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27
Precipicio
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La tarde estaba haciéndose rutinaria, era extraño como uno podía acostumbrarse a cualquier cosa, desde estar en el espacio exterior durante meses hasta estar estacionado al lado de un asteroide mas allá de la orbita de Marte. Para los civiles la novedad de estar cerca de una montaña voladora ya había pasado, y parecía que entre los militares también. En la superficie del asteroide estaban los Destroid recolectando rocas que eran llevadas hacia el Daedalus. Se decidió que se llevarían rocas sólidas que serian más fáciles de transportar y almacenar.
Desde arriba podía verse una serie de zanjas excavadas hasta varios metros de profundidad. Habían cavado hasta el hielo, usando la sombra producida por la zanja para evitar que el hielo se sublimara.
En el puente de Macross ya estaban por terminar su turno diurno. Las chicas del puente cumplían igualmente sus funciones, pero pensaban en lo que harían luego de retirarse. Kim se estiró perezosamente y bostezaba sin inhibición. Se rascaba el cabello, anoche no había dormido mucho, y no precisamente trabajando, porque había abandonado a sus amigas luego de terminar el turno de ayer.
"Hemos completado el 66 % del total. Terminaremos en 38 horas," informó Shammy mientras observaba las cifras en su pantalla y pensando en tener una conversación directa con su amiga.
"Detecto una señal Fold," exclamó Vanessa.
"¿Qué?" exclamó Gloval irguiéndose en su silla. "¡Localícenla! Todos prepárense."
"¡Esta justo en frente de nosotros!"
En su pantalla la señal de radar prácticamente llenó la imagen.
"¡TODOS LOS PILOTOS A SUS...!" empezó a gritar Misa por su consola pero todo pasó muy rápido.
La gigantesca nave espacial alienígena de color verdoso apareció en medio de un fuerte destello de luz. Se materializó a su lado, literalmente a unos metros. Tan cerca que la repentina descarga de energía empujó físicamente a Macross, haciendo que el Daedalus golpeara contra el asteroide. El golpe fue tan fuerte que los delicados sistemas gravitacionales de Macross no pudieron amortiguarlo y todo dentro fue lanzado en esa dirección como si la nave hubiera frenado de golpe. En el centro de información de combate todos los operadores se cayeron de sus asientos, en la ciudad la gente que corría a los refugios se vieron envueltas en grandes caídas que causaron muchos heridos, en los hangares los Valkyrie rodaron y cayeron unos sobre otros también causando heridos.
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En su despacho Yelena estaba frotándose el hombro, porque en su caída había golpeado contra el borde de la mesa. Doherty estaba con ella y se había golpeado en la cabeza y estaba sangrando.
"Siéntate," dijo ella mientras se arrodillaba y le ayudaba a sentarse contra la puerta para luego sacar un pañuelo del bolsillo.
"¿Estas bien?" preguntó Doherty mientras presionaba el pañuelo que le ponía Lena en la frente.
"Si," dijo poniéndose de pie, el hombro le dolía horriblemente. "Tenemos que ver que esta pasando."
"¡TODOS LOS PILOTOS A SUS ESTACIONES!" gritaba Misa por los altavoces luego de ponerse de pie y regresar a su consola.
Lena y Doherty salieron hacia el hangar, donde los pilotos ya estaban corriendo a sus Valkyrie. Antes de poder bajar por la escalerilla, la nave sufrió una nueva sacudida, Lena trastabilló y perdió el equilibrio por un par de escalones pero no cayó porque Doherty la agarró a tiempo del brazo que tenía el hombro lastimado y dio un alarido de dolor.
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Aprovechándose del caos causado por su llegada, la nave extraterrestre se acercó a Macross y ante el asombro de quienes pudieran ver, de la nave salieron decenas de naves más pequeñas, tirando cada una de un cable metálico... o de alguna clase, y rápidamente envolvieron al Prometheus. El personal de vuelo en la cubierta que no había caído por la borda corría para ponerse a cubierto, pero muchos fueron atrapados bajo los cables que envolvieron la cubierta de vuelo.
"¡No podemos desplegar los Valkyrie de Prometheus!" exclamó Misa, y era una situación grave, porque dos tercios de las fuerzas de Valkyrie partían desde el Prometheus.
De la nave enemiga empezaron a salir en bandada centenares de Battlepod de todo tipo, literalmente estaban poniendo en el espacio todo vehículo combatiente. Los Battlepod se treparon sobre el casco del Prometheus, y solo la protección de planchas de 38 centímetros de la cubierta de vuelo evitaba que los disparos penetraran dentro del buque. Los cañones de defensa de Macross empezaron a disparar pero ante el temor de dañar a su nave anexa disparaban solo a los vehículos en vuelo.
"Que las unidades Destroid ataquen, que salgan también las de Daedalus," ordenó Gloval, mirando el despliegue en la consola de Vanessa.
"La nave enemiga esta pegada al Prometheus," informó Claudia mientras dirigía el fuego de la artillería contra la nave. "¡Su blindaje es demasiado grueso y no le hacemos daño!"
"¿Y la artillería pesada?" preguntó Gloval refiriéndose a los grandes cañones de riel.
"La dirección donde esta la nave no permite girar los cañones."
La nave estaba precisamente en el punto ciego de los grandes cañones que podían dañarlo. Al ser armas de largo alcance su ángulo de movimiento era muy limitado a corta distancia.
Afuera los Destroid empezaron a posicionarse sobre el casco de Macross y Daedalus, disparando contra los Battlepod que estaban sobre el Prometheus y acercándose hacia ellos. Los Tomahawk disparaban por turno, teniendo éxito en crear una cortina de fuego que eliminaba a la gran mayoría de los atacantes.
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Dentro de Prometheus la situación estaba moviéndose de mal a peor. Los Battlepod se posicionaron como insectos sobre el casco y buscaban habidamente los elevadores para poder meterse por allí al interior.
Roy Focker estaba en el hangar del Prometheus junto con su escuadrón. El ataque había sido tan rápido que solamente estaban dentro del buque los pilotos que regresaban de patrulla o se preparaban para salir. Muchos lograron llegar desde la ciudad antes que se sellaran los mamparos ante la posibilidad de un abordaje.
"No los dejen entrar," dijo Focker cuando esperaban a los Battlepod que estaban por romper la puerta del elevador. "No duden en dispararles nada mas verlos."
Los elevadores estaban en su posición baja, por los que el acceso a los portones estaba algo restringida desde afuera. Con un casco doble de planchas de acero entre ellos y el interior la opción era romper los frágiles portones.
"¡Manden a esos idiotas al infierno!" exclamó al ver al primer Battlepod irrumpir por el elevador.
Los Valkyrie estaban parapetados por las estructuras del hangar y coordinaron el fuego contra los Battlepod a medida que aparecían por la entrada. Los únicos puntos vulnerables de la estructura eran los portones, y si decidían y lograban abrir el casco en otros puntos la situación se iba a poner fea.
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Aun adolorida, Yelena logró ponerse su traje de vuelo y coordinar a todos para sacar a sus pilotos y sus Valkyrie para lanzarse a combatir, encontrándose con la sorpresa que en las salidas estaban ubicados Battlepod. Era como si supieran por donde saldrían.
"¡DISPERSENCE! ¡QUITENSE DEL MEDIO!" gritó Takeda, que estaba a la cabeza del primer grupo que salía.
Los Valkyrie que salían de los pasillos de lanzamiento de Macross se dispersaron en todas direcciones. Algunos lograron evadir los disparos pero muchos otros no. Habían salido algunos cuando Yelena dio la contraorden para no seguir saliendo. De echó ella estaba en el pasillo de lanzamiento cuando dio la orden y se encontró con un par de Battlepod que intentaban entrar por allí. Con un par de disparos a cada uno los dos Battlepod en lugar de atacar se empezaron a retirar, y mientras Lena disparaba se unieron a ellas varios Valkyrie que usaron este mismo pasillo de lanzamiento. No es que desconfiara de su preparación, pero el grupo que venia era el de los novatos.
"Ya saben que hacer," dijo al grupito detrás de ella. "Dispárenle a la cabina que allí esta el piloto, tienen mas posibilidades de matarlo."
"¿Y si les da por hacer lo mismo con nosotros?" pregunto Kakizaki.
"Somos un blanco mas pequeño y les será difícil darle a la cabina," afirmó, preguntándose en su interior si seria cierto.
Al salir al exterior tuvieron que repeler a una oleada que intentaba entrar por las compuertas, y Lena sintió escalofríos al ver la escena afuera. Cerca estaban los Valkyrie de sus escuadrones destruyendo a los Battlepod cercanos, un poco más allá veía las explosiones de los Battlepod que eran alcanzados por el fuego de la artillería antimecha, y mas lejos como si fuera algo pintado en el cielo, estaba la verdosa nave enemiga pegada al Prometheus.
"¡En grupos!" ordenó Lena. "Sigan a sus lideres de equipo, no se separen."
"Son demasiados, jefa..." dijo Rossman que estaba dirigiendo uno de los equipos.
"No podemos hacer otra cosa. Vamos a despejar la salida para que Gene saque a su gente. Puente," dijo comunicándose con la nave, "aquí líder Ángel. Necesito que indiquen si tienen algún plan para esto."
"Están intentando abordar la nave," explicó Misa. "El Mayor Focker esta repeliendo el asalto al Prometheus. Usted debe evitar que entren a Macross por las compuertas."
"¡Me encanta la sencillez! ¡Pero piensen en algo mas a largo plazo!"
"En eso estamos."
Los pilotos de Yelena empezaron a disparar contra los Battlepod que se acercaban, lo único bueno de la situación era que con un par de disparos los Battlepod más numerosos caían rápidamente. Los escuadrones de Doherty estaban terminando de salir, sumando más de 50 a los Valkyrie que estaban afuera. No sabía si serían suficientes porque su radar indicaba más de 300 enemigos. Cuando terminaron de salir los portones fueron cerrados, lo cual no le agradó mucho a Yelena, no había a donde retroceder.
"Gene, dime que viniste atiborrado con algunas RMS," dijo Yelena refiriéndose a armas de reacción termonuclear.
"Estamos demasiado cerca para usarlas."
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Dentro de la nave por fin los civiles eran llevados a los refugios, algunos edificios habían sido dañados pero defensa civil pudo desalojar a la población y llevarlos a las áreas de seguridad.
La ciudad no era un núcleo homogéneo, estaba dividida a lo largo del torso y las piernas de la nave, incluso entre ellas habían divisiones, por ejemplo en el torso habían seis bloques independientes que se comunicaban entre si por medio de enormes puertas que se cerraban para aislar los sectores y minimizar los daños.
Aun quedaba un grupo de civiles en el área mas extrema de la ciudad, y debido a un problema mecánico las cubiertas metálicas que cubrían las ventanas no pudieron cerrarse con la rapidez necesaria. Un grupo de Battlepod alcanzó a llegar a la ventana antes de que esta estuviera totalmente cerrada. Varios de los Battlepod estaban armados con misiles y concentraron su fuego contra el cristal de doble plancha de 30 centímetros de espesor. El impacto fue suficiente para quebrar su superficie y al agrietarse fragilizó toda a plancha y esta se rompió. En segundos el aire empezó a escapar por la ventana, succionando todo lo que no estaba asegurado al suelo, desde automóviles a personas.
Los Battlepod intentaron entrar pero el espacio de la cubierta cerrándose no daba espacio para que pasarán... todos. Una pareja logró colarse por el espacio antes de que se cerrara la cubierta totalmente, y de repente dos enormes Battlepod estaban caminando por las calles disparando contra los edificios, automóviles y personas.
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"¡Varios enemigos entraron a la ciudad!" dijo alguien de defensa civil por el altavoz del puente.
"¿Tenemos fuerzas de Destroid en la ciudad?" pregunto Gloval.
"Un pelotón de Destroid está en camino," informó Shammy. "Hay una despresurización en el nivel 27, compuerta 14."
"Comuníqueme con Baltrow," pidió Gloval automáticamente. Shammy contactó a Ingeniería. "Manden un pelotón al nivel 27."
"Aquí ingeniería, la Mayor no esta..." respondió el jefe encargado.
A Gloval se le estaban solapando las acciones, necesitaba contactar al hangar del nivel 27 donde estaba Baltrow para saber que pasaba, pero Shammy interpretó su pedido como una llamada a Ingeniería, igual Gloval tenia que llamar a Ingeniería. Decidió actuar con lo que tenía mas cerca.
"Necesito saber si podemos hacer un disparo de mínima potencia con el cañón principal."
"Negativo señor," dijo el ingeniero. "Los disparos requieren de una cantidad fija de energía."
"No le estamos causando suficiente daño a esa nave, señor," dijo Claudia.
Gloval se pasó la mano por la frente y se manchó los dedos de sangre de la herida que le sangraba.
"No podemos usar el cañón principal a menos que nos alejemos de esa nave," dijo Claudia.
"Si intentamos movernos podríamos dañar las articulaciones del Prometheus," dijo Shammy.
"¿Deberíamos separarnos?" preguntó Misa. "Que pasaría con los Valkyrie del Prometheus?"
"Si no lo hacemos seremos destruidos," respondió Gloval.
"¿Esta seguro señor?"
"Absolutamente," dijo Gloval levantándose. "Informa a todos los grupos lo que haremos."
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"Eso es peligroso," dijo Lena mientras acribillaban a un Battlepod.
"Vamos a desacoplar al Prometheus y luego nos alejaremos para disparar,"
"Hoy se van por lo sencillo," dio un suspiro mientras veía en su pantalla la formación de sus pilotos. "¿Que margen de seguridad tenemos?"
"Muy poco."
"Aquí líder Ángel a todos los pilotos del grupo aéreo," anunció Yelena por el canal general. "Tenemos que alejar el ataque del área del Prometheus."
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Dentro de Macross el par de Battlepod estaban disparando adiestra y siniestra contra todo.
Un grupo de Destroid Spartan llegó para interrumpir su avance. Los Battlepod empezaron a dispararles nada mas verlos, y el grupo se dispersó para evitar los disparos.
"Sargento, vamos a rodearlos," dijo la voz de una chica piloto, la única del grupo. Se notaba que era una persona muy impetuosa.
"¡Quédese donde esta, Cabo! ¡Las ordenes las doy yo!" dijo el Sargento, ya empezando a molestarse con la chica. "3 y 4 atraigan el fuego de esos bichos hacia ustedes el resto conmigo para caerles por la espalda cuando se volteen."
Los Destroid con las numeracione se enfilaron por una calle ocultos de la vista de los Battlepod. Los otros cuatro Destroid empezaron a moverse en la otra dirección para poder estar del lado contrario.
Pero los Battlepod no estaban de acuerdo con el plan y ambos saltaron con sus impulsores y estaban en el aire disparando contra los Destroid desde arriba.
"Dispérsense," ordenó él Sargento. "Retrocedan."
La chica estaba más cerca del par de Battlepod y en lugar de retroceder empezó a correr en la dirección de esos dos. Los dos extraterrestres se encaramaron sobre un edificio, donde tenían una gran línea de visión.
"Cabo, regrese."
La chica no respondió, y cuando estuvo cerca del edificio donde estaban los Battlepod disparó con los lanzagranadas de 180 mm, no a ellos, sino a los últimos pisos del edificio. El techo del edificio empezó a colapsar, y los dos Battlepod perdieron el equilibrio y en ese momento los Destroid aprovecharon para dispararles, terminando de hacer que cayeran del edificio a la calle.
Cayeron de una manera muy cómica, acostados sobre sus espaldas y pataleando. Sin el menor miramiento los Destroid dispararon todo lo que tenían contra ellos, destruyendo a uno y dañando seriamente al otro, pero estaba lo suficientemente operativo para continuar disparando.
La Cabo era la más cercana y se lanzó sobre este último que no estaba dispuesto a morir. Un disparo le dio a su Destroid en un brazo, pero de igual manera logró acercarse para apoyar el cañón de las ametralladoras de 32 mm del otro brazo sobre su estructura y empezar a disparar a quemarropa. Parecía que eso era todo, pero el Battlepod explotó violentamente, lanzando al Destroid de 29 toneladas de la joven Cabo por los aires y haciendo que se estrellara contra el edificio que ella misma había dañado.
"Siempre lo mismo," dijo para si misma.
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Max había salido con el grupo de Doherty y en el calor de la batalla se habían dispersado, se suponía que Kakizaki estaba con él, pero quedó aislado cuando estaban siendo atacados. Cambio a modalidad Battloid y se detuvo en la cornisa que daba una visión hacia Prometheus, y con mucha precisión empezó a dispararle a los Battlepod que corrían sobre la cubierta. Estaba concentrado en eso cuando de repente tuvo una visión increíble. Se aproximaba a toda velocidad un Battlepod que nunca había visto, poseía una especie de capuchón rojo, un par de brazos que albergaban cañones y un gran cañón en la parte superior.
Max disparó, pero el aparato enemigo esquivó los disparos, no solo los suyos sino de un par de Destroid Tomahawk que estaban apuntándole. Sin dejar de correr el enemigo disparó con ambos brazos. Con certeros impactos destruyó los dos Destroid, y saltó para caer agazapado como una especie de animal tecnológico.
El enemigo sin cambiar de postura levantó los brazos y apuntó. Max fue rápido y logró quitarse de la trayectoria de los disparos.
Max se frenó deslizándose por el casco, sin dejar de apuntar al enemigo. Extrañamente y por un par de segundos, el otro piloto se le quedó mirando, ambos quedaron mirándose frente a frente solo unos metros.
Luego del aparente lapsus del piloto enemigo, el extraterrestre disparó con ambos cañones de sus brazos, su marca distintiva. Max logró evadir los disparos saltando sobre el casco algunos metros mientras los tiros pasaban por debajo de él a centímetros. Sin perder tiempo disparó contra la maquina alíen, pero esta evitó los impactos agachándose hasta casi pegarse al piso, la articulación de sus piernas le permitía bajar toda su estructura hasta casi tocar el suelo.
Max vio al extraterrestre correr hacia el, y saltó hacia arriba y un lado cuando le disparó nuevamente. Era algo frustrante porque el enemigo no se despegaba del suelo pero evadía los disparos y devolvía cada ataque. Estaban en la orilla del casco, y sin esperar otro disparo Max dio unos pasos hacia atrás y al cambiar la dirección de la fuerza de gravedad cayó a lo largo del casco.
Mientras caía, Max vio al extraterrestre asomarse por la cornisa, sin poder cree que fuera tan persistente y de tantos Valkyrie y Destroid se concentrara en él. Y le sorprendió mucho más cuando el extraterrestre salto para seguirle. El alienígena aceleraba para acercarse cada vez más. Max puso las piernas de su Battloid hacían adelante para impulsarse más y tratar de alejarse, pero el extraterrestre aceleró.
Cuando vio que el enemigo levantaba los brazos para disparar, Max pasó a modalidad Gerwalk y disparó la carga de misiles. Esto tomó por sorpresa al extraterrestre, que evitó los misiles por poco... pero no los otros Battlepod que estaban mas allá que no vieron venir los misiles. Estaban concentrados intentando acercarse para atacar la burbuja del puente.
El extraterrestre al parecer no esperaba eso, y antes de que hiciera algo, Max empezó a dispararle en ráfaga, logrando que algunos disparos dieran en la cubierta roja de la cabina. Eso fue suficiente para que hacer que se retirara por fin.
"¡Valkyrie 704!" exclamó alguien en el canal de comunicaciones. "Aléjese de la zona."
"Acabo de salvar el puente," dijo al ver que aún había Battlepod cerca de la torre.
"¡Cumpla sus ordenes! ¡Aléjese de esa zona!"
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"Listos para la separación del Prometheus," indicó Claudia.
"¡Ahora!" ordenó Gloval.
"¡Separación!"
En el punto de unión Macross y Prometheus se empezaron a soltar los anclajes que habían sido adaptados para acoplar al portaaviones. Originalmente concebidas para enganchar a las naves ARMD, tuvieron que modificarse para otro tipo de nave. Al ser un trabajo improvisado se había soldado parte del casco a los anclajes, y al liberarse la estructura esta se rasgo como papel mientras la repentina despresurización del área de unión impulso al portaaviones hacía adelante. La sacudida fue violenta, empujando a la nave extraterrestre en una dirección y a Macross hacia el asteroide.
"¡Rápido, impulso total hacia atrás!" ordenó Gloval nada mas estar libres del Prometheus.
Claudia pulsó los controles para que se encendieran los impulsores a máxima potencia. Macross en modalidad Battloid estaba retrocediendo alejándose de la nave extraterrestre, girando al mismo tiempo el cañón principal y los cañones más pequeños para ponerse en posición para disparar. La combinación del empuje hacia atrás y hacia un lado estaba haciendo que el asteroide se interpusiera entre Macross y el crucero enemigo.
"¡Cañones de riel en línea!" dijo Claudia mientras los cañones de calibre de 178 cm apuntaban contra la nave extraterrestre. Claudia estaba muy atareada, porque apenas encendió los motores activó el sistema de armas y empezó la secuencia de encendido del cañón principal sin aun haber fijado el blanco.
Los cañones de riel empezaron a disparar, concentrando el fuego contra la parte trasera de la nave, lejos del Prometheus. A pesar de solo tener dos de esos cañones apuntando en esa dirección, los impactos de las enormes municiones de 14 toneladas a alta velocidad lograron penetrar dentro del casco causando mucho daño.
La nave extraterrestre empezó a devolver el fuego, pero con el Prometheus a un costado de su casco tenia a muchas de sus torretas obstruidas. Alguien decidió soltar al portaaviones y dar marcha atrás para alejarlo, pero no fue lo suficientemente rápido.
El arma principal de Macross disparó cuando estuvo lo suficientemente lejos y el haz de energía golpeó la nave en la parte trasera, el rayo pasó rozando la superficie del asteroide que estaba por eclipsar la línea de visión, dispersando al espacio miles de toneladas de rocas. La nave extraterrestre explotó desde atrás, y la explosión empujó al Prometheus, afortunadamente en dirección contraria al asteroide.
Fue un ataque muy peligroso para todos los involucrados, si hubieran fallado en darle a la nave enemiga o hubieran apuntado un poco mas adelante, hubieran dañado o destruido al Prometheus matando a miles de tripulantes. Si hubieran dado al asteroide lo hubieran fragmentado y dañado a todos con fragmentos del tamaño de edificios.
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Gracias a la orden de alejar el ataque del Prometheus, los grupos Valkyrie estaban fuera el campo de tiro del cañón principal, pero aun así estaban en medio de la lluvia de rocas del asteroide.
"¡Esquívenlos y como pueda vuelen hacia Macross!" ordenó Yelena, viéndose envuelta en una lluvia de rocas y polvo que venia de un costado. Se asustó cuando una roca del tamaño de un sofá le golpeó de un costado. Casi pierde el control pero logró estabilizarse para evitar golpear rocas más grandes, pero de repente una lluvia de piedras del tamaño de pelotas de baseball le alcanzó y apedreó el cristal de la cabina, que empezó a agrietarse.
Aun había Battlepod en medio del campo de escombros, y aunque muchos empezaron a escapar rápidamente algunos continuaron combatiendo.
Max había estado furioso cuando le ordenaron retirarse luego de salvar al puente, pero cuando vio encenderse los motores y las flamas azules pasando por donde había estado unos momentos antes, su furia cambio a sorpresa y luego a euforia, ya que se encontró en medio de las rocas y de Battlepod. Era algo caótico porque los extraterrestres se dispersaban en el campo de roca y Max terminaba disparándole a rocas y extraterrestres.
Estaba considerando como continuar combatiendo ya que estaba corto de municiones, pero de repente todas las naves enemigas se empezaron a mover en una dirección general, como si se hubiera dado una señal de retirada.
"Reagrúpense," pidió Yelena cuando estaban saliendo del área mas densa de la nube de escombros.
"Se están retirando," dijo Kiernan, que no se había despegado de Yelena durante la batalla. "¿Los perseguimos?"
Kiernan se había distinguido cumpliendo su tarea de apoyo de Yelena, cubriéndola para que se concentrara en dirigir y derribar. Aunque era un poco presidiada y eso le había costado muchos desperfectos de su Valkyrie que se mantenía en vuelo solo porque no se había roto el fuselaje.
"No. Reagrúpense todos y prepárense a regresar, no sabemos si regresaran."
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Desde lejos el campo de batalla era caótico, en un lado los restos de la nave extraterrestre expandiéndose pero moviéndose en una dirección, Macross en el centro aun moviéndose hacia atrás a pesar de haber apagado sus motores, y a su lado el asteroide que estaba empezando a tener un movimiento de rotación en la dirección polar debido al empuje del disparo. Todo esto ahora envuelto en una nube de escombros de roca de todos los tamaños. Delante del grupo estaba el portaaviones Prometheus alejándose lentamente. Aun estaba envuelto con los cables extraterrestres y fue el último lugar donde se combatía, ya que para los enemigos era más fácil entrar que salir.
El hangar estaba repleto de Battlepod destruidos, había partes destrozadas por todas partes. Al desconectarse de Macross se apagó el sistema de gravedad artificial y todo dentro estaba flotando. No había forma de tener clemencia en el tiroteo, cuando un Battlepod daba señales de vida los pilotos Valkyrie disparaban hasta que ya no se movía o quedaba destruido.
Focker no estaba de acuerdo con la orden que se les dio: que los pilotos lanzaran fuera de la nave los restos de los vehículos enemigos, incluido los cuerpos y si había alguno vivo... disparar a matar. Esto último contradecía la orden anterior, de tratar de atrapar a alguno vivo.
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Yelena miraba su Valkyrie luego de que logró aterrizar en el hangar, y no encontró ni un solo panel que no tuviera una abolladura. Incluso el cristal de la cabina tenía tantas rajaduras y golpes que seguramente caería en pedazos si lo golpeaba con la mano.
"¡Yelena!" gritó la Sargento Lunney acercándose.
El equipo de seguridad a cargo de la joven Sargento no se daba abasto ya que habían tantos Valkyrie en mal estado que no podían siquiera catalogar cual era más peligroso que otro. En esta batalla habían salido absolutamente todos los Valkyrie de los hangares internos de Macross y todos regresaron con algún tipo de daño. Por no hablar de que los menos graves debían prepararse y rearmarse para salir a cubrir las labores de patrulla y rescate.
"¿Qué pasa, Karin?"
"Te llaman del hospital."
Yelena se extrañó. Estaba viendo precisamente a los equipos médicos atendiendo a los pilotos lesionados, inclusive estaban sacando a uno en una camilla. El piloto había logrado aterrizar pero estaba herido por la lluvia de granizo de la explosión. Como Prometheus aun estaba fuera de servicio las misiones de rescate estaban saliendo desde Macross y aun no habían regresado.
El trayecto al hospital era algo corto desde su hangar, ya que estaba en una zona de la ciudad en el "torso" de la nave. Iba conduciendo un jeep y aun vestía su traje de vuelo, aunque la parte de arriba se la había abierto y anudado en la cintura. El hombro aun le dolía, temía que se hubiera roto la clavícula, pero no quería que la fueran a hospitalizar, no ahora que tenía tantas cosas que atender.
"Mayor," dijo la doctora acercándose. Se le veía azorada y vestía su ropa de cirugía. Había mucho movimiento, ya que estaban atendiendo a los civiles mas graves que fueron sacados de los refugios, por no hablar de los heridos entre los militares.
"Vine tan rápido como pude."
"Tengo a un par de miembros de su escuadrón en estado de gravedad," dijo la doctora muy seria, no tenía tiempo los usuales sarcasmos con Yelena.
"¿Como los trajeron tan rápido?" preguntó sorprendida porque al salir del hangar le habían dado reporte de los heridos y aun no le habían reportado ninguno traído del exterior.
"No vienen de su hangar. En total tengo cuatro heridos y dieciséis muertos."
Yelena tuvo un mal presentimiento. Antes de hacer la primera de la lluvia de preguntas que tenía, apareció una chica con insignia de Teniente seguida de un par de suboficiales.
"Doctora Baudet," dijo la Teniente acercándose, fue cuando notó a Yelena y saludó. "Oh, Mayor. Teniente Emma Granger."
Se produjo un incómodo momento, ya que la doctora no sabía si seguir hablando con Yelena o dirigirse a la Teniente.
"Repita lo que me dijo," indicó Yelena al ver la indecisión de la doctora.
"Hay cuatro heridos y dieciséis muertos. No fueron en combate hasta donde sé..."
"Ya lo sé, ¿y la Mayor Baltrow y el Mayor Engel?" preguntó la Teniente Granger con impaciencia.
"Están entre los heridos. La Teniente Verkaik está herida de gravedad y va a entrar en cirugía."
"¿Teniente?" preguntó Yelena con molestia.
"El Capitán Gloval la ascendió esta tarde," dijo Granger.
"¡Aquí ascienden a mi gente sin decirme nada!" exclamó poniéndose roja de la rabia.
"Tranquila Mayor," dijo la doctora. "Si se pone histérica voy a tener que ponerle un tranquilizante."
"¡Estoy calmadísima!" chilló Yelena apretando los dientes. "Señorita Granger, ¿explíqueme que está pasando?"
"Es confidencial..."
"¡NO!" exclamó en voz demasiado alta. "¡Me cansé de que usen a mi gente y me dejen por fuera!"
"No puedo decirle, son órdenes del Capitán," dijo Granger sin dejarse amedrentar.
"¡Quiero hablar con Gloval!" exclamó y luego bajó la voz. "Pero primero quiero ver a mi gente."
La doctora hizo pasar a las dos mujeres al área de urgencias. Encontraron a la Mayor Baltrow acostada en una cama y un par de enfermeros estaban atendiéndola, suturándole una gran cortada en el brazo. Tenía la frente vendada donde se insinuaba una herida, además de otras cortaduras grandes y pequeñas en otras partes como si la hubiera atacado una manada de gatos. Estaba muy pálida y entonces notó que estaban haciéndole infusiones de sangre. Granger se quedó con ella.
Yelena vio la cama en la pared contraria donde había un numeroso grupo de médicos y enfermeros, y reconoció a Isabella. Le alarmó muchísimo verla cubierta de sangre, estaba desnuda y su uniforme estaba destrozado en el suelo, lo habían cortado para quitárselo. No pudo acercarse más porque un enfermero la empujó y cerró la cortina. Yelena se sintió furiosa, no porque la sacaran de manera tan brusca, sino por toda la situación. Ivy estaba al borde de la muerte y no sabía por qué.
Al lado estaba Gennadi. Tenia el antebrazo izquierdo roto, posiblemente el radio o el cubito, y debía dolerle muchísimo porque alguno de esos huesos estaba totalmente roto a la mitad haciéndole tenía un abultamiento en medio del antebrazo pero sin perforarle la piel. Antes de acercarse ya lo estaban moviendo al quirófano. Alguien empujó a Lena para que se quitara del medio, para luego pasar rápidamente la camilla que llevaba a Isabella, también a cirugía.
Intentando buscar respuestas regresó donde tenían a Baltrow. Ya estaban haciéndole un vendaje para cuidar la sutura y proceder a curar las otras heridas.
"¡No aceptare ninguna evasiva!" exclamó Yelena en voz alta, haciendo brincar del susto a Granger, Baltrow y los enfermeros.
"No lo podemos decir, es conf..." empezó a decir Granger antes de que la interrumpiera con brusquedad.
"¡Escucho otra vez que es confidencial gritaré como loca!"
"¡Hable con el Capitán!" vociferó Granger. La chica tenía carácter y no iba a dejarse amedrentar por Yelena.
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Varias veces le habían recomendado que colocara guardias en los accesos al puente. A Gloval no le parecía necesario, ya que la lejanía del puente al centro poblado hacia que cualquier persona desconocida fuera avistada antes de llegar. Pero cuando escuchó los fuertes golpes contra la puerta del puente, deseaba que estuviera un destacamento de marines armados resguardando la puerta.
Del otro lado Yelena estaba dándole patadas a la puerta. Aunque la metieran en el calabozo iba a hablar con Gloval.
Kim y Shammy estaban sentadas a los lados de la puerta y al escuchar los primeros golpes saltaron de sus asientos y fueron a caer en el puestos de Vanessa, quien también se había levantado. Gloval no se había levantado. Ya se esperaba esto.
"¡GLOVAL NECESITO HABLAR CON USTED!" escucharon gritar a Yelena.
"¿Llamó a los marines?" preguntó Claudia.
"¡NO ME VOY HASTA QUE SALGA!"
"No," dijo Gloval levantándose. "Me encargo."
"¡ABRAN LA PUTA PUERTA!"
Las chicas vieron como el Capitán se acercaba a la puerta y los gritos y patadas continuaban. Llegaron a preocuparse de la seguridad del Capitán porque los golpes se hacían cada vez más violentos. Justo cuando abrió la puerta Yelena estaba por darle otra patada y se detuvo porque casi golpea a Gloval.
"Hablemos," dijo Gloval.
Gloval la tomó del codo para llevarla por el pasillo lejos del puente.
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Yelena no había visitado nunca estos espacios de la nave. Era un gran depósito de dos niveles. El área era bastante grande y parecía un campo de batalla. Por todos lados había restos de Battlepod y Destroid. No podía dar un paso sin pisar una pieza de metal.
Vio la puerta de la esclusa de aire que daba al espacio. Por los daños estaba segura que nunca más se volvería a abrir. Algunas paredes estaban marcadas por disparos y en un espacio estaban las huellas de un incendio.
"¿Qué paso aquí?" preguntó Yelena, incrédula ante lo que veía.
"Mire allá," dijo el Capitán señalando a un Battlepod... o lo que quedaba de él.
Estaba pegado a la puerta, o mejor dicho, la puerta se había cerrado con él en medio y le había cercenado las patas y parte de la cabina.
Yelena fue a la parte trasera donde estaba la escotilla de acceso, abierta en este caso. Se sorprendió muchísimo al ver al gigante muerto aun aferrado a los controles. El ser estaba de espaldas, sus piernas estaban aplastadas por lo que no podría salir. Pero eso no fue lo que lo mató.
La parte trasera de su cabeza estaba reventada, era obvio que le habían disparado con un arma de mucha potencia, pero no tanto como un gunpod.
"Esta allá," respondió Gloval a la pregunta no formulada.
Yelena vio tirado un fusil Barrett M82 y varios cartuchos usados alrededor. El fusil estaba en medio de un charco de sangre. Era impactante porque el mismo fusil estaba ensangrentado y daba la ilusión de ser la fuente de toda esa sangre.
"¿Y que lograron teniéndolo prisionero?" preguntó Yelena intentando levantar el pesado fusil. Lo único que logró fue mancharse las manos de sangre coagulara.
"Mucho," respondió Gloval. "Sabemos cómo comunicarnos con ellos, a hablarles."
"¿A qué costo?"
"Dieciséis hombres," respondió Gloval con acritud. "Sin contar los que han muerto en combate."
"¿Valió la pena?"
"Vamos a intentar comunicarnos con ellos. Aún no sabemos porque nos atacan, porque no nos han destruido si tienen tanto poder. Ni siquiera sabemos si la Tierra aún existe. Si tenemos una oportunidad al tratar de comunicarnos debemos intentarlo."
"Y yo como una entupida ayer diciendo que si llegaban ofreciendo paz los aceptaría..."
Yelena dejó el tema, no discutiría eso con el Capitán, por lo menos no ahora. Se acercó a la esclusa y podía ver que le habían disparado y golpeado desde dentro e incluso la golpearon desde afuera.
"Durante el ataque un grupo de Battlepod localizó esta esclusa y lograron romper la escotilla externa, al parecer el gigante de aquí se soltó y casi logra abrir la interna... y aún no sabemos realmente que pasó, por eso necesitamos hablar con Gennadi. Por lo visto los Zentradi intentaron entrar durante el ataque."
"¿Zentradi?"
"Así se llaman nuestros enemigos."
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Fin Capitulo 27
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