Capítulo 20. La apuesta de los medios

La propuesta que recibieron tanto SM como C-Jes fue una completa locura, en todo el tiempo que llevaban en la industria del entretenimiento nunca vieron algo igual, prácticamente una de las mejores revistas de farándula del país les estaba planteando exponer por completo y sin censura a la "pareja del momento", el escándalo en boca de todos. Dos de los principales cantantes de Corea del Sur en una sesión especial, acompañada de una entrevista libre, donde les preguntarían absolutamente cualquier cosa que les viniera en gana.

—Es atrevido y peligroso, me agrada —dijo sin dudar el presidente de Cjes ante un atónito Jaejoong cuando le citaron para hablar del tema

—¿Habla en serio señor? —cuestionó asombrado

—A menos que tú no quieras

—Yo no tengo problema, pero Changmin y su agencia… —lo pensó unos momentos— Además no sabemos con qué intenciones quieren hacer esto.

—Es obvio ¿no? Atraer la atención y ganar dinero a base de sentirse transgresores, no es del todo descabellado —respondió sin dudarlo, Kim entendió que aún le faltaba mucho por aprender del medio y notó la amplia experiencia del dueño de la compañía

—Entiendo —sonrió, aunque un poco confundido— Lo hablaré con Changmin

—De acuerdo

Jaejoong se levantó de su asiento, se despidió amablemente y salió de la oficina. El presidente se quedó pensando un momento

—Esto también será bueno para nosotros —amplió su sonrisa, si aquella propuesta fuese peligrosa para el bienestar de su empresa sin duda no pensaría en aceptarla.

No cabía duda que matar dos pájaros de un tiro era lo mejor, no solo se beneficiaba él y sus negocios, sino además mantenía contento y tranquilo a la estrella que más ingresos le representaba, apoyándolo incondicionalmente.

Al igual que su novio, Changmin fue citado para hablar del tema, pero a diferencia de la otra compañía, SM no solo era más grande en volumen de artistas, sino también en accionistas, así que decisiones de ese tipo no se tomaban a la ligera, necesitaban un mayor análisis. Después de hablar sobre los puntos buenos y malos, finalmente solicitaron la opinión del artista.

—Entenderán que no depende solo de mí, necesito hablarlo con mi pareja —respondió tajantemente, mirando en especial a su mentor Lee.

—Pero tú qué piensas Changmin, dinos —alentó Soo Man

—No me parece tan malo, pero prefiero mantener mi vida privada alejada de los reflectores —respondió avergonzado, escuchando una risa burlona de parte del presidente Kim

Changmin miró hacia aquel hombre, siempre arrogante hacia él, no entendía porque siempre estaba fastidiándolo

—Los dos son artistas ¿te parece que se puede mantener eso alejado de los medios? —increpó intentando no reírse

—Es difícil, pero no imposible, ha pasado

—Y no funciona, solo un tiempo, terminarán siendo la comidilla, siempre —contradijo molesto

—Presidente Kim ¿acaso me odia? —preguntó directamente, encarándolo por primera vez, causando un silencio total en la sala

—Claro que no, eso es absurdo —rebuznó apartando la mirada, dirigiéndola a un sonriente Lee Soo Man que no se entrometió en la charla.

—Entonces ¿Por qué siempre está atacándome?

—No te ataco, lo que pasa es que haces lo que quieres, no piensas en tu futuro, en esta compañía, en nada, eres egoísta

—No lo soy —debatió rápidamente— En años nunca tuve un escándalo, nunca he hecho nada de lo que me avergüence —explicó con la frente en alto

—Tú… —ni siquiera pudo terminar de decir algo, no sabía ni qué comentar

—Bueno, me parece que es apropiado que lo hables con Jaejoong, las decisiones en pareja son importantes —intervino finalmente Lee, regalándole una mirada fraternal.

—Lo haré —respondió amable, calmándose del exabrupto anterior— Me retiro, con permiso

Changmin pasó de lado a Kim y se miraron mutuamente, enfrentándose en silencio, por fin Shim salió de la sala y suspiró profundo.

—Siempre es un estrés —meditó, las juntas en la compañía eran desgastantes y estaba harto.

Por la noche Changmin llegó al Pent-house de su novio, tenía llave, Jaejoong no se encontraba en casa, en cambio vio una nota pegada al refrigerador, la agarró y leyó

—Llegaré un poco tarde, tenemos que hablar de algo. Hay comida en el horno de microondas, ponle solo un minuto para que no se reseque. Con amor, Jaejoong —leyó con voz tranquila y sonrió tan amplio como pudo, después de tan horrible y desgastante junta, leer aquellas palabras le recargó la batería por completo.

—Siempre pensando en mí —musitó alegre, fue hacia el horno y vio la comida, uno de sus platillos favoritos, la puso a calentar mientras se lavaba las manos.

Comió frente al televisor, mirando aleatoriamente los canales, evitando ver noticias de entretenimiento donde seguramente hablarían de ellos, o quizás no, pero no quería arriesgarse y terminar molesto.

—Ya es tarde —miró la hora en el aparato, pasaban de las once de la noche

Shim bostezó amplio, tenía sueño, estaba cansado, pero quería esperar a que su novio regresara, así que apagó la TV y se puso a jugar con el celular, tras perder un par de partidas se fastidió, dispuesto a aventar su móvil lejos de él, pero tuvo una llamada entrante, se trataba de Yunho, así que sonrió, respondiendo enseguida.

—Hola —saludó alegre

—Vaya, estás contento —comentó Jung— Supe de la junta, creí que estarías molesto, oí que de nuevo el presidente Kim está molestándote

—Sí —admitió serio— Estaba muy enojado, pero llegué a casa y Jae me tenía comida preparada, así que me animó

—Vaya, espero no estar siendo inoportuno —dijo apenado, imaginándoselos en la cama, a punto de tener sexo, Changmin rio fuerte.

—No imagines cosas —dedujo sin problema, conocía muy bien a su amigo— Jaejoong no está

—Entiendo —suspiró aliviado— De cualquier modo, estoy algo ocupado, debo colgar, solo quería asegurarme de que estás bien Changdola —explicó de forma cariñosa.

—No hay de qué preocuparse, estoy bien, gracias Yunho —contestó sonriente, aunque su compañero no podía verlo.

—Charlamos luego, adiós

—Adiós

Ambos cantantes colgaron el teléfono, Changmin miró de nuevo la hora

—Es tarde ¿Dónde estás? —pensó preocupado, estuvo a punto de llamarle a su novio cuando escuchó la puerta de entrada abrirse.

Shim se asomó hacia el recibidor, Jaejoong se cambiaba el calzado. Kim volteó en el momento que su novio llegaba, se sonrieron

—Perdón, tuve un contratiempo, debí llegar hace una hora —informó cansado, cuando terminó de dejar sus cosas en la entrada avanzó hacia Changmin

Se saludaron con un beso en los labios

—Gracias por la cena, estuvo deliciosa —dijo contento el menor

—Me alegra que te gustara amor

—Ya no puedo esperar a que esto sea de todos los días, me muero por vivir finalmente contigo —expresó amoroso, abrazando a su novio

—Para que te haga de comer, seguramente —dijo haciéndose el indignado

—Yo también sé cocinar —contradijo rápido— Aunque tu comida me sabe a gloria

—No te creo —continuó fingiendo indignación otra vez

—Tú también me sabes a gloria —sonrió jocoso, agachándose hasta darle un beso en el cuello que lo hizo estremecer por completo

—Eres un coqueto —regañó apenado, intentando quitárselo de encima.

Pese a los intentos de Kim por alejar a Shim, este continuó besándolo, mientras sus manos le rodeaban la cadera, atrayéndolo hacia él

—Espera —pidió, empujándolo un poco— Vengo de la calle, estoy sucio

—No importa —continuó besándole el cuello, luego pasándose a los hombros

—Changmin —suspiró, excitándose. No pudo repelerlo más, se giró con brusquedad hacia él y se colgó a su cuello, besándole la boca.

El beso que se dieron fue apasionado y sin pausas, caminaron a la habitación mientras se acariciaban, se quitaron la ropa el uno al otro, entre besos urgentes se tumbaron en la cama

—Te amo —susurró Changmin en el oído del mayor, mientras lo penetraba de un solo movimiento, el cuerpo de Jaejoong estaba acostumbrado a recibirlo, no fue necesario acostumbrarlo a su invasión

Jaejoong apretó la espalda del contrario y regaló besos en el largo cuello de Shim, pasándose a la oreja, mientras gemía placenteramente, sintiendo el rigor de las estocadas, apasionadas y amorosas. Se miraron a los ojos instantes previos al orgasmo, compartieron un beso en medio de los jadeos, hasta que Changmin eyaculó dentro, moviéndose cada vez más lento hasta detenerse, Kim movió la cadera mientras su novio se apartaba de su interior

—Te extrañé mucho —expresó el mayor de los dos, abrazándose a su novio

—Solo estuvimos tres días sin sexo

—¡Una eternidad! —hizo puchero, exagerando su entusiasmo

—Cuando vivamos al fin juntos, no pasará tanto, te lo garantizo, terminarás exhausto —exageró él también, causando la risa de su pareja

—¿Me lo harás diario? —cuestionó incrédulo, Changmin hizo un gesto de aprobación

—No solo diario, tres veces al día —bromeó, tratando de estarse serio, pero rio

—Con poder abrazarte me conformo, no importa si eventualmente dejamos de tener tanto sexo, a medida que envejezcamos… solo quiero estar a tu lado siempre —dijo esta vez serio, completamente sincero

Changmin sonrió, esperaba lo mismo. Le dio un beso en la frente a su novio y luego se miraron, Jaejoong subió un poco hasta poder besarlo en los labios

—Te amo mi Changmin, eres mi vida entera —expresó sin dudarlo un poco, su mirada cristalina y honesta enterneció a Shim, le dio un beso en la mejilla

—Mi amor por ti es muy fuerte Jaejoong, aunque a veces temo por el futuro, pero cuando te expresas así me devuelves toda esperanza, gracias por todo —acarició su rostro y besó su nariz

Jaejoong sonrió con entusiasmo, se agachó de nuevo y se abrazó con fuerza al pecho del más alto, cerrando un instante sus ojos

—Mi vida —llamó Kim al otro, este respondió con un sonido, sin hablar— Me contactaron en Cjes, les propusieron que tuviéramos una sesión de pareja en una revista, con entrevista ¿Qué piensas de eso?

—De eso es lo que querías que habláramos ¿verdad?

—Sí

—La junta que te dije que tenía en SM fue para hablar de eso también —confesó, Jaejoong se levantó del pecho del otro y se sentó, aun a su lado

—Y ¿Qué opinas? En Cjes el presidente cree que será bueno

—Pues en SM no piensan exactamente lo mismo —contestó, sentándose también sobre la cama— ¿Crees que deba consultarlo con Yunho? Después de todo también se verá afectado si algo no sale bien

—Como lo creas conveniente Changmin, ahora lo conoces mejor que yo —respondió con un poco de tristeza, su novio le acarició la mejilla

—Le preguntaré, no ha cambiado mucho, aún le gusta que lo consulten en cosas así, ya sabes, es el líder —explicó a su pareja, este asintió, sonriendo

—Amor, tomaré un baño, de verdad me siento muy sucio —exclamó al recordar que su novio no le dejó siquiera bañarse

—¿Debo preguntar dónde andabas que vienes tan sucio según tú? —cuestionó Changmin, ligeramente celoso

—No imagines cosas —pidió avergonzado— Tuve prácticas, luego la junta, después otros asuntos, estuve todo el día en la calle y no me cambié de ropa ninguna vez —explicó apenado, cruzándose de brazos— No puedo creer que dudes de mí

—No dudo de ti, solo me parece extraño —respondió serio, Jaejoong miraba a otro lado, un poco molesto— Perdóname —pidió acercándose más a él, besándole la mejilla, pero Kim continuaba sin mirarlo

—Es solo que siento que sigo en esa etapa —expuso, volteando a mirarlo esta vez— Quiero lucir bien para ti, oler bien, que me desees, quiero ser atractivo para ti —dijo sonrojándose

—¿De qué rayos hablas? —cuestionó impresionado— Incluso si fueras feo ¿crees que me enamoré de ti solo porque te considero guapo? —inquirió sintiéndose impaciente

—No —aclaró— Pero así me sentí, lo siento

Changmin quiso no reírse, pero lo hizo, un poco, tratando de no hacerlo

—No te burles por favor

—No me burlo —impugnó sin dudarlo—Amor —se acercó a él, tocándole una mejilla con el dedo índice— Es solo que sonaste a que teníamos 60 años de matrimonio —exageró un poco, logrando que Kim se sonrojara aún más

—Te estás burlando —insistió, inflando los cachetes

—Te lo juro que no —alzó la mano en señal— Te amo Jaejoong, con todo y olor corporal

—Cállate —sonrió esta vez, aventándole una almohada

—Ven, tomemos un baño juntos —estiró la mano y sujetó la contraria

Se levantaron de la cama y fueron hacia el baño, había una regadera dentro de un cubículo de cristal, fuera de éste otra sección con jacuzzi, hasta el otro extremo el retrete y lo demás, entraron en la primera área

Changmin cerró la puerta y abrió la llave del agua, esta comenzó a caer sobre Jaejoong, que se estremeció un poco al sentirla fría, así que Shim rápidamente la reguló para él, abrazándolo mientras se calentaba un poco

—No me sueltes —pidió escondiendo su rostro en el pecho del menor

—Dijiste que querías bañarte —comentó al soltarlo, agarró el recipiente del champú y puso algo de éste en su mano, luego comenzó a tallar el cabello del otro

—Siempre tan lindo —dijo de forma sarcástica

Changmin no respondió, lo metió bajo el chorro de agua para que enjuagara su cabello, mientras él también lavó el suyo, cuando terminó, Kim tomó revancha, así que agarró el jabón y empezó a tallar el pecho de su novio, pero este le sujetó la cara por ambas mejillas y lo besó, Jaejoong no se resistió y correspondió el beso. Se besaron sensualmente bajo el chorro de agua, el mayor continuó tallando mientras lo hacían

Se enjabonaron uno al otro, entre risas, divertidos, de vez en cuando se besaban, hasta que terminaron de bañarse, Changmin agarró una de las toallas pequeñas y la colocó sobre la cabeza de Jaejoong, secándole el cabello

—Puedo solo, gracias —quitó la tela y continuó por sí mismo, el menor agarró otra toalla para su cabello

—Supongo ya estarás contento, estás limpio —habló en broma Changmin

—Sí, un poquito —respondió con un toque de indiferencia

—¿Acaso quieres que te contente de otra forma? Ya te bañé —declaró convencido

—Tal vez —sonrió un poco, fingiendo demencia

—Eres un travieso —Shim se acercó a Kim y agarrándolo por los hombros lo empujó hacia la fría loza del baño, lográndolo estremecer

Changmin comenzó por besarle detrás de la oreja, usando sus labios para rozar la suave piel, mientras sus manos lo comenzaron a tocar, aprisionando su cadera entre ellas, acercando el calor de su mojado cuerpo, Jaejoong jadeó, entrecerrando los ojos, sintiendo a su novio tan cerca, tan sensual.

Un beso sobre los labios, lento, audaz, luego comenzó a descender, disfrutando de las tetillas contrarias, escuchando con satisfacción los gloriosos jadeos, así que continuó con su camino hacia abajo, besando los centímetros de piel húmeda hasta llegar al abdomen, se hincó frente a él y levantó la mirada, topándola con la del mayor, sonrió victorioso, mientras con una mano sujetó el dormido miembro, sacando la lengua lamió de la base a la punta, observando a su novio, su expresión de lujuria

—Changmin —suspiró, acariciándole la cara

—Me encantas —expresó sin dudarlo, compartieron una mirada antes que el más alto continuara, mirando al frente

Shim empezó por repartir besos por todo el tronco, usando su mano izquierda para agarrarse a la cadera del contrario, Jaejoong lo observó, sonriente, la boca de Changmin era experta, ágil, sabía ponerlo a tono en segundos.

Con la erección completa continuó con los besos, usando también la lengua, degustando milímetro a milímetro, usando su mano derecha para acariciar los genitales, Kim cerró los ojos por completo, agarrándose a los hombros de Changmin cuando este introdujo el miembro en su boca, lentamente, alzó la mirada arriba, el gesto de placer de su novio no tuvo igual.

Jaejoong apretó con fuerza las manos en los hombros de su pareja, perdido de placer, las succiones cada vez más intensas de Changmin lo estaban llevando a la gloria, gimió sin tapujos, moviendo un poco sus caderas para seguir el ritmo de su novio, hasta que fue inevitable, eyaculó en la boca, el menor ni siquiera intentó impedirlo, recibiendo el líquido, lo tragó a medida que sacaba el pene, lamiendo la punta al final, continuando por el resto hasta limpiar todo el semen.

—Te dejé limpió —informó con sarcasmo el más alto, levantándose

Kim abrió los ojos, normalizando su respiración, sonrió y sujetó la cara de Shim con sus manos, arrebatándole un apasionado beso

—Eres un demonio Changmin —halagó embelesado, él sonrió

—Lo soy —admitió, sujetándole la barbilla con la diestra— Era un ángel que fue corrompido por ti —lamió sobre sus labios— Tal vez mereces un castigo

El mayor se relamió la boca tras recibir su lengua, luego se mordió el labio inferior

—Hazlo, sin piedad —pidió, subiendo las manos al pecho de Changmin, rasguñándolo suavemente, sin enterrar sus uñas

El más alto sonrió con un toque de perversidad, se inclinó hacia su novio y comenzó a besarle el cuello, pasando a su hombro, donde dio una pequeña mordida, suspirando sobre su piel, mientras las manos bajaron hasta las nalgas del mayor, sujetó con fuerza y atrajo todo el cuerpo hacia él, hundiendo por completo su rostro entre el cuello y hombro, comenzó a restregarse en la piel contraria.

—Ah, Changmin —gimió excitado— He sido muy malo —murmuró en la oreja del mencionado

Las manos en los glúteos se apretaron con fuerza una última vez antes de moverse al centro, con los dedos índice y medio de ambas buscó la entrada de Jaejoong, introduciéndose, comenzó a masajear, dilatando lo más posible. Entre jadeos y espasmos suplicó por tenerlo dentro de nuevo.

—¿Lo quieres? —preguntó Changmin de forma traviesa y dominante, Jaejoong asintió, incapaz de hablar, temblaba de ganas.

Separándose un poco sacó sus dedos, se inclinó de nuevo para besarlo, pero lo dejó esperando, tan solo dándole un roce de labios sobre la boca. Lo volteó con un solo movimiento, rápido y brusco, sin dañarlo, Jaejoong apeó las manos sobre la loza del baño, Changmin le separó las piernas usando su pie.

—Castígame —pidió de nuevo, ansioso por tenerlo dentro otra vez

El menor sonrió, amaba verlo así, adoraba cuando jugaban esos juegos, no era la primera vez, pero hacía mucho tiempo que no lo hacían.

—Pídelo de nuevo —susurró cerca de su oreja, mientras las puntas de sus dedos recorrían la piel blanca y suave, haciéndolo estremecer.

—Castígame —repitió, deseándolo cada vez más

—Gime mi nombre —dijo en tono imperioso, subiendo las manos hasta las tetillas de su novio, las sujetó firme pero delicadamente, apretando con sutileza

—¡Ah Changmin! Changmin… —obedeció, removiéndose, mientras el pene erecto de su pareja le rozaba las nalgas

El aludido continuó jugando sus dedos en las tetillas del otro, sintiendo como se sacudía

—Hazlo, métemela —suplicó desesperado, sintiendo la dureza del miembro tocándolo, pero sin introducirse, lo deseaba cada vez más— Te quiero dentro

Changmin sonrió encantado, el sonrojo en Jaejoong no se podía fingir, tampoco su cuerpo temblando bajo el toque de sus manos, rozándolo por todo el pecho, tocándole la cintura, bajando a sus caderas. El menor no dudó en darle una nalgada con su diestra, escuchando un jadeo en respuesta

—Chico malo —espetó con voz grave, dándole otra palmada en el glúteo, debido al agua en su piel se escuchó más fuerte de lo normal, pero no le lastimó, Jaejoong apretó los labios, recibiendo un par de nalgadas más

—Cógeme ya, Changmin —gimió, suplicando desesperado

El menor se alejó dos pasos, contemplando la figura de su novio, Jaejoong estaba cerca de la loza de la pared, pero no pegado a ella, con las manos sobre esta, sin poderse sujetar a nada, las piernas abiertas, pero no demasiado, temblaba de deseo

—Hermoso demonio, merezco el infierno —susurró extasiado, dirigiéndole una mirada de soslayo, el aludido se acercó de nuevo

—Pero te llevaré al cielo —contradijo Changmin, apiadándose de su novio

Con la mano izquierda el menor se agarró el pene, mientras la derecha agarró el glúteo, separándolo para poderse introducir, al inicio rozó las paredes anales, acariciando sin entrar, luego se introdujo, en una sola estocada, Jaejoong jadeó, cerrando una mano en puño, Changmin esperó unos segundos solamente, comenzó con las estocadas, fuertes desde el inicio, sin clemencia alguna, agarrándose a los hombros del mayor, para empujarse con mayor fuerza, su cadera moviéndose sin parar.

Jaejoong gemía, entre susurros llamando el nombre de su amor, apoyó el brazo en la loza y sobre éste puso la frente, entonces Changmin aceleró y con más fuerza lo penetró sin miedo a que se golpease la cabeza debido al movimiento.

—Más, más —suplicó, a punto de desfallecer— Más fuerte

Changmin estuvo a punto de enloquecer, estar dentro se sintió especialmente increíble, pero no quería terminar pronto, así que trató de concentrarse, bajó una de las manos del hombro de Jaejoong y la colocó sobre la cadera, haciendo menos rápidas las estocadas, pero más fuertes, empujándose hasta el fondo.

—Por favor… —suplicó una última vez, con los ojos fuertemente cerrados y la boca entreabierta, en pleno delirio.

—Quiero que grites mi nombre —susurró una última vez, mordió ligeramente el hombro de su novio y bajó la otra mano, ahora ambas estaban sobre su cadera.

Decidido esta vez a terminar, comenzó de nuevo con los vaivenes violentos, usando sus manos para atraer la cadera de Jaejoong, mientras la propia se abalanzaba hacia delante, llegando a ese punto que hacía enloquecer al mayor, hasta que lo hizo tener un orgasmo anal, logrando que todo su cuerpo se sacudiera.

—¡Ah Changmin! —gritó su nombre, sin vergüenza alguna, le pertenecía totalmente, su cuerpo, su alma, su vida, todo era de él, del hombre que amaba con locura.

Jaejoong derramó un par de lágrimas, pero no de dolor, no eran de tristeza, ni de enojo, eran de felicidad, que Changmin lo amara y le hiciera el amor de tantas y diversas formas no tenía una sola explicación. Sintió como le llenaba una vez más, esa humedad que le hacía perder la razón.

Shim sacó su pene lentamente y tras él el semen se derramó por las piernas de Jaejoong, aunque no salió todo el líquido, pero debido al agua de su piel pareció ser más, aquella visión enloqueció a Changmin, que jodidamente sexy se veía su novio así, mojado, extasiado, normalizando su respiración.

Caminó hacia el mayor y lo abrazó por la cintura, besándole el cuello, los dos respirando aún agitados, sonrieron al mismo tiempo, Changmin escondió la cabeza en el hombro de Jaejoong, sintiéndose ligeramente avergonzado.

—Hace mucho no jugábamos así —declaró con un poco de timidez, sintiéndose de nuevo él mismo, Kim sonrió aún más amplio— Te amo mi cielo —confesó, no importaba cuántas veces lo había dicho, decirlo le liberaba

—También te amo, eres el mejor, mi demonio —contestó en tono lindo.

Changmin volteó a Jaejoong de nuevo hacia él, se dieron un beso lento y prolongado antes de abrir nuevamente la regadera, solo para enjuagarse con un poco de agua.

Salieron del baño, secos y completamente exhaustos, se abrazaron bajo las sábanas, completamente desnudos. Era de madrugada, pero no vieron la hora, no importaba nada más que estar juntos, el mundo afuera de ese departamento dejó de existir.

—¿Sabes? —habló Changmin antes de quedarse dormido y tras varios minutos que estuvieron en silencio.

—Dime

—Deberíamos aceptar eso de la revista, quizás poco a poco se cansen de nosotros si nos ven en todos lados —expuso serio.

—Lo que tú decidas por mí está bien, quiero que estés cómodo —respondió sonriente.

Changmin sonrió, apretando más el abrazo, sintiendo que tener esa piel cálida cerca toda la vida lo podía hacer fuerte frente a cualquier situación.


Muchas gracias por haberme esperado y seguir leyendo este fanfic, dejen sus comentarios por favor, nos leemos en el próximo capítulo