Serie de historias cortas que relatan las aventuras de Ler (OC) siendo una Mugiwara, después de la muerte de Ace, antes de los Juicios del Nuevo Mundo. Spin-off de Guiones del Destino. Historia Alternativa del universo de OP.


Aventuras con los Mugiwara.

Vol.23 Como negociar la libertad de un idiota ( Clases impartidas por Ler)

-Le doy a estos dos por cuarenta años cada uno a cambio del rubio- el puño de la ex-marine hizo temblar la mesa del puesto donde Sanji había perdido. Y se estaba conteniendo.

El cocinero se encontraba fumando en la parte de atrás, insistiendole en que no debía preocuparse por el ni malgastar sus "valiosas" palabras.

Ler estaba irritada por la falta de entusiasmo del cocinero que hasta había hecho llorar nuevamente al médico -por quien sabe que vez- y a los demás desesperarse, pero no podía dejarlo allí. Franky no había llegado con Luffy por lo que no le quedaba más que encargarse, aún más porque de llegar, no estaba segura de que el muchacho entendiese las "reglas" del lugar.

Allí no valían los puños, solo los negocios.

- ¿De dónde los sacó? - preguntó Sanji desde atrás, apuntando a los tipos que Ler estaba ofreciendo sin remordimiento alguno a cambio de el.

Robin, quién era la otra persona que mejor entendía el asunto fue la que contestó: - Los ganó apostando sus manos. Debiste verla, Usopp casi se desmaya dos veces.

-De hecho, Usopp-san si se desmayó...- intervino en voz baja el músico, buscando no apenar a su compañero.

- Ler está loca. Loca. L-O-C-A- aseguró el tirador indignado- Y tu no te hagas, Robin, ambas necesitan ayuda.

Sanji la miró preocupado, aún más cuando notó el vendaje en una de sus manos, pero cuando planeaba decir algo fue interrumpido por el grito de su Capitán y posterior aparición escandalosa.

- ¿CÓMO QUE PERDISTE, SANJIIII?- el chico lucia molesto. Su cara demostraba algo más que incredulidad por la situación. Había indignación. Zoro, Nami y Franky arrastrando en una especie de carro lo que parecían dos toneladas de carne, aparecieron tras de él- ¿Quién va a cocinar mi carne?

Tal vez no había terminado de comprender la situación del todo.

Nami se llevó la mano al puente de su nariz con frustración siendo la tercera persona en entender a la perfección en lo que se habían metido.

- ¡Nami-san no te preocupes por mí!

- Señores, calmados. Ya saben las reglas del lugar- les advirtió el encargado del puesto cuando otros comenzaron a acercarse curiosos por el revuelo que el de Sombrero de Paja estaba armando.

- Tiene razón- aceptó Ler con una sonrisa falsa, respirando profundamente. Sus ojos se dirigieron a la mirada pesarosa de Sanji- me disculpo por los inconvenientes que le hicimos pasar.