24- Un presagio.
Arthur relaja su expresión y detiene su magia, la cueva parece cambiar nuevamente hasta quedar en una cueva casi vacía, los cristales con la magia de las Diosas se desintegran y el cuerpo de la primer bestia aulladora yace en el piso.
-Creo que esta vez sí lo derrotamos- dice Meliodas.
-Si, supongo- dice Pellinore.
-¿Y tú eres?- le responde el rubio.
-Bueno se supone que soy la persona que debía acabar con esa criatura- dice mostrando su daga- Aunque creo que solo hubiera conseguido sellarla por unos años más.
-Aún así si no nos hubieras guiado- dice Arthur- Seguramente no lo habríamos encontrado a tiempo, significa que cumpliste con la misión de tu familia.
-¿Por qué el reino demoníaco crearía una criatura así?- dice Elizabeth.
-Este sujeto nos lo dijo- agrega Zeldris- Para castigar un "amor incorrecto"
-¿Amor incorrecto?- dice Meliodas, dirigiéndose hacia los demás y entonces siente un pinchazo en su cuello.
-¡Capitán!- corre Ban al verlo desplomarse y observa como el cuello de aquella criatura se había levantado un poco.
- Ominous Nebula- dice Zeldris lanzando su ataque y desintegrando aquellos restos.
Pellinore extrae la espina del cuello de Meliodas, mientras todos observan como el capitán pone expresión de dolor y Elizabeth trata de ayudarlo, aunque su magia parece no funcionar.
-La leyenda decía que esta criatura tenía un veneno poderoso- explica mostrando la diminuta púa- Pero al parecer usaba una especie de dardos tranquilizantes, supongo que nunca tuvo una naturaleza bélica, así que los usaba para darse tiempo de escapar y no ser descubierta. El estará bien, le paso lo mismo a Arthur y reaccionó a los pocos minutos.
-¿Esa criatura también te ataco?- pregunta Diana.
-Si, no recuerdo muy bien, pensé que había estado desmayado por más tiempo, pero ahora es como si me hubiera picado una abeja- dice mostrando su cuello- Aunque no estoy seguro que si para una persona normal pudiera haber sido mortal.
-Meliodas- susurra Elizabeth, deslizando su mano sobre su frente.
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El rubio despierta debido al asfixiante olor a humo, al tocar su rostro para cubrir la tos siente sus ahora ásperas manos, se levanta confundido y sale de la vieja cabaña, a su alrededor observa como el pequeño pueblo parece haber sido devastado por una guerra.
-¡Tristan! ¡Elizabeth!- se apresura a llamar- ¿Dónde están?
-¿Otra vez volviste a beber anciano?- le responde un viejo soldado mientras lo acompaña hasta una pequeña fogata donde un hombre más joven es curado por una mujer- Deja de hacer tanto escándalo o esos malditos Ingleses podrían venir.
-¿Ingleses?- dice entonces extrañado- ¿Dónde estoy? ¿Que pasó con el castillo de Liones?
-¿Liones?- le dice riendo el otro varón que a juzgar por su aspecto es algún tipo de caballero o por lo menos un guerrero- Hace años que nadie usa ese nombre, estás en Escocia y estamos peleando por nuestras tierras*.
El capitán parece analizar la situación, al parecer está atrapado en una especie de sueño o visión, similar a la que le mostró Cath por lo que decide explorar un poco el asunto, el escudo resplandeciente de aquel hombre le sirve para ver su propio reflejo y ahora entiende porque lo llamaron anciano, su pequeño cuerpo ahora luce un cabello canoso y un rostro arrugado.
-¿Y esos Ingleses?- pregunta entonces- ¿Pertenecen por casualidad al Clan de los Demonios?
-Vaya que eres ocurrente- le dice riendo el otro anciano- Bueno si quieres llamarlos así, supongo que los malditos son unos demonios que han masacrado a nuestra gente, a nuestros soldados que pelean por la libertad; ¡Maldito sea el Rey Eduardo!*
-¿Rey Eduardo?- dice entonces Meliodas.
-¿Qué olvidaste el nombre del rey de Inglaterra?
-Disculpen a este viejo- dice aún confundido- ¿Ese Rey Eduardo esta relacionado con el Rey de Camelot, con Arthur Pendragon? ¿O es un Rey Hada?
Los tres personajes frente a él sueltan una sonora carcajada.
-¿El Rey Arturo, ese cuento para niños?- dice la mujer- Vaya que está vez te pasaste de tragos, ¿demonios, hadas? Todas esas son tonterías, hablamos de una guerra real.
Meliodas traga grueso al escuchar esas palabras, acaso estaba en un futuro donde todos los seres mágicos habían dejado de existir. La mujer y el anciano se retiran y aquel soldado herido le ofrece entonces una taza con una extraña bebida.
-Es café- le responde el hombre- Yo tampoco me acostumbro a su sabor.
-Bueno he probado cosas peores- dice Meliodas bebiendo.
-¿Así que eres uno de ellos?- le dice entonces y el capitán le da una mirada extrañado- Mi abuelo me contaba historias acerca de la época en qué las criaturas mágicas caminaban a nuestro lado, dragones, hadas, gigantes, diosas, vampiros y demonios.
-¿Y sabes que pasó con ellos?- pregunta entonces el rubio.
-El temor y la envidia que los humanos sentían por ellos, llegó a un punto de quiebre, la Antigua Britania tuvo contacto con el mundo exterior y muchos se dedicaron a cazarlos. Se dice que los que sobrevivieron escaparon a Avalon, el lugar del eterno reposo del Rey Arturo, otros como tú aprendieron a camuflarse entre nosotros.
-¿Sabes donde está ese lugar Avalon*?- pregunta entonces.
-No, nadie lo sabe, probablemente nisiquiera exista, talvez ustedes sean realmente los últimos y lo mejor es que sigan ocultos- dice con un soplido- Sabes mí abuelo decía que mis ancestros había sido criados por un humano y una gigante, hace cientos de años, por eso somos guerreros fuertes, las leyendas que me contaba decían que después de las cruzadas algunos seres mágicos se escondieron tanto tiempo que perdieron sus poderes o que tuvieron descendencia con humanos, y a su vez esos hijos tuvieron hijos, una y otra vez hasta que las generaciones actuales tampoco poseen ninguna magia. Supongo que eso se aplica a sujetos como yo.
-Ya entiendo- dice Meliodas temiendo por el final que le espera al mundo que conoce.
-Lo cierto es que todo eso se acabó- dice mostrando unos pequeños balines de metal*- Magia o no las armas que los humanos crean pronto serán más y más letales, si puedes encontrar a los amigos que buscas es mejor que lo hagas pronto y huyas de aquí, pronto este lugar será otro campo de batalla- dice finalmente levantándose y dejando a Meliodas pensativo.
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El capitán despierta en los brazos de Elizabeth mientras todos lo ven extrañado, sudor frío por su cuerpo y respiración acelerada
-Ven- dice Pelinore- Les dije que solo hacia efecto unos minutos, nada de que preocuparse.
-¿Tú también lo viste?- dice Meliodas mientras gira hacia Arthur- Esa criatura, la visión de lo que le espera a todo lo que conocemos.
-¿Señor Meliodas?- dice Arthur extrañado- No, yo... Sentí que tuve un sueño, pero no puedo recordar nada.
-Está diciendo la verdad- dice Gowther mientras le toma de la mano- Puedo sentir su pulso no tuvo ninguna alteración.
-¿Qué fue lo que viste?- le dice entonces Zeldris y entonces el pecado les cuenta el sueño que acaba de tener.
*La bestia aulladora se muestra ante el Rey Arturo como presagio de su muerte a manos de su propio hijo Mordred.
**Según el mapa de Brittania, es decir del antiguo Reino Unido, la mayor parte de lugares se ubican en el territorio de la actual Escocia, mientras que Camelot vendría siendo el actual Londres. Meliodas esta teniendo una visión del siglo XIII, cuando los Escoceses luchaban contra el Rey Eduardo por lograr su independencia.
***El soldado con el que habla Meliodas es un descediente del esposo de Matrona.
****Siempre me llamo la atención el intro de la serie donde menciona "una historia ancestral, antes de que los mundos humanos y espiritual se separacen" me hacía pensar que en algún momento el mundo de la serie termina siendo el mundo que conocemos. En este caso en la visión de Meliodas, Avalon es el lugar de refugio que queda para las razas de criaturas mágicas.
*****Los balines que le muestra el soldado son la advertencia que dentro de poco los humanos crearian las armas de fuego.
