Continuamos con el NH
Beso XII: Pecho
Naruto se había fijado mucho en ellas, sin poder remediarlo. Quizás fuera por su condición de chico, quizás porque era su novia. Quizás por algo primitivo. Hasta ahora no se había mostrado interesado, pero desde que Hinata era más cercana a él, no podía evitarlo. Sus ojos siempre hasta ese lugar.
Y aunque Sakura muchas veces le regañaba indicándole que sus ojos estaban más arriba y Hinata solo se sonrojaba sin saber bien qué decir, él continuaba bajando la mirada.
Y un día, no pudo más.
Sujetó a Hinata de los hombros y se inclinó. Ahí donde el atuendo dejaba más piel posó sus labios, justo sobre su pecho. Hinata levantó las manos, avergonzada, poniéndose a la par como un tomate al no esperarse ese acto.
—¿Naruto-kun? —exclamó.
Él sonrió contra su piel.
—No podía esperar más a casarnos.
Ella se desmayó.
