Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. Esta historia está hecha para entretener y no otros fines.
Espero que Ely, Kyoky y VaMkHt puedan disculparme, los comentarios perdidos en el limbo los respondí el domingo o lunes. Pero por tanta cosa que tengo en la cabeza no actualicé hasta ayer en la madrugada que me percaté de ese detalle. Lo lamento chicas, de verdad, espero puedan disculparme.
XXVII.
Al fin llegamos a casa luego de que Seiya me tuviera buscando por los centros comerciales una estúpida marca de trajes, esta cochinada vale más que mi hermoso PS5 y quiero aclararles que solamente gasto millonadas en autos y… Creo que solamente en autos, pero hoy tuve que gastar una buena cantidad de dinero en ropa que solamente me pondré una vez ¿no es de mal gusto? Comprar algo que simplemente usarás una vez en tu vida, ni siquiera la comida tiene un propósito tan miserable como el de este traje. Miren que la comida es algo que necesitamos en nuestras vidas y si tuviera otro tipo de hobby, seguramente gastaría mucho en ellos, pero no es el caso.
Mi amigo está completamente feliz, me ha hecho meterme a bañar mientras él escoge una camisa adecuada. ¡Qué tontería! El traje es oscuro ¿por qué se malgasta la cabeza si sabemos que escogerá una blanca? Esto hace que pierda más la cabeza, realmente desea vestirme como un mono cilindrero, yo no soy de usar trajes y Seiya continúa diciendo cosas mientras yo comienzo a lavar mi cabello. Como pueden notar, no le estoy prestando atención a lo que me grita y les juro que es porque estoy de mal humor. Por su culpa perdí una hora y aún debo pasar por la madre de Michiru.
Ahora lavo mi cuerpo con el jabón líquido que más me agrada usar en la ducha, no hay nada tan relajante como masajear tu cuerpo mientras estás lavándolo. Ya estoy ansiosa por comer algo, no he hecho mi colación del día por culpa de mi amigo, de nuevo recuerdo la maldita odisea que acabo de pasar por culpa de Seiya. Saben, estoy segura de que la señora no está interesada en lo que me pondré, un simple blazer era suficiente, pero mi amado amigo dice que la mujer odiaría verme de esa manera. Es hora de enjuagar todo y salir para prepararme para la cita que tengo con la madre de mi novia, oh no…
—Y todavía falta que le cuente a Michiru que saldré con su madre a cenar, creo que este día es uno de los complicados— me digo frente al espejo.
—Haruka— grita Seiya.
—Sí.
—He dejado tu camisa en la cama, te verás bien de negro, es sobrio y creo que es lo que esa mujer necesita para aceptarte.
—Seiya, ¿realmente crees que no es posible llevar un blazer y jeans?
—¡No!
Qué grito acaba de dar, incluso hubo un eco en mi baño. Parece que Seiya no cree que mi forma de vestir sea la oportuna para este evento y realmente deseo que las cosas funcionen en la reunión que tendré con la madre de Michiru. Creo que mi mejor amigo abandonó mi habitación y salgo a ponerme la ropa. Comienzo a secar bien mi cuerpo, no puedo quedar con olor a humedad… Comienzo a untar la crema humectante en todo mi cuerpo, me pongo la ropa interior y luego tomo las calcetas. Sigo con el estúpido pantalón que para mi sorpresa es demasiado suave, no me incomoda y tampoco es tan caliente como esperaba.
La cosa no va tan mal en este momento y comienzo a rociarme loción para tener un aroma encantador. La madre de Michiru quedará encantada con mi agradable olor, si no me acepta por mi embriagadora loción, no sé cómo le haré para ganarme su cariño. Ahora tomo la camisa negra y me la pongo, Seiya no se equivocaba al decir que mi apariencia es sobria. Me fajo, luego comienzo a enroscarme el cinturón que estaba en mi cama.
—Seiya— ahora soy yo quien grita.
—¿Te pongo la corbata?
—Por favor.
Y sin ninguna demora aparece Seiya por la puerta, comienza a regañarme y dice que ya estoy demasiado grande para no saber hacer el nudo de una corbata. No lo sé hacer porque no me visto de esa manera y la verdad algunas veces siento que me ahorca, ¿se han puesto una corbata? Es lo peor para la circulación. Pero Seiya sigue con el sermón de que debo de ser un adulto que sabe hacer nudos de corbata.
—Los gemelos— dice.
—¿Qué?
—Que te pongas los gemelos.
—¿Y eso es…?
—Mierda Haruka, las mancuernillas que dejé en tu buró— regaña.
—¿Y por qué no me lo dices en cristiano? Dices gemelos y pienso en niños pequeños que debo colgarme en algún tipo de ritual de magia negra o algo.
—Deja de ser una tonta y ponte las mancuernillas.
Lo miro con molestia, estas cosas son una tontería ¿para qué sirven las famosas mancuernillas? Ya me cerré el puño con los botones que tiene…
—Tu camisa las necesita animal, es de doble ojal y son un accesorio que le aporta a tu apariencia elegancia, porte y distinción. Además, aclaramos que para ti la reunión con la madre de Michiru es importante y no es cualquier tontería— continua y luego me acerca un chaleco —. Es una señal de respeto Haruka, esa mujer será tu futura suegra, es mejor que le hagas entender que es importante en tu vida… Ahora ponte el saco.
—Parezco un mono de oficina— hago una mueca la verme frente el espejo.
—¡Deja de decir estupideces! Ya es hora de que…
Salvada por la campana, mi celular comienza a vibrar y corro a él. ¿Setsuna? Es raro que ella me llame, ni siquiera hemos hablado mucho desde hace un tiempo. Creí que estaba molesta conmigo, pero me parece que su enfado se fue al olvido ¿o era yo la molesta? La verdad es que no lo recuerdo, han pasado tantas cosas desde que me enamoré que realmente los momentos negativos se esfuman de mi cabeza. Naaa, lo mejor es tomar la llamada.
—Hola Haruka, es Setsuna.
—Ey Set— digo feliz.
—Hola Haruka, es Setsuna.
—Hola Set— ¿qué ocurre? Setsuna se escucha rara y entonces me doy cuenta de la situación —. Parece que te estás divirtiendo— le digo mientras tomo mi billetera y las llaves tanto del auto como de mi casa.
—Haruka, ¿alguna vez te dije que nunca he vomitado?
—Lo siento Set, en este momento estoy por… Espera ¿nunca has vomitado? Wow.
—Mira casi nunca digo estas cosas, pero eres una gran mujer y deberías poder tener lo que deseas, de hecho, deberías ser más rica.
—Set— me rio por las cosas que dice —. Eso realmente es lindo y muy tierno, pero en este momento no puedo hablar, debo salir pues tengo una especie de cita.
—No hagas eso Haruka, arrugarás el saco— me regaña Seiya.
—Sabes, estoy en desacuerdo con Seiya. No te disfraces para una cita, sé tú y toma las cosas con calma Haruka, toma las cosas con calmaaaaaaaaaa, con calmaaaaaaaaa, con calmaaaaaaaaa.
—Nos vemos Set— termino la llamada.
Me apresuro a correr a mi Ferrari, no hay auto más veloz en mi garaje que ese y también tiene que ver un poco mis ganas de impresionar a la madre de Michiru. Seiya sigue diciendo cual es la mejor manera de sentarme para no arrugar tanto mi ropa. ¡Dios! Necesito que mi amigo se quede en silencio, le digo que puedo dejarlo cerca de su casa, pero que se apresure porque necesito ir por la madre de mi novia.
—¿Luego de eso le dirás que vas a cenar con su madre?
—Así es, en cuanto pase por su madre… No, mejor cuando llegue al restaurante le enviaré mensaje para decirle que hablaré con su mamá para pedir su mano.
—Debes de pasar por unas flores para su madre, ya enamoraste a la chica, has lo mismo con su madre.
—No, eso se puede malinterpretar.
—Sabes de flores, ve y consigue unas que digan "gracias por aceptarme" o "gracias por ser buena persona", qué se yo.
—Pensaré en algo en el camino.
—No vas a comprar nada ¿cierto?
—No lo creo— lo miro con molestia.
Estamos en el auto, necesito tranquilizarme y pongo en el GPS la dirección de la madre de Michiru, no es lejos, pero necesito llegar lo antes posible sabiendo que no hay ningún embotellamiento cerca de su casa. No puedo y no debo perder la reservación que hice por nada del mundo…
—"Llamada de señorita"— ¿de nuevo? ¿qué le pasa a Set?
—Hola de nuevo Setsuna— respondo.
Hey, it's me again
Plain to see again
Please can I see you every day
Me canta Setsuna desde el otro lado, Seiya que está a mi lado simplemente me mira divertido. Yo no puedo dejar de sonreír al confirmar que Setsuna está completamente borracha, podemos escuchar a la gente en un bar y la canción de fondo.
—Amo a todos en este bar— grita.
—Nosotros te amamos a ti Setsuna borracha— responde un chico, su voz me resulta un poco familiar.
I'm a fool again
Mientras que ella continúa cantando, Seiya y yo luchamos por no reírnos pues respetamos mucho a Setsuna. No sería nada lindo hacerle creer que nos burlamos de ella, sin importar que esté ebria ella merece mi total y absoluto respeto
I fell in love with yo…
Pero el ruido de algo caer del otro lado hace que la llamada se corte y ahora no fue por mi culpa. Pero Setsuna se está divirtiendo, creo que lo más justo es llamarle de vuelta para que la persona que esté con ella conteste y le pueda decir que me llame cuando sea necesario regresarla a su casa. No confío en otra persona para hacer eso, además todavía debo de llamarle por teléfono a Michiru y comentarle de que estoy cenando con su madre… Demonios, soy una mujer muerta en este instante, ni siquiera le comenté a Michiru sobre esta decisión, definitivamente soy la peor novia del mundo.
—Yo puedo ir por Setsuna para que no descuides tu cita.
—¿Lo harías?
—Claro, que te pasen su dirección y yo iré por Setsuna. Esta es tu oportunidad para ganarte el cariño de la madre de tu futura esposa, no puedo dejar que algo lo arruine y los siento por Set, pero escogió el peor momento para ponerse ebria ¿no crees?
—Pues… Un poco.
—Yo iré por ella, no te preocupes Haruka.
—Gracias amigo— le sonrío.
Creo que no puedo negar que él es mi mejor amigo, si no fuera por Seiya no habría concretado mis ideas, incluso las que parecían más locas. Obviamente le debo a los Tsukino el estar bien alimentada y tener techo y cobijo, ellos me recibieron en su casa cuando mis padres murieron. No es que fuese una niña pequeña, pero en ese tiempo no tenía donde quedarme, la casa en la que había pasado parte de mi vida tuvo que ser vendida para poder pagar algunas deudas que ellos adquirieron por su fundación. Ya se los había dicho, mis padres muchas veces daban de más y no recibían nada a cambio. El poco agradecimiento que tenían era de gente muy pobre, ellos les ayudaban a barrer o a pintar cada que se necesitaba gente para hacer algún servicio comunitario y no aceptaban el pago que mis padres les ofrecían.
Debo confesar que me daba pena que muchas de esas personas le dijeran a mi padre que siendo médico no ganara mejor. ¿Cómo era posible que ni mi padre se diera cuenta de ese detalle? Pero él siempre respondía lo mismo, "ser médico significa ayudar a quien lo necesite, no hacerse rico".
—¿En qué piensas?
—Mi papá tenía razón Seiya, lo que realmente enriquece a las personas es ayudar a quien lo necesita. Yo estaba muy equivocada al creer que lo que era indispensable para el hombre era exclusivamente lo monetario, que tu posición económica te ganaba respeto de las personas. Pero no lo es todo, digo, sin mi dinero no podría haber construido "Regala una sonrisa", sin embargo, no lo es todo… Ahora entiendo más a mis padres y al señor Kenji, el mejor pago es ver a las personas que no tienen las mismas oportunidades que nosotros sonreír.
—Cosa que no podría realizarse sin el señor Tsukino y bombón. No es curioso que un ingeniero civil sea padre de una arquitecta. Creo que esperaba que uno de sus hijos siguiera sus pasos, pero lo más cercano fue Usagi.
—¿Qué proyecto tienen en este momento?
—No tengo idea— no hay alguna mentira en lo que responde.
—Michi me ha aconsejado que esté al pendiente de la fundación, ¿crees que sea necesario que lo haga?
—Puedes hacerlo si lo deseas, pero a mí ni me veas para que esté al pendiente. No quiero más tareas, ya tengo suficiente con los deberes de Ouroboros.
—¿Contrato a alguien?
—Sería una solución, pero debe de ser alguien de confianza y en este instante no conocemos a alguna persona que pueda hacerlo.
—Cierto, habría que investigar.
—Sí— me dice Seiya —. Puedes dejarme en esta esquina, caminaré lo que resta.
—Pero puedo dejarte en la entrada de la estación.
—¿Y hacer que te desvíes? No, además me dejarás a mitad de la calle. Ve por tu suegra y no olvides enviarme la dirección donde se encuentra Setsuna y la de su casa.
—De acuerdo, gracias por tu apoyo amigo.
—Tú harías lo mismo por mi torpe— me dice jugando.
—Lo sé, soy mejor persona que tú.
—Sueñas Tenoh— dice antes de bajar de mi auto.
Es hora de ir por la madre de Michiru, cosa que me genera más estrés del que debería. ¿Podría decirle a Michiru que apenas voy por su madre? No, qué es lo que pienso; seguramente me matará cuando escuché las palabras de "cenaré con tu madre" y luego me gritará antes de que termine de pronunciar el "voy por ella a su casa". Mejor no me arriesgo con ese tipo de acción, que me mate, pero le mentiré respecto a ir por su madre, le diré que ya llegamos al lugar. Sí, será mejor decir eso, al final ya no habrá nada que pueda hacer al respecto y se molestará, pero no podrá intervenir. Además, me da ventaja en pensar una solución creativa y adecuada al conflicto que acabo de generar.
Sigo con ruta a la casa de la señora Esmeralda, me da pavor pensar en que Michiru y su madre tienen el mismo carácter porque quiere decir que voy a repetir la cita con Michiru ¿no? Todavía recuerdo las cosas que me hizo realizar, incluso quiero acariciar mi cabeza pues el dolor del golpe con su tarro sigue fresco. Siento como mis ojos comienzan a mirar el techo de mi auto, recordé sus palabras "agente inmobiliario tienes la cabeza dura".
—Y pensar que me enamoré de la hermosa sonrisa que me regalaste.
¡Ya! Debo de ser valiente o nunca le diré a Michiru sobre mi cena con su madre y no es la mejor opción. Dijimos que nuestra relación debe de basarse en la confianza, la haré pensar lo contrario si no le comento esto. Con esas razones en mente y por el amor que le tengo a mi sirena, le digo a mi celular que comience a llamarla… Qué miedo tengo.
Primer tono, mi corazón se acelera. Segundo tono, mis manos se aferran al volante. Tercer tono, carraspeo mi garganta. Cuarto tono, mis manos comienzan a sudar. Quinto tono, creo que ella no me responderá pues al siguiente me enviará al buzón y tendré que dejarle el recado allí; no será mi culpa. Sexto tono…
—Agente inmobiliario— oh no, mi corazón se detiene.
—Michi— que falsa me escuché — ¿cómo estás?
—Bien, pero creo que tú sientes algo de nerviosismo— genial lo ha percibido.
—No— de nuevo me escucho falsa.
—Voy por otra ronda— escucho al fondo.
—No hagas ruido, hablo con el amor de mi vida— responde Michi, demonios está bebiendo.
—¿Con quién saliste? ¿Michi cuantas cervezas llevas?
—Eh… Pocas… Y no cambies el tema agente inmobiliario— esas pocas son unas 10 —. ¿Estabas algo nervios… hip?
—Incluso tienes hipo Michiru, eso quiere decir que pronto vas a tener antojos raros. Esos que solo te dan cuando ya llevas medio cartón de cerveza.
—No cambies el tema, ni lo pienses.
—Bien.
—¿Qué deseas decirme? Por algo estás con el alma pendiendo de un hilo.
Sonrío, sé que lo hago pues siento como mis mejillas comienzan a estirarse. Parece que los dioses están de mi lado y puedo aprovecharme del estado de Michi, está de buenas y algo ebria, así que seguramente se le olvidará lo que deba decirle hoy. No le mentiré, simplemente estoy encontrando una laguna en nuestro contrato. Si me reclama le diré que prometió beber menos y entonces estamos en las mismas condiciones, no podemos reclamar nada.
—Tu madre me fue a buscar a mi trabajo y vamos a cenar, ella acaba de adelantarse al restaurante.
—¡Qué! — ups, les juro que parece que acaba de bajarse la borrachera.
—Sí… Le dije que deseo hablar con ella sobre lo que siento por ti.
—No Haruka, no te atrevas a hablar con ella sin mí.
—Sirena ya no tengo escapatoria, vamos a cenar en Ise Sueyoshi. Ya hice la reservación que tu madre me pidió y no puedo quedar mal con ella.
—Le hubieras dado largas, ¿por qué aceptaste? —ya no tengo dudas, Michiru ya no está borracha por culpa del susto que acabo de darle.
—Porque quiero casarme contigo y necesito que ella me vea como alguien digna de ti.
—Mi vida, quien debe ser digna de ti soy yo, no tú de mí…
—Lo lamento sirena, debo ir con tu madre pues no quiero que espere tanto tiempo por mí. No deseo que piense que soy una completa lepera con ella.
—¿Dijiste Ise Sueyoshi?
—Sí.
—De acuerdo.
—Puedo pasar por ti en cuanto termine de charlar con tu madre, ¿qué te parece?
—Perfecto.
De esta manera terminamos nuestra plática y yo al fin salgo de mi auto para tocar la puerta de la casa de su madre. Creo que estoy más nerviosa ahora que cuando llamé a Michiru hace unos segundos, demonios que cobarde me estoy haciendo ¿o acaso esto es lo que significa estar enamorada de verdad? En verdad deseo impresionar a su madre, le seguí a Seiya la corriente de vestirme bien. Intentaba estar molesta con él, pero realmente era la forma en la que estaba ocultando el miedo que siento en esta pequeña fracción de tiempo.
—Hagamos esto— estiro el brazo y toco el timbre.
Diablos las flores, no eso será demasiado y la señora podrá pensar que estoy desesperada por caerle bien. Puede ser peor darle un ramo de flores que no hacerlo, con el tiempo podré ser atenta con ella. También puede que sienta que intento impresionarla con mi dinero, cosa que será peor para mí pues resultaré ser una persona pedante e interesada. Esa no es la imagen que deseo dar.
—Buenas noches señor Tenoh.
—Buenas noches, ¿está lista para la cena?
—No sabe cuánto esperaba hablar con usted.
La señora no dice más y pasa de largo, es raro decir que la esperaba con un vestido como el que fue a presentarse a mi empresa. Pero la mujer realmente está vestida para la ocasión, la falda que usa cubre más de lo que lo hacía su vestido en la tarde. Ella también optó en utilizar una falda color negro y de tiro alto, pero que se ajusta bien a su anatomía. Rayos, la mujer tiene un cuerpo espectacular, es fácil que alguien pierda la cabeza por una mujer como ella. ¿Cómo es posible que el padre de Michiru la abandonara? Es guapa y no dudo que fuera por una cuestión física, pero tampoco es que tenga mal humor. Si Michiru tiene su carácter, puedo decir que seguramente era algo complicada; al mismo tiempo, debe tener sus buenos momentos ¿no? Si no, ¿por qué se casó con ella y tuvo una hija?
En fin, dejemos el tema del padre de Michiru de lado y seguiré describiendo un poco la vestimenta de la madre de mi novia. Su falda está a una mano por debajo de su rodilla, sus zapatos tienen un tacón algo alto y son color negro. Pero ella prefirió una blusa blanca sin mangas que tiene un escote discreto, la comprendo, hace mucho calor para venir uniformada como yo. Su cartera es larga pero discreta y sí, también es negra.
—Permítame— digo mientras le abro la puerta de mi auto.
—Muchas gracias.
Es hora de que lleguemos al punto en el que hablaremos sobre mi futuro con Michiru. La señora Kaioh no ha dicho nada desde que comencé a manejar, estudia detenidamente mi Ferrari. Creo que se hace una idea de mis gustos y mis gastos, se nota que no estoy dando la mejor impresión. Puedo asegurarles que ha hecho una mueca de desagrado, incluso acaba de tomar con fuerza su cartera.
—¿Le gustan mucho los autos señor Tenoh?
—Sí — digo con algo de miedo —. Son mi pasión, de niño quería ser corredor de autos. Pero a mi padre no le agradaba mucho la idea, dijo que era una pérdida de tiempo y que lo mejor era estudiar una carrera.
—Que hombre tan sabio— mira por la ventana.
Eso fue todo, no hubo nada más… No debo de perder la confianza en mí, si ella vuelve a percibir ese miedo en mi voz, perderé su atención para siempre. Cuento los segundos para llegar al lugar y cenar con la madre de Michiru.
A lo lejos puedo admirar el edificio en el que se encuentra el restaurante, trago saliva y sé que la madre de Michi me ha escuchado. Hay que estacionar el auto, pero la madre de Michi me dice que se adelantará para asegurarse de que no nos quiten la reservación. Agradezco con un movimiento de mi cabeza, me está dando la oportunidad de tranquilizarme. No tardo mucho en encontrar un lugar, salgo del auto y me acomodo el traje como Seiya me enseñó.
—Hubiera traído un pañuelo para secar el sudor de mis manos.
¡Qué remedio! Debo de correr para no dejar sola a la madre de mi amada. ¿Qué le diré a la señora Kaioh? Lo mejor es ser sincera sobre mis sentimientos, debo de saciar sus dudas y contestar con confianza a sus preguntas. Sí, eso haré.
—Creí que se tardaría mucho señor Tenoh, ya están esperándonos para llevarnos a nuestro lugar.
—Sí.
Ella vuelve a mirarme con algo de cautela, me están examinando y no sé cómo actuar. Esto no es como con la cita que tuve con Michiru. Me siento como con Makoto, de hecho, es eso, la señora me pone igual de inquieta que Kino. Mi sirena siempre me ha dicho que piensa que su madre no la ama, pero con su actitud, me doy cuenta de que no es así. La protege mucho, pero ella no se ha dado cuenta y seguramente hubiera enloquecido al saber que alguno se esos tipos quiso intentar algo más allá de lo profesional.
El mesero nos indica el lugar en la barra que nos corresponde, incluso tiene la atención de jalar la silla de la señora Kaioh. Agradece el gesto y nos da la carta, ambas nos ponemos a leerla, creo que ella ya sabe lo que pedirá. Pero el chico nos recomienda que comamos el sushi tradicional, claro, quiere que gaste mucho. La madre de Michiru acepta la propuesta y yo le digo que nos de dos órdenes.
—Señor Tenoh, no crea que soy una mujer que se anda por las ramas. Yo soy muy directa y necesito decirle que no creo que sea el indicado para mi hija.
—No lo entiendo, no me ha permitido ni hablar o conocerme.
—¿Qué más necesito saber de usted?
—Sigo sin entender, ¿qué cree saber de mí?
—Conozco a los de su calaña, les encanta pasearse en sus autos de lujo para impresionar a las mujeres. Los peores son los que tienen autos rojos y del modelo SZ de Alfa Romeo, y lo peor es cuando son huérfanos. Ustedes no saben lo que es el valor de una familia, simplemente piensan que el dinero les da todo en la vida. ¿Sabe por qué le pedí que vinieramos a este lugar? — mi mandíbula quiere caer al piso.
—No.
—Porque a los hombres con dinero les encanta llevar a las mujeres a los mejores lugares de sushi. Nada como uno tradicional, donde los platillos valen más que la ropa que usa su invitada. Así demuestran su poder señor Tenoh.
—Señora creo que…
—¿Tiene hermanos?
—No.
—Un huérfano que fue hijo único y con dinero simplemente pierde la visión de lo que realmente importa. Pueden decir que están muy enamorados de la chica, pero cuando las cosas se hacen reales, cuando sienten que la responsabilidad de su relación le llega al cuello, salen despavoridos. Eso es lo que una persona como usted le hará a mi hija, no sabe el daño que le causará y todo porque va a escapar.
—No escaparía de mis responsabilidades con Michiru, nunca la dejaría sola.
La mujer ahoga la carcajada que iba a soltar, simplemente me sonríe con burla y lleva sus ojos a la barra. Sé que está hablando del padre de Michiru y ahora lo entiendo todo, ese tipo es huérfano como yo, además de que es rico. Ella le abrió su corazón, pero él simplemente la lastimó más que otra persona.
—No haga promesas que no cumplirá, puedo ver en sus ojos la verdad. Usted viene escapando de algo, de una responsabilidad y eso me dice que usted escapará de las que pueda tener con mi hija. Conozco esa mirada, porque es la misma que me dio él… He intentado alejar a Michiru de hombres que puedan lastimarla, pero hice que deseara estar cerca de ellos. Cada uno de sus novios la usaba para algo diferente, dinero, diversión, sexo… Pero el más peligroso de todos ellos es usted, tiene toda la pinta de su padre, un amante de la velocidad. Seguramente tiene alguna moto en su poder ¿no?
—Pues… Sí, algunas veces salgo en ella, pero no la uso tanto.
—Taiki es el hombre perfecto para Michiru, un hombre que a pesar de ser hijo único comprende el valor de la familia. Sé que su padre está molesto con él por alguna extraña razón, pero ese muchacho no ha dejado de estar al pendiente de sus padres. Es responsable, es educado y es todo un caballero; en pocas palabras es el hombre perfecto señor Tenoh. Si realmente ama a mi hija, ¿por qué no la deja ser feliz con Taiki? — al fin nos ponen la comida en la barra.
—Porque no me lo perdonaría señora Kaioh. Tiene razón al decir que vengo escapando de algo y esa es la responsabilidad que mis padres dejaron para mí— hago una pausa porque me siento incómoda, así atraigo su atención —. Mis padres no eran ricos, pero tenían el sueño de ayudar a las personas, con lo poco que tenían hicieron una fundación, pero yo era demasiado flojo y estaba celoso. Desde mi punto de vista, mis padres amaban más a las personas de la fundación que a mí, les dedicaban más tiempo… Mientras que yo me la pasaba en casa de sus amigos, si no fuera por el señor Kenji y la señora Ikuko habría muerto de hambre… Al crecer esa forma de pensar no cambió, seguía celosa de la maldita fundación y cuando mi padre me inscribió a clases de regularización para mi examen a la universidad de Tokio para estudiar medicina y atender a las personas de ella. ¡Dios odie más esa estúpida bodega! De hecho, el día que ellos fallecieron veníamos discutiendo sobre mi decisión de dejar la universidad, mi padre me llamó vago y mi madre le pedía no ser tan duro a pesar de que estaba molesta conmigo. Me pidieron ayudarlos a pintar casas, de nuevo la maldita fundación hacía acto de presencia, necesitaba escapar. Le resultará curioso saber que esa noche íbamos en el tren con dirección a Roppongi, me fui a revisar los mensajes de mis amigos. Necesitaba decirles que no saldría con ellos y todo por culpa de la fundación de mis padres y una chica pensó que le tomaba una foto. Me pidió bajar en la siguiente estación que era Azabu, pensaba que me estaba ayudando y no… Yo bajé y les dije a mis padres los alcanzaría en la bodega a la que llamaban fundación, pero era mentira y vi el tren salir de la estación… Luego escuché la explosión.
—Lo lamento mucho— toma mi mano izquierda.
—Cuando me hice rico, pensé que eso me ayudaría a lavar mis culpas. Hice que construyeran la fundación y la registré, pero nunca me he hecho cargo de ella. Dejo que el amigo de mis padres lo haga, pero honestamente es mi responsabilidad… Es sólo qué…
—Sigues molesto con ella, le echas la culpa de que tus padres iban camino a atenderla y por eso no bajaron contigo. Estás molesto porque sobreviviste y no pudiste arreglar las cosas con ellos.
—Me hice una persona solitaria y un buen día conocí a Michiru.
—Ella también sobrevivió a ese horrible accidente ¿lo sabes?
—Sí, habíamos terminado y un amigo que trabaja para la imprenta de la revista de Taiki me comentó de la entrevista que le dio. Me hizo el favor de dejarme leer el borrador final y quedé en shock, antes de eso ya amaba a su hija. Pero fue más grande saber que el destino nos juntaba después de tanto tiempo.
—¿No crees que es por la nostalgia?
—Sería muy cobarde de mi parte amarla porque sobrevivimos a ese accidente, la verdad es que la primera vez que salí con Michi me llevó al bar de Owen.
—Entonces ya la conoces borracha— dice con pena.
—Me reventó un tarro en la cabeza, pero a pesar de que me molesté por eso su sonrisa hizo que de alguna extraña manera ese sentimiento se disipó. No sé como ocurrió, pero me enamoré de Michiru y supe que no podía dejarla sola, ya no. De verdad la amo, lo sé porque me hace querer ser mejor cada día, me da paz y los fantasmas de mi culpa no me atormentan. Hace poco me dijo que debía dejar de correr de mis responsabilidades y no creo estar más de acuerdo con ella. Sé que no soy tan responsable como Taiki señora Kaioh, pero le aseguro que ni él podría amar tanto a su hija como yo lo hago— la mujer me sonríe —. Sé que parece trillado, pero haré todo lo que esté a mi alcance para que Michiru sea feliz.
—¿Cómo lo harás?
—Con momentos, no importa si son grandes o pequeños… Simplemente lo haré, todos los días, y si le soy honesto no sabré con certeza en qué detalles lo haré, porque lo sabre en ese instante. Aunque parezcan cosas sin sentido, así es el amor.
—O la locura. Mi hija es una alcohólica muchacho, ¿realmente crees que podrás soportar todo lo que eso conlleva?
—Ella está intentando cambiar.
—Lleva intentado eso hace años, estás loco si crees que el amor la hará cambiar. No te crees ilusiones tontas y mejor deja de pensar que el amor lo puede todo, en la vida real, ese no es el caso. Las cosas comienzan y terminan, esa es la ley de la vida, todo es un ciclo.
—¿Por qué el alcoholismo no puede ser un ciclo de muchos?
—Michiru necesita tocar fondo.
—Michiru se ama, comienza a tomar conciencia de que dejar de tomar no debe de ser por mí o usted, sino por ella misma. Por su salud y bienestar.
—Creer en su palabra sobre dejar el alcohol es una locura. Debes alejarte de ella por tu bien.
—No.
—Entonces realmente estás loco.
—Eso quiere decir que mi concepto de amor es similar al que usted tiene de locura. Estoy enamorado de ella señora, eso significa estar preocupado por ella y querer que tenga lo mejor. No hablo de cosas materiales sino de que sienta lo mucho que la amamos, y si por eso estoy loco… Puede llamarme desquiciado, porque no importa nada yo no dejaré de amar a Michiru. No renunciaré a Michiru y no voy a seguir el consejo de usted o de mi amiga para alejarme de ella, porque hacerlo significa que esto que siento no es amor y que soy un desgraciado. Estoy hablando con usted porque quiero que le quede claro que voy a luchar por su hija, contra viento y marea. Si sintiera que renunciaré a ella hoy o en un futuro, no pelearía tanto en decirle que me quiero casar con ella y espero que me acepte.
Me levanto de mi silla y hago una reverencia, la señora Kaioh suelta los palillos que tienen el sushi que iba a comer.
—Por favor señora Kaioh, deje que me case con Michiru. Seré el esposo que se merece, no menos, acépteme.
—Hijo siéntate— está nerviosa.
—Por favor— sigo inclinada.
—Llamas la atención de todos, vamos, toma asiento.
—Señora Kaioh, le ruego que me deje casar con su hija.
—Haruka— escucho a Michiru.
No dejo de hacer la reverencia, mis brazos están a los costados de mi cuerpo, escucho los pasos de alguien. Seguramente es Michiru, sí, debe ser ella porque me jalan del brazo, pero yo me quedo quieta como una estatua.
—Salgamos de este lugar.
—No han pagado— dice el chef.
—Les dejo a mi madre en garantía.
—No dejará a la señora en garantía. ¿Qué clase de lugar piensa que es mi restaurante?
—Haruka, salgamos.
—¿Tú lo amas de verdad? — escucho a la señora Kaioh.
—Sí, ya te dije que me siento feliz a su lado y no debo ser alguien que no soy. No hay mascaras entre nosotros, no quiero volver a tener que actuar frente a otra persona y ya no me siento vacía conmigo madre.
Ahora escucho que la mujer se levanta de su asiento y pone su cálida mano en mi mejilla. Ese gesto me recuerda al tacto de mi madre, lo extrañaba mucho, extrañaba este sentimiento de amor materno.
—Deja ya la reverencia — obedezco —. Más te vale no lastimar a mi mochi o te juro que te corto tus partes masculinas.
—Madre.
—Michiru ¿bebiste?
—Los espero en el auto— dice intentando escapar.
—No sabes dónde dejó el auto mi hijo y nos vas a esperar en él. Ven señorita, debemos hablar sobre el tema, no intentes dejarme con la palabra en la boca… ¿Me escuchas Michiru?
—Sí, sí— la veo caminar a la salida.
—Te he dicho que me esperes niña.
—Señor…
—No es necesario que me felicite— sonrío.
—En realidad quiero que pague la cuenta.
—Claro.
¿Qué más puedo decir? No tengo opción o pago o llaman a la policía y no lo haré, no voy a meter a Michiru en el ojo de los reporteros amarillistas, no cuando está a nada de redimir su imagen.
Enero 2027
Escondía su rostro entre las solapas de su abrigo, la gente que pasaba a su lado pensaba que se debía al intenso frío que habitaba en Tokio. A pesar de que sus manos llevaban guantes para no descuidarlas, también las llevaba en las bolsas de su abrigo color beige. El vapor de su boca se escapaba de la zona que no tenía cubierta y se arrepentía de haber olvidado su bufanda en casa. Pero estaba determinado a llegar al lugar de la cita, era un encuentro que podía cambiar todo el desastre que se había causado.
Se había cansado de fallar una y otra vez, se deseaba escapar del destino, necesitaba que este plan funcionara o todo estaría perdido. Para que esto resultara, necesitaba que la persona con la que se encontraría le ayudara a entender su forma de ser. El agotamiento físico y mental que tenía ya estaba comenzando a pasarle factura, dentro de poco perdería toda habilidad de viajar en el tiempo y con eso sus esperanzas se esfumarían.
Debía exprimirla hasta que se quedara en un tiempo o se perdiera en la nada, cosa que era su verdadero terror; aquella oscuridad no era algo muy agradable de experimentar. No había nadie que acudiera en su auxilio, por eso necesitaba la ayuda de aquella chica.
—Lamento llegar tarde— dijo mientras daba vuelta en un callejón que bien podría ser el cliché perfecto de toda película de espías.
—Descuide, no he estado tanto tiempo aquí.
—¿Qué le parece charlar en un lugar caliente? No muy lejos de aquí hay una excelente cafetería que sirve un chocolate muy rico.
—¿Y arriesgarnos a que alguien escuche el tema del que hablaremos? — dijo algo molesta —. No señor Chiba, lo mejor es hablar de él aquí.
—Moriremos de frío señorita Tsukino.
—¿No lo mereceríamos?
—Dependiendo a quién le preguntemos, la respuesta puede variar— comentó en broma.
—Si usted lo dice.
Usagi se quedó callada y se acomodó su bufanda para estar más abrigada. Ese invierno el frío era insoportable, seguramente se debía a que la primavera estaba muerta… Aquellos verdes follajes jamás volverían a cubrir la tierra, la tristeza la había acompañado desde que abril le arrebató la estación que más amó. Pensando como el señor Chiba, seguramente las personas que los culpaban les desearían la muerte en ese callejón; pero si le hubieran preguntado a Tenoh estaba seguramente que a pesar de todas las locuras que cometió, nunca le desearía la muerte.
—Todo cambiará.
—¿Cómo está tan seguro? — se molestó.
—En este tiempo Haruka y Michiru se casaron sin la bendición de Esmeralda ¿no?
—Sí.
—En el pasado, ya la tienen. Tuve que hacer que recordara bien nuestra primera cita, de esa manera la forcé a que se decidiera a hablar con Haruka.
—¿Eso cómo nos beneficia?
—Ese es el primer paso para ganarme la confianza de Tenoh, simplemente necesito alejar a Setsuna de la ecuación. Pero me hace las cosas difíciles y es por eso por lo que necesito de su ayuda.
—Siento que estoy traicionando a mi amiga, no creo que pudiera aprobar nuestro plan. Es muy arriesgado y yo…
—¿Tienes miedo?
La rubia afirmó tímidamente, no estaba del todo segura de lo que estaba haciendo. Recordaba que la Haruka de su tiempo siempre le dijo que desconfiara de ese tal Chiba, Setsuna se lo dijo siempre y al parecer tenía razón, pues de no ser por él seguramente todo sería diferente. Incluso Seiya le dijo que no actuara por si sola, confiar en alguien que era misterioso no era buen augurio. Pero Usagi haría todo lo que estuviera a su alcance para volver a ver ese par de ojos.
—No debes de tener miedo Usagi, necesito alejar a Setsuna de Haruka. Es por su bien, ¿acaso no lo entiendes?
—Al igual que yo, sabe que Setsuna y Haruka no se alejarán. Puede que no sean pareja, pero se tienen plena confianza y será muy difícil hacer que la pierda. Menos cuando en la fórmula está Michiru que también confía en ella.
—¿Qué sugieres?
—No podemos separarlas ¿no?
—Eso dices.
—Pero podemos desviar la atención de Michiru y Setsuna, ellas están a nada de descubrir tus verdaderas intenciones. Pronto van a dar con tu relación con Kunzite, así que no podemos dejar que vean por dónde vas a golpear o…
—Sé que esto es difícil para ti, sé todo el amor que le tienes. No te pido que escojas, sino que entiendas que hay cosas que deben de pasar, de otra manera no podemos arreglar todo.
—Eso es lo que me tiene un poco… Insegura, siento que estoy escogiendo, a pesar de que entiendo que es algo que no puedo evitar.
—Ese evento es clave y debes creerme cuando te digo que he hecho de todo para evitarlo, pero siempre ocurre.
—De acuerdo, creeré en usted.
—Necesito hacer que me ayudes en el pasado.
—Mire, sé que si ellas apenas están pensando en su compromiso yo estoy muy molesta. Debe hacer que Haruka se dé cuenta de que estoy celosa de Michiru. Aunque la muy tonta pensará que son celos fraternales.
—Que torpe es.
—Mucho… también debes de distraer a Haruka, no sólo a Setsuna y Michiru.
—Ya lo tengo resuelto, le enseñaré a viajar al pasado.
—¿No será contraproducente?
—Explícate.
—Puede desear salvar a sus padres y al mismo tiempo no separarse de Michiru desde ese momento. Puede que al momento parezca una buena idea, pero no sabemos cómo afectará todo a los otros participantes. ¿No está cansado de jugar a ser dios?
—Se lo debo.
—Seiya tiene razón, su determinación y sus ojos se parecen mucho a los de su hija. ¿Por qué mejor no cambia todo en ese pasado y se queda a su lado? Esa también puede ser otra posibilidad para dejar que viva.
—No lo sé niña… No lo sé.
—Mire todo el caos y dolor que ha provocado señor Chiba… Sé que Seiya se molestará mucho conmigo, pero… Esto es lo que hará para confundir a ese par de locas, recuerdo que Haruka decía que Michiru se confunde cuando…
Continuará…
Hola chicos, es un honor estar de vuelta con ustedes y a pesar de que estamos como locos en las computadoras, nos alegra estar una semana más con ustedes. Le damos gracias a los dioses de la página porque pudieron resolver el problema de los comentarios. El autor tuvo que enviar un correo y esa fue la solución pues es un problema de ellos que dejan los comentarios en el purgatorio.
Mientras tanto queridos, comencemos a responder comentarios que es lo más lindo de actualizar la historia.
VaMkHt chan: Esmeralda, esa Esmeralda no deja de sorprenderme, no entiendo lo que realmente piensa, de hecho esta es la historia en la que no entiendo a los personajes. Me he puesto a analizar que la mayor parte del tiempo las personas actúan así, pero regresando a la belleza de la mujer. Sí es guapa a pesar de las carcajadas de urraca.
No metió el drama hasta el final, ¿te diste cuenta? ¡Qué quiere el innombrable! y #AmigaDateCuenta no ayuda en nada, me estoy volviendo loca porque entre más quiero entender, menos entiendo.
Setsuna tomada fue muy divertida, al menos estaba con Michiru y con Taiki, pero deseo leer lo que sucedió en ese lapso de tiempo en lo que Haruka se preparaba para su cita con su suegra. Que al fin le dijo que estaba bien.
VaMkHt chan, no eres la única que está en la paranoia, creo que todos estamos así o eso es lo que creo y no. Juro que no estás loca o en ese caso, las dos estamos locas porque sí, algo va a pasar. Seguramente Ma... Casi escribo su sucio nombre (que a estas alturas no importa porque aparece), pero seguramente ese tipo se aprovechará de eso. Supongo que este ritual de amistad de Michiru le ayudó mucho en su relación con Setsuna.
No te preocupes que no abrirán nuestro trabajo y escuela hasta que esto pase, así como vamos, nunca regresaré a la universidad. Karu kun sigue con su título pendiente porque pandemia. Le tocaba ir por él el 25 de Mayo y no pudo. Como sea, esperamos que tú te encuentres bien y si es que debes de trabajar sigue todas las normas por favor.
Abrazos a nuestra mexicana favorita y besos de baba de Kai kun.
Roshell101216: ¿Hace cuantos años luz no te respondía un mensaje? Seguramente ya soy como alguien extraño para ti, pero la verdad es que coincido con Tori al decir que eres una mujer que se merece todo nuestro respeto y admiración. Enhorabuena por tu nuevo empleo y era de esperarse que te desenvolvieras tan bien en él. Tus hijos seguramente tendrán un lazo especial, sin importar el paso del tiempo.
Mi hermano y yo no nos separamos (a pesar de no vivir juntos) pero en esta época tan difícil por la que pasamos ha sido complicado estar a su lado. No importa, la pasamos bien cuando vamos juntos por la despensa de nuestras respectivas casas. Tengo hermanitis y Tori es igual con su hermana... Creo que eso será lo difícil para mí cuando me vaya de México. Pero esos lazos y ese amor no se rompe o se gasta, el tiempo los hace más fuertes y sé que tus niños tienen esa clase de lazo.
Setsuna ebria y perdida será llevada a ustedes gracias a la cerveza, pero la próxima semana, esta semana simplemente se trataba de Haruka y sus futuros problemas. Veremos toda la escena desde los ojos de Michiru y Taiki, cosa que será divertida, nos falta eso en la historia porque ya se comienzan a complicar las cosas.
Poco a poco sabremos más detalles de la vida de Esmeralda y su relación con Mamoru ja ja ja.
Pues mira en lo que entendía los cursos de mis madres, se me complicó un poco la semana los primeros días. Porque son cursos diferentes, yo quería hacer el mismo para las dos, pero no se pudo. Pero bueno, tengo dos madres y debo ayudarles, a una en la mañana y a la otra en la tarde.
Saludos y abrazos desde tierras muy, muy lejanas.
Callie san: ¡Yeah! Yo fui quien respondió el mensaje, en verdad estamos muy alegres de saber que estás bien. Con mucho trabajo por culpa de los que no acatan las reglas. Es decir, lo sentimos mucho, somos parte del grupo así que de una manera es nuestra responsabilidad. El error de uno es el error de todos, pues la comunidad debe de concientizar a los que siguen con dudas o les importa poco cuidarse. Lo sentimos mucho.
Sé que debes de estar muerta de cansancio y espero que pronto puedas recuperarte, pero te agradecemos todo el trabajo que tú y tus compañeros del sector salud hacen cada día. Ustedes son los verdaderos héroes, así que comprendemos que no pudieras comentar antes, se te extrañaba mucho; pero... ¡Yei! Yo fui quien te respondió y no te digo quien tiene una cara de zapato que no puede con ella.
Gracias a ti por darte el tiempo de seguir leyendo y escribirnos. Saludos, besos, abrazos y nuestro agradecimiento infinito, eres nuestra heroína sin caba, pero con eres nuestra heroína con uniforme y cubrebocas.
Sigue cuidandote, te queremos sana. Hasta la próxima :), de verdad que es lindo saber que estás bien.
Kyoky: No te preocupes, sé que te irá bastante bien en la búsqueda de trabajo. Ya lo verás, encontrarás uno mejor que el anterior.
Esmeralda está molesta con la vida o, mejor dicho, con el abandono de Mamoru y por eso es tan... Así, aparenta ser alguien que no es, pero no te esperabas eso.
Setsuna y su estado de ebriedad, veremos eso la siguiente semana y mejor desarrollado porque es justo que nos relajemos. Ya se viene el drama en la vida de Set, al menos en las siguientes semanas. Después viene el de las chicas y todo por culpa de Mamoru ja ja ja.
Espero que te encuentres bien, no desesperes y verás que todo saldrá mejor. Lo bueno es que tu comentario no se quedó en el limbo esta semana.
Saludos.
Ely chan: Sé que te sorprenderás al leer que las cosas en la cena no fueron tan pesadas. No entiendo a los padres de Michiru son muy raros.
Lo agradable es que Haruka pudo hablar con el corazón y no dejó que Esmeralda le llenará de dudas la cabeza. Eso me dice que las chicas están decididas a pelear por su relación.
Hablando de Michiru, parece que estaba de lo más divertida con Taiki y Setsuna. Tanto que incluso pudo estar presente en las llamadas de la morena a Haruka. No se molestó y eso me ha dejado con una gran interrogante. ¿Qué pasa con Michiru y Setsuna? Necesito saberlo, yo me pondría como loca al saber que alguien sigue enamorada de mi pareja. Supongo que fue efecto del alcohol, espero descubrir todo pronto.
La vida es muy complicada en tiempos de cuarentena. Yo no he dejado de hacer tarea y darthuranus se la pasa con la cara en la computadora. Su trabajo, la historia y los cursos de mi suegra y su tía. No sé de dónde saca el tiempo para hacer todo y no acabar con su imaginación.
Espero que te encuentres bien y no te preocupes, esta semana tu comentario llegó a tiempo. Nos leemos pronto y espero que este fin de semana tengas tiempo para que descanses del home office.
Mis amigos, las impresiones que tengo de este capítulo son las siguientes... TE ODIO MAMORU, fin del comunicado.
—Antes de despedirnos, quiero darle las gracias a todos los que se dan el tiempo de leer y comentar la historia. Gracias totales a todos los lectores que siguen leyendo las locuras que se me ocurren, gracias a la gente nueva y sobre todo a los lectores ninja.
—No se olviden de dar click en el follow o fav para que su mail haga tolón tolón cada vez que actualizamos la historia. Y no olviden dejar su comentario, nosotros haremos todo lo posible por responderles y si se quedan en el limbo, presionar a la página para que nos ayuden con el problema.
—¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね!
