Las personas observaron calmadamente como la bella mujer morena con un largo cabello negro miraba al chico que les estaba cocinando la cena. Algunos estaban asombrados por el hecho de que ella estaba hablando otro idioma. Y fue en ese mismo instante que un pequeño cuerpo se dejó caer de la chica mayor detrás de ella, era una pequeña niña d años, pero sus rasgos eran muy similares a los de Makoto, con sus ojos marrones de diferentes tonalidades y un largo cabello blanco, ella tenía la mejilla derecha roja por estar durmiendo y se sobaba sus pequeños ojitos.

"¿Hemano?" Pregunto la niña emocionada mientras corría con sus pequeñas piernas y haciendo un esfuerzo fallido en subirse a las sillas de la barra.

"Aquí, no te vayas a caer" Dijo Makoto quien salió de la cocina y recogió a la pequeña niña entre sus brazos, pero sus emociones fluctuaban al sentir el pequeño cuerpo que se acomodaba para depositar su cabeza en su cuello.

"Por fin te encuentro, ¿por qué no nos recogiste en el aeropuerto?" Volvió a interrumpir la chica morena.

Makoto se sintió extraño porque no tenía ningún recuerdo en su cabeza de ellas o todavía no le llegaba, pero pronto sintió un chorro caliente que bajaba por su nariz y su mente fue llevada a otro lugar.

Sus recuerdos le informaron que las dos chicas eran sus primas por parte paterno, pero que su padre no era de sangre además sus padres habían muerto también, la que había hablado de primero tenía 15 años y su nombre era Ana; la mayor que llevaba a la niña tenía 20 años, ella se llamaba María. En cuanto a la niña que tenía los mismos rasgos que él, era su hermanita Mikan con una edad de 4 años. Le pareció extraño el nombre de la niña por su significado que más conocía.

"¿Estás bien?" Se escuchó la preocupada voz de Mikan mientras miraba la sangre de Makoto e intentaba limpiarla con sus manitas, pero no pudo por la diferencia de altura.

"Sí, no te preocupes" Dijo Makoto mientras se limpiaba la nariz con el papel que le había dado Ana al ver la sangre. "Ustedes siéntense por el momento y después hablamos" Dijo Makoto mientras las sentaba en una mesa también le entregó Mikan a la callada María, aunque tuvo que forcejear porque la pequeña no soltaba sus brazos alrededor de su cuello, sólo la tranquilizó al darle u beso en la frente y se maravilló por su ternura al ver que ponía sus manitas en la frente y sonreía.

"Makoto, ¿quiénes son ellas?" Dijo Sena mirando a Makoto que se había vuelto hacia el otro grupo, ese grupo era el Gremory. Ella estaba un poco molesta al escuchar y no poder entender.

"Son mi familia" Dijo Makoto terminando de anotar los pedidos de grupo y dirigiéndose a la cocina.

"¿Podemos juntar nuestras mesas?" Pregunto Rias viendo a Sena.

"No le veo problema" Dijo Makoto mientras se ponía una cura en su dedo para seguir cocinando, él no le prestó gran atención al grupo ya que todavía se sentía confuso sobre qué hacer ahora que tenía que hacerse cargo de una niña.

Teniendo su respuesta, los hombres del grupo, Issei y Kiba, levantaron la mesa y la pegaron a la mesa de Sena quienes ya habían dado su punto bueno.

Makoto decidió subir sus esfuerzos al cocinar a los últimos tres grupos, su familia, los Gremory y las hermanas junto con Sena.

"Por favor, sírvanse" Dijo Makoto mientras dejaba los platos en la mesa y no esperó la respuesta para dirigirse a la mesa de su familia quienes lo esperaban para comer.

Él se sentó al lado de su hermana mientras miraba las caras de orgasmo que hacían sus primas, pero no reaccionó de manera lasciva al ver sus hermosas caras porque no era norteño.

"Delicioso" Dijo María "Pero, pensé que ya no cocinabas" Finalizó con una sonrisa viendo a Makoto darle de comer a Mikan y limpiarle la boca con una servilleta.

"Yo también, pero desde aquello me tocó volver hacerlo" Dijo Makoto mientras comía su bocado.

"Hemano, más" Dijo la niña que todavía no podía hablar con fluidez halando su camisa. Siguiendo su orden Makoto le dio más comida.

Ellos continuaron hablando mientras Makoto fingía saber de todo lo que hablaban. Por otro lado, la otra mesa tenía un ambiente extraño porque todos ellos estaban llorando a excepción de Chiaki mientras recordaban sus momentos más felices, algunos de ellos eran recientes o muy lejanos.

Para las 5 hermanas eran recordar los momentos felices junto con su madre, agradeciendo en silencio a Makoto por dejarles ver claramente sus momentos felices. Para las chicas del grupo Gremory, por ejemplo, Asia y Rias eran recordar sus momentos más felices junto a Issei, Koneko/Shirone recordó los momentos junto a su hermana. Pero quien más duro le dio fue a Akeno quien no pudo contener su gemidos y llanto al recordar a su difunta madre especialmente ahora que se encontraban en Kioto. Cuando todos retomaron consciencia se sorprendieron al encontrarse en ropa interior, pero para alivio de Konoha, Chiaki ya la estaba cubriendo con una chaqueta.

"¡Qué mierd-!" Gritó Ana mirando lo que le pasaba a los de la otra mesa. Ella estaba sorprendida, no esperaba que ese fenómeno sucediera aquí.

"Idioma, señorita" Dijo Makoto mientras le tapa los oídos a Mikan que lo miraba curiosa.

"Pero" Quiso protestar, pero se calló al ver la mirada de su hermana

"Ana, debes mejorar tu forma de hablar" Le corrigió.

"Es verdad" Dijeron los dos albinos, aunque la menor lo dijo un poco más tarde en un intento de coordinarse con su hermano.

"Mira quien lo dice. Eres tú el más grosero de los tres" Dijo Ana mientras señalaba a Makoto con su dedo.

"Imposible" Dijo Makoto.

"Es la verdad" Dijo María con diversión viendo como la mirada de Makoto se encontró con la de su hermana y ambos abrieron la boca, para después el albino estirase los gordos cachetes de su hermana y ella hiciera un puchero.

Ese pensamiento hizo que sonriera como lo hacía cuando toda la pequeña familia se reunía en una mesa, ellos no tenían mucho dinero, pero eso hacía que estuvieran fuertemente unidos.

"¿Estás bien?" Pregunto Makoto viendo como las lágrimas amenazaban con caer del rostro de su prima, él ahora entendía los riesgos de tener los recuerdos del cuerpo original, ellos harían que su personalidad y sentimientos cambiasen.

"Sí... es solo que me siento contenta" Dijo María limpiándose con las mangas de su saco marrón.

Después de ello siguieron comiendo en un estado pacífico, con el albino mayor dando de comer a su hermana y limpiándole ganando así unas cuantas sonrisas inocentes de ella.

En la otra mesa, una distraída Sena miraba como la familia hablaba y se dio cuenta que Makoto hablaba con ellos con fluidez y comodidad algo que no tenía cuando hablaba con ellos, siempre era intentando sonar con respeto. Pero lo que más gusto fue ver la hermosa hermana del hombre que amaba, le parecía demasiado linda especialmente cuando le sonreía a Makoto y su pequeño dedo apuntaba a su mejilla dando a entender que quería un beso. Su ternura alcanzaba los límites cuando Makoto la sentó en sus piernas y comenzó a besarle la cara maravillándose por los distintos tonos de rojo que pasaban por su cara mientras ella jugaba con sus dedos cabizbaja.

Claro que no fue ella la única que prestaba atención, ya que otras mujeres miraban también, unas por la habilidad de su cocina o por los sentimientos de ternura que detonaban en sus corazones viendo a la familia bromear entre ellos, otras como Rias y Asia mirando a Issei que estaba perdido viendo a las mujeres que acompañaban al hombre.

Nino apretó sus manos formando un puño y con su carácter decisivo se levantó, pero se sentó al saber que ella no sabía hablar español. Por primera vez, se arrepintió de no prestar atención en clase, aunque reflexionando supo que en su escuela solo enseñaban inglés.

Makoto detuvo su charla junto a sus primas al ver como Mikan bostezaba, sabiendo que tenía sueño se levantó y le pasó a Mikan a Ana.

"Ya vengo" Dijo mientras recogía sus platos y los de la otra mesa dejándolos en el fregadero, él los lavo con sus estadísticas a un nivel infernal. Quitándose su uniforme y poniéndose nuevamente su ropa se dirigió a las escaleras.

"¡Hemano, no te vayas!" Sonó el grito de Mikan que sintió miedo al ver que hermano se iba, ella no quería que se fuera como se habían ido su papi y mami. Ese pensamiento la hizo hacer pucheros en un intento de llorar, arrugando sus rasgos faciales.

"Aquí estoy, nunca me voy a ir. Solo voy por ropa y regreso, ¿Sí?" Dijo Makoto mientras mecía a Mikan, su corazón se arrugaba viendo como ella hacía un intento de contener sus lágrimas.

"No me dejes sola" Dijo Mikan mientras apretaba la ropa de él.

"*fuu* Está bien, entonces acompáñame a la habitación por mis cosas para ir al hotel" Dijo Makoto mientras sonreía a Mikan que solamente asintió como respuesta.

"Solo esperen aquí, ya regreso" Y así desapareció subiendo las escaleras.

"Bien, no te demores" Dijo María mientras sacaba su celular, ella ya le había informado donde se estaban quedando que era el hotel donde el cuerpo original se estaba quedando.

Fue muy corto el tiempo que tuvieron que esperar para que Makoto regresara, trayendo la mochila que tenía del sistema, ahí había metido la ropa que tenía.

Ana y María se levantaron de la mesa viéndolo, ellas junto a los de otras mesas ya estaban fuera, pero podían ver lo de adentro a través de la puerta. Las Nakanao, la Kashiwazaki, las de cabello azul y el grupo Gremory se habían estado esperando extrañamente.

"Deja escribo una nota y nos vamos" Makoto dijo mientras recogía un marcador y dejaba el siguiente mensaje 'Tío Joichiro, regreso mañana al mediodía, no hay que preocuparse. De: Makoto' y la pegó junto al pasillo para que fuera lo primero que vieran.

Cuando estaba cerrando, llegaron unos coches para recoger a Sena que se despidió dándole un abrazo a Makoto despertando a Mikan que la miró con sus cejas arrugándose, no pudiendo sopórtalo ella beso las mejillas del infante y se fue corriendo. Cuando se subió al coche alcanzó a escucha "Esa es muy bonita" de parte de Mikan y así un rastro de sangre salió de su nariz. Ocasionando que el Suzuki-san sacudiera la cabeza y asintiéndole al joven amo piso el pedal.

"¿Ella es tu novia?" Dijo con una extraña sonrisa María viendo a su primo no relacionado con sangre.

"No, es solo una amiga de la infancia" Dijo Makoto negando con la cabeza sintiendo la penetrante mirada de sus primas y hermana.

"Umm, solo yo puede casarse con hemano" Dijo Mikan divirtiendo a los colombianos y a los demonios que estaban utilizando magia para entender su conversación.

El grupo Gremory vio como sus conductores llegaron para recogerlos y también se subieron.

"Disculpe, Inoue-san" Conversó Rias hacia Makoto que estaba sirviendo de traductor entre las de cabello azul y sus primas.

"Dígame"

"¿Le interesa cocinar para nosotros?" Dijo, pero vio como el chico se lo pensaba para después negar con la cabeza.

"No creo que pueda hacerlo" Makoto respondió mientras analizaba que él no viviría en Kuoh.

"¿Por qué?" Interrogó Akeno muy rápido para su gusto, ella quería volverá a sentir ese sentimiento al comer sus platos.

"No vivo en Kioto ni en Kuoh" Él señalo sus uniformes cuando ellas lo querían interrogar "Entonces no pueda estar en constante contacto con ustedes" Dijo mientras sonreía y asentía hacia Akeno.

"Adiós, entonces" Dijo Rias.

"Tengan cuidado en el camino" Se despidió Makoto mientras agitaba la mano de Mikan somnolienta.

"Igualmente" Respondió Asia viendo la pequeña niña con ternura.

Él regreso al lado de su familia que estaba utilizando un traductor web para comunicarse, ello le divirtió.

"Vamos" Dijo Makoto mientras caminaba y servía de traductor entre las Nakano, Hoshinomoro y sus familiares. Mikan que estaba cubierta con una gruesa chaqueta estaba cabeceando mientras hacía un esfuerzo por mantenerse despierta.

"Supongo que ahí están sus taxis" Dijo Makoto señalando los coches que miraban hacia ellos, por cierto, eran conductoras lo que alivió a Makoto, en un mundo de anime nuca se podía dejar solas a unas mujeres hermosas. Lo bueno de la situación fue que se estaban quedando en el mismo hotel.

"Adiós, Makoto-san" Dijo Nino, ella había logrado llamarlo por su nombre, pero se sonrojó mal ver las sonrisas burlonas de sus hermanas

"Igualmente" Respondió a las hermanas que asintieron y se subieron a sus coches

Y así fue como la familia caminó y se perdió en las calles de la ciudad hasta que Makoto decidió utilizar el GPS para encontrar el hotel, que era bastante modesto.

Ellos fueron a la recepción y se registraron.

En su habitación, las dos mujeres fueron al baño a cambiarse y dejaron a Makoto que utilizaba otra bermuda y un esqueleto para dormir. Él tuvo que despertar a una quejosa y furiosa Mikan para vestirle con un pijama de mono de cuerpo entero.

"Bebé, vamos a dormir" Dijo Makoto mientras apagaba las luces, está vez sus ojos no daban para más.

"Está bien, quiero un abazo para dormir" Dijo Mikan mientras se acomodaba en los cómodos brazos de su hermano.

"¡Que duerman!" Dijo Makoto mientras bostezaba.

"¡Igual!" Dijeron las dos primas de Makoto.

Así la habitación de la familia se quedó en silencio mientras los respiros constantes iban ocupando el lugar. Todos estaban cansados por el viaje o por la zona horaria de 13 horas.

Makoto apretaba el pequeño cuerpo de Mikan contra su pecho y las dos primas dormían mientras sus pechos hacían que las cobijas subieran un gran nivel.

En cuanto a las demás personas, ellos habían llegado sanos y salvos a sus camas.

En el restaurante Yukihira.

Joichiro sonrió al ver la nota de su sobrino, él estaba encantado al ver la vibra que soltaba él. Pero también estaba impactado al enterarse de la hermanita de Makoto. La mamá de ellos no le habían avisado. Soltó un suspiro al ver como su familia había estado separada. Él estaba decidido a que su familia permaneciera unida ahora.

Con la luna en el cielo de la ciudad de Kioto, un pequeño zorro miro a través de la ventana de la habitación de Makoto y se acostó justo al lado.