Capítulo 24
Naruto
Mi cápsula ya ha recorrido la mitad de la distancia a la barcaza enemiga cuando caigo en cuenta de que no quiero estar aquí.
He estado esperando a que la ansiedad me embargue, la misma necesidad hambrienta y fogosa por una pelea que siempre me envuelve al acercarme a la batalla. Para que me tome por completo y me guíe a la delicia del combate. Pero todo lo que siento es un vacío en mi estómago.
He decepcionado a Hinata. Quería que fuese mejor de lo que soy. Dejé el lecho de la mujer que amo por buscar venganza… y ni siquiera estoy seguro de quererlo.
Oh, todavía lo quiero por ella. Pero es claro que ella no piensa lo mismo y ve esto como una traición. Así que mientras mi cápsula flota a través de las estrellas, aproximándose a la brillante barcaza del otro lado de la luna, me pregunto si no terminé mandando a la kef todo lo que me importaba en la vida.
¿Tiene razón? ¿Estoy tan acostumbrado a buscar pelea que lo elijo por encima de todo? Si Hinata no quiere venganza, ¿cómo puedo quererla para ella? Ese pensamiento me consume mientras floto. Sé que me llevará mucho tiempo llegar. Lo he hecho antes, una media docena de veces. No puedo comunicarme con los demás porque la cápsula está apagada para poder evitar el radar enemigo. Normalmente me relajo mientras llego, o repaso escenarios de batalla en mi cabeza para estar listo.
Algunas veces incluso he dormido.
Pero hoy solo puedo pensar en Hinata. Hinata y los suaves gemidos que soltaba mientas estaba dentro de ella, la expresión de su rostro cuando mi espuela le rozó el clítoris.
La presión de su coño alrededor de mi polla y su sabor. Es toda perfección.
Y la dejé atrás.
Ahogo un gruñido.
Si quieres golpear algo más de lo que me quieres a mí, entonces ve.
No presté atención a sus palabras entonces, pero ahora no estoy tan seguro de que se equivocara. Le dije antes que estaba roto y que no espero cambiar. Pero quizás debería intentar con más fuerzas ser el macho que ella necesita en lugar de ser el macho que soy. Quizás debería pensar con algo más que mis puños. Resolver una situación sin pelear. Hacer las cosas bien.
Probarle a Hinata que soy más que un par de puños.
Recuerdo como dejó caer la manta, destapando sus deliciosos pechos redondos.
"¿Puedo convencerte de que te quedes?"
Soy un imbécil. Dije que no. Soy la peor clase de idiota.
La cápsula flota, y mientras lo hace, veo la barcaza a la distancia. Tomo el deshabilitador del tablero de la cápsula. Necesito pegar eso a la parte de abajo del casco, justo sobre el motor. Esconderá mis signos vitales y desorganizará las señales del motor a la computadora principal de la barcaza. Su nave quedará temporalmente deshabilitada y podremos abordarla.
Obtendré la pelea que quiero… a menos que encuentre otra manera. Tiene que haber una forma de complacer a Hinata y acabar con Lord Plasta de Mierda a la vez.
Así que pienso. Y pensar no es mi fuerte. Shikamaru es el cerebro astuto de la tripulación. Sasuke sería genial haciendo un plan sensible. Sai y yo somos el músculo y es difícil pensar algo por mí mismo.
Pero quiero complacer a Hinata. Por primera vez en mi vida después de la guerra, deseo algo más de lo que deseo la embargante sensación de una buena pelea.
Quiero a mi hembra.
Continuará...
