Epílogo
La ciudad de valdevevas, del Real Madrid, estaba llena de periodistas. La nueva estrella del equipo estaba a punto de hacer su presentación.
Jun Misugi, llegó a la hora acordada. Sonrió a todos, tras sus gafas de sol. Un representante del Madrid, le indicó por donde entrar, y donde sentarse.
Entonces el presidente del club empezó un discurso, que el jugador trató de seguir, pero apenas fue capaz. Era normal, apenas hablaba español.
Cuando el presidente finalizo su discurso, llegó su momento. Vestido con la camiseta blanca, y su número de la suerte, el 14, a la espalda hizo unas pocas filigranas con el balón, unas declaraciones en castellano, y entre todos los cientos de espectadores la vio, como en una película, en una fila adelante, con su vestido blanco y su trenza de lado, estaba Yayoi, como siempre, en los momentos más importantes de su vida.
- Si hoy puedo jugar, en el mejor club del mundo, es gracias a ti.
ooOoo
No sabría decir cuántos viajes había hecho en su vida, cuantas veces había cambiada de casa, de colegio. Cuantos billetes de tren, o autobús había comprado en su vida.
La gente solía emocionarse cuando viajaba en avión. Misaki lo veía casi como una rutina. Creía que era Hyuga, el que le había contado que viajar tanto cada fin de semana para los partidos, al principio se hacia cansado para el cuerpo. Hasta que uno se acostumbraba a dormir en hoteles, y lejos de su cama, era difícil. "Pero esta temporada, dormiré en hoteles de 5 estrellas, que he vuelto a la Juve. Supongo que nos veamos"
Pero él, ese problema no lo tenía. De hecho, bromeaba a veces, con que nunca había tenido tanta estabilidad. Se iba cada dos fines de semana a jugar lejos con el equipo, sí, pero luego siempre volvía a la misma casa.
Ahora cambiaba su casa de Iwata, por otra en la capital Francesa.
Azumi, que había vuelto a Francia hace unas semanas, para orientarse en la forma de convalidar su carrera y trabajar allí, y estudiar fisioterapia, le había ido a ver al aeropuerto.
Pero su novia, no tuvo muchas oportunidades de acercarse a él. La saludó con discreción, y ella le envió un beso.
Taro, tras sus gafas de sol, sonrió a todos los periodistas del aeropuerto, respondió algunas peguntas en un perfecto francés, que dejó a los que no sabían que lo hablaba, encantados, y pasando con dificultad entre cámaras y micrófonos, llegó a donde le esperaba el coche.
Sonriente, se pasó una mano por el cabello, miró alrededor con satisfacción, y se dijo a sí mismo: Ya estoy de vuelta.
ooOoo
Matsuyama y Yoshiko, aterrizaron en el aeropuerto de Leicester el 15 de agosto por la tarde. Hacia un sol espléndido, poco común en la ciudad inglesa.
Habían tomado el vuelo directamente desde Madrid, tras las olimpiadas del verano. Hikaru no estaba nervioso. Sólo emocionado. Poco antes del comienzo de las olimpiadas, en los partidos amistosos, había firmado finalmente por el Leicester.
Hablándolo con su representante, había llegado a la conclusión de que la premier era una liga perfecta para su estilo de juego.
Por el momento, Yoshiko viajaba con él con visado de turista, hasta que se casaran en septiembre. Harían dos bodas, una en Japón y la otra, mucho más sencilla, en Gran Bretaña.
Al poco de aterrizar, y tal y como estaban avisados, los periodistas empezaron a sacarles fotos y preguntar. Yoshiko, se escaqueó como buenamente pudo. Al menos, estos solo parecían interesados en el fichaje del Leicester. Matsuyama les respondió con educación, pero su representante fue más rápido, cruzaron el aeropuerto a toda velocidad, y les metió rápidamente en el coche.
- Vamos- les dijo- llegaremos en veinte minutos.
Veinte minutos más tarde, Matsuyama estaba contemplando el estadio donde jugaría, al menos, las próximas tres temporadas.
- ¿Verdad que es precioso?- preguntó con ilusión- Vamos, Yoshiko- Demostrémosles a los Europeos como jugamos en Japón.
Yoshiko sonrió- Iré al asiento, que me reservó el señor Yamaha. Te veré en la presentación.
Matsuyama le dio un corto abrazo.
- ¡Vamos allá! ¡Van a ver cómo nos las gastamos los de Hokkaido!
FIN
Bueno, pues este sí que es el fin del todo. El final, ya lo había pensado hace mucho. Algo sencillo, un poco abierto, tal vez. Pero nuestros chicos en Europa. Lo del mejor club del mundo, es discutible. Pero para Misugi lo es. Además quería ponerle en el eterno rival del Barsa, para que se cumpliera su deseo, que tenía en primaria, de enfrentarse a Tsubasa, de nuevo, en un futuro. He estado pensando escribir o bien: Un one-shoot de la boda.( pero ni idea de como hacerlo)
O una historia asi, del estilo a esta, pero en champions, (el argumento centra ya se cual seria) así que saldrían muchos más personajes, y así cerrar alguna cosa que esta historia deja abierta. Pero no sé… ya veré. Con tiempo.
¡Un saludo chicos!
