", o "Luke", aparece en esa historia, junto con la presencia de Ryu, o "Ryudamon" ;)

Lectores, los que han leído todas mis historias en fanfiction, saben muy bien que me gusta conectarlas... y este cap ha sido una de las mayores conexiones. Solo espero no enredar a los lectores que no han leído "Proyecto Iluminati", así que trataré de no confundirlos y hacer la lectura más amena con estos nuevos personajes incluidos...

Ah, y descubrimos que Yuki tiene resistencia al alcohol... pero Ónix no^^'.

Y sip, Aiko estará despierta toda la noche por el golpe de azúcar y el poco alcohol que comió... Será una noche muy pesada para Hare, el padre soltero^^'

Espero que les haya gustado este cap x3.

¡Próximo episodio: Contratiempos…!

¡Gracias por leer, y no olviden comentar X3!

Pd: disculpen cualquier error ortográfico^^'

Pd2: ¡No olviden colocar en sus comentarios a los personajes que quieran que participen en la votación!

Pd3: ¡agradezco a takedigi-mi beta-reader- las correcciones del cap XD!

Pd4: ¡Y SE ME CUIDAN! ¡Hay que mantenerse fuertes con la situación mundial actual! ¡No confiarse y solo salir de casa cuando es sumamente necesario!

¡Nos leemos!