A que no se esperaban esto ¿eh? Es un especial de aniversario, el capítulo correspondiente a esta semana es el siguiente y ahí responderé los comentarios, mientras, que disfruten de esto.


En un espacio en blanco sin que no hubiera nada alrededor, apareció un portal, de ahí apareció alguien con una chamarra con capucha y llevando un pasamontañas cubriendo su rostro.

- Hola a todos, soy RinMakoto, quizás me recuerden por historias como Characters in my World o Jet Boys: Rising Flames. Ya después de esta introducción a lo Troy Mclure, hoy es un día especial, justamente esta historia, Cinderella Nine: Chasing the Dream cumple un año, todo comenzando como una idea que tuve luego de haber visto el anime, me llamó la atención y en ese momento pensé ¿Cómo sería la historia si realmente hubieran tenido un entrenador hombre como en el juego? De ahí surgió esta historia la cual he estado escribiendo sin parar, no saben cómo es que puedan llegar a un año redondo de historia, es algo que muy pocas veces he logrado y me alegra, ahora no digamos más, este especial será algo único, entonces traigamos a los implicados.

Sin decir más, Rin chasqueó los dedos y en ese momento múltiples figuras aparecieron en ese espacio, tratándose de todo el equipo de béisbol femenino de Satogahama, así como los chicos, Taiga, Takuto, Fudo, Kakeru, Kiribe, Howard, Kojou, Carlos, Joaquín, Tenma, Aoba, Saito, incluso Kakehashi y Shiho estaban ahí.

- ¿Qué pasó? – Preguntó Taiga.

- Hola a todos, bienvenidos a este espacio en blanco. – Respondió Rin.

- ¿Para qué nos trajiste aquí? ¿Será otra sesión de preguntas y respuestas? – Preguntó Tsubasa, el enmascarado negó con la cabeza.

- Nada de eso, la historia cumple un año así que decidí hacer algo especial, para eso tengo esto. – Mostró una laptop. – En esta computadora tengo el archivo de la historia donde escribo mayormente, así que, con todos aquí, armaré una historia especial y los estaré controlando como mis títeres durante la duración del capítulo, gracias, no tienen que agradecérmelo.

- Eso no indica que sea nada bueno. – Expresó Shinonome con el ceño fruncido. – Eso de que nos controles no es nada gracioso.

- ¿Es cierto que lo que modificas ahí, afecta en la realidad? – Preguntó Asada con curiosidad.

- Claro, solo observa. – Rin abrió la laptop y el archivo, en ese momento empezó a escribir y de repente, contra su voluntad Taiga empezó a moverse.

- ¿Qué me está sucediendo? – Expresó este, en ese momento su puño se levantó y se golpeó a sí mismo en el rostro. - ¡Auch, eso duele mierda!

- No te golpees. – Soltó una risa Rin mientras seguía escribiendo que Taiga se golpeaba a sí mismo.

- ¡Ya basta! – Gritó mientras tenía el ojo morado.

- Ok, en un momento te curo. – Escribió nuevamente y por arte de magia, el castaño estaba como si nada. – Así es como funciona esto.

- Ya veo… - Expresó Asada por debajo… en ese momento, varios de los presentes ahí pensaron en algo… esa laptop tenía el poder de cambiar todo respecto a todos ellos, no solo controlarlos, sino incluso cambiar el destino propio de cada uno de ellos, en ese momento tuvieron un pensamiento conjunto… había que obtener la laptop.

- Rin~ - Honjou fue la primera en hacer su movimiento, tirándose encima del enmascarado. - ¿Acaso no sabes lo guapo que eres?

- ¿Cómo podrías saberlo? Llevo una máscara encima.

- Eso no excusa, sabes que me gustan los chicos guapos y en este momento me pareces irresistible~ - Pasó su mano por la pierna de Rin, en ese momento Kanako llegó a empujarla.

- ¡No es justo Honjou-senpai! Solo quieres seducirlo para obtener esa laptop y hacer lo que quieras con ella.

- Eso no es verdad… tsk. – Chasqueó la lengua por debajo.

- Yo la obtendré, entonces voy a escribir que pierdo cinco kilos para obtener mi peso ideal.

- No si antes yo la obtengo. – Iwaki fue rápidamente y agarró la laptop, teniéndola en su posesión. - ¡Ahora yo tengo el poder!

- ¡Quítensela, no sabemos que puede hacer! – Exclamó Shinonome con pánico, la animadora sonrió de forma malvada.

- Así que Ryo no desea que haga algo, muy bien. – Abrió la computadora para escribir. – Entonces cientos de litros de slime le cayeron encima a Ryo.

Y justo en ese momento, mucho slime cayó encima de Shinonome, siendo bañada.

- ¡Qué asco, que indecente! – Empezó a quejarse mientras ella empezó a reír.

- Bien hecho Yoshimi-chan. – Asada chocó palmas con ella.

- Podremos usar este poder para hacer todas las bromas que queramos.

- ¡Eso es una pesadilla, denme eso! – Taiga corrió hacia la laptop para quitársela a Iwaki pero esta detuvo su puño con una mano. - ¿Cómo?

- Deberías saberlo Taiga, mi tía es una shinobi bastante fuerte y heredé su fuerza. – Sin problema alguno lo lanzó lejos de ahí, mientras ella estaba distraída, Ukita se escabulló y le quito la laptop. - ¿Eh?

¡Uwaaah! – La pequeña empezó a correr con esta en mano, quien sabe para que la quería, fue entonces que la abrió y empezó a escribir.

- Ukita-san ¿para que la quieres? – Preguntó Nozaki, lo supo cuando empezó a ver cambios en ella, de repente creció, siendo más alta y no solo eso, también sus pechos se volvieron más grandes, siendo aún más grandes que los de la rubia. - ¡EEEEEEEEEEEEEH!

- ¡Funcionó! – Expresó Ukita con emoción, observando su cuerpo desarrollado. - ¡Finalmente tengo un cuerpo envidiable!

- No sabía que quisieras eso Ukita-san, pero dame eso. – Nakano ahora le quito la computadora y lo abrió. – Ahora revisemos… entonces de repente todos los presentes empezaron a gritar sus secretos.

- ¡Nooooo! – Gritó Tsubasa. - ¡Confieso que me masturbo pensando en Fudo! – Se cubrió la boca de repente, el pelinegro la vio con asombro. - ¡No Saionji-kun, no es lo que piensas!

- N-No sé qué pensar… es que yo igual me he masturbado pensando en ti. – Y ahora el pelinegro se cubrió la boca, dejando a Tsubasa mucho más roja.

- Que grandioso, esto es material para el periódico. – Nakano empezó a anotar todo pero en ese momento una papa voló y le dio directo en la cabeza, noqueándola, Nitta recuperó la laptop.

- Perfecto, ahora lo tengo en posesión, veamos… entonces el club de apreciación de comida reina sobre Satogahama y…

- Lo siento, pero debo confiscar esto. – Shiho llegó a tiempo para quitarle la laptop de encima. – Esto es demasiado para que todos lo tengan, así que mejor lo guardo yo, nunca lo utilizaría para mi propio beneficio.

- Bien hecho presidenta. – Asintió Carlos, esta sonrió, pero entonces escondió su rostro y una sonrisa malvada apareció, abrió la laptop y empezó a escribir.

- ¿Qué haces vieja bruja? – Taiga quiso ir a ver pero entonces pasó algo, se encogió, regresando a tener 8 años. - ¿Eh? ¿Onee-chan?

- Que poder… - Shiho se retorció al ser llamada Onee-chan. – Ven Taiga-chan, Onee-chan te espera.

- ¡Onee-chan! – Y fue corriendo a sus brazos, los ojos de Shiho tenían forma de corazón.

- Que bien se siente ser una Onee-chan. – Entonces llegó Kurashiki con rostro serio. - ¿Kurashiki-san?

- … Tu… no me quitarás… ¡A Taiga-san! – De repente despertó un poder escondido dentro de ella, la rodeó un aura dorada y entonces de repente apareció una esfera en su mano. – Kame… hame… ¡Ha!

- ¡Aaaaaaahhhh! – Shiho recibió el ataque lo cual la mandó a volar, soltando la laptop la cual la pelirroja agarró.

- Descuida Taiga-san, te traeré de regreso. – Kurashiki escribió y entonces Taiga volvió a ser como era antes.

- Uff… siento que acabo de vivir una pesadilla… - Se retorció. – Gracias Maiko por todo esto… pero… ¿Qué hay en mis pantalones? – Taiga vio y entonces notó algo grande en su entrepierna, tanto que llegaba hasta su pantorrilla. - ¡Mi amiguito creció! ¡Maiko!

- L-Lo siento Taiga-san, pero es que… - ella se sonrojó, entonces siguió escribiendo. – Entonces Maiko y Taiga-san decidieron ir a un motel y…

*Bonk*

Un mazo golpeó la cabeza de Kurashiki la cual cayó desmayada, fue Emi la responsable de eso quien agarró la laptop.

- La tengo~ ahora… ¿Cómo uso esto? – En ese momento todos los presentes se cayeron de espaldas.

- No creo que puedas ser tan tonta como para que no sepas como usar una computadora. – Exclamó Saito.

- Lo siento Karuizawa-kun, es que se ve complicado todo esto, mira. – Observó la pantalla y es que había demasiados comandos, el pelirrojo enarcó una ceja.

- ¿Es que escribe programando?

- Esa es otra ventana. – Respondió Rin.

- Y como no sabes usarla, dámelo. – Le pidió Saito, pero eso tenía maña. – (Perfecto, ahora escribiré que todos sepan que Hanayama-san y yo no somos novios, de esa forma seré…)

- Alto ahí. – Intervino Howard. – Se lo que intentas, lo siento, pero no será posible. – Le quito la laptop.

- ¡Ey Howard, dámela!

- No. – Se negó, ya momentos después llegó Ukita con su cuerpo desarrollado.

- Thompson-san ¿Qué opinas? – Soltó un guiño, el pelirrojo se quedó viéndola.

- Lo siento Ukita, pero te prefiero más como eres habitualmente. – Eso dejó un shock grande en la castaña.

- P-Pero… ahora tengo pechos grandes y…

Debido a la distracción, Tomoe aprovechó para tomar la laptop y alejarse de ahí, teniéndola a salvo, llegó donde estaba Tsubasa.

- Bien hecho Tomocchi.

- Esto es muy peligroso… la mayoría ha enloquecido por cambiar las cosas.

- Es cierto… esto ¿puedes dármela? – Preguntó la castaña, ante eso su mejor amiga enarcó una ceja.

- Tsubasa-chan… ¿Para que la quieres?

- B-Bueno… quiero probar algo… quiero escribir a ver si puedo volverme buena en la cocina, por favor, te lo pido. – Le hizo ojos de cachorrito, Tomoe no podía resistir esa mirada por lo que soltó un suspiro.

- Bien…

- ¡Gracias, eres la mejor! – Luego de abrazarla, tomó la laptop, Tsubasa abrió la computadora para escribir, sus ojos se iluminaron. – Finalmente… luego de muchos años de burlas y fracasos, finalmente seré una chef prodigio, la mejor en la cocina, este es el nacimiento de la nueva y mejorada Arihara Tsubasa. – Escribió que quería ser buena en la cocina, pero entonces ocurrió algo…

"Error, comando no reconocido"

- ¿Eh? – La castaña nuevamente escribió que quería ser buena pero salió el mensaje. - ¿Por qué?

- Parece que es algo imposible de hacer. – Comentó Rin a espaldas de ambas chicas. – La historia puede modificarse a niveles increíbles, pero parece que no puede hacer milagros.

- Eso significa… ¿nunca seré buena cocinera? – Tsubasa cayó de rodillas. - ¡Por queeeeeeeeeeeeeeeeeeee!

- Si ya terminaron, es mi turno. – En ese momento Honjou ahora tenía posesión de la laptop y sabían lo que eso significaba. – Finalmente, ahora veamos, quizás tome a Shimazu, agregar a Saionji también, aunque admito que Castellano tampoco está mal, veamos a quienes más podré agregar a la orgía que escribiré.

- Honjou-senpai… - Exclamó Kiribe por debajo, entonces miró a Rin. – Oye, lo que suceda aquí no es canónico ¿cierto?

- Claro, de todo puede suceder aquí. – Respondió el enmascarado.

- Entendido. – En ese momento se acercó a la pelivino.

- Oh Azakusa-kun, descuida que no me he olvidado de ti, entonces… - Sin previo aviso, el pelimorado sujetó a Honjou y la besó profundamente, tanto que incluso le metió la lengua hasta la garganta, ella no pudo resistirse a tal ataque por lo que soltó la laptop y se dejó llevar, abrazando a Kiribe para seguir besándolo y tirarse al suelo.

- ¡Indecentes! – gritó Shinonome a lo lejos.

- ¡La laptop está libre, vayan por ella! – Exclamó Nakano ya despierta por lo que muchas fueron por esta para modificar varias cosas, peleando entre ellas por conseguirla.

- Esto no es bueno, deténganse. – Expresó Naoe. – Arihara-san, hay que detenerlas. – Le habló pero ella no le escuchó. - ¿Arihara-san?

- ¿Ah? Lo siento Naoe-san, es que tienes tan poca presencia que no me di cuenta que hablabas. – Respondió, al darse cuenta de lo que dijo se cubrió la boca.

- ¿Yo… tengo poca presencia? – Lagrimas aparecieron en sus ojos, Tsubasa sabía que lo había arruinado.

- ¡Que me hacen decir! – Gritó, nuevamente siguió la pelea entre todas por la laptop, se estaba armando una batalla campal, en algún momento Iwaki hizo clones de sombra, aparecieron cajas con armaduras doradas que portaron algunas chicas y otras tenían armas, se estaba formando un gran desastre.

- ¡Todas ustedes, deténgase! –Una fuerte voz hizo que se detuvieran en plena batalla, Kakehashi fue la responsable. – Están siendo completamente infantiles ¿en serio están peleando por querer cambiar cosas de ustedes? Deberían observarse siendo salvajes.

En eso todas se dieron cuenta de ello, realmente habían enloquecido por el simple hecho de cambiar algo sobre ellas que no les gusta o usarlo para beneficio propio.

- Kakehashi-sensei tiene razón. – Expresó Tsukumo la cual estuvo ahorcando a Hiiragi hace poco. – Fuimos como niñas.

- Mientras entiendan. – Sonrió la profesora. – Esto no tiene que ver la luz nunca más, así que me haré cargo de esto y no se diga más. – Se dio la vuelta, ella había dicho todo eso, pero entonces escondió una sonrisa. – (Se lo creyeron, ahora podré usarlo para conseguir finalmente un novio…)

- ¡Kakehashi-sensei usará la laptop para conseguir novio! – Exclamó Aisaka.

- ¡¿Cómo lo supo!? – Sin tener más opción, la profesora empezó a correr teniendo a todas detrás de ella para recuperar la laptop, ella hacía todo lo posible para huir, entonces Iwaki, Asada y Tsukahara se lanzaron sobre ella, tacleándola, pero eso causó que arrojara la laptop lejos.

- ¡La laptop! – Exclamó Nozaki, entonces todas ellas solo pudieron ver como esta caía pesadamente al suelo, rompiéndose totalmente, se quedaron paralizadas.

- … Está rota. – Exclamó Kojou, ahí Kakeru fue a revisarla, la abrió y vio que no encendía.

- Ya no sirve.

- Un momento… si no sirve… como la historia estaba dentro… entonces se perdió para siempre… - pensó Tsubasa.

- ¿Vamos a morir? – preguntó Tsukishima.

- ¡No quiero morir! – Empezó a llorar Akino, varias más también lo hicieron, como la historia se perdió, iban a desaparecer.

- Nada de eso sucederá. – Comentó Rin para calmarlas. – Tengo el documento subido en la nube así que está a salvo, nadie aquí va a morir. – Eso trajo alivio a todos los presentes. – Sin embargo, sí que enloquecieron bastante solo por el hecho de que pudieran modificar las cosas a su antojo, tal como Kakehashi dijo, se comportaron como mocosos.

- … Lo sentimos… - Se disculparon todas.

- Espero que hayan aprendido la lección, deben aceptarse todos tal como son, nada como el hecho de modificar su cuerpo, agregar alguna característica que desean ser buenas o simplemente alterar a otros por simple diversión no es algo que sea aceptable, si no pueden aceptarse a ustedes mismos, estos cambios no ayudarán en nada.

- … Parece que todo terminó ¿no? – Preguntó Tsubasa. – Me dejé llevar, pero ahora me siento mejor, no deseo cambiar nada sobre mí.

- Yo tampoco. – Le secundó Tomoe y poco a poco, las demás también.

- Perfecto, es un momento adecuado para terminar este especial. – Asintió Rin.

- ¿Qué hay de ellos? – Apuntó Kojou, Kiribe y Honjou seguían besándose en el suelo, el pelimorado sujetaba el trasero de la inglesa.

- Déjalos, en algún momento se detendrán… bueno, eso es todo en este especial, ha sido un largo año con muchas aventuras, drama, comedia, romance y demás, nos esperan más cosas por delante, y espero que sigan presentes aquí, eso es todo por mi parte, nos vemos y que sigamos disfrutando hasta el final.

Con un chasquido, Rin desapareció en ese momento… pero solo él, los demás continuaban en ese espacio en blanco.

- … Entonces… ¿Cómo regresamos? – Preguntó Takuto.

- ¡Malditoooooooooooooo! – gritó Taiga al aire, solo debían esperar a que alguien los rescatara de ahí. Feliz primer aniversario de Cinderella Nine: Chasing the Dream.