Un nuevo día

Amor


No le digas que no aun chica cuyo corazón es…

Las cosas se habían normalizado después de todo el alboroto provocado por Lilith Deviluke. En la casa Yuki se vivía un ambiente tranquilo que causaba cierta inconformidad en tres personas que habitaban en ella. Nana, Mikan y Rito; los tres se habían extrañado por el silencio que había una vez que regresaron del lugar, pero grande fue su sorpresa al no encontrarse con nadie con excepción de una dormida Némesis con sus hijas.

En un inicio les vino la idea de que Lilith hiciera algo, pero con un mensaje de Yami donde informaba que la morena estaba con Mikado los había aliviado, pero no explicaba la desaparición de los otros inquilinos como Rin y Momo. No estaban seguros, pero tenían un mal presentimiento de lo que iba a pasar.

―Es extraño. ¿A dónde fueron todos? ―preguntó Nana quien había regresado de inspeccionar las habitaciones de sus hermanas―. Por cierto, Rito.

― ¿Sí?

―Hay que decirle a Aneu que debe limpiar su habitación―la princesa se había disgustado mucho con el desorden que dejaba su hermana en la habitación―. Como prometido, creo debes guiar a Lala por el camino del orden.

―Ya lo intenté, pero dijo que ella iba a hacer otro invento que recogiera toda la ropa tirada que tiene―para Rito, hablar con Lala sobre el orden era como intentar que Celine se despegara de Kotegawa, simplemente no se podía―. Por cierto, ¿ni Momo dejó una nota?

La princesa negó con la cabeza mientras tomaba asiento en el sofá y prendía la televisión para entretenerse un rato.

―Tal vez salió de compras con las chicas―dijo Mikan quien se acercó con un plato lleno de frituras―. ¿Ya empezó el concurso de modelos?

― ¿Concurso de modelos?

Tanto Mikan como Nana se vieron por unos momentos antes de mirar al pobre chico con rostros llenos de furia.

― ¡¿Acaso olvidaste que Run iba a participar en el concurso como aparición especial?! ―exclamó Mikan mientras descargaba odio con la mirada.

Bestia, se supone que eres su novio y olvidaste que ella te pidió que fueras a recogerla una vez que terminara esto― para Nana, esto era una completa falta de respeto por parte del chico al que ama con la joven que lo ama―. Debes ir y prepárate, comprar un ramo de rosas e ir por ella en el gran final para opacar al resto de las chicas.

―Si no vas, juro que traigo a Riko-san para que sea nuestra maid todo un rato―amenazó la castaña con un aura oscura―. ¡Corre, Rito!

El castaño obedeció la orden que le dio su querida hermana y salió corriendo para prepararse. Era cierto que había olvidado que Run le había pedido apoyo, pero no sabía que las dos chicas iban a actuar de ese modo. Como si fuera un gran velocista y experto en el mundo de la moda, logró ponerse un buen traje con el fin de ir con su novia para recibirla, pero entonces gritaron tanto su hermana como Nana al punto que casi despiertan a Némesis que dormía a escasos pasos de él junto a las dos niñas.

Preocupado porque algo malo hubiera pasado, bajó de inmediato y las encontró a ambas con una cara llena de sorpresa mientras observaban de lleno a la pantalla.

― ¿Sucedió algo? ―preguntó preocupado Rito mientras notaba que en el programa aparecían tanto Rin como Lala e incluso estaba Risa y Momo―. ¿Acaso ellas también iban a participar?

―Se supone que solo Run iba a participar―declaró la joven de coletas con sorpresa―. Esa Momo, seguro tuvo que ver con esto.

―También está Saki y Tear―añadió Mikan mientras señalaba a la esquina inferior derecha donde se mostraba a la amiga de Rin y a la madre de Yami, Mea y Némesis―. Es obvio que todo esto es un plan de Momo para ayudarte con eso del Harén.

― ¿Acaso quiere añadir más chicas? ―exclamó Nana totalmente preocupada.

―Espero que no sea eso―dijo la castaña con cansancio.

Los tres se quedaron viendo el programa mientras anunciaban el nombre de cada una de las participantes. Estaban sorprendidos de que la mayoría del harén estuviera en el concurso. La mujer que fungía como presentadora anunció varios aspectos de este para posteriormente anunciar el premio el cual consistía en un viaje gratis a Roma lo que hizo gritar a muchas de las jóvenes que estaban ahí con excepción del harén de Rito que se quedaron en silencio.

Para no perder más tiempo, los tres fueron a la cocina e hicieron todo lo necesario para que sus botanas duraran todo el programa. Sabían que esto sería un espectáculo, razón por la cual Nana decidió grabar todo el concurso con ayuda de su computadora mientras Mikan se preguntaba si era correcto tener un tesoro guardado en un solo lugar. Rito por su lado, estaba ansioso por poder ver a las chicas participar ya que era raro verlas así.

Tras presentarse cada una de las concursantes, alguien llamó a la puerta siendo Nana la que respondió con un simple pasen, evitando moverse de su lugar.

Quien entró no era otra más que Kotegawa Yui con Celine en brazos. La morena acababa de terminar su día en compañía de su adorada "hija", por lo que ya era hora de regresarla a casa antes de que se hiciera más tarde. Estaba un poco confundida por la actitud tan desinteresada que mostraban todos al llegar hasta que su mirada se centró en la televisión donde podía ver al resto de sus hermanas en un concurso de modelaje.

― ¿Quién va ganando? ―preguntó la de ojos ámbar mientras se sentaba con su niña.

―Tear-sensei está arrasando con su torpeza. Pensé que sabía caminar con tacones―dijo Mikan, extrañándose por la manera tan chistosa en que la madre de Yami caminaba.

―Los usa, pero cuando se los das abiertos o con un poco más de plataforma, pareciera una mujer que nunca los ha usado―explicó Nana mientras pasaba su tazón de palomitas a Yui quien lo tomó para agarrar unas cuantas y darle un poco a Celine―. Antes de que Celine se acabe todo, le preparé un par de sándwiches de mantequilla de maní y jalea para que los acompañe con un poco de leche de las vacas de mi safari virtual.

La pequeña niña planta estalló en alegría mientras dejaba los brazos de su "madre" para ir a tomar uno de los bocadillos que su tía Nana preparó para ella.

Por unos segundos, la princesa Nana se preguntó lo que sería tener una bella niña y actuar como madre. Comprendía un poco esto, pero al ver a Kotegawa observando con orgullo a Celine de la misma manera que su madre solía hacer con ella la hacían sentir algo triste. Ella en verdad deseaba llegar un día a darle ese placer y amor a su Bestia, pero para ello debía madurad física como emocionalmente para no tener un accidente que pudiera lamentar.

Rito, quien había visto de reojo a las chicas, estaba un poco preocupado por el ligero cambio de emociones que tuvo Nana. Era curioso como sólo él era capaz de leer el corazón de la princesa, pero esto no era una desgracia, sino una bendición. Amaba ayudarla, pero lo que más amaba era verla contenta, disfrutando a vida que había decidido, debía tener una charla después de todo esto y esperaba que no terminara en otra cosa, porque era más que obvio que debían sacar a relucir ciertos temas que han evadido desde lo de Lilith.

Bien, señorita Lala… ¿Quiere mostrarnos alguna de sus habilidades? ―comentó uno de los presentadores. Este era un hombre alto de cabellera oscura que portaba un traje negro.

¡Por supuesto! ―exclamó la princesa.

El trío no pudo evitar sentir pena por lo que sucediera luego. Nana ya estaba preparada para lo que fuera que su querida hermana mostrara, que seguramente sería alguno de sus inventos. Tanto Rito como Mikan rezaban para que lo que Lala presentara no fuera a causar problemas que terminaran con él capturado o siendo perseguido por una muchedumbre.

De repente, Lala señaló directamente hacia su cabeza lo que provocó que el presentador preguntara que era lo que señalaba. La gran mayoría de las personas estaban interesadas en lo que la joven señalaba, con excepción de quienes conocían aquel objeto blanco el cual fue el elegido para presentarse en este espectáculo.

―Hablará sobre sus habilidades de Ingeniería―declaró Nana, tomando un poco de refresco mientras descansaba su cabeza en el hombro de Rito―. ¿Crees que eso sea impresionante para los jueces?

―Me sorprendería que no lo fuera―dijo la menor de los Yuki con cierta incredulidad por ver que Lala no mostró algún experimento nuevo.

Rito por su parte guardó silencio mientras observaba lo que sucedía. Sabía bien que Lala enseñaría alguno de sus artefactos, pero usar a Peke era algo que no estaba entre sus ideas y eso era lo que más le aterraba.

Con explicaciones sencillas, Lala hizo uso de su mejor invento hasta la fecha, cambiándose de vestidos de forma espectacular. Todos se maravillaron por eso y para ser la apertura del espectáculo, era algo que la dejaba en alto. Muchas de las concursantes se sintieron intimidadas y eso lo notó él. Agradecía que fuera Run quien competía también, así como las otras chicas, ya que, de ser así, se podía decir que Lala estaba haciendo trampa.

El espectáculo siguió y la última en mostrar sus habilidades fue Rin. El cuarteto observaba como la joven de mirada seria sacaba una Katana mientras una mujer de una edad mayor aparecía también. Las dos se saludaron con respeto y en ese momento comenzaron un espectáculo de sables donde luchaban de tal forma que parecían sumergidas en otra época.

¡Esto es sorprendentes! ¡Nunca habíamos tenido un espectáculo como esto! ― anunció el presentador mientras observaba las chispas salir del choque producido por ambas hojas―. ¡Es como estar en otra época!

¿Esto es legal, Davis? ― preguntaba la compañera de joven presentador con cierto temor mientras veía los rápidos y bellos movimientos de ambas.

Entonces lo volveré legal… ¡La gran maestra de espadas! ¡Kujou Rin!

El publico explotó con euforia mientras ambas mujeres se preparaban para la última parte del acto. Con un movimiento ágil, la mayor llevó su espada contra uno de los guantes que poseía haciendo salir chispas y provocando que la hoja se prendiera en llamas. Todos estaban asombrados como asustados, algunos captaron la referencia de aquel movimiento y otros más esperaban que esto no terminara en tragedia.

Yui, quien había tomado un cierto gusto por el anime antiguo, reconoció dicho movimiento al final.

―La batalla de Kenshin contra Shishio… parece ser que hará el movimiento secreto.

Tanto Nana como Mikan desconocían lo que acababa de decir la presidenta del comité disciplinario, pero era más que obvio que se trataba de algo épico debido al conocimiento que ella poseía sobre lo que realizaba Rin. Rito, por su lado, esperaba que nada de lo que hiciera su novia resultara en tragedia. Esto era lo que más amaba de ella, esa pasión que había en los ojos de su querida espadachín cada vez le encantaba más con un hechizo que desconocía.

El final llegó rápido y todos se asombraron cuando ambas salieron expulsadas al lado opuesto del escenario mientras un espectáculo de llamas quedaba en el aire solo para ser consumido a los pocos segundos ante la falta de combustible. Solo existió silencio por varios segundos hasta que algunos aplausos empezaron a sonar hasta que todos los espectadores explotaron con euforia gritando el nombre de la joven chica que estaba en el harén de Rito.

¡Rin! ¡Rin! ¡Rin!

Era la primera vez en la historia del espectáculo de modelaje donde una mujer hiciera uso de las habilidades de la espada como ella. No había duda, la joven Rin se había robado el espectáculo con su actuación.

Es la primera vez que vemos algo así en vivo―declaró la anfitriona con asombro―. A mi parecer, Rin ha ganado el corazón de todos.

―No solo de todos los presentes que han visto este gran espectáculo, Karen―Davis tenía una sonrisa en su rostro mientras veía a la cámara―. Nuestra querida concursante también tiene un chico especial al que le dedicó esto.

Justo en ese momento los rostros de Rin y Rito se pusieron rojos. Nadie esperaba que todo el concurso tomara un giro así de repente. Tal vez este era el problema que esperaron con Lala y Momo, pero estaban ansiosos por saber qué sucedería.

―Dinos, Rin… ¿acaso tienes novio? ―preguntó Karen con cierta picardía mientras abrazaba a la concursante.

―S-Sí… somos algo así.

― ¿Y podemos saber su nombre?

Tanto Kotegawa como Mikan llamaron a Yami quien estaba viendo el concurso también. Sabían que este era el punto donde la sociedad colgaría al pobre de Rito, por lo que se prepararían para defenderlo de tal forma que su estilo de vida, donde el amor domina, no se viera amenazado por nadie.

Yuki Rito―dijo Rin con pena mientras se tapaba el rostro.

Los dos presentadores se quedaron helados ante tal revelación. El público no sabía lo que sucedía, pero les parecía algo extraña la forma de actuar de algunas participantes. Lala se acercó en ese punto, tomando a Rin con un abrazo.

¡También es mi novio! ¡Quiero decir! ¡Es mi prometido! ―dijo Lala, soltando una risa mientras pasaba a tomar a su hermana en ley de las manos―. Estoy segura de que Rito te hace tan feliz como a mí… ¿pero en que momento se confesaron?

― ¡Yo también quiero saber en que momento mi adorado Rito-san y tú se unieron! ―ahora otra concursante se había unido―. Hola Rito-san, espero que me veas y me apoyes ya que llegando a casa me debes complacer como tú tercera novia.

Todo el mundo estaba en silencio mientras que el pobre de Rito tenía una expresión en blanco. ¿Acaso esto no se podía poner peor?

Quiero aclarar que yo no tengo nada que ver con Yuki Rito―declaró Saki, quien había tomado el micrófono mientras el resto del harén discutía con Momo sobre lo que acababa de decir―. Pero prometo que te enamoraré.

Tras aquella declaración de Saki, una llamada entró al teléfono de la sala. Las chicas observaron a su novio quien seguía en blanco. Viendo que este era incapaz de reaccionar, fue Kotegawa quien tomó la llamada. Solo fueron unos segundos y después de eso colgaron. Las dos chicas que estaban a cada lado de Rito la observaban curiosas ante la espera de una respuesta.

―Era el padre de Saki, dice que quiere hablar contigo―informó Kotegawa―. Parece ser que está muy molesto por las declaraciones que hizo su hija en público…

― ¡Voy a morir! ―exclamó el castaño con depresión.

―Rito―habló Nana―, si papá no te mató en su momento, dudo que el padre de Saki pueda hacerlo.

―Nana tiene razón―dijo Mikan mientras apoyaba el comentario de su nueva hermana―. Dudo que el padre de Saki haga algo sabiendo que Némesis, Yami y Mea están cuidándote, sin contar que Lala, Momo y Nana son hijas del hombre más poderoso de la galaxia que está feliz porque ayudaste a su hermana.

Él sabía que ambas tenían razón, pero algo en el fondo del decía que esto iba a ser otro problema que debía tratar. Se preguntaba si Saki entendía muy bien todo, pero si al final era cierto todo, sus sentimientos saldrían a flote y era Nana quien podría dar un vistazo a su corazón para comprobar.

Justo antes de que la transmisión cerrara, los gritos de sus pequeñas llamaron su atención. Era hora ir a cuidarlas antes de que su bella Némesis se levantara molesta por la interrupción. Mientras se levantaba, pudo escuchar los quejidos de su novio haciendo que suspirara derrotado.

Un nuevo día, un nuevo problema.


Fin del arco de Lilith

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