Hellouuu~ Paso a dejar el final por aquí, no me vean, yo no estoy, no me demoré como seis años tampoco.
Byes~
El amor es una cosa extraña.
Años atrás, Loki había creído tener su vida ya hecha. Estaba casado con Thor, a quién siempre amó, sería Consorte del Rey y tendrían una gran familia que reinaría por todos los años a seguir. Luego su esposo fue desterrado, lo que hizo que se enamorara de alguien más, la humana Jane Foster, y Loki vio su vida perfecta caer a pedazos. Se convirtió en rey, tuvo a su hija solo y terminó encontrando el amor en alguien más, su amigo más cercano, Fandral. Claro, si pensó que la vida lo iba a dejar en paz así como así, estaba muy equivocado. Porque cuando pensó que ahora sí tenía estabilidad, Thor regresó a su vida e hizo que todo se volviera un caos. No solo fue el hecho que él regresó, sino que enfrentó a Loki directamente con su pasado, con el haber ocultado el nacimiento de Helena y sus sentimientos enterrados por Tony Stark. Además de que descubrieron la verdad de lo sucedido el fatídico día de la coronación, la traición de quién menos lo habían pensado.
Habían pasado alrededor de cincuenta años desde que Fandral había sido desterrado de Asgard y Loki lo había podido ver en contadas ocasiones. Técnicamente debería tener más tiempo para su propia vida ahora que Thor se había instalado nuevamente en Asgard y había retomado su lugar como rey. Pero al no haber divorcios aquí, Loki seguía siendo el Consorte del Rey por lo que se encontró con un montón de nuevas actividades que realizar y le permitían poco tiempo personal.
Lo primero fue la boda de Helena con Bruce Banner.
Solo las personas más cercanas a ellos había asistido. Esta boda, para todo lo emocionados que todos habían estado, demoró cinco años en realizarse porque Bruce se rehusaba absolutamente el casarse con Helena antes de que fuera mayor de edad. Thor lo encontró ridículo porque para los Aesir, ellos eran considerados adultos desde los diez años pero se guardó su opinión y estaba seguro que Loki internamente estaba feliz de mantener a su "pequeña" por un tiempo más. Así que cuando llegó el día que la princesa cumplió sus veinte primaveras, se celebró la tan esperada boda, para el alivio de todos. Se llevó a cabo en Midgard, lo cuál permitió que Fandral estuviera presente y ella fue acompañada al altar por sus dos padres, Thor y Fandral al mismo tiempo mientras que Loki se encargó de oficiar la boda por ellos.
Lo siguiente que sucedió para sorpresa de nadie, fue que Steve y Tony se casaron. La única sorpresa ahí fue que decidieron hacerlo al impulso en las Vegas y, después de una super golpiza de parte de Natasha y Pepper, accedieron a tener una hermosa recepción con todos sus amigos.
A medida que los años pasaron, Loki se encontró con que se había acostumbrado a esta nueva vida. La ausencia de su hija, que ahora vivía en la Tierra, y de Fandral todavía le dolía pero se podía distraer con sus numerosas tareas en el reino. Loki tenía ahora que realizar más tratados diplomáticos, él siempre era la primera persona con la que los otros reinos tenían que lidiar antes de que el tratado sea aprobado o rechazado por Thor. Aunque todos sabían que si Loki aprobaba, Thor lo haría automáticamente.
Para nadie en el reino era un secreto que el Rey se encontraba perdidamente enamorado de su Consorte. Aunque la gente aprobaba de Fandral, dado que sabían del destierro de Thor, también tenían que admitir que preferían que la pareja real estuviera junta. Nadie lo mencionaba, claro, el respeto que Loki había generado en su reinado había sido enorme por lo cuál la gente tendía a darle espacio. Eso no incluía a Frigga quién a veces hacía un comentario no muy inocente o insinuación acerca de lo bueno que sería mostrar uniformidad o que el perdón es una gran virtud. A Loki le daba ganas de rodar los ojos y mirarla mal pero se aguantaba.
No es que no lo hubiera pensado, tenía que admitirlo para sí mismo. Pasaba mucho tiempo a lado de Thor, ya sea en diferentes asuntos reales, cenas, fiestas, cacerías, viajes diplomáticos; tanto como en esos raros momentos en que no tenían ningún asunto y podían compartir una cena tranquilos y sin interrupciones. Eran amigos. Y Loki notaba que Thor deseaba más. A veces se encontraba con los ojos azules estudiándolo tan intensamente que lo dejaban sin aliento o había algún gesto de querer tocarlo, una ternura en su rostro pero la reprimía rápidamente. Thor nunca cruzaba la línea y eso era algo que agradecía inmensamente. A pesar que a veces era el mismo Loki el que creaba las confusiones cuando por instinto se acercaba o reaccionaba a la cercanía de Thor.
Loki sentía que se debía a Fandral. El hombre lo había apoyado, cuidado, amado y sí, había cometido un error pero como Thor dijo, su teoría había probado cierta al final. Loki lo amaba, de eso estaba seguro. Es solo que... era muy difícil.
Al inicio de la sentencia, lo visitó con regularidad, cada dos meses y se quedaba toda una semana. Era genial el poder estar a su lado pero cada vez que tenía que despedirse, le costaba más, le dolía más y podía ver en el rostro de Fandral que le pasaba lo mismo por lo que las visitas se volvieron más espaciosas, tanto Loki como el guerrero indicando por cartas que se encontraban llenos de deberes y visitar en ese momento era imposible. Se creó una distancia.
El moreno terminó de guardar lo que llevaría en su viaje. Fandral había indicando que tendría dificultades para recibirlo de visita pero ya habían pasado dos años en los que no se habían podido ver por distintas razones y Loki no iba a aceptar un no por respuesta. Fandral... tal vez él tenía dudas por su relación pero el moreno lo ayudaría, lo resolverían, solo tenían que verse y hablar.
-¿Estás listo para tu viaje?-Loki no se sobresaltó, ya de por sí acostumbrado a que Thor entrara sin tocar la puerta, el rubio era un confianzudo de lo peor.
-Sí. Ya sabes, si en caso me necesitas, Heimdall podrá avisarme. Solo intenta no necesitarme-le dijo con una ligera sonrisa.
-Dudo que eso pase-musitó el rubio, observándolo por unos momentos y Loki pudo sentir nuevamente que algo estaba reprimiendo Thor. Tuvo el impulso de preguntar pero se quedó en silencio, volteando para seguir guardando su ropa.
-Igual inténtalo. Eres el Rey, puedes mantener el reino a salvo por una semana, estoy seguro-Loki siguió usando un tono ligero y bromista para que no se creara ninguna incomodidad.
-Por supuesto-respondió Thor suavemente y el moreno suspiró, dejando su ropa por un momento para girarse a mirar al rey, contiendo el gesto de tocarlo. No quería que el rubio se sintiera mal, triste o dolido en alguna forma, quería... habían muchas cosas que Loki quería y callaba. Su tiempo había pasado. No podía seguir esos impulsos.
-Thor... serán solo unos días. Antes de que lo notes, estaré de vuelta-le dijo con una pequeña sonrisa. Era el único alivio que podía ofrecerle, cualquier otro acto de acercamiento que desee realizar, crearía solo más confusiones.
-Lo sé-respondió el Rey y sonrió, no queriendo poner a Loki en una posición incómoda.-La cena estará hecha pronto. No tardes-le recordó antes de salir de la habitación.
Sentándose en la cama, el moreno descansó su rostro en sus manos. No reaccionar a Thor se estaba volviendo cada día más difícil.
-Loki.
Fandral lucía absolutamente sorprendido cuando vio venir al moreno, por un momento congelado antes de que sonriera y se acercará a él, abrazándolo largamente. El moreno respiró profundamente su aroma y se relajó, realmente lo había extrañado mucho.
-Quería sorprenderte.
-Y definitivamente lo hiciste-sonrió Fandral, moviéndose un poco hacía atrás para observarlo, sus manos alzándose para acariciar suavemente sus mejillas-Me encanta verte y que estés aquí. Me apena también, no sé cuánto tiempo podremos pasar juntos, estos días hay mucho que hacer.
-No te preocupes por ello. Sé que tienes tus responsabilidades, yo solo quería pasar algo de tiempo contigo-respondió Loki, apoyando su cabeza en las manos del rubio. Curiosamente, a pesar de su cercanía, no se sentía en la confianza de besarlo. No es que no quisiera, era solo que... había una pequeña barrera en ellos, probablemente la distancia y la falta de comunicación lo cuál no hacía que pudiera relajarse completamente.
-Me alegra que lo hayas hecho-el guerrero le sonrió suavemente.
-Sir Fandral, el Rey lo está llamando, la reunión dará inicio-dijo un guardia, acercándose a ello, inclinando la cabeza como saludo hacia Loki.
-Enseguida voy. Gracias-respondió y soltó un suspiro, mirando a Loki con disculpa-Intentaré volver lo más pronto posible.
-No iré a ningún lado-el moreno le aseguró y Fandral se acercó para besar su frente antes de marcharse por el mismo camino que el guardia había tomado. Loki sintió su sonrisa atenuarse e intentó mantenerse calmado, ignorando el peso en su pecho.
Durante los siguientes días programados de su visita, Loki apenas pudo ver a Fandral. Durante todos estos años, el guerrero se había convertido en la mano derecha del Rey de los Jotun, su hermano Byleistr y contaba con muy poco tiempo para poder pasarlo junto al moreno. En estos días, se había fijado en muchas cosas.
Fandral brillaba con luz propia aquí, la gente lo respetaba, lo escuchaba, no era el amigo de Thor o la pareja de Loki, era solo Fandral, un experto en batalla, en relaciones públicas y de gran conocimiento en general. Loki podía ver que él realmente lucía feliz aquí, en este lugar, lo cuál era irónico porque estaba rodeado por Jotuns, los que deberían ser sus enemigos naturales pero no, se veía más a gusto que con los Aesirs. Tenía otros amigos, otras costumbres, se veía diferente. Aunque su afecto por Loki no parecía haber disminuido, ahora había más en su mundo que solo él. No era ese hombre que había conspirado para traicionar su reino por el amor de alguien.
Loki no sabía que pensar de ello.
Le tomó varios días el poder entender lo que estaba sintiendo en esos momentos. Era tristeza y al mismo tiempo felicidad. Supo, sin ninguna duda, que después que el tiempo de sentencia se hubiera terminado, Fandral no volvería a Asgard. Esta era su casa ahora, su vida, había encontrado su lugar en el mundo y Loki tampoco tenía corazón para pedirle que dejara todo. No había perdido a Fandral, todavía se querían pero él tenía que voluntariamente dejarlo ir. Era injusto el pedirle que deje todo por él y Loki mismo no podía dejar Asgard para estar a su lado.
En el último día de su visita, se encontraba solo en el cuarto del rubio, tomando un poco de vino mientras observaba la ciudad desde el balcón. Escuchó la puerta abrirse detrás suyo y giró para observar a Fandral entrando, el guerrero se veía exhausto pero contento y no pudo evitar sonreír.
-Lo siento, me tomó mucho terminar esos tratados. Me hubiera gustado que cenáramos juntos, apenas y te he visto durante esta visita-dijo con disculpa pero Loki solo negó con la cabeza.
-No hay nada de qué disculparse.
-Es solo que hay tanto que hacer y a veces muy poco tiempo-se rió ligeramente mientras retiraba la gruesa capa de sus hombros, su cuarto estaba diseñado con magia para retener el calor en este mundo frío.
-En serio, no te preocupes por eso. Te ves feliz aquí-le dijo con una sonrisa y el rubio detuvo sus movimientos, alzando la mirada hacia él, estudiándolo intensamente porque él conocía a Loki muy bien, sabía que había algo que quería decirle y su corazón empezó a latir rápidamente.
-... Solo dime-susurró después de un momento.
-Te ves feliz aquí-repitió el moreno, su sonrisa se volvió temblorosa en sus labios-Muy feliz. Más de lo que lo fuiste en Asgard.
-Loki, eso es...
-No digas que es mentira-le cortó gentilmente-. Esto no es algo malo, Fandral. Está bien el ser feliz.
-No si eso significa que vas a dejarme-replicó el rubio, apretando los labios y Loki sacudió la cabeza lentamente.
-¿Acaso eso no ha sucedido ya? ¿No me has dejado ya fuera de tu vida?-inquirió cuidadosamente.
-¡Claro que no! No podría, yo...
-Fandral... está bien. Está bien si lo has hecho.
Fandral quería seguir protestando y negarlo mil veces más pero cuando abrió su boca, ningún sonido salió de ella. ¿Lo había hecho? Pensó en los años que habían pasado desde que llegó aquí, lo insoportable que había sido al principio, lo feliz que estaba cuando Loki venía y lo devastado que se sentía cuando se marchaba pero esa sensación empezó a disminuir. No es que se hubiera olvidado de Loki, eso nunca, pero su mundo ya no era solo acerca de él. Ahora tenía intereses y ocupaciones, se sentía a gusto entre esta gente, estaba maravillado de todo lo que había que aprender y empezó a llamarlo "Hogar" sin darse cuenta.
-Yo... -lo miró, la realización de lo sucedido en sus ojos y Loki sintió que los suyos se llenaban de lágrimas aunque aún mantenía su sonrisa.
-Está bien, Fandral. Me alegro por ti, que finalmente hayas encontrado tu paz interior-el rubio se dejó caer sentado en la cama, sintiéndose repentinamente vacío, como si hubiera soltado algo a lo que se había estado aferrando por mucho tiempo sin notarlo. Loki se sentó a su lado y tomó su mano entre las suyas.
-Pero... yo te amo-musitó el guerrero, su boca torciéndose en un gesto de tristeza y frustación.
-Y yo a ti-respondió Loki, una de sus manos alzándose para acariciar su mejilla con ternura-Pero no puedo pedirte que dejes todo y vuelvas, no soy tan egoísta. Te amo y quiero esto para ti, tu felicidad, tu paz, tu tranquilidad-respirando profundamente, para controlar sus lágrimas, Loki sonrió nuevamente-Diste tanto por mi y siempre voy a atesorar esos años juntos, igual que siempre, siempre serás el padre de Helena, eso no cambiará. Pero si te amo, y lo hago, entonces tengo que dejarte ir. Y tú tienes que dejarme ir a mi.
-Loki...-los labios de Fandral temblaron, sus ojos azules llenándose de lágrimas-Lo siento tanto.-el moreno negó suavemente la cabeza, las lágrimas cayendo lentamente por sus mejillas.
-No lo sientas. Está bien-repitió nuevamente-No es malo querer feliz, Fandral.
-¿Pero lo serás tú? ¿Tú también serás feliz?-le preguntó con desesperación. Necesitaba saber que Loki también lo sería, no quería, no podía ser feliz si Loki no lo era.
-Por supuesto-le aseguró, limpiando sus lágrimas y tomando nuevamente su mano-Lo seré. Yo también estoy en casa y con las cosas que me llenan de vida. De verdad, también seré feliz-sabía que era importante para Fandral el saber esto. Inclinándose, apoyó su frente contra la suya y cerró los ojos-Voy a extrañarte mucho-su voz tembló y tuvo que apretar los labios para no ponerse a llorar.
-Igual yo-Fandral tenía ganas de disculparse nuevamente pero sabía que Loki no quería que lo hiciera así que se mantuvo en silencio-Igual yo-repitió..
Al volver a casa, sintió que todo lo que había sucedido en Jotunheim era irreal. ¿Realmente Fandral y él habían terminado? Se sentó en su cama, ni siquiera pensando en desempacar y se quedó mirando vacíamente hacia el suelo, su mente envuelta en niebla.
-¿De vuelta tan pronto? Pensé que extenderías tu estadía, con todo el tiempo que ha...-Thor se detuvo, notando la extraña atmósfera-¿Loki?
-Yo...-el moreno alzó la vista hacia él e intentó decirle que no, no había extendido su estadía porque no había punto que lo hiciera pero la voz se le atoró en la garganta y todas las lágrimas que no habían podido salir en su momento, escaparon de él sin control con un suave gimoteo.
Thor inmediatamente se sentó a su lado, envolviéndolo en sus brazos y consolándolo, confundido y algo asustado por su llanto pero sabiendo que ahora mismo lo que Loki menos necesitaba eran sus preguntas incesantes. El moreno lloró apoyado en su pecho como no lo hacía desde que Fandral había sido sentenciado y también se prometió que sería la última vez que lo haría. Fandral era feliz, no había muerto, no tenía porque llorar. Hoy lloraría por lo que había perdido y de ahí, nunca más.
Los años siguieron pasando sin que nada cambiara. No realmente. Loki siguió con sus obligaciones y al lado de Thor, viajando a diferentes lugares de manera diplomática, visitando a Helena, teniendo la placentera sorpresa que pronto sería abuelo -¡abuelo!- y en resumen, siguiendo con su vida. No había nadie que tomara su interés, rechazaba a cualquiera que siquiera insinuara algo e ignoraba cualquier intento de Frigga de que se vuelva a interesar en alguien. Curiosamente, Thor se mantuvo de la misma forma.
Era conocido en todo el reino que ambos estaban casados el uno con el otro pero también se sabía que actualmente, ese matrimonio era como un trato de negocios, unidos por el reino pero cada uno por su lado por lo cuál tenían muchos pretendientes. Loki los rechazaba porque no estaba listo para empezar nada con nadie, solo quería una vida llena de serenidad y tal vez en su tiempo ya escogería a alguien. Thor, en cambio... Era cada vez más y más obvio para el resto de los reinos que el Rey de Asgard solo tenía ojos para su Consorte, no importaba quién se le cruzara por el frente -y lo habían intentado-, él no les daba ni una segunda mirada.
Es que después de haber perdido a Loki hace tantos años, se dio cuenta que su relación con Jane, a pesar de lo dulce y significativa que fue, solo demostró que su único amor sería siempre Loki. Y se había dado cuenta tarde. Ahora, él sabía que el moreno estaba libre de su relación con Fandral por mutuo acuerdo pero no se atrevía a hacer ningún movimiento para que empezaran algo. De hecho, el rubio se sentía bendecido de que pudieran ser amigos en la forma que lo eran ahora. Se sentía casi como cuando eran pequeños, con la misma melancolía de estar enamorado y no poder decirlo.
Tomó una visita de Helena, que simplemente observó fijamente del uno al otro antes de rodar los ojos y que arrastrara a cada uno de sus padres por un lado.
Para Thor, esa reunión fue de esta manera:
-¿Cuánto tiempo vas a dejar pasar antes de qué le digas a papá como te sientes? ¿Es que estás esperando que alguien más te lo quite? ¿De nuevo?-la chica se veía verdaderamente intimidante con toda su barriga de siete meses y sus manos puesta en su cintura.
-Es solo que... tu papá todavía está triste por lo Fandral y yo...-la chica bufó, fulminándolo con la mirada y haciendo a Thor sentirse como niño pequeño.
-Thor, eso fue hace cuatro años-recalcó la chica, resistiendo el impulso de golpearlo en la parte de atrás de la cabeza.
-Eso no es tanto.
-Lo es lo suficiente-la chica soltó un largo suspiro y se sentó a lado de él, mirándolo con el ceño fruncido-¿Acaso ya no lo quieres?
-Claro que lo quiero. Lo amo. Pero estamos tan bien ahora. He recuperado su amistad, su confianza. ¿Y si presiono más y lo alejo?-se sentía raro el pedirle consejo a su hija pero ella era la mejor persona para ayudarlo.
-Tendrás que arriesgarte-le dijo ella, poniendo una mano en su hombro y sonriéndole suavemente-Pero a mi me parece que la respuesta será positiva.
La reunión para Loki fue de esta manera.
-¿Te divierte, verdad?
-No sé a qué te refieres-respondió el moreno, cruzándose de brazos y la chica se rió.
-Vamos, papá. Sabes que Thor se muere por ti. El tipo está como un perrito detrás tuyo y tu ni bola le das.
-Que vulgar te está volviendo la Tierra-frunció el ceño Loki y ella se encogió de hombros.
-Culpa a Tony.
-Por supuesto-bufó él antes de suspirar, apretando los labios-No creo que sea conveniente el volver con tu padre, Helena. Es solo... hay mucha historia de por medio.
-En otras palabras, tienes miedo que te vuelva a hacer lo que te hizo con Jane Foster-indicó la muchacha con astucia, ocultando una sonrisa cuando su papá desvió la mirada.
-... Es posible.
-¿Honestamente lo crees?-arqueó las cejas Helena, mirándolo con incredulidad.
-...¿Sí?
-¡Papá!
-Helena, no es fácil-dijo Loki con exasperación-Es olvidar años de dolor e inseguridades, no es tan fácil.
-Y lo sé pero tú tampoco lo estás haciendo fácil al aferrarte a ello-replicó ella sin amedrentarse, moviéndose para tomar las manos de su papá-Sé muy bien de primera mano lo difícil que es para ti, lo mucho que sufriste. Pero francamente no pienso que Thor... que mi padre vuelva a cometer el mismo error. Lo veo en sus ojos, creo en su sinceridad y sé que si tú te lo permites, serías muy feliz a su lado. Papá... yo quiero a Fandral como si fuera mi verdadero padre, eso nunca va a cambiar pero también aprendí a ver a Thor como un padre más. Mi padre Fandral, él está feliz, está continuando su vida y ya es hora que tú también lo hagas. Le prometiste ser feliz, me lo contó. ¿Quieres que le diga que no lo estás haciendo?-le preguntó alzando una ceja e hizo que Loki riera a la astucia de su hija.
-Eres demasiado como yo-renegó juguetonamente y Helena solo sonrió brillantemente.
-Sí que lo soy.
Aún y todo con la intervención de Helena, tomaron varios meses antes de que Thor juntara el valor suficiente como para dar el primer paso. Fue uno bastante pequeño, que daba bastante espacio para que Loki se negara si quería. Acababan de llegar de un largo viaje a Vanaheim y por los siguientes días podrían descansar sin nada más que realizar. Thor dudó una y dos veces antes de acercarse a Loki, interceptándolo antes que pudiera ingresar a su cuarto para descansar.
-Estaba pensando... ¿te gustaría cenar conmigo? P-podríamos cenar en el jardín-la pregunta fue hecha suavemente, dejándole saber que si no deseaba hacerlo, él no iba a presionar y Loki casi lo hace pero luego recordó las palabras de su hija, haciéndolo hesitar y finalmente sonrió.
-Me gustaría eso.
Solo un primer paso fue necesario.
La relación de ellos se desarrolló de manera lenta, a pesar de que la confianza entre ellos ya estaba mayormente recobrada, como pareja aún faltaba mucho. Thor estaba absolutamente dedicado a él, siempre orgulloso de presentar a su Consorte ante todos los reinos y no había nada que no hiciera por él. Había aprendido de sus errores del pasado y estaba demostrando día con día que no volvería a cometerlos. Al principio Loki se mostró reticente pero no podía negar que siempre había amado a Thor y que sí, podía amar a alguien más o estar bien solo pero quería estar con él porque Thor lo hacía feliz.
Así que a pesar de todos los años, dificultades, engaños, amores y problemas que hubieron; Thor y Loki habían superado los obstáculos y podían seguir amándose de ahora a la eternidad, siempre juntos.
El fin~
