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Especial ABC de nuestra Historia
Historia completada
24 de junio 2020
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W
Windsurf
Pov ASH
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Bien Ash… respira… eso… si… respira… y omite lo que ves… Respira y trata de no ver. Recuerda que lo hace a propósito, le gusta molestarte, está en su esencia, si no te molestara no sería Misty.
Además, ya te casaste con ella… ya no hay devolución.
Jajajajaja
Solo yo puedo ponerme a hacer chistes en este momento. Momento de mi –supuestamente- "romántica" luna de miel, donde pensé estar acurrucado todo el día en brazos de mi flamante esposa, mmm tal vez haciendo alguna que otra cosita que a ustedes no le interesa pero no… estoy aquí en la playa, debajo de una espantosa sombrilla rosada y amarilla viendo como mi amada esposa está practicando windsurf en el mar.
¡Sí! ¡No le fue suficiente con lo del kayak! ¡No le fue suficiente con intentar terminar conmigo solo porque tenía nervios! ¡No le fue suficiente ocultarme que iba a ser padre porque temía que saliera corriendo a un nuevo viaje pokémon! ¡No! ¡Ella nunca tiene suficiente! ¡A este paso agradeceré mucho si llego a los treinta con algo de pelo en la cabeza! ¡O si llego a los veinticinco sin marcapasos!
Ok… creo que ya estoy alucinando, pero es que en verdad.
¿Es que es necesario usar semejante bikini rojo que apenas tapa lo justo? ¿Es necesario tener que practicar ese deporte tan entretenido con tres meses de embarazo?
Sé que ella ama el agua como buena sirena, ok. Pero, ¿por qué no se puede quedar quieta? De verdad, cada día que pasa siento como si estuviera recibiendo todo el karma de golpe por lo que yo le he hecho pasar a ella cuando éramos niños.
El corazón me llega a la boca cada vez que la veo caer de la tabla… No… reitero lo de antes, si llego a los veintidós sin un marcapaso me doy por ganador.
A la quinta caída de la tabla, ya no aguanté más y me metí al mar a sacarla.
—¡Oye! —protestó cuando la tomé de la cintura y me la eche al hombro para sacarla del agua— ¿Qué haces? ¡Bájame!
—Sí, lo haré —respondí conteniendo mi rabia—. Cuando estemos en la habitación y sobre la cama.
—¡Ash! —me gritó pegándome en la espalda, por suerte ya estoy tan acostumbrado a sus gritos que mi tímpano ya no sufre. Dicho y hecho, le pedí a uno de los dependientes del hotel que subiera nuestras cosas y me la llevé sobre el hombro hasta que entramos al ascensor y se tranquilizó.
Cuando llegamos a la habitación, la dejé caer muy sutilmente sobre el colchón.
—¡Oh, no pensé que el matrimonio te pondría así! —escupió con su típico reincorporándose en la cama con sus codos apoyados en el colchón. Cerré los ojos para tratar de pensar que hacer, pero sentí el golpe seco de un almohadón en la cara… Ok… ¡Sensatez al carajo!
—Misty —me subí a la cama y enfrenté nuestros rostros—, ¿Cómo puede ser que se te ocurra hacer windsurf en un día tan ventoso, te olvidas que estás embarazada?
—No lo olvido —frunció su ceño— y se me antojaba.
—Misty —dije entre dientes juntando aún más nuestros rostros y coloqué mis puños en la cama, dejándola muy a mi merced… ¡que bella posición!
¡Ya Ash concéntrate!
—Mira querida esposa —retomé mi papel—, en tu vientre llevas un Ketchum, a mi hijo. Por ende, no es solo tu vida la que peligra cuando haces esas estupideces. ¿Lo entiendes? —no respondió, pero había un brillo raro en sus ojos que me tomó desprevenido—. ¿Misty?
—Ash… —me tomó de la ropa y me besó… ¡Uf! ¡Y que beso!—, me encantas… —volvió a besarme—, me encanta que me sermonees… es tan… excitante…
¿Excitante? Ok… mi mujer está loca y yo voy camino al mismo destino.
—No sé… —me soltó y se recostó sobre la cama—, esto de ser la retada se siente extraño, es como…
—¿Extraño? —pregunté alzando una ceja.
—Exacto —sonrió—, todo ha sido tan extraño que a veces es como si nuestros papeles se hubieran invertido desde el inicio…
—Eso pasó —le afirmé con una sonrisa, dejando que mis ojos vagaran por los relieves de mi señora esposa. Oh, porque el embarazo le ha dado unas curvas… que las montañas rusas se quedan cortas jajajajaja y sonreí aún más ladeado—. Y pues… —mi pelirroja alzó ambas cejas con maldad, ese brillo lujurioso de su mirada… —, ¿quieres que te siga regañándote?
—Oh, si es tan amable —se levantó apoyando los antebrazos en la cama—. Tengo que decir que ayer también hice windsurf cuando te quedaste dormido para reponerte de la noche —oh, se tiró el material pesado de golpe—, me comí la torta que pediste para los dos, mañana pienso volver a ser Windsurf y todos los días si vas a sermonearme…
—Oh querida Misty… —tomé su rostro con la mano derecha—, parece que tendré que ponerme muy firme contigo.
—¡Firme y duro! ¡Me gusta! —y con aquella declaración inocente de Misty, seguimos jugando de manera inocentona.
¡Pero eso a ustedes no les interesa!
Próxima letra: X de Xanadú
