¡Buenas, lectores x3!
Perdonen la demora, pero con las clases online, pruebas online, y ahora los exámenes, tengo menos tiempo^^'
¡Avisos sobre la Votación!
*Ya están los personajes seleccionados para votar, los cuales son:
Hare, Scarlett, Yuki, Snowfall, Aiko, Genki, Jack the D, Grif, Nina, Gray Wolf, Senzō, Taiyo, Sentō, Most, Jäger, Goliath.
*La votación de los personajes se realizará en mi blog. Hay una sección para votar. Se finalizarán los votaciones el 14 de Septiembre, para que vayan a dar su voto x3 ¡Pueden votar por más de un personaje!
¡Y eso! ¡Gracias por el apoyo que le han dado a la historia! ¡Disfruten del cap!
Contratiempos.
En medio del bosque, a plena luz del día…
Un llanto resonaba entre los árboles…
La pequeña Aiko lloraba fuertemente, sentada en el pasto, produciendo sin saberlo una onda de energía que hacía que Hare y los demás se taparan los oídos, adoloridos.
-¡GHA! ¡E-Esto es tu culpa, Estafador!- le reclamó Yuki, indignada.
-¡Sabes que no lo es!- le aseguró Hare- ¡A-Aiko…! ¡T-Tranquila, deja de llorar…!- le pidió, sin ser escuchado.
-¡BHUAAAAAAAAAAAAA!- lloraba la pelinegra.
-¡Ónix, discúlpate!- le ordenó Worm al dragón negro, el cual se tapaba con sus cuatro alas, intentando sofocar la onda.
-¡¿P-Por qué yo…?!- gruñó el pequeño monstruo, mientras los caballos, atados al carruaje, sacudían sus melenas, nerviosos.
-¡D-Discúlpate por favor…!- le pidió Scarlett, en el asiento del conductor del carruaje.
-¡Yo no hice nada malo!- se defendió Ónix.
-¡A-Aiko, tranquila!- se le acercó Snowfall, intentando calmar a su pequeña amiga, pero terminó rodando hacia atrás por las ondas de energía que la niña emanaba sin saber.
-¡P-Perooooo!- lloró Aiko- ¡M-Mis globos…! ¡L-Los globos que papi ganó para Aiko…!- hipó- ¡ÓNIX SE LOS COMIÓ!- siguió llorando a todo pulmón.
-¡NO ME LOS COMÍ! ¡SOLO SE ME CAYERON!- le aclaró Ónix- ¡Todo porque tú no me querías prestar ninguno!-
-¡P-Pensé que también tenías…!- le criticó cabreada Yuki.
-Sí, pero se me rompieron…- hizo una mueca el dragón- ¡El asunto que ella es la culpable por no querer prestarme de los suyos! ¡Y como tironeó tan fuerte, se cayeron y se rompieron! ¡¿Buscas un culpable?! ¡ES ELLA!- se defendió, solo para que la liebre blanca comenzara a pisotearlo sin piedad.
-Ónix, Aiko es una niña pequeñita…- suspiró Worm, paciente con el monstruo que era pisoteado.
-¡M-Mantén la calma, chica!- Hare se acercó torpemente a Aiko, ya que ella no paraba de llorar- Vamos, vamos- la tomó en brazos, dándole palmaditas, soportando las ondas que emanaba la pequeña al llorar.
-¡P-Pero…! ¡M-Mis globitos…!- gimoteó Aiko.
-S-Sí, sí. Te prometo que te compraré de mejor calidad- sonrió incómodo la liebre, ya que sentía que saldría rodando en cualquier momento por las ondas de energía.
-¡No quiero otros! ¡Papi los ganó para Aiko…! ¡BHUAAAAA!- lloró con más fuerza la niña.
-¡Y-Y que los apreciaras tanto me conmueve, entusiasta!- sonrió más incómodo Hare- P-Pero tienes que calmarte, chica. Pronto llegaremos a Huayen, y tal parece que allí hay aguas termales muy buenas, donde podremos relajarnos un poco- le indicó, tomando la atención de la pequeña.
-¿A-Aguas… termales…?- hipó Aiko, aun llorando suavemente.
-¡Sí! ¡Son aguas perfectas para relajarnos y descansar un poco! ¿Qué te parece, chica?- sonrió la liebre, notando como el llanto de la niña disminuía, junto con las ondas que emanaba.
-G-Gh…- hipó Aiko, comenzando a calmarse, y así desaparecieron por completo las ondas que lanzaba- S-Sí…- asintió, restregándose la carita con los brazos.
-¡Te aseguro que será una gran experiencia, entusiasta!- le sonrió Hare, más calmado, a lo que ella solo restregó su cara en el hombro de su papá, aun amurrada- Y no te preocupes. No dejaré que cierto lagartucho te arruine la experiencia- agregó, mirando fastidiado a Ónix, quien dejó de ser pisoteado por Yuki.
-A-Al fin se calmó…- bufó la liebre blanca, aliviada.
-Ha-Hacía tiempo que no lloraba así…- se les acercó algo mareada Snowfall.
-S-Sí…- asintió Scarlett, bajándose torpemente del carruaje- P-Por eso es que le digo que no debe llorar…- aseguró, casi perdiendo el equilibrio si su caballo, Negri, no le muerde la capa.
-Lo sé, chica. Pero igual no está mal que la entusiasta se exprese, ¿verdad?- le sonrió Hare a Aiko, quien hacía ruidos con la nariz, con sus ojitos brillantes.
-No fue mi culpa…- gruñó adolorido Ónix, mientras Worm se le acercaba, paciente.
-… Ónix, feo- le dijo Aiko, tiernamente amurrada.
-¡¿AH?! ¡REPÍTELO, LLORONA!- se le acercó el dragón, con sus alas extendidas.
-¡Ónix, feo!- repitió Aiko, mostrándole la lengua, haciendo sonreír incómodo a Hare al ver lo tierna que era incluso enojada.
-¡VEN Y ENFRÉNTAME!- le ordenó Ónix, abalanzándose, a lo que Hare le detuvo con su pata.
-¡E-Espera un poco, chico!- le pidió la liebre, hasta que Aiko comenzó a forcejear- ¡A-Aiko, cuidado!-
-¡ÓNIX FEO! ¡ÓNIX FEO!- le dijo la pequeña al dragón, queriendo que Hare la soltara para abalanzarse a él.
-¡GROAWWW!- rugió Ónix, detenido por la pata de Hare.
-¡C-Chicas, auxilio! ¡Estos dos no se detienen!- pidió la liebre, sosteniendo con fuerza a la pequeña que forcejaba, mientras usaba su pata para detener la embestida de Ónix.
-¿Por qué deberíamos ayudarte? Eres el tutor de Aiko, y Ónix es el hermano del compañero de ella. Son tu responsabilidad- se cruzó de brazos Yuki.
-¡¿Q-Qué clase de razonamiento es ese, doncella…?! ¡GHA! ¡A-Aiko, chica, contrólate, me acabas de dar un codazo! ¡Y TÚ NO INTENTES COMERTE MI PATA, ÓNIX!-
Scarlett, Snowfall y Worm suspiraron.
-¿No harás nada?- la loba miró al gusanito, el cual se subió a su lomo.
-Aprendí que Ónix es demasiado cabeza dura- confesó Worm, aburrido, a lo que su amiga sonrió, incómoda.
-Cuando se calmen, seguiremos camino- les dijo Scarlett, reponiéndose- No nos queda nada para llegar a Huayen, y ya quiero ir a esas aguas termales- confesó, sonriendo.
-Arg. Hablas de ese lugar y me haces recordar que por culpa de tu mapa alterado, pensábamos que era un pueblo, cuando en realidad son las ruinas de uno- la quedó mirando Yuki, fastidiada.
-N-No lo sabía… Que me habían dado un mapa alterado… Que me estafaron…- bajó la cabeza Scarlett, apenada con ese detalle.
-B-Bueno, no hay que lamentarnos por lo que ya pasó- le sonrió maternalmente Snowfall- Ahora, concentrémonos en llegar al siguiente punto, ¿sí?- indicó, a lo que Scarlett asintió, más animada.
-¡Eso, eso! ¡Quiero ver qué son esas aguas termales!- indicó Worm, dando saltitos en el lomo de la loba.
-Bien- sonrió Scarlett, subiéndose al carruaje- Entonces, no esperemos más. Yeni, Negri- sacudió un poco las correas, a lo que sus caballos comenzaron a caminar, seguidos de Snowfall y Yuki.
-¡E-Esperen un poco!- Hare se percató que sus amigos se alejaban- ¡E-Este par sigue en plena guerra!- indicó, ya que sujetaba en cada brazo a Aiko y a Ónix, los cuales sacudían sus brazos y patas respectivamente en contra del otro- ¡NO ME DEJEN CON ESTOS DOS!-
Entre los árboles se encontraba un grupo de humanos, acompañados de un dragón bípedo de pelaje amarillo y armadura samurái negra.
Era el grupo de Akari y Bob, el cual había llegado a ese mundo después de que la cazarecompensa del futuro de nombre Netsui los llevara ahí, para protegerlos de aquellos cuatro monstruos, también del futuro, que atentaban contra ellos.
Junto a ellos, estaban el padre de los hermanos, Roger, y su amiga Agatha, quien llevaba en brazos al dragón bípedo de nombre Ryu, una misteriosa criatura, compañero de la mujer, y que había llegado a ese mundo gracias a su acompañante, Luke…
-¡Baja de ahí, y camina!- exigió ofendida Netsui, mirando a Luke, el cual estaba sentado en la rama de un árbol, sin prestarle atención.
-Hay cosas que no cambian…- suspiró fastidiado Roger, mientras Agatha sonreía, paciente- Luke sigue siendo terco de una forma tan infantil…-
-Luke, tenemos que salir del bosque- le indicó Ryu, incómodo.
-¡Exacto! ¡Quiero ver un monstruo cibernético!- pidió Akari, emocionada- ¡No he visto uno desde que llegué, y ya no aguanto la emoción!- aseguró, juntando las manos, contenta.
-Akari, querida. Aunque no lo parezca, Luke es uno- le indicó Agatha, sonriendo.
-Pues no parece en absoluto un monstruo. Parece uno de esos galanes de revista~- admitió apenada Akari, incomodando a su padre.
Luke los miró de reojo, pero miró para otra parte, sin querer moverse.
-Papá, ¿de verdad él es Zodiaco?- le preguntó Bob a su padre- Zafirest nunca me habló de él- admitió.
-Sí… El tercer monstruo cibernético de mayor poder que participó en las guerras- asintió su padre, fastidiado- Es este bebé llorón que no quiere caminar- apuntó con el pulgar al pelinegro en el árbol.
-… No haré nada en este mundo- murmuró Luke- Este no era el trato, Ryu- miró al dragón, con una expresión neutra, pero que se podía deducir que estaba bastante ofendido.
-Luke, ¿acaso esperabas que yo supiera que todo esto iba a ocurrir?- lo quedó mirando estupefacto el dragón, a lo que el pelinegro asintió- ¡No seas infantil! ¡No es mi culpa que la máquina que era nuestro camino a casa se dañara durante la pelea en el mundo humano!-
-… Atraes problemas- resumió Luke, serio.
-G-Gh…- gimoteó Ryu, a lo que Agatha le dio unas palmaditas, sonriendo paciente.
-¡Que bajes! ¡No podemos perder tiempo!- siguió pataleando Netsui, ignorada por el pelinegro.
-¿Realmente es un monstruo cibernético?- parpadeó Akari, confundida- No se parece en nada a Hare, ni a los monstruos amigos del presidente- señaló.
-La verdad, también estoy algo sorprendida- confesó Agatha- Luke, ¿cómo fue que obtuviste esta apariencia humana?- le preguntó, curiosa.
-… Siempre fui capaz de tomar esta forma… Solo que no lo sabía…- murmuró el pelinegro, sin ganas de moverse de la rama.
-S-Si lo hubieras descubierto durante nuestro viaje en el pasado, nos habrías ahorrado muchos problemas- se dio una palmada Roger.
"… Zodiaco… ¿El monstruo creado con los ADN de Moo y Zafirest…?" Bob frunció el ceño, mirando al pelinegro, mientras colocaba una mano en la gorra en su cabeza, regalo de Genki.
… Alguien como él… ¿Siquiera era de confianza? ¿No los trataría de engañar y usar, como lo hizo Zafirest con él y los Cuatro Guerreros…?
-¡GHA! ¡Por todos los monstruos! ¡Esto es una pérdida de tiempo y ganancia!- explotó Netsui, sobresaltando a los presentes, menos a Luke, quien seguía ignorándola- ¡Tenemos que salir de aquí e ir a un pueblo! ¡Recabar información! ¡Así Netsui sabrá la época exacta en la que está!- aseguró.
-… ¿Y?- la quedó mirando Luke, indignándola más- No quiero saber nada de este mundo. No quiero involucrarme, no quiero ser visto…-
-P-Pero este es su mundo, ¿no?- se confundió Akari, mirando a su padre y a Agatha.
-Luke y yo vivimos en otro mundo, donde viven criaturas digitales como yo. Es diferente a tu mundo humano, y a este mundo de monstruos cibernéticos- le dijo Ryu, preocupado- Luke no quería regresar a este lugar…- hizo una mueca.
-¿Y por qué no?- se confundió más la pelirrosa.
-En este mundo, él participó en una guerra, hija- le dijo Roger, serio- Fue usado como arma… Es natural su actitud- admitió, preocupando a Akari-… Entiendo que no quiera inmiscuirse más, pero… ¡YA BAJA DE AHÍ!- le ordenó al pelinegro- ¡No quiero que mis hijos pasen otra noche en el bosque, porque tú no te quieres mover!- pataleó.
-¡Eso, eso! ¡Tenemos que trabajar todos juntos para poder salir de esta situación!- asintió Netsui, dándole la razón- ¡Zodiaco, baja ahora mismo!- le ordenó.
-… Soy Luke- murmuró el pelinegro, ignorándolos-… Si quieres resolver esta situación, hazlo sola-
-¡¿AH?!- se ofendió la pelicafé.
-… Detesto los viajes en el tiempo…- murmuró Luke- Sus intervenciones son más influyentes que los viajes entre mundos y dimensiones… Si no se llevan con cuidado, pueden acabar con toda una dimensión…- la miró de reojo, con sus ojos rojo sin vida, haciendo que Netsui frunciera el ceño, seria pero nerviosa- Esto no es mi problema-
-L-Luke…- murmuró Ryu, preocupado.
-… Además… Eres una hechicera…- señaló el pelinegro, sin dejar de mirar a la pelicafé- En este mundo, solo los Lootus de sangre despierta pueden usar la magia, tanto para sanar, como para controlar…- frunció el ceño- No me caes bien- sentenció.
-G-Gh…- lo miró indignada Netsui, sin poder aguantarlo más- ¡Y tú a mi tampoco me caes bien, flojo!- pataleó.
-¿S-Seguirán discutiendo así…?- se lamentó Akari- ¡Yo solo quiero ver monstruos cibernéticos!- gimoteó, ofendida.
-A mi me preocupa cuánto tiempo ha pasado desde lo de Zafirest- admitió Bob, mirando a su padre y a Agatha- Si fuéramos a un pueblo, y obtenemos información, sabríamos mejor la situación, ¿no?-
-Eso es lo que queremos, pero, como puedes ver a mi viejo amigo, que también es un idiota…- murmuró Roger, sintiendo que su corta paciencia no aguantaría más.
-Mm…- meditó Agatha, tomando la atención de Ryu- Ryu, Luke sigue siendo el mismo monstruo con el que viajamos, ¿verdad? ¿Ha cambiado en algo?-
-¿Cambiado en algo…?- parpadeó el dragón- Bueno… ¿Habla más?- ladeó la cabeza, no muy seguro de si podía agregar otra cosa.
-Entonces…- sonrió la mujer, acercándose al árbol, a lo que Netsui dejó de patalear, confundida- Luke, si vamos a un pueblo, podrás comer comida muy rica- le indicó.
Ante eso, el pelinegro la quedó mirando…
Y bajó del árbol, a lo que los demás se cayeron de espaldas.
-¿C-Comida…? ¿E-Es en serio…?- gimoteó Netsui, perpleja en el piso.
-L-Lo había olvidado…- gruñó Roger, levantándose, mirando fastidiado a Luke- Eres un plato sin fondo con una cara estoica…- le dijo, a lo que el pelinegro asintió, de acuerdo.
-P-Pero, no tenemos dinero de este mundo- señaló Bob, ayudando a su hermana a levantarse.
-¿E-Eh? ¿No sirven los yenes?- parpadeó la pelirrosa, mostrando su billetera.
-Para nada~- le sonrió su hermanito, a lo que ella se deprimió.
-Aquí usamos los oros- le dijo Netsui, mostrándole una moneda de oro, sorprendiéndola y emocionándola- Y parece que Netsui es la única con el dinero para comprar comida, ¿me equivoco?- miró a Luke, algo burlona- Hagamos un trato: si decides cooperar, te compraré un plato de comida, ¿te parece? A mí me parece un buen trato- le indicó, sonriendo satisfecha.
Luke la quedó mirando, parpadeando, para después levantar el brazo, mostrando que tenía en la mano una bolsa de cuero que tenía estampado una carita de conejo café, en la cual se podía escuchar un tintineo de monedas.
-¡¿MI MONEDERO?!- se quedó perpleja Netsui- ¡¿E-En qué momento me lo quitaste…?!- exigió saber, rebuscando en su bolso, atónita.
-Otro hábito que no ha cambiado…- negó con la cabeza Roger, a lo que Agatha sonrió apenada, y Ryu suspiró.
-¿E-En qué momento le quitó la bolsa…?- murmuró Bob, sorprendido, hasta notar que Luke comenzaba a irse- ¡¿E-EH?! ¡¿A-A dónde vas?!- le preguntó, confundido.
-… Un pueblo…- murmuró el pelinegro.
-¿Sabe dónde hay uno?- parpadeó el niño, sorprendido.
-¡No entiendo muy bien, pero ahora sí podemos avanzar, ¿no?!- sonrió Akari.
-¡ZODIACO! ¡REGRESA AQUÍ CON MI ORO!- lo comenzó a perseguir Netsui, indignada, sobresaltando al resto de humanos y al dragón amarillo- ¡TE COBRARÉ CON INTERESES SI NO ME LO DAS EN 10 SEGUNDOS!-
-… Este viaje, será mucho más complicado a nuestro viaje de niños, ¿verdad?- Roger miró fastidiado a Agatha.
-Tal parece…- sonrió la mujer, a lo que Ryu suspiró.
-… Bobby, ¿estaremos bien?- Akari miró a su hermanito, sonriendo nerviosa.
-… Me pregunto lo mismito- sonrió Bob, nervioso.
Huayen…
El grupo comerciante había llegado a aquel pueblo en ruinas, el cual había sido su existencia olvidada por muchos, siendo solo los mapas antiguos, los últimos documentos en los que quedaban registros.
Se podía notar la antigüedad en las rocas que conformaron una vez los hogares de los aldeanos, junto con la gran cantidad de pastizal que cubrían las calles, y las enredaderas acumuladas en las paredes de las pocas cabañas que quedaban intactas.
El carruaje cruzaba aquel pueblo en ruinas silenciosamente, estando Scarlett y Hare sentados en los asientos del conductor, mientras los demás se asomaban por el interior, mirando el misterioso paisaje.
-¿N-No les da un aire de desconfianza?- les preguntó Hare al grupo.
-¿Acaso te dan miedo esta clase de lugares?- se burló Yuki, incomodándolo.
-C-Claro que no- mintió ofendido el macho- E-Es solo que me preocupa que Aiko tenga pesadillas- se excusó, mirando a Aiko, quien se aferraba a él por detrás, tímida.
-Parece un sitio embrujado- murmuró Worm.
-… ¿Habrá algo para comer?- frunció el ceño Ónix, analizando el paisaje, a lo que el gusanito a su lado suspiró, paciente.
-¿Fue Moo el que hizo esto…?- sugirió Snowfall, mirando seriamente el lugar.
-Lo dudo, chica- le dijo Hare, tomando su atención- Por lo que tengo entendido, las fuerzas de Moo no llegaron por estos lugares. El único afectado fue Iron Ore en aquel entonces-
-¿No atacó esta zona?- parpadeó Scarlett.
-Tal vez atacó Iron Ore solamente por ese Disco Misterioso que mencionó el Doc, ya que no habría otro motivo para atacar ese pueblo- le indicó la liebre- Pero estas ruinas están cerca del territorio de los Hikari-
-¿Y eso lo hubiera detenido? Moo acabó con los reyes humanos que quedaban. ¿Qué diferencia habrían hecho esos nobles?- le señaló Yuki, fastidiada.
-Ah. Lo inculta que puedes ser a veces. ¿No sabes nada de nada sobre la familia noble a la que deben llevarle un encargo?- sonrió burlón Hare…
Solo para que Yuki le diera un coscorrón por detrás.
-¡Serás un…!- le gruñó indignada la liebre blanca.
-¡Yuki, no debes forzar tu brazo!- le señaló Snowfall, incomodándola.
-¿A qué te refieres, Hare?- le preguntó Scarlett a su amigo, el cual gimoteaba, mientras Aiko le daba torpes palmaditas, para que se le pasara el dolor.
-L-Los Hikari son la familia noble más importante del continente… Y son los líderes de comercio en la zona- le señaló adolorido Hare- Moo no fue un conquistador, sino que un destructor, pero incluso él necesitaba que esas líneas de comercio siguieran funcionando. Así hasta él mismo se beneficiaba del traslado de mercadería- señaló, haciendo parpadear sorprendidos a sus amigos- Bueno, esa es mi teoría- sonrió, orgulloso de sí mismo.
-¿Ah? ¿Es solo una teoría tuya?- parpadeó fastidiada Yuki, incomodándolo- Solo estás balbuceando-
-D-Doncella…- sonrió enojado Hare.
-… Los Hikari…- murmuró Worm, pensativo y algo molesto.
-¿Pasa algo?- lo miró Ónix, incomodándolo.
-¿E-Eh? N-No, nada- sonrió el gusanito.
-Pero si no fue Moo, ¿qué ocasionó que este pueblo quedara en ruinas?- se preguntó Snowfall, aun curiosa, moviendo levemente su cola.
-Como dije, nunca he estado por estos lugares, por eso no sabía que Huayen fuera un pueblo extinto- le recordó Hare- Pero si está en los mapas que se venden para engañar a otros, entonces debe haber quedado en ruinas hace décadas. Tal vez un siglo-
-Y-Ya veo… U-Un mapa antiguo para desechar… C-Con algo así me engañaron…- comprendió Scarlett, bajando la cabeza, deprimida.
-¡Ah, chica! E-Esas cosas pasan, así que no te avergüences- trató de alentarla Hare, incómodo.
-¡Serás…!- Yuki le hizo una llave por detrás, entrándolo al carruaje y comenzando así a tirarse de las mechas.
-¿Dónde están las aguas termales?- le preguntó Aiko a Scarlett, mientras Snowfall trataba de separar a sus amigos.
-Están a las afueras del pueblo. Mira, desde aquí se puede ver el vapor- la joven le señaló el cielo, ya que se podía apreciar una transparente neblina.
-Woa…- parpadearon Aiko, Worm y Ónix.
Aun así, Aiko y Ónix se quedaron mirando, para después mirar para otro lado, amurrados.
"E-Espero que no estén imitando a Hare y a Yuki…" pensó algo preocupada Scarlett, mientras Worm miraba incómodo a su compañera y a su hermano.
-¡WOA!- exclamó Akari, con sus ojos azules brillando de emoción.
El grupo había llegado al fin a un pueblo, y la joven no podía evitar maravillarse al ver a tantos monstruos cibernéticos diferentes caminando por la calle principal.
-Esto me trae recuerdos…- admitió Roger, a lo que Agatha y Ryu asintieron, sintiendo la misma nostalgia.
Netsui sonrió más tranquila, pero se ofendió al notar la expresión de fastidio en la mirada de Luke, por lo que la joven infló una mejilla, tratando de ser paciente.
"… Realmente…" pensó Bob, sonriendo contento, mientras su hermana estaba entusiasmada, mirando para todos lados "Realmente volví a este mundo… Senzō, Taiyo, Sentō, Tsuki…" cerró los ojos, sonriendo, pensando en aquellos cuatro monstruos que veía como sus hermanos…
… Deseaba volver a verlos…
Aun así, parpadeó al notar que algunos aldeanos los quedaban mirando, algo confundidos.
-¿E-Estaré llamando la atención…?- se apenó Ryu, mirando a Agatha.
-M-Me temo que son nuestras ropas… Parecemos extranjeros…- le aseguró Roger.
-No somos nosotros los que llamamos la atención- les indicó Agatha, notando la mirada de las aldeanas, ya que todas miraban emocionadas a Luke, el cual solo miraba para todos lados, buscando un restaurante.
-E-Este pueblo…- parpadeó Netsui, totalmente atónita, tomando la atención del grupo, a excepción de Luke- ¡¿FIRU?!- se agarró la cabeza, atónita.
-¿Firu? ¿No es un pequeño pueblo costero, de buena reputación?- parpadeó Bobby, mientras caminaban- Es la primera vez que paso por aquí- admitió, notando como su hermana se emocionaba por cada monstruo que veían.
"En mi caso no…" sonrió incómoda Netsui, sin saber qué pensar.
-E-Espera un poco, Luke…- Roger agarró del brazo a su amigo, al notar que él se desvió para irse a un restaurante cercano- Aun tenemos que pensar qué haremos. No podemos ir siempre con estas ropas sin llamar la atención- le señaló, paciente.
-¿Y si nos dividimos después de comer?- sugirió Agatha, a lo que Ryu asintió, de acuerdo.
-¿Nos dividimos? ¿Para qué?- se confundió Akari.
-Para obtener información y ropa que no llame la atención- le explicó la mujer- Tenemos que saber cómo es la situación actual en este mundo, ¿no?- señaló.
-¡A mí me gusta la idea!- sonrió Bobby, hasta notar que Netsui se había colocado sus goggles verdes al ver que pasaban algunos Oficiales cerca-... ¿Conoces a alguien de aquí?- se dio cuenta, sobresaltándola.
-¡R-Recuerda que Netsui es de otro tiempo…! Puede meterse en problemas si alguien la reconoce- le señaló la pelicafé, asintiendo varias veces, a lo que Bob reprimió una risita por la extraña forma de hablar que la joven a veces mostraba, lo cual apenó a Netsui.
-… Comida- murmuró Luke, haciendo suspirar a Roger y a Agatha.
-Sí, sí. Vamos a comer…- lo empujó Roger, fastidiado.
-Perdónanos, Netsui- se disculpó la mujer con la joven, mientras seguían a los demás- No tenemos dinero, así que…- le indicó.
-¡Tranquila, tranquila! ¡Tómenlo como una disculpa por haberlos metido en esto!- sonrió la pelicafé- ¡Mientras pidan los platos más baratos, no habrá problema!- sentenció, riéndose levemente, haciendo parpadear a Ryu.
-… ¿Es mi imaginación, o ella es algo amante del dinero?- le preguntó en un murmuro Bob a su hermana.
-No seas grosero. Eres un niño, así que hay cosas que no entiendes- le indicó Akari, tapándole la gorra, fastidiándolo.
-¡Woa!- exclamaron Aiko, Worm y Ónix, sorprendidos.
A los alrededores de las ruinas de Huayen, en donde no había mucha vegetación, se podían apreciar unos pozos con aguas que emanaban un agradable vapor en el ambiente.
-¿Estas son aguas termales?- parpadeó Snowfall, mientras el carruaje se estacionaba cerca.
-Pensé que sería un gran lago, pero solo son charcos- admitió Yuki, bajando junto a los demás.
-Son manantiales, no charcos- le corrigió Hare, fastidiándola- Aunque admito que también estoy algo decepcionado. Esperaba que fueran más grandes- se agachó junto a uno de los pozos, metiendo la mano, para probar el agua.
-Tiran aire calientito~- sonrió Aiko, extendiendo las manitas para intentar tocar el vapor que emanaban.
-Es solo agua caliente, ¿no?- se fastidió Ónix, confundido.
-No sé exactamente cómo se forman las aguas termales, pero sirven para relajarse y tienen buenos efectos para la salud- le sonrió Scarlett, para mirar a Yuki.
-… Ahhhh- se fastidió su amiga- ¿Entonces por eso vinimos? ¿Por mí? ¿Para relajarme por completo después de lo de Thine?- se ofendió.
-Es el lugar perfecto para que te relajes- le sonrió Snowfall, moviendo su cola- El doctor dijo que además de los remedios, debes mantenerte en calma- agregó.
-¡No necesito bañarme para relajarme!- se cruzó de brazos Yuki, hasta notar que Hare seguía probando el agua- ¿Sigues ahí?-
-¿Eh? E-Es que…- la liebre café hizo una mueca- Esperaba que el agua estuviera agradable, pero está tibia. Me extraña que emane tanto vapor con esa temperatura- confesó, extrañado.
-¿Acaso está fría?- Yuki se agachó a su lado y puso la mano en el agua…
… Al hacerlo, todo su pelaje se erizó, extrañando a Hare.
-¡QUEMA, QUEMA, QUEMA!- la liebre blanca se levantó de golpe, sacudiendo su mano, sumamente adolorida, a lo que Worm y Aiko reprimieron una risita.
-No sabía que fueras tan sensible al agua- se burló Hare.
-¡E-Estafador! ¡¿N-No te estás quemando?! ¡Esa agua está hirviendo!- le dijo indignada y sorprendida Yuki.
-¿Hirviendo…?- parpadeó confundido el macho- Pero está tibia-
-¿Seguro?- Scarlett se agachó y metió un dedo en el agua- ¡AUCH!- lo retiró de inmediato, adolorida- ¡E-Está caliente!- le aseguró, sorprendida.
-¡¿Ah?! ¿T-Tú también, chica?- se confundió más Hare- P-Pero yo la siento tibia…- señaló, hasta parpadear.
(… ¿Avecita…?) tragó saliva la liebre, tomando la atención de su pluma (Según no mal recuerdo, al ser tu contenedor y tener mi alma conectada a ti, me volví más tolerante al calor, ¿verdad?) preguntó, mientras Aiko lo miraba, curiosa.
(Más resistente, sí) asintió el ave de fuego (Después de todo, mis llamas son más poderosas que cualquier otra)
-¡Por todos los monstruos!- se levantó Hare, agarrándose la cabeza, sobresaltando a los presentes- ¡Que injusticia!-
-¿Y a este que le pasa?- parpadeó Ónix, mientras Yuki se soplaba la mano, aun adolorida.
-¿Qué dijo el pajarito?- Aiko se colgó a la cintura de su tutor, curiosa.
-¿Hablaste con tu pluma?- parpadeó Snowfall, confundida, mientras Scarlett se levantaba, soplándose el dedo.
-Q-Quería cerciorarme…- suspiró desanimado Hare- Como tengo a la Pluma del Fuego, y uso sus poderes, mi cuerpo es más resistente a las altas temperaturas… Así que es por eso que pude meter la mano en ese pozo de agua hirviente sin quemarme…- bajó la cabeza- Lo que significa que no podré disfrutar como se debe las aguas termales, al sentirlas solamente como agua tibia…- informó.
-¿Ha-Haces escándalo por algo así?- bufó fastidiada Yuki.
-No son las primeras aguas termales a las que voy, así que sé de primera mano lo relajantes que son a buena temperatura. Así que sí, tengo derecho a hacer escándalo por ya no poder disfrutarlas como se deben- le indicó fastidiado Hare.
-Estoy segura que podrás disfrutar de igual forma las aguas- sonrió Snowfall, moviendo la cola.
"S-Sigue moviendo la colita… Realmente nunca había conocido a un lobo que expresara sus sentimientos tan abiertamente…" sonrió derrotado Hare.
-¡Este charco tiene agüita calientita no quemante~!- avisó Worm, nadando contento en uno de los pozos de la zona.
-Manantiales, muchacho. Manantiales- le corrigió Hare, mientras Scarlett metía la mano, probando el agua.
-Sí, Worm tiene razón. Este charco, digo, manantial tiene la temperatura ideal- la joven miró a Hare, sonriendo apenada.
-Ah. La torpeza de la Doncella se pega, ¿no?- suspiró la liebre.
-¡S-Si la mano no me doliera, te juro…!- le gruñó Yuki, aun sacudiendo su mano, asombrando a la pequeña Aiko por su velocidad.
-¿Aun te quema la mano? ¿Tan delicada es tu piel?- sonrió burlón Hare, cabreando a su amiga.
-¡MUÉRETE!- la hembra lo pateó al pozo de agua donde estaba Worm, sobresaltando a sus amigos.
-D-Doncella…- emergió Hare, fastidiado, con las orejas gachas y agua goteando de su mechón de cabello, haciendo reír a Worm, el cual nadaba sin problemas a su lado.
-Jejeje. Papi se ve tierno mojado- parpadeó Aiko, apenando a su tutor.
-Vamos a cambiarnos, Aiko, ¿te parece?- le sonrió Scarlett a la pequeña, alegrándola.
-¡Yupi! ¡Trajes de baños!- la niña fue dando saltitos al carruaje, emocionada, seguida por su amiga.
-¿Realmente es relajante este charco?- parpadeó Ónix, mirando a Worm nadar alrededor de Hare.
-Siiiii… Siento que me volveré gusanito derretido…- le comentó el pequeño, burbujeando.
-Al parecer, aunque no me afecte como debería la temperatura, los minerales en el agua siguen surtiendo efectos relajantes en mi…- burbujeó Hare, con el agua hasta la nariz, relajado.
-¿Minerales?- parpadeó Snowfall, recostándose cerca del pozo.
-Las aguas termales tienen minerales- le explicó Hare, burbujeando- Como provienen de las capas subterráneas del suelo… Deben haber surgido por algún volcán inactivo entre las montañas. Los canales pasan del subsuelo hasta aquí, a altas temperaturas- señaló, haciendo parpadear a sus amigos.
-¿D-Del subterráneo…?- Yuki hizo una mueca, ya que no le gustaba nada relacionado a espacios cerrados a causa de su trauma.
-¿Qué es un volcán?- le preguntó Ónix a Worm, el cual se sumergía y emergía a cada rato, divertido.
-Algo que escupe fuego o algo así- le contó su hermanito.
-… ¿Se come?- babeó el dragón, haciendo suspirar al gusanito.
-Vaya, Hare. Sigues impresionándome- sonrió Snowfall, moviendo la cola- Nunca había conocido a un monstruo que supiera tantas cosas- le señaló.
-Bueno, bueno- Hare se rascó la nuca con una mano, sonriendo altanero- Yo jamás pensé que una loba me tendría estima y fuera mi aprendiz, y hemos aquí- le señaló, haciendo sonreír a su amiga.
Yuki se quedó mirando consecutivamente a la loba y a la liebre sonreírse, confundida pero internamente molesta.
-… Mm…- hizo una mueca, molesta- ¡MPH!- se dio media vuelta y se comenzó a ir.
-¿Eh? Yuki, ¿no te vas a meter?- parpadeó Snowfall, mientras Hare se salía, suspirando al ver su chaqueta y vendaje mojados.
-¡¿Por qué me metería en el mismo charco que el Estafador?! ¡Me infectará con sus virus!- le gruñó su amiga, sobresaltándola.
-¿S-Se enojó conmigo...?- parpadeó Snowfall, mientras bajaba su cola, deprimida.
-La Doncella se enoja con todos, chica. Deberías saberlo- le dijo Hare, sacándose la chaqueta y exprimiéndola, ignorando como Worm intentaba meter a Ónix al pozo al tirarle de la cola, mientras el dragón clavaba las garras en el piso, negándose a meterse.
-Sí, pero… Hare- lo miró Snowfall, preocupada-… ¿Pasó algo entre ustedes dos?- le preguntó, sin extrañarse que las orejas de su amigo se levantaran de golpe.
"¿P-Pasó algo…?" Hare miró para otro lado, haciendo una mueca, incómodo y un poco ofendido "Yuki me besó tres veces… Una para apuñalarme, la otra para devolverme el primer beso, y la tercera para demostrarme que un beso no significa nada… S-Sin contar que no puedo confesarme…" cerró los ojos, con un tic en la ceja, más incómodo "He-Hemos actuado como si nada hubiera pasado… P-Pero como la Doncella es tan cabeza dura, no puedo entender lo que piensa…" suspiró, desanimado.
Snowfall seguía mirándolo, curiosa.
-… ¿Estás hablando con tu pluma, o me estás ignorando?- le preguntó la loba, sonriendo incómoda, sobresaltándolo.
-¡P-Perdona, chica! E-Estaba pensando… ¿Q-Qué me preguntaste?- sonrió incomodo Hare.
-… Hare, sé que las liebres tienen buen oído. Soy amiga de tres- le señaló Snowfall.
-¿Tres?- parpadeó el macho.
-Grif, Yuki y tú-
-¿T-Tenías que mencionar a ese guitarrista?- suspiró Hare, fastidiado, haciendo sonreír a su amiga.
"¿Q-Qué diablos pasa con ellos…?" pensó Yuki, sentada junto a los caballos, cruzada de brazos "¿D-De qué hablan tan amenamente...?" frunció el ceño, moviendo levemente sus orejas, intentando escuchar "N-No puedo escucharlos… Realmente perdí rango auditivo gracias al idiota de Thine…" bufó, fastidiada.
¿Por qué se sentía molesta? ¿Le molestaba que Hare y Snowfall se llevaran bien? Era normal que se hablaran así, eran amigos, además de maestro y aprendiz. Sin contar que la loba era bastante calmada y solía aguantar con gran paciencia las estupideces del Estafador…
… Entonces… ¿Por qué le preocupaba que su amiga se llevara tan bien con el macho…?
Yuki hizo una mueca, sonrojada y sintiéndose cabreada por pensar que esos dos se llevaban bien…
-¡Agüita~!- escuchó, sobresaltándose, por lo que miró a la pequeña Aiko bajar con ayuda de Scarlett del carruaje.
Ambas usaban un traje de baño de una pieza, del mismo color rojo, aunque el de la pequeña llevaba una pequeña faldita decorativa.
-E-Espera, Aiko. Tengo que amarrarte el pelo- le avisó Scarlett, pero la pequeña ya iba caminando a saltitos hacia donde sus amigos.
-¿Ese es tu traje de baño? ¿Tan simplón?- la quedó mirando Yuki, tomando su atención- Scarlett, tus gustos apestan- le confesó.
-¡Y-Yuki!- se apenó su amiga.
-¡N-No quiero… meterme…!- gruñía Ónix, mientras Worm, mordiéndole la cola, intentaba meterlo al agua.
-¡T-Te relajarás tanto que se te quitará lo gruñón!- insistió el gusanito.
-¡No me quitará nada esa agua caliente!- se negó el dragón, haciendo suspirar a Snowfall y a Hare.
-¡Papiiii~!- escucharon ambos, por lo que miraron a la pequeña Aiko acercarse, contenta.
-¡Aiko! ¡Te ves linda!- Worm soltó la cola de Ónix, para salir del agua y mirar mejor a su amiga.
-Te queda bonito tu traje de baño- le sonrió Snowfall a la niña, mientras ella abrazaba a Hare, contenta.
-¿Qué ven mis ojos? Nunca había visto una niña tan linda- le sonrió Hare a la pequeña, haciendo que ella sonriera más.
-¿Está bonita? ¿Aiko se ve bonita?- la pelinegra se separó, girando torpe pero tiernamente, para que vieran su nuevo traje.
-¡Bella como una sirena, entusiasta!- le aseguró Hare, aplaudiéndole, mientras Snowfall y Worm asentían, de acuerdo.
Aiko sonrió, contenta y algo orgullosa...
-… Tienes piernas gordas- la quedó mirando Ónix, dejándola quieta.
-Ay, Ónix…- suspiró Worm.
-¡¿Dijiste que mi niña tiene piernas gordas?!- lo quedó mirando Hare, ofendido.
-Sip, gorditas y rellenitas- sonrió burlón Ónix, mientras Aiko inflaba sus mejillas, avergonzada y ofendida- No solo es una enana, sino que también una pelotita. Con razón tiene la cabeza tan redonda- se rió por lo bajo.
-M-Me temo que siguen en malos términos…- suspiró Snowfall, notando como Hare rechinaba los dientes, indignado por los comentarios de su amigo.
-Ó-Ónix…- murmuró Aiko, tomando la atención de Worm- ¡FEO!- la pequeña empujó al agua al dragón, sobresaltando a sus amigos.
-¡GHA!- el reptil, antes de caer, se agarró al cabello de la niña, haciendo que ambos cayeran al pozo, sobresaltando aún más a sus amigos.
-¡AIKO!- se levantó Hare, asustado…
… Para parpadear al ver que Aiko flotaba con solo su cara fuera del agua, mientras Ónix a su lado sacudía sus patas y alas, tratando de nadar.
-¿A-Aiko…? ¿S-Sabes nadar…?- parpadeó Worm, mientras Scarlett y Yuki se acercaban al escuchar el escándalo.
-A-Aiko… no puede… moverse…- parpadeó la niña-… Aunque el agua está rica…- confesó, sonriendo confundida.
-A-Aiko no sabe nadar… ¿E-Entonces cómo…?- parpadeó Scarlett, hasta ver que Hare se tapó la boca con ambas manos, reprimiendo una risa.
-¿Hare?- lo miró Snowfall, confundida.
-¿Qué mosco te picó?- se fastidió Yuki.
-C-Creo saber qué pasa…- les intentó decir la liebre, mientras reprimía sus risitas- A-Aiko está flotando-
-¿Eh? P-Pero nunca le he enseñado a flotar… Tampoco a nadar- parpadeó Scarlett, mirando más confundida a la niña flotar por el pozo.
-Yupiiiii~- sonreía la pequeña, sin entender lo que le pasaba, pero encontrándolo muy divertido.
-S-Sus… mejillas- tragó Hare, aguantando las risas- L-La chica está flotando, p-porque tiene mejillas m-muy infladas- se tapó la boca, intentando controlar el ataque de risa, cayendo de rodillas.
… Aquello hizo parpadear a los comerciantes, sumamente sorprendidos.
-… P-Pff- Yuki fue la primera en reaccionar, inflando las mejillas- ¡JAJAJAJAJAJAJAJA!- se tiró al piso, riendo a carcajada limpia.
-¡Woa! ¡No sabía que Aiko podía hacer eso!- aseguró Worm, emocionado, mirando a su compañera.
-E-Eso… ¿Es tierno?- sonreía confundida Snowfall, mientras Scarlett se tapaba la boca, reprimiendo su risa con todas sus fuerzas.
-Aiko flotaaaa~- sonreía la pequeña.
-¡NO SE QUEDEN PARADOS Y AYÚDENME!- rugió Ónix, sobresaltando a sus amigos, quienes se percataron al fin como él no podía mantenerse a flote.
-¿Por eso no querías meterte? ¿No sabes nadar?- parpadeó Worm, algo divertido.
-Tan orgulloso y con esa actitud demasiado grande para tu tamaño…- se burló Hare, mirando como el dragón sacudía sus patas y alas- ¿Realmente eres un monstruo de pasado misterioso?-
-Solo tienes que sacudir mejor tus patas, idiota- bufó Yuki, burlona.
-¡SÁQUENME DE AQUÍ!- resonó la voz del dragón en el bosque.
Firu…
-¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTOOOOOOOOOOOOOOO?!- resonó la voz de Netsui en un restaurante.
La joven, junto a Akari, miraba atónita la mesa en la que ella y su grupo comían, sin creer lo que veía…
… Estaba abarrotada de comida… y no precisamente la barata…
-¡Vamos al baño solo cinco minutos…! ¡¿C-Cómo es que pasó esto?!- exigió saber Netsui a los incómodos Roger y Agatha, mientras que Luke, Ryu y Bob comían sin parar, los dos últimos claramente gustosos.
-L-Lo lamento… E-Es que cuando veíamos la carta, Luke ya había ordenado, y no pudimos detenerlo…- se disculpó apesadumbrada Agatha.
-¡Papá, ¿por qué no lo detuviste?!- le preguntó Akari a su padre, el cual masticaba incómodo una carne.
-… Es que… Pidió carne de res… Sabes que es mi favorita…- murmuró incómodo el adulto, sin querer ver a los ojos a su hija.
-A-Además… La especie de Ryu requiere mucha comida, y, bueno…- trató de agregar Agatha, apenada.
-¡Y todo está muy rico!- sonrió Bob, masticando unas piernas de pollo, mientras Ryu estaba metido en un plato de guiso.
Luke comía en silencio un trozo de pan y carne, ignorando la mirada asesina que le daba Netsui.
-¡No soy millonaria! ¡Netsui no pagará por todo esto!- le aseguró la pelicafé al pelinegro.
Luke la miró… y siguió comiendo…
-¡POR TODOS LOS MONSTRUOS…!- se le abalanza Netsui con su lanza en mano, si Akari no la sujeta a tiempo.
-N-No hay nada que podamos hacer… S-Solo comamos, ¿bien?- le sonrió la pelirrosa a la indignada cazarecompensa.
-¡TE COBRARÉ TODO! ¡TODOOOOOOOO!- resonó en el restaurante, tomando la atención de los aldeanos que pasaban cerca, entre ellos una liebre café claro, que usaba una chaqueta negra y lentes del mismo color, el cual se los levantó, mirando curioso el restaurante.
-… Mm…- Grif hizo una mueca, mientras sus orejas se movían varias veces- ¿Será mi imaginación…?- ladeó la cabeza, confundido, ya que la voz que acababa de escuchar… se le hizo familiar… Al menos, parte del tono…
… Era como…
-… Nha. Debe ser la voz común de las mujeres- movió los hombros, relajado, decidiendo ignorar eso- ¡Ahora…!- miró la carta en su manos- ¡A no hacer esperar a my teaaaam!- se fue corriendo, sin extrañar a los aldeanos, que lo conocían bastante bien.
La liebre encontró al resto de la Banda de Firu en el parque: Lulú, la Pixi que era la cantante; Rock, el Golem de un solo ojo que tocaba la batería, y los hermanos gemelos Ex y Ox, los gatos que eran respectivamente el bajista y el pianista. Todos ellos llevaban como siempre una chaqueta y lentes negros, ya que ese era el distintivo de su grupo.
-¡Banda de Firu! ¡Reunida!- Grif, Lulú, Ex y Ox hicieron una gran pose, sacando aplausos de los aldeanos.
Rock solo esperó a que los aplausos terminaran, paciente con el entusiasmo de sus amigos.
-¿Y bien, Grif? ¿Cuál es la noticia de la que decías que nos darías?- le preguntó el Golem a su amigo, el cual se acomodó sus lentes, sonriendo divertidos.
-¡Esto!- la liebre le presentó a sus amigos la carta, haciéndolos parpadear.
-¿Una carta…?- parpadeó Ex.
-¿U otro reclamo de vecinos?- sugirió Ox, sonriendo.
-¡Eso ya lo resolvimos!- les recordó Grif- Sigo sin poder creer que nos mandaran al Oficial porque nuestros ensayos eran "con volumen muy alto"- la liebre remarcó las palabras con sus manos, infantilmente ofendido.
-Por eso te había dicho que no usáramos el amplificador…- suspiró Rock, paciente.
-¡¿De qué sirve practicar la música sin darlo todo?!- pataleó Grif.
-Pero, pero~- Lulú abrazó por detrás a Grif, haciéndole parpadear, confundido- Si no es otro reclamo por el volumen… ¿Qué es esa cartita tan curiosa~?- le preguntó, moviendo su cola, sonriendo.
-Jeje. ¿Pueden adivinar? Vamos, vamos. Amigos míos que compartimos el don de la música…- sonrió divertido Grif, sacudiendo la carta, a lo que Lulú, Ex y Ox se cruzaron de brazos, tratando de pensar.
Rock suspiró internamente, ya que sabía que al guitarrista de la banda le gustaba ese tipo de juegos…
Hasta que su único ojo se percató en el sello de la carta…
-E-Esto es…- se la quitó a Grif, dejándolo dolido.
-¡Noooo! ¡Rock, no seas un tramposo! ¡Esperaba más, mucho más de ti, grandulón!- lloriqueó la liebre, intentando quitarle la carta, pero su amigo lo detenía con su otra mano, haciendo que el guitarrista sacudiera sin parar sus brazos.
-Grif, esta carta… Este sello…- frunció el ceño el Golem, extrañando al resto de sus amigos- ¡¿Es de una familia noble humana?!- reconoció.
-¡¿AH?!- exclamaron Lulú, Ex y Ox.
-El asunto es adivinar sin mirar la carta- bufó Grif, haciéndose el ofendido mientras se acomodaba los lentes- Al menos trata de adivinar lo que dice…- le pidió, sonriendo satisfecho, hasta ver que el monstruo azul oscuro ya leía el contenido- ¡Aguafiestas rocoso!- pataleó, ofendido.
-¿Qué dice, Rock?- Lulú voló hasta el hombro de su amigo.
-¿Es algo bueno…?- parpadeó Ex.
-¿O algo malo?- ladeó la cabeza Ox.
-… Parece que nos seleccionaron para participar en un concurso- murmuró Rock, dejando atónito a sus amigos.
-¡NO! ¡Para! ¡Déjame a mí decirlo! ¡Es mi momento!- le imploró Grif, a lo que el monstruo de roca suspiró, paciente.
-Bien. Continua- le concedió Rock.
-¡Jeje, mejor!- sonrió la liebre, tranquilo y con un aire cool que hizo que Lulú lo mirara con corazones, mientras Rock suspiraba de nuevo- ¡Tal parece, que esta familia noble está buscando a los mejores grupos musicales de diferentes continentes para un gran concurso!- informó a su equipo, orgulloso.
-¡¿Un concurso…?!- parpadearon los gemelos, atónitos.
-¿Y por qué, jefazo?- le preguntó Ex.
-Pues…- sonrió Grif, hasta parpadear, incómodo.
-Solo leíste que nos pedían participar en el concurso y nada más, ¿verdad?- comprendió Rock.
-¡La sorpresa, grandulón! ¡La emoción no me dejó tranquilo!- se defendió Grif.
-Veamos, aquí dice que es porque están preparando una boda- señaló Lulú, haciendo parpadear a su amigo- El concurso trata de buscar a la banda musical que tocará para la festividad, donde se casará la heredera… Woa… Eso es otro nivel- admitió la Pixi, flotando por el lugar, sorprendida.
-Que nos hayan seleccionado…- sonrió Ex.
-Es porque nos han reconocido- asintió Ox, igual de emocionado que su gemelo.
-¿Una boda…?- bufó Grif, decepcionado- Romance, romance… Si ganamos, tocaremos sin comer ni un solo platillo- suspiró.
-¿Es en serio?- lo quedó mirando Rock.
-Lo mejor de las bodas es la comida. Es una ley universal tanto para humanos y monstruos- le informó la liebre, a lo que los felinos gemelos lo aplaudieron, sorprendidos- Pero esta es la gran oportunidad para que el mundo reconozca la voz angelical de nuestra cantante, ¿no?- indicó, sonriendo orgulloso.
-¿Eh? ¿Mi voz?- parpadeó Lulú, sonrojada.
-No soy de tocar canciones lentas, pero no saber tocarlas sería un insulto a la música- aseguró Grif, guiñándole el ojo, sonrojándola más- ¿Qué les parece, muchachos? ¿Están dispuestos a adentrarse en esto?- le preguntó a su equipo.
-¡Por supuesto!- sonrieron Ex y Ox.
-Esta es una gran oportunidad. Si ganamos y tocamos en esa boda, el pueblo ganará renombre- aseguró Rock.
-¡Yo iré a donde mi Grif vaya~!- sonrió Lulú, pegándose a su amigo, el cual no se inmutó a la costumbre de su amiga.
-¡Bien! ¡La Banda de Firu entrenará y ganará ese concurso! ¡Banzai!- levantó el puño la liebre.
-¡Síiii!- lo siguieron Lulú, Ex y Ox.
Rock sonrió, también emocionado, pero miró detenidamente la carta, preguntándose qué otras bandas musicales habrían recibido la invitación de participar en el concurso…
… Para ver quien tocaría en la boda de la heredera de los Wolf, la familia noble que promocionaba el concurso…
El cielo era rojo, y las nubes negras… Era lo común, ya que la naturaleza siempre había sido así desde que empezó la guerra…
… Solo miraba los escombros a su alrededor, mientras masticaba con sus afilados colmillos unos Discos Perdidos, fastidiado…
… Detestaba a Zodiaco…
¿Por qué tenía que liderarlo un tipo como ese…? Solo por tener el ADN de Moo y Zafirest lo volvía un prodigio…
… Cuando él, había sido creado de una manera mucho más especial…
No se extrañó en sentir unos pasos acercarse a él, por lo que posó sus ojos blancos en la niña humana que se le acercó, tranquila.
La niña tenía su cabello corto color cobrizo, y unos ojos celeste puro que lo miraban con algo de preocupación, fastidiándolo. Llevaba un vestido simple de manga larga color morado, pero aun así se podían notar las vendas en su cuello, brazos y piernas.
-¿Amo Atlanta Ripper?- se le acercó más la niña, sin temerle por su gran tamaño- ¿De nuevo se ha saltado la reunión de Aum Shinrikyo?- le preguntó.
-Tsch. ¿Por qué debería ir?- gruñó Atlanta, molesto, tragando los restos de piedra- Solo me deben decir dónde debo atacar. Mientras me dejen devorar a los monstruos y a los humanos, no me interesa nada más- aseguró.
-Pero…- murmuró la pelicobrizo, preocupada.
-Más bien, deberías ser tú la que vaya con cuidado- le señaló el dragón de cuatro alas, fastidiado- Tu voz puede controlar las emociones de los monstruos para que sientan empatía por ti y se vuelvan tus aliados, ¿no? He escuchado a los humanos científicos, y creo que ya quieren experimentar contigo para probar eso- le informó, sonriendo maliciosamente.
Ante eso, la niña se tocó el cuello vendado, algo nerviosa.
-… Está bien. Al fin y al cabo, si no colaboro con ellos, moriré- sonrió con tristeza la pelicobrizo- Y si muero, ya no podría hablar con el Amo Zodiaco, el Amo Jack… O contigo, Amo Atlanta Ripper- le sonrió al dragón, fastidiándolo.
-Las tipas masoquistas como tú me dan asco- le aseguró Atlanta Ripper, haciéndole sonreír, incómoda- Tus poderes no funcionan en mí, porque me crearon con una habilidad parecida: poder controlar a los monstruos con mi voz… Jejeje… Me parece que varios Lootus como tú fueron usados para mi creación. ¿Quién te asegura que no serás la siguiente, si es que quieren construir un nuevo monstruo?- la miró, divertido.
-…- ante eso, la niña parpadeó, algo sorprendida-… La verdad, no lo creo… Sé que me secuestraron de bebé porque sabían que era Lootus de sangre despierta… Tal parece, quedan muy pocos como yo…- le aseguró, con sus ojos puros mirando el cielo rojizo-… Además…- sonrió levemente-… El Amo Zodiaco me dijo… que me protegería…- confesó, mientras una leve brisa movía su corto cabello cobrizo…
Atlanta Ripper la miró, sumamente serio…
-¡PFFF!- se burló de ella, dejándola perpleja- ¡¿En serio?! ¡¿Crees que alguien como ese tipo, creado sin emociones, quiera proteger a alguien?!- se rió, sacudiendo su larga cola- ¡Ese tipo ha matado a más monstruos y humanos que yo…! ¡Eres tan tonta!-
-A-Amo Atlanta Ripper…- la niña infló una mejilla, ofendida.
-Mantente tranquila, idiota- el dragón bajó su cuello, para ver de frente a la niña- Recuerda que eres mi compañera, Zoe… No dejaré que te maten- le recordó, mirándola con sus fríos ojos blancos.
-… Je…- la pequeña Zoe sonrió, levantando sus manos y tocando las escamas en el rostro del dragón, que eran tan oscuras como la noche- Lo dice, pero su expresión siempre me da la impresión de que me devorará- le confesó, apoyando su frente en el rostro del monstruo.
-Admito que quiero saber cómo sabe un Lootus de sangre despierta. Solo he comido los normales- le dijo burlón el dragón, haciéndola sonreír incomoda de nuevo- Pero esos tipos te hicieron mi compañera, ya que fui creado gracias a la experimentación en los Lootus. Tú y yo nos complementamos. Así que mientras me seas útil, no dejaré que te maten- sentenció, serio.
-… Es tan orgulloso, Amo Atlanta…- sonrió tranquila Zoe, hasta notar que alguien se acercaba, por lo que se volteó…
Su rostro se iluminó al ver la figura de un joven acercarse. Traía puesto un traje blanco de bordes negros, con su capucha puesta.
-… Amo Zodiaco…- sonrió la niña, mientras Atlanta Ripper fruncía el ceño, molesto.
-… Lootus… Vamos…- murmuró el joven.
La niña se dispuso a acercarse, pero la cola del dragón a su lado se puso frente a ella.
-¿Para qué, Zodiaco? ¿Vas a dejar que vuelvan a arrancarle algo?- le gruñó Atlanta Ripper al adolescente frente a él- Sé que en la última "prueba" le arrancaron algunas uñas y trozos de piel, para investigar sus propiedades- le informó, a lo que Zoe se tomó sus manos vendadas, nerviosa.
-… Son órdenes… Hubo heridos en el último combate… Necesitan sus hechizos de sanación- murmuró Zodiaco, sin mirarlo.
El dragón lo miró, más enfurecido.
Odiaba esa actitud… Odiaba a Zodiaco, aunque fuese su líder… Aunque fuese el líder de Aum Shinrikyo…
… Lo odiaba…
-… Estaré bien, Amo Atlanta…- le aseguró Zoe, tomando su atención- Después de todo, usted es mi compañero- le sonrió...
Ónix frunció el ceño, sintiéndose mareado y confundido…
… ¿Zoe…? ¿Quién era… Zoe…?
¿Y Zodiaco…? ¿Por qué se le hizo tan familiar esa silueta…? ¿… Y por qué le produjo tanto odio…?
… Estaba tan confundido y sentía como ese extraño sueño se volvía cada vez más borroso…
-¿Eh? ¿Te sientes mejor, Ónix?- escuchó la voz de Scarlett, por lo que abrió sus ojos blancos, mareado.
-¿E-Eh?- parpadeó, notando que estaba envuelto en una manta- ¿Eeehhh?- miró para todos lados, para ver que estaba en el regazo de Scarlett, la cual se había puesto una polera sobre su traje de baño, y estaba sentada junto a una fogata, acompañada por Yuki.
Estaban cerca del carruaje, y se podía ver a Hare, Snowfall, Worm y Aiko disfrutando de las aguas termales desde ahí.
-Al fin despertaste, idiota- bufó Yuki, fastidiada pero relajando los hombros.
-Te ahogaste y tragaste mucha agua- le explicó Scarlett- Hare dijo que te dejáramos descansar. ¿Cómo te sientes?- le preguntó.
-… ¿Me ahogué…?- parpadeó confundido Ónix- N-No recuerdo casi nada… Pero sé que Aiko tiene la culpa- bufó, ofendido.
-¿Por qué has estado tan abierto a la guerra con Aiko?- le preguntó la liebre blanca, confundida.
-Ella es la inmadura. No me prestó sus globos cuando se rompió el mío. ¿Puedes creerlo?- se ofendió Ónix.
-… ¿Hablas en serio?- lo quedó mirando Yuki, fastidiada.
-Ónix, Aiko tiene solo cinco años. Aunque ella note más cosas que los demás niños de su edad, sigue siendo muy pequeña. Es natural que a veces muestre facetas egoístas- le señaló Scarlett, paciente.
-Tsch. Pues que niña tan rara. Zoe no era así. A pesar de todo, siempre era amable conmigo- bufó ofendido Ónix, moviendo su cola…
… Hasta parpadear, extrañado consigo mismo.
-¿Zoe? ¿D-De quién hablas?- se confundió Yuki.
-… N-No… No lo sé…- se confundió Ónix, ladeando la cabeza.
-He escuchado ese nombre antes- le indicó Scarlett, tomando su atención.
-¡¿De verdad?!- se alegró el dragón.
-Sip, mira- le mostró la muñeca de trapo de Aiko- Aiko le puso así a su juguete, ¿no es tierna?- le sonrió, dejando de piedra al monstruo.
-Scarlett, creo que hasta tu mente es simplona a veces- la quedó mirando Yuki, dejándola perpleja.
-¡Ah! ¡Lagartucho!- escucharon a Hare, por lo que miraron a la liebre acercárseles junto a Snowfall, llevando en brazos a Aiko y Worm, los dos con los ojos dando vueltas- Que bueno que despertaste. La verdad, no esperaba que te hundieras tan rápido- admitió, sonriendo nervioso, hasta que Yuki le lanzó una toalla en la cara.
-¿Qué le pasó a los enanos?- preguntó la liebre blanca, curiosa pero fastidiada.
-Parece que no pueden estar mucho tiempo en el agua- le explicó Snowfall, sacudiéndose para secarse el pelaje, mientras Hare dejaba a los dos pequeños sentados, ya que estaban recuperando la conciencia.
-S-Snowfall… ¡Me estás mojando!- le reclamó Yuki.
-P-P-Perdón…- se apenó la loba.
-Vamos, vamos. No es para tanto, doncella- le aseguró Hare, secándose el brazo, ignorando como él solía actuar de la misma forma cuando Tiger hacía lo mismo.
-Tsch- se cruzó de brazos Yuki, fastidiada.
-Aiko, Worm, ¿cómo la pasaron?- les preguntó Scarlett a los pequeños, al ver que habían recuperado el sentido.
-¡Relajados~!- sonrió Aiko, levantando sus bracitos.
-¡Sip! Ónix, ¿ya te sientes mejor?- Worm miró al dragón, que seguía de piedra- Si quieres, yo te puedo enseñar a nadar…- le dijo, hinchando el pecho, orgulloso de sí mismo, hasta notar el estado del monstruo negro- ¿Eh? ¿Ónix?- parpadeó, confundido.
-G-Gh…- gruñó molesto el dragón, confundiendo a Scarlett- ¡ESTE MALDITO PELUCHEEEEEEEE!- saltó, quitándole la muñeca a su amiga, y aterrizando sin problemas, comenzando a mordisquear sin parar el juguete.
-¡¿Ó-Ónix?!- se levantó Scarlett, confundida.
-¡L-La muñeca de Aiko!- se espantó la niña- ¡Ónix, malo! ¡Dásela a Aiko!- se le acercó, comenzando a tironear el juguete.
-¿Q-Qué pasa…? ¿P-Por qué pelean ahora?- los miró Snowfall, sumamente confundida y preocupada.
-¡Lagartucho, contrólate!- Hare agarró a Ónix, logrando hacer que soltara la muñera de la niña, quien abrazó de inmediato su pertenencia.
-Ónix, ¿qué te pasa? ¿Estás tan enojado con Aiko?- se le acercó Worm, preocupado, incomodando a su hermano.
-¡N-No es ella…! E-Es…- murmuró molesto Ónix, mirando a Aiko…
La niña lo miró con sus ojos puros, tiernamente molesta…
… El verla le hizo recordar de inmediato el rostro de aquella niña que vio en sus sueños…
… Sentía… que veía… a… Zoe…
-¡GHA! ¡No aguanto esto!- mordió el brazo de Hare, asustando a sus amigos.
-¡Papi!- se asustó Aiko.
-¡A-AY! ¡L-Lagartucho! ¡C-Cálmate!- le pidió la liebre, notando que esa mordida sí tenía intenciones dañinas, a diferencia de las que siempre les daba el dragón.
Eso era demostrado porque Ónix enterró con fuerza sus colmillos, llegando a salir sangre de las heridas.
-¡Ónix, para! ¡Por favor!- le pidió Scarlett, intentando hacer que su amigo soltara a la liebre.
-¡Suéltalo!- Yuki también se le acercó para ayudar.
-¿Ó-Ónix…?- murmuró asustado Worm, mientras Snowfall se colocaba a su lado y el de Aiko, confundida pero alerta.
-¡¿POR QUÉ…?!- rugió molesto Ónix, mordiendo con más fuerza- ¡¿POR QUÉ SE PARECE A ZOE…?! ¡NO ENTIENDO!- cerró los ojos, asustado- ¡¿DÓNDE ESTÁ ELLA…?! ¡¿DÓNDE…?!-
"¿D-De quién… habla…?" pensó nervioso Hare, sintiendo que si el dragón sacudía su cabeza podía arrancarle el brazo.
-U-Un minuto…- gruñó de dolor la liebre café- Ó-Ónix… ¿E-Estás… recuperando tus memorias?- comprendió, dejando quieto al dragón, y sorprendiendo a Yuki y a Scarlett.
Entonces, de forma repentina, del brazo de la liebre emergieron llamas majestuosas, quemando a Ónix y haciendo que soltara al monstruo café, cayendo a unos metros, mientras que Scarlett y Yuki cayeron sentadas de la impresión.
-¡Gha!- Hare cayó de rodillas, aferrándose al brazo, adolorido.
-¡Papi!-se le acercó Aiko, nerviosa, mientras Worm se acercaba a Ónix, preocupado, y Snowfall a sus dos amigas, las cuales estaban adoloridas.
-V-Vida… N-No tenías que hacer eso…- murmuró adolorido Hare- Ónix no me mordió con intención…-
(Pero aun así, era demasiado peligroso que siguiera así) aseguró el ave de fuego, ya que había sido él quien había activado el fuego en el brazo de su contenedor.
-P-Pajarito…- murmuró Aiko, nerviosa.
-¡Ónix! ¿T-Te sientes bien…?- le preguntó Worm al dragón, el cual se sentaba, nervioso.
-… ¿Bien…?- murmuró Ónix-… S-Si estoy recuperando mis memorias… ¿Q-Qué se supone…?- tragó saliva- ¿Q-Quién se supone que debería ser…?- lo miró, asustado.
-Ó-Ónix…- lo miró preocupado el gusanito- ¡Mi hermano! ¡Eres mi hermanito!- le señaló, queriendo darle ánimos.
Aun así, el dragón miró para otro lado, nervioso.
-¿Ónix?- se le acercó Scarlett, preocupada por él, pero su amigo no la miró, preocupándola.
-¡Hare! ¡¿Te sientes bien?!- se le acercó Snowfall junto con Yuki, mientras la liebre era rodeado de aura escarlata, y comenzaba a absorber el fuego de la fogata.
-G-Gh… N-No tiene sentido…- gruñó Hare- N-No sano… S-Se supone que puedo sanar mis heridas si absorbo fuego… Pero si no puedo, significa que los colmillos de Ónix deben tener algún veneno o algo por el estilo- murmuró, agarrándose el brazo, temblando de dolor.
-P-Papi...- lo miró asustada Aiko, abrazando su muñeca.
-T-Tranquila, Aiko. C-Con las hierbas medicinales que tenemos, estaré perfecto- le sonrió adolorido Hare, para después mirar a Snowfall, la cual asintió y se fue de inmediato al carruaje, para buscar las hierbas.
-I… Iré por vendajes- murmuró Yuki, siguiendo a su amiga.
Al verla irse, Aiko dejó su muñeca sentada junto a la fogata, y tomó una toalla, la cual puso torpemente en la herida de Hare, haciéndolo parpadear.
-Sana, sana- le dijo Aiko, frotando la toalla, preocupada, pero sin asustarse por la sangre.
-G-Gracias, Aiko. Eres una niña buena- le sonrió Hare, haciéndola sonreír.
Aun así, la liebre miró preocupado a Ónix, el cual estaba cabizbajo, ignorando a Scarlett y a Worm.
"N-No lo entiendo…" Hare frunció el ceño, serio y confundido "¿Por qué actuó así de repente…? ¿Tanto miedo tiene a recuperar sus memorias…? O tal vez…" enmudeció, asustándose.
… Zafirest…
(¡Vida! ¡¿La bruja ha hecho algo?!) le preguntó de inmediato a su pluma, tomando la atención de Aiko.
(No. Zafirest se ha mantenido en silencio desde lo sucedido en Iron Ore) le informó Vida, serio (Tal parece, que ha gastado toda la energía que había logrado acumular)
-Ya veo… Entonces, ¿solo es la confusión de Ónix…?- murmuró Hare, algo aliviado, hasta notar que Aiko había fruncido el ceño.
-… La Señorita Serpiente no ha hecho nada malo- le dijo la pequeña, confundiendo a la liebre.
-¿A-Aiko…? Minuto, ¿la estás defendiendo?- se molestó Hare, pero se distrajo al escuchar a Ónix gruñir.
-¡No, Worm! ¡No estoy bien! ¡Estoy confundido! ¡Se me vienen imágenes que no entiendo!- le gruñó el dragón al gusanito- ¡Vi a dos tipos que no conozco…! ¡Pero siento que a una la apreciaba y al otro lo odiaba…!- cerró los ojos, nervioso.
-Ónix…- se le quiso acercar Scarlett.
-¡NO! ¡D-Déjenme asimilar esto…!- pidió Ónix, retrocediendo, molesto y asustado- ¡S-Solo déjenme!- exigió, alejándose y adentrándose al bosque.
-¡Ónix!- lo siguió Worm, preocupado.
-¡Ónix, Worm!- se preocupó Scarlett.
-S-Será mejor dejarlos hablar, chica- le dijo Hare, adolorido, tomando su atención- Son como hermanos… Si alguien puede ayudar a Ónix a calmarse, es el chico- le aseguró, cerrando sus ojos, aguantando el dolor.
-Ay, Hare- se le acercó Scarlett, preocupada.
-T-Tranquila, la chica me puso una toalla para detener el sangrado…- le sonrió adolorido Hare, mirando a su lado…
… Para ver que Aiko no estaba…
-¿E-Eh?- parpadeó la liebre- ¿E-Entusiasta…? ¿A-Aiko?- miró para todos lados.
-… ¿Los… habrá seguido…?- parpadeó nerviosa Scarlett.
-¡¿AH?!-
-¡Te dije que no me siguieras!- gruñó indignado Ónix, caminando malhumorado por el bosque, seguido por Worm.
-¡Estás molesto! ¡Lo entiendo perfectamente!- le dijo el gusanito, testarudo- ¡Yo también estuve así! ¡Super hyper malhumorado!- le recordó, haciéndole fruncir el ceño, ignorando como habían dejado el bosque y caminaban por las ruinas de la ciudad- ¡Decidí darle la espalda a todos! ¡Incluso a Aiko! ¡Y metí en problemas a Yuki y a los demás!- le señaló- ¡Por eso sé que no puedo dejarte solo ahora!- sentenció.
Ónix frunció el ceño, pero solo aumentó el paso y saltó hacia una pared dañada, queriendo ignorar al gusanito.
-¡Ónix!- se ofendió Worm, pero tropezó con una piedra circular y rodó un poco.
-¡Worm!- lo miró el dragón, sorprendido y preocupado por eso.
-Ha… Hay muchas piedras…- se recuperó el gusanito, sacudiendo la cabeza, hasta parpadear al ver con lo que había chocado- ¡N-No es una piedra…! ¡¿U-Un Disco Misterioso?!- exclamó, mirando atónito el disco de piedra, el cual estaba tapado por el musgo y hiedra acumulados.
-¿No se supone que de esas cosas nacemos?- parpadeó Ónix, aun arriba de la pared dañada, algo incómodo…
Ya que recordaba haber comido uno de esos Discos en su sueño, o memoria…
Sí, él devoraba monstruos. Devoró a los Ape que habían herido a Worm antes y no se arrepentía… ¿Pero comer los Discos…?
Estaba demasiado confundido.
-¡Genial! Debe haber estado mucho tiempo aquí para estar tan sucio- aseguró Worm, usando sus patitas para limpiar el Disco- ¡Un nuevo amigo~!- sonrió, hasta parpadear- ¡Minuto! ¡Ónix, no me distraigas!- le pidió ofendido al dragón.
-¿Yo? Tú te tropezaste con eso. ¿Tienes cuatro ojos y no ves con ninguno?- bufó el monstruo negro, acomodándose en la piedra.
-¡Ónix, no me molestes y no cambies el tema!- pataleó Worm, haciéndole bufar, molesto- D-Dijiste… ¿Qué estabas recordando quién eras?- preguntó, nervioso.
-No sé quién rayos soy…- frunció el ceño el dragón- Pero en ese sueño… Parecía tan real… Había un tipo que no conozco, pero el solo recordar su silueta… Me da nauseas- aseguró, enojado, con sus ojos blancos brillando peligrosamente por unos momentos.
Worm lo miró, preocupado.
-… Worm…- murmuró Ónix, moviendo su larga cola, nervioso-… Tal vez yo… no sea un buen tipo- le confesó, cerrando los ojos.
-…- el gusanito frunció el ceño, nervioso, pero después sonrió- Eso ya lo sé-
-¡¿Ah?!- se confundió el dragón.
-Yo tampoco soy un buen tipo. Dejé de lado a mi compañera de forma egoísta. Nunca me perdonaré haberle hecho eso a Aiko- le dijo Worm, serio- Pero me esforzaré para mejorar- sonrió.
-S-Sí, pero…- murmuró Ónix, incomodo.
-Hare tampoco es un buen tipo. Es un buen amigo, pero estafa a las personas- le señaló el gusanito- Y Yuki es como mi tía, pero es demasiado aterradora- agregó- Jeje. Ónix, tú comes monstruos, ¿verdad?- le preguntó, a lo que el dragón hizo una mueca- Eso fue lo que pasó con los Ape que nos atacaron esa vez. No lo recuerdo porque estaba inconsciente, pero sé que algo así debió haber pasado… ¿Es por eso que dices que no eres un buen tipo?-
-… No sé quién diablos soy, Worm…- frunció el ceño Ónix- … ¿Qué pasa si mi verdadero yo intenta comerlos a todos…?-
-… Pero eres mi hermano, así que sé que no harás algo como eso- le sonrió el gusanito- Además, no te tengo miedo por eso. Me protegiste. Solo debo volverme más fuerte para que no vuelvas a hacer eso- sentenció.
-No lo entiendes, yo…- gruñó Ónix-… ¡Yo tenía una compañera!- le gritó, enojado.
Aquello dejó sorprendido a Worm.
-¡Tenía una…! ¡Como Yuki y Snowfall tienen a Scarlett…! ¡Como tú tienes a Aiko…! ¡Yo tenía una!- gruñó el dragón, rechinando sus colmillos- ¡Pero no sé…! ¡¿DÓNDE ESTÁ?!- rugió, enfadado, extendiendo sus cuatro alas.
-¿Ó-Ónix…?- murmuró sorprendido el gusanito- ¿Tienes…? ¿Tenías compañera humana…?- le preguntó.
-…- el dragón abrió sus ojos blancos, molesto y nervioso- Ya no lo sé…- le confesó- Ella… ya no debe estar… Pero…- lo miró, nervioso- ¿Por qué… la veo en Aiko…?-
-¿E-En Aiko…?- se confundió Worm-… Tal vez… ¿Tal vez porque ambas son buenas personas?- sugirió, sonriendo.
El dragón hizo una mueca, confundido.
-Estás nervioso por no saber quién eres, ¿verdad?- le señaló el gusanito- Y también de quienes fueron tus amigos antes, ¿no?- indicó- Pero ahora eres Ónix, mi hermanito. Y tus amigos, no, tu familia somos nosotros- le sonrió, tomando su atención- ¿No sirve?-
Ónix hizo otra mueca, hasta nota que se les acercaba Aiko, torpe y cansadamente.
-¡¿A-Aiko?!- parpadeó sorprendido Worm, viendo a su amiguita acercarse, jadeando tiernamente.
-¿N-Nos seguiste…?- murmuró Ónix, notando que los pies descalzos de la niña estaban sucios.
-Ónix… No… te vayas…- le pidió la pequeña al dragón negro, recuperando el aliento- S-Si Aiko te trató mal… Lo siento mucho- gimoteó, triste- T-Te hice enojar mucho… P-Perdón por no prestarte mis globos… por empujarte…- se disculpó.
-Aiko…- murmuró Worm, preocupado por si amiga.
-No te vayas, Ónix… Me portaré bien…- le aseguró gimoteando Aiko al sorprendido dragón, mirándolo con sus tristes ojos puros.
"G-Gh…" Ónix frunció el ceño, nervioso, sintiendo que el rostro de la niña de nombre Zoe volvía a su mente, por tener sus ojos tan parecidos a los de Aiko, solo que de otro color "… ¿Por qué…? ¿Por qué se parece… a ella…?" miró para otro lado, nervioso.
Aiko se preocupó al ver que el dragón no la miraba, por lo que se acercó un poco más, pero al no fijarse, terminó tropezando con el Disco Misterioso que estaba en el piso, cayendo de carita, sobresaltando a los dos monstruos.
-¡Aiko!- se le acercó de inmediato Worm, mientras ella se sentaba, gimoteando, ya que se había raspado la rodilla.
-¡Ó-Ónix…! ¡No te vayas…!- gimoteó Aiko, restregándose los ojos- ¡M-Me portaré mejor…!- le prometió.
El dragón hizo una mueca, incómodo, para después suspirar y bajarse de la pared, tomando la atención de los dos pequeños.
-¿Quién dijo que me iba?- le preguntó Ónix a Aiko, la cual parpadeó- Solo vine a ordenar mis ideas, pero ustedes dos no me dejan en paz- bufó, ofendido.
-… ¿Te quedas?- le preguntó la niña, curiosa.
-Por supuesto. La cocina de Scarlett es la mejor- le señaló el dragón, orgulloso.
Ante eso, Aiko y Worm sonrieron, contentos.
-¡ÓNIX!- la pequeña abrazó con fuerza al dragón, sobresaltando al gusanito.
-¡S-Suelta…!- se sacudió sin resultados Ónix- ¡Abrazos no…! ¡Me aplastas…!-
-Jejejeje. Aiko te quiere mucho- sonrió Worm, contento y divertido- Pero será mejor que volvamos. Te tienes que disculpar con Hare- le señaló al dragón.
-Cierto. Papi te cobrará- Aiko dejó de apretujar al monstruo negro.
-Q-Que se atreva…- jadeó Ónix, adolorido.
-¡También debemos llevarles esto!- Worm miró el Disco Misterioso en el suelo- Me pregunto qué monstruo será~- sonrió, emocionado.
-Woa…- parpadeó Aiko, soltando a Ónix, para gatear y mirar mejor el disco de piedra- Se parece al de Ónix- comentó, restregándose un ojito, ya que aún le dolía la rodilla.
-¿De verdad mi disco era como esta cosa?- parpadeó Ónix, asomándose por su hombro.
-No, no. El de Ónix se veía mucho más antiguo- Worm se asomó por el otro hombro de la niña.
Aiko dejó de restregarse los ojitos, y tomó con ambas manos el Disco Misterioso, curiosa. Al parpadear, algunas de sus lágrimas cruzaron sus mejillas y cayeron por su mentón, aterrizando suavemente en la superficie de piedra del disco…
Al tener contacto con las lágrimas de Aiko, el Disco Misterioso comenzó a brillar, para sorpresa de la pequeña y los dos monstruos a su lado.
De a poco, el objeto de piedra tomó la forma de un monstruo pequeño. Era un muñeco de madera de cabello rojo, que traía en su mano una cuchilla bastante afilada.
-¿U-Un juguete…?- parpadeó Ónix, mientras Aiko y Worm estaban tiernamente impresionados- ¿Eso es un monstruo?- ladeó la cabeza, confundido.
El muñeco de madera abrió sus saltones ojos negros, soltando al mismo tiempo un grito de cólera, lo cual sobresaltó a los tres pequeños frente a él.
-¡MALDITOOOOOOOOOOOOO!- gritó enfadado el monstruo- ¡¿DÓNDE ESTÁS, MONSTRUO DIGITAL?! ¡APARÉCETE!- sacudió con fiereza su cuchilla, a lo que Aiko se alejó gateando, asustada- ¡¿QUÉ IMPORTA SI TOMASTE OTRA FORMA…?! ¡TE MATARÉ A TI, A ESE OTRO MONSTRUO DIGITAL, Y A ESOS HUMANOS…! ¡¿DÓNDE ESTÁN, DORU, RYU?!- rugió, sacudiendo y sacudiendo su cuchilla, cortando algunos escombros a su alrededor como si fueran de mantequilla.
-¡Q-Que mal genio!- parpadeó perplejo Ónix, en el hombro de la asustada Aiko, la cual se había ocultado detrás de unos escombros, nerviosa.
-¡¿Por qué todo los monstruos que liberamos despiertan tan enojados?!- se lamentó Worm, en el otro hombro de la niña.
-¡¿Acaso yo desperté así?!- lo quedó mirando el dragón.
-¡Nos intentaste comer, gruñón!- le reclamó el gusanito.
Pero ambos se quedaron quietos cuando los saltones ojos del monstruo de madera se fijaron en ellos.
-… Ustedes…- gruñó el muñeco, a lo que Aiko se asomó por el escombro, parpadeando- ¿Los han visto…? A dos monstruos peculiares… Un zorro morado, y un dragón amarillo con armadura…- exigió saber, sujetando con fuerza su cuchilla.
-… Ónix es dragón negro- Aiko señaló al monstruo en su hombro.
-¡A mi no me metas en esto!- le ordenó Ónix.
-Estabas en un Disco Misterioso- le dijo Worm, haciendo fruncir el ceño al muñeco- Y, bueno… ¿Te liberamos…?- sonrió, nervioso.
-… E-Entonces… ¿Esa bala de cañón que me lanzó ese zorro me mató…?- gruñó molesto el muñeco- M-Maldición… Solo tenía que matar a esos humanos y a esa pequeña liebre…- se enfureció- ¡¿F-Fallé una misión tan fácil…?!- sacudió su cuchilla, cortando a la mitad una casa antigua, para total asombro de Aiko, Worm y Ónix.
-… Fuerte…- parpadeó la niña, ya que no podía pensar en otra cosa.
-… Bueno…- sonrió maliciosamente el muñeco, mirando a la niña- Ya que hay una humana aquí…- preparó su cuchilla, alertando a Ónix- ¡Tendré que cortarte a ti!- se abalanzó a la pequeña ágilmente, asustándola…
-¡NO TAN RÁPIDO…!- Hare aterrizó en medio, con su pierna en llamas, creando una explosión de fuego que hizo retroceder al monstruo de madera.
-¡P-Papi!- se alegró Aiko.
-¡Hare!- sonrió Worm, mientras Ónix suspiraba, aliviado.
-¡N-Nada de sonrisas…!- les sonrió enojado Hare a los tres, sobresaltándolos- E-Escaparse así… Ónix, me vas a pagar esto- le mostró su brazo vendado- Cuando justo pensaba que ya no tendría más vendajes en mi vida, ¡bingo! ¡Me hiciste ponerme otro, lagartucho!-
-… Mph- el dragón miró para otra parte, ofendido.
-¡¿Por qué te ofendes…?!- se indignó Hare.
-… Tú…- escuchó la liebre, por lo que miró al monstruo muñeco, a unos metros-… ¿Te he visto antes?-
-G-Gh… P-Por todos los monstruos…- tragó saliva Hare, incómodo, mientras Snowfall y Yuki se acercaban.
-¡Yuki, Snowfall!- sonrió Aiko, contenta.
-¿E-Eso es un monstruo…?- parpadeó Yuki, mirando perpleja el pequeño muñeco.
-¿Y por qué atacó a Aiko…?- frunció el ceño Snowfall, alerta.
-Nos atacó de repente. No hemos hecho nada- aseguró Worm, nervioso.
-C-Chicas… ¿N-No saben qué tipo de monstruo es?- las miró Hare, extrañándolas- E-Es un Wracky- les informó, nervioso.
-¡¿U-Uno de esos?!- se sorprendió Yuki, poniéndose alerta de inmediato.
-¿Los conoces?- se confundió Snowfall.
-E-Escuché de ellos por Thine y los demás… Decían que eran los mejores para las peleas- frunció el ceño la liebre blanca.
-Eso es decir poco- les aseguró Hare, mirando al muñeco, el cual no dejaba de mirarlo, analizándolo- Son la raza de monstruos más violenta y peligrosa que existe… Ni siquiera los dragones tienen tan mal temperamento como uno de estos…- tragó saliva- Es tanto así, que me he jurado jamás engañar a uno de estos. Que un Wracky te guarde rencor es lo mismo que tener las dos patas en la tumba- informó, nervioso.
-¡¿T-Tiene peor temperamento que Ónix?!- se quedó perplejo Worm.
-No creo que temperamento sea a lo que te refieres, Hare- Ónix se bajó del hombro de Aiko, extendiendo sus alas, alerta.
-… Sí… También se les conoce por ser muñecos sanguinarios… ¿Por qué habría uno en este sitio?- frunció el ceño la liebre, nervioso pero alerta.
-… ¿No nos hemos visto antes?- Wracky frunció el ceño, molesto.
-Trato de no meterme con los de tu raza, así que si has sido estafado por una liebre, apuntas al incorrecto- le aseguró Hare, incómodo.
-… Eres… ¿Hare?- murmuró Wracky, confundido, extrañando a la liebre.
-… ¿Cómo sabes mi nombre?- el monstruo café frunció el ceño, confundido.
-Esa bufanda… Y esa cara… ¿Eres un adulto…?- se indignó el muñeco- ¡¿C-Cuánto tiempo he estado muerto?!- rugió, enfurecido, y se abalanzó a Hare.
La liebre esquivó de inmediato al pequeño monstruo, pero, para su sorpresa, Wracky era demasiado ágil, y sacudió sus piernas de madera, dándole tal golpe que lo lanzó con fuerza contra unos escombros.
-¡Papi!- se asustó Aiko, corriendo hacia la liebre.
-¡¿E-Es tan chico… y pudo golpear al Estafador?!- exclamó atónita Yuki.
-¡Trueno!- Snowfall lanzó una gran descarga eléctrica hacia Wracky, el cual saltó ágilmente, esquivando el disparo.
-¡Jajaja! ¡Que poder tienes, hembra!- sonrió divertido el muñeco en el aire- ¡Hará que sea más divertido arrancarte ese pelaje blanco!- se le abalanzó, con su chuchilla lista.
-¡Ventisca!- la loba lanzó bolas de nieve contra Wracky, pero él las esquivó sin problemas en el aire, asustándola.
-¡Patada dragón!- Yuki se puso en medio, sacudiendo con fuerza su pata, pero para su sorpresa Wracky la esquivó sin problemas, aterrizando algunos metros- ¡¿E-Eres cirquero o qué?!- exigió saber, indignada.
-Jejejeje…- sonrió maniacamente el muñeco- Así que el pequeño Hare ahora es un adulto… ¿Cuántos años han pasado desde que ese monstruo digital me mató…?- se preguntó, mirando como la pequeña humana se agachaba junto a la liebre café, la cual estaba sacudiendo su cabeza, recuperando el sentido- Fallé en matar a ese grupo… No fallaré en matar a Hare. No esta vez- sentenció, preparando su cuchilla.
Ante eso, Yuki frunció el ceño, confundida pero enojada.
-¿Papi…?- Aiko miró a Hare levantarse, algo mareado.
-E-Estoy bien, chica… Worm, lleva a Aiko a un lugar seguro- le pidió la liebre, mirando al muñeco a unos metros.
-S-Sí…- asintió el pequeño- Aiko, ven- se bajó del hombro de la niña, comenzado a irse.
Pero aun así, la pequeña tomó la mano de su tutor, tomando su atención.
-… Papi, Pajarito, Señorita Serpiente… Tengan cuidado… El muñeco es muy malo- aseguró la niña, sumamente nerviosa.
-… ¿A-Aiko…?- Hare frunció el ceño, confundido de que la niña se preocupara por Zafirest…
-¡Aiko, por aquí!- la llamó Worm, a lo que la niña soltó a Hare y lo siguió.
Hare los vió irse, confundido, hasta reaccionar al ver que Wracky se abalanzó a sus amigos, por lo que se unió al combate...
-¡M-Maldición…!- gruñó Yuki, esquivando los saltos y golpes que lanzaba el escurridizo y ágil muñeco.
-¡N-No puedo apuntar…!- Snowfall saltó para atrás, esquivando a tiempo la cuchilla de Wracky.
-¡¿C-Cómo puede ser tan veloz siendo así de pequeño…?!- gruñó molesto Ónix, golpeando con su cola el lugar donde vio aparecer al muñeco, pero este ya había desaparecido.
-¡Jajajaja!- se burló Wracky- ¡Los cortaré en trocitos…!- aseguró, notando como Hare se acercaba al combate- ¡Pero a ti, Hare…!- sonrió- ¡Te mataré, a ti y a los demás!- se le abalanzó, sacándose la cabeza, para total sorpresa de sus enemigos.
-¡¿S-Se la sacó…?!- exclamaron Yuki y Ónix, atónitos y aterrados.
-¡Fire Juggler!- de la boca del muñeco salió una llamarada de fuego que se abalanzó a Hare, consumiéndolo, asustando a sus amigos.
-¡Hare!- se asustó Yuki.
-¡JAJAJAJA! ¡ARDE, ARDE, PEQUEÑO LADRÓN!- rió divertido Wracky- ¡YA NO ESTÁN DORU NI RYU PARA DEFENDERTE! ¡TE HAS VUELTO ADULTO PARA QUE YO TE MATE…!- aseguró…
Pero se quedó sumamente quieto al ver a Hare salir en medio del fuego, intacto, con su puño listo.
-¡Puño Dragón!- la liebre le dio un puñetazo directo, lanzándolo con fuerza contra un árbol, haciéndolo atravesarlo y caer al piso, lastimado.
-¿C-Cómo…?- jadeó Wracky, atónito.
-¡El fuego no funciona en mí, títere!- le dijo Hare, indignado- ¡Además…! ¡¿Por qué hablas como si me conocieras?!- exigió saber- ¡¿Quiénes son esos Doru y Ryu de los que hablas?!- preguntó, ya que se le hacían familiares esos nombres.
-G-Gh…- gruñó Wracky, levantándose costosamente.
-¡No intentes nada!- le advirtió Yuki, alerta, mientras Snowfall fruncía el ceño, con sus cuernos brillando peligrosamente- ¡O este te comerá!- levantó a Ónix, el cual le mostró los colmillos al muñeco.
-¿Quién eres? ¿Por qué quisiste lastimar a Aiko?- le preguntó Snowfall, seria.
-… ¿Quién soy…?- gruñó Wracky, enojado- Tenía una misión… Debía ser simple… Matar a ese grupo humano…- apretó sus puños, enfurecido- Debía matarlos… A ellos y a esos dos monstruos digitales…-
-¿M-Monstruos digitales…?- frunció el ceño Hare, confundido, ya que no conocía ese término.
-Pero uno de ellos… Al que llamaban Doru… Terminó tomando una forma extraña que le dio poder, y me mató…- gruñó furioso Wracky.
-¿Entonces era un Disco Perdido…?- frunció el ceño Snowfall, mirando a Hare.
-Debió volverse Disco Misterioso por el poder del Fénix… Aiko debió entrar en contacto con él por accidente, y con sus poderes lo liberó- sentenció el macho, serio.
-¿Fue así?- Yuki miró a Ónix.
-Sí. Nos atacó de inmediato después de ser liberado- acusó el dragón- Que mal genio-
-¿No te has mirado?- lo quedó mirando Yuki, fastidiada, confundiéndolo.
-Un grupo extraño, con un monstruo con mi mismo nombre…- frunció el ceño Hare- Debe referirse al grupo que mencionó Dymas- sentenció- Pues espero una buena disculpa tuya, títere- le exigió al muñeco- Nunca he viajado por esta zona. No soy esa liebre que tanto odias- sentenció, ofendido.
-N-No trates de engañarme… Usas la misma bufanda que la compañera de Doru…- gruñó Wracky, enfurecido.
… Aquello dejó quieto a Hare…
-… ¿Qué…?- murmuró atónito y sin habla la liebre-… ¿Qué dijiste…?-
-¡Hare!- escuchó, por lo que, como los demás, vio a Scarlett acercarse a la zona, preocupada- ¡¿E-Encontraron a Aiko…?!- preguntó, preocupada.
-¡Encontramos a un loco asesino!- le dijo fastidiada Yuki, haciendo que la joven se detuviera, sobresaltada.
-Scarlett, mantente lejos. Es peligroso- le dijo Snowfall, aun alerta.
La pelinegra asintió, pero se asustó al ver los ojos de aquel monstruo muñeco fijamente en ella…
-¿Q-Qué…?- retrocedió Scarlett, nerviosa y asustada por esa mirada.
-… Tú…- gruñó enfurecido Wracky, alertando a los monstruos cercanos- … Tienes la misma cara…- sonrió malévolamente- ¡CEREZOOOOOOOO!- rugió, abalanzándose con una gran agilidad y velocidad hacia la pelinegra, asustándola.
-¡SCARLETT!- gritaron Hare, Yuki, Snowfall y Ónix, asustados, los cuatro corriendo de inmediato hacia ellos.
-¡Weapon Combo!- Wracky sacudió con fiereza su cuchilla contra Scarlett, la cual retrocedió y se protegió con los brazos, asustada…
Aun así, la cuchilla no logró herir a la joven, ya que el brazalete en su brazo, regalo de Senzō, había creado un campo que la protegió del ataque, haciendo que el muñeco saliera impactado a unos metros, indignado y confundido.
-¿Q-Qué…?- murmuró sorprendida Scarlett, mirando su brazalete-… ¿Señor Senzō…?-
-¡Scarlett!- se le acercaron Snowfall y los demás.
-E-Estoy… bien…- aseguró asustada la joven, temblando.
-¡Claro que no…!- gruñó molesta Yuki, mirando indignada a Wracky, el cual no dejaba de sonreír malignamente- ¡ARG! ¡Deja de poner cara de psicópata!- exigió, nerviosa.
-Ya veo… Ya veo… El pequeño Hare creció… Y esa jovencita tiene la misma cara que Cerezo… ¿Su hija, supongo?- sonrió malignamente el muñeco- Perfecto, perfecto… Podré seguir mi trabajo…-
-¿C-Cerezo…? ¿C-Conoce a mamá…?- murmuró Scarlett, sumamente sorprendida, a lo que Hare la miró, confundido.
"¿L-La madre de Scarlett…? P-Pero…" la liebre miró al muñeco, confundido "… ¿Acaso…? ¿Realmente, soy yo el monstruo al que se refiere…? ¿El mismo del que habló Dymas…?" pensó, nervioso.
-¡Cuidado!- alertó Ónix, haciéndolo reaccionar.
La liebre miró como Wracky se les abalanzaba, sonriendo malignamente, con su cuchilla lista.
-¡Yuki, Snowfall, Ónix! ¡Protejan a Scarlett!- les ordenó Hare, abalanzándose contra el muñeco, interceptándolo a tiempo, pero aun así el enemigo esquivó su puñetazo.
-¡Es demasiado veloz…!- gruñó Snowfall, con sus cuernos emanando energía eléctrica, mirando como Hare y Wracky combatían rápidamente - S-Si disparo, podría lastimar a Hare…- frunció el ceño, preocupando a Scarlett.
-Hare… ¿Él está peleando sin una estrategia…?- murmuró Yuki, sorprendida al comprender eso.
Ónix frunció el ceño, pensando en una forma para ayudar a la liebre.
-¡S-Suficiente!- Hare activó los poderes de su pluma, sorprendiendo a Wracky al ver que los brazos del monstruo café eran envueltos en fuego majestuoso- ¡Quédate quieto!- golpeó el piso con ambos brazos, produciendo que emergieran varias columnas de fuego a su alrededor.
Al haber hecho eso, una de las columnas golpeó a Wracky, lanzándolo con fuerza contra el piso, quemado.
-¡Lo hizo!- se alegró Yuki.
-G-Gh… E-Eso fue…- Wracky se sentó costosamente, sorprendiendo a Hare y a los demás.
-¿P-Puede levantarse…? P-Pero recibió un golpe directo del fuego de Hare…- murmuró Snowfall, asustada.
-D-De verdad… ¿Su raza es más peligrosa que la mía…?- frunció el ceño Ónix, alerta.
-Ese fuego… Tú…- Wracky miró maliciosamente a la liebre, el cual retrocedió un paso, nervioso.
"Piensa, Hare… Un monstruo revivido con ganas de asesinarte… Y lo peor, es que aguantó el fuego de Vida… ¿Qué hago…?" la liebre frunció el ceño, nervioso, tratando de pensar en una estrategia.
-Ese fuego… ¿Era otra alma…?- sonrió Wracky, sorprendiendo a Hare- Está claro que me daría cuenta, pequeño Hare… Mi raza se caracteriza por tener almas que nos permiten movernos…- le informó- Así que detectar a un monstruo con otras almas es fácil… Y hay un truco para los tipos como tú- aseguró.
(¿T-Te detectó…? ¿A ti y a la bruja…?) le dijo la liebre a su pluma, asustado.
(Hare, manténgase alerta) le ordenó Vida, serio.
(No tienes que decírmelo dos veces, avecita) le aseguró Hare, mientras era rodeado de aura escarlata, alerta (A pesar de su tamaño… Este monstruo… Este tipo debe tener el mismo nivel que Durahan) sentenció, nervioso.
-¡Ónix, llévatelas de aquí!- le ordenó al dragón, sorprendiéndolo.
-¡¿AH?!- se ofendió Yuki.
-¡No estoy bromeando!- le gritó molesto Hare, dejándola quieta- ¡Este tipo es demasiado peligroso, y va tras Scarlett! ¡LARGO DE AQUÍ, O NO PODRÉ PELEAR BIEN!- aseguró, preocupando a Scarlett.
Ante eso, la liebre blanca lo miró, nerviosa.
-P-Pero…- murmuró Snowfall, preocupada.
"Es demasiado obvio" sonrió burlón Wracky, con una idea en mente.
-¡Necromancia!- Wracky lanzó esferas de energías contra Ónix y los demás, tomándolos desprevenidos.
-¡No lo harás!- Hare, usando los poderes de su pluma, apareció rápidamente frente a sus amigos, creando al mismo tiempo una columna de fuego para detener el ataque…
… Pero, para su sorpresa, las esferas atravesaron sin problemas el fuego, impactando directamente en él, entrando dolorosamente en su cuerpo, horrorizando a sus amigos.
Hare gritó de dolor, sintiendo como su cicatriz se abría, y todo su cuerpo temblaba, perdiendo así la concentración y desactivando sus poderes.
-¡HARE!- Yuki y Snowfall se le acercaron, mientras él caía al piso, sintiendo que no podía respirar.
-¡Jajaja! ¡Necromancia ataca el espíritu, pequeño Hare!- rió malignamente Wracky- ¡Y tú, pequeño, tienes varias almas en tu cuerpo! ¡Que interesante! ¡Antes no me había dado cuenta de eso!-
-¡M-Maldito…!- gruñó enfurecido Ónix, mientras Scarlett se tapaba la boca, asustada.
-¡Hare! ¡Reacciona, Hare!- le pidió Yuki, notando como su amigo temblaba, agarrándose el pecho vendado.
La liebre podía sentir como todo su cuerpo temblaba…
… Pero… no era solo su cuerpo…
… Sentía como Vida también se retorcía de dolor…
-¡G-Gh…!- Vida, en el Espacio Espiritual, cayó con fuerza al oscuro piso, mientras las esferas que habían atravesado a Hare lo retenían, lastimándolo- N-No puedo c-creerlo… E-Entraron al Espacio Espiritual…- gruñó la magnífica ave de fuego.
… Hare tenía razón…
… Aquel monstruo, Wracky… Era demasiado peligroso… pero hasta el punto de manejar su habilidad con las almas a ese nivel…
Al ser dañado, el ave no era capaz de concentrarse, por lo que se quedó quieto al sentir como la jaula de fuego que encerraba a la intrusa en aquel lugar se desvanecía poco a poco…
… Los ojos esmeralda de Vida se fijaron en Zafirest, la cual emergía de lo que quedaba de su jaula, sonriendo malignamente…
-… Debo agradecerte, pluma- le sonrió cruelmente la mujer- Tu jaula me protegió de esa técnica, al fin y al cabo, también soy un alma, aunque incompleta- le indicó.
-N-No te atrevas…- murmuró indignado el ave de fuego, sin poder moverse por el poder de Necromancia.
-… ¿A qué…? ¿A matar a Hare…?- sonrió Zafirest-… Ya no tienes poder, pajarito- le señaló, con sus ojos rojo brillando peligrosamente…
-A-Aiko, no te asomes…- le pidió Worm a su amiga, la cual había vuelto al lugar donde estaban sus amigos peleando contra el muñeco.
-Me preocupa papi- le dijo la pelinegra, asomada a un escombro…
… Los ojos de la niña se abrieron, asustados al ver a su tutor tirado en el piso, temblando de dolor, mientras Yuki y Scarlett estaban a su lado, al mismo tiempo que Snowfall y Ónix peleaban contra Wracky, el cual no paraba de reír malignamente…
-¡QUÉDATE QUIETO!- rugió enfurecido Ónix, tratando de perseguir al muñeco.
-¡Jajajaja! ¡No quedará ningún alma en el pequeño Hare!- aseguró divertido Wracky, esquivando el zarpazo de Snowfall.
-¡Hare, despierta por favor!- le pidió Scarlett a su amigo, el cual no dejaba de temblar.
Yuki lo miró, asustada…
… Hare… ¿Iba a morir…?
La simple idea la aterró, por lo que se aferró a una de las manos de su amigo, asustada por él…
-Hare… por favor…- murmuró Yuki, asustada.
-¿Q-Qué pasa…? ¿Hi-Hirió a Hare…?- murmuró Worm, en la cabeza de Aiko, asustado.
-… Papi… está herido…- murmuró nerviosa la pelinegra, tomando la atención de su amigo- E-El Pajarito también… Pero… ella… Ella está bien…- informó, calmándose.
-¿D-De quién hablas?- se confundió el gusanito.
-¡Fire Juggler!- Wracky se quitó la cabeza, y por la boca lanzó una llamarada de fuego que hizo que Snowfall y Ónix la esquivaran a tiempo.
-G-Gh… E-Ese tipo…- Yuki miró enfurecida al muñeco.
-¡No vayas, Yuki! ¡Tu cuerpo…!- le dijo Scarlett, preocupada por ella.
-¡¿Cómo me quedaré quieta, cuando él le hizo esto al Estafador?!- exigió saber indignada la liebre blanca, levantándose…
… Pero la mano de Hare le agarró la muñeca, dejándola quieta.
Yuki miró sorprendida a Hare, el cual se levantaba torpemente, ante la sorprendida Scarlett.
-¡Hare!- se alegró Snowfall, a lo que Ónix y Wracky miraron, uno contento y el otro atónito.
-¿Q-Qué…? ¿S-Se recuperó…?- jadeó Wracky, atónito- ¡E-Es imposible…!-
-¿T-Te sientes bien, Hare?- le preguntó Scarlett, levantándose.
-... ¿Bien…?- una voz femenina salió del cuerpo de su amigo, dejándola quieta, al igual que a Yuki- … Hace meses que no puedo caminar libremente… Además, no estoy acostumbrada a las piernas…- la liebre café la miró, con sus ojos rojos, y una sonrisa maligna.
Scarlett lo miró, asustada.
-… Tú… N-No eres… Hare…- murmuró la joven, retrocediendo levemente, asustada.
-¡Eres…!- se molestó Yuki-¡Eres Zafirest!- frunció el ceño, enojada, sorprendiendo a Ónix y a Snowfall.
Ante eso, una maligna sonrisa cursó el rostro de la liebre café.
-Realmente… Es sumamente incómodo estar en el cuerpo de un macho- aseguró Zafirest- Pero debo agradecerte, pequeño títere- miró al sorprendido Wracky- Debilitaste el alma de este idiota, y la de su pluma… Me dejaste el paso libre-
-T-Tú… E-Emanas… mucha oscuridad…- retrocedió Wracky, nervioso y alerta.
-¿Mm? ¿No planeas atacarme?- sonrió divertida Zafirest- ¿No es eso lo que querías? ¿O ya no te interesa matar a este tipo?- se señaló.
-¡L-Libera a Hare…!- le exigió Yuki a la liebre café, indignada.
-Contrólate, conejita- le ordenó fastidiada Zafirest, enojándola.
-G-Gh…- Wracky frunció el ceño, pensando en lo que debería hacer…
No le convenía pelear contra Hare ahora… No, mientras era poseído por la única alma que se salvó de su Necromancia…
Entonces, sus ojos se posaron en la pequeña niña que estaba asomada por unos escombros a lo lejos, la cual parpadeó levemente al ser descubierta.
-… Hola- saludó Aiko, sonriendo nerviosa, haciendo suspirar a Worm en su cabeza.
-¡¿A-Aiko?!- se percató de ella Scarlett.
Zafirest miró de reojo a la niña, seria.
-S-Si no puedo matar a la descendencia de Cerezo o al pequeño Hare…- bufó Wracky, alejándose y así dirigiéndose de inmediato hacia Aiko, alertando a los monstruos- ¡AL MENOS LE ARRANCARÉ LA PIEL A ESTA NIÑA!- sonrió, sacudiendo su cuchilla contra la pequeña, la cual de inmediato retrocedió, asustada, esquivando a tiempo el ataque.
-¡AIKO…!- Snowfall y los demás se dispusieron a acercarse, pero la onda maligna que les lanzó Zafirest por medio del cuerpo de Hare les impactó directamente, a los monstruos y a Scarlett, haciendo que cayeran inconscientes al piso.
-… Je. Esto se pone divertido- sonrió la serpiente.
-¡MUERE, MUERE!- sonrió Wracky, sacudiendo su cuchilla contra Aiko, la cual corría cuanto podía, mientras Worm, en su cabeza, disparaba sus aguijones contra el muñeco, pero este era demasiado rápido para el pequeño.
-¡D-Déjanos en paz!- le ordenó nervioso Worm al muñeco.
-¡P-Papi! ¡Papi!- llamaba Aiko, asustada, hasta que tropezó con unos escombros y cayó al piso, por lo que Wracky se le abalanzó, preparado para clavarle su cuchilla…
… Pero su mano fue detenida por Hare, quien había aparecido sin problemas frente a él…
-… ¿Me estás ignorando…?- le preguntó Zafirest, sonriendo divertida, asustando a Wracky.
-¿P-Por qué…?- parpadeó Worm, mientras Aiko se sentaba, adolorida- ¿P-Por qué Hare… habla como mujer…?- ladeó la cabeza, sumamente confundido.
-Mantén la boca cerrada. Esto también me incomoda- lo miró indignada Zafirest, asustándolo.
-… ¡S-Señorita Serpiente!- sonrió Aiko, reaccionando, contenta.
Ante eso, la serpiente en el interior del monstruo café la miró, sumamente seria.
-G-Gh…- gruñó Wracky- ¡Head Spike!- se arrancó la cabeza con su mano libre y la lanzó contra Hare, el cual, controlado por Zafirest, ladeó la cabeza, aburrida, esquivando el proyectil…
… El cual voló directamente contra Aiko…
-¡AHH!- gritó la niña, alertando a Zafirest.
-¡Á-Ácido!- Worm saltó hacia la cabeza y escupió su ácido contra la cabeza, pero esta lo esquivó, golpeándolo y lanzándolo a rodar, inconsciente.
-¡W-Worm!- se asustó Aiko.
-¿Oh…? ¿Puedes controlar libremente tu cabeza de tu cuerpo? Eso es bastante impresionante para un Wracky- aseguró Zafirest, notando como el cuerpo del muñeco sin cabeza le clavó la cuchilla en la mano, queriendo retener el cuerpo de Hare- ¿Cuál era exactamente tu misión?- sonrió, curiosa.
-¡¿Te interesa ahora?!- le preguntó la cabeza flotante, mientras Aiko, asustada, se alejaba, ocultándose entre unos escombros- ¡Tu alma es tan maligna como la mía…! ¡No, mucho peor…! ¡Sé muy bien que es mejor alejarse de almas como la tuya!- le aseguró.
-Sabia decisión- sonrió Zafirest, a lo que la cabeza de Wracky bufó, alejándose para buscar a la niña.
"Ahora… ¿Qué haré…?" se preguntó el alma de la serpiente…
Hasta sentir unos tirones, por lo que, usando el cuerpo de Hare, miró como Aiko se le había acercado, intentando sacarle la cuchilla que el cuerpo de Wracky le clavaba.
-… ¿Te diste la vuelta…?- alzó una ceja Zafirest, algo sorprendida de que a la niña se le hubiera ocurrido semejante táctica tan sencilla pero eficaz- … Ah, ya entiendo… ¿Crees que ayudándome, me convencerás para ayudarte?- sugirió, divertida.
-… ¿Te duele?- le preguntó Aiko, preocupada por ella, dejándola quieta.
-¿T-Te atreves… a sentir pena por mi…?- gruñó indignada Zafirest- M-Maldita Lootus…-
-A-Aiko no se siente triste por la Señorita Serpiente- aseguró la niña, intentando empujar torpemente el cuerpo del monstruo de madera, para separarlo del cuerpo de su tutor- P-Pero me preocupo, porque siempre se ve triste, cuando es tan bonita- le dijo, preocupada.
Zafirest frunció el ceño, molesta.
-… Te odio- le informó.
Ante eso, Aiko se detuvo, parpadeando…
-… Y yo te quiero- le sonrió honestamente, dejando sorprendida a Zafirest- Aiko siente que tu y papi se llevan muy mal… Señorita Serpiente, ¿te molestaron mucho antes? Aiko te siente enojada por cosas que ella no entiende- le dijo, curiosa pero preocupada.
-¿Q-Qué sabrás tú…?- gruñó Zafirest.
-Aiko no sabe muchas cosas. Por eso papi le enseña- sonrió la niña…
… Hasta quedarse quieta cuando la cabeza de Wracky apareció detrás suyo, asustándose.
-¡TE ENCONTRÉ…!- se le abalanzó Wracky, pero Hare sacudió su brazo, aplastándolo por medio de su cuerpo de madera, logrando soltarse al mismo tiempo de la cuchilla.
-…- Aiko parpadeó-… Woa…- fue lo único que pudo decir.
-… Escucha, Lootus- le gruñó Zafirest, controlando el cuerpo de Hare, tomando su atención- Yo te quiero muerta… Te odio… Odio a los humanos, y especialmente a los que son como tú- le dijo, indignada.
-…- la pequeña parpadeó-… Aiko aprenderá a hablar bien- le prometió.
-N-No me refiero a tu estúpido retraso mental- le aseguró indignada Zafirest.
-… ¿Me debo peinar?- ladeó la cabeza la niña- Papi me peina, pero se tarda mucho- le dijo.
-Vuelve a decir algo y te mato ahora mismo- la amenazó la mujer serpiente, a lo que Aiko obedeció tapándose la boquita.
Zafirest miró molesta a la niña, sintiendo que sería muy sencillo simplemente aplastarla… Así se libraría para siempre del peligro que ella significaba como Lootus…
Aun así, a pesar de apretar con fuerza sus puños… no se sentía capaz…
¿Por qué…? Ella prácticamente mató a la niña antes con su parásito, y había sido muy satisfactorio para ella haber visto como Hare se había quebrado por completo ante la muerte de la humana…
… Entonces… ¿Qué la detenía ahora…?
-¡Air Shot!- escuchó, por lo que se volteó, para ver a Wracky, con su cuerpo completo, recuperarse y sacudir con fuerza su cuchilla, lanzando una gran onda expansiva hacia ellos.
Zafirest frunció el ceño, fastidiada. Usó el cuerpo de Hare para agarrar a Aiko y dar un gran salto, esquivando así el ataque, el cual produjo una gran explosión y ventisca que abarcó toda la zona. Aun así, Scarlett y los demás siguieron inconscientes…
-¿Oh…? Su nivel de poder es bastante impresionante…- admitió Zafirest, aterrizando el cuerpo de la liebre en el techo de una casa casi intacta- ¿Similar a Senzō…? No tanto, pero es peculiar. Además, tiene una gran resistencia…- miró la mano herida de Hare- No puedo usar los poderes de la Pluma, y mis propios poderes están limitados porque mi alma no está en concordancia con Hare. Además, aun necesito recuperar la energía que usé cuando pelearon contra esos tipos- hizo una mueca, recordando fastidiada cuando Hare peleó contra Thine, ya que en ese momento ella había concordado un poco sus poderes con los de la liebre…
… ¿Por qué haría eso…? Porque odió a ese monstruo…
Como hembra, no pudo ignorar la situación de ese momento…
-… ¿Te ayudo?- la miró Aiko, parpadeando, tomando la atención del monstruo serpiente.
Zafirest la quedó mirando…
-… Bien. Hora de tu muerte- sentenció, sujetando del tobillo a la niña, dejándola colgando al borde del techo.
-¡Woa! ¡Todo de cabezas!- sonrió Aiko, sin miedo alguno.
"¿No tiene miedo…? ¿Es tan idiota?" frunció el ceño Zafirest, molesta al sentir que la sonrisa de la niña se le hacía familiar…
… Era como la sonrisa de Bob…
La mujer serpiente rechinó sus dientes, molesta e indignada, pero se percató que una ágil silueta había salido de entre el humo en las calles, aterrizando sin problemas en ese techo, mostrando que era Wracky.
-… Tsch- bufó Zafirest, moviendo a Aiko y soltándola en el techo, a lo que la pequeña cayó sin hacerse daño a su lado- Eres un macho obstinado. Detesto a ese tipo de hombre- le aseguró, sonriendo burlona, haciendo que el cuerpo de Hare diera unos pasos.
-¡No me retractaré…!- le aseguró el muñeco, enojado, blandiendo su cuchilla- ¡Si no acabo con al menos una de mis presas, mi honor quedará manchado para siempre!-
-Hombres… Preocupados por cosas tan vagas como el honor- sonrió la mujer serpiente.
-T-Tú lo pediste…- murmuró Wracky, enojado- ¡Necromancia!- lanzó unas esferas espirituales contra la liebre, a lo que Zafirest frunció el ceño.
La mujer serpiente hizo que el cuerpo de Hare saltara y esquivara las esferas, ya que si les llegaba, esta vez su alma sí se vería afectada por el ataque.
Al aterrizar, Zafirest notó que las esferas habían desviado su rumbo a su dirección, fastidiándola.
-Que molestia- gruñó, haciendo aparecer en la mano de Hare su aura morada, de la cual se desprendieron agujas venenosas que se lanzaron contra las esferas, destrozándolas, para sorpresa de Wracky.
-¡¿C-Cómo…?!- murmuró sorprendido el muñeco- ¡N-Ningún ataque físico debería detener mi técnica de Necromancia!- aseguró, indignado.
-Jejeje. Pobre títere iluso…- sonrió Zafirest, extendiendo la mano de Hare, divertida- Soy un ser que investigó a fondo las almas por años… Fui capaz de dividir mi propia alma en una situación crítica… Claro que defenderme de un ataque espiritual es sencillo para mí- le aseguró, con sus ojos rojo brillando peligrosamente- No tomes a la ligera mi veneno-
-Woa- parpadeó Aiko, asombrada- ¡Que genial, Señorita Serpiente!- le aseguró tiernamente, con estrellitas en sus ojos puros.
-Cierra la boca, o te la coso- la amenazó la serpiente, a lo que la niña volvió a taparse la boquita.
-G-Gh…- Wracky frunció el ceño, nervioso y molesto- ¿P-Por qué estás estorbando? ¿Acaso un alma oscura como tú está protegiendo a una humana?- exigió saber, indignado.
Ante eso, Zafirest frunció el ceño, molesta.
-… ¿Insinúas que estoy protegiendo a esta niña?- repitió, indignada- No sé si tienes conocimiento, pero esta humana es un peligro para cualquier monstruo. Mantenerla con vida es un error- sentenció, frunciendo el ceño.
Ante eso, Aiko ladeó la cabeza, confundida, pero aun tapándose la boquita.
-No entiendo a lo que te refieres, pero de ser así, ¿por qué la proteges?- gruñó Wracky, molestando a Zafirest.
-… No la estoy defendiendo- aseguró, haciendo que su energía tóxica rodeara el cuerpo de Hare- Es solo que tipos como tú, que matan sin razón, me son un fastidio. Si fuera por venganza, te entendería… ¿Pero solo para proteger un honor tan voluble…? Patético- sonrió, burlona.
-¡Ya tuve suficiente!- se enfureció Wracky- ¡Blast Shot!- sacudió su cuchilla, lanzando un rayo de energía contra Hare.
Zafirest frunció el ceño, y, controlando a Hare, levantó sus manos, creando un escudo de cristal morado que reflejó el ataque contra Wracky, el cual saltó a tiempo, esquivando su propia técnica.
-¡TE MATARÉ!- rugió enfurecido el muñeco, abalanzándose a la liebre, la cual comenzó a esquivar con algo de torpeza la cuchilla de su enemigo.
Aiko miró esa pelea, sumamente sorprendida.
"¡R-Realmente es sumamente raro moverme con piernas…!" pensó molesta Zafirest, esquivando los ataques con el cuerpo de Hare, ya que al ser una monstruo que no tenía piernas, sino una larga cola, le era sumamente difícil moverse así.
Es por eso que, mientras esquivaba, se tropezó con las piernas de Hare, haciendo que cayera.
-¡Perfecto!- sin querer perder el tiempo con ella, Wracky la pasó de largo, abalanzándose a Aiko, sobresaltando a la niña.
-¡M-Maldición…!- Zafirest se levantó torpemente…
-¡MUERE!- gritó triunfal Wracky, sacudiendo su cuchilla contra la niña, la cual cerró los ojos, asustada…
… Aun así, la niña no sintió nada, por lo que parpadeó, confundida.
Aiko miró al frente, para ver a Wracky frente a ella, con su cuchilla a unos centímetros de su carita, temblando de furia, sin ser capaz de clavarle el arma.
-¿Q-Qué… pasa…?- gruñó enfurecido el muñeco, mientras Zafirest se incorporaba por completo, mirando confundida y seria la situación- ¡¿P-Por qué no puedo… matarte…?!- exigió saber, indignado.
-… ¿Calambre…?- parpadeó Aiko, curiosa.
-¡TE MATARÉ!- le rugió enfurecido Wracky, asustando a la niña, la cual se fue corriendo torpemente hacia Hare, ocultándose detrás de la liebre.
-… Ya veo- sonrió Zafirest, mirando divertida a Wracky, el cual había recuperado la movilidad- Entonces es cierto…-
-¿A-A qué te refieres…? ¡¿T-Tú me detuviste?!- exigió saber el muñeco, enfurecido.
-Esta humana es una Lootus. Una especie humana capaz de usar magia- le informó divertida la serpiente, haciendo que Aiko mirara a Hare, parpadeando curiosa- Son tan poderosos y peligrosos, que pueden ellos mismos liberar un Disco Misterioso con su propios poderes- le contó a Wracky, sorprendiéndolo- Esta niña te liberó por accidente, y en consecuencia se formó entre ustedes una especie de lazo, de maestro y sirviente-
-¡¿Q-Qué…?!- se indignó Wracky- ¡¿D-Dices… que soy sirviente de esa niña?!- se enfureció.
-Algo así… Es por eso que tus poderes tienen tanta magnitud. No es por ti, sino porque obtuviste mayor poder gracias a esta niña- le señaló Zafirest, sonriendo divertida- Obtuviste mayor poder sin darte cuenta, y aún así, tu nuevo lazo con la humana te impide matarla o lastimarla… Eso explica cómo ella salió sana de todos tus ataques. La atacaste varias veces con tu cuchilla, pero aun así la niña no tiene ningún corte… Que ironía- se burló.
Aquello enfureció a Wracky, el cual fue rodeado de su aura, indignado.
-¡NO SERÉ SIRVIENTE DE UNA HUMANA!- rugió el muñeco, abalanzándose a la liebre y a Aiko, la cual se ocultó detrás de Hare.
… Pero la sonrisa de Zafirest cruzó el rostro de la liebre…
De un momento a otro, una gran cantidad de agujas venenosas se habían clavado en el cuerpo de Wracky, deteniendo su embestida…
-G-Gh…- escupió sangre el muñeco, cayendo de rodillas, sin poder moverse, mientras sentía que todo su cuerpo era infectado con el veneno de la serpiente.
-Pobre iluso…- sonrió divertida Zafirest, mientras el cuerpo de Hare era rodeado de su aura tóxica- ¿Realmente pensabas que podrías ganarme? ¿A mi…? ¿A la poderosa Zafirest?-
-M-Mal… dita…- jadeó Wracky, enfurecido, mientras era rodeado de aura rosada.
-Recuerda mi nombre, títere: Zafirest, la Serpiente de Diamante, y aquella que iguala Moo en poder…- sonrió malignamente Zafirest- Desperdiciaste tu segunda oportunidad de vida al enfrentarte a mí, basura- sentenció.
Wracky la miró, enfurecido y lleno de odio, pero aún así no aguantó más, muriendo y volviéndose un Disco Perdido…
Aiko, asomada por detrás de Hare, miró tristemente el disco de piedra que ahora reposaba en unas raíces.
-… Gracias por salvar a Aiko, Señorita Serpiente- le agradeció la niña, mirando a Hare.
-… ¿Aún crees que te he salvado…?- la miró Zafirest, molesta…
… Hasta quedarse quieta cuando Aiko la abrazó, sujetándose a la cintura de Hare.
-Siempre quise abrazar a la Señorita Serpiente- sonrió Aiko, acurrucando su carita en el pelaje- Ya que siempre, siempre se ve enojada o muy triste. Cuando Aiko se siente así, Papi, Worm, o mis amigos me ayudan, así que por eso sé que hay que ayudar a los que se sienten mal- sentenció tiernamente, contenta.
Zafirest frunció el ceño, enojada e incómoda…
… ¿Por qué la niña era así con ella…? ¿Con quién deseaba matarla…?
La mujer serpiente levantó la mano de Hare, deseando dañar a Aiko…
… Pero la niña la miraba sonriendo, con sus puros ojos mostrando su inocencia y su cariño honesto…
… Lentamente, la furia del monstruo serpiente se calmó, y la mano de la liebre solo aterrizó torpemente en la cabeza de la niña, haciéndola parpadear, confundida.
-… Te odio…- gruñó Zafirest, mirando para otra parte, haciendo parpadear a la niña.
-… Te quiero- le sonrió Aiko- Señorita Zafirest-
Aquello dejó quieta a la mujer, ya que sentía el recuerdo de Bob, sonriéndole de esa misma forma, venir a su mente…
… Pero gruñó de dolor al sentir como, tras la muerte de Wracky, los efectos de Necromancia en el cuerpo de Hare desaparecían, por lo que Vida, en el Espacio Espiritual, había sido liberado…
-¿S-Señorita Zafirest…?- se preocupó Aiko, y se asustó cuando el cuerpo de su tutor cayó al piso…
Espacio Espiritual…
-¡ZAFIREST!- se incorporó enfurecido la magnífica ave, haciendo que la mujer serpiente se diera vuelta- ¡DEJA EL CUERPO DE MI CONTENEDOR EN PAZ!- rugió, sacudiendo sus alas, atacando a Zafirest, la cual no logró defenderse, por lo que rodó por el espacio oscuro.
-M-Maldita pluma…- gruñó la serpiente, incorporándose adolorida, solo para presenciar como a su alrededor comenzaban a emerger barrotes de fuego- ¡MALDITO…!- trató de huir, pero ya era tarde.
Estaba encerrada nuevamente por los poderes de la Pluma de la Vida…
Rechinó sus dientes, enfurecida, mirando a la enorme ave de fuego frente a ella.
-… No te dejaré salirte con la tuya, Zafirest- le aseguró molesto Vida.
-Eres igual que yo, así que no tienes derecho alguno a criticarme, pedazo de alma- frunció el ceño la mujer serpiente- Solo espera y verás… Ya he controlado este cuerpo por algo que jamás esperaste… Habrá una segunda oportunidad… Y cuando la tenga, mataré a tu maldito contenedor- le juró- Recuerda mis palabras- sonrió malignamente.
Vida frunció el ceño, pero solo encerró por completo a Zafirest en una esfera de fuego.
La mujer serpiente bufó, indignada, pero solo se sentó, pensando en cuanto odiaba a esa pluma…
… Aun así, su expresión se suavizó levemente al recordar a la pequeña Aiko…
"M-Maldición…" gruñó Zafirest, cerrando los ojos, enojada y nerviosa "Ocurrió lo que temía… Esa Lootus me está controlando, sin que se dé cuenta…" apretó sus puños "N-No se lo permitiré… No dejaré que nadie me controle…"
En la realidad, Aiko estaba agachada junto al monstruo liebre inconsciente.
La pequeña miraba al monstruo, preocupada, ya que notaba que la mujer serpiente volvía a estar dentro de una esfera de fuego…
Aiko frunció el ceño, sumamente confundida al no saber a quién vería ahora…
… Entonces, la liebre comenzó a fruncir el ceño, adolorido, tomando la atención de la niña…
-G-Gh…- Hare abrió sus ojos azabache, demostrando que él volvía a controlar su cuerpo- A-Arg… P-Por todos los monstruos… M-Mi mano…- gruñó, agarrándose su mano herida, confundido…
-¡PAPI~!- se le abalanzó Aiko, sobresaltándolo.
-¡¿A-Aiko?!- se sentó de golpe la liebre, con la niña tirada en su regazo, divertida- ¿Q-Qué haces aquí…? ¿D-Dónde estamos…?- miró para todos lados, hasta mirar confundido el Disco Perdido a unos metros.
-¡Ganamos~!- le sonrió Aiko.
-… ¿Ganamos…?- murmuró Hare-… ¿C-Contra quién?- le preguntó, confundido, haciendo parpadear a la niña.
-… ¿Contra un muñeco malo?- sugirió la niña, ladeando la cabeza, hasta estornudar tiernamente.
-A-Ah, Aiko. Sigues con tu traje de baño- se percató Hare, quitándose su chaqueta y cubriendo con ella a la pequeña, haciéndola parpadear- Vas a resfriarte así…- le señaló, preocupado, a lo que la niña sonrió.
-Gracias, papi- sonrió la niña, acurrucándose en el pelaje de la liebre, el cual la abrazó, sonriendo.
-… Pero…- murmuró Hare-…Exactamente, ¿qué pasó…?- miró serio el Disco Perdido…
… Lo último que recordaba es que había ido con Snowfall y Yuki a buscar a Ónix, Worm y a Aiko…
… No recordaba nada más…
Mientras, en la nave del General Durahan…
Por el cielo azul del día, flotaba la enorme nave del General, de la cual el único ruido que se escuchaba era la de sus motores funcionando.
En un salón donde Durahan solía tener sus reuniones con sus aliados para compartir información y considerar sus siguientes movimientos, estaba el General de pie, serio.
Era la misma sala donde hace varias semanas tuvo la reunión con Shogun, Gray Wolf, Tsuki, Gali y Sandy, en la cual se habló sobre los Seguidores del Mal, de la posible conexión de Most con aquella liebre que atacó la ciudad de los Henger según la descripción de Henger, e inesperadamente del grupo de comerciantes con el que viajaba Hare, incluida la pequeña Aiko que la liebre adoptó, y que pertenecía al clan extinto de los Lootus.
Durante las siguientes semanas, Durahan y sus aliados no habían parado de trabajar, ya fuera para recopilar más información, localizar a aquellos Seguidores del Mal, o contactar con más aliados...
El General vio entrar al salón al monstruo que estaba esperando.
-¿Ha habido novedades?- preguntó Gray Wolf, entrando al salón.
-Sí- asintió Durahan, serio- Se trata sobre la investigación de las zonas antiguas que aún no han sido saqueada por los Seguidores del Mal. Por fin tenemos localizaciones-
-¿D-De verdad?- preguntó el lobo plateado, sorprendido.
-Ha sido más difícil de lo que me esperaba- el General frunció el ceño al señalar aquello- Pero al fin tenemos varios puntos específicos que poder inspeccionar-
-Entiendo- murmuró Gray Wolf, serio- ¿Cuál es el siguiente paso?-
-Quiero que tú, junto con tu grupo de viaje actual, incluidos Tsuki, Gali, Sandy y Shogun, vayan a inspeccionar varias de esas localizaciones- señaló Durahan, decidido- Ya he ordenado que preparen un Ave de Hierro para ustedes. Pequeña para no ser detectada, pero lo suficientemente veloz. Además, de que añadan un mapa con los destinos que les daré-
-Comprendo. ¿Pero no sería mejor esperar al menos a Gali y a Shogun para que nos des las instrucciones?- preguntó Gray Wolf, curioso.
-Gali está en uno de los cuartos de entrenamiento de la nave junto con Sandy- respondió el General, tranquilo- Una vez terminen con su entrenamiento diario, les informaré-
-... ¿Y Shogun?- murmuró Gray Wolf, preocupado.
-... Shogun se está recuperando de las patadas que le dio Poisson- respondió Durahan, frunciendo el ceño.
-Ah- comprendió el lobo plateado.
De nuevo el samurái había hecho de las suyas, a causa de su lado mujeriego.
-A pesar de ser un poderoso monstruo, siendo yo mismo testigo de su poder, sigue teniendo esa debilidad suya, impropia de un guerrero- señaló Durahan, negando con la cabeza.
Era esa misma debilidad del samurái que provocó que el mismo General hubiera podido capturar a Shogun en el pasado cuando era un malo, gracias a que el samurái cayó al agua helada por perseguir a Lilim, a pesar de que casi fue derrotado por él.
-El mismo problema han tenido Tsuki y Nina con Shogun recientemente- afirmó Gray Wolf, incómodo- Supongo que es una suerte en que no cause problemas también a Mum Mew-
-... Yo que tú no diría eso delante de ella- señaló el General, serio, extrañando al lobo plateado- Aunque no lo parezca, Mum Mew puede ser bastante peligrosa si un hombre le señala en la cara cierto detalle de su belleza. Recuerda Gray Wolf, que Mum Mew es una mujer-
-... Sí, lo comprendo- murmuró Gray Wolf, incómodo.
-Volviendo al tema de conversación principal- habló Durahan, ignorando el alivio del lobo plateado por cambiar de tema- Es importante que revisen cada área de vuestro destino en búsqueda de Discos Misteriosos, o conocimiento antiguo con cuidado. Debemos asegurarnos de evitar que caigan en manos del enemigo, pero también evitar que sepan de nuestros movimientos. Tenemos que pillarlos por sorpresa-
-Lo comprendo- asintió Gray Wolf, decidido- ¿Alguna zona en especial que debamos saber?-
-... En base al área en que estamos actualmente y las zonas que deben investigar, sería una de las últimas de vuestra ruta-
-¿Durahan?- Gray Wolf se preocupó al ver que el General se mostraba tenso en ese momento.
-... Se trata de unas ruinas de una enorme fortaleza en medio de un vasto bosque- afirmó Durahan, serio-... Es el lugar donde solía vivir Golem, de los Siete Valientes-
-¿Eh? ¿G-Golem?- murmuró Gray Wolf, sorprendido.
-Según la información que tenemos de los Siete Valientes, antes de unirse al grupo de Genki, Golem vivía solo en aquella fortaleza, protegiendo una gran cantidad de Discos Perdidos, que incluso los pocos que sabían de ese lugar lo llamaban el Cementerio de los Discos.- informó el General, serio.
-... Pero tras la aparición del Fénix y derrotar a Moo, esos Discos Perdidos, debieron convertirse en Discos Misteriosos- murmuró Gray Wolf, recordando que él era un ejemplo de aquello.
-También llegué a esa conclusión- Durahan frunció el ceño- Si hay tantos Discos como creo que hay en esas ruinas, será una gran tentación para los Seguidores del Mal, o para cualquiera con malas intenciones-
-Entonces, será mejor que nos preparemos cuanto antes- dijo Gray Wolf, decidido- ¿Alguna novedad de Granity y Naga?
-El último informe de los soldados que envié para contactar con Granity, es que siguen sin poder localizarla- señaló el General, tenso.
Sentía que algo había ocurrido. No era normal que su red de contactos no solo no tuviera nueva información del posible paradero de Granity, pero tampoco de oír rumores de nuevos movimientos de ella, mientras viajaba por el mundo.
-... Seguro que estará bien- murmuró Gray Wolf, compartiendo la misma preocupación de Durahan, sobre su aliada- ¿Y sobre Naga?-
-... Esta mañana se comunicó conmigo- respondió Durahan, sorprendiendo al lobo plateado- Uno de mis soldados le entregó un comunicador para que pudiera contactar con nosotros por fin-
-¿De verdad?- Gray Wolf, aliviado al oír por fin sobre la mujer serpiente- No me digas que… ¿Ha conseguido información sobre Zodiaco?-
Tras la derrota de Zafirest en el mundo de Genki, en la reunión que tuvieron Durahan, los miembros que compusieron los Cuatro Grandes y Tsuki para hablar sobre sus próximas misiones, Naga decidió investigar sobre el misterioso monstruo conocido como Zodiaco, del cual Moo solo mencionó levemente a Durahan y a la mujer serpiente, a la que también mencionó Moo otro nombre: Jack.
Según la última información que Gray Wolf tenía de Naga, era que estaba planeando ayudar algunos pueblos dañados, mientras continuaba con su investigación sobre Zodiaco y Jack en los barrios bajos de los pueblos.
-Fue una comunicación corta, para confirmar su estado, y me aseguró que me daría más detalles pronto- respondió el General, tranquilo- Pero me dijo el siguiente destino que iría a investigar. Las ruinas de una civilización antigua, llamada Colgante-
-... ¿Colgante?- murmuró Gray Wolf, confuso.
-Lo irónico es que sé dónde están esas ruinas- afirmó Durahan, serio- Fue donde envié a Metal Jell y un ejército de Knight Mocchi para ir a destruir al grupo de Genki durante el tiempo de Moo. Si llega a ocurrir algo, sabré dónde dirigir la nave sin problemas-
-Comprendo- murmuró el lobo plateado- Entonces, iré a hacer los preparativos para el viaje. Si no hay nada más...-Gray Wolf se dispuso a salir de la sala.
-... Hay una cosa más- dijo el General, serio.
Gray Wolf se detuvo, para girarse y ver al General Durahan, quien se mostraba más tenso que en todo la reunión que acababan de tener.
-Henger dijo que la liebre que lo atacó, a él y a su ciudad, mencionó a un tal Amo Field.- afirmó Durahan, serio- Según Henger, la liebre dijo que al tal Field no le gustaría dar la alarma sobre conseguir la tecnología de aquella ciudad-
-... Lo que significa, que ese tal Field puede ser el que está detrás de los monstruos que atacaron la ciudad de los Henger, y puede que incluso de los monstruos que han saqueado todos esos lugares antiguos- murmuró Gray Wolf, incómodo con la información.
-Exacto. Sospecho que Field puede ser un monstruo del bajo mundo muy fuerte- aseguró Durahan- Capaz de controlar a unos monstruos tan peligrosos, entre ellos un ejército de Zuum y Melcarbas-
-Quieres que saquemos información sobre ese tal Field a los monstruos que saquean las zonas antiguas, si conseguimos encontrarlos ¿verdad?- afirmó el lobo plateado.
-Sí. Pero solo si tienen la situación controlada- señaló Durahan, serio- Esa misteriosa liebre quiso asegurarse que no hubiera sobrevivientes en la ciudad de los Henger. Lo que significa que entre las misiones y tareas de esos misteriosos monstruos están la de no dejar rastro alguno de sus movimientos. Si se encuentran con esos monstruos y les preguntan por ese Field antes de poder atraparlos…-
-... Entonces intentarían eliminarnos definitivamente ¿no?- terminó Gray Wolf las palabras que quiso indicar el General.
-... No sabemos aún el verdadero poder de nuestro enemigo- aseguró Durahan- Debemos estar preparados para cualquier imprevisto. Vuestra misión principal es investigar esas zonas antiguas que hemos detectado, principalmente el antiguo hogar de Golem. A partir de ahí, intenten descubrir la identidad y objetivos de nuestros enemigos. Debemos darnos prisa, antes de que surjan más contratiempos...-
Comenzaba a atardecer, por lo que el cielo se había tornado de un color naranjo agradable.
A las afueras de un pueblo se podían ver a sus aldeanos, que eran tanto humanos como monstruos, agradeciéndoles a Taiyo y a Sentō el haberse encargado del grupo de bandidos que había estado en la zona ese día.
Senzō estaba parado apoyado en un árbol, ya que a diferencia de sus hermanos, no estaba familiarizado en interactuar con otros como ellos. Además, en esos momentos estaba comunicándose con Scarlett por medio del brazalete que él le había regalado…
-… D-Déjame entender…- le pidió el peliazul, mirando con un tic la imagen de la joven en la piedra del brazalete- Z-Zafirest… ¿E-Ella…?-
-Sí, ella se liberó por unos momentos y controló a Hare- asintió Scarlett, quien estaba sentada junto a los caballos, mirando como el resto del grupo estaba en la fogata, cansados por lo sucedido ese día.
-P-Pero…- parpadeó atónito Senzō- ¿C-Cómo terminaron vivos…? ¿Ella no los mató…? ¿E-Eh?- preguntó, sin entender.
-Parece que se liberó por culpa de una técnica del monstruo que nos atacó- le dijo la joven, preocupada- Hare no recuerda nada, pero según su pluma, ambos se vieron afectados por ese ataque… Y Zafirest, como estaba encerrada, logró salir ilesa-
-¿E-Entonces…? Esto significa que hay poderes externos que pueden liberar a Zafirest…- frunció el ceño el peliazul.
-Sí, pero tuvimos suerte de que Zafirest se centrara primero en pelear contra el monstruo que nos atacó- le dijo Scarlett, para tranquilizarlo- Solo nos noqueó, pero no nos hizo más daño…-
-Claro que ella pelearía primero con el monstruo… Primero él y después ustedes…- bufó Senzō- Supongo que la muerte de ese monstruo hizo que los efectos de ese ataque desaparecieran, y la pluma y Hare retomaron control, ¿no?-
-Sí…- asintió la pelinegra- Realmente tuvimos suerte… Nunca pensé que nos encontraríamos con semejante monstruo…- aseguró, preocupada-… Me confundió con mi madre- le comentó, nerviosa.
Ante eso, Senzō frunció el ceño.
-Tu madre viajó por esos lados, con la gente de esa fotografía, ¿verdad?- le señaló el monstruo humanoide, a lo que ella asintió- Ella y su grupo debieron toparse con él, y lo vencieron… Wracky… He escuchado que es una raza muy violenta. Me parece que los usaban mucho en la guerra… Deben tener más cuidado. A unos comerciantes no les debería pasar este tipo de cosas tan seguido- le informó, fastidiado.
Scarlett sonrió, apenada por eso, sonrojando levemente a Senzō.
-Jeje. Tiene razón. Somos un grupo bastante extraño- sonrió apenada la joven, mientras el peliazul hacía una mueca, incómodo y algo apenado- ¿Y cómo están, Señor Senzō? ¿Han estado bien?-
-S-Sí… Seguimos buscando la información que nos pidió la comadreja… Solo nos hemos encontrado bandidos conectados a estos Seguidores del Mal, pero parecen estar en los niveles más bajos- suspiró fastidiado Senzō- No me gusta admitirlo, pero Zafirest era quien manejaba las conexiones que teníamos con los maleantes…-
-¿Y no conoce a algún monstruo que le ayude con eso?- le preguntó Scarlett, preocupada.
-… Mm…- meditó Senzō, serio- Había uno…- recordó- Un dragón, que junto a sus secuaces, fue desterrado de los Piratas Dragón por atacar humanos sin razón- parpadeó- Fue de mucha ayuda para invadir el mundo humano- admitió.
-¿D-De mucha… ayuda…?- sonrió incómoda y algo asustada la pelinegra, incomodando al peliazul.
-Te aseguro que no he tenido contacto con ese tipo desde lo sucedido…- le aseguró ofendido Senzō- Pero si hay alguien que pueda saber algo sobre estos Seguidores del Mal, debe ser él- sentenció, serio.
-… ¿Irá a hablar con él, Señor Senzō?- se preocupó Scarlett- S-Si es un maleante tan peligroso…-
-No es nada comparado conmigo. Mejor preocúpate de tu propia situación- le indicó el monstruo humanoide, fastidiado- Zafirest ha descubierto que existen métodos externos para tomar el control de Hare, así que no deben bajar la guardia- le señaló.
-… Sí, gracias, Señor Senzō- sonrió agradecida Scarlett, sonrojando al joven- Y también, gracias por el brazalete- agregó, confundiéndolo- Cuando ese monstruo, Wracky, me atacó con sus cuchillas, esto me protegió- le explicó.
-S-Sí… Tiene esa habilidad… Supongo que debí decírtelo- se percató Senzō- Pero supongo que no te protegió del poder de Zafirest, porque ella es de otro nivel…- hizo una mueca, serio.
-Pero aun así…- sonrió Scarlett, extrañando al monstruo humanoide- Cuando esto me protegió, no pude evitar recordarlo, Señor Senzō- admitió, sonriendo apenada.
Aquello hizo que Senzō enrojeciera, perplejo.
-¡V-Voy a cortar! ¡T-Tengo que ir con Taiyo y Sentō!- le dijo indignado y avergonzado el peliazul.
-Y-Ya veo…- comprendió algo entristecida Scarlett- ¿No habrá problemas si lo vuelvo a llamar mañana?- le preguntó, preocupada.
-Y-Ya te he dicho que no es necesario que me llames a diario…- le dijo Senzō, fastidiado- Siempre que se mete Hare a la conversación, es para restregarme que no hemos encontrado nada- le señaló, recordando indignado la cara de burla de la liebre cuando le daba ese detalle.
-Es que me gusta hablar con usted- le sonrió Scarlett, incomodando más al peliazul- Pero prefiero preguntarle, ya que no quiero volver a llamarlo cuando está en medio de una pelea- le explicó, recordando apenada que, una de las veces que lo llamó, su amigo había estado enfrentándose a unos maleantes…
Le avergonzaba recordar como Senzō conversó con ella normalmente, mientras metía en torbellinos a sus enemigos sin preocupación.
-Esas cosas no me molestan- le dijo el peliazul- Solo ahora procura avisarme si hay alguna actitud extraña de la comadreja- le pidió, a lo que su amiga asintió- Ah, cierto…- parpadeó- Lo que me dijiste al principio, que todo pasó porque Ónix comenzó a recuperar sus memorias… ¿Cómo está?- preguntó, imaginándose al pequeño dragón intentando comerse a Hare.
-¿Ónix…?- sonrió Scarlett, mirando al dragón, el cual dormía junto a Worm y Aiko, la última volviendo a tener puesto su vestido y capita- Está mejor… Habló con Worm, y se tranquilizó… Aun tiene miedo de recordar quién fue… pero le aseguramos que seguirá siendo parte de nuestra familia- sentenció, sonriendo tranquila.
-… Realmente…- bufó Senzō- ¿Qué clase de grupo comerciante es el tuyo?- le preguntó, sonriendo algo divertido.
-… Jeje- sonrió Scarlett- Me he empezado a preguntar lo mismo- confesó-… Hasta mañana, Señor Senzō- se despidió, cortando la comunicación.
Al terminar la conversación, el peliazul guardó el comunicador en sus alforjas, algo serio…
… Desde que se habían separado en Iron Ore, esa humana, Scarlett, lo llamaba cada día, contándole cosas, o preguntando cómo estaban…
… Y aunque al principio esas llamadas le fueron un fastidio, ya que Taiyo se burlaba de él… ahora…
… L-Le costaba admitir que esperaba esas llamadas cada día…
"¿Q-Qué me pasa…?" frunció el ceño Senzō, incomodo "… Esto es solo amistad, ¿verdad…? E-Ella es mi segunda amiga humana, después de Bob… Es solo eso…" apretó sus puños "Ya que ella…. Ella es humana… y yo soy un monstruo… Sería sumamente…" negó con la cabeza, confundido.
¡Él solo sentía amistad…! ¡Nada más…!
-¡Senz! ¿Cómo estaban Yuki y los demás?- se le acercaron Taiyo y Sentō, haciéndolo reaccionar.
-Fueron a las aguas termales de Huayen, para que ella se relajara… aunque creo que fue lo contrario- le dijo Senzō, fastidiado.
-¡Jaja! Relajarse es lo mejor después de una pelea- le aseguró Sentō.
-Los aldeanos nos ofrecen hospedaje, Senz- le contó su hermana- ¿Qué hacemos? ¿Aceptamos?-
-… N-No me gusta confiar en los humanos, pero si queremos cambiar, tendremos que hacerlo- admitió fastidiado Senzō- Además, vamos a tener que guardar energías-
-¿Por qué? ¡¿Acaso ya decidiste nuestro nuevo objetivo?!- se emocionó Sentō.
-Iremos a buscar a Forte- les informó Senzō, serio, sorprendiéndolos.
-¿Forte…? ¿El dragón que nos ayudó cuando nos enfrentamos a Genki y los demás?- se sorprendió Taiyo.
-Sí… Estoy seguro que él era una de las fuentes y conexiones que tenía Zafirest para haber contactado a todos esos bandidos que usamos- le dijo su hermano mayor- Si queremos saber más sobre estos Seguidores del Mal y Aum Shinrikyo, él es nuestra mejor opción- sentenció.
-Jeje… Y si se niega a cooperar- sonrió Sentō, chocando sus puños.
-Sí. Es un antiguo pirata, así que las cosas serán complicadas- le aseguró su hermano mayor.
-… Te ves muy contento por haber hablado con Scarlett~- le mencionó Taiyo a Senzō, haciéndolo enrojecer.
-¡N-No sé de qué me hablas!- bufó indignado el peliazul, alejándose, ofendido.
Taiyo y Sentō intercambiaron mirada, algo divertidos, pero de todas formas siguieron a Senzō…
En el grupo de comerciantes, Hare, sentado frente a la fogata, suspiró, desanimado.
-Deja de suspirar como viejo- le ordenó fastidiada Yuki, sentada cerca de él, al igual que Snowfall, la cual miraba como Aiko, Ónix y Worm dormían profundamente.
-Vamos, Doncella. Muestra un poco de piedad- le pidió la liebre café, con las orejas gachas- Fui mordisqueado, apuñalado, y controlado. Todo en un solo día- le recordó, señalando su brazo y mano vendados- Este es el tipo de ofertas que suelo evitar…- volvió a suspirar, incómodo.
-Deberías descansar…- le dijo Snowfall, preocupada por él.
-Tú sí eres amable, chica- le sonrió agradecido Hare, fastidiando a Yuki- Pero por ahora, no estoy cansado…- le aseguró, hasta notar que Aiko se acurrucó un poco más, por lo que la tapó hasta los hombros con la frazada que la cubría.
La liebre miró sonriendo a la pequeña, pero no pudo evitar sentir preocupación al saber que Zafirest estuvo muy cerca de haberla lastimado…
… El solo pensar que la niña estuvo en peligro le aterraba…
-Ya hablé con el Señor Senzō- se les acercó Scarlett, sonriendo- Nos pidió que tuviéramos cuidado- se sentó junto a Snowfall.
-Lo último que quiero, es que ese tipo nos pida que tengamos cuidado- aseguró Hare, fastidiado.
-Hare, lo sucedido fue peligroso. Es normal que él esté preocupado- le dijo la joven, incomodando a su amigo- ¿Aún no recuerdas lo que pasó?-
-E-Es todo confuso, chica…- admitió la liebre, rascándose la cabeza con una mano- Recuerdo que fuimos por el lagartucho…- miró a Ónix y a Worm, que dormían junto a Aiko- Y nos encontramos con ese muñeco vudú, pero después de eso…- negó, incómodo.
-Él actuaba como si te conociera- le dijo Snowfall, preocupada.
-Entonces, ¿sí fue uno de los tipos a los que estafaste en el pasado?- Yuki miró desconfiada a Hare.
-No, no, no, no- negó el macho- Nunca he estafado a un Wracky. Son aterradores, e interactuar con uno de ellos significa una completa pérdida- le señaló, nervioso con la sola idea de acercarse a un monstruo de esa raza.
-… ¿Te habrá confundido con la liebre que mencionó el Doctor Dymas?- sugirió Scarlett- Ya que me confundió con mi madre- agregó.
-S-Sí, me habías contado que, tal parece, tu madre viajó por estos lados, ¿no?- recordó Hare, a lo que su amiga asintió- Pero estoy seguro que no soy el niño que mencionan. Nunca he estado por estos lados…- señaló, hasta sentir que la pequeña mano de Aiko se había aferrado a su brazo, por lo que miró a la niña, la cual lo miraba, somnolienta.
-… Papi…- bostezó la pequeña-… Hambre…- murmuró, cansada.
-Ah, cierto. Aun no cenamos- sonrió Scarlett, juntando sus manos- ¿Mm? ¿Qué cocino…?- se preguntó.
-Mientras lo piensas, voy a ir por agua- le dijo Hare, acariciando la cabeza de Aiko, la cual, ante la caricia, cerró los ojos, cómoda, volviendo a dormirse.
-Solo saca la de allá- Yuki señaló con el pulgar los pozos de aguas termales.
-D-Doncella… ¿Realmente sugeriste algo así?- la quedó mirando Hare, algo burlón, fastidiándola.
-¡Voy a…!- gruñó la hembra, abalanzándose a su amigo si Scarlett no la sujeta a tiempo.
-Desearía tener su mismo entusiasmo- suspiró la liebre café, levantando unas cubetas.
-Jeje- sonrió Snowfall- ¿Quieres que te ayude?- le preguntó a su amigo.
-No, chica. Estoy seguro que aun estás adolorida por el combate- le señaló Hare- Además, el río no está lejos de aquí- agregó, yéndose del lugar.
Sus amigas lo vieron irse, algo preocupadas, aunque Yuki fastidiada.
-… ¿Estará bien?- se preguntó Scarlett, soltando a la liebre blanca.
-Él dijo que sí…- le señaló Snowfall, aunque no muy segura de eso.
-Fue controlado por la tipa que lo torturó…- murmuró Yuki, tomando su atención- ¿Quién rayos estaría bien con eso…?- bufó, alejándose por el mismo camino que tomó su amigo.
Aquello hizo que Scarlett y Snowfall intercambiaran mirada.
-Parece que Yuki está comenzando a comprender a Hare- sonrió la joven- La verdad, temía que tras lo sucedido en la montaña, ellos no volvieran a ser amigos… Bueno, a lo más cercano de serlo- admitió, recordando el genio de su amiga por lo sucedido esa vez.
-… Sí, pero…- Snowfall frunció el ceño, pensativa, extrañando a su amiga- ¿No te parece que hay algo más entre ellos?- la miró, seria.
-¿Algo más…?- parpadeó Scarlett-… Bueno, Yuki ya no golpea tanto a Hare… pero puede ser porque debe cuidar su brazo- meditó.
"… Tal vez sea por eso…" pensó la loba blanca, mirando el cielo anaranjado "… Pero estoy segura… Algo pasó entre Hare y Yuki… Ojalá que las cosas funcionen entre ellos…" deseó, sonriendo, moviendo contenta y emocionada su cola, lo cual extrañó a Scarlett.
-Avecita… ¿Seguro que no eres tú el que me trae tanta mala suerte…?- suspiró desanimado Hare, caminando por el bosque con las dos cubetas en cada mano.
(… ¿Insinúa que todo lo que le pasa es por mi culpa…?) entendió la pluma.
-N-No es que te culpe… Pero solo pido un día sin tener que ser apaleado y terminar vendado…- sonrió desanimado la liebre.
(En mi opinión, puede que esto sea el karma) le dijo Vida, extrañándolo (Usted estafó y robó a muchos monstruos durante su vida, causándoles muchos problemas…) le recordó, incomodándolo.
-Minuto… ¿Me intentas decir que termino todo el tiempo vendado, por algún ciclo del karma y todo eso?- se ofendió Hare, llegando al río.
(Precisamente)
-Ja, ja. Muy gracioso, Avecita. Muy gracioso…- se burló ofendido Hare, agachándose y comenzando a llenar las cubetas.
-… ¿Estás hablando solo?- escuchó, por lo que miró a Yuki acercársele, fastidiada.
-Tú sabes que no- se ofendió Hare- ¿Y qué haces aquí? ¿Me vas a golpear por respirar?- murmuró.
Ante eso, Yuki se detuvo, mirándolo molesta pero dolida.
-…- el macho la miró de reojo, incómodo, pero suspiró- P-Perdona, chica… Solo estoy…-
-Ya sé, ya sé…- la liebre blanca se agachó, ayudándolo a llenar las cubetas- No es necesario que me expliques sobre el mal genio. Yo lo conozco bien- bufó, fastidiada.
Hare la miró, parpadeando, para después mirar para otra parte, algo incomodo y sonrojado…
… ¡¿Cómo debía actuar, estando ellos solos?! ¡Era la primera vez que lo estaban desde lo sucedido en el Festival de Iron Ore!
"T-Tranquilízate, Hare… E-Eres un monstruo maduro. Ya aceptaste que no puede pasar nada con la Doncella…" respiró hondo el macho, para así tranquilizarse…
-… Oye- lo llamó Yuki, sobresaltándolo-… No te irás, ¿verdad?- le preguntó la hembra, frunciendo el ceño, seria.
-¿I-Irme…?- parpadeó Hare, confundido.
-En las montañas, abandonaste a Aiko y te fuiste por culpa de Zafirest, ¿verdad?- le recordó Yuki, seria y molesta, incomodando a su amigo-… Y ahora, que pasó esto… ¿Te irás de nuevo?- le preguntó, queriendo ocultar su nerviosismo.
-… Yo…- murmuró Hare, algo sorprendido, pero serio-… No volveré a dejar a Aiko- le aseguró, mirando su reflejo en el río- El saber que la bruja pudo haberlos lastimado, me aterra, chica… Pero no puedo dejar a Aiko… Si me voy, la volveré a lastimar…-le aseguró, recordando con dolor la expresión de la niña cuando él la dejó, durante el viaje en las montañas-… Es muy pequeña para entender. Incluso, me temo que ella siente que Zafirest no es alguien de temer… Es demasiado inocente…- cerró los ojos, nervioso.
-¿Y qué vas a hacer con ella? ¿No tienes que buscar una forma de acabar con ese monstruo?- le preguntó molesta Yuki.
-Aún estoy pensando en eso, Doncella- le aseguró serio Hare- Después de Salvia, y cuando nos separemos, llevaré a la entusiasta a Acebo conmigo… Ahí hablaré con el resto de mis compañeros- sentenció.
-… ¿Ellos saben de Zafirest?- frunció el ceño Yuki, a lo que su amigo hizo una mueca, incómodo- Eres un mentiroso con todo el mundo, ¿verdad?- se fastidió.
-No tienes derecho a criticarme nada. Ustedes también me ocultaron bastantes cosas- le señaló ofendido Hare.
-Como si tú fueras de confianza, Estafador. Eres el único con historial criminal aquí- le indicó Yuki, incomodándolo- ¿Cómo te has salvado de terminar tras las rejas?- le preguntó, desconfiada.
-Mi gran inteligencia es el secreto de mis éxitos- sonrió vanidoso Hare, a lo que su amiga lo quedó mirando.
Yuki, simplemente, le mojó la cara con el agua en la cubeta, dejándolo quieto.
-¡D-Doncella…!- se indignó Hare, empapado, hasta que la liebre blanca lo agarró de la bufanda.
-¡Más importante aún, Estafador! ¡¿Crees que soy ciega?!- exigió saber Yuki, extrañándolo- ¡No te hagas el desentendido! ¡Últimamente has actuado raro con Snowfall!- lo acusó, indignada.
Hare parpadeó, perplejo…
-… ¿Qué…?- la quedó mirando el macho, sumamente confundido- E-Espera un poco, chica… ¡¿QUÉ?!- repitió la pregunta, atónito.
-¡No intentes engañarme! ¡Apuesto que intentas algo con ella!- le dijo indignada la liebre blanca.
-…- Hare parpadeó-… Chica, soy el peor monstruo con el que podrías apostar algo- le indicó, paciente, ofendiéndola y avergonzándola- ¿Y de dónde sacaste la idea de que intento algo con la chica? Snowfall es la única monstruo de su especie que respeto sinceramente- le informó.
-¡¿Y por qué hablan con tanta naturalidad?!- gruñó Yuki, cabreada.
-… D-Doncella… S-Snowfall y yo siempre hablamos así…- parpadeó perplejo Hare, dejándola quieta-… N-No quiero hacerte enojar, ni nada, pero me temo que estás imaginándote cosas- le dijo, sonriendo nervioso, temiendo un golpe.
Ante eso, Yuki lo miró, incómoda al pensar que tal vez estaba pensando cosas…
¿Realmente se lo imaginó? ¿No estaba pasando nada entre sus dos amigos…?
… Entonces… ¿Por qué le dolía ver como Hare hablaba sin problemas con Snowfall…?
Hare parpadeó, mirando confundido e incómodo a Yuki, quien aún lo sujetaba de la bufanda, con vapor saliendo de su cabeza, como si estuviera esforzándose para pensar bien la situación.
"… Cuando un animal salvaje está así, lo mejor es retirarse lentamente…" pensó Hare, sonriendo nervioso "P-Pero se dará cuenta si me suelto… N-No quiero más golpes por hoy…" admitió, sudando un poco, temiendo el golpe.
"¡¿P-Por qué…?! ¡¿Q-Qué estoy haciendo…?!" Yuki hizo una mueca, enojada y avergonzada, con su rostro comenzando a enrojecer "¡¿P-Por qué me molesta que hable más con Snowfall…?! ¡¿Será cierto, o realmente él intenta algo con ella…?!" negó con la cabeza, consciente que su amigo, aunque estafador, no haría esa clase de cosas.
-… E-Este… ¿Y-Yuki…?- la llamó Hare, sonriendo incómodo, haciéndola reaccionar- P-Parece que has tenido un malentendido… Snowfall es mi aprendiz, y la loba que más respeto, así que jamás le haría algo- le indicaría, sudando a mares- A-Así que… ¿Q-Qué te parece que olvidemos este confuso malentendido? No bromas, no golpes… E-Es una buena oferta, ¿no crees…?- sugirió sonriendo, temiendo el golpe.
Yuki frunció el ceño, avergonzada y molesta, pero consigo misma…
… ¿Por qué…? ¿Por qué tenía que pensar solo en ese estúpido estafador…?
¿Por qué su corazón latía así…?
Yuki enrojeció más, confundiendo a Hare…
-T-Todo…- gruñó la hembra, sobresaltando al macho- ¡T-Todo es tu culpa!- resumió enojada, asustándolo.
-¡¿E-Eh?! ¡¿Y-Yo qué…?!- sonrió asustado Hare- ¡E-Espera, Doncella…! ¡A-Antes de empezar con los golpes, ¿no deberíamos hablarlo como los adultos razonables que somos…?!- pidió, sudando a mares.
El macho se asustó más cuando la hembra le sujetó con más fuerza la bufanda, por lo que cerró los ojos, esperando el golpe y deseando que Aiko lo reconociera después de la paliza que le darían…
… Solo para sentir un suave contacto que se le hizo familiar, por lo que abrió los ojos, sorprendido de que Yuki lo estuviera besando…
Fue tal la impresión, que a la liebre café se le resbaló la cubeta en las manos, desparramando el agua en el césped…
Yuki se separó lentamente del sorprendido Hare, el cual parpadeó, confundido…
Pero, al reaccionar y comprender lo sucedido, el macho enrojeció, tapándose la boca.
-¡¿Q-Qué fue…?!- parpadeó Hare, sin poder articular palabra…
… Solo para que Yuki lo empujara al río…
-¡¿Lo entendiste?!- le gritó avergonzada e indignada Yuki, mirando a Hare tratando de emerger del agua- ¡No trates de meterte con alguien que no es de tu especie! ¡Sería raro! ¡Así que más te vale que te hayas calmado con esto!- bufó, dándose media vuelta.
-¡¿AH?!- emergió Hare, atónito y ofendido- ¡¿C-Calmarme…?! ¡¿M-Me besaste porque crees que estoy en modo romántico o algo así?! ¡¿Por quién me tomas?! ¡R-Regresa ahora mismo, Yuki!- exigió, pero su amiga ya se había ido, indignada.
Hare se quedó flotando en el río, indignado y avergonzado.
(¡VIDAAA! ¡¿QUÉ HA PASADO?! ¡¿QUÉ HICE AHORA?!) exigió saber, rascándose la cabeza.
(No me pregunte esas cosas) le pidió la pluma, paciente.
(¡GHA! ¡ELLA HACE QUE SEA MÁS DIFÍCIL NO CONFESARME…! ¡NO ENTIENDO A LAS HEMBRAS!) pataleó Hare, salpicando agua.
¡¿QUÉ FUE LO QUE HIZO ESTA VEZ?!
Yuki caminaba torpemente entre los árboles, muerta de vergüenza…
"¡¿POR QUÉ LO BESÉEEEE?!" pensó escandalizada la hembra, con el rostro rojo y sudando a mares.
¿A-Acaso…?
… ¿Se había puesto celosa por la posibilidad de que Hare estuviera con Snowfall…?
… Pero, para ponerse celosa… ella debería…
-¡DEFINITIVAMENTE NO SIENTO NADA POR ESE TIPOOOOOO!- gritó en negación Yuki, enrojecida.
Espacio Espiritual…
Zafirest bufó, fastidiada…
… ¿Por qué debía estar encerrada dentro de un macho que no entendía nada sobre las hembras…?
¡ValeNova! Me temo que te has confundido con Akari, ya que no se llama "Sakura"^^'. Y tranquila, es normal que el cap anterior haya confundido a varios por la aparición de Luke y Ryu. Sobre Netsui... Es muy misteriosa, ¿verdad?
ooooo
¡takedigi! Aún recuerdo la emoción que tenías cuando escribíamos el cap anterior^^' La aparición de Luke y Ryu lo cambian todo, por así decirlo. Sin contar a Netsui, y el hecho de que ahora el grupo está en el Mundo de los Monstruos Cibernéticos. ¿El "dispositivo" de Agatha...? Me pregunto qué habrá sido de eso...
ooooo
¡Bien, lectores! ¡Espero hayan disfrutado del capitulo!
Este cap ha dado un gran giro, ¿no, lectores?
Primero: Ónix, el dragón glotón, está comenzando a recuperar sus memorias, y tal parece que tenía una compañera, llamada Zoe, (como la "amiga de Aiko") y que está conectada a Zodiaco, o Luke.
Segundo: el monstruo Wracky, el cual fue un peligro para todos, y su extraña conexión con el grupo de la madre de Scarlett, Cerezo.
Tercero:... Hemos visto a Zafirest capaz de controlar el cuerpo de Hare tras el ataque del muñeco asesino, por lo que se ha confirmado que pueden "ocurrir cosas" que provoquen que la serpiente tenga control total de la liebre... Aunque para ella es sumamente incómodo controlar el cuerpo de un macho^^'
Y es extraño que no atacara a Aiko, ¿no creen?
Como extra, podemos señalar la reunión de Gray Wolf y Durahan, junto con el curioso concurso musical al que la Banda de Firu planea entrar...
¿Qué creen que pase, lectores? ¿Cuáles son sus opiniones respecto del cap? ¿Acaso Zafirest realmente está sintiendo cariño por Aiko? ¿Ónix recuperará sus memorias? ¿Yuki se dará cuenta de lo que siente por el Estafador? ¿El monedero de Netsui sobrevivirá a los gastos exagerados del glotón de Luke? [tengo más dudas con la última pregunta^^']
Espero que les haya gustado este cap x3.
¡Próximo episodio: Pequeña Rebelión…!
¡Gracias por leer, y no olviden comentar X3!
Pd: disculpen cualquier error ortográfico^^'
Pd2: ¡No olviden ir a mi blog y votar por los personajes del fic! ¡Mi blog es "Dimensional Portal", por si no saben^^'!
Pd3: ¡agradezco a takedigi-mi beta-reader- las correcciones del cap XD! ¡Me ayudaste mucho con este cap, ya que mi falta de inspiración me impedía continuar! ¡MIL GRACIAS, TAKE!
Pd4: ¡Y SE ME CUIDAN! ¡Hay que mantenerse fuertes con la situación mundial actual! ¡No confiarse y solo salir de casa cuando es sumamente necesario!
¡Nos leemos!
