Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
Yo confieso sin pudor que tengo la intención de secuestrar tus sueños. Y de ser sin excepción, el único invasor que ponga pie en ellos. Yo, te dejo libertad a mí qué más me da, lo que hagas con tu tiempo. Si tu barco en altamar no sabe navegar, si no es rumbo a mi puerto. Yo, si amo a una mujer, la quiero retener en mi prisión de celos. Yo si entrego el corazón es con la condición, de no cortar su vuelo ... - Formas de amor, Calo
Estaba hecha un mar de lágrimas, todo por culpa de ese bruto Saiyajin, que había mal entendido todo. Ella no podía acusar a Yamsha de haber querido hacer las cosas adrede, sabía que su ex todavía la amaba, pero creía firmemente que él no había hecho nada a propósito. Y ese bruto cavernícola de Vegeta tenía que llegar y malentender todo. Y después ¿Qué hizo él para solucionar las cosas? lo mismo que hace cada vez que se enfrenta a algo que no salía como él quería, salir volando y desaparecerse por completo. Llevaba 3 días que no se aparecía en la casa, y ella estaba cansada, harta de estar llorando sola en su cuarto, tratando de que su familia no se diera cuenta de su estado tan lamentable.
Al día siguiente era la tan esperada fiesta, que tan emocionada había planeado con un mes de anticipación. Y todo para que ese bruto hiciera un drama de la nada y decidiera largarse. Ella de verdad deseaba con todas sus fuerzas que él estuviera allí mañana, para ella, pero como habían sucedido las cosas, ya podía irse despidiendo de su sueño guajiro. Y más con el humor actual del príncipe que, si bien antes no sabía que eran, pero entendía que eran algo. Ahora estaba segura de que no eran ni amigos. Él se lo había dejado en claro.
Manoteó frustrada retirando las lágrimas que caían a raudales de sus hermosos y dolidos ojos, sabía que debía de dejar de llorar, sino al día siguiente estaría hinchada de la cara y los ojos y se vería horrible y lo último que quería era dar pena o que se dieran cuenta de su tristeza.
Después de la escena tan erótica que habían compartido en la sala de TV, no se vieron, hasta dos días después. Ambos se veían sonrojados mientras cenaban, ella sabía que tenían que hablar de lo sucedido, jamás los besos que habían compartido habían llegado hasta ese punto, pero honestamente no sabía cómo encarar al Saiyajin, ese hombre era tan voluble que la desconcertaba.
Así que, aspiró aire profundamente y se acercó al lado del saiyan, ahora que había terminado de comer. Carraspeó con lo cuál obtuvo su atención de lleno... -Entonces Vegeta, me gustaría entender lo que pasó hace dos días atrás- él sonrió arrogante y acarició su mejilla suavemente, con lo cuál hizo que el sonrojo en la cara de Bulma se incrementara – Que paso de qué ...- dijo el sonriendo maliciosamente, obligándola a ser más específica.
Ella lo miro con odio, realmente le enfadaba cuando el Saiyajin decidía creerse muy listo - ¡Ush! Vegeta bien sabes de lo que hablo- el solo se rio y le dijo -no tengo la culpa que sea tan fácil provocarte mujer, te enojas muy pronto jajajaja- acto seguido sin darle un segundo a poder replicar nada, la tomó entre sus brazos y la besó suavemente, para después pararse y decirle en un susurro al oído -Solo no tientes mucho tu suerte caperucita ya te dije, un día no me podré detener- Acto seguido se fue, dejando a una muy sonriente y sonrojada Bulma. Sí las cosas iban muy bien.
Al día Siguiente en la mañana lo vio en el desayuno. Se veía más serio de lo normal. Suponía estaba estresado porque, aunque había progresado muchísimo no era el avance que él esperaba. Para variar él la estuvo provocando durante el desayuno, diciéndole que su lento avance era por culpa de ella y de sus inventos de baja calidad. Así que terminaron peleando, como cada mañana. Mientras sus padres veían la escena divertidos.
Él se fue a la cámara de gravedad a entrenar, y ella decidió llevarle los nuevos robots que había diseñado para ver si así lograba mejorar el humor del príncipe. Pero él no había tomado nada bien su interrupción, y le había gritoneado. Enojada con ese mal agradecido, le aventó a la cara los robots y se fue, no sin antes gritarle el por qué había decidido interrumpir a su "majestad". Una Bulma muy molesta se fue rumbo a la casa. Estaba esperando a Yamsha quien había quedado de repasar con ella la lista de los detalles para la fiesta para ver que las cosas fueran de acuerdo con el plan y nada se olvidara.
- Dime Linda, si confirmaste el pedido de la carne, ¿Cierto? - Decía un Yamsha animado mientras iba tachando la lista de pendientes que le había dado Bulma; días como ese dónde estaban ambos divertidos pasando tiempo juntos, lo hacían olvidarse del dolor de saber que esos bellos labios ya no eran suyos. Tal como había sido antes, cuando todo era perfecto.
-Que si hombre, no se me olvidó jajaja- reía una animada Bulma, pasar tiempo con Yamsha, en calidad de amigos le hacía bien, y la ayudaba a relajarse del coraje que había hecho previamente con el Saiyajin.
Vegeta estaba de malas, intentando entrenar sin obtener resultados en su cámara de gravedad. Por algún motivo, no se sacaba de la mente la situación que había sucedido con la científica horas antes. A pesar de no querer aceptarlo se sentía extrañamente incómodo consigo mismo, la había tratado muy mal, cuando ella sólo había ido a darle algo que contribuyera a su entrenamiento.
No terminaba de entenderla, ¿porque lo ayudaba tanto sin esperar nada a cambio? Nunca nadie se acercaba a ayudarlo, a menos que fuera para después obtener un favor o porque tenía alguna oculta intención. Maldita humana, por su culpa no se concentraba. Se le ocurrió que podía ir a molestarla un rato, así se quitaría ese malestar y ya podría seguir entrenando sin distracciones.
Buscó el débil ki de la mujer, pero para nada le gustó que a su lado sintió el ki de la sabandija esa, Kumsha o como se llamara el imbécil ese. Por algún motivo, eso le generó más malestar del que debía. Tomó la caja de los robots y sin haber hecho en realidad un plan se dirigió rumbó al lugar donde estaban.
Bulma se sentía estresada, quería que todo fuera perfecto para su cumpleaños, y que sus amigos realmente la pasaran bien, tenía mucho que no los veía. Yamsha se dió cuenta de eso y le dijo – Vamos nena, sabes que todo va a salir bien, eres la gran Bulma Briefs, nada escapa a tu ojo y buen juicio-
Ella volteó a verlo divertida, y le sonrió -Sí tienes razón, es solo que quiero todo sea perfecto- contestó ella. – Y lo será hermosa, ahora ven, siéntate. Te ves realmente estresada, anda déjame darte uno de mis famosos masajes en los hombros, que tanto te gustan. Te lo mereces, y no dudo que serás una fabulosa anfitriona- decía un alegre Yamsha.
Ella lo miró con ternura, realmente se le hacía buena idea, además lo conocía, él le había dado su palabra y no intentaría nada más, confiaba en él, y ¡demonios, la estaban matando sus hombros! De verdad le urgía un masaje. Se sentó al lado de él dándole la espalda, mientras él comenzaba uno de sus fabulosos masajes en sus hombros y cuello. Eso la relajó.
Yamsha, estaba pletórico de emoción, no podía creer en su buena suerte, la peliazul había accedido y además sentía el ki del desagradable simio acercarse. Le dejaría ver a ese imbécil quien seguía siendo quien ponía sus manos sobre Bulma. Toma esa, estúpido mono, pensaba Yamsha.
No era tonto no se propasaría con ella, quería que él malinterpretara todo, para así devolverle un poco de lo que sentía él, al ver la cercanía de su ahora exnovia con ese mercenario espacial. A pesar de lo que dijera Bulma, de que entre ellos no pasaba nada, no era ciego y veía las miradas de deseo que el simio le echaba a su ahora exnovia cuando nadie lo veía.
Conforme se iba acercando al lugar, Vegeta sentía las fluctuaciones en el Ki de la sabandija, aquello no le estaba agradando nada, así que aceleró el paso. Al inicio, conforme se acercó y antes de poder verlos, escuchó la voz de Bulma, se escuchaba deleitada -Ahh Yamsha, si... asi, ahh, sigue- eso lo paralizó por un segundo, cuando un escalofrío desagradable le recorrió la espalda, y una arcada involuntaria le llegaba. No iba a creer que esa mujer fuera tan estúpida para atreverse a faltarle así el respeto.
Cuando llegó, los pudo ver antes de que ellos dos pudieran verlo, desde el ángulo en que estaba se notaba lo que estaba pasando. Y aunque pudo soltar el aire, que no supo en qué momento retuvo, suspirando aliviado, eso no disminuyó su malestar, al contrario, lo incrementó, al ver a su futura esclava dejándose manosear por ese imbécil.
OK, no la estaba manoseando, pero así era como lo veía el príncipe. No era idiota, sabía lo que estaban haciendo, él le daba un masaje en los hombros a la humana. Ellos no estaban haciendo técnicamente nada malo, y por el ki de la humana, entendía ella no tenía ninguna clase de pensamiento malicioso. No así el insecto, quien su ki fluctuaba demasiado, como si se estuviera excitando demasiado. Maldita Sabandija, esa se las pagaría.
De pronto sonrió para sí mismo. A pesar del malestar que sentía, hizo de lado cualquier intento de sentimentalismo barato y encontró que eso era una minita de oro para sus planes, y lograr dar el golpe final contra el insecto rastrero- ¿Conque quieres jugar sucio maldita sanguijuela? jujuju, bien pronto te arrepentirás de atreverte a retarme- Maquinaba malévolamente el Príncipe de los Saiyajines antes de decidir irrumpir en la escena.
-Vaya humana, venía a ver contigo unas dudas de las chatarras estas que me llevaste hace rato, pero veo que estas muy entretenida jugando con la basura - decía un arrogante Saiyajin, demostrando superioridad. Al escuchar la voz y ver el semblante del varón, Bulma supo todo, se dio cuenta de que Vegeta estaba realmente molesto.
Para quien no lo conociera, pensaría que Vegeta estaba solamente siendo Vegeta, o sea un cretino arrogante. Ella, que había aprendido a entenderlo y a las palabras que no pronunciaba, se daba cuenta del error que había cometido y como pudo haber sido mal interpretado esto, por el orgulloso Saiyajin.
Antes de poder decir nada Yamsha se le adelantó- Hola Vegeta, tú como siempre siendo tan amable – Dijo sarcásticamente, Vegeta volteó a verlo divertido -Hola Sabandija- saludó, acto seguido, lo ignoró y avanzó rumbo a la mujer y técnicamente arrojo a sus brazos la caja -Aunque rápidos son muy frágiles, corrige eso- Dijo el Saiyajin para después salir de ahí.
Por algún motivo, realmente le había molestado más de lo que debería la escena. Como él decía, no es porque realmente le interesara la científica, pero nadie tocaba sus juguetes.
Bulma se paró angustiada, y aunque sabía que no podía explicarle nada a Yamsha, le puso la excusa de que tenía unos pendientes que hacer y que había olvidado en el laboratorio, y que tenía que marcharse ahora.
Él no era estúpido se había dado cuenta de la angustia de su ex, aun así, no la presionó y decidió muy alegre irse de la CC. Al final había conseguido su propósito, hacer que el simio espacial se molestara y se fuera. Había sentido su desagradable ki alejarse de ahí y con eso, su trabajo por el momento estaba hecho.
Una vez que logró deshacerse de Yamsha, corrió como loca rumbo a la cámara de gravedad, pero él no estaba ahí. Subió como alma que lleva el diablo rumbo al cuarto de Vegeta, pero tampoco lo halló. Se fue entonces a esperarlo en su cuarto angustiada.
Horás después bajó a la cocina y vio a su madre encapsulando grandes cantidades de comida. Aquello no le estaba gustando nadita.
-Hola mamá, dime ¿Para quién son esas cantidades industriales de comida? - preguntó inocente Bulma aunque en el fondo sabía la respuesta, fue aun así como una balde de agua fría escuchar a su jovial y alegre madre decirle -¿Para quién más sería Bulmita?, para el Joven y apuesto Vegeta, hace unos momentos regresó a la casa y dijo que pasaría un largo periodo de tiempo fuera, así que ya encapsulé mudas de ropa y utensilios que pueda necesitar, así como una cómoda casita, ahora solo me falta la comida- Decía su sonriente madre, mientras Bulma sentía que el suelo se abría a sus pies.
Una vez que su mamá terminó de encapsular la comida, le preguntó – Cariño ¿Puedes llevarle las cosas al apuesto vegeta? Quedé con tu padre de tomar el té en su laboratorio y ya voy un poco tarde- Bulma tomó las capsulas y se fue directo a la cámara de gravedad para hablar con el Saiyajin, su corazón latía desbocado y sentía que se le saldría por la boca en cualquier momento.
Al llegar se detuvo un momento para respirar profundamente, calmarse y acomodar sus ideas. No quería verse tan desesperada, como se sentía. Y le rogaba a Kami que ella fuera la exagerada y las cosas no estuvieran tan mal como creía.
Cuando abrió la puerta se encontró con un serio príncipe que la miraba arrogante - ¡Ah, eres tú! - decía mientras se daba la vuelta y caminaba al interior de la cámara – Por lo visto ya terminaste de jugar con la basura, como sea deja ahí en la mesa las cápsulas y puedes retirarte- dijo altaneramente el príncipe.
Ella aún con el corazón a punto de salirse, le dijo -Vegeta, que pasa ¿Porque mamá te puso tanta comida, ropa y una casa? Es que ¿te vas a algún lado a entrenar? – El príncipe aún volteado de espalda, y entendiendo que la humana estaba quebrándose emocionalmente, debido a las fluctuaciones de su débil ki, solo dijo -En este lugar no logro mejorar, necesito entrenar con condiciones un poco más extremas. Me iré a otro lado y si las cosas se me acomodan mejor, ya no volveré hasta que se realice la pelea entre Kakaroto y yo- Dijo soberbio, el príncipe.
Bulma sintió su corazón romper y ya sintiendo que la voz se le quebraba, se acercó a él tratando de mantener la poca dignidad que le quedaba, diciéndole – Porque Vegeta, acaso no te hemos dado todo lo que necesitas, ¿No te siente cómodo aquí? ¿Y qué pasará con nosotros? - terminó de preguntar la peli azul con angustia en la voz.
El príncipe, que sentía que la humana estaba a nada de romperse, aun dándole la espalda sonrió maliciosamente antes de decirle - No he logrado mejorar lo que debería, así que necesito buscar la forma de lograrlo, con respecto a tu última pregunta, no la entiendo ¿a qué te refieres con nosotros? - Dijo el príncipe Saiyajin dándole una mirada arrogante mientras se volteaba a verla.
Ella sabía que estaba pagando por su imprudencia y en un intento desesperado le dijo – Sabes a lo que me refiero Vegeta, tú y yo tenemos algo ... yo...- Pero fue interrumpida por un príncipe que molesto le dijo – No digas tonterías mujer, tú y yo no tenemos nada, unos simples besos no significan nada. Además, no pienso estar compartiendo junto con el otro insecto, que repugnante- Dijo con un dejo de desdén que realmente lastimó a Bulma .
– Vegeta no es lo que piensas, yo no tengo nada que ver con Yamsha, él sólo me estaba dando un masaje en los hombros, yo estaba estresada, él se ofreció, te juro que no hicimos nada más. Por favor cree en mí – Decía una peliazul al borde del llanto, sentía un nudo en la garganta y como punzaba el dolor en el pecho, pero sabiendo lo que los sentimientos generaban al príncipe, intentaba por todos los medios retener a fuerza las lágrimas y su voz rota, para que las cosas no empeoraran.
– Jajajaja, como dije antes no son más que una raza débil y sin honor, no me interesa seguir perdiendo mi tiempo con una hembra mediocre como tú. Ya te dije tengo otras prioridades- ella lo interrumpió – Por favor vegeta déjame ayudarte podemos ver cómo mejorar más tu rendimiento dijo desesperada- ella intentó abrazarlo, pero él fue más rápido y tomó sus brazos, presionándolos lo suficiente para que ella viera su fuerza, pero sin lastimarla.
– Entiende tú mujer, no me interesas, no estás ni en el último lugar de mi lista de prioridades, soy un Saiyajin no un débil y sentimental terrícola. Te estoy haciendo un favor, regresa con la sabandija esa. Él te dará todo lo que quieras, o búscate otro amante no me importa. No dudo que podrás encontrar fácilmente alguien más de tu raza, que se adecue a ti. No soy como ustedes, jamás lo seré y jamás te daré lo que necesitas. Te hago un favor - le dijo alejándola de él- Y no pierdas más tu patética dignidad intentando convencerme- dijo antes de salir de la cámara de gravedad e irse volando. Dejando a una Bulma completamente destrozada, envuelta en llanto...
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Pobre Bul... A pesar de lo que Vegeta diga, creo que eso fue una escena de celos, o que piensan ustedes?
