N. A: ESTE CAPÍTULO CONTIENE ESCENAS NO APTAS PARA MENORES DE EDAD, LEER BAJO SU PROPIA RESPONSABILIDAD.(Si claro, como si fueran a hacerme caso )

Malfoy se mostró demasiado amoroso con Hermione, quién empezaba a creer que el embarazo compartido lo sensibilizó. Cada mañana él tocaba el piano para despertarla, algunas son melodías que no había oído. El piano ahora era el objeto favorito de Crookshanks que pasaba los días sentado sobre él.

No volvió a besarla desde que hace un mes por lo que a veces fantaseó con que le volviese a robar un beso. La fecha era domingo 14 de febrero.

Se levantó, vio la hora en el teléfono apenas era las 4:30am, decidió que ya no podría dormir más así que se arregló y vistió, zapatos bajos, un vestido verde floreado que era obsequio de Sirius y un abrigo beige.

Por suerte las náuseas habían desaparecido, pero ahora los pechos le dolían con cualquier rose. A veces se preguntaba si Malfoy sentía ese dolor. Su hijo se agitaba en su interior y leía en voz alta hasta que se calmase. Su bebé hacia magia con ella, incluso a veces sentía deseos de comer manzanas y estas aparecían como si fuesen invocadas por un accio.

— 14 semanas de vida pequeño — acarició su vientre, podía sentir una pequeña presión, su hijo estaba creciendo y se sentía emocionada. — hoy saldremos a pasear, Orión. Pero lo haremos sin tu padre, él debe estar dormido y de tu tío Theo ni que decir, pero como ya he dejado de desmayarme podemos salir.

caminó por los pasillos del colegio e internamente rogaba que Harry estuviera dormido y hubiese olvidado donde guardó el mapa del merodeador.

Salió del castillo rumbo a los jardines, apareció el aire frío sobre sus mejillas. Esa sensación refrescante. Recorrió todo, apenas iba a ser las 5 de la mañana. Caminó entre la hierba, necesitaba un tiempo a solas.

"¿Qué siento por Malfoy? Una pequeña parte de mí lo quiere, lo necesita cada mañana y me siento feliz de tener su atención para mí. Él ha sido atento, si tan solo pudiera recordar cómo fue que me entregué a él." pensó.

Se sentó en la hierba y cerró los ojos — quiero recordar — susurró mientras lágrimas se deslizaban por sus mejillas. Que ardor.

— Hermione tranquila, no podemos hacerlo a lo brusco. Tengo que prepararte más. — estábamos desnudos besándonos y acariciándonos con deseo. Demasiado apresurados.— ¡soy virgen y eso no me imposibilita de querer tenerte dentro ya! — acariciaba el pene del hombre que amaba, jugaba con de arriba a abajo, estaba duro y tibio — te gusta que quiera dominarte. — el deseo era mutuo.— te va doler, déjame prepararte. — acariciaba incesantemente mis labios vaginales. Aquella mano me hacía soltar gemidos.—ya lo hiciste suficiente. — me sentía húmeda y lista.Con un suave movimiento empujé a Draco en la cama, me senté a horcajadas sobre su cuerpo desnudo y perfecto. Trataba de dirigir el miembro de Draco en mi interior. Le até las manos a la cama con un hechizo sin usar mi varita.— Granger, yo debería estar arriba no tú. — trataba de zafarse para ponerme bajo él.— No seas machista en este momento — respondí mientras frotaba su glande sobre la entrada de mi vagina.— te va... Ah... doler... —Advirtió mi adorado rubio en medio de suspiros, se veía tan adorable tratando de cuidarme.— a ti va a doler otra cosa si no te callas y dejas que lo haga yo, me desconcentras— dije tratando de introducirlo, pero se me resbalaba de la mano.— Pero... que mandona — lo estaba torturando de deseo sin querer, amaba verlo así.— Acostúmbrate Malfoy, yo estaré si...Siempre arriba...— entonces logré introducirlo entero en mi interior, grité por el dolor, se sentía terrible, parecía que me hubieran lanzado un crucio en mi interior. Lágrimas se deslizaban por mis mejillas, abrí los ojos, Draco mantenía los ojos cerrados. Entonces empecé a mover mis caderas. ¡Merlín! Se sentía tan bien ser uno con el hombre que amo.Liberé a Draco quien me colocó bajo él y besaba mis labios mientras me embestía.— Te amo Granger.

Abrió los ojos, aquello fue algo tan maravilloso, incluso sentía sus mejillas arder y quemar. su interior se calentaba.

¿Eso fue un recuerdo o una simple fantasía? Podría preguntarle a Malfoy. A lo mejor los recuerdos estarían volviendo a ella. No le diría lo que empezaba a recordar ya que posiblemente podría emocionarse y sería en vano.

Anhelaba saber que tanto puede llegar a mostrarle, que tanto puede llegar a amarlos. "Malfoy, me niego a aceptar que siento algo por ti" pensó.

Al regresar a la torre observó a Malfoy tocando el piano, a Ginny apoyada sobre el hombro de Blaise, a Harry junto a Daphne, a Luna tomando el té junto a Theo, a Neville quitándole un dulce a Pansy. Y Sirius comiendo grageas de todos los sabores.

— Buenos días a todos — saludó y todos la observaron con sorpresa.

—¿saliste sin mí? ¿Dónde estabas? — Malfoy se acercó a ella dando grandes zancadas. Tocó sus mejillas — estás fría. Podrías enfermar.

— Hoy no me apetecía oír el piano, estuve en el jardín paseando mientras trataba de recordar — respondió.

—¿tratabas de recordarme? — preguntó Draco y ni siquiera le dio tiempo a hablar ya que la besó. El recuerdo que tuvo la hacía que quisiera tener a Malfoy más cerca. No besarlo en un mes le estuvo volviendo loca o tal vez las hormonas estaban haciendo que correspondiera con demasiada pasión. Cuando Malfoy rompió el beso, la veía como si acabará de ver en su interior. — Granger, solo me correspondías de esa manera cuando deseabas que te hiciera mía. — le susurró.

No pudo evitar sonreír, casi la había atrapado. —¿por qué están aquí? —trató de evitar responderle

—Iremos a San Mungo, a un chequeo. — respondió Sirius. — quiero saber si el pequeño es niña o niño.

— Será niño. — afirmó Hermione —los Malfoy siempre tienen varones... Y ya le elegí el nombre, Será Orión.

Draco negó. — Abraxas será el nombre.

— la costumbre de los Black es poner a sus hijos nombres de estrellas. — Sirius se acercó a Hermione y le sostuvo por los hombros. — Harry te ve y quiere como a una hermana. Yo te quiero como a una hija. Te considero de mi familia. — la abrazó. — Ya eres parte de mi familia.

— ¿entonces serás mi tío o mi suegro? — preguntó Malfoy. — por favor no le vayas a dar tu apellido a mi Hermione. — ahora Malfoy la tenía entre sus brazos. — sería como casarme con una prima.

— Ni si quiera tengo anillo de compromiso. — Respondió Hermione — Y tampoco me has propuesto matrimonio por segunda vez.

Malfoy sonrió. — lo haré cuando vuelvas a enamorarte de mí o recuerdes que eres prometida de este bello ejemplar de hombre.

La arrogancia le brotaba hasta por los poros y aun así lograba hacerla sonreír.