Al regresar de su misión en el puente Tenchi, Naruto y Sakura le contaron todo con lujo de detalles, cosa que agradecía pues después tendría que compartir esa información con alguien más.

El rubio y la pelirrosa después se empeñaron en presentarle a Sai, el nuevo miembro del equipo.

Percy miró con las cejas arqueadas como tanto Naruto como Sai tenían marcas de golpes en sus mejillas.

—¿Pelearon entre ustedes o Sakura los golpeó? —preguntó Percy directamente.

—¡Sakura-chan nos golpeó! —chilló Naruto primero con un puchero en sus labios.

Sakura comenzó a mover sus manos en el aire, tratando de excusarse.

—Estoy aprendiendo a poner apodos —dijo entonces Sai—, y no salió como esperado.

Percy le sonrió amigablemente, deslumbrando a las tres personas frente a ella.

—Tu tranquilo, seguro no tardarás en aprender —le dijo ella, poniendo una mano en su hombro un segundo y después soltándolo—. Si te encuentras con una mujer tan agresiva como Sakura lo mejor es mentir y quedar bien con ella.

—Mentir... —murmuró Sai, sacando una libreta y tomando anotaciones, Percy en realidad pensó que se veía bastante tierno haciendo eso—. ¿Mentir no causaría problemas en una relación amistosa de confianza?

Percy lo pensó un momento.

—Sería una mentira piadosa, se usan para no herir los sentimientos de las personas o para no enojarlos. Si solo es eso en lo que mientes no hay problema, puedes incluso ayudar a las personas a sentirse mejor consigo mismas usando esas mentiras —le explicó Percy.

Naruto y Sakura miraban la escena con la boca abierta. Para el rubio no era demasiado raro, conocía Percy hace ya mucho tiempo y sabía que la azabache era agradable y amable con todos, había pensado por un momento que estar en ANBU la había cambiado pero estaba feliz de ver qué ese no era el caso.

Percy entonces miró el cielo e hizo una mueca.

—Me tengo que ir —les dijo ella a sus compañeros—, nos veremos después.

Naruto salió de su trance y dió un salto hasta estar frente a la azabache.

—¡Alto! ¿Aún no te unirás al equipo Kakashi? —le preguntó Naruto con un puchero en sus labios y unos ojos tiernos.

—Aún no, tengo muchas misiones pendientes —le dijo Percy dándole un golpecito en su nariz con su dedo índice—. Aunque no creo que tarde mucho más.

Dicho eso, dió media vuelta y comenzó a caminar pero Sakura la detuvo antes de que avanzara más.

—Íbamos a ver a Kakashi-sensei, ¿no quieres venir? —le preguntó ella con una sonrisa.

Percy apenas y levantó una de las comisuras de sus labios en una sonrisa falsa.

—Eso quisiera pero de verdad estoy ocupada.

Sakura borró su sonrisa pero asintió de cualquiera forma y dejó ir a Percy.

—Me cae bien —dijo Sai mientras veía a la azabache irse.


Cuando Tsunade dió de alta a Kakashi, el peliplata utilizó ese momento a solas para por fin hablarle sobre lo que llevaba rondandole la cabeza por días.

—Me gustaría saber porque Percy está en ANBU —soltó Kakashi a la Hokage, tratando de sonar lo menos agresivo posible—, y también porque no me informó de eso.

Tsunade suspiró, apartando la mirada de los papeles frente a ella sobre el alta del hospital y mirando entonces a Kakashi.

—Creí que si te enterabas, te opondrias a la idea.

—Y está en lo cierto, no creo que Percy pertenezca a un lugar así. También por eso me gustaría que pensara en la idea de sacarla de la organización.

Tsunade lo miró con cara de pocos amigos.

—Percy fue quien pidió unirse a ANBU —soltó Tsunade, congelando a Kakashi pues no se le había pasado eso por la cabeza—. Yo había querido darle el puesto de jōnin pero ella se negó y dijo que quería ser un ANBU.

—De cualquier forma, mantengo mi petición. Hablo como su sensei cuando digo que ese no es un lugar para alguien como Percy, ella...

Tsunade apretó sus manos en puños y esta vez miró a Kakashi con el ceño fruncido.

—Ella se convirtió en líder de escuadrón a los 15 años —soltó Tsunade, el enojo podía notarse en su tono—. Ella es de las mejores y para serte sincera Kakashi, ella ya ha llegado a tu nivel y no tardará en superarte —Tsunade volvió la mirada a los documentos frente a ella—. Si quieres que deje ANBU, tendrás que convencerla a ella, no a mí.

El peliplata supo que aquello era una batalla perdida por lo que asintió y apartó la mirada.

—¿Ya ha asesinado a alguien? —preguntó Kakashi, sin voltear a ver a la rubia otra vez.

—Tendrás que preguntarle tu mismo —fue toda la respuesta de la Hokage antes de salir de la habitación.

Naruto se encontró con Kakashi afuera del hospital pero antes de que el rubio pudiera comenzar a parlotear sobre su entrenamiento, el mayor habló primero.

—Tengo que hablar con Percy —le dijo Kakashi, haciendo qué Naruto cerrara la boca—. Después de eso, empezaremos con tu entrenamiento inmediatamente.

A Naruto le valía por lo que lo primero que hicieron fue buscarla en su departamento pero no estaba y todo estaba completamente cerrado. Comenzaron a buscar por la aldea pero no estaba en ningún sitio.

—¡Oye, Kiba! —escuchó Kakashi que dijo Naruto y volteó para encontrarse con uno de los miembros del ex-equipo 8—. ¿No has visto a Percy?

Kiba se acercó a ellos, seguido de Akamaru.

—La ví hace unos minutos dirigiéndose a la salida de la aldea —dijo él, asintiendo—. Si corren tal vez logren alcanzarla.

Y el rubio y el peliplata no necesitaron escuchar más para ponerse en movimiento.

A unos metros de la puerta vieron una figura con una capa negra pero supieron que era Percy porque llevaba a Samehada en la espalda.

Cuando estuvieron atrás de ella, ninguno de los dos pudo tocar su hombro o pronunciar su nombre pues Percy ya había dado media vuelta, tenía una mano en la empuñadura de Samehada y en su otra mano sujetaba un kunai. Su mirada era amenazadora hasta que vió que se trataba de ellos.

Kakashi frunció el ceño, Percy era de tipo sensor y si la habían sorprendido de esa manera quería decir que estaba más distraída de lo normal.

Bajo su capa, no usaba el uniforme de ANBU y tampoco llevan su hitae-ate, podía pasar por una chica normal de no ser por la espada de piel de tiburón en su espalda. Percy llevaba su cabello suelto por lo que ambos hombres pudieron ver cómo las corrientes de aire jugaban con él. A las fosas nasales de Kakashi llegó un olor conocido y únicamente pudo asimilarlo con el aroma del mar, aquello le sonaba de algún lado pero no sabía exactamente de dónde, tampoco era tan raro pues Percy había sido su alumna, había estado cerca de ella antes y reconocía su aroma. Aunque había algo de todo eso que le decía que estaba mal y ese olor.le pertenecía a alguien más, alguien que tenía tiempo de no ver.

—¿A dónde vas, Percy? —le preguntó Naruto.

La azabache se removió en su lugar, sin saber que responder.

—Tsunade me dió unos días libres —contestó ella al final, sorprendiendo a Kakashi, él necesitaba unos de esos.

—¿Eso se puede? —preguntó ahora él.

Percy apenas lo miró a la cara por menos de un segundo para después encogerse hombros.

—Cree que me esfuerzo demasiado y piensa que los merezco de vez en cuando —le dijo ella, encogiéndose de hombros y ahora que Kakashi sabía todo lo que Percy había hecho él también pensaba que se esforzaba demasiado.

—Percy, quisiera hablar contigo —le dijo entonces Kakashi, recordando porque estaban ahí.

—¿Otra vez? —dijo ella, con gesto cansado pero después sacudir la cabeza—. Olvídalo, no puedo ahora, podremos hablar cuando regrese.

Percy no le permitió decir otra palabra pues dió medía vuelta y comenzó a caminar.

—¡Percy! ¿A dónde irás? —le preguntó Naruto mientras la alcanzaba.

—A la playa —respondió simplemente ella, antes de despedirse del rubio con una sonrisa y un gesto de su mano.

No volteó a ver a Kakashi en ningún momento.

Un viaje a las costas es de por lo menos un día y medio, tal vez dos.

Mientras Naruto entrenaba para crear su nuevo jutsu, Percy había pedido unos días libres a Tsunade quien no tardó en dárselos, al igual que el permiso para salir de la aldea.

No había motivos para desconfiar de Percy Jackson, a Tsunade le parecía una de sus mejores ninjas.

Lo que Kakashi hizo tampoco fue porque desconfío de ella, si no porque se preocupaba por ella. Kakashi invocó a todos los ninken que pudo y les puso la tarea de vigilar a Percy, de cuidarla.

Percy primero caminó por el sendero y después de un buen rato se desvío y comenzó a avanzar entre los árboles.

Los ninken no entendían porque Kakashi les pondría esa tarea, y varios de ellos estaban aburridos.

Eran dos días de viaje después de todo.

Hasta que, sintieron como el olor de Percy se dividía en veinte, yendo en direcciones separadas. Compartieron una mirada, la azabache había notado que estaba siendo seguida y decidió confundirlos.

Después de eso, la hija de Poseidón comenzó a avanzar más rápidamente, tratando de llegar a su destino antes de que los ninken encontrarán el rastro de la original.

Lo que pudieron ser dos días de viaje terminaron siendo uno y medio.

Miró el mar y respiró hondo por su nariz, aquel era el dominio de su padre, el lugar donde podía sentirse en casa así estuviera en otro mundo, como ahora.

Sonrió mientras pensaba en lo mucho que Itachi había acertado en escoger ese lugar.

Sondeó el lugar con sus habilidades, encontrando el chakra de Itachi y asegurándose de que los ninken de Kakashi no estaban cerca.

Entró a la cueva dónde Itachi se encontraba, apartando las enredaderas que servían para esconder la entrada.

Dentro se encontró con una fogata, un colchón y con su amigo.

—Estás solo —dijo Percy, adentrándose más en el lugar, se quitó su capa y la dejó a un lado de la capa negra con nubes rojas de Itachi.

—Y tú también —dijo él, siguiendo sus movimientos para que al final Percy se sentará a un lado de él.

—Tenía mucho tiempo de no ver el mar —dijo Percy con una sonrisa en sus labios.

—Lo sé, por eso he escogido este lugar —dijo él, pasándole una botella de agua.

Percy le agradeció y bebió el agua, había sido un viaje largo, más aún después de tener que perder a esos ninken.

—Kakashi mandó a sus ninken para seguirme —comenzó Percy con la conversación—. Los habría tomado como cualquier otro animal del bosque si hubiera estado distraída pero siempre que tenemos estos encuentros estoy atenta a todo.

Itachi hizo una mueca.

—Kakashi-san es muy inteligente, aunque no creo que esté desconfiando, por lo que tampoco entiendo porque mandaría ninken detrás de ti.

Percy tampoco lo entendía, Kakashi últimamente parecía demasiado atento con ella, cosa que en parte le molestaba.

Ella había querido esa atención de él cuando Naruto se había ido de la aldea con Jiraiya pero en cambio el peliplata se había apartado de ella.

Itachi había sido en quién se había apoyado, y ahora era una de las personas más preciadas para Percy lo cuál pasó en un muy corto periodo de tiempo.

Pero estar con él así, juntos en una cueva con el sonido de las olas chocando contra la costa afuera, se sentía bien.

Itachi era el que le había ayudado también a saber sobre algunos de los escondites de Orochimaru pues Akatsuki también tenía sus ojos sobre él, e Itachi también le había ayudado a encontrar a los demás jinchūrikis.

Itachi Uchiha era básicamente su espía dentro de Akatsuki pero también era su amigo, eran amigos.

Aunque ambos sintieran mucho más que mera amistad por el otro.

Percy entonces le contó sobre la última misión del equipo Kakashi y lo que sus amigos le habían dicho sobre Sasuke. Cuando terminó de hablar, ambos se quedaron en silencio.

—El momento se acerca —dijo Itachi y Percy sintió una opresión en el pecho al tiempo que asentía.

Él sabía el destino que el Uchiha tenía planeado para él y por más que Percy quería hacerlo cambiar de opinión, sabía que no podía, no debía.

—¿Algo que quieras compartir conmigo? —le preguntó ahora ella e Itachi asintió.

—Hidan y Kakuzu están en movimiento —le dijo él—. No tardarán en llegar a Hi, y ya sabes cuál es su objetivo.

El rostro de Naruto sonriendo apareció por su mente un momento, no iba a permitir que tocaran al rubio.

Itachi tomó una de sus manos y la entrelazó con la suya, sintiendo su preocupación.

—Konoha tiene excelentes ninjas, tú eres la prueba de eso —le dijo él, acercándose un poco más a ella—. Podrán encargarse de ellos.

Percy recargó su cabeza en el hombro de Itachi y cerró los ojos, disfrutando de su compañía.

Su reunión formal duró apenas unas horas pero aún tenía un día entero con Itachi cómo verdadero descanso.

—Solo hay un colchón —le dijo Percy, disimulando la sonrisa creciente en sus labios.

Itachi soltó su mano y pasó su brazo izquierdo por sus hombros, bajando entonces su mano por su espalda hasta llegar a su cintura, dónde se instaló.

—¿Nerviosa? —le preguntó él, Percy abrió los ojos y lo miró a la cara, de repente sintiéndose bastante vulnerable—. Sé que parezco bastante intimidante pero no todo es lo que parece —Itachi afianzó el agarre en su cintura, pegando más sus cuerpos, sus rostros estaban tan cerca que Percy se veía incapaz de separar la mirada de sus ojos, aquellos ojos que estaban perdiendo su luz—. Aún puedo ser más intimidante.

Los papeles cambiaron rápidamente mientras una sonrisa aparecía en el rostro de Percy, ella empujó a Itachi hacia atrás, haciendo qué su espalda tocará el colchón y se puso encima de él con sus manos a cada lado de su rostro.

—Soy mayor que tú, ¿no deberías ser yo la intimidante para un chico bonito como tú? —le dijo ella mientras delineaba la mandíbula de Itachi con su dedo índice.

Itachi atrajo a Percy hacía él, haciendo qué sus rostros volvieran a estar muy juntos.

Le gustaba estar así de cerca de ella pues solo así podía apreciar con total detalle sus ojos verdes, aquellos ojos que le habían detenido cuando por su mente pasó el acabar con la chica de trece años que lo tenía secuestrado en su baño.

Esa noche apenas y durmieron, hablaron de cualquier cosa y de vez en cuando Itachi la callaría únicamente para besar sus labios.

Lo que estaban haciendo estaba mal y lo sabían, ellos nunca podrían estar juntos pero su corazón no escuchaba a la razón, disfrutarían el momento sabiendo que si las circunstancias fueran otras ellos podrían estar juntos.

Itachi había tenido alguien a quien amaba en el pasado, al igual que Percy.

Y ambos habían perdido a esas personas bajo circunstancias diferentes pero podían entender el dolor del otro.

Ellos conocían la historia del otro por completo, Percy no juzgaba a Itachi e Itachi simpatizaba con Percy.

Sus miradas se cruzarían y por la mente de ambos pasaría el mismo pensamiento:

En otra vida...