Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.
Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.
Capítulo 22, Preparaciones y clases.
El sol apenas se asomaba por el horizonte…
Shirou se había levantado muy temprano, como la mayoría de los días, después de asearse, él se había dirigido hacia el enorme terreno del taller Marbury. En meses anteriores, él se habría dirigido directamente hacia la cocina; no obstante, ahora tenía dos problemas: Manaka y Sella.
A Manaka le gustaba cocinar y, desde que ella recuperó su forma física, había intentado cocinar constantemente para él. No es que le disgustara que alguien cocinara para él; pero cocinar era una de sus más grandes aficiones, por lo que ambos peleaban constantemente por el dominio de la cocina. Por otro lado, Sella era la dama que se encargaba de cuidar de su hermana, así que, antes de que ambos la rescataran del viejo castillo, ella se encargaba de todas las tareas domésticas, así como de preparar todas las comidas, en pocas palabras, un nuevo rival.
Para evitar conflictos, los cuales hubo, no les quedó de otra que realizar un cronograma, cada uno de ellos se encargaría de preparar una de las tres comidas del día, y cada día la comida que les tocaría preparar variaría. Además, Shirou también tuvo que dividirse las tareas domésticas con Sella, afortunadamente, el taller Marbury era lo suficientemente grande para que ambos pudieran limpiar a su gusto.
Por desgracia, hoy no era el día en que le tocaba hacer el desayuno.
Si Shirou no tuviera ningún otro trabajo, probablemente enloquecería, no obstante, para su suerte, tenía bastante trabajo por hacer. Para empezar, estaba su rutina diaria de entrenamiento que ya estaba acostumbrado a realizar y, gracias a la amplitud del terreno, esta rutina ahora era más extensa.
Después de realizar su rutina de ejercicios diarios, así como un largo trote, él se dispuso a realizar su entrenamiento como espadachín. Desde que su abuelo le había comenzado a entrenar, había tenido un objetivo y, posteriormente, se añadió uno secundario, estos eran: el más cercano, por llamarlo de algún modo, era que sus cortes fueran tan nítidos y limpios que pudieran reflejar la realidad, por otro lado, el segundo objetivo, era ser capaz de cortar la causalidad, todo esto claro, sin contar su objetivo final, cortar el destino.
En este momento, sus cortes eran tan nítidos que, si realizaba cortes amplios, era capaz de crear un reflejo distorsionado del lugar donde realizaba el corte, aunque solo durante pocos segundos, lo cual significaba que todavía le faltaba pulirse aún más; además, un problema que había notado al intentar reflejar la realidad con sus cortes es que, solo podía lograrlo usando el refuerzo, de otra manera le faltaría fuerza y velocidad. Por otro lado, en cuanto a cortar la causalidad, ese objetivo todavía estaba algo lejos, no era del todo por la falta de habilidad de Shirou, aunque todavía le faltaba pulirse aún más para lograr tal hazaña…
—Has progresado bastante —comentó su abuelo mientras su descendiente blandía una y otra vez una de las copias de Kokorozashi. La hoja que portaba su espíritu se hallaba clavada a algunos metros de distancia, de modo que pudiera observar el entrenamiento.
Shirou se acercó a uno de los troncos que servían como leña para el taller, él reforzó su cuerpo lo más que pudo y, desde la distancia, realizó un corte amplio, a pesar de la distancia, la fuerza del corte fue tan grande que llegó hasta el tronco y lo troceo en pedazos; por unos instantes, pudo ver la imagen del tronco después de que lo había cortado, tal y como había estado antes del corte; pero distorsionado.
El chico frunció el ceño—. Pero todavía falta…
—Sin embargo, vas por buen camino —volvió a hablar Muramasa.
—Gracias abuelo, aunque aún estoy muy lejos de cortar la causalidad.
—Bueno, eso no es del todo tu culpa…
El chico se volteó hacia Kokorozashi—. Hmn… ¿A qué te refieres?
—Quiero decir que, no es solo culpa de tu falta de habilidad, también depende de la hoja que estés utilizando, necesitas de una que sea capaz de cortarla.
—Eh, entonces, ¿por qué no me lo dijiste antes?
—Dos razones: La primera es que, incluso si tuvieras una espada con la capacidad para cortar la causalidad, no serviría de nada si no posees la habilidad necesaria. La segunda es: que cuando te lo comenté, tampoco poseías la habilidad para forjar una espada con la capacidad necesaria que te permitiera cortar la causalidad.
Esto hizo que Shirou se preguntara—. ¿Y ahora?
—Todavía te falta; pero estás mucho más cerca que antes.
El pelirrojo asintió—. Entiendo, entonces esperaré a que me indiques cuando esté listo —Shirou dejó que su espada se desmaterializara de sus manos y se dirigió hacia donde había colgado varias dianas, estas estaban colocadas en otros de los enormes maderos.
Él proyectó el arco que había creado hace varios meses, también proyectó una espada y se propuso a usar el paso intermedio entre el refuerzo y la proyección, la alteración, para modificar la forma de la espada y hacerla asemejarse a una flecha. Proyectó dos espadas más, todas diferentes las una de las otras, y las alteró para hacerlas similares a flechas, luego, se preparó para lanzarlas todas, una detrás de otra.
Las espadas volaron en una rápida ráfaga hacia sus respectivos objetivos. De las 3 que fueron lanzadas, dos dieron en el blanco y una se desvió. Shirou suspiró, su paso del estilo japones de arquería al estilo occidental fue algo complicado; pero menos de lo que esperaba, gracias a que, incluso si en el Kyūdō no importaba si la flecha daba en el blanco, sus flechas siempre lo conseguían. El problema que tenía en este momento radicaba en la velocidad y en el movimiento, en un combate real no podía tomarse su tiempo para preparar el disparo, tenía que ser rápido, también habría veces en que una sola "flecha" no bastaría, así que tenía que aprender a disparar varias, una detrás de otra, en cuanto al movimiento, aunque si se trataba de un combate a corta distancia él usaría su espada, si se trataba de un combate a media distancia contra un enemigo, a él le gustaría tener las dos opciones: acortar el terreno y usar su espada, o pelear con su arco, y esto último no sería posible si estaba obligado a permanecer en el mismo sitio.
Por ello Shirou utilizó los maderos y las dianas, colocándolos de forma que pudiera correr entre ellos mientras les disparaba. Esta vez, una dio en el blanco, y las otras dos, si bien dieron en las dianas, no dieron en el centro.
Shirou chaqueó la lengua y se dispuso a seguir entrenando, él cambiaba los maderos y corría en diferentes patrones mientras disparaba. Cuando se frustraba con el arco, retoma el entrenamiento con su espada y, una y otra vez, repetía el mismo corte, posteriormente, usaba los maderos para practicar diversos ataques contra oponentes ficticios.
Todo esto mientras recordaba su pelea contra el asesino de dragones. Siegfried, en su mente, parecía una muralla humana, una fortaleza hecha hombre. Él era más fuerte que él, más resistente, y probablemente, también más rápido, a fin de cuentas, él se había enfrentado a un Siegfried sin maestro y, según lo que Illya le había dicho, los sirvientes necesitan de un maestro para alcanzar su máximo potencial. Sin un maestro, o con un maestro mal calificado, sus estadísticas disminuirán proporcionalmente. Él se enfrentó a un Siegfried con sus estadísticas disminuidas mientras era reforzado por Manaka y, aun así, solo ganó porque el caballero se quedó sin mana y fue obligado a desaparecer.
Shirou recordaba vívidamente su batalla contra el caballero, cada golpe, cada movimiento, él intentó replicarlos; pero después desistió, dándose cuenta que era en vano, no era lo que tenía que hacer, no con las armas que poseía en la actualidad.
Combatir con una katana no era igual que con una espada occidental, si bien Neocaliburn era una extraña intersección entre ambos tipos de espada, se parecía más una espada occidental que a una katana.
De hecho, lo único que tenía de katana era su forma, la cual poseía un solo filo, esto producía cierta similitud a la forma de una Katana; pero sin llegar a ser una, pues esta era mucho más larga que una Katana, incluso las Nodachi, que eran las katanas más largas que existen, con alrededor de 120 cm en su totalidad, eran más cortas que Neocaliburn, que contaba con 145 cm. Su hoja solo era parecida a la de una katana en forma, y solo hasta cierto punto, pues no era ondulada como era costumbre, sino recta, además de ser más ancha y gruesa, a la vez que más pesada.
Él siempre sentía que se estaba limitando, había cosas que no podía hacer con la recreación de la legendaria espada, que si podía con sus katanas. Y, aunque sabía cómo el mismo rey de los caballeros blandía la hoja original, no podía copiarlo al cien por cien con su nueva versión.
A través de su combate, Siegfried le había demostrado como debía utilizarse una espada occidental, tanto así que sus golpes se quedaron grabados en su memoria. Pero ya se había dado cuenta que tampoco podía imitarlo a él.
Así, Shirou se dio cuenta de que no debía de imitar, ni a él, ni al rey de los caballeros, él debía crear su propio estilo con su espada, uno que fuera digno de esta, una media entre lo que se podía hacer con ambos tipos de armas, un poco más ágil y rápido que con una gran espada occidental; pero algo menos fuerte, y mucho menos rápido y ágil que con una Katana; pero también mucho más contundente que con estas.
Además, él se dispuso a intentar hacer algo nuevo, Neocaliburn era una espada bastarda, no llegando a ser propiamente un mandoble, por lo que él podía utilizarla con una mano; sin embargo, su habilidad y fuerza se reducían. A pesar de que el refuerzo le permitía recuperar la fuerza que le faltaba con una mano, él nunca vio claramente un motivo para utilizarla de esta manera, hasta ahora. Shirou tomó a Neocaliburn con una mano y a Watsugunairui con la otra, él se reforzó para poder utilizar las dos armas de forma adecuada. Luego, se dispuso a practicar por horas con ambas, hasta que simplemente no pudo más.
Lo que él estaba intentando hacer era un daisho, en Japón así era como se le decía cuando un samurái llevaba una espada grande, es decir, una katana o nodachi, acompañada de una más corta, una wakizashi. Una en cada mano.
Shirou había hecho a Watsugunairui pensando en esto, ella era una katana totalmente negra; pero no una katana cualquiera, era una Wakizashi, una katana más corta que el promedio, de unos 70 cm en su totalidad. Él había compactado la maldición tanto como había podido para crearla de esta manera, y cremó el resto del cuerpo de su padre, ya que era muy peligroso enterrarlo, porque la maldición podía llegar a afectar a la tierra.
Este era el estilo que estaba intentado crear, uno que le permitiera controlar la distancia y el ritmo del combate, gracias a la combinación de sus dos armas, la cuales eran casi opuestas entre sí.
Después de mucho entrenar con sus espadas, finalmente se dispuso a practicar su puntería con el Black Barrel.
Y, luego de que estuvo satisfecho, se detuvo por el día de hoy, para entonces el sol ya se alzaba claramente en el horizonte.
—¿Cómo estuvo? —preguntó el pelirrojo a su abuelo.
—Hmn… No podía darte una respuesta clara, solo puedo ayudarte hasta donde mi conocimiento da alcance. Tú estás creando tu propia forma de pelear, por lo que, solo tú puedes saber que está bien y que está mal. No obstante, creo que vas por buen camino…
—Gracias abuelo.
Antes de que pudiera decir algo más, Leysritt se acercó al chico.
—Shirou, desayuno —dijo la homúnculo.
—Gracias Leysritt, voy en camino.
Leysritt asintió y se retiró, por su parte, él se dispuso a recoger sus armas y se dirigió hacia el taller, después de darse un baño, se dirigió al comedor y se dispuso a desayunar con el resto de los habitantes del taller.
Finalmente, después del desayuno, los miembros del taller Marbury se dispusieron a platicar sobre sus planes para ese día…
—Hoy será un día algo complicado —habló Manaka.
—Será uno lleno de trabajo —afirmó Illya.
—¿Repasamos nuestros planes? —sugirió el chico, era una rutina que había heredado de Kiritsugu.
—Claro —contestó su amiga mientras su hermana asentía.
—Bien, en mi caso tengo que asistir a mis respectivas clases, mientras que ustedes deben tomar los exámenes para afiliarse a la torre del reloj. También debemos comprar los materiales necesarios para el nuevo código místico y tu alquimia Illya.
—Por la tarde también vas a ver a un doctor, ¿no es así hermano?
—Sí, necesito tratar unas cosas con él.
—Eso debería ser todo, ¿verdad? —preguntó Manaka.
Shirou asintió—. Al menos por ahora.
—¿Como va tu entrenamiento, Shirou? —preguntó su hermana.
—Creo que estoy progresando; pero me gustaría poder enfrentar a un verdadero oponente y no solo practicar con los troncos.
—Hmn… —Illya se quedó pensativa por unos segundos, para después esbozar una sonrisa—. ¡Ya sé! ¿Por qué no entrenas con Lys?
—¿Leysritt?
Illya asintió—. Lys fue capaz de enfrentar momentáneamente al ghost liner, y está hecha para el combate, será una buena compañera de entrenamiento. No te importa, ¿o si Lys?
Leysritt negó con su cabeza.
Shirou sonrió—. Eso será de mucha utilidad, gracias.
La homúnculo asintió.
—También podría crear algunos golems para que practiques con múltiples enemigos —sugirió lady Einzbern.
—¿Puedes hacer eso? —preguntó el chico.
—Por supuesto, en mi cresta guardo toda la investigación de la familia Einzbern —dijo ella—. Aunque es cierto que nunca lo he hecho antes… P-Pero debería ser capaz.
—Y-Ya veo.
—Hablando de magecraft, ¿te gustaría que fuera tu tutora Shirou? —preguntó Manaka.
—¿Tutora?
La chica asintió—. Sí, le dije a Ayaka que la ayudaría con su magecraft. También podría ayudarte a ti.
Ella sabía del complejo de inferioridad de su hermana, en un principio, pensó en retenerse para que el complejo de inferioridad de esta no aumentara; pero luego se dio cuenta que esto podría traer un efecto adverso. Si su hermana no supiera sobre lo buena magus que era, entonces ocultar sus habilidades podría haber funcionado; pero, ya que Ayaka si conocía lo buena que ella era, entonces Ayaka sabría que ella se estaba conteniendo y se culparía por esto. Así que ella decidió utilizar otro camino, intentará ayudar a su hermana en lo que pueda para que ella mejore por su cuenta. Claro, tenía que tener cuidado de que Ayaka no creyera que sus logros eran solo porque ella le ayudaba, ya que eso también sería contraproducente.
—Pero sabes que hay poca magecraft que puedo aprender como tal… —contestó el chico.
—Pero eso no significa que no pueda ayudarte, estoy segura que puedo enseñarte un par de cosas —declaró la chica.
—¿Cómo qué?
—Hmn… —Luego ella sonrió—. Recuerdas cuando te reforcé para ayudarte a enfrentarte a Siegfried.
El pelirrojo asintió.
—Puedo ayudarte para mejorar el efecto de tu refuerzo; además, también tengo un gran conocimiento de runas, podría enseñarte algunas.
—Entiendo, en ese caso, muchas gracias Mana —dijo el chico con una sonrisa.
Ella asintió sonriendo también—. De nada, haré todo lo que esté en mi mano para ayudarlos a los dos. Además, podemos aprovechar el tiempo y puedo enseñarte mientras creamos tu nuevo código místico.
Al oír esto Shirou la miró sorprendido—. ¿Te ayudaré a crearlo?
—Por supuesto que sí tonto —contestó ella con una sonrisa—. Puedo ocuparme de parte de la creación del nuevo código místico, pero no tengo habilidades de forja para completarlo.
—¿Habilidades de forja? —En ese momento Shirou no pudo evitar esbozar una sonrisa mientras le brillaban los ojos—. ¿Estás diciendo que el código místico que vamos a crear es una espada?
Tanto Illya como Manaka no pudieron evitar sonreír ante la emoción que mostraba el chico ante la idea de crear una nueva espada.
—Algo así, ya lo verás…
Dicho esto, el grupo se preparó para salir hacia la torre del reloj. Al no tener todavía su código místico, él tuvo que elegir que armas llevarse, al ver su incapacidad para decidirse, su ancestro le dijo que lo dejará a él; pues, si bien Kokorozashi era una espada de enorme calidad, no tenía ninguna habilidad especial para el combate y, si se metía en una pelea, cualquiera de sus otras armas le sería más útil. Shirou se encontraba resiliente de abandonar a su ancestro; pero entendía el razonamiento detrás de sus palabras, así que se llevó sus otras tres espadas, al Black Barrel, y al castigo fantasma.
Finalmente, todos estuvieron listos y salieron del taller, de nuevo, Manaka se encargó de llevarlos a través del transporte espacial hasta la estación del metro de Londres, después de eso, tomaron el metro hasta las cercanías del edificio principal de la torre del reloj, cuando llegaron a mystile, se vieron obligados a separarse, Shirou tenía que asistir a sus clases, mientras que Manaka e Illya tenía que realizar sus exámenes para afiliarse a la torre y ser asignadas en algún rango. Dicho esto, los tres acordaron reunirse una vez que los exámenes y clases de Shirou hubiesen terminado.
De esta forma, Shirou se dirigió hacia su primera clase, como era usual, esta era la clase de fundamentos generales. Esta vez, el conferencista no fue lord Trambellio, sino el profesor Craig, otro de los grandes conferencista de la torre. Allí se encontró con Ayaka, como siempre…
—B-Buenos días, Shi-kun —dijo su amiga, al parecer, todavía un poco desacostumbrada de referirse a él de esa forma.
La verdad, si él era honesto, era un poco vergonzoso cuando se refería hacia él de esa forma, Manaka lo hacía tan natural que no contaba, aunque, para su fortuna, no había nadie en su clase que supiera lo que significaba, o, mejor dicho, que pudiera traducir de forma medianamente exacta el significado de la forma en la que ella se refería hacia él. Por otro lado, al menos ellas lo llamaban Shi-kun y no utilizaban el chan, como era el caso de Merem.
—Buenos días Aya.
Ambos se sentaron el uno al lado de otro y comenzaron a oír la clase sobre magecraft contagiosa.
—¿Onee-chan está presentando sus exámenes? —preguntó la castaña.
—Sí —respondió el pelirrojo—. No sé cuándo termine, los exámenes se vuelven más largos mientras más habilidad tiene el magus.
—Entonces onee-chan jamás saldrá de esa sala… —dijo ella con leve sonrisa
Shirou se rio levemente—. Probablemente.
Ambos oyeron la clase como le era costumbre y se separaron después de que esta hubiera terminado, diciéndose que se volverían a ver en la clase de lord El-Melloi II.
Posteriormente, se dirigió hacia la clase de mineralogía, donde todo resultó de forma normal, después de esto, tuvo un gran espacio entre clase y clase, al conocer varios de los eventos que tendría que enfrentar en un futuro, decidió buscar información que le pudiera ayudar a lidiar con estos, ya sea información sobre Aozaki Touko o sobre Atlas.
Para esto el decidió dirigirse a dos facultades de la torre del reloj, la facultad de arqueología y la facultad de lore. La primera se designa como el departamento número XI y la facultad de Astaire. Es el departamento de investigación universal, que estudia ampliamente todos los asuntos históricos y mundiales. La ciudad universitaria de la undécima facultad se conoce como Rocks Road y se ganó su nombre porque sus calles están hechas de ladrillos y piedra. Rocks Road es un área alejada de las luchas de poder del resto de la asociación, y es un grupo de académicos puros que estudian la arqueología y nada más. Lev Uvall es el director del edificio de investigación, que parece una mansión de más de 661 m², en pocas palabras, un pequeño castillo.
Lev Uvall, cuyo nombre completo es Lev Lainur Flauros, según lo que había oído, era un hombre devoto, perseverante y de pura lógica, un magus académico puro. Todos sus esfuerzos se dedicaron únicamente a su teoría y hechicería. En pocas palabras, un magus bastante normal, tal vez un poco fanático hacia la magia; pero nada más allá.
O al menos, eso era lo que le habían dicho, él realmente no había conocido al hombre, simplemente había oído hablar de él, su verdadera razón para venir aquí era porque tal vez pudiera averiguar algo sobre Atlas, y porque este era el departamento donde Aozaki Touko, trabajó alguna vez.
El chico se puso a investigar sobre lo que se sabía de la evasiva magus y descubrió algunas cosas interesantes:
Cornelius Alba, fue un descendiente directo del erudito y mago de la era del renacimiento, Cornelius Agrippa von Nettesheim, y estudió junto con Aozaki y otro magus conocido como Souren Araya.
Esto era curioso porque se decía que la estructura interna del séptimo laberinto probablemente correspondía a la teoría de la formación mágica planetaria de Agrippa. Por un momento, él pensó en buscar a Cornelius para obtener más información, según lo que decía el informe, el hombre también era un ejecutor, así que debía de estar en el observatorio Carillon, donde se guardó el cuerpo de su abuelo adoptivo.
Shirou prosiguió leyendo y se sorprendió al informarse de algunos sucesos: Alba participó en la limpieza del vampirismo iniciada por su abuelo adoptivo, Norikata Emiya, en la isla de Alimago. Los miembros de la facción de arqueología lo llamaron "el mejor momento de su vida".
Ahora que lo pensaba, de esa "limpieza" su padre conocería a su maestra, ellos viajarían juntos hasta que él se convertiría en el asesino de magus, el cual sería el mejor momento de su vida, como freelancer claro está, mucho después él pasaría una década con los Einzbern y, según sus propias palabras, se suavizaría bastante, ese sería su ocaso, y, finalmente, estaría el Kiritsugu que él conoció.
Este sería el Kiritsugu que pasó por todo lo conocido como la cuarta guerra del santo grial y, si lo que había leído era correcto, el Kiritsugu en sus mejores años no tenía casi nada que ver con el que él conoció, incluso cuando volvió de su retiro, su padre sin duda no era tan paranoico, cruel y despiadado como se hablaba de él. Desde su punto de vista, incluso si le dolía admitirlo, su padre era un hombre roto que lo había perdido todo y que vivía aferrándose a una pequeña esperanza de recuperar aquello que todavía podía.
Para dejar a un hombre de esa forma, tal fue el infierno llamado la cuarta guerra del santo grial.
Shirou apartó estos pensamiento de su cabeza y prosiguió con su lectura sobre Alba. Después de terminar de leer, él decidió desistir de buscar a Cornelius, el ejecutor había realizado un viaje a Japón hace poco más de media década y no se sabía nada de él desde entonces.
Para su desgracia, no encontró nada más sobre Aozaki, al parecer, ella iba de aquí para allá y, a veces, era contratada por diversas organizaciones, esos eran su movimientos desde que le fue removida su designación de sellado hace tres años. Por otro lado, tampoco encontró más información sobre Atlas de la que ya sabía.
Él se levantó y, sin quererlo, chocó contra alguien que llevaba una pila de libros, tumbando algunos.
—¡Disculpe! —dijo el chico mientras se apresuraba a recoger los libros que tumbó y a devolvérselos a la persona con la que se había chocado.
—Tranquilo, yo tampoco estaba mirando por donde iba.
Shirou le devolvió los libros al hombre y vio como este se alejaba con la pila en sus brazos, al parecer, era un hombre en sus 30 años, con cabello marro ondulado. Vestía un abrigo verde con un sombrero del mismo color, así como un traje debajo de este, junto con botas negras.
Sin darle mucha importancia, Shirou prosiguió con su camino.
Finalmente, después de un viaje algo largo, llegó hasta el sexto departamento y la facultad de Brishisan. Desde la fundación de la torre del reloj, se sabe que el departamento de lore es el departamento con el menor número de estudiantes. Ellos se ocupan de las reliquias que no son de este mundo e informan directamente al director de la torre del reloj.
Él esperaba que pudiera encontrar algo de información sobre los artefactos que se guardan en Atlas; pero lamentablemente, la facultad de lore es una muy cerrada, y directamente bajo la supervisión del director. Obtener información sobre algo de esa facultad es bastante complicado; además, desde un principio, el conseguir información sobre Atlas no era más que una pequeña esperanza, después de todo, todo lo construido en Atlas es destruido en Atlas.
Aunque al menos le esperaba que el chico que le atendió le hubiera dirigido la palabra...
Cuando intentó preguntar a un chico un poco más joven que él si en la facultad conocían algo sobre los artefactos que se guardaban en Atlas, este ni siquiera le prestó atención, parecía como si este ni quisiera intentaba comunicarse con él.
Así que, al final, terminó desistiendo, se le acababa el tiempo y tenía que asistir a su próxima clase.
Shirou se regresó al edificio principal de la torre del reloj, para asistir a su siguiente clase, y la menos esperada por él si es que era sincero consigo mismo, la clase de políticas.
Políticas, considerado como décimo tercer departamento, este se encontraba abierto a quienes desearan dedicarse a la materia, este departamento trataba más de una ciencia social que de una disciplina en la búsqueda del misticismo. Como resultado, no estaba incluido dentro de las doce facultades, habiendo sido removido como facultad académica en el siglo XVII. También es donde los señores aprenden a gobernar la torre del reloj, además, está a cargo de las patentes de fórmulas mágicas.
Y es precisamente por este último punto que no le entusiasmaba participar en las clases de políticas, si había un lugar dentro de la asociación donde él no sería querido, sería este. Es literalmente el lugar donde herederos de familias nobles y los próximos lords estudian. Y él es, a los ojos de estos nobles: el hijo de un hereje, con una familia de unos pocos siglos, por un lado, o de logros desconocidos por el otro; además de un mercenario peligroso. Si era excluido en algunas clases, en esta, o sería totalmente excluido, o directamente alguien intentaría ir en su contra; no obstante, la segunda opción era menos probable, al menos de forma directa, tanto por su afiliación con la reina como por los rumores que rondaban a su alrededor.
Finalmente, Shirou llegó al gran auditorio y, para su desgracia, todo fue tal y como lo previó, las miradas estuvieron sobre él y no eran precisamente miradas de simpatía o aceptación. El hecho de que ya conociera a algunos de los presentes y no se hubiera llevado específicamente bien con estos, como, por ejemplo: Goredolf Musik, no ayudaba tampoco a la causa.
Para su fortuna, él ya se había acostumbrado a esto, había pasado más de medio año desde que se descubrió que era el hijo de Kiritsugu, y así como este le había preparado para cosas como usar armas de fuego u otras cosas más oscuras como… bueno… matar, en el caso de que tuviera que hacerlo, también le había preparado para lidiar con el comportamiento de los magus, al menos, tanto como pudiera.
Así que, ignorando la actitud de los magus del auditorio, él se sentó en una de las esquinas más alejadas de este. Parecía que la clase tomaría unos minutos para empezar, él no esperaba que nadie se sentara a su alrededor, así que se sorprendió cuando alguien lo hizo.
—Sabes, de todos los lugares donde creí nos volveríamos a encontrar, este nunca se pasó por mi mente Emiya —dijo la chica con algo de ironía.
Shirou sonrió—. No es la única lady, es un placer volverla a ver lord Animusphere. —Si bien él y Marie habían acordado tomarse menos formalidades, ahora estaban rodeados de magus de gran linaje, y tenían que mantener las apariencias—. ¿Está segura que esto es lo más adecuado?
Marie le restó importancia—. Sabes, los rumores y la información corren rápidamente por la torre del reloj, por ejemplo: el asesinato de Ainnash y nuestra asociación durante el Rail Zeppelin…
—Ya veo, en pocas palabras, no vale la pena ocultar nuestra asociación si ya fue expuesta. ¿No es así?
Marie asintió—. Exactamente, para nuestra suerte, tu asociación con la reina también me es favorable, después de todo, si alguien me critica por asociarme contigo, también criticaría a lord Barthomeloi.
—Entiendo, ¿Todo ha estado bien desde entonces? —dijo el chico mientras miraba a varios de los magus y estos apartaban su mirada—. Esperaba más… Bueno…
—Si te preguntas porque te temen más de lo que te detestan, es por la misma razón, los rumores y la información viajan rápido, incluyendo el asesinato de la familia Einzbern por parte de la familia Emiya, incluso si eso costó la vida de la anterior cabeza de la familia. —Marie extendió sus brazos de forma un poquito exagerada—. Los Emiya asesinaron a la cabeza de la familia relacionada al mago de la tercera magia y, de alguna forma, la siguiente líder de la familia formó una alianza con el último Emiya, además, este logró que ella se afiliara a la torre. Esos son los susurros que se hablan sobre ti desde ayer.
—¿Tan impactante es como para causar esta reacción? Comparado con lo que pasó en Aylesbury o en el Rail… —preguntó el chico sorprendido.
—Y esos dos eventos tienen algo en común, los asesinados no fueron de magus, sino apóstoles muertos, tal vez esto hizo que, inconscientemente, creyeran que la segunda generación de la familia Emiya era más un asesino de apóstoles que un asesino de magus; pero que estuvieras involucrado en el asesinato de la antigua cabeza de los Einzbern fue como un balde de agua fría en la cara de estos. —Shirou y Olga Marie se giraron hacia la derecha donde oyeron una voz conocida. Era la princesa de los El-Melloi, lady Reines—. ¿Puedo unírmeles? Parece que están teniendo una conversación interesante.
—Como desee… —dijo Shirou un poco sorprendido.
Marie se encogió de hombros—. A mí no me afecta en lo más mínimo, aunque, a la vista de los demás magus, esto podría verse extraño.
Reines sonrió—. Para nada, Emiya es alumno de mi querido hermano mayor, hubo cierto revuelo, tanto dentro como fuera de mi familia, cuando nos enteramos de su procedencia; pero, aun así, mi hermano decidió seguir siendo su maestro, así que no debería de haber ninguna conmoción porque yo me junte con él.
—Bueno, supongo que eso explica porque todos tienen esas reacciones —susurró el chico.
—Estas en una posición bastante especial, no tienes un buen linaje familiar y eres un peligroso mercenario; pero de alguna manera lograste llegar hasta dónde estás mediante logros y conexiones, es normal que los magus de muchas familias tengan miedo de este desarrollo apresurado de las cosas —explicó Reines con una sonrisa burlona—. Planeaba hacerte una broma por haber llegado tan lejos; pero creo que la mayor burla que te pudieron haber hecho fue ponerte en esta situación.
Shirou sonrió de forma resignada, a él no le interesaba tener poder político o escalar en la torre del reloj. Así que para el chico esto era más una molestia que cualquier otra cosa. Además, algo le decía que la política no era algo que se le diera bien; pero tampoco es que tuviera más opciones…
—Probablemente por eso estás aquí —dijo Marie.
—¿Eh? —exclamó el chico.
—Precisamente por la posición en la que te encuentras, tendrás que lidiar con la política de la torre. ¿Y qué mejor lugar para aprender a hacerlo que en el departamento de políticas? Que está justamente bajo la dirección de la persona que te contrató —dijo Marie—. Aunque entiendo porque esto le conviene a la reina, es raro que te ayude incluso en esta área, lo que más le debería importar a ella son tus habilidades como freelancer, no tus habilidades políticas.
—En sus propias palabras soy: "Un interesante experimento. A través de ti, estoy comprobando si una familia de herejes puede reconvertirse en una familia decente, siempre y cuando, tengan al heredero adecuado".
—Ya veo, parece ser algo que la reina haría… —dijo Reines.
En ese momento la conversación se detuvo cuando la puerta del auditorio se abrió, en ese momento, un hombre entró. Él era un joven guapo con cabello rojo, así como una mirada fuerte y altiva, junto con rasgos refinados.
En el mismo momento en el que Shirou y Reines lo vieron, fruncieron el ceño y mostraron una expresión levemente disgustada.
Marie esbozó una sonrisa—. ¿Ese es Bram Nuada-Re Sophia-Ri? El hermano de la difunta Sola-Ui Nuada-Re Sophia-Ri y el sucesor del jefe del departamento de evocación espiritual, ¿no es así?
Los dos jóvenes asintieron lentamente y con disgusto.
Si bien la familia El-Melloi y Sophia-Ri son familias aliadas, debido a una discusión que tuvo Reines con dicha familia, ambas han estado en malos términos hasta sol de hoy. Por otro lado, la difunta hermana de Bram fue también la prometida del antiguo lord El-Melloi, y ambos fueron asesinados en la cuarta guerra del santo grial por Kiritsugu y su aprendiz, no hace falta muchas explicaciones del porque Bram no es el más grande fanático de Shirou.
Parecía que, además de dar clases en el departamento de evocación espiritual, Bram también daría clases a esta sección del departamento de políticas, lo cual no era muy extraordinario, siendo él mismo un sucesor a lord.
Al ver la expresión de sus otros dos compañeros, Marie no pudo evitar esbozar una ligera sonrisa—. Parece que este curso será interesante.
No obstante, antes de que Bram pudiera empezar con su discurso, la puerta se abrió después de un toque.
—Mis disculpas, todavía no estoy familiarizado del todo con el departamento. ¿Puedo pasar?
Preguntó el chico que había abierto la puerta, él era un joven de largo cabello rubio y ojos azules. Parecía tener alrededor de 15 o 16 años, vestía principalmente ropa blanca, con un abrigo largo del mismo color y un báculo de aspecto extraño.
—¡Oh! Joven Kirschtaria, por supuesto pasa, la clase todavía no empieza —dijo Bram con una sonrisa.
—¿Quién es? —preguntó Shirou.
Reines sonrió—. Kirschtaria Wodime, él nació en un linaje de magos de mil años de antigüedad. Se inscribió en la facultad de astronomía de la torre y es considerado una joya dentro de esta. —Luego, ella se acercó a Shirou y le susurró a la oreja mientras señalaba disimuladamente a Marie—. Se dice que, si no fuera por la temprana muerte del anterior lord Animusphere, Kirschtaria se hubiera convertido fácilmente en el principal discípulo de este, además, algunos dicen que incluso tiene más potencial como lord que el lord actual.
Cuando Shirou volteó hacia Marie la vio con el ceño fruncido.
—Tiene razón lady Animusphere, este curso será interesante —exclamó Reines con una sonrisa para el disgusto de Marie.
No obstante, cuando Bram la vio, le pidió que bajara la voz, porque la clase estaba a punto de comenzar, a lo que Reines le respondió con una falsa sonrisa.
Ante todos estos sucesos, Shirou no pudo hacer otra cosa que suspirar—. Más que un curso interesante, yo creo que este será un curso muy largo…
Aunque no lo admitieran, pensamientos similares pasaron por la cabeza de las dos chicas. Así, los tres suspiraron y se dispusieron a oír su primera clase…
Después de dos horas, la clase terminó.
Shirou entendió porque el departamento de política no contaba como una facultad, mientas que todas las facultades estaban relacionadas con la magecraft de alguna forma, el departamento de política no trataba de nada relacionado con esta. Ahora entendía porque era el departamento donde los próximos lords aprendían a gobernar, así como demás familias prestigiosas, todo se trataba del modo de comportarse, las leyes, la economía, los estatutos, etc.
Todo esto sería muy útil para los herederos de grandes familias y futuros lords; pero, para él, que era heredero de una casa infame, y el último de estos, que no gobernaría nada relevante, todo esto era mayoritariamente inútil. Lo único bueno era que aprendería aún más a relacionarse con los magus de mayor estatuto, que era el objetivo de la reina, pero más allá de eso, era una pérdida de tiempo, no descuidaría las clases porque eso molestaría a su contratista; pero una cosa no quitaba la otra, al menos, desde su punto de vista.
Él se despidió de lord Animusphere y junto con lady Reines se dirigieron hacia la facultad de magia moderna. Una vez que llegaron, ambos se separaron, Reines se dirigió hacia su despacho y Shirou hacia su próxima clase.
Cuando Shirou llegó a la clase de Lord El-Melloi II, todo parecía relativamente normal, salvo por algunas excepciones: Svin ya no se encontraba presente, Gray ya no usaba su capucha, y algunos de sus compañeros parecía que no iban a asistir a este curso, ellos eran… ah sí, los Ainsworth, si mal no recordaba, él no se había relacionado mucho con ellos, porque, en más de una ocasión, los había visto vigilándolo a él o a Rin, y esto le daba mala espina; pero parecía que solo era una corazonada.
Se reencontró con varios de sus compañeros, aunque debido a que la clase comenzó casi después de que él llegó, no le dio tiempo de saludarles, la clase comenzó y prosiguió durante las siguientes dos horas.
Cuando esta terminó…
Shirou suspiró y se dejó caer en su mesa, hoy había sido un día tan agotador como el anterior, aunque por razones distintas, y lo peor, es que ni siquiera había terminado todavía.
—¿Te encuentras bien? —preguntó Gray a su lado.
Shirou asintió—. Sí, solo un poco cansado.
—El curso apenas empieza, será mejor que te cuides más —dijo Caules acercándose junto con Sieg.
—Qué tal Caules, Sieg, ¿Cómo pasaron el año nuevo?
Sieg sonrió—. Bien, Flat nos invitó a algo llamado fiesta de fin de año.
—Ya veo, me alegró por ustedes.
—¿Y tú que hiciste Shirou? —preguntó Caules.
—Fui a visitar a mi hermana mayor.
Esto sorprendió a los presentes, aunque por razones distintas.
—¿Tienes una hermana mayor, Shirou? —preguntó Gray.
El pelirrojo asintió—. Sí, ella volvió conmigo y se supone que nos reuniremos aquí en unos minutos.
—Pero me dijiste que había problemas entre vuestras familias, ¿se arreglaron? —preguntó Caules.
—Bueno, algo así —respondió él con una pequeña sonrisa.
Esto hizo que Sieg se mostrara un poco pensativo—. Tu hermana es una Einzbern, ¿verdad?
El pelirrojo asintió—. ¿Los conoces Sieg?
Sieg asintió con una ligera sonrisa—. Sí, se encuentra dentro de nuestro conocimiento básico, tal vez sea porque los Einzbern son nuestros creadores originales.
—Hmn… Entonces, ¿acabas de desbloquear la ruta de la hermana Shirou? —dijo Flat acercándose al grupo.
—¿Ruta de la hermana? —preguntó Gray confundida.
Shirou le tapó la boca a Flat y respondió nervioso—. N-Nada.
Caules no pudo evitar mostrar una pequeña sonrisa nerviosa.
—Por cierto, ¿Dónde está Rouge? —preguntó Flat
—Bueno…
Tan centrados estaban todos en su conversación que no notaron cuando cuatro personas entraron en la habitación. Leysritt y Sella decidieron quedarse en frente de la puerta esperando a su señora.
El primero en darse cuenta, y en sorprenderse, fue lord El-Melloi. A fin de cuentas, estaba viendo a una versión más joven de la mujer que acompañó a saber durante gran parte de la guerra. Más tarde, él se enteraría sobre que el verdadero maestro de saber no era otro que el asesino de magus, y la mujer no era más que una distracción, una homúnculo creada por los Einzbern.
—Disculpe, ¿esta es la sala El-Melloi? —preguntó la joven Einzbern.
Waver asintió recobrando la compostura—. Así es, soy lord El-Melloi II, ¿Y usted?
—Mi nombre es Illyasviel von Einzbern, encantada de conocerlo lord El-Melloi.
—II, por favor. —Waver se ajustó los lentes—. ¿Qué la trae aquí lady Einzbern? ¿Y a…?
—Oh, discúlpeme, mi nombre es Manaka Sajyou, soy la hermana mayor de una de sus estudiantes, Ayaka Sajyou. Yo y lady Einzbern hemos venido a buscar a nuestros respectivos hermanos, si no le molesta…
Esto llamó la atención del lord, si bien sabía que Ayaka tenía una hermana, según lo que tenía entendido gracias los documentos de la chica, esa hermana había muerto hace casi una década.
—Si no me cree, puede preguntárselo a ella, ¿verdad Aya?
El lord se giró para ver a Ayaka acercándose—. ¿Sajyou? —preguntó Waver.
—Discúlpeme maestro, es como ella dice, es mi hermana mayor —dijo Ayaka.
—Pero, según tus papeles…
La chica le miró un poco nerviosa—. Lo sé, yo tampoco sabía que ella estaba… ¿C-Cómo decirlo…? —Ayaka intentaba explicarse de forma algo lamentable.
—¿Viva? —dijo Manaka sin reparos y con una sonrisa—. Bueno, es algo que acabamos de corregir, miss Einzbern y yo nos acabamos de afiliar a la torre.
—Ya veo… —dijo Waver todavía no convencido—. En cuanto a lady Einzbern, debo suponer que su hermano es…
Illya asintió con una sonrisa—. Probablemente sea la misma persona que estamos pensando. —Posteriormente, ella analizó brevemente al lord.
—¿Sucede algo?
La chica negó con la cabeza—. No, simplemente estaba pensando que es una persona muy interesante lord, usted es la respuesta impensable.
—¿La respuesta impensable? ¿En qué términos?
—La cuarta guerra —Esto tensó brevemente al joven lord—. Que mi padre o un ejecutor de la iglesia sobrevivieran no es extraño; pero que un magus novato lograra sobrevivir a ese evento, en vez de otros lords, es casi impensable ¿no lo cree?
Para su sorpresa, Waver no se mostró irritado, ni mucho menos, en cambió él esbozó una pequeña sonrisa—. No puedo negar sus palabras lady, mi participación en la guerra ejemplifica lo importante que es invocar al espíritu heroico adecuado.
—El rey de los conquistadores, ¿no es así? Supongo que un espíritu heroico como él es casi un pase a las finales de la guerra. —Después Illya mostró una expresión curiosa—. Tengo entendido que tenía la intención de participar en la quinta guerra por el santo grial, hasta que se enteró que esto era imposible, ¿no es así?
Waver asintió.
—Pero también tengo entendido que su objetivo no es el grial en sí, sino invocar de nuevo al espíritu heroico, para ese objetivo, ¿no bastaría con participar en una falsa guerra por el santo grial?
Lord El-Melloi II esbozó una sonrisa resignada, como si evocara viejos recuerdos—. Él era el gran rey de los conquistadores lady, su objetivo se vio truncado al final de su vida y Babilonia vio su muerte. —Waver soltó una pequeña risa irónica—. En la cuarta guerra, la tragedia se repitió y, de nuevo, fue babilonia quien vio su caída. Irónico; pero estoy seguro que él lo sabía y, aun así, siguió adelante…
—¿Y? —preguntó Illya interesada.
—Si lo invocara en una guerra menor a la que participamos, como un premio de consolación, estaría insultando la voluntad y coraje del rey.
Illya sonrió—. Ya veo, el rey de los conquistadores, debió haber sido un hombre increíble.
Waver asintió.
—Tal vez… Tal vez en un futuro pueda volverlo a ver, para una conquista… incluso mayor a todas por las que el rey ha peleado —susurró la chica.
—¿Eh…?
Illya negó con la cabeza—. Nada, solo queda esperar y ver…
—¡Shi-kun! —Manaka se acercó corriendo hacia el grupo del pelirrojo.
—¡Hey! ¡Es mi hermano se supone que yo debo ser quien vaya a buscarlo! —dijo Illya antes de perseguir a Manaka—. No veremos más tarde lord.
Ayaka miraba nerviosa la interacción de los tres—. Discúlpelas, maestro.
Todavía un poco confundido, Waver le restó importancia, aunque, en el fondo, se encargó de tener en cuenta las palabras de la chica. No era la primera persona que la había insinuado esa posibilidad.
Con Shirou…
Manaka se acercó sonriendo hacia su amigo—. ¡Shi-kun!
—¿¡Shi-kun!? —preguntaron tanto Caules como Flat.
«Oh cierto, a Caules y a Flat les gustan los videojuegos y el anime, por lo que, ¡ellos saben que significa que ella se refiera a mí de esa forma!». Para evitar mayores problemas, él decidió actuar rápido, conociendo a Flat, dejar que su imaginación agarre vuelo sería muy problemático—. Chicos, ella es Manaka Sajyou, es la hermana mayor de Ayaka y… mi amiga de la infancia.
—¿¡Amiga de la infancia!? —gritó Flat.
—Esa ruta también… —susurró Caules.
—¿Ruta? —preguntó Gray confundida.
—¡Nada! ¡Dejen de hablar como si mi vida fuera un galge! —exclamó Shirou frustrado.
—¿Una galge? ¿Qué es eso, Shirou? —preguntó Illya acercándose.
—¿Einzbern? —susurró Sieg.
—¿Me conoces? —preguntó Illya confundida.
—Ella es mi hermana mayor, Illyasviel von Einzbern. —Shirou suspiró—. Illya, Manaka, ellos son mis compañeros, Gray, a la cual conociste ayer Mana, Flat Escardos, Sieg y Caules Forvedge Yggdmillennia.
—Oh ya veo, encantada de conocerlos. Shirou ya me informó de su situación, he decidido ayudarlos por ahora y cubrirlos frente a los Musik.
—Encantada de conocerlos también —dijo Manaka.
Caules esbozó una ligera sonrisa—. Muchas gracias lady Einzbern.
Al entender su situación, Sieg se inclinó y le agradeció profundamente.
—Encantada —dijo Gray.
—Igualmente —dijo Flat con una sonrisa.
—Me gustaría poder seguir hablando; pero tenemos que ir a realizar unas compras —dijo Manaka.
—¿Van a la ciudad minera? —preguntó Gray.
Shirou asintió—. Sí, necesitamos algunos materiales… ¿Nos vemos mañana?
Los cuatro asintieron y se despidieron, de esta forma, los tres se separaron del resto del grupo, se reunieron con Ayaka y con las acompañantes de Illya, y se dirigieron hacia la ciudad minera.
La ciudad minera es la primera parte de la tumba de Albion, sobre la cual está construida la torre del reloj, forma parte del cadáver de un dragón del tamaño de una montaña que no se aventuró al reverso del mundo con la llegada de la era del hombre, y luego murió tratando de excavar hasta el reverso. Debido a que era demasiado problemático para los extractores regresar a la superficie, construyeron un círculo viviente, que luego se convirtió en una especie de calle, de modo que, con el paso del tiempo, se transformó en el primer piso de las ruinas. En cierto sentido, es otra ciudad académica. La mayoría de los monstruos no aparecen bajo la luz del gran cristal de la ciudad, por lo que se puede garantizar la seguridad dentro de esta. Esta etapa de la tumba medía alrededor de 10 km de profundidad.
Además de todo esto, es uno de los mejores lugares para conseguir materiales, ya que estos son extraídos desde la profundidad de la tumba. La cual está construida como un laberinto, es la fuente de muchos recursos místicos para los magos de la torre del reloj, y también el hogar de bestias mágicas. Cuanto más profundizas, más extrañas se vuelven las cosas, a medida que te acercas al reverso del mundo, la parte más profunda de la tumba, e inaccesible para los magus.
Así el grupo se adentraron en la ciudad minera buscando los materiales que Manaka necesitaba para la creación del código místico, sea cual sea que fuera este, porque sin importar como o cuantas veces se lo preguntara Shirou, ella se negaba a decirle como sería este, afirmando que sería una sorpresa. Además, aprovecharon también para comprar los materiales necesarios para el formalcraft y la brujería de Ayaka, así como para la alquimia de Illya.
Después de que el tiempo de las compras acabó, el grupo se dividió en tres: Illya, Sella y Leysritt se dispusieron a regresar hacia el taller Marbury, mientras que Ayaka retornó hacia el dormitorio Norwich, no sin antes acordar con su hermana y con su amigo visitar el taller Marbury los fines de semana de modo que, junto con Shirou, comenzaran sus tutorías con su hermana, por último, Shirou y Manaka se dirigieron hacia las afueras de la ciudad, rumbo al consultorio de Pieceman.
—¿Este es el lugar? —preguntó Manaka confundida—. No parece un consultorio.
—Ese es el punto —respondió el pelirrojo—. Después del atentado terrorista que sufrió hace muchos años, Pieceman decidió pasar desapercibido tanto como fuera posible.
—Ya veo, supongo que tiene sentido…
Así los dos adolescentes se acercaron a la puerta del consultorio.
¡Toc…!; ¡Toc…!
Después de varios minutos, un hombre mayor y canoso abrió la puerta.
—Hmn… Llegaste, bien, pasa —dijo el hombre.
—Gracias, ella es Manaka, una amiga.
Pieceman asintió—. Tu padre ya pagó la cirugía, así que todo está preparado. Todavía no entiendo porque ambos me piden algo como esto; pero conociendo el otro lado de la moneda; prefiero no arriesgarme.
Pieceman no tenía pleno conocimiento del mundo iluminado por la luna, él simplemente era un neurocirujano que, con el paso del tiempo, se diversificó en varias áreas de la medicina, y, después de ser salvado por la maestra de Kiritsugu, vio ciertas cosas que no debió de ver. Al final fue contratado tanto por Natalia como por Kiritsugu durante los años posteriores y terminó enterándose de varias cosas...
—Es un material necesario —respondió Shirou—. Mana, ¿podrías esperar hasta que la operación haya concluido?
La chica asintió—. Claro.
Así, Shirou y Pieceman se dirigieron hacia la sala de cirugía.
—Parte de una costilla, ¿no es así? —preguntó el doctor.
Shirou asintió mientras terminaba de colocarse la bata y se preparaba para estilizarse—. Eso debería ser suficiente.
—Bien, en ese caso, comencemos.
Una hora más tarde…
La anestesia dejaba de hacer efecto y Shirou abría los ojos en medio de la sala. La brillante luz lo golpeaba directamente en el rostro…
—El efecto de la anestesia, duró menos de lo esperado, afortunadamente, ya terminamos. —A su lado, el hombre tenía un paquete envuelto, él se lo entregó al chico—. No puedo creer que lo que me dijiste fuera verdad, en cuanto terminé de extraerla , la herida empezó a cerrarse por su cuenta.
Shirou asintió mientras se preparaba para vestirse—. Sí, lastimosamente, no elimina el dolor.
—¿Todos tienen…?
El pelirrojo negó con la cabeza—. No, Kiritsugu no tenía, ¿lo recuerdas?
El doctor asintió—. Sí, tienes razón. ¿Un rasgo único?
—Sí, y por desgracia, no es replicable, no es propio de mi cuerpo en sí; además, solo funciona bajo ciertas circunstancias.
—Que conveniente...
—Todo lo contrario… —Después de vestirse, el chico preguntó—. ¿Puedo ir a verla?
—Claro, aunque su estado no ha cambiado en lo absoluto —dijo el hombre mientras le entregaba el paquete.
Así, ambos salieron de la sala de cirugía, en frente de la puerta de esta, se encontraba Manaka esperándolo.
—¿Todo salió bien?
Shirou asintió—. Pronto nos iremos. Hay una persona a la que tengo que ver antes de partir.
—¿Un paciente?
Shirou asintió—. ¿Puede venir? —preguntó al doctor.
—No veo porque no, ella está completamente aislada.
De esta manera, los tres se dirigieron hacia la habitación donde se encontraba la paciente especial de Pieceman.
Al verla, Manaka se asombró, aunque intentó no demostrarlo.
—Ella es Hakuno, Hakuno Kishinami —La presentó su amigo—. Ella tiene lo que se conoce como "síndrome de Amnesia". Pieceman es el encargado en tratarla.
—Yo… Entiendo —susurró Manaka.
El pelirrojo se volteó hacia el doctor—. ¿Falta mucho tiempo para que despierte?
Él negó con la cabeza—. El tratamiento en sí ya acabó, ahora estamos monitoreando su efectividad, cosas como: que el síndrome haya sido correctamente eliminado y que este no resurja de algún modo. Es una enfermedad bastante complicada y difícil de predecir, incluso si sabemos lo que hace, todavía no estamos del todo seguros de cómo se contagia, ni de cómo prevenirlo, además, no sabemos si, una vez que se elimina, este puede resurgir, así que estoy tomando todas las precauciones posibles.
—¿Entonces?
—Unos cuantos meses…
—Entiendo.
El hombre se acercó a la chica durmiente—. El problema para ella empezará después…
—¿A qué se refiere? —preguntó Manaka.
—El síndrome de amnesia, es una enfermedad que viola los nervios del cerebro y, al final, pierden toda la conciencia de sus recuerdos, esto produce que, tarde o temprano, acaben con sus vidas, de una manera u otra. Incluso si la curamos, los recuerdos de esta chica ya no volverán. Si hubiéramos interferido cuando el síndrome empezó a manifestarse, tal vez hubiéramos sido capaces de salvar sus recuerdos, o al menos, una parte de estos; pero debido a la dificultad para diagnosticar la enfermedad, y a que la vacuna no estaba lista cuando la enfermedad le fue diagnosticada, eso fue imposible para esta chica.
—¿Qué pasará una vez que despierte? —preguntó Shirou.
—Bueno, después de que toda la investigación encuentre su final, y se haya concluido que la vacuna es del todo efectiva, probablemente haya algunas entrevistas y después….
—¿Después?
Pieceman suspiró—. Como dije, es una enfermedad peligrosa, difícil de diagnosticar, casi todos sus portadores acaban con sus vidas antes de que puedan ser intervenidos, para nuestra suerte, no fue su caso. Ya que Japón no cuenta con las tecnología necesaria para tratarla, y de la poca cantidad de pacientes diagnosticados que continúan con vida en el mundo, ella fue traída aquí específicamente para ser tratada y para ayudar en el desarrollo de la vacuna. Si bien es probable que le otorguen una visa temporal mientras dure el revuelo del descubrimiento de la cura, ella es extranjera, no tiene visado per se, ni mucho menos la nacionalidad.
—Será deportada —dijo Shirou mientras veía el rostro durmiente de la chica, afortunadamente, cosas como el visado y la nacionalidad eran cosas de las que Kiritsugu se había encargado y de las cuales él no tenía por qué preocuparse, algo similar ocurría con Illya y Manaka, otorgarles una visa de estudio a los magus asociados a la torre del reloj era común para la asociación de magos—. Me dijiste que su familia estaba muerta, ¿toda su familia?
—Eso parece, si tiene más familia, no parecen querer hacerse cargo de ella, al parecer, los padres de la chica decidieron desligarse por completo de sus respectivas familias… Así que, lo que pase con ella después de que vuelva a Japón, me es desconocido.
—Entiendo…
«Oh no, conozco esa mirada pensó». Pensó Manaka mientras veía como su amigo miraba a la chica, él haría algo, ella estaba segura.
Después de eso, ambos abandonaron el consultorio, agradeciéndole a Pieceman por su ayuda. Shirou también le pidió al doctor que le informara sobre cuando la chica fuera dada de alta.
De esta manera, los dos se devolvieron hacia el taller de Marbury, mientras viajaban en el metro de Londres, ambos iban perdidos en sus pensamientos.
Shirou pensaba sobre la situación de Hakuno, sobre cómo ayudarla y, poco a poco, iba forjando un plan, aunque, al final, dependería de la decisión de la propia Hakuno, el si este se llevaba a cabo o no.
Por otro lado, Manaka también se encontraba sumida en sus pensamientos. Las señales estaban ahí, y ella las veía claramente: Ella, Ayaka, Sieg, Kishinami Hakuno, Waver Velvet, Twice H. Pieceman, Flat Escardos, Illyasviel von Einzbern y, finalmente, él, Emiya Shirou. Todos ellos tenían una cosa en común, en algún momento, en diversos mundos, todos fueron maestros en una guerra por el santo grial. Y, curiosamente, dentro de poco habría una nueva guerra por el santo grial…
¿Era todo una gran coincidencia? Ella estaba segura de que no. ¿Era esto un plan de Alaya, de Gaia o, de alguien más? Manaka no estaba segura; pero había algo que tenía claro, ella no podía permitirse perder esta vez, no se refería solo a la guerra, se refería a la vida que ahora poseía, al futuro que ahora tenía, a este pequeño destello de esperanza. Para eso, jugaría todas sus cartas, y estaba decidida a hacer lo que tuviera que hacer para lograrlo, ya no era el peón de nadie, así que pelearía por sí misma y por la vida que ahora poseía, por eso quería enseñar a Shirou y a Ayaka, como una forma de aumentar la supervivencia de ambos.
No sabía si los tres entrarían en la guerra como maestros, al principio creía que sí; pero ahora que había visto a Pieceman, ya no estaba segura.
En los mundos cercanos al eje del tronco del árbol del tiempo, los mundos de la correcta historia de la humanidad, generalmente, Twice H. Pieceman nacía en 1970 y, en el lugar y año de su nacimiento, había una guerra. Normalmente era un choque entre grupos étnicos organizado por las principales potencias, una guerra por poderes. Generalmente terminaba como huérfano de guerra y más tarde era adoptado. Se convertía en un destacado científico en los campos de la neurocirugía avanzada en la segunda mitad del siglo XX y también era pionero en la ciencia de la piratería digital. Descubría una cura para la enfermedad conocida como síndrome de amnesia y, después de convertirse en científico, arriesgaba su vida para salvar a otros. En 1999, Twice era llamado a una ciudad en el lejano oriente para tratar a las víctimas de una enfermedad y moría en un ataque de bioterrorismo.
Pero en este mundo, esa historia cambiaba ligeramente. Pieceman no nació en 1970, sino mucho antes, en 1999 no sufre el ataque de bioterrorismo, sino en 1970, el año de su nacimiento en otros mundos, además, en este mundo no muere, sino que sobrevive e, irónicamente, se convierte en el encargado de salvarle la vida a quien, en otros universos, sería su más grande oponente, Kishinami Hakuno.
Además de evidenciar lo retorcido que podían llegar a ser los mundos, también evidenciaba algo más; incluso si todos los mencionados estaban relacionados de alguna manera con la guerra del santo grial, era poco probable que todos participaran como maestros. Después de todo, la guerra en la que participaron Pieceman y Hakuno era una muy especial y, además, incluso si uno de ellos lograba participar, ella dudaba que fuera Pieceman, en este mundo era ya casi una anciano, y uno no relacionado con el mundo de la magia, sus posibilidades tanto de ser capaz de participar como sus posibilidades de sobrevivir, son casi nulas. En cuanto a Hakuno, solo el tiempo lo diría…
—¿Estás bien Mana? —preguntó el chico—. Tienes el ceño fruncido.
—¿Oh? Eh, sí, disculpa, estaba inmersa en mis pensamientos.
—Bueno, si tú lo dices…
Después de bajarse de la estación, decidieron no utilizar el transporte espacial t, mientras caminaban, comenzaron a hablar sobre muchas cosas: la torre del reloj, el mundo actual, la próxima guerra del santo grial, etc. Con todos los sucesos que habían ocurrido en la actualidad, casi no les había dado tiempo de tener una buena charla como esta.
—¿Qué sucede Shirou? —preguntó ella al ver la expresión lamentable que exhibía su amigo.
—Mana… tú, yo, Aya, fuimos capaces de sobrevivir a la cuarta guerra del santo grial…
Manaka asintió.
—Crees… ¿Crees qué Tachi también pudo haber sobrevivido?
Tachie, a la cual ellos llamaban Tachi en muestra de amistad, ella la recordaba por diversos motivos. Aunque fue breve, ella fue su primera rival por el corazón de Shirou, además de una tortura constante en su conciencia. Sino fuera por el poco tiempo que estuvieron juntas, por lo complicada que fue la guerra y, por encima de todo, por la personalidad de Shirou y el hecho de que Tachie siempre estaba junto a él, que a ella no le dio tiempo de "tratar" con la chica. A fin de cuentas, aunque le molestaba admitirlo, si había alguien cercana al corazón de su enamorado, esa era Tachi, y tampoco era un misterio para ella que Tachi tenía los mismos sentimientos que ella por su enamorado.
En épocas de la guerra, si era sincera consigo misma y la guerra hubiera ido de otra forma, ella pudo haber asesinado a Tachi sin remordimientos con tal de tener el corazón de su enamorado para ella sola. En la actualidad, el recuerdo de la chica le causaba lastima y era un dolor constante en su conciencia; pues ella no hizo nada para salvarla del futuro más probable que sabía que Tachi tendría, y sentía cierto remordimiento por el simple hecho de haberse planteado borrarla del mapa con tal de lograr su objetivo. Ella y su hermana eran el recordatorio de en lo que podría llegar a convertirse, su único consuelo, era decirse a sí misma que no había hecho ninguna de esas cosas, que eran simplemente posibilidades, y mientras no las llevara a cabo, todo estaría bien.
Ahora que se lo planteaba, el hecho de reunirlos a los tres era incluso más retorcido de lo que se había dado cuenta inicialmente. Al igual que ellos, Tachi tampoco tenía el futuro más feliz en la mayoría de los mundos. En aquellos en los que la cuarta guerra del santo grial es llevada a cabo, la mayoría de las veces, Tachi acababa muriendo como una víctima más del desastre provocado por el barro del grial, en futuros incluso más trágicos, su cuerpo era profanado por un magus y utilizado como una especie de demi-servant, traída de vuelta como una especie de zombi.
Manaka ahogó una carcajada seca, los tres destinados a morir, o a llevar vidas lamentables en muchas realidades, se reunieron en un mundo moribundo haciéndose amigos y, de alguna manera; al menos por ahora, dos de ellos habían escapado de sus respectivos destinos. No había ningún tipo de justificación; pero, si el milagro se había dado dos veces, tal vez se daría por tercera vez o, al menos, eso quería creer.
Ella miró a la luna que lentamente se asomaba y respondió—. Quien sabe… En este mundo, muchas cosas que creía imposibles acabaron volviéndose realidad, incluso si no es más que una muestra del funesto futuro que nos espera, todavía sigue siendo algo que no puede ser negado. Tal vez… tal vez para ella también… —«Y de ser ese el caso, también con ella, quiero hacer las cosas de forma diferente…». Pensó para sus adentros.
Shirou no pudo evitar esbozar también una sonrisa—. Espero que así sea…
Después de la larga caminata, los dos llegaron al taller Marbury.
En el recibidor se encontraron a Sella.
—Bienvenido de vuelta señor Emiya, lady Sajyou —habló Sella cortésmente.
Shirou había intentado que ambas le llamaran por su nombre y se ahorrasen las formalidades y, si bien parecía que con Leysritt había funcionado, Sella parecía ser un caso perdido.
—Gracias —respondió Shirou.
—Estamos de vuelta —contestó Manaka.
Sella asintió y procedió a decir—. Me tomé la libertad de preparar la cena ya que ambos tardaban bastante en llegar. Por favor, procedan al comedor, mi señora les está esperando allí.
Aunque algo cansados por la caminata, los dos decidieron acudir al comedor al ver la insistencia de la mujer. Tal vez algo importante había ocurrido, algo de lo que Illya quería informarles.
Y sí, era algo importante, tan importante que Shirou hubiera querido que se lo informaran de antemano. Una vez abiertas las puertas del comedor, el chico pudo ver a su hermana se encontraba comiendo dulces alegremente con cierta ancestro que él conocía muy bien.
Cuando su presencia fue notada en la sala, todos los ojos de la habitación se dirigieron hacia él.
Altrouge sonrió—. No ha pasado mucho tiempo Shirou; pero parece que las cosas han tomado un rumbo interesante. Espero que me pongas al tanto de los acontecimientos más resientes, tu hermana ha insistido en que seas tú quien lo haga.
El chico estaba paralizado, no por la presencia de Altrouge en sí, sino porque sabía lo que se le venía encima. Manaka caminó a su lado y, cuando los ojos de ambas se cruzaron, la temperatura del comedor descendió varios grados.
Bueno, si veía el lado positivo de las cosas, si el taller volaba por los aires, al menos no tendría tantos problemas como tendría si este encuentro se llevaba a cabo dentro de la torre.
Obviamente, esto no fue más que una forma de ignorar la pregunta que en su interior estaba siendo gritada a los cuatro vientos: ¿Cómo demonios saldría de esto…?
Notas de autor:
Uff, al fin, se supone que estos últimos tres capítulos serían uno en un principio, en el siguiente iniciaremos sí o sí con el laberinto, aunque considerando que este ya lo tenía avanzado, el siguiente tarda un poco más, además de que tengo que actualizar mi otra historia. Lo único que puedo decir sobre los sirvientes que aparezcan en el laberinto, es que probablemente no aparezcan en la última guerra. Por cierto, para aquellos que leyeron el capítulo anterior antes de que lo editara, coloqué un pequeño cronograma de los siguientes arcos en mi perfil, junto con una pequeña descripción de lo que sucederá, así como una que otra pista…
Dicho esto, las preguntas:
Facundo Martinez: Ninguna en específica, una ruta única donde diversos sucesos convivirán, o convivieron, de una forma u otra.
SG: Tachi es Tachi, su historia también se irá revelando con el paso del tiempo. En Apocrypha, se supone que debido a que la asociación envió a varios magus a recuperar el grial, se activó un sistema de respaldo que, en el caso de que los 7 servant pudieran ser invocados en una guerra para trabajar en equipo, otros siete servant más podrían ser convocados para enfrentar a los siete primeros.
Sin más que decir, agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.
