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Al a la mañana siguiente, amaneció con un rubio y una azabache desnudos, en la misma cama.
Anoche se habían aliviado el stress de todo lo que conlleva las mentiras de Lila Rossi.
Adrien se sintió completamente feliz después de tantos meses, y es que Marinette por fin sabía que era su esposa. Y además lo mejor que todo es que volvió a enamorarse de él.
Empezó a recordar todos los momentos que pasó al lado de aquella mujer.
La historia entre los dos era muy larga, tantas confusiones y problemas a través de los años.
Al principio él había creído que podría dejar de amar a su Lady, así que lo intentó con Kagami.
Y sin embargo; ella nunca pudo reemplazar el tipo de cariño que sentía hacia Ladybug, y se dió cuenta que ese sentimiento extraño que brotaba cuando estaba cerca de Kagami... Era la empatía.
Ambos tenían padres controladores y fríos, ambos tenían muy pocos amigos y por eso se entendían bien.
Pero simplemente eran demasiado parecidos y claramente esto afectaba su relación. Todo se convirtió en monotonía y ambos sintieron que sur relación se volvió una obligación.
Marinette fué akumatizada por culpa de Lila, también de sus "amigos" que la abandonaron. Y Adrien se enteró de que ella solía amarlo.
Y recordó...
Que Marinette fué la que más lo ayudó cuando se sentía muy solo, ella siempre le horneaba galletas; siempre le subía en ánimo.
Y ella misma fué quién lo alentó a sincerarse con Kagami. Y es que la química con la japonesa era casi nula.
Y así fué como Kagami y él terminaron su relación, al principio sus padres estaban muy molestos, y sin embargo lo terminaron aceptando luego de un tiempo.
Y Adrien tardó mucho en darse cuenta de que la amaba.
Y justamente cuando decidió decírselo... Marinette le comentó que era novia de Luka.
Esa fué una etapa muy dura para Adrien, y sin embargo... Él quería esperar, no le importaba cuánto tomara... Y es que se enteró que Marinette lo quiso mucho, y siempre tuvo la esperanza de que quedaran cenizas de aquél primer amor.
Él empezó a frecuentarla, estando transformado en Chat Noir.
Se volvieron inseparables.
Adrien se enteró de que las cosas con Luka simplemente no funcionaron, porque ella tenía muchas obligaciones.
Y Marinette se enamoró de Chat Noir.
Y luego cuando vencieron a Hawk Moth, Adrien pasó un duro momento.
Ladybug nunca confirmó que Gabriel era Hawk Moth a la prensa, pero el rumor se hizo popular cuando Lila Rossi empezó a difundirlo.
Gabriel Agreste pagó su condena en una prisión de alta seguridad y la mamá de Adrien fué llevada al templo de los guardianes, para hacerle curación.
La verdad es que ella tenía que pasar unos años allí, para poder fortalecerse y llegar a vivir una vida normal.
Y es que ella había sido víctima del mal uso de los Miraculous.
Adrien y Marinette comenzaron a salir oficialmente a los 23 años de edad, mientras tanto Marinette seguía estudiando y se hacía cada vez más famosa.
En cambio Adrien decidió dejar el mundo del espectáculo, para concentrarse en sus actividades favoritas... Y decidió estudiar Física.
Se casaron a los 24, es que se conocían y amaban hace tanto tiempo. Entonces a nadie le pareció fuera de lugar. Fué una boda privada y sólo fueron invitados un grupo selecto de personas.
Y sin embargo, lo malo era inevitable, de alguna manera el broche de la mariposa volvió a desaparecer.
Y Marinette se vió en la obligación de renunciar a la caja de Miraculous.
Por lo que su memoria fué borrada.
No fué fácil para ninguno de los dos, pero ya se habían estado preparando para esto, esa era una de las condiciones que Adrien aceptó para estar con ella.
Y por eso Marinette no recordaba nada. Pero de alguna manera, Marinette se volvió a enamorar de él, tal como lo había prometido al chico.
Y él estaba muy feliz de librarse de un problema del pasado: Lila Rossi.
La maldita mujer que hizo todo para lastimar al amor de su vida.
La mujer que lo veía como un objeto, que lo acosaba y dañaba su relación con su padre.
Él la odiaba.
Pero por fin la vida le dió lo que merecía. Y sin embargo se preguntaba a sí mismo si aquello era suficiente para evitar que lastimara a su familia.
Pero él movería cualquier contacto para evitar que esa mujer se acercara a ellos.
Y así como estaba perdido en sus pensamientos, cuando derrepente sintió a la chica a su lado moverse levemente.
«Buen día mi amor» Murmuró él a su amada, con una voz tan dulce.
Ella abrió sus grandes ojos azules y le quitó el aliento verla así.
Nunca entendió cómo era posible enamorarse cada día aún más de una persona. Y sin embargo lo descubrió al estar cerca de ella.
Cuando tomaba su pequeña mano, sentía que podría lograr lo que sea.
Su madre siempre le había dicho que se sentiría así al estar con la indicada.
Era ella... La encontró.
Y al parecer se había vuelto a perder en sus pensamientos, porque su novia movía los labios diciendo algo y él no prestó atención por estar perdido en sus ojos.
«Lo siento ¿Qué dijiste Mari?» murmuró torpemente.
Ella hizo un puchero con los labios.
«No te voy a decir» dijo infantilmente la chica.
Él le tomó de la cintura desnuda. La chica chilló.
«Sabes, estaba pensando que tengo a la mujer más bella del mundo como mi esposa, y no sólo la más bella, también la más valiente» él dejó un beso en el cuello de la chica. «La más dulce» le lamió el cuello, esto sólo causó que ella se estremeciera. «La más amorosa de todas...» murmuró él con pasión, mientras alzaba la cabeza para verla fijamente a los ojos.
La chica sintió como si le recorriera una electricidad al encontrarse con la expresiva mirada de su esposo, le quitaba el aliento.
«Y yo soy la mujer más afortunada por tener al esposo más dulce...» ella besó su frente. «Más compasivo» besó su mejilla derecha. «más leal» besó su otra mejilla» más amoroso» besó la punta de su nariz« y sobretodo por ser quién es, no buscaría a nadie más... Porque amo cada cosa que te hace ser tú, amo tu humildad, tu capacidad de ver lo bueno en todo, amo hasta tus pequeños desaciertos...» terminó de decir ella.
Y entonces se dió cuenta de que Adrien estaba llorando.
Eso sólo hizo preocupar a la chica.
«¿Estás bien Adrien? Por favor no llores» musitó ella.
Él sólo la apoyó más a él, en un abrazo y sin importarle que sus cuerpos estuvieran desnudos.
«Ms haces tan feliz, te amo, te amo» la besaba una y otra vez.
Y ella se sentía tan dichosa y bendecida. Se preguntó qué había hecho para ser tan feliz.
«Oye... Nunca me dijiste quién es la novia de Nino» preguntó Marinette.
Adrien soltó una risa.
«Te dije que no me creerías si te lo dijera. Pero la verdad es que su novia es...» él intentó contener su risa. «Es Manuela» admitió.
Marinette lo miró fijamente sin entender.
«Eh, bueno no conozco a nadie con este nombre, pero no suena raro» dijo inocentemente.
El rubio sólo negó con la cabeza.
«Manuela también fué mi acompañante cuando no me recordabas» admitió casualmente.
La chica se alejó de él, en su rostro se veía claramente celos.
«¿Y me lo dices así de la nada? No quiero volver a verte» murmuró muy enojada, y se dispuso en levantarse a buscar sus prendas.
Él la sostuvo de la cintura, sin dejar de reír.
«¿Así que todo te da gracia he? Pensé que eras diferente» murmuró la chica intentando librarse del agarre de su futuro ex- marido.
«Espera, necesitas conocerla, bueno de hecho ya la conoces» admitió pícaramente.
Eso sólo enfureció más a la chica.
«¡Déjame! Por favor déjame» lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de la chica, y eso hizo reaccionar al chico, quién dejó de reír.
«Sólo escúchame por favor...» él colocó una de sus manos sobre un seno de la chica. «Ella es Manuela» señaló a su mano que todavía la estaba acariciando.
Ella lo miró como si hubiera perdido la cabeza.
«¿Qué?» fué lo único que Marinette murmuró en su estupor.
«La mano es Manuela, eso quiere decir que Nino está soltero» aclaró por fin.
La chica tardó en procesar.
La furia se fué disipando, hasta que ella se cruzó de brazos.
«Ese es la peor broma que he oído» murmuró, viéndolo de una manera curiosa.
Él sólo hizo una pose triunfal.
«Qué puedo decirte, mi madre parió a un comediante» sonrió de una manera rara y Marinette no pudo evitar imaginarlo con una nariz de payaso.
«¡Bobo! Gato malo» se abalanzó sobre él, para hacerle cosquillas. «Y más que todo, pervertido... No puedo creer que te hayas tocado pensando en mí» murmuró cerca de los labios del chico, pero no sonaba molesta.
Lo besó ardientemente y los dos olvidaron la razón de su discusión inicial.
