*Ring Ring*
La alarma empezó a sonar, dentro de una habitación la cual estaba desarreglada, solo se observaba un montículo en la cama cubierta de sabanas la cual se movía a pesar de que la alarma continuaba sonando, en eso la puerta se abrió.
- ¡Tsubasa, será mejor que despiertes! – Quien lo hizo fue una de sus hermanas. – Llegarás tarde a la escuela.
- Hmmm… ¿eh?
¡EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHH!
Se levantó rápidamente, cambió de ropa a su uniforme y entonces salió corriendo de su casa con una tostada en su boca.
- (Mi nombre es Arihara Tsubasa, soy una chica normal de quince años, recientemente he entrado a la preparatoria, esperando poder vivir una vida como colegiala muy saludable y divertida)
- ¡Cuidado! – Casi termina chocando con alguien, esquivándolo a tiempo.
- Lo siento. – Se disculpó antes de continuar. – (No puedo creer que me durmiera otra vez ¿por qué Tomocchi no vino a despertarme?)
Corrió todo el tramo hasta finalmente llegar a la entrada, estaba agotada después de todo el recorrido.
- Menos mal llegué…
- Casi llegas tarde Arihara Tsubasa. – Escuchó una voz, eso hizo que se pusiera tensa.
- … Kaichou… - Quien estaba ahí era Noumi Shiho, la presidenta del consejo, esta se cruzó de brazos.
- ¿Qué excusa tienes esta vez?
- Eh… bueno… nada… me quedé dormida… - Expresó en voz baja, la presidenta soltó un suspiro.
- Que no se vuelva a repetir, realmente me causas problemas cada vez que llegas tarde.
- Lo siento…
- No importa, entra que pronto empezarán las clases. – Sin decir más, la castaña entró, fue en camino hacia su salón al cual entró, ahí se sentó al lado de una de sus amigas.
- Yuuki-chan.
- Tsubasa-san. – La rubia saludó a Tsubasa con una sonrisa. - ¿De nuevo te quedaste dormida?
- No me lo recuerdes… - Un gotón cruzó su frente. – No puedo creer que Tomocchi no fuera a despertarme, ella siempre lo hace.
- Parece que tuvo algo qué hacer temprano así que no fue, la vi hace poco cuando llegué.
- Esa Tomocchi…
- ¡Ey Fudo! – Escuchó un grupo de chicos, en eso los ojos de Tsubasa se situaron en el joven de cabello negro, sus mejillas se pintaron de rojo.
- Saionji-san…
- ¿De nuevo viendo a Saionji-kun? – Preguntó Nozaki.
- Es que no puedo evitarlo… esconder estos sentimientos que tengo por él es doloroso, pero ser el chico más popular hace que tenga pocas oportunidades con él… con tantas chicas que igual lo tienen en la mira…
- No te preocupes Tsubasa-san, seguro si peleas, podrás conseguirlo. – Le animó la rubia, Tsubasa sonrió.
- Gracias Yuuki-chan, eres una gran amiga. – La abrazó, la rubia soltó una pequeña risa. En ese momento entró la profesora por lo cual las clases empezaron, Tsubasa se limitó a mirar por la ventana mientras se explicaba el tema, le era bastante aburrida esa clase por lo cual no le prestaba atención, entonces vio algo volar a gran velocidad, lo cual llamó su atención. - ¿Qué es eso?
- Arihara-san ¿podrías resolver este problema? – De repente le llamó la profesora a lo cual la castaña se puso tensa.
- Eh… esto… no lo sé… - Unas cuantas risas se hicieron escuchar.
- La próxima vez presta atención.
- Si… - Las clases continuaron hasta que terminó y llegó el receso, Nozaki le habló a la castaña.
- Tsubasa-san, vamos a almorzar con las demás.
- Iré luego Yuuki-chan, tengo algo qué hacer antes. – Sin decir nada más se fue del salón, dejando a la rubia confundida. Tsubasa corrió hacia las afueras donde vio aquel objeto caer, se le hizo algo raro ya que cayó con una gran velocidad lo cual no era nada común. Sus pasos la llevaron hacia la parte trasera de la escuela, ahí hubo una vez un campo de beisbol pero que estaba abandonado, empezó a buscar entre la hierba alta que estaba ahí. – Donde se encontrará…
Mientras más buscaba, menos posibilidades tenía de encontrar algo pero entonces lo vio, sintió algo duro que agarró, al verlo, esto no era nada más que una pelota de béisbol.
- ¿Qué hace una pelota aquí?
- Soy más que una simple pelota.
- ¿Eh? – Esa voz sonó de la nada, en ese momento la pelota empezó a flotar frente a la casta, unas pequeñas manos, patas y ojos le aparecieron.
- Me alegra encontrar a una humana aquí, pensé que estaría perdido siempre.
- ¡Wuuuuaaaah la pelota está hablando! – Expresó con miedo.
- No hay necesidad de que me tengas miedo, no te haré daño. – Exclamó la pelota, Tsubasa seguía sin creer que esta hablara, incluso pensó que estaba soñando. – Me llamo Catchy, vengo desde muy lejos, del espacio, provengo del planeta Beisbollite.
- ¿Eres un alíen?
- Creo que así los llaman aquí, podría decirse, el caso es que vengo desde muy lejos debido a una amenaza que pronto llegará a este planeta.
- ¿Qué amenaza?
- Una raza muy peligrosa, los Darcons, son una tribu extraterrestre que se han expandido por casi toda la galaxia, conquistando planetas y sometiendo a su gente, más que nada prohibiendo que practiquen deportes, sobre todo odian el béisbol.
- ¿Eh? ¿Por qué odiar el béisbol? A mí me encanta. – Reclamó la castaña.
- Por eso mi planeta cayó bajó su ataque, por suerte hice un esfuerzo y escapé, en busca de alguien que pueda pelear contra esta raza, una criatura de raza femenina que adore el béisbol más que nada, si logro encontrar a una, podrá ser compatible con el poder que traigo conmigo.
- Bueno… dije que me encanta, pero no estoy segura.
- ¿Me ayudarías? – La pelota hizo ojitos, de alguna forma Tsubasa no pudo rechazar tal mirada.
- No sé cuánto pueda ayudar, pero haré todo lo posible.
- Excelente. – Exclamó Catchy con una sonrisa. – toma este dispositivo, podrá ayudare a transferir el poder. – Le dio lo que era una pulsera con forma de una pelota de béisbol, Tsubasa lo revisó antes de ponérselo.
- Es algo lindo.
- Eso te ayudará a activar el poder, para hacerlo, tienes que decir "Baseball Power, actívate" mientras levantas el brazo, entonces empezará.
- No parece muy creíble.
- Lo sé, pero aseguro que funcionará, por suerte los Darcons no han llegado a este planeta aún… - En ese momento Catchy se quedó en silencio. – Esta señal… no puede ser, ya están aquí.
- ¿Eh? – En ese momento algo apareció en el cielo, una especie de platillo volador se situaba sobre la academia, Tsubasa no podía creerlo.
- Rápido, hay que pelear contra ellos, debes activar los poderes.
- E-Esta bien, yo, Arihara Tsubasa pelearé para proteger mi escuela. – Levantó su brazo con la pulsera. – Baseball Power, actívate.
Una secuencia empezó a ocurrir, todo el cuerpo de la castaña empezó a brillar y su uniforme desapareció, con su cuerpo cubierto por una luz mientras flotaba en el aire, entonces ropa empezó a aparecer, una blusa color rosada se situó, luego una falda con holanes, una gorra de béisbol y en su mano apareció un bate, la transformación había terminado.
- Aquí está, Magical Baseball Girl, Arihara Tsubasa. – Exclamó Catchy, la castaña se vio.
- ¿Esa secuencia era necesaria? – Preguntó.
- Es lo que normalmente ocurre pero no hay tiempo que perder, vamos rápido. – Ella asintió mientras iban en camino.
En Satogahama empezó a ocurrir algo, de repente criaturas parecidas a lagartos aterrizaron, todos los estudiantes estaban aterrados por el hecho y huían de ellos.
- ¡Jaja, eso asquerosos terrícolas, huyan de nosotros, los Darcons conquistaremos este planeta y prohibiremos todos los deportes! – Exclamó uno de ellos.
- Nuestro rey hizo bien en escoger este planeta para conquistar, tiene las condiciones perfectas para que nuestra raza pueda crecer, y estos terrícolas serán perfectos esclavos.
- ¡Noooo! – Uno de ellos sujetó a Nozaki la cual estaba muy asustada.
- Ey, atrapé a esta mujer terrícola.
- Interesante. – En eso los ojos de ese Darcon se situaron en los pechos de la rubia. – Parece ser una de esas terrícolas aptas para la incubación, quizás logremos sacarle provecho.
- Excelente amigo, deseo poder situar mis huevos en ella. – Empezaron a reír mientras Nozaki estaba totalmente aterrada, en ese momento algo voló hacia el Darcon que la tenía sujetada, era una piedra. – Eso dolió.
- Oigan, ustedes. – Voltearon a ver, encontrando a un chico de cabello negro, era Fudo. – Sueltenla si no quieren salir lastimados.
- ¿Qué le pasa a ese macho terrícola?
- Parece que busca pelea. – Uno de los Darcon sonrió amenazadoramente, sujetando su arma hacia él. – Si deseas pelear por esta mujer, ven con todo lo que tengas. – En ese momento el Darcon disparó, Fudo se movió a un lado para esquivar el disparo y cubrirse detrás de un árbol. – Estúpido terrícola, eres débil.
- No tanto como tú. – En ese momento Fudo corrió teniendo un tubo el cual fue a atacar al Darcon, este recibió el impacto en su mano por lo cual soltó a Nozaki. – Ahora, huye.
- ¡Saionji-kun, cuidado! –Nozaki señaló como llegó otro a golpearlo en el estómago, el pelinegro cayó al suelo ante la mirada de una aterrada Nozaki.
- No puedes con nosotros, somos una raza superior, solo les espera ser esclavizados. – Empezaron a reír, Fudo hizo todo lo posible para levantarse pero este le apuntó de cerca. – Ahora terrícola, muere.
Antes de que pudiera hacer algo, un proyectil golpeó al Darcon con fuerza, siendo mandado a volar, todos voltearon a ver quien fue el responsable, encontrando esa figura femenina.
- No dejaré que conquisten este planeta. – Declaró Tsubasa en ese uniforme, Fudo la vio con asombro.
- Esa chica…
- Bien hecho Baseball Girl, tu puedes. – Exclamó Catchy desde atrás, los Darcons empezaron a gruñir.
- Es ese del planeta Beisbollite, no puedo creer que escapara. – Exclamó uno de ellos.
- No importa, podemos acabar con esa mujer terrícola sin problemas.
- Adelante, ataca nuevamente. – Exclamó la pelota, Tsubasa asintió, en ese momento se puso en posición de batear y al hacerlo, proyectiles salieron impulsados del bate, dirigiéndose hacia los Darcons los cuales fueron golpeados.
- ¡Aaargh, que es este poder!
- Maldita pelota.
- Están débiles, ahora utiliza tu ataque final.
- Bien. – Un proyectil apareció en la mano de Tsubasa el cual empezó a brillar, extendió su pierna como si fuera a lanzarla. - ¡Ataque final, Mega Light Ball! – Lanzó la pelota de luz la cual voló a gran velocidad, atravesando a todos los Darcons.
- No… puede… ser… - En ese momento estos explotaron, siendo derrotados, la nave que estaba arriba voló lejos, huyendo, Tsubasa soltó un suspiro de alivio.
- Menos mal se fueron.
- Pero no es todo… seguro no se rendirán hasta conquistar este planeta, deberás pelear hasta que sean derrotados. – Expresó Catchy, la castaña asintió.
- Esto… gracias por salvarme. – Fudo se acercó en ese momento, Tsubasa se quedó paralizada, no podía creer que estuviera hablándole.
- B-Bueno… lo hice por salvarlos a todos jeje…
- Fuiste muy valiente… ¿podrías decirme quién eres?
- E-Esto… soy Magical Baseball Girl, guerrera de la justicia. – Respondió, Fudo se quedó un poco confundido al respecto pero sonrió.
- Ok Baseball Girl, lo tengo.
- Esto… debo irme, adiós. – Y se fue volando de ahí, Fudo solo la vio irse mientras sonreía levemente.
- Baseball Girl… parece ser una chica interesante…
Tsubasa regresó hasta el campo de beisbol, la transformación se terminó y volvió a su uniforme normal.
- No puedo creerlo… Saionji-san me habló, soy muy feliz. – Exclamó Tsubasa con una sonrisa.
- Esto… Tsubasa-chan, seguro ya sabes que la pelea no ha terminado, hay que hacer que los Darcons abandonen el planeta, seguro atacarán con más fuerza la próxima vez.
- Eso lo sé, no quiero que se apoderen de nuestro mundo, así que pelearé con todo, para que no prohíban los deportes.
- ¿Tsubasa-san? – En ese momento alguien llegó, era Nozaki, al ver que Catchy seguía flotando, la sujetó.
- Y-Yuuki-chan, e-esto… no es lo que crees, solamente estaba aquí jugando un poco.
- No hay necesidad de que mientras Tsubasa-san o, mejor dicho, Magical Baseball Girl. – Respondió, eso la puso nerviosa. – Supe quien eras en ese momento.
- Ya veo… lo siento Yuuki-chan ¿podrías guardar el secreto?
- No te preocupes, lo tengo. – Asintió la rubia.
- Así que al menos tengo otra aliada. – Catchy ya flotó, sorprendiendo a Nozaki. – Arihara Tsubasa, el viaje que te espera será muy peligroso y podrías morir, a pesar de ello ¿quieres continuar?
- Lo haré. – Declaró ella. – (Igual, quizás si sigo peleando, agarre confianza y me acerque más a Saionji-san, para que, algún día, pueda confesarle mis sentimientos…)
Eso marcó el inicio de la Magical Baseball Girl Arihara Tsubasa, enfrentando a los Darcons y siguiendo con su vida diaria de estudiante de preparatoria, muchas pruebas le esperan en el futuro.
"Fin"
- ¡Wuaaah! – Tsubasa despertó en ese momento, estaba en su cama. – Oh… solo fue un sueño… es cierto, jamás podría ser una chica mágica.
- ¿Ya despertaste? – Escuchó una voz a su lado, volteó a ver y se sorprendió de quera Fudo, no solo eso, él estaba desnudo.
- ¿Eh? - Entonces al notarlo, vio que ella igual estaba desnuda, se cubrió por la vergüenza. - ¿Q-Que está pasando aquí?
- Ey Tsubasa-chan ¿ya despertaste? – En ese momento entró Tomoe, ella igual estaba desnuda.
- ¡T-Tomocchi, no entres desnuda!
- ¿Por qué Tsubasa-chan? ¿No lo recuerdas? Ganamos el torneo de invierno.
- ¿Eh? ¿Ganamos?
- Así es, y para celebrar, todo el equipo y los chicos decidimos hacer una orgía de celebración. – En ese momento escucharon unos gemidos afuera. – Parece que están siguiendo, Shimazu-kun y Kurashiki-senpai llevan cinco horas sin detenerse.
- Ah… ah… - El rostro de Tsubasa estaba totalmente rojo, no podía creer que haya hecho eso, aún más con Fudo, en ese momento el pelinegro la sujetó.
- Que dices Arihara ¿hacemos otra ronda?
- Eh… esto… - Y no pudo decir más cuando terminó desmayándose, todo se volvió negro para ella.
- ¡Wuaaaah! – Tsubasa se levantó en ese momento, volteó a ver para encontrar que era su habitación, tenía puesta su pijama, soltó un suspiro de alivio. – Menos mal fue un sueño… claro, aún no ganamos el torneo de invierno.
- Tsubasa, ya es tarde, debes ir para tu partido ¿no? – Exclamó una de sus hermanas al otro lado de la puerta, Tsubasa entonces revisó el reloj, se le iba a hacer tarde.
- ¡Aaaah, por qué no me levantaste! – Y se apresuró a cambiarse, afuera, flotando justo encima de la casa, una pelota de béisbol estaba viendo.
- Una lástima… ella tenía potencial. – tachó su nombre de una lista. – Ahora sigue… Takeda Yomi, a ver si ella podrá ayudarme. – Y se fue volando de ahí a gran velocidad. Un destino que pudo haber caído en Tsubasa pero no se pudo hacer, de momento tenía otra meta en mente, iba a ir a ganar el partido con Kaio y lo haría.
El Redentor 777: Si que la pobre Nozaki sufrió, todas sienten los efectos de que el público esté en contra de ellas pero eso se arreglará, falta partido para rato después de todo.
Ninja Britten 11: Si que el público es fiero y lo que se está observando de las demás, es algo que ya se estará complementando en los próximos caps, si que haré algo de avance con otras parejas para que finalmente se confirmen.
Y bueno, esa fue la ova, una historia de mahou shoujo que no tendrá continuación ya que fue un sueño dentro de otro sueño jaja ¿o acaso no? de todos modos hay que seguir con el partido, el próximo cap seguiremos con este y se estará haciendo más emocionante, será el partido más largo que estaré narrando y ya pienso hacer que sean así la verdad así que vean lo qué sucederá, hasta el próximo cap. Saludos.
