Tengo tantas historias en curso que no me di cuenta de actualizar antes esta, que creo que es la favorita por ahora! Disfruten!
Capítulo 26
Sehrazat abrió los ojos y sonrió al ver a Kaan observándola de cerca, casi adorándola…
-Hey…- le dijo y el niño levantó su mano y acarició su cara, sonriendo.
-¿Dormiste bien? - le preguntó todo caballero y ella sonrió con ternura.
-Muy bien… ¿tú como dormiste? - le dijo y alzó las cejas.
-Mucho…- dijo y ella estiró los brazos para recibirlo.
Kaan se acurrucó con ella y la miró con picardía.
-Papá me dijo que no te moleste, que no te despierte, pero yo quería que te despertaras…- dijo y se tapó la boca con una mano y escuchó la risa de ella.
-No te preocupes, Kaan, me desperté sola…- le dijo y besó su mejilla y el niño la abrazó apretadamente, era como que necesitaba su contacto.
-Se fue a buscar algo para desayunar…
-Pensé que pediría el desayuno en la habitación…
-Dijo que traería algo rico para ti… que eres su novia…- dijo y sonrió con complicidad.
-Mmmm… pero seguro que a ti también te traerá algo…- le dijo haciéndole cosquillas y él comenzó a reírse.
Escucharon la puerta y Onur los miró con ternura…
-Kaan…- protestó Onur y Sehrazat lo miró alzando las cejas.
-Me desperté recién…- dijo y Onur asintió.
-Me imagino…- dijo Onur achicando los ojos.
-En serio… además, ¿cuál es el problema?
-Solo quería que pudieras descansar…- le dijo él y ella sonrió con ternura.
-Descansé un montón…- dijo y él les acercó a ambos unos panecillos y a Kaan un vaso de leche chocolatada caliente y a ella su café favorito…
Desayunaron en la cama y luego se prepararon para ir a una excursión. Onur prefirió esquiar mientras Kaan y Sehrazat se tiraban con un trineo y terminaban con una guerra de bolas de nieve.
Cuando Onur se reunió con ellos, estaban muertos de risa y él los contempló con una sonrisa. Luego se fueron a merendar y cuando volvieron, Onur se dio un baño con Kaan y luego se quedaron jugando a un juego mientras esperaban a Sehrazat.
Kaan quiso que Sehrazat se quedara contándole un cuento mientras intentaba dormirse y cuando lo hizo, fue a ver a Onur, que se había quedado mirando un partido de futbol en la televisión de la otra habitación…
Sehrazat sonrió al verlo medio dormido y cerró la puerta de la habitación con suavidad. Caminó sin hacer ruido hasta la cama y se mordió el labio. Verlo dormido así era adorable. Sintió que su cuerpo le pedía a gritos volver a sentirlo sobre su piel y se colocó sobre él, que no se despertó en ese momento…
Onur suspiró cuando sintió los primeros besos de ella sobre su barba y sus caricias suaves sobre su torso cuando desabotonó su pijama. Sehrazat sonrió y siguió besándolo y acariciándolo y luego de que sus labios se deleitaran en su cuello y sus hombros, Onur abrió los ojos y se perdió en los ojos de ella, que lo miraron con complicidad, cuando ella los levantó, presintiendo que él había despertado.
Sehrazat sonrió y retomó su tarea de besar su piel y Onur levantó sus manos y comenzó a luchar con el pijama de ella, mientras intentaba no hiperventilar por las caricias de Sehrazat…
Ella levantó su cara y lo miró con intensidad cuando él logró deshacerse de la parte superior del pijama de ella y sus manos la recorrieron con avidez mientras ella mordía sus labios, estimulándolo con el roce de su cuerpo.
Se pasaron un buen rato satisfaciendo sus deseos y finalmente se reunieron agotados y satisfechos uno en brazos del otro…
Onur besó delicadamente su frente y suspiró mientras cerraba los ojos. Sehrazat recordó lo que le había dicho la noche anterior y lo observó, levantando su cabeza para poder hacerlo a su antojo…
Él abrió los ojos y la miró con una sonrisa. Notó que ella estaba algo inquieta, o al menos que quería decirle algo… se quedó mirándola y alzó las cejas, dándole a entender que la estaba escuchando…
-Anoche me dijiste algo… y no seguimos hablando luego…
-Sobre lo de querer despertarme todos los días a tu lado…
-Así es…
-Bueno… en realidad no insistí porque ambos teníamos sueño y creí que no era el mejor momento para hablarlo…
-¿Quieres hablarlo ahora?
-¿Tú quieres?
-Hablemos…
-Bien… yo te dije lo que siento… ¿qué te pasa a ti?
-Bueno, tendría que estar loca para negar que me encanta despertarme en tus brazos…
-Pero…
-No hay peros… me encanta… quisiera hacerlo todos los días…
-Entonces…
-¿Qué propones? ¿quieres que vivamos juntos?
-Supongo que será un paso lógico, pero no sé si inmediato… lo que quiero decir es que me encantaría saber si estamos en la misma página…
-Si estar en la misma página significa ilusionarse con la idea de que en el futuro podamos despertarnos juntos todos los días de nuestra vida… entonces lo estamos…
-¿De verdad?
-Por supuesto- dijo ella y sonrió, hundiendo su nariz en el cuello de él.
-Bien…- dijo Onur y la apretó entre sus brazos, buscando luego sus labios para besarla húmedamente.
-Te amo…- le dijo ella y cerró los ojos, tal como el día anterior, sumergida en los brazos de él, escuchando los latidos de su corazón.
Se quedaron dormidos un buen rato, luego de que se vistieran por si Kaan aparecía en medio de la noche, y Onur despertó cuando el sol recién salía y la observó dormir en sus brazos…
Recordó todas sus resistencias, y las de ella, para dejarse llevar y encarar una relación, aunque ella siempre le hubiese demostrado interés, luego de conocer a Kaan, todo se había convertido en algo más serio para ella…
Sin embargo, y a pesar de sus miedos, Kaan la adoraba y ella también a él, y Onur estaba seguro de que ella se convertiría en una increíble madre para él…
Onur besó sus labios con suavidad y ella abrió los ojos y le sonrió.
-Hey… ¿te desvelaste?
-Solo te miraba… acabo de despertarme…
-¿Pasó algo?
-Solo disfruto…- dijo y le sonrió cuando ella estiró sus labios para alcanzar los de él en un tierno beso de buenos días…
Escucharon llorar a Kaan y se miraron con preocupación…
Onur intentó levantarse y ella lo detuvo.
-Iré yo…- le dijo y él asintió con una sonrisa.
Abrió la puerta con cuidado y se acercó a él que extendió sus bracitos hacia ella y hundió su cara en su cuello, buscando protección…
-Mi vida… ¿tuviste una pesadilla?
-Sí… sí…- dijo el niño temblando mientras seguía llorando.
-Lo siento… aquí estoy… ya pasa…- le dijo ella acariciando su espalda, comprensiva.
-Te quiero…- le dijo el niño y ella lo separó de su cuerpo para mirarlo y el pequeño le sonrió apenas, todavía con lágrimas en los ojos.
-Yo también, pequeño, te quiero un montón…- le dijo y secó sus lágrimas y besó su frente con dulzura.
Levantó la cabeza cuando el niño se acurrucó entre sus brazos y descubrió a Onur sonriendo desde la puerta de la habitación, le devolvió la sonrisa, sentía que podría con todo, y que cada día estaba más confiada en que esa aventura en la que se había embarcado casi sin darse cuenta, se había convertido en el sueño más lindo que hubiese podido imaginar…
Bueno, vida cada vez más familiar. Espero que les siga gustando! Gracias por leer! Nos vemos en el próximo!
