26
"I'm in the mood for love, simply because you're near me. Funny, but when you're near me I'm in the mood for love..."
Aquella noche no se sentía de humor para escuchar las canciones de moda. Las amaba y más de alguna vez deseaba bailarlas. Bailando, sólo bailando podía calmar las insoportables ansias acumuladas en su estómago, bailando podía distraerse de los sombríos pensamientos negativos, había escuchado alguna vez que bailar era estar agradecidos con la vida.
Pues en esa ocasión, Harley no deseaba bailar.
"...Heaven is in your eyes, bright as the stars we're under. Oh! Is it any wonder I'm in the mood for love?..."
Sólo escuchaba la balada, recostada en el sofá, con la cabeza colgando fuera del mueble mientras comía un par de caramelos. Tan distraía se encontraba que no se percató que comer de esa forma podía provocarle la asfixia. Y si se asfixiaba posiblemente moriría sola.
La probabilidad aterrizó en su cabeza.
—Es cierto... ¡Da igual! — Molesta, le quitó el envoltorio a otro caramelo y lo lanzó a su boca. Pensar en ese día solo volvía su corazón más ruinoso de lo que se encontraba.
"...Why stop to think of whether This little dream might fade? We've put our hearts together Now we are one, I'm not afraid!..."
Levantó su cabeza lentamente, la letra de la canción le estaba sacando de sus casillas.
"...If there's a cloud above If it should rain, we'll let it, but for tonight, forget it! I'm in the mood for lo—"
La radio fue atravesada por la navaja de Harley. Ella con mucha agilidad y enfado la lanzó directo a esta. Volvió de nuevo al sofá, poniéndose cómoda en este.
—Lista para otra noche de pesadillas, ¡Buenas noches a todos!
Y efectivamente, fue una mala noche, no llena de pesadillas, pero sí de sueños melancólicos. Sueños melancólicos combinados con alucinaciones propias de su locura, pero la tristeza abundó aquella noche.
Tocaron la puerta con fuerza, Harley despertó de golpe.
—¿Que caraj...? —Harley se levantó del sofá. Abombada, recordó las palabras de Arthur, tal vez tenía razón. Harley corrió por un arma dentro de uno de los baúles de colores.
—¡Señorita Quinzel!— Ah, que era uno de los payasos. Deshecho la idea de atacar y fue directo a la puerta, no sin antes acomodarse todas sus ropas, no quería verse indecente a cualquiera, sólo dejaría verse así a un sólo hombre, ¿Los demás? Podían irse al carajo.
Giró la perilla, se sorprendió de que no estuviera bajo llave.
"Tal vez no le gustó que le reclamara. Tal vez eso lo molestó tanto que no quiso protegerme esta noche"
Supuso y su cuerpo se alarmó ante eso. Todo menos de un segundo. Abrió la puerta por completo.
—¡Buenos días!— Adoptando su característica voz, saludó al payaso.
—Buenos días señorita Quinzel, ehh— El payaso no encontraba las palabras que necesitaba decirle a Harley. Al notar que algo no iba bien, las preocupaciones se desbordaron.
—¿Ocurrió algo malo con el Sr. J?
—No, no ocurrió nada, él de hec—
—Oh espera, ¿Es acerca del muchacho?— Harley intentó no mostrarse muy interesada de ese tema, claro que le preocupaba el Mensajero, pero sabía del riesgo que podían tener ambos, todo por culpa de sus estúpidos sentimientos.
—No, no, el Sr. J me dijo que le mandare un mensaje
La Arlequín parpadeó.
¿Por qué Arthur haría eso? ¿Por qué no hablaría directamente con ella?
—¿De verdad? ¿Qué cosa? ¿Por qué te mandó a ti? ¿No está en "Carnival"? ¿Él está mal, está en peligro?
—No, el esta bien, de hecho, se encuentra por aquí, pero me dijo que le dijera esto...— El payaso parecía estar tomando valor —Me dijo que citara textualmente... eh... Dijo... "Dile a Harley que por favor no se entrometa en nuestros asuntos el día de hoy"
Harley sintió esa espeluznante sensación de vacío en su estómago de vuelta. Todo tembló, como desastre natural. Pero ella intentó mostrarse ante al payaso que esas palabras no le dolieron.
—Oh...— Falló, su voz se escuchó entrecortada, y sentía sus lagrimales llenarse —Bien, enterada. Gracias chico— Antes de que pudiera el payaso decirle algo más, se adentró a la habitación y cerró la puerta.
Aguantó un par de segundos, los suficientes para que el payaso se fuera, y así pudiera empezar a llorar. Se llevó las manos a sus cara.
¿Por qué? ¿Por qué Arthur se estaba comportando tan severo con ella?
Harley intentó responder esa pregunta por al menos dos horas, pensó en todas las posibilidades, en todos los escenarios.
Incluso se miró en un espejo roto de la habitación, ¿Su físico cambió? ¿Ya no le atraía?
No, si fuera así, Arthur lo hubiera mencionado.
¿Pero cual era la razón? ¿Qué era lo que estaba haciendo mal?
"Yo sólo quiero ser suficiente para ti"
Harley tomó uno de los cojines del sofá, abrazándose a este. Por más que pensaba, no encontraba alguna verdadera razón por la cual Arthur la estaba desplazando demasiado.
¿Y si ella no era la razón?
Elevó sus ojos cuando llegó a esa rápida reflexión. Tal vez no era su culpa, tal vez era la culpa de otros.
—Sí... Tiene sentido... Todos ellos tienen la maldita culpa de que pudín y yo no seamos felices... Sus imbéciles enemigos, la estúpida policía, el idiota de Batman... ¡Todos ellos tienen la culpa! — Harley ahora se enfurecía por ellos. Llegó a pensar que, si tuviera la oportunidad, montaría un dragón y quemaría a todos los que fastidiaban a su Joker —A la mierda la policía, a la mierda Batman, a la mierda los enemigos. ¡A la mierda todos ellos!
Se levantó del sofá, fue a la radio e intentó sacar su navaja, y en el proceso, llegó otro pensamiento.
"Pero... ¿Por qué si es la culpa de ellos, a mí me trata mal?"
—Es porque le estas estorbando Harley... Es por eso...— Otra lágrima corrió por su mejilla. Y un chispazo hizo que volviera a irritarse, ahora con él —Así que... ¿Que pudín dice que no me entrometa en sus asuntos? ¡Voy a entrometerme en todo lo que me da la gana!
Decidida, Harley sacó la navaja de la radio, corrió hacía un baúl con sus cosas. Sacó uno de sus hermosos trajes rojo y carmesí, sacó su maquillaje y empezó a resaltar sus mejores rasgos, incluso cuando el maquillaje fuera pintura de payaso.
Tiñó sus labios con la barra labial escarlata. Se hizo dos coletas, asegurándose que los colores al final de estas resaltaran. Admitió que viéndose más extravagante se sentía más hermosa.
Guardó sus dos armas, su pistola y su navaja. Fue a la puerta y giró la perilla. Cerrada bajo llave. Estaba tan concentrada en no llorar que no se dio cuenta que el payaso aseguró la puerta.
—Hoy no pudín, hoy no
Apuntó a la perilla y disparó. Empujó la puerta, ahora inservible.
No le importaba volverse la migraña de Arthur aquel día, esa sería su venganza.
Pero la pobre de Harley no tenía ni idea de que aquel día iba a ser uno de los peores en su vida.
...
En otra zona de "Carnival", Joker había dado unas órdenes a sus hombres, asegurando que todo lo que robaron no fuera a ser extraído. Odiaba cuando ocurría eso, pero eran gajes de oficio que tenía que soportar.
Uno de los payasos se acercó a Joker.
—Jefe, he mandado su mensaje a la Arlequín
—¿Oh sí? ¿No dijo nada al respecto?
—Sólo dijo que estaba enterada, y cerró la puerta en mi cara
—Bien, ¿Aseguraste la puerta como te dije?
—Sí Jefe
—Perfecto, no tendremos interrupciones absurdas este día. Ve con el resto a ayudarles, ¿Quieres?
El payaso asintió, fue a donde Joker le indicó. Al fin sentía el control de vuelta, y mientras más alejado estaba de su Arlequín, mejor.
Momentos después, Joker se dirigió a otra parte de "Carnival", realmente quería tener el control de todo.
Caminó por otras salas, estaba por llegar a una donde algunos de sus hombres se reunían.
Y sus oídos oyeron algo que podría interesarle.
—Oye, me he puesto a pensar en algo acerca del Mensajero, algo gracioso
Joker antes de entrar a la sala se detuvo. Se acercó a la puerta, lo suficiente para escuchar, lo suficiente para no ser visto.
Y siendo sincero, Joker empezaba a sospechar de las verdaderas intenciones del Mensajero, del por qué lo había ayudado aquella vez, tal vez esa conversación confirmaría sus sospechas.
—¿Qué fue lo que pensaste?
—Ya ves que el idiota está colgado y encaprichado por la mujer del jefe
Un "Shhhh" fuerte escuchó, era del otro payaso.
—¡No lo hables tan fuerte idiota! El jefe puede estar cerca y lo puede malinterpretar
—¡¿Qué va a estar haciendo aquí?! Seguramente ha de estar cogiéndose a su mujer
—Oh carajo... Bien, ¿Qué carajos con el muchacho?
—Estaba pensando que sería muy gracioso que el chico crea que la Señorita Quinn quiera alguna especie de romance con él sólo porque lo operó
Los dos payasos empezaron a carcajearse.
—Ni lo dudes, así es lo que va a creer el muchacho, seguramente diría algo como "¡Pero ella salvó mi vida, debe de querer algo conmigo!"
—¡Lo se! Ya lo estoy imaginando con un ramo de flores, chocolates y toda esa mierda yendo con la Arlequín. ¡Dios! ¿Desde cuando esta enamorado con esa loca?
—No lo sé, desde antes de que se uniera con nosotros, ¿No? Cuando trabajaba para Grant
—Ni idea, pero hey, es el más cuerdo de nosotros y se enamoró de la más loca
Los dos volvieron a reírse. Joker sólo escuchaba, y lo hacía atentamente.
—¿Y crees que la Arlequín quiera algo con él?
El instinto de Joker se alteró al escuchar esa frase, agudizó su oído.
—Hombre, ¿Qué no la has visto? Si ella está bien loca por el jefe, no creo que lo dejé por el muchacho, sería algo estúpido de su parte. Digo, si fuera mujer haría eso
—Tienes razón... O tal vez la chica ya no quiera al jefe,
—¿De qué hablas idiota?
—Quizá sea como algunas esposas de los jefes de mafias, algunas están con el rey, pero por diversión se cogen a los sirvientes
Los dos volvieron a burlarse de la imaginaria situación.
—¡Nah! ¡No creo! ¿Crees que Joker no se daría cuenta?
—¿Tu no crees que lo oculte? ¿No te has dado cuenta como han discutido últimamente? Fred me dijo hace un momento que Joker le ordenó que le dijera a Harley que no quería que se entrometiera en estos días. Sólo imagínalo, una mujer solitaria y un urgido a sus pies. ¡Sólo imagina que sea cierto y se entere el jefe! ¡Los hará pedacitos y serán la cena los perros!
—¿Son hienas no?
—¡Eso!
Los dos volvieron a reírse.
Joker no entendía cual era la gracia. No entendía cual era el maldito chiste.
Los payasos cambiaron de tema, para entonces, Joker dejó de escuchar al otro lado de la puerta.
Tomaba aire, apretaba sus puños.
No iba a permitir que se burlarían de él de vuelta. No lo iba a hacer.
...
Harley entró a un área de la feria abandonada que no había visitado, una especie de almacenes cerca de oxidados juegos mecánicos. Ella en el fondo sabía que podría encontrar algo de provecho, algo que Joker le haga decir "Ok, lo siento, tenías razón Harley". Incluso pensó en robarle alguna de sus armas, sólo para asustarlo.
Oh si, lo haría arrepentirse.
La bodega era de cosas que podrían llegar a ser útiles: Autos, estanterías llenas de armas, ya fueran de fuego o no, artefactos que desconocía para que podrían llegar a valer, cosas de payasos y circos, y algunos lotes de droga.
—Debe de haber algo que pueda servirme
Harley empezó a husmear en todos lados, buscando cualquier cosa para demostrar que ella era más que una simple Arlequín. Se agachó un poco, pareció ver un par de cañones de confeti, ¿Por qué necesitarían cañones de confeti? Harley se tentó a apretar el cañón para verlo explotar.
Pero su traviesa intención fue interrumpida al momento de escuchar un sollozo.
Harley elevó su cabeza tan rápido que sus coletas volaron con ella.
—¿Huh? ¿Qué es eso?
Sacando su arma, se acercaba al sonido del llanto. Atrás de un par de lotes. Miró que había una carga colgando arriba del origen.
—Si no sales en este momento voy a disparar tantas veces a esa cosa arriba de ti y te va a caer todo encima de ti y te aplastará—
—¡NO!— Una voz joven y femenina se escuchó del otro lado —N-no me hagan daño por favor... No...
La actitud agresiva de Harley se sosegó al escuchar que era una mujer. Después sus neuronas ataron cabos.
—¡Ah! ¡¿Eres una chica?! ¡¿Aquí?! ¡¿Qué demonios?! ¡Sal de ahí! ¡Te lo digo por la buenas!
La chica oculta, temiendo recibir más daño del que ya había sufrido, salió de su escondite. Cómo Harley lo sospechaba, definitivamente era una chica que no tenía ninguna razón de estar ahí.
Pero los ojos de Harley se volvieron grandes y su corazón se hizo pequeño al ver a la chica por completo, porque la reconoció al instante.
—Oh por Dios... Yo te conozco...
La chica quedó perpleja, ¿Harley Quinn? ¿La reina del crimen la conocía a ella?
—¡¿Qué?! ¡¿Tú?! ¡¿Tú me conoces a mí...?!
—Sí, carajo, por supuesto qué si te conozco, incluso recuerdo tu nombre, era... — Harley bajó el arma y empezó a chasquear sus dedos, tratando de hacer memoria —¡Gigi! ¡Tu nombre era Gigi!
—¡¿QUÉ?!
—Gigi soy yo, soy la vecina de la música ruidosa del departamento... Lo siento por eso, de vuelta, espero que hayas pasado tu examen
Gigi, quién había pasado espantosos días, sentía que había entrado al infierno, y ahora tenía enfrente a Lilith. Rogó a Dios por no encontrarse con Lucifer.
Pero esa Lilith iba a ser benevolente con ella.
—¡Espera! ¡Tú...! ¡¿Tú qué carajos estás haciendo aquí!? ¡Este no es lugar para una niña como tú!
—No me haga daño por favor, ¡No me haga daño!— Gigi se alejaba de Harley. Había escuchado demasiadas historias acerca de Harley Quinn, tantas que temía que Harley recordara que Gigi no había sido amable con ella aquel día.
—Gigi tranquila, ¡No te haré daño! Pero tienes que decirme que carajos estás haciendo aquí
Sin tranquilizarse, Gigi empezó a llorar desconsoladamente. Harley reconocía perfectamente esa pose, esas lágrimas.
Las recordaba en sus pacientes.
—H-hace unos días, no recuerdo cuantos fueron, creo que dos o tres... Unos payasos chocaron contra nuestro bus, y vimos como mataron al chofer, t-todos se fueron, todos corrieron... P-pero me dio miedo a mí, me dio mucho miedo. No supe que hacer, sólo me oculté entre los asientos, me dio tanto miedo salir del bus... Fueron dos payasos los que se robaron el bus... Me llevaron aquí
Gigi intentaba tomar aire, tratando de continuar.
—Tomate tu tiempo cariño— Harley intentó acercarse a ella, pero poco a poco, no quería ser invasiva en su espacio personal. Gigi se alejó de Harley al instante, le tenía miedo —¡Hey! ¡Tranquila! No voy a lastimarte si es lo que crees...
—¿N-no?— Pudo percibir la confianza.
—¡Por supuesto que no, Gigi! Pero... ¿Te han lastimado?
La expresión de Gigi cambió.
—Y-yo, yo no—
—Gigi, por favor, dime si aquellos hijos de perra te hicieron daño o no, Gigi
—N-no ha intentado nada tan fuerte aún, uno dice que quiere esperarse unos días porque estoy... Mierda, bueno, pero uno de ellos si me ha... Me ha, me da mucha vergüenza decirlo... Ha sido por encima y debajo de la ropa, pero...— Gigi rompió a llorar.
No le importó que Harley se acercara a ella y la abrazara. Gigi terminó aferrándose a Harley como si fuera su última esperanza, y Harley sabía que era así.
Por fuera, Harley se encontraba serena, abrazando a la pobre chica y acariciando su cabello esponjoso, pero dentro de Harley, una furia vuelta tormenta estaba naciendo. Lo único que podía expresar lo que había dentro de ella eran sus ojos azules.
Se atrevieron a dañar a una niña, y ella iba a vengarse por ella.
—Escúchame Gigi— Harley se agachó ligeramente hacía su rostro, tomándolo entre ambas palmas, Gigi sólo miraba el maquillaje rojo y negro de la payasa —Necesito que te tranquilices, quiero que te quedes en tu escondite y por ninguna razón salgas, yo gritaré cuando regrese, así sabrás que soy yo
Gigi sólo movió su cabeza de arriba abajo, corrió de vuelta a su escondite.
Harley salió de los almacenes, corrió de vuelta al edificio donde debía de estar. Buscó rápidamente entre los baúles y cajas. Encontró la cámara instantánea con la que Arthur alguna vez le tomó fotos. Tomó la cámara, un bolígrafo negro y algunos repuestos para la cámara en caso de que se quedara sin material para las fotografías.
Fue a la zona de los payasos. La mayoría de sorprendió al verla, ¿Qué no debía de estar confinada?
—¡Escuchen todos! ¡El Sr. J necesita fotos de todos ustedes!— Harley le quitaba la máscara a cada uno de los payasos, y a los que tenían maquillaje les obligaba a quitárselo. A todos les tomó una fotografía instantánea de su cara. Con bolígrafo negro, todos escribían su nombre en la parte blanca de la fotografía.
Al terminar, Harley juntó las fotografías entre sus dedos, pensó en la suerte que tenía al haber tenido suficiente rollo para fotografiar a todo el clan.
—Ni una palabra de esto al Sr. J, no quiere ser repetitivo y no quiere que lo molesten con lo mismo, ¡¿Escucharon?!
Todos asintieron.
Harley se dio la vuelta, pero no fue hacía donde Gigi se encontraba.
Con mucha cautela, caminó hasta donde el Mensajero se recuperaba. Él ya podía estar de pie, al final la herida no fue mortal, sólo necesitaba reposo.
Pero él no se encontraba en su lugar, Harley lo encontró en los pasillos.
—Harley...— El Mensajero al verla se iluminó, pero ella inmediatamente le hizo un gesto con su dedo, diciéndole que se callara. Harley escribió en una de las polaroids algo y se lo entregó al Mensajero, él leyó la nota.
"¿Tu sabes algo de la chica con uniforme escolar que está secuestrada en los almacenes?"
El Mensajero, quedando atónito, negó con la cabeza.
Harley se acercó a él y con voz muy baja, le indicó órdenes. Y pidió por su ayuda también.
La Arlequín regreso al escondite de Gigi, gritando "¡He vuelto!" para que se sintiera segura.
—Escúchame y dime la verdad: ¿Usaban máscaras o maquillaje cuando estaban contigo, Gigi?
—N-no...
—Entonces dime quienes fueron los que te secuestraron
Harley se agachó y dejó caer una por una todas las polaroids. Gigi las tomó con ansiedad y trató de hacer memoria.
—... Fueron ellos dos... Él le dijo que era un enfermo, pero que estaba bien, y que me ocultaran del jefe, no querían que se enterara...
Harley sólo asentía tranquilamente, pero por su expresión, una enorme sed de sangre nacía dentro suyo.
Volvió de vuelta al cuartel colorido y divertido de los payasos, los cuales ya se olían que iba a ocurrir algo muy malo.
—¿Dónde está Herb?— Harley intentó preguntar con tranquilidad, pero su demencia estaba saliendo a flote.
Uno de los payasos de levantó inmediatamente.
—Aquí estoy Señorita Quinn, ¿Se le—
Las últimas palabras de Herb. Harley disparó a su cabeza, matándolo frente a todos.
—¡¿Qué carajos?! — Otro de los payasos se levantó, quitándose la máscara— ¡¿Que has hecho?! — Ese recibió un disparo en su pierna. Los demás payasos sólo retrocedieron. Harley deseó haber visto sus caras. Imaginó sus caras llenas de miedo, desconcierto y confusión. Debían de estar acostumbrados, Joker hacía lo mismo cuando uno de los suyos lo traicionaba o hacía algo que a él no le pareciera.
Pero sabía que nunca lo esperarían de La Arlequín.
—Tú sabes mucho mejor porque maté a este hijo de perra. Esa bala es tu castigo, fuiste su cómplice, bastardo... ¡Hijo de perra! —Harley volvió a disparar a su cabeza. Ahora eran dos cuerpos sin vida.
Los demás payasos se miraron entre sí, ¿Cuál sería el siguiente de ellos?
—¿Alguien sabe dónde están mis bebés? — Harley respondió, pero ahora con voz encantadora —Van a tener una jugosa cena
—Eh... En uno de los patio—
—¡Perfecto! ¿Podrían ayudarme con los cuerpos por favor? No voy a poder sola, es demasiado peso para mí— Soltó unas pequeñas risitas.
Sintiéndose asqueados, hicieron caso a las órdenes de Harley. Tomaron los cuerpos y se los llevaron arrastrando, pero antes de salir de ahí, Harley se dirigió de nuevo a ellos, y volvió a amenazarlos.
—¡Ni una palabra de esto al Sr. J o sus sesos terminaran en el suelo como los de Herb o los de Ricky!
Todos asintieron sin chistar. Nadie quería terminar como ellos.
Unos momentos después, todos los payasos se encontraban en el cuartel, completamente serios de lo que vieron.
Abrieron la puerta, temieron que fuera la loca de Quinn, pero era Joker.
Y no sabían si eso era mejor o peor.
Joker estaba por dar órdenes hasta ver la sangre en el suelo, y el rastro fuera de la puerta.
—...¿Qué ocurrió aquí? ¿Qué es este desastre?
—Señor Jefe...— Todos se miraron entre sí, dudosos de lo que pasaría con ellos —Herb y Ricky están muertos
—...¿Qué acabas de decir?
—Se... Ellos—
—¡Oh! ¡Al carajo con esas amenazas! ¡Ella no está sobre el Jefe!— Uno de los payasos no pudo más —¡Fue Quinn!
—...¿Harley? Pero ella esta...— Sin pensarlo más, Joker habló a dos de sus hombres y fueron rápido al edificio donde se supondría que ella iba a estar.
Joker vio la perilla destruida.
—¿Dónde están los cuerpos?
—¿De Herb y Ricky?
—¿De quiénes más, idiota?
—Ehh...
Fueron a donde se suponían que iban a estar.
Joker sintió que iba a volverse un poco más loco al ver los cuerpos de ambos payasos desmedrados y siendo devorados por las hienas de Harley.
—¿Dónde está Harley?
—N-no lo sabemos, ¡Simplemente apareció y los mató!
—Oh...— El detalle que el clan desconocía, es que esos mismos payasos eran los que hacían bromas respecto a la situación entre Harley y el Mensajero. Sus sospechas se hicieron cada vez más grandes. Tal vez Harley los había asesinado porque tal vez ellos sabían algo, tal vez descubrieron algo entre Harley y el Mensajero, y por eso ella los mató.
—¿Dónde está el Mensajero? Lo necesito
—Se encuentra en donde indicó usted que lo— Sin que terminara, Joker caminó rápido a la habitación. Lo siguieron.
Vacía.
—¡¿Qué?! ¡Pero creíamos que él estaba aquí!...
A partir de ese momento, Harley no fue la única que tuvo sed de sangre en "Carnival."
...
Harley volvió al almacén con una enorme bolsa de tela.
—¡He vuelto!— Gigi asomó su cabeza, aún temía de ella, pero sabía que Harley hizo algo por ella.
—¿D-Donde estuviste? Esta vez tardaste tanto— Gigi se dirigió a ella, y se dio una idea de lo que pudo haber ocurrido al ver algunas gotas de sangre en los brazos de Harley.
—¡Oh! ¡No te preocupes! — Harley le dijo a Gigi muy relajada mientras se limpiaba con sus propios guantes —Maté a los que te hicieron daño
La sensación para Gigi fue extraña, por un lado alguien le estaba confesando que había asesinado a dos personas, por otro lado, se sentía tan bien que esas dos personas fueron las que la dañaron.
—... ¿Enserio?
—Partí su cuerpo en pedacitos y se los di de comer a mis bebés. No tienes que preocuparte más por ellos, estoy segura que sus traseros se están quemando en el infierno.
Gigi finalmente sonrió, carcajeando un poco. Dejó de temerle a Harley.
Pero Harley se encontraba alterada aún, y necesitaba concentrarse en el siguiente paso.
Era el más difícil de todos.
—Escucha Gigi, voy a sacarte de aquí, pero no puedes llevar tu uniforme. Tienes que vestirte de otra forma para que no te reconozcan, absolutamente nadie, ni siquiera el Sr. J
Gigi volvió a sentir sosiego.
—¿De qué me disfrazaré entonces?
—Ahora llegamos a mi parte favorita...— Harley abrió la bolsa de tela y dejó caer lo que había dentro: Su primer traje de Arlequín y maquillaje de fantasía —¡Te vas a disfrazar de mí!
—¡¿Qué?! ¡¿Me voy a disfrazar de ti?! N-no, yo no... ¡No!
—Niña, no tenemos el lujo de escoger opciones, además, te acabo de decir el porque te vas a disfrazar de mí, y una cosa más: Si me desobedeces te mataré, no me importa si eres una niña
—¡¿Matarme?!
—Una pequeña amenaza para tener todo seguro, ¿Entiendes? ¡Andando!
La tomó de brazo e hizo que se sentara en el suelo. Gigi quedó quieta mientras Harley se dedicaba a pintar su rostro.
Maquillándola y vistiéndola de pies a cabeza, Harley creó a su propia Arlequín.
—¡Oh por el amor de Dios! — Harley chilló de emoción, dando saltitos en el mismo lugar y aplaudiendo con emoción —¡Es como si acabara de parir a una pequeña criatura!— Harley miraba con orgullo su trabajo puesto en Gigi —¡Me encantas!
—Creo que se ve bien
—¿Crees?
—Quiero decir, creo que esto se vería mejor en ti
—Bueno, lo cierto es que el sombrero nunca me quedó a mí... ¡Pero hey! ¡No te quedas atrás! Podrías ser mi aprendiz
—¿Podría serlo?— Preguntó Gigi con curiosidad e incluso entusiasmo.
Harley se emocionaba, era la primera vez en mucho tiempo que no conversaba con alguien más que no fueran los payasos y Joker.
Pero se daba cuenta del peso de sus palabras, así que ella misma se detuvo.
—Sí, pero no quiero que lo seas, tú tienes que estar alejada de este horrible mundo, recuerdo que quieres ser doctora, se una doctora, pero no una psiquiatra, ¿Recuerdas ese consejo mío?
—Sí, si lo recuerdo
—¡Bien! De vuelta al plan: Con esto vas a pasar desapercibida, y en caso de que por alguna razón nos separemos ¡Estarás bien! Nadie se atrevería a meterse con la novia del Joker. Ahora, es hora de hacer lo mío— Harley miró a su alrededor, su pistola se había quedado sin balas, así que debía de conseguir otra. Gigi iba detrás de ella, mientras que Harley buscaba en las alacenas algún arma decente.
—¿No te da miedo?
—¿Qué cosa? ¿Esto de la vida criminal?— Decía mientras tomaba dos armas que no le convencieron y las dejaba de vuelta en su lugar—Te acostumbras al peligro, a la adrenalina, te haces la idea de que posiblemente morirás de un balazo, eh, pero no lo piensas mucho realmente, sólo piensas en "No tengo derecho a morir". Es raro, pero podría decirse que divertido si le ves el lado gracioso de las cosas
—Oh... Eso suena muy malo... Pero yo-yo me refería a... Al Joker
Harley dejó de buscar. No recordaba las cosas que habían ocurrido con él. Apretó sus dedos.
—Uh... Bueno, es extraño que me preguntes eso, es decir, ¡Soy su querida novia!— Harley animó su voz mientras seguía buscando.
Gigi temía quedarse en silencio, más que nada, no quería que Harley cambiara de decisión y decidiera dejar de ayudarla. Creía que hablando de su novio eso la alegraría.
—¿Y qué fue lo que hizo que te enamoraras de él?
Harley volvió a detenerse. Esta vez el vacío fue peor, pero nació una pequeña mueca felizmente nostálgica en su cara, recordando viejos tiempos.
—Oh... Bueno, te seré sincera, al principio el Sr. J me daba miedo como a los demás, lo conocí en Arkham, y es gracioso, no quería tener contacto con él de ninguna forma, pero por un maldito malentendido y con la clásica corrupción de esta inútil ciudad, él se convirtió en mi paciente
—Qué horror
—¡Al principio! Pero lo conocí como realmente era, y me abrí a él, no pude evitarlo, me enamoré de él, y él de mí. Luego el escapó, me sentí horrible sin él a mí lado, pero sentí más horrible cuando regresó ¡Lo golpeó aquel murciélago idiota! Estaba tan asustada por él y enojada por los demás que le hicieron daño ¡¿Cómo se atrevieron?! ¡Mi Sr. J no merecía nada de eso!
Agradecía Gigi estar a espaldas de Harley, pues ella encorvó sus cejas al escuchar el relato de Harley. Intentó no juzgarla, al final no fue la culpa de Harley de vivir esa vida.
—Eh... Claro... Pero, ¿Aún sigues enamorada de él, aunque te haya secuestrado?
—¿Disculpa?— Harley giró su cabeza hacía Gigi, confusa.
—Recuerdo haber visto en la tv que fuiste secuestrada por el Joker, ¿No fue así?
Harley quedó alterada al escuchar eso e inmediatamente soltó una enorme carcajada.
—¡Jajajaja! ¡Oh! ¡Se me olvida que esa es la versión de Arkham! ¿Recuerdas lo de la corrupción de Gotham? No fue la excepción esta vez. Nunca fui secuestrada, tendrás la exclusiva historia real...— Gigi no sabía cómo sentirse al respecto, pero de que Harley le contará todo eso era magnífico, ¿Significaría que no la iba a matar, cierto?— Cuando el Sr. J regresó a Arkham ya no me importaba nada, así que frente a todos demostramos nuestro amor ¡Me despidieron por eso! Y yo no podía soportar estar sin mi Sr. J, así que decidí convertirme en esto...— Movió sus manos, mostrándose ante Gigi —... Fui a Arkham, asalté el lugar, y me llevé al Sr. J conmigo. Sí, yo liberé al Sr. J
—Wow... Si que dicen que estas loca— Gigi mordió sus labios, no debió decir eso.
—Lo tomaré como un cumplido, niña— Harley volvió a girarse y de vuelta volvió en su búsqueda.
—Pero... Tenías un trabajo grande en Arkham, ¡Es un gran hospital! Eras una gran doctora, muy respetada y querida ¿De verdad valió la pena haber cambiado todo?
¿Respetada y querida? ¿Cuántas mentiras habría pagado Arkham? Harley rememoró esa cruel estadía.
—... Niña, en Arkham no es lo que parece. La gente es horrible ahí, tan horrible, que, aunque te parezca una extrañeza, el Sr. J era el único amable, cordial y simpático de ahí
—¿El único?
—Ajá, fue el único que me respetó, me cuidó y protegió...
Sus manos se volvían débiles al recordar eso. ¿Por qué Arthur dejó de protegerla de la maldad del mundo?
—Pero no lo entiendo, ¿De verdad esto es mejor que ser doctora?
—Mira niña, yo pensaba lo mismo que tú, pero cuando te enamoras... Cuando te enamoras, no hay peligro que no te asuste
Tragó saliva al decir esas palabras.
—¿No sientes miedo cuando estas con el Joker?
—Niña, haces demasiadas preguntas
—Lo siento
—Está bien, está bien, no todos los días conoces a alguien como yo, te lo diré: Cuando decidí volverme en esto, cuando decidí ser su Arlequín estaba consciente de que era caer a la locura. Para hacértelo entender mejor: Si el Sr. J hubiera caído en un depósito de residuos químicos tóxicos, hubiera hecho lo mismo
Quedándole claro todo eso, Gigi sólo dijo una cosa que tal vez para ella no era tan importante, pero que caló en lo más profundo de Harley.
—Rayos... Si que lo amas...
—Sí... Realmente lo amo...— Sonrió, si lo amaba. Lo amaba mucho, y le estaba doliendo amarlo—Bien Gigi, vamos a llevarte a casa.
Tomando dos pistolas, un par de cartuchos y revisando que su navaja estuviera con ella, seguía la parte infartarte del plan: Harley y Gigi salieron del escondite.
Cruzaron pasillos, entre los juegos mecánicos abandonados. Por pasillos. Siempre a punto de encontrarse con alguien, pero Harley se las arreglaba para ocultar a la chica atemorizada.
Al intentar estar en sigilo, tardaron tiempo. Incluso tuvieron que entrar al edificio donde Harley se hospedaba porque iban a encontrarse con un grupo de payasos.
Dentro, siguieron con su travesía, y a la vez fue buena idea entrar, era la parte más rápida para llegar a la salida.
Doblaron una esquina, estaban por salir desapercibidas. Harley sintió emoción, sintió eufórica, estaba a punto de salvar a Gigi.
—¡Ves chica! ¡Casi lo logramos! Lo vamos a lograr, vamos a ir a casa cielo, vamos a—
—¿Con quién hablas, Harley?
Joker apareció frente a ellas.
Gigi dio un grito ahogado y se abrazó de Harley. Ella estiró su brazo, en un instinto de protegerla.
—¡Pudín!
Joker las interceptó, pues la esperaba fervientemente. Sabía que Harley iba a escapar, pero esperaba ver a un ridículo individuo el cual estaba dispuesto a darle una cruel muerte frente a Harley. No esperaba ver a otra chica a su lado.
¿Pero qué era lo que estaba haciendo Harley?
—... ¿Estoy viendo doble? ¿O porque veo a dos Arlequines?
Harley retrocedió unos pasos, poniéndose entre Joker y Gigi.
—No es nada cariño, es sólo una amiga, una querida amiga que vino a visitarme, y la vestí de Arlequín porque pensé que sería divertido vestirla así, porque me gustan los disfraces y a ella tambié—
—¿Oh sí? ¿Desde cuándo tú tienes amigas?
—... ¡Es una vieja amiga de la escuela! ¡Ella—
—¿Amiga de la escuela? ¿Qué no todas tus amigas de la escuela te dieron la espalda cuando el juez dijo que el idiota rico tenía la razón?
Harley se mordió su labio, sintió el sudor en su frente. Intentó no comerse las uñas frente a Joker.
—Otra amiga de la que nunca te dije nada ¡Porque creí que no era relevante! En fin, nosotras íbamos a ir de compras pudín, ¡No te vamos a distraer más!
Joker las detuvo. No iba a dejar ir a Harley tan fácil.
—No, quiero que se queden aquí las dos, ella es bienvenida aquí, pero estoy confundido Harley, ¿Por qué aquí hay otra Arlequín que no eres tú? ¿Ella es acaso—
Joker intentó acercarse a Gigi, pero Harley se interpuso.
—¡No la toques! — Gritó desesperada, empujándolo.
Joker quedó incrédulo.
—¿Me acabas de gritar, Harley?
—Déjanos ir, ¿Quieres? Necesito irme pudín...
—Mmmhh si te urge irte, ¿Verdad? — Una risa irónica y llena de furia Joker, Harley supo lo que significaba esa risa de Joker —Harley... ¿Quién es ella?
—¡No te importa!
Gigi miraba con miedo la escena. Pero a la vez pensaba en algo extraño, Harley dijo que se amaban hasta la muerte, ¿Por qué no parecía eso en ese instante?
—Harley, sabes que no he sido muy paciente estos últimos días, y no quiero que seas tu colmes mi paciencia—
—¡Es sólo una amiga! ¡Maldita sea Arthur! ¡Ya te lo he dicho! ¡¿Por qué carajos nunca me escuchas?! ¡¿Por qué carajos siempre quieres controlarme?! ¡¿Por qué no me dejas hacer esto?!
La voz de Harley se quebraba de nuevo, y la paciencia de Joker también.
—Harley, no me obligues a hacer una tontería—
—¡Pues a mí ya me obligaste a hacerla!
Y al decir eso, Harley dio un puñetazo en la cara de Joker tan fuerte que lo hizo caer al suelo.
—¡Ven! ¡Ven!— Tomó de la mano a Gigi, la cual quedó en shock al ver eso, y las dos salieron de ahí. Pero al doblar otra esquina para llegar a la maldita salida, Harley se detuvo.
—Quédate aquí, agachate, quédate y no te muevas
—¡¿A dónde irás?!
—Aquí voy a estar, sólo voy a asegurar algo...— Harley sacó la pistola, preparándose para el momento.
—¡Harley! ¡¿Qué carajos significa esto?! — Escuchó la fogosa voz del Joker acercarse, cerró sus ojos.
"Oh mierda, estoy segura que me voy a arrepentir de esto"
Al abrirlos, vio la silueta del Joker llegar a donde se encontraban. Y al aparecer, Harley empezó a disparar cerca de él.
—¡AH!— Escuchó un grito de Joker, ella siguió disparando en dos ocasiones más. Lejos de vuelta, corrió hacía Gigi.
—Vamos, arriba chica ¡Arriba! ¡Vámonos!
Corrieron fuera el edificio. Al verlas correr, supo el Mensajero que era su turno. Con arma en mano, entró y apuntó.
—¡¿Quién está ahí?! — Fingiendo desconocer el plan de Harley, caminaba rápido por los pasillos hasta dar con el Joker, el cual estaba sangrando de su nariz —¡Escuche disparos! ¡¿Nos están atacando?!
Joker no respondió, justamente a él lo estaba buscando, creyendo que él era el culpable, creyendo que iba a robarse a su Arlequín. Pero ahí estaba, mostrando su lealtad de nuevo. El Mensajero debía de tener suerte, porque todo el odio que nacía en Joker no lo estaba canalizando hacia él.
Era a alguien más.
—... Harley...
—... ¡¿Qué?!
—Fue Harley, ¿Dónde carajos está? ¿La viste?
—¡No, no la he visto! ¡¿Está seguro que fue ella?!
—¿Intentas decirme que soy un estúpido?
—¡No! ¡No, para nada! ¡Pero! ¡¿Por qué Harley le dispararía a usted?!
—Espero que tengas la respuesta a esa pregunta pronto, que yo también la tengo
Los dos salieron, buscando a Harley, pero al hacerlo, vieron la reja del lugar moverse aleatoriamente, y a lo lejos, el auto de Harley a toda velocidad.
La radio se había encendido en automático al poner en marcha el auto, y la melodía de Lesley Gore más famosa y polémica adornaba el ambiente.
"...And don't tell me what to do, don't tell me what to say, and please when I go out with you don't put me on display 'cause..."
Gigi miraba hacia atrás. Sonrió al darse cuenta que estaban a salvo.
—¡Harley! Creo que no nos están siguiendo... ¡No nos están siguiendo Harley! ¡No!—
"...You don't own me, don't try to change me in any way, you don't own me, don't tie me down 'cause I'd never stay...
Pero al voltear hacía Harley, notó que se encontraba en shock, apretando el volante con sus manos, y con sus ojos bien abiertos.
"...I don't tell you what to say, I don't tell you what to do, so just let me be myself, that's all I ask of you..."
No era para menos, pues era la primera vez que se revelaba de Joker, era la primera vez que no siguió sus órdenes, era la primera vez que respondió a su gesto impetuoso.
"...I'm young and I love to be young, I'm free and I love to be free to live my life the way I want to say and do whatever I please ..."
Y eso se había sentido tan bien.
—¿Harley? ¿Harley? ¡¿Me escuchas, Harley?!
Nació una sonrisa en su rostro.
"...And don't tell me what to do, Oh! Don't tell me what to say, and please, when I go out with you, don't put me on display...
Una sonrisa real.
...I don't tell you what you say, I don't tell you what you do, so just let me be myself, that's all I ask of you ..."
—¡Harley! ¡Vas a chocar!
—¡AHHH!— Saliendo de su trance, Harley pisó el freno asustada. El auto se arrastró por el pavimento hasta detenerse. Harley miró al frente, pero no había nada —¿Contra qué íbamos a chocar?
—Contra nada, pero me asusté porque no reaccionabas
—Oh... Lo siento mucho...
—¿Estas bien Harley?
—...Sí, sí, estoy bien, yo... Vamos a llevarte con tu mamá...
...
Llorando desconsoladamente, Sophie estaba en la sala de su departamento, limpiándose las lágrimas con servilletas de papel.
Gigi, su hija, ¿Dónde podría estar su propia y única hija? No había aparecido desde ese incidente en el bus.
Todos los chicos aparecieron menos ella, una de sus compañeras indicó que ella se agachó al escuchar los balazos, cuando fueron a buscar el bus, este ya había desaparecido.
La policía ya se había ido del departamento, pero Sophie en el fondo sabía que Gigi no iba a regresar, porque era así en Gotham, y si regresaba, se reencontraría con ella en una plataforma de metal, reconociendo su cuerpo.
El timbre sonó en repetidas ocasiones, Sophie, alterada, se levantó y corrió a la puerta.
La pobre mujer iba a morir de algún infarto aquella noche.
—¡Oh no! ¡No por favor! ¡No me hagan daño!
—¡Entra, entra!— Dos Arlequines entraron al departamento y una de ellas rápidamente cerró la puerta.
—¡Mamá! — Una de ellas se abrazó a Sophie, ella no entendía que estaba ocurriendo —¡Mamá soy yo!
—¡GIGI! — Sophie abrazó a Gigi con todas sus fuerzas, su hija estaba de vuelta, y no en la morgue, estaba ahí, viva, en sus brazos. Y agradeció a Dios de que su reencuentro fuera de esa manera.
—¡Mamá! ¡Perdón si te asuste! ¡Era la única forma de huir, vistiéndome así! ¡Y ella me salvó! — Gigi volteó hacía Harley, feliz de que ella fuera quién se cruzara en su camino —¡Harley Quinn me salvó!
—¿Qué...?— Sophie elevó su cabeza, Harley sólo hizo un saludo con dos dedos.
—Soy yo, Harleen. Demonios, ¿Cuántas veces no nos hemos encontrado?
—Harley... ¿Es cierto lo que dice Gigi?
—Sí... La encontré en mi lugar de trabajo, y quiero decir ¿Qué carajos hacía una niña como ella en un lugar así? Tuve que salvarla y traerla hasta a ti. Te dije Sophie, te dije que tú y tu hija estarían a salvo...
Las dos mujeres se sonrieron entre sí. Las dos chicas explicaron rápidamente todo lo que había ocurrido. Pero Gigi lo decía con tanta emoción, realmente estaba agradecida con Harley.
Harley sólo sonreía, no sabía si de satisfacción, pero sentía un calor derretir su corazón.
—Bueno Gigi, ese traje te queda espectacular, pero es mío, ¡No es envidia! ¡Es sólo que ya debo de irme!
—¡Oh! ¡Es cierto! — Gigi se quitó el traje por completo, pero cuando iba a regresarle el sombrero, Harley decidió dejárselo.—Te queda mejor a ti, quédatelo, como un recuerdo— Harley guiñó su ojo —Ten más cuidado Gigi, Gotham es un nido de ratas
—De hecho, nos iremos de aquí. Me trasladaron a otro Estado— Sophie dijo eso como una forma de tranquilizar a Harley, decirle que todo iba a estar bien con ellas.
—¿De verdad? ¡Muchas felicidades!— Harley aplaudió con emoción —Me iré por la ventana, ¿Tiene escaleras anti incendios?
—Sí
—Bien, espero que no les importe que me vaya por ahí en vez de la puerta...— Harley caminó hacía la ventana.
—¡Harley espera!— Harley giró hacía la madre y la hija —¿Vas a estar bien?— Era obvia la preocupación de Gigi, pues para que ella estuviera de vuelta junto con su madre, Harley tuvo que enfrentarse hasta el mismo Joker.
Harley quedó en silencio.
Apenas se dio cuenta en la realidad que estaba parada.
Sabía que tan temperamental era, pero no sabía que podía pasar con ella después de provocar todo eso.
Y no lo sabía, no sabía que responderle a Gigi.
¿Estaría bien?
—Si, no te preocupes por mi Gigi, voy a estar bien...
Harley guiñó su ojo a ambas, e inmediatamente salió del departamento por la ventana.
Bajo por las escaleras anti incendios, corrió por el callejón y llegó a su auto. Al entrar a este, quedó en completo silencio.
¿De verdad ella iba a estar bien?
...
"I feel too bad
I'm feelin' mighty sick and sore
So bad I feel
I said, I'm feelin' sick and sore and
So afraid, my man don't love me no more
Day in
Day out
I'm worryin' about those blues
Day out
Day in
I'm worryin' about bad news
I'm so afraid
My man I'm gonna lose
Moanin' low
My sweet man, I love him so
So he's mean as can be
He's the kind of man needs the kind of woman like me
Gonna die
If sweet man should pass me by
If I die, where'll he be?
He's the kind of man needs the kind of woman like me
Don't know any reason why he treats me so poorly
What have I gone and done?
Makes my troubles double with his worries when surely
I ain't deservin' of none
Moanin' low
My sweet man is gonna go
When he goes, oh Lordy
He's the kind of man needs the kind of woman like me
Don't know any reason why he treats me so poorly
What have I gone and done?
Makes my troubles double with his worries when surely
I ain't deservin' of none
Moanin' low
My sweet man is gonna go
When he goes, Lordy
He's a man that needs a woman just like me"
— Annette Hanshaw – "Moanin' low"
