Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. Esta historia está hecha para entretener y no otros fines.


XXVI.

El taconeo de la mujer hizo que las personas que estaban fuera del edificio de Ouroboros giraran sus cuellos para encontrar a la mujer que realizaba semejante escándalo. Los chicos estaban completamente embelesados al notar la belleza de la dama que caminaba como si fuera una diva, aquel vestido negro le llegaba más arriba de las rodillas. Llevaba una chamarra de piel roja y un abanico del mismo color, los hombres quedaron prendidos porque era difícil ver el color de sus ojos con esas enormes gafas oscuras que llevaba. Mientras las mujeres resoplaban al ver que sus compañeros estaban perdidos en los encantos de la señora, porque eso era la mujer, una señora de unos años aproximadamente. Odiaban que tuviese una excelente figura e incluso se viera mejor que ellas, su atuendo era juvenil y provocados, aborrecían que sus botas lucieran hermosas con todo ese conjunto.

Aquella seguridad era de envidiarse pues sin poder ver la mirada que les regalaba, ya sabían que era de superioridad. Estaba riéndose de ellas, diciendo de una manera soberbia que ella era más hermosa que todas las trabajadoras del lugar. Ahora ¿realmente sería ese el verdadero color de su cabello? Aquel verde era exótico, pero dudaban que fuera el color real, ese ya sería un abuso por parte de los dioses. Ninguna mujer podía ser tan bella como esa señora, las chicas se miraron en complicidad para comerse a la mujer internamente. La aborrecían con todo su ser, sonrieron al darse cuenta de que era una cougar, casi lo secretaba por sus poros.

—Disculpen— se detuvo.

Las chicas se quedaron frías al darse cuenta de que la mujer las había sorprendido en la movida, les iba a reclamar su falta de respeto y educación para con las personas mayores. No era su culpa, la mujer estaba a la caza de los jovencitos, ellas lo sabían, sin embargo, las palabras no se pudieron hacer camino por su boca. La miraban con cierta intriga, esperaban que la señora comenzara el ataque y en ese momento se les ocurriría algo para responder a los embates de la mujer.

—¿En qué podemos ayudarle? — se apresuró un chico.

—Busco al señor Tenoh.

—¡Al presidente Tenoh! — gritaron las mujeres.

—Sí, busco a ese muchachito— cortó de tajo la comunicación con ellas y miró al chico que se dignó en responderle.

No podía ser posible, el señor Tenoh no podía caer ante las garras de una mujer mayor, a leguas se le notaba que jugaba con el corazón de los chicos con los que se acostaba. ¿Dónde estaba la mujer morena que lo visitaba con regularidad? Esa mujer era una mejor candidata para ser su esposa que la cougar con la que salía. Lo dejaría en la calle, seguramente salía con el inocente joven por su dinero. Tenoh era un gran sujeto y las chicas estaban seguras de que nunca le negaría algo a su pareja en turno, por esa razón cuidaban celosamente de su jefe.

Mientras estos pensamientos se alojaban en la mente de las chicas, Esmeralda simplemente se limitó a observar al chico que le pedía que lo acompañara a la recepción del edificio. Decía que él mismo avisaría a Teno de que ella estaba esperándolo en lo cómodos sillones que tenían en el lugar. ¿Realmente era tan importante? No estaba segura de que el chico fuera el CEO de esa inmobiliaria, pero bueno, de ser cierto limaría asperezas con su pequeñita.

Suelta a mi hija— se recordó gritándole a ese muchacho hace unos días mientras abrazaba a Michiru.

Madre entiende que yo amo a Haruka.

Ningún tipejo como usted es digno de mi niña— intentó separarlos.

Señora Kaioh— él se separó de su pequeña Michiru —. Mi intención no es saltar su autoridad o bendición para poder estar con su hija, me encantaría charlar con usted de una manera civilizada y de esa forma expresarle mi compromiso con Michiru.

Ni crea que eso sucederá.

Espero que me pueda dar una oportunidad— se llevó la mano a su pantalón —. Yo no quiero obligarla a nada, no recuerdo si ya le había dado mi tarjeta de presentación. Pero en ella encontrará mis números telefónicos y la dirección de mi oficina, vaya cuando quiera que hablemos de este tema.

Qué niño— arrebató la tarjeta —. Ni creas que eso ocurrirá.

No dejaré de ver a Michiru, se lo aseguro.

Estaba aliviada de recordar esas cosas mientras caminaba a los sillones del lugar, el muchacho estaba hablando con los recepcionistas, que parecían estarse negando a dejar subir a la mujer. Él realmente quería quedar bien con alguien, estaba segura de que todo el espectáculo que estaba dando era para llamar su atención. Le encantaba levantar pasiones en los jóvenes de esos días, eso le hacía saber que no era una mujer fea y le subía la autoestima que Mamoru le había robado hace años. Pobre mediocre, se fue porque no supo complacerla y mucho menos amar al fruto de ese amor, no pensaría más en ese cobarde. Dejaría que el chico siguiera peleando y quizá le daría su número para poder ir a tomar una copa esa noche.

—No se preocupe señora, yo iré por el presidente Tenoh.

—No tengo cita con él— comentó.

—Pero estoy seguro de que él la espera, de otra manera no estaría tan segura de venir sin cita.

—Tiene toda la razón, vaya por él y dígale que Kaioh Esmeralda necesita verlo.

—Sí.

Así la mujer pudo ver al chiquillo correr de vuelta para pasar los torniquetes del lugar, estaba demasiado animado y supo que esa presa ya era suya. Una noche con un niño no estaba mal, después de todo hacía mucho tiempo que no se acostaba con alguien unos años más joven que ella. Miró a su izquierda, las chicas que dieron el grito en el cielo al saber a quien visitaba estaban cuchicheando cosas, seguramente la criticaban. Pobres tontas, si supieran que estaba allí para hablar del futuro de su hija, no la estarían criticando como si nada.

De nuevo sus ojos se enfocaron en el pasillo donde estaban los elevadores, estaba segura de que Tenoh le mentía, no podía ser real que fuera un millonario a esa edad.

¿Hablarás son Michiru? — dijo con severidad a Makoto.

Señora Kaioh, no me corresponde tener ese tipo de charla con Michi. Usted sabe que ama a ese agente inmobiliario y si ella está feliz con él, yo no puedo cuestionarla. Haruka hace que Michiru esté lejos de la bebida, eso para mí es algo positivo y usted debería de estar feliz también.

No digo que eso no me agrade hija, pero sabes que busco lo mejor para Michiru y no creo que ese tal Haruka sea el indicado para ella.

¿No cree que esa es decisión de Michi?

Makoto— dijo con seriedad.

¿Qué?

Michiru piensa con lo que tenemos entre las piernas, no con la cabeza y sí el muchacho ese es muy guapo y todo. Simplemente sé que no es el indicado para ella, mira esta tarjeta de presentación— le enseñó las cosas —. Este niño dice mucho de sí mismo con una tarjeta tan sencilla como esta, se nota que no tiene una visión a futuro de las cosas… Además, ¿qué es eso de CEO?

Significa que Haruka es el dueño de esa compañía de bienes raíces.

¿Dueño?

Sí.

O sea… ¿Haruka tiene dinero?

Makoto la miró burlonamente, cosa que Esmeralda no tomó a mal pues de todas las amigas de su hija, la castaña era la que mejor le caía. Siempre procuraba a Michiru como si fuera una hermana mayor, por un tiempo Esmeralda llegó a creer que Makoto era lesbiana, pero la chica se molestó con la mera sugerencia. Un simple "no quiero depender de un hombre, sino de mí" hizo que Esmeralda la respetara.

Luego de un tiempo le conoció a varios novios, estaba segura de que Michiru estaba celosa de su amiga por llevar una mejor relación que con ella. Esmeralda siempre le dijo que esperaba que fuera como Makoto y no volviera a hacer tonterías y dejarse envolver por palabras bonitas.

Señora Kaioh, lo importante no es el dinero, sino que amen a Michi.

Sí claro.

¿Tenía razón Makoto en esas cosas? Posiblemente no exageraba al decirle que lo importante no era el dinero, sino ser amada. Si Mamoru la hubiera amado, no habría salido corriendo de la responsabilidad que tenían en las manos, la pequeña Michiru no se merecía ser olvidada por su padre y al parecer ella la estaba presionando para salir con personas a las que ella no amaría. Seguramente escaparía de todas las responsabilidades que pudiera tener con el hombre que Esmeralda le escogiera y sería como su padre, una cobarde.

Pero ella sabía que deseaba lo mejor para su pequeña Michiru, a pesar de todo ella siempre procuró que la niña tuviera lo mejor y en su momento eso la llevó a hacer que se dedicara a la actuación. Hoy por hoy Michiru le reclamaba hacer que se dedicara a ello, no entendió que hizo que Michiru despreciara tanto al mundo de la farándula, pero su hija era una rebelde caprichosa. Seguramente se desesperó al no tener mejores papeles, pero así es la vida, si no te esfuerzas, no logras nada.

—Señora Kaioh— aquella voz interrumpió sus pensamientos.

—Señor Tenoh, ¿cómo está su día?

—Perfecto— respondió con una gran amabilidad —. Espero que el suyo sea mejor que el mío.

—¿Qué hay mejor que perfecto?

—¿Mega perfecto? — dijo con duda.

Esmeralda simplemente negó unos instantes con su cabeza, ese muchacho era muy torpe para hablar con una mujer. Seguramente era virgen y había quedado enamorado de la hermosura de su hija. Eso le agradaba, un chico guapo que era puro de corazón y que sin saberlo se sentía feo, pobre, debía tener confianza en él.

—Dijo que deseaba charlar conmigo sobre el tema de mi hija.

—Sí, hace poco le dije a Michiru que me dejara ir a su casa para poder tener la charla con usted. Estaba cansándome de esperar y no quiero que piense que mis intenciones con su hija son meramente carnales yo…

—Sabe, estaba pensando en decirle que habláramos en su oficina y me di cuenta de un detalle.

El chico simplemente levantó una ceja, Esmeralda supuso que estaba extrañado de su amabilidad. Pero bueno, debía de saber si ese agente inmobiliario realmente era la persona que decía ser.

—¿Qué detalle? — dudo en hablar.

—Debe de estar muy ocupado con el trabajo, es mejor que hablemos después de su horario laboral.

—No, si es por Michiru, tengo todo el tiempo del mundo.

—Ya veremos señor Tenoh.

—Podemos ir a comer si usted lo prefiere.

—Dedícate a trabajar y lo mejor será vernos para la cena. ¿Tienes dónde apuntar mi número de celular?

Dijo Esmeralda quitando de su rostro un mechón de cabello que se le había desacomodado, Haruka simplemente la miró un poco contrariada y afirmó en un sólido gesto con la cabeza. ¿Acaso la madre de Michiru no sabía utilizar un celular? Es más, podía darle su cuenta de LINE con el simple código QR, no había mucho conflicto con ese tipo de cosas, pero al parecer a la madre de Michiru le encantaba generar drama de la nada.

—¿Qué esperas para tomar mis datos? — reclamó.

—¿Tiene LINE?

—Claro que tengo esa aplicación de mensajería, ¿quién crees que soy? Tampoco soy una anciana si eso es lo que intentas dar a entender muchacho.

—Para nada señora, es que puedo escanear su código QR y así la puedo tener dentro de mis contactos. Le puedo escribir para ponerme de acuerdo con usted respecto a la hora en que debo de pasar por usted a su domicilio e ir a cenar. Es más, dígame qué comida se le antoja y podremos ir a cenar lo que usted desea.

—Ise Sueyoshi— exclamó Esmeralda.

Haruka simplemente miró la sonrisa de la madre de Michiru aparecer, en ese momento ella entendió que era una prueba de la mujer. Aquel lugar se encontraba en el edificio Mizuno y estaba algo escondido, se encontraba dentro del barrio de Minato. A lo mejor Esmeralda realmente deseaba saber si ella no le mentía respecto a su puesto en la empresa, por eso le pedía ir a un lugar donde los platos por persona estaban entre los 10,000 y 13,000 yenes. Comparado a lo que gastaba con Seiya y los Tsukino, la cena con la madre de Michiru le saldría barata, así que en ese momento comenzó a buscar el teléfono del lugar.

—¿A qué hora le apetece ir a cenar?

—Temprano señor Tenoh.

—¿Las ocho de la noche le parece bien?

—Nueve.

—De acuerdo, así puedo ponerme presentable para nuestra cita— volvió a sonreír.

—Excelente.

Luego esperando a que el rubio pusiera una cara de terror se quedó unos segundos más para comprobar que él hiciera la reservación. Cosa que el muchacho no tardó en hacer, lo observó pararse lo más derecho posible y comenzó a hablar con alguien. Tenoh estaba dando sus datos y exigiendo un lugar cómodo para él y su acompañante. Luego se quedó pensando unos instantes y llevó su mano izquierda a su mentón para jugar con él. ¿Había dicho que necesitaba una botella de su mejor vino y champaña? No era cierto que se fuera a gastar una fortuna para quedar bien con ella.

Haruka estaba sonriendo, como si la persona con la que hablaba estuviera frente a él, las cosas se estaban saliendo de control. El chico hacía una caravana de reverencias, cosa graciosa en ese instante y luego de eso colgó para poder estar frente a ella.

—Listo, la reservación está a mi nombre y realmente debemos llegar unos 20 minutos antes.

—Perfecto señor Tenoh, ahora debo de retirarme. Si me disculpa, es mejor ir preparando la ropa que usaré con usted en nuestra cena para hablar sobre mi Mochi.

—Antes de terminar con tan agradable visita, ¿puede darme su contacto en LINE?

—Es cierto — rio — ¿Cómo pude olvidar ese detalle? No podrá llamarme o pasar por mí si no le doy mis datos. Disculpe señor Tenoh.

—No se preocupe.

De esa manera Haruka pudo conseguir el contacto de la madre de su novia. Sí, la mujer estaba impresionada con sus habilidades para intentar complacerla, pero esa tarea no sería fácil y menos sabiendo la clase de personalidad que se cargaba la madre de Michiru. Esperaba no tener los mismos problemas que tuvo en su primera cita con la fotógrafa, en ese momento Haruka pudo recordar algo.

—¡Oh no! Michiru me matará cuando se entere que salí con su madre.


La tarde estaba perfecta para que saliera a tomar un par de cervezas, solamente un par de ellas pues no tenía la necesidad de embriagarse. Estaba cansada de que la gente pensara que no podía controlar su manera de beber, pero les demostraría que ella podría hacerlo y no por lo que hablaban, sino porque no quería morir de cirrosis o algo parecido.

Las personas que la reconocían secreteaban a sus espaldas, Michiru estaba a nada de perder la paciencia, pero recordó que Haruka le había comentado que en cuanto saliera el reportaje de Taiki todo cambiaría. Sonrió para sí, no entendía la confianza que la rubia tenía para asegurar las cosas que no pasaban y al mismo tiempo la contagiaba con esperanza al saber que pronto las cosas cambiarían para bien.

—Mira es Mochi— decía una señora mayor.

—Yo pensé que por culpa del alcohol se vería peor.

—No, porque se conserva gracias a él.

Haría oídos sordos, un par de ancianas no le cambiarían el humor que tenía y estaba de buenas. En algún momento esas mujeres tirarían su veneno a otras personas, así que ignorar aquellas palabras sería la prueba de que estaba cambiando. Estaban celosas de su belleza y no podía hacer mucho por ellas, permanecería sentada en espera de Setsuna que le tenía noticias sobre el tipo que la acosaba.

—Debí escoger otro lugar y no sentarme bajo los rayos del sol— se quejó.

Otra vez ese imponente sol le recordaba que la mejor manera de refrescarse eran un par de cervezas. Una muy fría que al momento de ser destapada sacara ese pequeño vapor representativo de que estaba lista para ser bebida. Que al momento de servirse en un tarro comenzara a sudar al asesinarlo lentamente. Tanto estaba imaginando tener su bebida preferida entre sus manos que su boca se comenzó a hacer agua, un par de cervezas, eso era lo único que necesitaba en ese instante.

—Michiru— interrumpió Setsuna.

—Ey, ¿cómo estás?

—Al parecer mejor que tú.

Michiru adoptó una actitud seria al escuchar a la morena, estaba claro que había notado sus ganas de tomar algo de alcohol. Cerró los ojos y negó levemente, no era culpa de Setsuna, sino de ella pues no podía contra esas ganas.

—¿Podemos ir a sentarnos a un lugar con sombra?

—Sí, camino al parque me topé con un señor que vende helados ¿no deseas uno?

—No, la verdad es que no deseo un helado.

Setsuna suspiró unos instantes y se quedó viendo a la nada, sería difícil ayudar a Michiru si tenía la mente en otros asuntos. Esperó a que la chica se levantara de la banca en la que se encontraban y caminaron a otra que estaba bajo un árbol. Necesitaba ayudar a Haruka y a esa chica de las garras de Mamoru, estaba segura de que cuando le comentara que no tenía pistas respecto a lo que él planeaba se molestaría. ¿Quién no lo haría? Ya habían quedado de acuerdo en que ella se iría a investigar las cosas que se les hacían extrañas por parte del hombre, sin embargo, Setsuna no había tenido la oportunidad de entender lo que había sucedido cuando Haruka se molestó con ella.

—¿Y bien? Sabes qué planea tu amigo.

—No es mi amigo— se molestó.

—¿Pero aves algo?

—No.

Michiru refunfuñó unos segundos al enterarse de la respuesta de Setsuna, ¿no se suponía que investigaría lo que ese mequetrefe planeaba? Al parecer se había pasado los días en la flojera y sin ninguna motivación por ayudarlas. Después de todo Michiru le había ganado el amor de Haruka, seguramente no tenía intenciones de ayudarles y todo por culpa de los malditos celos. Meioh era una desgraciada que no serviría de nada, es más a quien estaba ayudando era al mismo sujeto ese que la había intentado separar de Haruka. No dejaría que las personas le arrebataran la felicidad que había creado. Si el mundo intentaba separarlas, Michiru pelearía duro para estar con Haruka por la eternidad y la tal Setsuna se podía ir al diablo.

—Pensé que tú…

—Espera Michiru, reconozco esa mirada de desconfianza y molestia, lo entiendo. Pero quiero que sepas que a pesar de que no descubrí lo que él planea. Sé que desea manipular a Haruka, él mismo me comentó que haría lo posible para que me alejara de ella. Además de que dice que no hará nada que te separe de Haruka, lo que me parece una incongruencia de su parte. ¿Para qué lo quiso hacer al principio si sabía que Haruka no me amaba? Era obvio que lo que siente por ti era más fuerte que otro sentimiento romántico que pudo tener.

—De hecho, es cierto— analizó la fotógrafa —. Ahora no desea separarme de Haruka y ue lo contrario a lo que me dijo. A mí me comentó que sentía culpa contigo, porque conocía tus sentimientos por Haruka. Era como si él se responsabilizara de que ella y yo nos conociéramos. Insinuó que Haruka no podría sentirse realmente atraída a mí porque soy una borracha y demás defectos que estoy consciente que tengo. Por eso deseaba volver a juntarlas, parecía que decía que ustedes fueron novias o algo.

—Mientras que a mí me dice que no dejará que te separes de Haruka porque se dio cuenta de que ustedes se aman demasiado. Que a partir de este momento trabajará en que su relación sea sólida. También me advirtió que haría que Haruka se aleje de mí… Como socia claro— dijo de la nada —. No me quiere cerca de ustedes.

—Extraño.

—Divide y vencerás.

—Sigue siendo raro Setsuna.

—Y eso me preocupa.

—La verdad es que no entiendo a dónde quiere llegar.

Ambas chicas se miraban como intentando resolver el misterio que ese hombre planteaba, Setsuna se sentía terrible con Michiru. Ella sabía que era su padre y si le comentaba ese detalle a Michiru seguramente estaría de su lado, cosa que sería un terrible error para la chica de ojos granate. La cuestión aquí era hacer que Mamoru creara desconfianza, él confesaba partes de la verdad, por ejemplo, lo que hizo con Haruka del futuro. A ella le dijo que era el padre de Michiru y por eso se ganó su confianza, pero no ocurriría lo mismo con Michiru. No al menos desde el punto de vista del sujeto que tenía miedo de enfrentar a su hija. Mientras que para Setsuna el panorama de Chiba no estaba tan oscura, sabía que Michiru en el fondo deseaba conocer a su padre y esa misma necesidad de ser aceptada por el tipo que la abandonó le daba una ventaja

Debía ser astuta como Mamoru, debía decirle una verdad al menos a medias. Haruka aún no le decía que podía viajar en el tiempo, Setsuna tampoco lo haría. ¿Cuál era su mejor chance para ganarse la confianza de la chica Kaioh? Tenía una respuesta, no estaba tan segura de si era lo mejor o si funcionase, pero debía intentarlo.

—Michiru, necesito que confíes en mí y en que realmente quiero ayudarte a que ese hombre no envenene a Haruka.

—¿Qué ocurre Setsuna?

—Verás…

—¿Qué?

—El día que nos vimos en ese restaurante que solamente abre a la media noche dijimos que pelearíamos por Haruka ¿no? — Michiru afirmó — Lo que no te dije fue que en realidad no tenía intenciones de hacerlo porque para mí era claro que Haruka estaba completamente enamorada de ti. Al saber que habían terminado contraté a un detective privado— mintió —. Él me comunicó que tu madre tenía intenciones de emparejarte con alguien, ya tenía a un candidato para presentarte.

—Taiki.

—No, te iba a presentar a un chico llamado Shoei— interrumpió el chico.

—¿Qué dices? — Michiru estaba sorprendida.

—No iba a permitir que el corazón de Haruka se rompiera, me dio miedo que te enamorases de ese chico. Es un buen partido, es un ingeniero increíble y con excelente reputación. Su familia es de las más queridas en Tokio, es un filántropo empedernido. Además…

—En resumen, es el tipo perfecto— Taiki interrumpió a Setsuna.

—¿Qué? — Michiru no parecía entender.

—Setsuna estaba muy preocupada de que realmente hicieras clic con ese sujeto, por azares del destino mi madre y la señora Tamori son excelentes amigas. Setsuna me había compartido la preocupación que tenía porque el corazón de Tenoh resultara lastimado y cuando me platicó sobre Misaki… Qué mujer tan pedante— dijo quitado de la pena —. Lo siento, me salí por la tangente. Al decirme el nombre de las Tamori le dije que yo podía ayudarla y me ofrecí a que mi madre le hablara de mí a su amiga, por ende, ella le hablaría a tu madre de mí.

—Me pareció una excelente idea, tu madre desea que sigas en el medio del espectáculo, según lo que la madre de Misaki le comentaba a la de Taiki.

—Era la carnada perfecta y de paso las ayudaríamos a continuar ese amor. Porque me lo has dicho muchas veces Michiru, amas a Haruka. No dudo que ese tipo pudo ser un sujeto increíble del que te podrías enamorar, pero estoy seguro de que no sería con la misma intensidad con la que amas a Tenoh.

—¿Tú manipulaste la cita arreglada? — dijo Michiru, pero ni Taiki o Setsuna pudieron descifrar si lo decía con felicidad o a manera de reclamo.

—Sí— la voz de la morena era segura y tranquila.

—¿Realmente crees que lo mío y lo de Haruka es para siempre?

—Sí.

Esas palabras le dolieron a Setsuna, estaba segura de que por cuestiones del destino un par de almas que habían estado separadas por mucho tiempo, se juntaron. Ese mito del hilo rojo era verdadero, muchas cosas tuvieron que cambiar para que dos almas gemelas se encontraran, de eso estaba segura. Era verdad que Haruka y ella se habían amado inmensamente, pero no se acercaba a lo que sentía por Michiru. No, ese par debía de estar junto a pesar de todo. Pero esas razones no lastimaban a Setsuna, le dolía decirle a Michiru que ese amor era para siempre, pero no porque vivirían juntas mucho tiempo sino porque morirían al mismo tiempo. Que eternidad tan más cruel.

—¿Sólo me dijiste eso para no darme por vencida?

—Sí Michiru.

—¿Tú la ayudaste porque también crees que es lo correcto?

—Michi, eres una excelente mujer y te juro que llegué a cuestionarme si realmente dejaría eso en la ayuda o intentaría algo más allá. Tengo sentimientos y gustos, tú eres una chica sumamente hermosa, además de que eres graciosa, pero cuando me propuse a intentar algo, tú fuiste clara. "Estoy enamorada de mi ex", es doloroso saber eso, aunque te agradecí porque no perdería tiempo. Además, creo que nuestra amistad es mejor que intentar algo como un noviazgo.

—El artículo fue…

—Completamente mi idea— aclaró el chico.

—Taiki me habló de él y de nuevo le agradecí la iniciativa, sabía que Haruka se enteraría de él.

—¿Ya conocías sobre sus padres?

—Es muy reservada con su vida privada, yo lo investigué antes de hacerme su socia. No creas que me lo dijo así como así.

—Setsuna, tú nos acercaste a pesar de que tu amigo intentó separarnos…

Michiru se quedó en silencio para intentar comprender la cantidad de información que esa chica le estaba presentando. Haruka se enteró de la entrevista el mismo día que Misaki y Kunzite se casaron, el día que creyó que ella y Taiki eran novios. La fue a confrontar porque para la de cabellos cenizos no debía de haber dudas de que era ella la persona con la que se salvó. La mujer que podría entender el pesar que cargaba en su interior, luego de que Michiru le confirmara las cosas salió corriendo del lugar.

Mientras tanto ella se quedó más tiempo en la recepción de la boda, salió con Taiki y él la llevaba a su casa. En todo ese momento él le pedía que hablara con Tenoh, le daba consejos para que se reconciliaran y todo porque Setsuna deseaba que ellas estuvieran juntas. No se iba a engañar, la morena estaba enamorada de Haruka, pero dejar que la persona que amas sea feliz con alguien más debía ser difícil. Ni la misma Michiru podría hacer algo semejante, no se veía con la valentía para hacer lo que Setsuna.

Hoy estaba ayudándole a alejar a ese tipo de Haruka y todo porque no quería que la rubia sufriera por no estar al lado de Michiru. Entonces eso revelaba que Tenoh realmente estaba enamorada de ella de manera incondicional, que duro era todo eso para Setsuna, que difícil son las cuestiones del corazón. ¿Meioh era conocedora de que Haruka deseaba casarse con ella? No quería provocarle más dolor a Setsuna, pero no iba a renunciar a Haruka y menos sabiendo todo el empeño que ponía la morena para que esa relación funcionara.

—Eso es— murmuró Kaioh.

—¿Qué? — preguntaron los chicos.

—Él sabe todo el esfuerzo que pusiste para que nosotras regresáramos, está enfadado con ese resultado y al mismo tiempo se ha dado cuenta de que nosotras no deseamos separarnos de nuevo. El empujón que nos diste Setsuna nos hizo comprender que debemos de ser abiertas respecto a nuestros sentimientos y consideradas.

—Realmente no busca separarlas— dijo Taiki.

—Por el momento— corrigió Setsuna —. No es tonto, sabe que las cosas ya no serán tan fáciles como antes, me dijo que las cosas serían diferentes. Sí quiere separarlas, pero debe de pensar en algo más grande que problemas personales. Ustedes aprendieron la lección respecto a manejar ese tipo de temas…

—Se quiere acercar a Haruka y ver que tipo de debilidades tiene. Es abierta con lo de sus padres ahora…

—¿Cómo se ganará su confianza? — preguntó Taiki.

—No lo sé— respondió Michiru.

—Puede que yo tenga la respuesta chicos, dijo que las quiere ver casadas. ¿Quién es la única persona que estaría completamente en contra de esa unión?

—Tsukino— respondieron Taiki y Michiru.

—Amigos ese es el nuevo objetivo de ese tipo, la envidia que las personas les tienen chicas. Usagi es la que te envidia por salir con Haruka.

—Claro Setsuna, tiene la estúpida idea de que le estoy robando a su mejor amiga, cuando no es cierto. No podría arruinar una amistad como esa.

—No inventes— se reía Taiki —. Sabes que no es eso.

—Debes ser honesta Michiru.

—No empiecen como mis amigas.

Los chicos pusieron una expresión de hartazgo, estaban conscientes de que Michiru ya intuía las verdaderas razones de Usagi para estar molesta con ella. Todo iba más allá de una razón tan infantil como "robarse" la atención de la mejor amiga. La fotógrafa pudo percibir que los chicos se aguantaban las ganas de burlarse de ella, pero no estaba abierta a admitir que Tsukino estaba perdidamente enamorada de Haruka.

Aborrecía la idea, porque eso quería decir que nunca se llevaría bien con la chica y también sentía pena por Seiya. Desde la luna podías notar que amaba a Usagi de años atrás, maldecía la mala suerte que tenía.

—Ya, dejen de molestar… Sí, ella me envidia por eso, pero debemos de encontrar a la persona que detesta a Haruka.

—Creo que puedo investigar un poco— sonrió Setsuna.


A estas alturas Setsuna ya no estaba del todo cómoda con la decisión que acababa de tomar. ¿Cómo era posible que los bares abrieran a las seis de la tarde? Lo que era peor, ¿cómo fue que cedió ante el comentario de Taiki y Michiru sobre tomar un tarro de cerveza? Ambos estaban muy felices platicando de todo, mientras que Setsuna no abría la boca para nada. Realmente parecían un par de viejos conocidos, ambos bromeaban sobre temas de la farándula. Luego cambiaban las cosas a pensar en los mejores juegos de bebida en los que habían participado, en ese momento todo era risas y diversión.

—¿Otra ronda? — señaló Kaioh.

—Pues— hizo una discreta indicación con sus ojos —. Debemos de esperar a que todos terminemos Michi.

—¿Me culpas a mí? Ustedes pueden pedir otra si lo desean, yo estoy bien con este tarro. No tengo prisa por terminarlo, así que no me molesten.

—Eso ya debe de estar tibio— manifestaron los chicos.

—¿Y? ¿Acaso es un delito?

Estos personajes no la dejarían en paz así como así, lo dedujo al darse cuenta de la mirada burlona que le daban. Lo que significaba que la harían beber a la par de ellos. No se los permitiría, en realidad no le gustaba mucho el sabor de la cerveza. ¿Cómo le hacía Michiru para no desarrollar la gordura característica de la gente que bebía cerveza?

—Es genética— respondió adivinando su pensamiento —. Al menos eso dice mi madre, la única vez que habla de mi padre es para decirme que al igual que él yo no formo esa barriga característica. Es un don que muy pocos tienen, no estoy acostumbrada a hacer ejercicio. De niña me encantaba nadar, pero ahora que soy pobre no me puedo pagar una membresía en un gimnasio que tenga alberca.

—Un don dices— se burló Setsuna.

—Lo es— dijo subiendo sus hombros para restar importancia a su respuesta.

—Eso Michi, humíllanos— reía Taiki.

—No lo hago bobo, lo que pasa es…

Setsuna prestaba atención a la interacción entre esos chicos, realmente Michiru era una persona agradable y seguramente esa era una de las características que Haruka adoraba de la fotógrafa. Pero en este momento ellas no debían de bajar la guardia, al contrario, debían de estar cuerdas para cualquier contraataque de Mamoru. Necesitaba meter en sintonía a Michiru con lo que se estaban jugando o ese desgraciado les ganaría la guerra, porque esto que él había hecho era una declaración de guerra. Salvar a Haruka de las trampas de Mamoru debía ser la prioridad de ese equipo.

—Ya no analices más las cosas, vamos a descansar por hoy— escuchó a Taiki.

—¿Descansar? Ese sujeto desea lastimar a Tenoh y debemos detenerlo a como dé lugar. Estoy pensando en las personas que puede utilizar para ese fin, pues sabe que Haruka tiene una gran intuición con los negocios, así que las cosas no van por allí. La gente en su lugar de trabajo la ama y esa tampoco es una buena opción para buscar dañar a Haruka, así que debemos de pensar en más opciones que la dejen en un papel vulnerable. En base a…

—De hecho, ese es el problema, el tipo hace cosas sin sentido ¿no? Intentar entenderlo es lo que nos deja en desventaja, realmente debemos pensar como él. Pero hoy estoy muy cansada de hacerlo, pongámonos a pensar en ello mañana y hoy apaga tu cerebro Setsuna— replicó Michiru.

—¿Apagar mi cerebro? Chicos eso es imposible.

—¡Otra ronda por favor! — gritó Taiki.

—Entonces demuéstranos las cosas y bebe esa cerveza de un solo trago.

—¡Qué! Michiru, tengo dos doctorados. Uno en física cuántica y otro en nuclear, mi cerebro piensa tanto que duele, soy muy inteligente. Nada lo puede parar, así que una estúpida bebida no hará la diferencia.

—Cállate y bebe— golpeó en la mesa, la estaba provocando.

—Lo haré— en ese instante Setsuna comenzó a tomar del tarro y no separó en ningún momento su boca del objeto.

—¡Agrega una botella de sake tibio a la ronda! — volvió a gritar Taiki.

—Muy bien Set— aplaudía Michiru.

—Aquí tienen sus bebidas y la botella de sake.

—Gracias— dijo la morena.

—Los tres tomaremos de los tarros de un solo trago— reía Kaioh — ¿Listos?

—Ya les demostré que mi cerebro no se detiene por un poco de alcohol en mi cuerpo, ya estuvo bien.

—¿Entiendes lo que dijo? — Michiru miraba a Taiki.

—Pua pua pua pua.

—Demonios, yo no hablo gallina.

—¿Creen que no puedo beber otro tarro y pasar al sake? — movió su cabeza en burla y tronó sus dedos.

—No somos esa clase de personas Michi, lo mejor es dejar las cosas como están es este momento.

—Sí, tienes razón ella no es como nosotros.

—Dicen que yo no puedo seguirles el ritmo.

—Set, no te estreses que nosotros seguiremos en lo nuestro— se burló Taiki.

—Hablas demasiado Meioh, mejor bebe.

—Ustedes están locos y no me dejaré llevar por tonterías infantiles, sé que Taiki piensa en eso y por eso me dijo que dejara las cosas así.

—Sí, Setsuna es una persona madura y… Bebe, bebe, bebe— golpeaba la mesa cada que repetía la palabra.

—¡Diablos, no! Ustedes están implicando que son mejores que yo en esto de beber alcohol y que no aguantaría su ritmo— se sirvió un poco de sake —. En este momento les demostraré que Setsuna no es una tonta para beber.

—Vaya se lo acabó de un trago— se divirtió Michiru.

—Ustedes quedarán fascinados por la capacidad de mi cerebro para no perderse en los efectos del alcohol y espero que me ofrezcan disculpas chicos— tomo otro vaso.

—Bebe, bebe, bebe, bebe, bebe — decían Taiki y Michiru

—Van a lamentar las tonterías que están diciendo— tomo otro vaso.

—Bebe, bebe, bebe, bebe, bebe.

—Si vomita ustedes limpian— decía el mesero.

—Yo no he vomitado desde hace 10 años amigo— bebió otro vaso —. Ahora haz lo que necesites porque le demostraré a este par de tontos que mi cerebro es…

Eso sería lo último que Setsuna recordaría de esa tarde tan extraña que pasó al lado de Michiru y Taiki. Pero no sería la única persona que tendría una noche bizarra, pues en ese momento Haruka estaba guardando sus cosas en su maletín. Seiya la observaba con mucha atención, sabía que su amiga estaba seria porque saldría con alguien. Persona que no era Michiru y eso le inquietaba al amigo de la rubia.

—¿Cenarás con Michi o cuál es la razón de la prisa?

—Su madre.

—¡Qué!

—Lo peor es que no le he dicho nada a Michiru, estaba pensando en hacerlo después de pasar por su madre a su casa.

—¡No le has… Haruka! Te juro que muchas veces pienso que eres una idiota, pero el día de hoy te estás pasando de animal.

—Vamos, no seas malo. Realmente me quiero casar con Michi y debo de aclararle a su madre que las cosas no son por simple locura. Yo amo a su hija más allá de todo lo que pueda ocurrir, quiero estar a su lado por el resto de mi vida. Esto que siento no es una broma de mal gusto y si luché por Michiru es porque realmente deseo ser parte de su vida. No dejaré que esté con otra persona y menos porque eso es lo que quiere su madre. Ni por cabeza de bombón dejaría a Michiru, ella es la indicada Seiya y eso es lo que debo de hacer que comprenda mi futura suegra.

—Vas con todo Tenoh.

—Sí — sonrió.

—¿A qué hora es tu cita con tu nueva madre?

—A las nueve.

Seiya hizo una mueca que puso seria a Haruka, la observaba como si vistiera prendas andrajosas. Así que puso sus ojos en blanco y suspiró para encontrar la paz interior, pues ya estaba escuchando los reclamos de su amigo. Necesitaba decirle que ya sabía que se cambiaría la ropa por algo formal, no quedaría mal con la mujer. Pero Seiya no comprendió a su amiga y se acercó a ella para golpear su cabeza.

—Ni lo pienses.

—Voy a casa para arreglarme.

—Por eso, no pienses que irás sola a tu casa. Yo te ayudaré a ponerte las mejores prendas de tu guardarropa. Vamos a enamorar a la madre de Michiru quien pronto se convertirá en parte de mi círculo más cercano y no dejaré que arruines este momento para nosotros ¿entendido?

—Ya me estabas provocando otra úlcera, creí que comenzarías con tu discurso de siempre. "Haruka, ponerse un blazer no es lo mismo que llevar traje. Además, estas prendas mejoran el físico de las personas. ¿No me crees? Frente a ti está la prueba A."

—Ja, ja… Búrlate lo que quieras Haruka, pero está científicamente comprobado que los trajes hacen que las personas te tomen en serio. Te dan autoridad, distinción, porte, seguridad, mejoran tu belleza física, hacen que las mujeres piensen "ese sujeto es un buen partido", resaltamos. No eres del grupo de payasos que visten con jeans y camisas tontas, eso es para niños y torpes que no saben de moda.

—¿Acabas de decir que no sé nada de moda?

—Obviamente, no sabes vestirte bien. De lo contrario en esta oficina todos vestirían como se debe y no tonterías. Pero si ven al jefe vestir como cualquiera, piensan que está bien y no perciben que serían más guapos si usaran trajes. Recuerda lo que te digo, la madre de Michiru no te ha tratado bien porque siempre vistes sin preocupaciones, pero hoy que te vea con traje perderá la cabeza. "Este es el hombre para Mochi", eso es lo que dirá, hasta el momento te ve como un mocoso que no le ofrece nada a su hija. Pero esta noche cambiaremos esa idea— la abrazó por los hombros y extendió su mano izquierda —. Ya lo puedo ver Haruka, se enamorará de su nuevo yerno.

—¿Todo por un traje?

—Y no cualquier traje, compraremos uno cruzado de cashmere Kiton. Te verás mejor que todos esos tipos andrajosos de la oficina, sé que te gustan los colores vivos, pero uno negro u Oxford te dejarán ver el porte que significa ser el CEO de la empresa Haruka.

—Seiya esas cosas valen 210,104 yenes… Es demasiado para una sola cena, digo lo haría si fuera una cita con Michiru, pero esto me parece una exageración de tu parte.

—¿Exagero? Haruka es una cita con una de las personas más importantes en la vida de Michiru. A eso le sumas que es el único obstáculo que tienes para casarte con Michiru con todas la de la ley, es más importante hacer las cosas bien que casarte sin la bendición de su madre. No puedes ser tan egoísta e insensible con Michiru, para las chicas es importante que sus padres estén de acuerdo con su futuro esposo.

—Seiya, yo soy una mu…

—Shh— le puso un dedo en la boca —. Escucha al conocedor del tema, o crees que me la paso viendo películas románticas por puro hobby.

—De hecho…

—No Haruka, es investigación para enamorar a las chicas de manera precisa y eficaz. Cosa de la que careces porque tú solamente tenías relaciones de una noche. Yo tengo experiencia en el tema, debes de confiar en mí.

—¿Qué? No has logrado tener una cita con cabeza de bombón en todos estos años que tienes de conocerla.

—Son 12 años, pero no lo he conseguido porque bombón tiene la cabeza en las nubes, pero no falta mucho para que tengamos nuestra cita. No será cualquiera Haruka, nuestra cita tendrá de todo, patinaje sobre hielo, comida en un restaurante con una hermosa vista, paseo en bote, fuegos artificiales, una ópera y lo más importante.

—¿Qué?

—Amor idiota.

—Ah.

—¿Lista para ir de compras?

—Dijiste que iríamos a mi casa.

—Y cambié de parecer, ya te dije que tus trajes son un desastre, porque ni a trajes llegan pues son blazers tontos. No Haruka, iremos de compras y te verás magnífico para la madre de Michiru. Sé lo que te digo animal del bosque.

—No tengo opción, apresúrate que debo de ir por la madre de Michi— dijo fastidiada.

Continuará…


Hola chicos este mes volveré a estar hasta el cuello de cosas, en realidad mis madres (sí mi madre biológica y su hermana quien me cuidó cuando mi mamá trabajaba, por eso la considero mi otra mamá) tienen cursos en línea para su trabajo. Una en la mañana y otra en la tarde, lo bueno es que no me estresan mucho y me da tiempo de escribir, así que no hay que temer, pero tanto Tori como yo tendremos que ser más directos con los comentarios.

Hablando de ellos, pasemos de una buena vez a hacer lo que más nos agrada y eso es responderlos.

UnbreakableWarrior: Debo hablar con la mayor honestidad, hace mucho que no me pongo a ver las conferencias porque me estresa mucho, leo las noticias sobre las medidas a tomar. Pero los semáforos que se han dado se basan en los contagios que hay, en la capital del país (dónde vivo) cada día se incrementan más. Por eso me parece imprudente el quitar la campaña de sana distancia, no sabes la pena que me da saber que a mis compatriotas no toman la pandemia con la debida seriedad. Nuestra fase es la 3, ¿te imaginas la irresponsabilidad de dar marcha a la "nueva normalidad"? En fin, estamos mal.

Regresando a mejores temas, muchas gracias por tus comentarios es un placer leerlos y espero no decepcionar con el de hoy. Espero que las cosas en España mejoren cada día, sería un honor para mí visitar tu país, espero hacerlo pronto.

Saludos y cuídate mucho.

Roshell101216 san: Ahora que soy madre entiendo eso de querer darle lo mejor a nuestros pequeños. Son ese gran impulso que nos da el valor necesario para descubrir nuevas facetas en cada uno de nosotros, me encantaría poder conocer a tus tres tesoros. Sé que ellos se apoyarán en los momentos difíciles, pues has creado en su corazón un fuerte lazo de hermandad y eso es lo más importante que tenemos con nuestros hermanos.

Nosotros no escribimos las cosas porque sí, aunque no lo creas se puede conocer a las personas por su manera de escribir. Es una forma más cercana de darte a conocer, te expones al 100%, como puedes identificar que la gente te desea engañar, como te das cuenta cuando alguien es honesto. Por esa razón sé que eres una excelente persona y un ejemplo de mujer, tus ganas de crecer y proteger a la gente que amas se percibe bastante bien. Así que no agradezcas pues no decimos cosas sin fundamentos.

No quiero que piensen que todos en mi país odian a los mestizos o a los extranjeros, son pocos los que conservan ese tipo de prejuicios. Pero son los que más daño hacen, esa es la razón por la que deseo hacer un verdadero cambio en la vida de esos individuos. El padre de mi amiga es filipino, así que, para mí era bastante lindo llegar a su casa y comer cosas de aquel lugar. Mi deber ahora es estar al pendiente de sus padres, no tenían más hijos y lo hago porque los aprecio y porque se lo juré a mi amiga.

Que la gente juzgue sin saber el daño que hace es espeluznante, no puedo creer que puedan cometer ese tipo de acciones solo porque pueden. Afortunadamente tú le diste la vuelta de una gran manera a esos comentarios destructivos y es cierto, muchas veces es mejor cortar lazos con gente que hace comentarios maliciosos de nosotros o nuestros hijos. Primero está el respeto y la tolerancia, después se pueden dar opiniones al respecto.

Pasando a temas más lindos, ese #onvre es de lo peor y lo bueno es que hoy no salió, me preocupa que Setsuna y Michiru ya intuyan que ese tipo puede ser la herramienta que necesita #WeyYa para lastimar a Haruka. Ahora no saben que es Kunzite, pero ya intuyen como va la cosa. Lamento responder tan apresuradamente el día de hoy, la tarea me está estresando y no he terminado, lo bueno de que mis padres están aquí todavía es que nos ayudan con Kai kun, mientras nosotros estamos pegados en la computadora. Karu kun le ayuda a su mamá y su tía con un curso, ellas le tienen miedo a la computadora y siempre le piden que les ayude, lo malo es que ambas iniciaron los cursos el mismo día.

Saludos desde una galaxia muy, muy lejana y sigue cuidándote y a tu familia.

Kyoky: Entiendo claramente lo que se siente, más si el trabajo te encantaba y levantarte para ir a realizarlo no te pesaba. Así descubres lo que te apasiona en la vida. Pero no te preocupes que sabemos que pronto encontrarás un mejor trabajo, te irá mejor que en el pasado y crecerás rápidamente.

Kunzite, no creo que necesite que lo reconozcan tal cual, porque lo que tiene son celos por las oportunidades que Haruka ha tenido. El hombre es responsable, lamentablemente cree que todo lo que dice y hace tiene que ser ejecutado pues piensa que sabe de todo. Y es de todos sabido que en cualquier área de nuestra vida debemos de escuchar cuando la gente te explica las cosas. Las reglas, son de lo peor con lo que me he topado en la vida y sí, definitivamente son nefastas pobre Misaki que comienza a vivir el terror en casa.

Haruka, creo que lo que le ha dicho a Setsuna fue por el dolor que vive, no estoy justificando su estupidez, pero la pobre ya está cansada de ver que los demás direccionan su vida donde más les place y sin que ella lo note hasta el final. Lo que más le molesta es que Setsuna jamás escuchó que ella quería ayudarla a encontrar una solución y eso las alejó, porque realmente la pareja que debía estar junta era la de Haruka y Setsuna.

No importa lo que fue, ahora la Haruka del presente está enamorada genuinamente de Michiru, que también siente lo mismo por nuestra rubia favorita. Lo malo es que... No hablaré más de Mamoru, él es la pieza clave en todo el drama que se vive y se vivirá en esta historia. Su habilidad para viajar al pasado y al futuro lo hace más peligroso que cualquiera. ¿Qué harán Michiru y Setsuna para detenerlo? Hay que descubrirlo.

Y Esmeralda... Ella será una genialidad en esta etapa.

Como dices la vida es toda una caja de sorpresas, esperemos que te encuentres bien y te cuides mucho. Saludos y nos leemos pronto, gracias por tus palabras.

Ely Lopez chan: Gracias, creo que estamos llevando el duelo de la manera que más nos facilita aceptar la pérdida, pero los días no siempre son grises y también tenemos sol en ellos. El nuestro es Kai kun que cada día nos enamora más, no he visto sonrisa más hermosa que la de él.

El #onvre, si no es lo peor que ha escrito darthuranus después de la Michiru psicópata, no sé qué sea. El tipejo es de lo peor del mundo y me da pena con la pobre Misaki. Que si bien no es un personaje que admire tanto, tampoco se merece ese tipo de tratos como bien lo mencionas. ASCO, eso es lo que siento por Kunzite, que poco hombre y te juro que no sé si lo odio más que al innombrable o están a la par.

Yo también quiero que les dé semejante lección a esos dos, simplemente porque quiero que dejen de destruir la vida de las personas que los rodean. Siento que eso sucederá, porque en la historia pasada era una de maldad y como sabemos no siempre pierde, pero en esta historia es justo que los ponga en su lugar.

Por primera vez en la vida no alcanzo a entender lo que quiere el innombrable, te juro que ninguna de sus acciones tiene lógica (para mí al menos), el plan que trae entre manos debe ser terrible, pues de otra manera no separaría la amistad de Haruka y Setsuna. Ya quebró esa relación en el futuro, espero que no lo logre en el presente, porque quiero que desaparezca la versión futura de Haruka que odia a Setsuna, ella no se merece eso.

Lamentamos responder hasta el domingo, pero apenas hoy en la mañana notamos que ya podíamos leer sus comentarios. Saludos y abrazos, te leemos la siguiente semana.

VaMkHt: Hola, sé que Tori no sintió que intentabas invalidar sus sentimientos ella se intentaba desahogar, creo que les tiene la confianza para abrirse y expresarles sus sentimientos y el dolor que pasamos. Te enviamos un abrazo virtual de vuelta y con burbujas de saliva de Kai, ese niño babea mucho, como mi sobrino a su edad. Mi bebé grande cumplió ocho años el lunes ocho, fue muy lindo porque Kai cumplió tres meses el siete de junio. Mis bebés, sé que debería ser diferente el amor que le tengo a mi sobrino y a mi hijo, pero no es así, por los dos daría la vida sin pensarlo y son mis grandes tesoros. Creo que mato a la persona que les haga daño, corto cabezas por mis pequeñitos aprendices Sith. Crecen tan rápido (ojo Remi), pero bueno.

Te juro que cada día crece ese favoritismo que te tengo ja ja ja, yo odiaba a Chibiusa, niña del mal. Si Usagi se me hacía una tonta y Mamoru era un idiota (generalmente). La desgraciada de Chibiusa era el personaje que aparecía y yo apagaba por segundos el televisor, me molestaba tanto que debo confesar que en el anime de los noventa deje de ver Sailor Moon R y no vi mucho del Super S. Lo que me hizo ver parte del Super S fue el trío de amazonas, a pesar de que se comportan como depredadores sexuales, me agradan. En realidad hay detalles de ese anime que no son de mi agrado, como la poca importancia que le dan a las outer senshi. Y me chocaba la pinta de desgraciadas que le daban a Haru y a Michi.

Kunzite, me alegra que lo odien, eso es lo que deseo que hagan y Setsuna, veremos cómo la podemos ayudar a ser feliz porque no la quiero solterona.

En fin, te enviamos muchos saludos y nos leemos la siguiente semana.

ATENCIÓN: Chicos ya aparecieron sus mensajes, se tardaron dos días en hacerlo. No voy a responder los comentarios de este episodio. Saben que lo haré en el siguiente. Kyoky, Ely y VaMkHt ya están las respuestas del episodio pasado, gracias por estar una semana más con nosotros.

—Como siempre es un placer leerlos y que le den a esta historia parte de su tiempo, le enviamos un fuerte abrazo a todos los lectores, incluidos los ninja.

—No olviden dar follow o fav a la historia para que su mail haga tolón tolón cada que actualizamos. Saludos a los lectores que comentan y anónimos, siempre es un placer contar con ustedes.

¿Nosotros donde nos leemos Tori?

—En fanfic, またね!