Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, salvo los que yo cree para esta historia. La historia es mía.


Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)


Capítulo 28

La parte más difícil de encontrar al culpable, era el hacerse cargo. Sobre todo si esa persona era un familiar o alguien cercano a la familia. ¿Cómo lo miras? ¿Cómo hablas con esa persona? ¿Serías capaz de mirarlo, de dirigirle la palabra siquiera?

Todos se encontraban conmocionados, era difícil avanzar pero tenían que hacerlo.

Rosalie estaba angustiada, Emmett estaba muy enojado, Alice estaba desconcertada y dolida, Jasper que siempre trató de mantenerse al margen con los problemas familiares aún trataba de descifrar lo que sentía, solo estaba mal por cómo su familia se sentía en esos momentos y quería serle de mayor apoyo a Alice.

Los cuatro asistieron al departamento de policía donde encontraron a Renée hablando con uno de los oficiales, tratando de dar alguna declaración. Los vio llegar pero apartó la mirada y siguió hablando con el oficial.

—Nunca estuvo muy cuerda, yo cuidé de la niña toda su vida. Charlie ha querido que ella tomara responsabilidad pero ya vieron cómo se dieron las cosas. Noa siempre ha estado bien conmigo…

—Te equivocas —interrumpió Alice.

—Alice… —Jasper puso una mano en su hombro. Alice le ignoró y se acercó hacia el oficial. Renée se puso de pie enseguida.

—Tal vez Bella no tenga el mejor ejemplo de vida, pero tú no puedes decidir por ella. Ya no puedes. Y no vas a hacerle lo mismo a mi sobrina.

Las palabras de Alice hicieron eco en los oídos de todos. Ella era quien menos mantuvo relación con Bella después de la secundaria. Tomó distancia ya que su amiga no era la misma y no la escuchaba.

—Es mejor a que termine en un orfanato, Al… —habló Emmett.

—Pues Bella ya ha tomado una decisión al respecto. —Alice sacó de su cartera un folio con un papel y se lo entregó al policía—. Isabella Swan me ha hecho su tutora. —Renée y Alice se miraron fijamente, la primera con los ojos encendidos en llamas mientras que Alice por poco sonreía con suficiencia.

—¿Alice? —Jasper no entendía nada. Rosalie y Emmett menos.

—La niña ya tiene con quien quedarse —dijo el policía.

—¿Va a creerle? ¿Qué sabes si la han obligado a firmarlo? ¿O si es ella quien lo ha firmado en realidad?

—Un abogado se encargará de eso. Por lo tanto, usted no tiene nada que hacer aquí si no va a aportar algo útil sobre el caso. —La invitó a retirarse.

Los cuatro observaron a Renée irse maldiciendo por lo bajo. Rosalie esbozó una diminuta sonrisa. Emmett seguía sin entender nada y Jasper se acercó a Alice para pedirle explicaciones. Ella le enseñó el papel.

—Bella fue a mi casa el otro día… —comenzó—, fue después de que te dijera la verdad. —Miró a Rosalie—. Al principio no entendí nada, no sabía que ella era la responsable. Llegó con el papel y me dijo que pasara lo que pasara, yo cuidara de su hija. Sabía que escondía algo pero me dijo que era mejor que no supiera nada, que ya iba a saberlo llegado el momento. Y entonces después Emmett nos llamó y acudimos a su casa, donde nos contaron lo que Bella le dijo a Rose. Ahí fue cuando lo supe. Y no pude decir nada ya que no sabía cómo iban a proceder o… cómo iban a ser las cosas.

—Aceptaste —susurró Jasper.

—Por supuesto que acepté. No sabía lo que Bella había hecho, pero ella estaba tan… desesperada. Piensa en Noa, Jazz. Creo que es una de las mejores opciones que tiene.

Nadie lo discutió. Ninguno podía oponerse, Alice podía pero prefirió aceptarlo, después de todo ella también desapareció cuando Bella más la necesitaba, tal vez fue cobarde, tal vez se dio por vencida y aún seguía cargando con esa culpa. Pensaba que tal vez ahora, cuidando de Noa, remediaría algo, que tal vez la haría sentir un peso menos en sus hombros. No lo sabía, pero esperaba que así fuera.

Rosalie miraba a Emmett angustiada, aún recordaba las duras palabras que él le dijo el día anterior. Todavía no habían podido hablar al respecto y cada minuto que pasaba sentía que lo perdía un poco más.

El señor Webber se acercó al departamento de policía para acompañarlos en el proceso, también acompañó a Alice con el papeleo de Noa, quien había sido enviada a una casa de acogida mientras tanto.

El juicio no debería tardar, todo debía marchar más rápido ya que Bella había confesado el delito y se declaraba culpable. También nombró a Mike Newton y a Royce King como sus cómplices, quienes también fueron detenidos.

El señor Webber le comentó a Rosalie y Emmett que iban a necesitar la declaración de la niña. Ambos se mostraron en igual desacuerdo y el señor Webber les aconsejó acompañarla en el proceso y que hablaran con su psicóloga, eso era algo que ellos podían hacer.

—Emmett… —lo llamó Rosalie antes de que subiera al auto. Emmett bajó la mano de la manija y se giró a verla—. Deja de ignorarme, por favor. Ya sabes que cuentas conmigo.

—No te ignoro, Rose. Discúlpame, creo que me excedí contigo.

—Lo hiciste —le acusó—. Acordamos seguir juntos, enfrentar todo juntos. No separarnos más. Estuviste a punto de romper esa promesa.

Emmett observó a su alrededor, sintiendo que no era el lugar apropiado para tener esa conversación.

—No rompí la promesa, ¿de acuerdo? Aunque me enoje contigo nunca se me pasaría por la cabeza dejarte. —Rosalie rodeó el auto y subió en el asiento del copiloto. Emmett suspiró y subió para conducir.

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—Cuando tú quieras, Kay. Puedes decir lo que quieras. —Kate le sonrió a la niña de rizos rubios que no dejaba de observar los caramelos y crayones que habían en la mesa. Kate, la psicóloga, esperaba paciente, ignorando que hubiera una grabadora de video a pocos metros de distancia, enfocando solo a Kay.

—No creo que ella hable —le susurró Rose a Emmett, ambos sentados en una esquina alejada de la habitación.

—Sh, dale tiempo.

—¿Quieres dibujar? Puedes hacer un dibujo. También puedes comer los caramelos, linda.

Kay miró a Kate con desconfianza. Extendió una de sus manos y tomó un puñado de golosinas para guardarlas en sus bolsillos después. Buscó a sus padres con la mirada, girándose y encontrándose con ellos. Rosalie le sonrió para darle confianza, pero ella no correspondió a la sonrisa.

—Podemos hablar de otra cosa. ¿Qué hiciste esta semana?

No importaba la cantidad de preguntas que Kate le hiciera, ni el tiempo que le otorgaba, Kayla no iba a hablar. Las sesiones no daban resultado y si querían una declaración de la niña estaban complicados.

Kate dio la sesión por terminada y pidió hablar con Rosalie y Emmett, quienes dejaron a su hija junto a su hermano y las bebés en recepción con Sue y el señor Webber, quien esperaba que la sesión tuviera buenos resultados.

—Me preocupa que uno de los motivos por el que no hable, sea una amenaza. Pero ella ha hablado con ustedes, ya empezó a comunicarse.

—¿Una… amenaza? —Rosalie no conseguía mantenerse calmada. Todo lo que tenía que ver con el secuestro la sobrepasaba.

—No es difícil hacerse a la idea. Por lo que me han contado, Bella confesó el delito. No es de extrañar que preparara a la niña por si llegaban a descubrirla. Creo que… lo que Bella no tenía en sus planes era confesar por sí misma. El miedo que le ha infundido a Kay para hablar, ha roto la confianza en ustedes. Y si bien ella ha vuelto a comunicarse, tal vez sea todo resultado de no haber visto a Bella por un tiempo. Y tal vez… —agregó—, tal vez, Kay la espera.

»Es solo una suposición y ustedes deben estar preparados para ello. Hablen con su hija, háganla sentir segura con ustedes, díganle que nadie vendrá a buscarla y que mucho menos Bella va a hacerlo. Que no tiene que callarse más.

Ambos quedaron confundidos con la conclusión de Kate, ninguno había pensado en ello anteriormente. No querían siquiera mencionar a Bella frente a su hija, temiendo lo que podía provocar en ella. Pero también, Kate tenía razón, ignorando a la culpable también inhibían a su hija de hablar sobre ello.

El señor Webber los esperó a la salida del edificio, ya que necesitaba hablar con ellos acerca de la declaración de Kay.

—Licenciado Webber —le saludó Emmett con un apretón de manos.

—Tenemos fecha. —El señor Webber se encogió de hombros.

—¿Podemos comer macarrones con queso al llegar, mami? —preguntó Ian tirando de la falda de su madre. Rose le sonrió y los guio al auto.

—Seguro, cielo. Pero alimentemos a tus hermanas primero, ya están algo molestas.

Rosalie se quedó con Kay, Ian y las gemelas mientras Emmett hablaba con el señor Webber, quien los acompañaría en la declaración de Kay, la cual era muy importante.

Rosalie sabía que su hija todavía necesitaba tiempo, pero si dejaban que el tiempo corriera podrían facilitarle las cosas a Bella y no era lo que querían.

Ian acariciaba la mejilla de Olivia mientras Rose les ponía el cinturón y luchaba con una inquieta Lena. Kay la observaba a un lado del coche. Ian subió al auto y Rose se aseguró que se pusiera el cinturón de seguridad, quiso ayudar a Kay a subir pero ella se apartó para que no la tocara.

—¿Kay? —Se agachó a su altura y le sonrió infundiéndole confianza. La niña había estado rodeada de muchos adultos esa mañana y tuvo que responder varias preguntas, aunque pasó la mayor parte de la sesión callada, sin responder nada. Lo que menos querían era que su niña volviera a permanecer en silencio.

—Mamá… —susurró—. ¿Vas a dejarme de nuevo? —Sus ojos cristalinos la observaron. Rosalie se sorprendió por su repentina pregunta.

—Cariño… no. Kay, yo nunca te he dejado. Tampoco te dejaré, mi cielo. —Quiso tomarla en brazos, acercarse y atraerla a ella para abrazarla pero ante el mínimo movimiento Kay retrocedió un paso y Rose se detuvo. Entonces, recordó lo que Kate les había dicho—. ¿Qué te hace pensar que voy a dejarte, Kay?

—Ella dijo que no podía volver, que por eso me dejaste con ella. Que tú ya tenías un nuevo bebé… —Miró hacia el coche donde Ian estaba con las bebés—. Y no me mintió.

Era la primera vez que Kay hablaba de Bella. No decía su nombre, y no era necesario que lo dijera estando todos al tanto. Pero que Kay lo dijera era un gran avance, tal vez su hija estaba dispuesta a hablar después de todo. O solo era cosa del tiempo.

Rosalie contuvo el nudo en la garganta y arrastró a su hija a sus brazos, dándole el abrazo que quería darle desde hacía mucho. Kay se resistió al principio, llorando y pidiéndole que la soltara entre cada sollozo.

—Yo nunca te dejaría, nena. Nunca. No te cambiaría por nada ni nadie, siempre serás mi bebé. —Besó su mejilla y Kayla rodeó su cuello con sus brazos, abrazándola fuerte.

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Rosalie preparó los macarrones con queso una vez que las gemelas se quedaron dormidas. La tarea le sería mucho más llevadera de no ser porque tenía a su pequeña rubia pegada a ella. Kay sostenía con fuerza su blusa. A Rose no le molestaba para nada, pero no quería que su hija se lastimara por estar siendo casi arrastrada por ella de una esquina a la otra en la cocina.

Ian la ayudó con los platos y los demás cubiertos, de vez en cuando dirigiéndole una mala cara a su hermana, Rosalie no pasó eso por alto pero debía encargarse de una cosa a la vez.

—Kay… podemos sentarnos juntas si quieres. No necesitas aferrarte a mí, bebé. —Acarició el rostro de la niña mientras la acompañaba a sentarse.

—No es más una bebé. Olivia y Lena lo son —se quejó Ian, rodando los ojos.

—Ian… —suspiró. Les sirvió la comida a los niños y se sentó con ellos—. Luego hablaré contigo —le dijo a su hijo más grande.

—¿Estoy en problemas? —preguntó llevándose el tenedor a la boca.

—¿Deberías? —sonrió. Ian se encogió de hombros y apartó la vista, concentrándose en los macarrones.

—Ian rompió el comunicador de bebés, mami —comentó Kay en susurros. Rosalie alzó las cejas.

—¿Ah, sí?

—¡Es una soplona! —gritó levantándose de la mesa.

—Ian McCarty, regresa a la mesa ahora mismo.

—De todas formas fue su culpa, ella rayó las paredes.

—¡No es cierto! —Kay tomó el vaso con agua y vació el contenido en su hermano.

—¡Niños! —Rosalie se puso de pie en ese instante, quitándole a Kay el vaso de sus manos, agarró una servilleta y se acercó para secar la cara de Ian.

Emmett acababa de salir del baño con una toalla en su cabello húmedo.

—¿Por qué tanto alboroto…? —preguntó riendo, risa que cesó cuando vio la situación—. Olvidé la ropa sucia en el baño… —Retrocedió nuevamente. Rosalie rodó los ojos.

—Ian, ve a cambiarte. Kay, termina tu comida.

Ambos niños evitaron dirigirse la palabra el resto del día. Había días buenos en los que parecía que se llevaban bien, días en los que ni trataban entre ellos y días como aquel, en el que solo peleaban y se ignoraban. A Rosalie no le causaba gracia ya que la mayoría de las veces era ella quien debía interferir.

Por la noche, mientras Ian tomaba un baño, Rosalie y Emmett acompañaron a Kay a su habitación.

—¿Sigues enojada conmigo, mami?

—No, mi cielo. Pero no lo vuelvas a hacer, ¿está bien? —Kay asintió con la cabeza y Rosalie negó en respuesta, conociendo que Kay rompería su promesa al día siguiente.

—Queremos hablar contigo. —Emmett se sentó en la cama y la puso sobre sus piernas mientras que Rose se sentaba a su lado. Kay aguardó en silencio a que sus padres hablaran, ninguno sabía por dónde empezar. Emmett buscó con la mirada a su esposa y Rose quiso rodar los ojos.

—¿Recuerdas la sesión con Kate hoy?

—Sí, traje muchos caramelos —sonrió orgullosa.

—Y te hizo unas preguntas…

—Sí… —Jugó con uno de los bucles que colgaban por su hombro.

—¿Sabías las respuestas? Puedes confiar en nosotros, Kay. —Rose tomó su mano libre para hacerle mimos.

—Sabemos que tienes miedo, linda, pero ninguno de nosotros va a dejarte. Tampoco vamos a dejar que vayas con nadie. Mucho menos con Bella. —Emmett habló bajo y claro para que Kay lo entendiera. Ella, al escuchar la mención de Bella, levantó su rostro con ojos asustados.

—Sabemos que ella fue quien te alejó de nosotros, nena. No tienes que esconderlo más.

El labio inferior de Kay comenzó a temblar y las lágrimas no tardaron en caer por sus mejillas. Emmett y Rosalie la abrazaron entendiendo su dolor, intentando consolarla y hacerle sentir protegida nuevamente. No buscaban que ella les contara todo ahora, sino que supiera que estaba a salvo. Que Bella no iba a irrumpir en sus vidas nunca más.


Muchas gracias Yanina por tu ayuda con el beteo
Gracias por sus reviews en el capítulo anterior, cada vez estamos más cerca del final. ¿Qué les pareció capítulo? Las leo en los comentarios. Hasta la próxima actualización!