Disclaimer: los personajes de Twilight le pertenecen a Stephenie Meyer. La autora de esta historia es LyricalKris, yo solo traduzco con su permiso.


Outtake – Parte 1

Edward había levantado su camiseta y estaba trazando las líneas de sus estrías. Bella suspiró, sus párpados pesados por el sueño. Ella bostezó y perezosamente pasó sus dedos por su cabello.

—¿Por qué haces eso siempre?

Él se arrastró en la cama, acostándose a su lado y colocando una mano sobre su vientre. Ella estaba sorprendida de verlo con una expresión seria.

—Bella, ¿quieres más niños?

Bella se sobresaltó, detuvo las manos que tenía en su cabello.

—¿Qué? —preguntó, sin aliento.

Él frunció sus labios.

—Supongo que eso responde mi pregunta.

—¡No! —dijo Bella, fuertemente. Gruñendo, se sentó en la cama y esperó hasta que él también lo estuviera—. Diablos. Tienes que preparar a una chica para tener una conversación como esta. —Las palabras salieron más temblorosas de lo que quería, y su corazón latía frenéticamente. Ella se frotó el pecho como si pudiera hacer que se detenga.

—No quise asustarte —respondió Edward, acariciando la rodilla de ella—. Si no es algo que quieres, estoy bien con eso. —Sonrió—. Además, Katie ama ser hija única.

Bella puso los ojos en blanco.

—No siempre será así. —Acercó sus piernas y descansó su cabeza sobre sus rodillas, mirándolo—. He pensado en ello antes. ¿Sabes? Mi mamá fue hija única. Papá también, pero tiene a Karen. Karen es una buena compañera. James jamás lo fue.

Ella seguía estremeciéndose al hablar de su padrastro, pero fue consolada por la mano que Edward posó en su espalda.

—Cuando mis abuelos estaban muriendo, mi madre estuvo sola. Todo el cuidado de ellos, las decisiones, el ir y venir de nuestra casa a la de ellos, tuvo que hacerlo sola. Yo era muy joven para ayudar, pero recuerdo que una noche, cuando intentaba consolarla mientras lloraba, ella dijo "debería haber tenido otro hijo. No debería dejar que pases por esto sola".

Edward bufó.

—Oh, sí. Eso es lo que no quería que pasaras.

Con un suspiro, Bella se movió y apoyó su cabeza sobre el hombro de él.

—No entendí del todo lo que ella quiso decir hasta que estuve con Charlie. Vi la forma en que Angela y Mike eran juntos. Pueden pelear, pero ellos, y Tyler también, son los únicos que saben cómo es crecer en su familia con sus padres. Ellos tienen una conexión que no puedo tocar porque no crecí con ellos.

»—Como sea, la cosa es que ya es demasiado tarde para Katie. —Bufó—. Definitivamente es muy tarde para que Katie crezca de la misma forma que sus hermanos sí.

—Buenos, sí. Esa oportunidad se perdió hace ocho años.

—Sí, pero también no quiero que ella sea la única que tenga que lidiar con nosotros cuando estemos decrépitos. —Frotó su nariz a lo largo del cuello de Edward—. Supongo que lo que intento decir es que sí, quiero más niños. De hecho, quiero dos, porque si no puedo darle a Katie el beneficio de un compañero para compartir su infancia, entonces quiero que otro bebé lo tenga.

Ella se sobresaltó cuando Edward salió de la cama.

—¿A dónde vas?

—Espera. Necesito tirar tus pastillas anticonceptivas por el retrete.

Sorprendida, Bella rio. Su comentario tuvo el efecto deseado. El ambiente amargo que los rodeaba se alivió ligeramente.

—Vuelve aquí —dijo ella, y se acurrucó en sus brazos cuando lo hizo.

Él besó su cabello.

—¿Puedes tener hijos, Bella? —preguntó después de un momento.

Bella se quedó sin aliento.

—Eso creo. —Lo que había ido muy mal cuando Katie nació había sido en parte porque Bella fue incapaz de cuidarse a sí misma. Ella había estado hambrienta y deshidratada, exhausta. Su cuerpo no había sido capaz de recuperarse de los efectos de la golpiza que había sufrido a manos de James. Honestamente, todos tuvieron suerte de que ella solo tuvo un desprendimiento. Tuvieron suerte que una persona anónima había llamado al 911 y había conseguido ayuda rápidamente.

Ella siempre se preguntaba si fue Sasha o si la persona había visto a Sasha llevarse el bebé. Preguntas sin respuestas. La llamada había sido anónima y la persona ya no estaba cuando la ayuda llegó minutos después.

Al desangrarse como ella lo había hecho, abandonada a su muerte, no le había hecho ningún favor.

—Estaba… Sabes que todo ese tiempo es borroso para mí, y me importaba un demonio el tema de otros bebés cuando el mío estaba perdido. —Tembló, y él la abrazó con más fuerza. Ella respiró profundo varias veces para calmarse—. Creo recordar que el doctor me explicó que si llegaba a estar embarazada de nuevo sería considerado de alto riesgo, pero eso no significa que no puedo intentarlo. Alto riesgo simplemente significa que necesito más chequeos así pueden detectar posibles problemas.

Ambos se quedaron en silencio. Edward simplemente acarició su brazo.

Bella se apartó de él cuando entendió lo que implicaba la conversación.

—Lo dices en serio. ¿Quieres esto ahora?

—Bueno… sí. No veo el punto en esperar.

Casi somos independientes. Casi, pero no del todo.

El labio de Edward tembló.

—Corrígeme si me equivoco, pero incluso si eres capaz de quedar embarazada esta noche, lleva casi un año hornear a los niños. Estás a seis meses de terminar tu programa, y tienes posibles trabajos esperando. La razón por la que elegiste codificación y facturación médica es porque podías hacerlo desde casa, ¿cierto? Así si necesitabas relajarte un poco, podíamos llegar a fin de mes. Esto no evitará que sigamos adelante.

Bella inclinó su cabeza, pensando.

—Oh, por Dios. No puedo creer que esté considerando esto. —Lo miró—. ¿Realmente quieres esto?

En un santiamén, Edward los acostó y se ubicó sobre ella. La besó. Fue un beso profundo, pero no con el fin de comenzar algo. Se apartó y la miró con adoración.

—Sí, esto es lo que quiero, pero no es mi decisión, Bella. No realmente. No soy el que tiene el útero.

Besó su mejilla y rodó a un costado, apoyándose sobre un codo.

—Aunque, esa no es la única opción. Si quisieras más niños y no pudieras tenerlos, hay otras opciones.

—Sí. Podríamos preguntarle a Emmett y Jasper sobre su experiencia con la adopción.

Habían pasado dos años y medio desde que Bella se había reunido con su bebé perdida y Edward. Había habido mucho conflicto, pero mayormente, ¿cómo no podía ver la suerte que había tenido? Lo único de lo que se arrepentía, lo que no podía aliviar al recordar que su bebé estaba en casa y sana, era que su felicidad fue a expensas de dos hombres encantadores e increíbles.

Edward trazó sus dedos a lo lardo de su rostro.

—Sabes que lo que pasó es inusual. Las adopciones salen bien la mayoría del tiempo. No es una mala forma de tener una familia.

—No, tienes razón. Es hermoso. Lo que Emmett y Jasper hicieron por Katie fue hermoso. —Respiró profundo—. Pero eso no es lo que quiero.

—¿Qué quieres?

Ella tomó la mano de él y la presionó contra su vientre, solo para sentir, para imaginar por un momento.

—Solía imaginarte conmigo —susurró ella, mirándolo. Excepto esa discusión fea, él jamás le reprochó nada, jamás le echó en cara que debía haber estado ahí, pero eso no quería decir que Bella no lo escuchara de todas formas—. Fingía que había una posibilidad de que no me odiaras. Que querrías tocarme. Que estabas conmigo, contándole cuentos al bebé.

Eso era una fantasía. Ambos sabían que incluso si le hubiera contado que estaba embarazada, era improbable que hubieran sido cálidos con el otro. No después de haber mentido sobre su edad. No cuando era complicado, y eran algo demasiado jóvenes para lidiar con la situación con completa madurez.

Ella llevó la mano de él hacia su mejilla, mirándolo con ojos brillosos.

—Sí, Edward. Quiero esto contigo.

Su sonrisa era cegadora. Se aventó y la besó fuertemente. Ella rio ante su exuberancia y lo besó de vuelta una y otra vez.

De repente, él estaba sobre ella con una mano debajo de su camiseta, sus dedos en sus pezones. Ella jadeó y sus caderas se retorcieron contra las de él.

—¿Qué? ¿Quieres intentarlo ahora? —preguntó, riendo.

—Bueno, podemos practicar.

~0~

Jasper puso los ojos en blanco con cariño, quitando sus ojos del reporte que había estado viendo cuando Emmett comenzó a usar su estómago como instrumento de percusión. Él solo estaba tamborileando con las yemas de sus dedos, por lo que no dolía. Para Jasper, parecía tocar un tema de Metallica. Bajó su reporte y pasó sus dedos sobre el cabello rizado de su marido.

Cuando Emmett levantó sus ojos al final de la canción, la respiración de Jasper quedó atascada en su garganta. Tenía una mirada en su rostro que usualmente traía problemas. No del tipo sexy.

—Quiero otro niño —dijo Emmett sin preámbulos.

Jasper hizo una mueca.

Esa había sido la primera pregunta que estaba en la mente de todos cuando perdieron a Katie. Sus buenos amigos habían aniquilado la conversación con esa pregunta. "¿Van a intentarlo de nuevo?"

Su terapeuta había enfatizado en su momento que no era una pregunta a la que necesitaban responder de inmediato. Estaban sufriendo demasiado. Su dolor había amenazado con separarlos en un momento, por lo que tenían que trabajar mucho en ellos y en su relación. Ellos pospusieron la pregunta y aliviaron las preocupaciones de sus amigos.

Emmett siempre había sido intrépido y espontáneo. A menudo, entraba en acción al segundo que tomaba una decisión. Jasper sabía esto de su esposo, así que no tenía que preguntar si estaba seguro.

—Dame un minuto, amor —dijo Jasper con voz temblorosa. Solo porque Emmett estuviera listo no quería decir que él lo estuviera. No era como si no hubiera pensado en ello. Por supuesto que sí pero, cada vez que lo hacía, un miedo terrible y doloroso amenazaba con rebasarlo. Había apartado el pensamiento de su cabeza convenciéndose que encontraría una respuesta a esa pregunta después.

Su tiempo se terminó, y él necesitaba enfrentar este miedo.

Emmett agachó su cabeza, trazando besos suaves y lentos a lo largo del cuello y hombro de Jasper. El gesto tuvo un efecto tranquilizante. Jasper cerró sus ojos y se dejó llevar por unos minutos por el amor de su esposo. Suspiró.

Primero, se permitió recordar los primeros días. Esos días donde él se había dicho que no tenía tiempo para una relación; tenía ciencia que crear. Pero entonces, allí estaba este hombre gigante y hermoso ocupando espacio, demandando atención. Él le había recordado a Jasper que había algo más en la vida que su trabajo. Él lo había convertido en una mejor versión de sí mismo, una persona que no se había dado cuenta que se había esfumado en algún momento entre la escuela de posgrado y el trabajo en el laboratorio. Este hombre adulto que no tenía vergüenza de hacer un alboroto con su novio en el parque. El gigante amable que amaba inundarlo de regalos y sorpresas exageradas. Él recordaba que Emmett tuvo lágrimas en su rostro mientras decían sus votos.

Jasper respiró profundo varias veces cuando sus recuerdos llegaron a Katie. Como siempre, su corazón se estrujó dolorosamente.

Ella no es una Jane —dijo Emmett un día cuando la habían tenido ya por casi un mes—. Ni siquiera me gusta el nombre Jane. Deberíamos elegir uno para ella. Estoy cansado de llamarla niña. Necesita una identidad.

Jasper había aferrado a la bebé en sus brazos y bajado su cabeza hacia el cabello suave que tenía.

No deberíamos cantar victoria. Puede que no nos la den.

Emmett había resoplado.

No molestes. Su madre está muerta. Tuvo una sobredosis. Sabes muy bien que el padre no va a responder al anuncio. Jamás lo hacen. Cariño. —Su sonrisa era enorme y estaba llena de felicidad mientras tomaba las manos de Jasper—. Cariño, ella será nuestra. Nuestra hija. —Envolvió a Jasper en sus brazos, acercándolo—. Y deberíamos nombrarla. La niña merece un nombre. Uno bueno.

Volviendo al presente, Jasper envolvió a Emmett en sus brazos. Su marido enseguida entendió la idea y se movió, acurrucándose más cerca hasta que estuvieron frente a frente, rozándose con besos de esquimo. Jasper inhaló y exhaló. Cerró sus ojos e intentó encontrar su valentía.

Su viaje comenzó con una palabra:

—¿Cómo?

Cuando abrió los ojos, encontró que el mundo no había acabado. De hecho, por la forma en que Emmett lo estaba mirando con ojos brillosos, se le hizo fácil a Jasper soñar con poder tener un hijo, una persona única que pudieran apreciar y criar. Había muchas razones para creer que esta vez encontrarían lo que muchas personas subestimaban: un hijo propio.

Pero, obviamente, necesitaban ayuda, ninguno de ellos poseía un útero o óvulos.

—¿Recuerdas lo que Alice dijo? —preguntó Jasper antes que Emmett pudiera hablar.

Sorprendentemente, había sido la hermana de Edward la que había intentado todo lo posible para romper la distancia entre Emmett y Jasper y la familia Cullen. Los Cullen siempre habían estado más que felices en aceptarlos. Ellos eran familia. Habían dejado eso bien en claro una y otra vez. Ellos no solo eran los papis de Katie.

Era un lugar difícil para ellos. Tenían que apreciarlo en cierto nivel. Edward y Bella no tenían obligación de complacerlos después de todo. Aun así, ellos siempre serían las personas que habían destruido la hermosa y perfecta familia de Emmett y Jasper.

Aquí entraba Alice. Era fácil ser amigos de Alice. Esme, Carlisle, y Charlie eran buenas personas, pero ellos eran padres. Era diferente. Una vez, Alice había escuchado a Emmett y Jasper murmurar sobre lo importante que era para Edward las disculpas.

Lo sé, ¿no? —ella había dicho, haciéndolos sobresaltarse—. Edward es exagerado sobre absolutamente todo.

Ella había hecho que todo sea más fácil para todos, para que puedan decir lo que pasaba por sus mentes, dentro de lo razonable. Las reuniones familiares eran más fáciles de sobrellevar cuando sabían que podrían hablar con ella sin incomodidad.

Casi un año atrás, Alice los había llevado a un lado.

Sé que no están listos para hablar sobre esto, pero es bastante obvio que nacieron para ser papis. Entendería si no quisieran adoptar de nuevo, así que quería que supieran. No tengo deseos de tener hijos, pero no me molestaría estar embarazada. Si llegan a querer un vientre subrogado, diablos, si quieren una donante, diría que sí.

—Es tentador, ¿no? —dijo Emmett, pasando su pulgar por la mandíbula de Jasper—. Parece correcto en una forma. El bebé estaría relacionado con Katie.

Jasper observó a su esposo.

—¿Pero?

Emmett frunció los labios y lo miró a los ojos. Había esperanza allí, pero también incertidumbre.

—Quiero sacar a un niño del sistema, cariño. Así como lo habíamos hablado originalmente. Un niño grande. Uno que sea difícil de adoptar.

El corazón de Jasper se estrujo, pero tragó su ansiedad.

—¿No quieres un bebé?

—No necesito un bebé. Criamos a un bebé. Quiero un niño ahora. Un niño arruinado como yo.

—Amor, no creo que haya un niño peor que tú en todo el mundo —dijo Jasper, sellando el comentario con un beso.

Emmett le devolvió el beso, pero se apartó.

—Oye. Acabas de llamarme inmaduro.

—No pienses mucho en ello, gigante. —Jasper le guiñó el ojo. Luego, suspiró, su expresión apagándose—. No quieres ser padre de acogida, ¿no?

Emmett sacudió su cabeza energéticamente.

—No. No puedo. No puedo hacer eso. —Respiró por la nariz, calmándose a sí mismo—. Diré solo una cosa después de toda esta terapia, conozco mis límites. No quiero tener que llevar a un niño de visita con un padre que solo la caga. Y, ¿cuidar de un niño donde exista la posibilidad de que tengamos que devolverlo? No. Quiero adoptar a alguien en el sistema, pero adoptar por completo. Alguien que sepamos que los derechos de sus padres fueron terminados. Firmado, sellado y entregado.

Jasper no dijo nada por un minuto. Dejó que la realidad de lo que estaban discutiendo se asentara. Bajó sus defensas que le gritaban para que dijera que no. No. ¿Cómo podía arriesgarse a esto? Al menos si encontraban un vientre subrogado y uno de ellos era el padre biológico, jamás podrían quitarle al niño. No. Tenía que haber otra forma.

Pero no. La decisión estaba tomada, y conociendo a su hijo, niño o niña, estaba allí afuera hacía que sus brazos ardieran por abrazarlo.

—Llamaré a la agencia en la mañana —dijo.

Ambos se quedaron en silencio. Era irreal. Raro. ¿Bueno?

Emmett bajó su cabeza, enterrando su rostro en el cuello de Jasper. Él no dijo nada, pero tomó la mano de Jasper y la aferró con todas sus fuerzas.


Gracias por leer :)

Ayer subí una nueva traducción por si quieren echarle un vistazo, es un poco de humor después de tanto drama de aquí jaja