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Capitulo XXIII

Especial Flor de Narciso –

Parte II

"Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia".– Enrique Jardiel Poncela.


Retomaron el viaje con tranquilidad, nada espectacular paso en el mismo. Solo charlaron del pasado, su entrenamiento con el maestro Zhao y temas sin importancia para alegrar el momento.

Cuando finalmente la noche arribo, se detuvieron y montaron un campamento improvisado ya que el poblado más cercano aún estaba muy lejos como para seguir viajando, lo cual los haría blanco fácil de ladrones por el camino.

Los demás viajeros se acostaron temprano mientras que, por su parte, Li Wang y sus compañeros, se quedaron sentados cerca de la fogata, conversando un poco más mientras el sueño les llegaba.

– Oye A–Li – lo llamo Heng Yu.

– ¿Mmm? – regresando a verle.

– ¿Y sabes que aspecto tiene tu primo?

– ¿Primo?

– Si, ya sabes, Jin Rulan, el actual líder del clan Jin.

– Bueno… Nunca lo he visto en persona pero, el maestro Zhao me mostro una pintura de él así que, al menos físicamente si se cómo luce.

– Oh… ¿Y es guapo? – pregunto con una sonrisa pícara.

– ¿Qué? – enarcando una ceja ante la extraña pregunta.

– Oh vamos, todo el mundo dice que el líder del clan Jin es un omega muy hermoso y como has visto su pintura, solo queremos confirmarlo.

"Así que es un omega" pensó Li regresando a ver la fogata.

Tras eso, todo se sumió en un incómodo silencio.

– Espera, ¿no lo sabias? – Al percatarse del silencio de su amigo – ¿que era un omega?

– Hasta hace poco supe como luce, ¿Por qué crees que sabría su segundo género?

– Porque, quizás, así como el maestro te mostro su figura, supuse que te lo diría. ¿No preguntaste?

– ¿Por qué crees que preguntaría algo así? – respondió con una sonrisa que demostraba lo perplejo que estaba por la actual conversación.

– Porque es lo que normalmente una persona hace, saber el segundo genero de los demás para, evitar futuros problemas respecto a los celos y las feromonas – encogiéndose de hombros – aunque como somos betas – incluyendo a su pareja en la conversación – no sufrimos de ello pero, lo sabemos por cultura general.

– Pues discúlpame por no ir por ahí preguntándole a todo mundo su segundo género – inclinándose un poco hacia delante y dibujando una sonrisa algo forzada.

– No es mi culpa que te falte cultura – respondo Heng Yu imitando a al joven alfa.

Ambos se contuvieron la mirada, retando al otro en un mudo silencio, el ambiente se tornó incómodo y tenso hasta que, Heng Yu solo una fuerte risa y comenzó a carcajear hasta caerse al suelo.

– Deberías ver tu cara – dijo Heng Yu sin dejar de reír.

– …

– A–Li… Sigue igual de fácil burlarse de ti – tratando de no reír.

– …

Dong Hua que se había mantenido al margen solo negó con su cabeza, divirtiéndose por la forma tan infantil con la que su pareja se estaba comportante.

– Bueno, ya… Deja de burlarte de él – le reprendió Dong Hua.

– Pero… Es divertido.

– Jajaja mira como me rio – respondió Li con algo de vergüenza por haber caído en sus bromas.

– Lo siento – tratando de no reír – pero tu cara es divertida cuando pierdes la compostura.

Dong Hua negó con su cabeza y suspiro por lo infantil que resultaba ser su pareja.

– Dejando de lado las bromas – menciono observando de reojo a Heng Yu – ¿no te da un poco de curiosidad?

– ¿El qué?, ¿sobre Jin Rulan?

Dong Hua asintió.

– Un poco, no niego que me da curiosidad conocerlo, he escuchado muchas cosas de él y lo buen líder que ha sido a pesar de su corta edad.

– Eso es porque tiene el apoyo de su familia – le aseguro Dong Hua – y eso hace mucho la diferencia.

– Es sobrino del líder del clan Jiang ¿no?

– Lo es.

– Y también del patriarca Yiling – agrego Heng Yu.

Li Wang no conocía mucho de aquel famoso personaje, lo poco que sabía del temido patriarca Yiling, es que alguna vez fue condenado como el más cruel y sanguinario villano que el mundo de la cultivación había conocido. Y que había muerto en la ciudad sin noche gracias a un asedio precedido por su hermano jurado, el actual líder del clan Jiang, Sandu Shengshou.

Por mucho tiempo aquello fue el mantra de todos los cultivadores, que cuando no podían realizar un exorcismo o una bestia cuya caza se volvía extremadamente difícil… Alegaban que era producto del espíritu de dicho personaje, que impedía realizar su trabajo como parte de su venganza por su violenta muerte. Esto último era por demás ridículo, ya que si nadie había podido convocar su espíritu, ¿Cómo iba a atormentar a los demás?

Años después, el nombre de Wei Wuxian hizo eco nuevamente pero, esta vez, no se trataba de llamarlo de forma despectiva o causar temor en los inocentes. Se trataba de su enigmático renacimiento, el esclarecimiento de los hechos pasados que limpiaron su nombre y su repentina boda con Hanguang–Jun, el segundo maestro de Gusu, algo que a día de hoy sigue dando de qué hablar ya que, todo mundo conocía la historia de ambos y el odio que se profesaban en el pasado… Aunque esto último no parecía ser del todo cierto ya que terminaron casándose. Algo que lo llevo a tener el presentimiento que lo suyo fue más malos entendidos que odio en realidad.

Sea como fuera la realidad de aquel hombre, era un hecho que también era el tío de Jin Rulan, lo cual provocaría que lo llegara a conocer cara a cara una vez arribara en Torre Koi.

– Es mejor que andes con cuidado A–Li – dijo con una sonrisa Heng Yu – y no te enamores de ese omega.

– …

– Jin Rulan está protegido por esos dos omegas y dudo que salgas vivo si te enfrentas a los cadáveres del famoso patriarca y a Zidian, el látigo espiritual del líder Jiang.

Li Wang solo rodo los ojos y negó con su cabeza de forma divertida ante el comentario sin sentido de su compañero ya que, enamorarse no estaba en sus planes, mucho menos caer por el líder del clan Jin quien, además de ser un omega bastante protegido –hablando de su familia materna– también era su primo… A veces no entendía como lograban bromear con algo así.

– ¿Tantas ganas tienes de confirmar si es tan hermoso como dicen? – cambiando el tema bruscamente.

– Obvio.

– Pues….

– …

– ¡Quédate con las ganas! – lanzándole el agua que quedaba en su vaso y empapando a Heng Yu con la misma.

– Tu…

Heng Yu se levantó de su lugar y, se lanzó con intenciones de atrapar al alfa pero, este fue más rápido y se alejó, comenzando a correr en círculos mientras el otro lo llamaba a gritos.

Dong Hua solo negó con su cabeza por la escena tan infantil que se estaban montando ambos mientras, un avergonzado Li Wang pensaba internamente que debía mantener su boca cerrada durante todo el viaje, a menos que quisiera seguir siendo el blanco de las bromas de Heng Yu.


El viaje continúo y el calor aumento considerablemente.

La caravana avanzaba sin contratiempos.

Dentro de las carretas se encontraban Li Wang, sus compañeros de viaje y algunas jóvenes mujeres a lado de sus hijos, quienes comenzaron a llorar por el calor del ambiente. Con cuidado sus madres retiraron las mantas con las que los cubrían para que el calor no los enfermara.

– ¿Recuerdas A–Hua? – pregunto Heng Yu.

Su pareja alejo su vista del pergamino que estaba leyendo y lo regreso a ver.

– A–Li era igual que esos bebes cuando lo conocimos – dibujando una suave sonrisa.

Aquello hizo que un escalofrío recorriera la columna del joven alfa.

– ¿Es así? – Envolviendo el pergamino – Recuerdo ese día… A–Li era un bebe muy adorable.

– ¿Lo era? – riendo por lo bajo y dirigiendo su vista al nombrado – yo recuerdo a un bebe llorón, regordete, sin dientes y mal oliente.

Li Wang desvió la mirada con las mejillas teñidas de carmín, sintiéndose un tanto avergonzado por lo dicho.

Las jóvenes madres que los acompañaban comenzaron a reír por lo bajo, divirtiéndose con el escenario que estaban viendo.

"Nota mental, pedirle al maestro Zhao que en la próxima ocasión, envié a otros discípulos en vez de Dong Hua y Heng Yu" – pensó Li – "Eso sí quiero sobrevivir a la vergüenza"

El camino continúo entre burlas y vergüenzas hacia su persona.


No supo en qué momento se quedó dormido, solo cuando entre abrió sus ojos y diviso el sol en lo más alto del cielo fue que supo que pasaba de medio día.

El dolor en su cuello le recordó rápidamente donde estaba así como el constante movimiento de la carreta la cual, seguía su camino hacia Torre Koi.

Intento moverse pero, una cálida mano se posó sobre su hombro, palmeándola suavemente. Giro su cabeza para ver al dueño de la misma, encontrándose con Dong Hua, quien sonreía cálidamente.

– Puedes seguir durmiendo, te despertare cuando lleguemos – le aseguro.

– ¿Seguro?

– Mmm… El viaje sigue siendo igual de tranquilo que los demás días – respondió sin dejar de sonreír – además, necesitas estar fresco y despejado para cuando te presentes en el clan Jin.

– …

– Duerme un poco más.

Li no respondió y simplemente se acomodó nuevamente, cerrando sus ojos para volver a dormirse.


El rechinar de la puerta anuncio su llegada.

Con algo de temor ingreso a la pequeña biblioteca que tenían en casa, busco con la mirada a quien lo había llamado en primer lugar, encontrándolo sentado y con un libro entre sus manos.

Respiro profundamente y, cerrando la puerta tras de él, camino los pasos que lo separaban de la figura de su padre.

Padre – lo llamo deteniéndose a dos pasos de llegar a él – ¿me llamaste?

Jin Guangyao aparto la vista del libro y giro su cabeza, sonriendo sutilmente al ver a su hijo.

A–Li – cerrando el libro y dejándolo sobre la pequeña mesita que estaba frente de él.

¿Sucedió algo? – pregunto Li con algo de preocupación.

Su padre enarco una ceja ante el temor en el rostro de su hijo.

¿Por qué piensas eso? – Pregunto con una sonrisa – ¿hiciste algo por lo cual deba reprenderte?

Mmm… – comenzando a pensar en todo lo que había hecho durante el día y negando con su cabeza al no encontrar nada.

Sí no hiciste nada malo, no deberías preocuparte – cruzando sus manos tras su espalda y caminando hacia el pequeño ventanal que estaba en la biblioteca.

Entonces… ¿Por qué me llamaste? – siguiéndole con la mirada.

Su padre no respondió de inmediato, su vista se encontraba perdida en el paisaje fuera del edificio, observando como la pálida luna i bañaba con su fría luz el ambiente del exterior.

Después de unos minutos de silencio su padre volvió a hablar.

A–Li.

¿Sí?

Como sabes, actualmente soy el líder del clan Jin.

Lo sé, mi madre y el maestro Zhao me lo han dicho.

También has de saber, que no solo soy el líder sino, el cultivador en jefe, aquel que maneja el correcto funcionamiento de todas las sectas del mundo de la cultivación.

Li solo asintió con su cabeza.

Serlo no es nada fácil ya que, no solo el bienestar del clan Jin depende de mis decisiones sino, también el de los demás.

Lo sé.

Cada decisión que tome será por su bienestar aunque, algunas personas nunca estarán conformes y trataran de doblegar mi voluntad o atacarme en aquello que me sea importante para que haga lo que desean.

El joven alfa bajo la cabeza.

Entendía perfectamente la posición en la que su padre se encontraba. Tenía que llevar sobre sus hombros no solo al clan Jin sino, a todos los clanes. En muchas ocasiones sus decisiones, aunque fueran buenas y garantizaran mejores condiciones en algunos aspectos, muchos líderes de clan y cultivadores que pertenecían a los mismos, no estaban de acuerdo con algunas de sus reformas, llegando a tomar medidas extremas como atacar a personas o poblados de forma anónima para hacerle cambiar de parecer.

Una de esas medidas había sido la muerte de su medio hermano, Jin Rusong. El pequeño amo del clan Jin había sido asesinado para enviarle un mensaje a su padre, que no aceptarían sus decisiones ni la vigilancia establecida… Algo que solo término en el exterminio del clan que había planeado dicho ataque.

Es por eso que su relación padre e hijo se había mantenido oculta, de esa forma nadie lo vincularía con el líder del clan Jin y su vida estaría fuera de peligro.

A–Li…

Li levanto rápidamente su cabeza, despejando la bruma que sus pensamientos habían formado dentro de su cabeza.

Necesito que hagas algo por mí.

Claro… ¿Que necesitas?

Es más bien, una promesa – apartando la vista del paisaje y girándose para enfocar la figura de su hijo.

¿Promesa? ¿Qué clase de promesa?

Al ser quien soy, siempre existirán personas que querrán llegar a mí, con la única intención de lastimarme o… Tomar mi vida.

¡Padre! – alzando un poco la voz ante las últimas palabras dichas.

Jin Guangyao levanto una de sus manos, indicándole de forma silenciosa que lo dejara terminar.

Es por ello, que necesito me prometas algo.

– …

Si algo me pasa… Hablando hipotéticamente – aclaro con una media sonrisa – prométeme que, pase lo que pase… Tu…

Los ojos de Li Wang se ampliaron notablemente al conocer la petición de su padre.

¿Lo harás?

...

¿Cumplirás lo que te he pedido?

El joven alfa solo pudo contener el aliento.


Lentamente fue abriendo los ojos, aun se encontraba algo aturdido por aquel sueño, uno que había resultado ser el último recuerdo que tenia de su padre antes de que la noticia de su muerte llegara a sus tierras y se diera a conocer todo los crímenes que había hecho durante su vida como miembro del clan Jin.

"Padre" pensó aun sin salir de la ensoñación "Te lo prometí… Pase lo que pase, cumpliré mi promesa"

Li estaba por volverse a quedar dormido, cuando alguien lo tomo del hombro y lo comenzó a mover de forma brusca, despertándole por completo.

– Pero que…

– ¡A–Li despierta! – le grito Heng Yu con pánico en su voz.

– ¿Heng Yu? ¿Qué sucede?

– ¡No están atacando!

– ¡¿Qué?! – levantándose de golpe y abriendo la cortina que tapaba la carreta, ampliando sus ojos al encontrarse con el actual escenario.

Las personas corrían llenas de pánico, explosiones por doquier, gritos y olor a sangre se podía percibir en el ambiente.

En la distancia podía ver como Dong Hua y los pocos cultivadores que viajaban con ellos trataban de detener a todos los atacantes pero, ellos eran muchos más por lo que, la situación no se veía nada favorecedora.

– ¿Quiénes son? – pregunto Li saliendo fuera de la carreta y apretando con fuerza su espada.

– Bandidos – aseguro Heng Yu desenvainando su espada.

– ¿Probabilidades de salir de esta? – imitando a su compañero.

– Yo diría que tenemos un cinco por ciento de ganarles.

– Eso es mejor que nada.

Ambos corrieron para apoyar a Dong Hua y a los demás cultivadores.

El sonido del acero chocando se intensifico, el olor a sangre inundaba el lugar, los cuerpos de algunos bandidos volando por el impacto de la energía espiritual de los cultivadores que defendía a los demás y los gritos de las mujeres que habían perdido a sus esposo era lo que se podía escuchar por todo el territorio.

Li Wang junto a sus compañeros trataban de hacerles frente pero al ser tan pocos que los bandidos, quienes por la forma en como peleaban, se trataban de cultivadores deshonestos, lo cual le llevo a preguntarse como personas con tal entrenamiento terminaron siendo bandidos y asesinos.

– ¡No, déjame! – grito una joven mujer que estaba tirada en el suelo.

– ¡Cállate la boca! – tomándola por el brazo con brusquedad – ¡Tu vendrás conmigo! – lamiéndose los labios y observando su cuerpo de arriba hacia abajo.

– ¡No!

– ¡¿Acaso no escuchaste que te dijo que no?! – grito Li.

El bandido giro su cabeza y antes de que pudiera reaccionar, una fuerte oleada de energía espiritual lo lanzo varios metros lejos del lugar.

– ¿Estas bien? – pregunto ayudando a la joven mujer a levantarse.

– Si – temblando por el miedo.

– Tranquila, todo está bien – hablando suavemente para tranquilizarla – es peligroso este lugar, busca un lugar seguro y escóndete.

La mujer asintió y salió corriendo del sitio.

– ¡Joven Amo!

Li se giró para ver quien lo llamaba, encontrándose con uno de los sirvientes que su maestro había enviado con ellos.

– ¡Joven amo, son demasiados! – exclamo con pánico en su voz – ¡Nos van a matar!

El alfa recorrió el lugar con la mirada.

El panorama no era nada agradable ni se veía bien para ellos. Aun cuando el número de los bandidos había disminuido con cada muerte de los mismos, seguían siendo un gran número contra los pocos cultivadores que habían viajado con ellos en la caravana.

Sobre todo cuando dicho bandidos no eran tan simples como eso, de haber sido solo bandidos comunes no hubiesen tardado tanto en acabar con ellos pero, se trataban de cultivadores deshonestos con un nivel de cultivo bastante destacable por lo que, era natural que se vieran en problemas para lidiar con ellos.

Sí no lograban darle la vuelta a la situación todos terminarían muertos. Muchos ya habían perecido en la batalla y no estaba dispuesto a perder más personas por lo que, la única solución que tenía era pedir ayuda y solo había un lugar al cual podía acudir.

– ¿A cuánto tiempo está el clan Jin de donde nos encontramos? – le pregunto sin apartar la vista del panorama.

– Pues… a menos de media hora.

– Bien.

Girándose para enfocar el sirviente.

– Escúchame atentamente por que no volveré a repetirlo ¿entendiste?

– Sí.

– Despejare la zona y tomaras uno de los caballos, sin importar que suceda, te iras de aquí, llegaras tan rápido como te sea posible al clan Jin y preguntaras por Jin Rulan.

– ¿El clan Jin? ¿Jin Rulan?

– Estas son sus tierras, por lo que si reciben una solicitud de ayuda sin duda acudirán al lugar.

– ...

– ¿Entendiste lo que harás?

El joven sirviente asintió con algo de temor.

– Muy bien.

Y tras eso, blandió su espada y despejo la zona para que el sirviente pudiera irse. Solo esperaba que Jin Rulan accediera al pedido de ayuda.


Decir que esperaba que el clan Jin arribara al lugar para ayudarles tras recibir el llamado, era una de las posibilidades con la cual contaba pero, ver llegar al mismísimo Jin Rulan junto a los cultivadores que habían acudido a su rescate, no era algo que esperaba.

Había asumido que enviaría a varios de sus discípulos en su ayuda pero, verle llegar junto al segundo jade de Gusu Lan y algunos discípulos de dicho clan, le sorprendió en sobre manera. Jamás imagino que el mismo líder del clan Jin tomara cartas en el asunto personalmente, sobre todo cuando se suponía que dicho día era el aniversario de su clan –algo que solo supo cuando Dong Hua se lo menciono antes de retomar el viaje–.

Sí el clan Jin lo sorprendería de tal forma cada día, definitivamente debía ser parte del mismo, aunque claro, primero debían terminar con la situación que los había traído a este punto en primer lugar.

Gracias a su oportuna llegada, la situación fue concluida en pocos minutos, algunos bandidos lograron escapar y otros no habían corrido con la misma suerte, encontrando sus cuerpos tirados en diferentes partes del lugar.

La misma situación que paso con varios integrantes de la caravana, sobre todo con hombres de familia y algunas mujeres, por suerte ningún niño que viajaba con ellos murió durante el enfrentamiento pero, sus gritos y llantos se escuchaban, llamando a sus padres muertos.

La impotencia recorrió el cuerpo de Li, sabía que muchas personas se habían salvado gracias a que contuvieron a los bandidos pero, muchos perdieron la vida sin que pudiera hacer más. En ocasiones así, deseaba tanto que su nivel de cultivo fuera mayor, aun cuando su maestro siempre le decía que para la edad que tenía era bastante destacable lo mucho que su núcleo de oro había crecido desde que comenzó a cultivar.

Definitivamente usaría todo lo que aprendiera en el clan Jin para lograr sus metas, poder ayudar a los necesitados y… Poder cumplir la promesa que le había hecho a su padre.

– ¿Por qué tienes esa cara tan seria? – Pregunto Dong Hua colocándose a su lado – todo salió bien aunque, no dé la forma que quisiéramos.

Li Wang negó con su cabeza y suspiro.

– No es nada, solo pensaba en lo sucedido.

– Es cierto que no pudimos hacer más pero, gracias a que enviaste a ese hombre al clan Jin es que pudimos salvar a las personas que siguen a aquí.

El alfa sonrió tristemente.

– Creo que alguien debería agradecerles – señalando con una fugaz mirada el lugar donde Jin Rulan y el líder del clan Lan se encontraban – yo iré con Heng Yu y ayudare a los heridos.

– De acuerdo.

Cuando los pasos de su compañero se alejaron, soltó un largo suspiro y se giró sobre sus talones, caminando lentamente hacia el lugar donde ambos líderes se encontraban hablando.

Sus pasos se detuvieron cuando un suave aroma golpeo sus fosas nasales, era un agradable olor a poenias que lo estaba aturdiendo como nunca antes algo lo había hecho.

"Este aroma…" levantando la cabeza y tratando de ubicar el origen del mismo "Proviene de…" ampliando sus ojos al darse cuenta que aquel aroma tan dulce que había percibido, no provenía de otro que del líder del clan Jin "Así que… Proviene de él"

Nunca en sus cortos años de vida, ningún aroma proveniente de algún omega le aturdió de esa forma, no entendía el por qué, no podía tratarse de su destinado ya que, hacía años que le conoció y actualmente eran buenos amigos por lo que, solo lo atribuyo a que dicho aroma solo le había impactado por la fuerza de las feromonas contenidas en el mismo.

O al menos eso esperaba, aunque los latidos algo agitados de su propio corazón no apoyaban mucho esa teoría.

Rápidamente negó con su cabeza tratando de despejar su meten, trago con fuerza y camino los últimos pasos que los separaba de ambos líderes, para finalmente hablar una vez llego a su lado.

– Disculpen.

Ambos líderes se giraron sobre sus pies, enfocando su figura un segundo después lo cual, lo sobresalto un poco al sentir las miradas de los mismos pero, se recompuso instantes después.

– ¿Qué pasa? – pregunto Jin Ling.

– No, nada, solo quería agradecerles su ayuda – haciendo una reverencia ante ambos y tratando que su voz no sonara algo insegura – sino fuera por su oportuna llegada, mis compañeros y yo habríamos muerto.

– No tienes nada que agradecer, hicimos lo que debíamos – le respondió Xichen, cuya sonrisa aligero un poco su nerviosismo.

– Aun así, muchas gracias – correspondiendo el gesto y dedicándole una suave sonrisa al líder del clan Lan.

– En todo caso, también tendríamos que agradecerte – le escucho decir – sino fuera por tu intervención en la lucha, quizás muchos hubiesen muerto antes de que llegáramos.

Li Wang bajo la mirada. Aun cuando sabía que ayudo a esas personas y muchas vidas fueron salvadas, el sentimiento de que pudo haber hecho más seguía ahí, estrujándole un poco el corazón y cortándole la respiración a momentos.

Con un movimiento de su cabeza dichos pensamientos se esfumaron, sobre todo cuando noto la intensa mirada que ambos le estaban dedicando. Inspeccionándolo de pies a cabeza, como buscando algo que no podían encontrar en su persona.

Intuyo que ambos se dieron cuenta de lo ocurrido y, las palabras del líder del clan Lan rompió el incómodo momento.

– Eres un cultivador bastante hábil – indico sin dejar de sonreír.

Li noto el necesario cambio de tema y respondió.

– Gracias por sus palabras – aseguro con una sonrisa – aunque aún me falta mucho entrenamiento.

– ¿Puedo saber a qué secta perteneces? – Pregunto Jin Ling, notando algo de desconfianza en su voz – nunca te había visto antes.

– Oh, no, no pertenezco a ninguna secta o clan – se apresuró a responder.

– ¿Y cómo es que...?

– Mi padre era un gran cultivador y el me enseño todo lo que sé – fue lo único que pudo responder, esperando no trataran de buscar más información ya que, si algo le había dejado claro su maestro es que, solo podía contar su vida hasta que llegara al clan Jin y estuviera frente al líder así como al consejo de ancianos.

Aunque estar frente al mismo líder de dicho clan le causo una inmensa tentación de decirles todo pero, se contuvo, a sabiendas que dicha discreción molestaba un poco al omega.

– ¿Era? – pregunto el omega con curiosidad.

– El murió hace un tiempo pero, seguí mi entrenamiento tras su fallecimiento.

– Siento tu perdida – escucho decir al líder del clan Lan, notando la solidaridad en su voz ante su pasada perdida.

– Fue hace mucho además – soltando un suave suspiro – es mejor recordarlo con una sonrisa y seguir las enseñanzas que me dejo.

Haciendo sonreír a ambos líderes con sus palabras.

– ¿Hacia dónde se dirigían? – pregunto Jin Ling.

Li no respondió de inmediato y observo de reojo a sus acompañantes, algo que seguramente capto la atención del omega.

– No lo tome a mal pero, eso es algo que no puedo compartirles – dándose cuenta de la obvia molestia del omega al ver como evadía la pregunta, algo que le causaba gracia y ternura.

Algo que el líder Lan noto y hablo.

– No te preocupes, entendemos.

– Bueno... Muchos gracias por su ayuda, debo retirarme y ayudar a mis compañeros.

– ¿No necesitas ayuda?

– No se preocupen, por suerte sus heridas no son graves así que nos haremos cargo por nuestra cuenta.

Se despidió haciendo una reverencia, la cual fue imitada por ambos líderes, les dedico una última sonrisa antes de girarse sobre sus talones y regresar a lado de sus compañeros, no sin antes observar de reojo como el omega del clan Jin los seguía con la mirada, algo que le divertía en demasía.

– ¿Por qué te ríes? – Pregunto Heng Yu al verlo llegar – ¿Sucedió algo?

– Nada solo que… – girando su cabeza para observar a ambos líderes hablando con los demás discípulos que los acompañaban y riéndose internamente por los gestos que el omega del clan Jin hacia cada cierto tiempo.

– Tal parece que las cosas con los líderes del clan Jin y Lan salieron bien – comento Dong Hua mientras ayudaba a una pequeña niña con sus heridas.

– ¿Líder? – Lo regreso a ver su pareja – ¿ese niño es el líder del clan Jin?

– Es obvio – sonriéndole a la pequeña e indicándole que podía ir con su madre – el clan Jin está conformado en su totalidad por alfas. Su actual líder es el único omega.

– Lo sé pero, ¿Cómo sabes que es él?

– Los omegas tienen rasgos más finos y suaves que un alfa – le aseguro – además, la espada que lleva consigo es bien conocida, es la misma que alguna vez perteneció a Jin Zixuan, siendo su hijo quien la heredo al morir este.

– …

– Y por que A– Li se estremeció un poco cuando llego con ellos, las feromonas de ese hermoso omega te aturdieron un poco ¿verdad?

Li Wang sintió como un escalofrío recorrió su columna cuando su hermano discípulo aclaro ese punto.

"¿Se dio cuenta? ¿Por qué tiene que ser tan observador?" pensó Li desviando la mirada y tratando de no sentirse avergonzado.

– ¿Es así? – Heng Yu lo regreso a ver con una media sonrisa.

Antes de que ambos betas pudieran usar esa información en su contra y burlarse durante los próximos minutos, se giró y les dio la espalda.

– Creo que los heridos necesitan ayuda – aclaro intentando no sonar un tanto nervioso – iré a verificar que todos estén siendo atendidos.

Escuchando como ambos betas comenzaron a reír un poco ante su actitud un poco infantil referente al tema.


Tras lo sucedido y cerciorarse que los sobrevivientes llegaran a salvo a sus destinos. Los tres cultivadores junto con los pocos sirvientes que los acompañaron se dirigieron hacia Torre Koi, la cede del clan Jin, el lugar que desde un inicio había sido su destino.

Se detuvieron ante las enormes escaleras que conducían al mismo, admirando los enromes murales que se encontraban a cada lado de las mismas, representando hechos pasados de los cuales, solo tenían conocimiento gracias a las historias que su maestro Zhao les conto durante su entrenamiento.

– ¿Estás seguro que quieres hacer esto solo? – Le pregunto Dong Hua – podemos acompañarte.

– Tiene razón – apoyo Heng Yu – no sabes que te espera con todos esos viejos y con su líder.

Li sonrió suavemente, sintiéndose un tanto feliz por la preocupación de sus hermanos mayores.

– No se preocupen, estaré bien – les respondió con una sonrisa.

Ambos betas se regresaron a ver no muy convencidos de las palabras de su compañero.

El joven alfa rodo los ojos de forma divertida y continuo hablando.

– El maestro les encomendó cuidarme durante todo el trayecto y, una vez llegáramos a Torre Koi debían regresar junto a los sirvientes – les aseguro cruzándose de brazos – el maestro los necesita para cuidar nuestro hogar, si ninguno de nosotros está ahí para ello, ¿con quién contaran los demás?

– Pero…

Dong Hua iba a rebatir las palabras del alfa cuando este lo callo rápidamente.

– Confíen en mí, estaré bien – les volvió a asegurar tratando de tranquilizarlos – además si algo sale mal, puedo volver a casa y continuar mi vida como hasta ahora.

Tanto Dong Hua como Heng Yu suspiraron al ver que no podían persuadir a su pequeño hermano así que, solo asintieron y le dedicaron una triste sonrisa.

– Cuídate mucho, ¿entendiste? – le dijo Dong Hua atrayéndolo para abrazarlo fuertemente.

– Lo hare – correspondiendo el abrazo.

– Sí algo sucede, lo que sea… Sabes que puedes llamarnos, ¿verdad? – intervino Heng Yu.

– Mmm… Lo sé.

Heng Yu sonrió y abrazo al alfa.

– Cuídate – le susurro.

– Lo hare, no te preocupes – rompiendo el abrazo.

– A–Li – le llamo Dong Hua – no olvides lo que dijo el maestro, tienes que…

– Comportarme como todo un caballero y no romper las reglas, por muy tentador que sea – concluyo soltando una suave risa – me hacen ver como un busca problemas.

– Bueno, literalmente lo eres, solo que siempre encuentras la forma de torcer las reglas a tu favor, quedando como el bueno – le respondió Heng Yu.

– Bueno, no tengo la culpa de ser bueno encontrando los huecos de las mismas – encogiéndose de hombros.

– Sí eso mismo dijo el maestro – negando con su cabeza.

– Solo pórtate bien y cualquier cosa avísanos – comento Dong Hua.

Li asintió y tras un último abrazo, ambos betas en compañía de los sirvientes partieron de Torre Koi, dejando a Li Wang enfrentarse a la decisión del consejo y el líder del clan Jin completamente solo.

– Ya llegamos hasta aquí, no hay forma de retractarse.

Se dijo así mismo, comenzando a subir las enormes escaleras del lugar.


Cuando finalmente llego a la cima y avanzo unos cuantos pasos, los discípulos que fungían como guardias del lugar le impidieron el paso.

– Joven maestro es mejor que se retire, el clan Jin no está recibiendo ninguna visita el día de hoy – le aseguro el guardia.

– Sí requiere una audiencia o desea solicitar la revisión de algún agravio, me temo que tendrá que venir otro día – concluyo su compañero.

Li Wang enarco una ceja ante los comentarios hechos, ya que su maestro nunca le comento que tendría que lidiar primero con los guardias de la puerta principal, mucho menos que estos también fueran alfa, cuyas feromonas cargadas de recelo y molestia trataban de hacerle retroceder.

"¿Incluso los guardias son alfas?" pensó al percibir las pesadas feromonas de ambos jóvenes.

Dejando de lado sus pensamientos, negó con su cabeza y respondió.

– Entiendo pero, necesito ver al joven Jin Rulan, hay un tema algo urgente que debo tratar personalmente con él.

– Nuestro líder no está disponible ya que se encuentra presidiendo una importante reunión – le respondió uno de los guardias de forma seca – puede venir el día de mañana y, con suerte, podrá atenderlo.

– Se de antemano que está en una reunión – les aclaro – pero me temo que el asunto que me trajo hasta aquí es demasiado importante como para dejarlo pasar.

– Lo lamento, pero tendrá que retirarse – le recalco.

Li suspiro un tanto irritado por la negativa de ambos guardias.

– Escuchen, tengo que hablar con el joven Rulan por lo que, no me iré hasta hablar con el – cruzándose de brazos y dejando escapar parte de su propio aroma, irritado por la constante negativa.

Ambos alfas se regresaron ver antes de dar un paso adelante e intentar sacarlo por la fuerza pero, las potentes feromonas que el otro alfa estaba emanando les hicieron soltar un quejido de dolor, frunciendo el ceño por la respuesta algo agresiva del joven.

– Es mejor que abandone el clan Jin – desenfundando su espada y tratando de ignorar el aroma ajeno.

Acto que su compañero imito.

– Y si no, ¿qué? – Liberando la mayor parte de su aroma, haciéndolos jadear por momentos.

Ambos alfas cayeron de rodillas al no ser capaz soportar las feromonas del recién llegado.

Li Wang al percatarse de la situación en la que ambos alfas se encontraban, comenzando a retraer su aroma para dejarlos respirar, ya que en ningún momento pensó en lastimarlos de alguna forma.

"Creo que me pase de la raya" se dijo así mismo.

Ambos guardias comenzaron a toser al verse liberados y respiraron profundamente un segundo después.

Li Wang estaba por preguntarles si estaban bien, cuando una tercera voz intervino.

– ¿Que está sucediendo aquí?

Todos giraron sus cabezas y regresaron a ver el lugar de donde provenía dicha voz.

Un joven de piel clara, cabellos oscuros y con el ceño fruncido, lentamente se acercaba hacia donde se encontraban, algo que sus acompañantes imitaron y lo seguían tres pasos por detrás.

Li Wang no tuvo que pensar mucho, por la túnica y el característico punto rojo en su frente, supo de inmediato que era un discípulo del clan Jin así mismo sus acompañantes. Y por el fuerte aroma que estaba percibiendo conforme se acercaban, intuyo que todos eran alfas… Algo que no le sorprendió.

– Joven Jin Chan – le saludo uno de los guardias con una reverencia – jóvenes maestros.

Acto que su compañero guardia imito.

"¿Jin Chan?" pensó Li "oh, así que él es el discípulo del que me hablo mi padre" regresando a ver al alfa recién llegado "y con quien Jin Rulan no tiene buena relación"

–¿Que sucede aquí? – Volvió a preguntar Jin Chan – ¿Quién es este? – recorriéndolo con la mirada y colocando un gesto despectivo en su rostro.

Li solo enarco una ceja ante la forma en como lo estaba observando.

– Mis disculpas joven maestro, este joven está pidiendo una audiencia con nutro clan – respondió uno de los guardias – le indicamos que no es posible y que regresara otro día pero, se niega a irse sin verle.

– ¿Y qué esperan? – les pregunto nuevamente –¡Sáquenlo de aquí! – les ordeno firmemente – los ancianos dieron la orden de no dejar pasar a nadie a menos que algo grave sucediera.

– Eso intentamos pero…

Ambos guardias lo regresaron a ver con recelo y con algo de temor por lo sucedido minutos atrás.

– ¡Que acaso le tienen miedo! – Exclamo Jin Chan – es un simple alfa, ¡¿qué ustedes no son alfas del honorable clan Jin?! ¡¿Acaso este extraño es más que ustedes?!

Ambos alfas no lo regresaron a ver y bajaron la mirada.

– Son unos inútiles – dijo entre dientes – Y tú… – acercándose a Li Wang – es mejor que te largues si no quieres que te saquemos a patadas de aquí.

Li solo dibujo una sonrisa de medio lado por la seudo amenaza.

– Con todo respeto, me temo que no puedo seguir el "consejo", hay algo de suma importancia que debo hablar con el líder del clan Jin y mientras no suceda, no tengo intención alguna de irme.

– ¿Y quién te dice que no estás hablando con el líder del clan Jin? – dijo retándolo con la mirada y dejando libre parte de su aroma.

"¿En serio me está preguntando?" pensó Li riendo para sus adentros.

Respiro profundamente y se recompuso de lo sucedido.

– Discúlpame si te ofendo pero, es bien sabido que el líder del clan Jin es un omega y, a menos que se haya apareado con un alfa en los últimos días, dudo que lo seas, con esas seudo feromonas a alfa que estas emanando.

– ¡¿Seudo feromonas…?!

El semblante de Jin Chan se contrajo ante la burla recibida y, ante la mirada de todos los presentes desenfundo su espada, alzándola para dejar la punta de la misma en dirección a la garganta del recién llegado.

– ¡Veo que tienes ganas de morir! – levantando su voz con enojo contenido.

El aroma de Jin Chan comenzó a extenderse por el lugar, haciendo que el ambiente se sintiera pesado para los presentes, quienes comenzaron a jadear un poco al sentir como sus fosas nasales se contraían por el ardor que dicho aroma les estaba provocando.

Caso contrario a Li Wang, quien seguía en su sitio sin inmutarse por las feromonas en el aire.

– Si tratas de intimidarme con ese aroma, de una vez te advierto que tendrás que hacerlo mejor – le aseguro Li.

Jin Chan arto de su insolencia lanzo el primer ataque con su espada, apuntando a la cabeza del otro. Li sin esforzarse si quiera lo esquivo fácilmente, acto que repitió con todos los ataques que el otro alfa le lanzaba.

Todos los presentes observaban con sorpresa en sus rostros como aquel recién llegado esquivaba los ataques de uno de sus jóvenes maestros sin esforzarse y sin siquiera sacar su propia espada de su funda.

Ambos continuaron con dicha escena hasta que, una voz grave y profunda les hizo detenerse en seco.

– ¡¿Que se supone que están haciendo?! – Les pregunto la voz – ¡¿Que no saben dónde están?!

Todos giraron su cabeza y, cuando se dieron cuenta quien era, hicieron una reverencia.

– Líder del consejo – hablo Jin Chan sin levantar la cabeza.

– Jin Chan – lo llamo el anciano mientras se acercaba junto a otros integrantes del consejo – me puedes explicar, ¿qué sucede aquí? ¿Qué es todo este alboroto que están provocando? ¿Que no se dan cuenta en donde se encuentran?

– Me disculpo líder del consejo – respondió Jin Chan – pero este individuo – regresando a ver al a Li Wang – hizo caso omiso de las advertencias, se le indico que debía irse pero se negó a acatar dichas órdenes y no solo eso, se burló de nosotros.

El anciano no contesto y regreso a ver al alfa mencionado.

– Sé que no estuvo bien pero, nuestro deber es hacer valer la ley y este… Alfa no obedeció cuando se le indico.

– Ya veo – el anciano se acercó un poco a Li Wang – ¿qué tienes que decir en tu defensa jovencito?

Li Wang recorrió el lugar y a los presentes con la mirada.

Sabía de antemano, gracias a conversaciones pasadas con su difunto padre, que en el clan Jin existían personas como Jin Chan, discípulos que hacían uso de sus palabras y halagos hacia aquellos que tenían mayor poder para beneficiarse de ellos.

Por lo que, si quería terminar con lo que lo había traído en primer al clan Jin, debía ser más inteligente que aquel alfa y voltear la situación a su favor porque, de cometer un solo, no tendría otra oportunidad para volver, por muy hijo del anterior líder que fuera.

Haciendo uso de las lecciones diplomáticas que sus maestros le habían dado, respiro hondo y hablo.

– Honorable anciano, me disculpo por los problemas ocasionados – haciendo una reverencia ante el líder del consejo – mi llegada al clan Jin nunca fue con la intención de causarles algún agravio al contrario, mi presencia se debe a un tema de gran importancia que debo hablar con el líder del clan Jin pero, los guardias me negaron la petición – dedicándoles una fugaz mirada antes de regresar la misma al frente – quizás erre al negarme pero, mis motivos me impiden irme – le aseguro sin apartar la mirada – fue en ese momento que este joven maestro llego y, después de un intercambio de palabras, se molestó y comenzó la pelea aunque, debo recalcar que en ningún momento respondí al agravio ya que, no deseo tener algún motivo de rechazo por parte de ustedes.

– ¿Es eso cierto? – Pregunto el líder del consejo, dirigiendo su vista hacia la figura de Jin Chan.

– ¡Claro que no! – exclamo Jin Chan con indignación – ¡Yo solo respondí a sus burlas! ¡Mi orgullo como alfa se vio empañado y debía pedir retribución!

– Me disculpo por meterme pero ningún momento te ofendí – intervino Li Wang – Comentaste el por qué no creía que tú eras el líder del clan Jin y yo te respondí, ya que Jin Rulan es un omega y tu – recorriéndole con la mirada – Bueno... Eres un alfa.

Jin Chan apretó sus manos hasta volverlas un puño y su rostro se contrajo por la furia que estaba creciendo en su interior.

– ¿Te atreviste a semejante tontería? – le pregunto el anciano.

– ¡Claro que no! ¡Yo solo…!

– ¡Ya es suficiente! – Exclamo el anciano – más tarde ajustare cuentas contigo.

Jin Chan apretó los dientes y desvió la mirada.

– En cuanto a usted joven – regresando a verle – en vista de que no tiene intenciones de marcharse, ¿le agradecería decirnos que es lo que quiere de nuestro clan?

– Lo lamento honorable anciano pero, mi maestro fue específico al pedirme que dicha información la revelara cuando estuviera no solo ante la presencia del consejo sino, también, ante la de Jin Rulan.

– ¿Maestro? – Enarcando una ceja – ¿Quién es tu maestro?

Los ojos de Li se ampliaron un poco ante la pregunta, recordando rápidamente la carta que su maestro le había dado.

– Oh, cierto, mi maestro me dio una carta para usted – metiendo su mano dentro de su túnica y sacando dicho documento – aquí tiene.

El líder del consejo tomo la carta y la abrió lentamente, comenzando a leer cada línea impresa en la misma, agrandando sus ojos al descubrir quien firmaba dicho documento.

– ¿Zhao? – regresando a ver al joven alfa – ¿Zhao Ling es tu maestro?

"¿Conoce a mi maestro?" se preguntó Li "nunca me menciono que eran conocidos"

Ligeros susurros comenzaron a extenderse entre los presentes, preguntándose quien era dicho sujeto y como se relacionaba con el clan Jin.

El líder del consejo suspiro y hablo.

– Zhao Ling es un cultivador que alguna vez perteneció al extinto clan Zhao – aclaro el anciano – dicho clan fue destruido durante la guerra en contra de los Wen. El maestro Zhao fue el único sobreviviente de dicha masacre y nos apoyó durante la campaña para vengar a su familia.

Todos los presentes no emitieron sonido alguno al escuchar el relato.

– Una vez la campaña termino y el clan Wen cayó, el maestro Zhao desapareció de la vida pública. Según rumores se asentó en una lejana provincia donde enseña a jóvenes con potencial para ser cultivadores y después de algunos años de entrenamiento, los envía a los clanes que cree que podrán hacerles crecer y desarrollarse – concluyo dirigiendo su vista hacia Li Wang – Supongo que los rumores son ciertos, si él mismo escribió esta carta.

Li asintió.

– Mi maestro ha enseñado a muchos discípulos desde que tengo memoria aunque, la mayoría decide al final regresar con él y ayudar a nuestra provincia – encogiéndose de hombros.

– Ya veo – doblando nuevamente la carta y metiéndola entre sus túnicas – sí el maestro Zhao pidió una audiencia en tu nombre, la situación que te trajo al clan Jin debe ser de suma importancia.

– Lo es – recalco.

– Muy bien – haciendo un ademan con su mano, llamando a uno de los guardias para que se acercara – avisa de inmediato al joven Jin Rulan que se solicita su presencia y es de suma importancia que acuda.

El discípulo asintió con algo de temor y se alejó rápidamente.

– ¡Le hará caso a este extraño! – Exclamo Jin Chan al ver como aquel alfa lograba su cometido – ¿Qué tal si es un engaño y ese maestro Zhao ni siquiera lo conoce?

El líder del consejo frunció el ceño y con molestia se dirigió a Jin Chan.

– ¡Como te atreves a dudar de las decisiones del consejo! – Levantando la voz con clara molestia – ¡Lo que tratemos no es de tu incumbencia!

– Pero…

– Jin Chan… Eres un honorable alfa de nuestro clan, no olvides tu posición en el mismo – le recalco – a menos que quieras recibir disciplina por insubordinación, es mejor que te retires.

Li Wang enarco una ceja ante el seudo regaño hacia aquel alfa engreído.

"Sí las palabras de mi maestro son ciertas, en caso de que Jin Chan fuera un omega, el castigo que hubiese recibido sería diferente a una simple reprimenda" pensó negando con su cabeza.

Jin Chan por su parte solo hizo un gesto de molestia y tras una incómoda reverencia se retiró junto a sus compañeros.

Li Wang sonrió sutilmente, puesto que la actitud de aquel alfa le recordaba a un niño pequeño haciendo una rabieta.

– Ahora que no hay nadie que nos interrumpa, sería tan ¿amable de decirme como conoció al maestro Zhao? – le pregunto el anciano – hasta donde tenemos entendido, es muy selectivo con sus discípulos.

Li suspiro.

Al menos aquella información no era algo importante por lo cual podía compartirla, solo debía omitir pequeños hechos que relacionaran a su padre, al menos hasta que Jin Rulan hiciera acto de presencia en el lugar.


Pasaron alrededor de diez minutos cuando la persona que esperaban arribo al lugar.

Tan el líder del consejo como Li Wang dirigieron su vista hacia los recién llegados, sobre todo hacia la figura del líder del clan Jin quien, al ver al joven alfa a lado del anciano, coloco un gesto de sorpresa en su rostro.

Un gesto que le causo gracia al joven alfa.

− ¿Tu? – le escucho preguntar al omega una vez estuvo al lado de ambos alfas.

Li Wang sonrió suavemente ante la sorpresa del omega y respondió.

− Oh, Nos volvemos a ver – tratando de fingir sorpresa por la reunión.

− ¿Qué haces aquí? – Pregunto el omega cruzándose de brazos – sino mal recuerdo, comentaste que tenías asuntos personales pero, no creí que vinieras a nuestra secta, si necesitabas ayuda, pudiste pedírnosla.

− Sí, lo siento es solo que, era información privada y... – respondió siguiéndole el juego ya que, le resultaba bastante divertido ver las expresiones del omega.

− No te sentías suficientemente confiado como para decírnosla aun cuando portábamos las ropas del clan Jin – declaro Jin Ling.

Li Wang asintió, aceptando las palabras del omega que, aunque no lo sabía, había adivinado en cierta forma la razón del por qué no menciono nada cuando se vieron.

− No te preocupes, en esa situación era normal que lo hicieras – finalmente concluyo.

− Veo que lo conoce – hablo uno de los anciano observándole de reojo.

Una mirada que no pasó desapercibida por Li Wang.

− Eso no es del todo correcto – le contesto Jin Ling con el mismo tono de voz – simplemente nos apoyó con los bandidos, es todo – conteniéndole la mirada del anciano.

El anciano chasqueo la lengua con desdén, algo que le indico su evidente desprecio.

"Entonces era cierto, ven a los omegas de forma despectiva" pensó Li, negando suavemente con su cabeza.

− Tal parece que le acompañan sus... Conocidos – el anciano cambio de tema, recorriendo con la mirada la figura de los presentes que acompañaban al omega.

− Son mi familia, ellos pueden estar presentes – dirigiendo su vista hacia el anciano − ¿alguna objeción?

− No, ninguna.

Jin Ling negó con su cabeza por la actitud del anciano y suspiro.

− ¿Y bien? – Dirigiéndose a Li Wang − ¿Qué necesitas?

Ante la pregunta, el joven alfa contuvo la pequeña risa que estaba por escapársele y continuo con el teatro.

− Solicite una audiencia con el líder del clan Jin – indico con determinación en su voz – necesito hablar con Jin Rulan.

− ¿De qué quieres hablar con él?

Una tercera voz le hizo girarse y observar al dueño de la misma.

Sí bien, nunca conoció en persona al famoso patriarca Yiling, siempre supo por comentarios de terceros, como era físicamente y los colores que usualmente portaba sobre sus túnicas pero, en aquel momento, dicho personaje no mostraba la combinación mencionada.

Las túnicas y bordados del clan Lan así como la cinta de la frente que los distinguía eran los ropajes que vestía actualmente y, si no fuera por la figura del segundo jade, quien estaba a su lado, jamás hubiese pensado que se trataba del mismo personaje del que todo mundo hablaba.

"Así que él es Wei Wuxian" pensó Li al verlo portar aquellos inusuales colores "a quien todos conocen como el Patriarca Yiling"

Li Wang estaba por responder pero, no pudo evitar reír por lo bajo cuando observo como el líder del clan Jiang –ya que los colores de sus túnicas eran bastante reveladores de que clan procedía además de portar en uno de sus dedos el anillo que guardaba a Zidian– le propinaba un pequeño golpe en la cabeza, algo que le indico que su intervención no había sido bien recibida por el mismo.

El joven alfa solo sonrió suavemente y contesto la pregunta hecha por el omega del segundo jade.

− Me temo que es un tema que solo puedo hablar con él – le respondió suavemente.

− Pues, aquí me tienes – dijo un segundo después Jin Ling.

− ¿Qué? – respondió, regresando a verle con un fingido gesto de sorpresa.

− Dijiste que querías hablar con el líder del clan, con Jin Rulan... Aquí me tienes – cruzándose de brazos mientras fruncía levemente el ceño.

− Espera... ¿Tú eres Jin Rulan? – pregunto, continuando con el juego.

− Así es.

− Wow... Esto es... Inesperado – mostrándose claramente sorprendido o, al menos es lo que trataba de aparentar.

− ¿Por qué?, ¿Acaso es una enorme sorpresa que yo sea el líder o que un omega lo sea?

El claro ceño de indignación del omega le causo un poco de diversión ya que, al parecer podía molestarse fácilmente.

− No, no, claro que no – excusándose rápidamente para no seguir molestándole – lo decía porque, si desde el inicio hubiese sabido que tú eres Jin Rulan, te hubiese dicho todo.

Algo que obviamente nunca hubiese hecho.

− Entonces dilo, ¿Qué necesitas? – hablo con claro fastidio.

− Claro – respiro profundamente y haciendo una reverencia tal como le fue enseñado, respondió – Es un honor finalmente conocerlo líder del clan Jin – mostrando sus respetos e irguiéndose un segundo después, con una sutil sonrisa en su rostro − Mi nombre es Li Wang, he viajado desde una pequeña y vieja provincia llamada Liaoning con la firme intención de reclamar mi lugar en el clan como descendiente de los Jin que soy.

− ¡¿Qué?!

Al escuchar la clara consternación en el tono de voz de los presentes, tuvo que reprimir la pequeña risa que estaba por escapar y continuo hablando una vez pudo contenerse por completo.

− ¿Descendiente? – Volvió a preguntar Jin Ling − ¿de qué hablas?

− Puede que sea una enorme sorpresa pero, por mis venas corre la sangre de la familia principal del clan Jin – aseguro sin dudas y sin apartar la vista del rostro del omega – por derecho pertenezco al mismo al ser hijo de mi padre.

− ¿Tu padre? – Pregunto Jin Ling – recuerdo que dijiste que había muerto.

− Eso es verdad, mi padre murió hace cinco años – respondió, pensando para sus adentros que era lo único que había aclarado al conocerlo.

− ¿Quién es tu padre, jovencito? – pregunto uno de los ancianos con curiosidad.

Li Wang lo observo de reojo y, respondió.

− Mi padre... – callando unos segundos para ver el rostro cubierto de expectación en los demás – Era Jin Guangyao, el anterior líder del clan Jin – concluyo.

La sorpresa en el rostro de todos no se hizo esperar.

Sabía perfectamente que una vez lo nombrara no había marcha atrás, los anciano comenzarían a sacar conclusiones, los familiares del omega seguramente estarían debatiéndose entre la sorpresa y el shock inicial, preguntándose cómo era posible que el anterior líder tuviera un hijo, sobre todo cuando el único hijo que se le conoció, Jin Rusong, había muerto gracias a él mismo mientras que Jin Ling, por su parte, seguramente seguiría conmocionado por la noticia.

− ¿Su hijo? – Pregunto Jin Ling una vez salió del shock provocado por la noticia.

Li Wang dirigió su vista hacia el rostro de Jin Ling y asintió con un suave movimiento de su cabeza.

− Así es – aseguro nuevamente − Es un gusto finalmente poder conocerte, querido primo.

El ambiente se sumió en un repentino silencio ante la repentina mención del supuesto parentesco entre ambos jóvenes y, ¿cómo no hacerlo? Sí de repente aparece un chico que dice ser el hijo del anterior líder del clan Jin y del que, para variar, no tenían conocimiento de su existencia.

Todos continuarían sumidos en el silencio sino fuera por la voz del primer jade quien, al salir de su consternación, hablo.

– No es posible – indico con dudas – Mi hermano jamás menciono tener un hijo mucho menos que tenía otra mujer – contemplando fijamente el rostro de aquel chico – es sabido que la única mujer que amo fue Qin Su

Li Wang bajo la mirada al escuchar el nombre de quien fuera la esposa de su difunto padre y respondido.

– Con todo respeto Líder del clan Lan – levantando la cabeza y dirigiendo su vista hacia el mismo – pero hay cosas que incluso usted, su hermano jurado, desconocía de mi padre.

– ¡Como te atreves a hablar de ese modo! – exclamo Jiang Cheng, dando un paso al frente, solo para ser detenido por el líder del clan Lan– …

Lan Xichen negó con su cabeza.

El joven alfa la notar el malentendido, hablo nuevamente para tratar de arreglar las cosas.

– No me malentiendan – les indico – lo que quiero decir es que, incluso a usted, quien era su hermano jurado, le oculto muchas cosas… Mi padre mantuvo sus secretos fuera del alcance de todo el mundo… Incluso de mí.

El primer jade solo sonrió tristemente.

– Tienes un punto – le aseguro.

Li Wang le devolvió la sonrisa.

– Lo mejor es llevar esta conversación a otro lado – índico el líder del consejo – oídos ajenos podrían escucharnos y, no sería buena idea que nuevos rumores se dispersen por todo Lanling.

– Tiene razón – apoyo Jin Ling aun desconcertado por los recientes hechos.

– Joven Li – dijo el anciano – por el momento es mejor que descanse, seguramente el viaje debió ser agotador.

– Un poco – le respondió.

– En ese caso, acompáñeme – comento – le indicare a un discípulo que le muestre los aposentos que ocupara por hoy.

El líder del consejo hizo una reverencia y se despidió de todos. Alegándose lentamente, como esperando que el joven alfa lo siguiera.

– Creo que nos veremos más tarde – le dijo a Jin Ling.

– Eso parece – frunciendo el ceño ligeramente, como si la sola presencia del alfa lo molestara.

Al ver aquel gesto en el rostro supo de inmediato que seguía conmocionado e incluso irritado por la reciente noticia. Sabía que estaba mal pero, el rostro mal humorado del omega le divertía, aun cuando sus feromonas demostraban su desconcierto e intentaban alejarlo de forma inconsciente, el sentimiento de querer ver más gestos en aquel bello rostro lo estaba invadiendo.

Hacía poco que lo había conocido personalmente, ¿Por qué se sentía de aquel modo? ¿De dónde provenía esa sensación que le instaba a seguir molestándole?

Definitivamente llegar a Torre Koi le estaba provocando sensaciones que nunca imagino experimentar y, aunque le confundían, esperaba seguir experimentándolas.

Con una suave sonrisa y una reverencia se despido del omega así como de todos los presentes, acelerando el paso para alcanzar al viejo líder del consejo y, si tenía suerte, ser reconocido como el hijo de su padre.

つづく/ Continuara...


Y se acabó.

¿Que esperaban? ¿Algo diferente?

Pues no, recordemos que el especial se dio días antes de llegar a Torre Koi por ende, tarde o temprano las escenas del capítulo donde apareció por primera vez Li Wang en la historia, volverían a salir pero, con diferentes párrafos.

¿Que sintieron al conocer más de Li Wang?

¿Que será lo que le prometió a la pulga?

¿Que pensaron cuando notaron que Li Wang es un alfa dominante?

Al menos dentro de su generación jaja

¿Por qué conocer a Jin Ling le provoco tantas emociones?

¿Terminare de hacer preguntas sin sentido?

La verdad no jajaja

Debo añadir, no sé cuándo volveré actualizar.

Confieso que al terminar este capítulo, no he comenzado a escribir nada de la tercera parte de la historia mucho menos he terminado el borrador ya que, por alguna razón no logro conectar todos los puntos.

Mi mente esta en blanco y no logro pensar en nada.

Aclaro que sí, tengo el clímax y el final pero, los hechos que llevan ahí no logro conectarlos, hay muchas cosas que debo finalizar:

– La situación de los juniors.

– El cortejo de Jingyi.

– El cómo manejara Li Wang al clan Jin.

– Resolver lo del baby Wangxian

– La relación de Wei Ying y Jiang Cheng.

– Lo que hizo el pavo real.

Etc…

Por ende, entenderán que me es difícil decirles que quizás, entre en hiatus hasta que logre culminar el borrador y pueda comenzar a escribir u.u

Y quizás se olviden de mí ;–;

Les prometo tratar de volver y no dejar pasar mucho tiempo.

Lamento decepcionarlos y espero, que cuando regrese, ustedes continúen aquí.

¡Los amo!

¡Nos vemos!