Harry Potter pertenece a JK Rowling
Este fic participa en el minireto de abril para "La Copa de las Casas 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".
Personaje: Cedric Diggory
Malditas runas
—Todo esto es culpa de Malcolm. En cuanto regrese sufrirá las consecuencias —dijo Cedric Diggory, capitán del equipo de quidditch de Hufflepuff.
Todo comenzó cuando surgió un pequeño accidente al experimentar con runas. Su querido amigo Malcolm Preece hizo que cambiara de cuerpo ni más ni menos que con Oliver Wood.
Acordaron aturdir a Oliver mientras encontraban la forma de regresar todo a la normalidad. Sin embargo, Wood llevaba puesto su uniforme de quidditch. Eso quería decir que tenía práctica y, si no aparecía por ahí, tendrían muchos problemas, principalmente con los gemelos, ya que ellos siempre sabían dónde se encontraba cada persona en todo el castillo.
Iba camino al campo de entrenamiento cuando tropezó con Potter.
—Hola, Potter, ¿por qué tanta prisa? —preguntó curioso. Él nunca le vio sentido a llegar corriendo y que alguien se lastimara antes de entrenar.
Harry lo miró desconcertado.
—Ya es tarde y tú odias que lleguemos tarde. Además, tú ya deberías estar ahí, ¿no?
—Sí pero tuve algo que hacer antes y se me hizo un poco tarde —respondió tranquilamente.
Harry estaba muy confundido. En primer lugar, Oliver nunca le había hablado por su apellido y en segundo lugar, no tenía tanta prisa como debería ser, incluso parecía que disfrutaba del paisaje.
Al llegar a los vestidores, dos cabelleras pelirrojas fueron directas hacia él.
—¿Estás bien, Oliver? —preguntaron los gemelos al mismo tiempo.
—Yo creo que algo le pasó—dijo Harry
—¿A qué te refieres? —preguntó Angelina.
—Venía disfrutando del paisaje —respondió Harry.
—Yo creo que sigue pensando —indicó Fred.
—En esa absurda idea —terminó George.
—¿Cuál idea? —inquirió Harry.
—«Coge la snitch antes que el otro buscador y si es necesario muere en el intento, Harry, porque tenemos que ganar hoy» —repitió George.
Todos comenzaron a reír, excepto Cedric, quien no creía posible que Wood fuera tan extremista sin pensar en el bienestar de su equipo.
Cuando las risas terminaron, todos se le quedaron viendo raro, «¿acaso él debía reír por esa tontería?», se preguntaba.
Él no podría seguir ahí. Él no era Wood, no sabía mucho de su comportamiento, pero tampoco quería imitarlo. Se sentía mal, así que hizo lo primero que se le ocurrió.
—Lo siento, chicos, no me encuentro muy bien —dijo agarrándose el estómago—. Por hoy se suspende el entrenamiento.
Sin dar tiempo a responder a los demás, salió corriendo de ahí. Tenía a un amigo a quien torturar y mucho en qué pensar. Solo esperaba que las cosas se solucionaran muy pronto, porque no volvería a hacerse pasar por Wood; eso era definitivo.
Mientras tanto, Malcolm trataba de solucionar el problema. Sin embargo, las runas se activaron justo cuando Cedric entraba al aula.
Una luz cubrió todo y el cambio volvió a suceder. No obstante, nada salió como esperaban.
—¡Malditas runas! —gritó Cedric desde el cuerpo de Malcolm.
NA: Espero que les agrade esta pequeña historia. Y muchas gracias a Miss Lefroy Fraser por ser mi beta oficial de la copa de las casas.
