"Actos nuevos"

.

.

.

.

.

Llevaban apenas cinco minutos caminando juntos y él aún no lo podía creer. Deku caminaba del lado de la calle y él no. Deku lo protegía y mostraba dominio al no dejar que la gente le pasara tan cerca.

Entonces, el nerd marcaba territorio. A Katsuki le encantaba la idea, a pesar de no estar acostumbrado a ser tratado de esa manera. De ser protegido y cuidado por alguien a parte de sí mismo.

La atención de Katsuki se desvió a la mano del nerd, la cual colgaba despreocupada de su costado, y le entraron deseos de cogerla. Quiso convencerse en ese preciso momento de que no debía de actuar tan impulsivamente, mas no pudo contenerse y en menos de lo que pensó posible, agarró la mano de Deku en un acto momentáneo y precipitado, sobresaltando a Deku, quien volteó a verle anonadado.

—K-Kacchan?!— Los ojos del nerd se desorbitaron en dirección a sus manos.

—Qué esperabas, imbécil?— Farfulló Katsuki, sonrojado. —Estamos saliendo, acostúmbrate a esto— Apuntó con la mirada a sus manos agarradas, en ademán altanero. —No eres el único que toma la iniciativa—

Deku abrió los ojos viéndolo sorprendido, para después mostrar una sonrisa juguetona que reflejaba que todo estaba bien. Cómo le gustaba a Katsuki ver esa expresión en su rostro.

Katsuki buscó entrelazar sus dedos entre los del nerd, sintiéndose valiente todavía para hacer esa acción, la cual, pudo ejercer con sutileza y al hacerlo, la sensación fue sublime.

Miraba de reojo, y estaba caminando tranquilamente por la banqueta, tomado de la mano de Deku!

¡Qué emocionante!

No se esperó que algún día estaría caminando siendo tomado por la mano de Deku; esos gestos solo reafirmaban que eran novios. Le brindaban una certeza gratificante, una certeza que le costaba creerla real, pero allí estaba.

—Tu mano es muy cálida, Kacchan— Comentó Deku en tono contento, dándole un ligero apretón a su mano. Katsuki se ruborizó apenado por el comentario.

—Idiota— Masculló.

Deku se rió dulcemente, cerrando los ojos.

Así siguieron caminando, pasando por otra de las calles para llegar al departamento de Katsuki.

Mientras tanto, vio a una mujer que simulaba tener unos treinta, de cabello rizado recogido en un molote, llevando un vestido rojo hasta media pierna y unos tacones rojos. A unos metros de la mujer, pasaba un hombre que a comparación de la mujer, rondaba alrededor de los veinte.

Para él, unas personas cualquiera.

Sin anticiparlo, de un jalón él estaba cabeza estampada contra el callejón que daba con la otra mitad que le quedaba a la calle. Clavado por el impulso que Deku ejecutó al arrinconarlo ahí.

—Qué ha— La mano de Deku se colocó en su boca, callándolo. Le hizo una señal de callarse, sus ojos verdes lo miraban intensos, recios. Katsuki no lo admitiría pero sintió cierto temor teniendo esos ojos mirándolos de esa manera.

—Sh— Señaló Deku, aumentando la intensidad de sus ojos.

Katsuki lo veía cabreado, porque sí, le cabreó que el nerd lo lanzara en menos de un segundo a un callejón maloliente, de mala muerte, sin iluminación y sin darle explicaciones.

Esto en definitiva, era algo nuevo.

Deku comprendió que Katsuki asintió a su orden, y retiró su mano de su boca.

—Qué fue eso, estúpido?— Susurró tremendamente cabreado.

—Ese hombre va a asaltar a esa mujer— Informó susurrándole.

—Cómo sabes eso? Ni los conoces—

—Voy a llamar a la policía— Susurró, sacando el celular del bolsillo de la chamarra café, tecleando los números de un santiamén. No le cabía pensar que era una reverenda locura que Deku supiera aquello, porque se trataba de gente que en su vida habían visto, bueno, al menos Katsuki nunca los había visto, pero Deku?

—Los conoces?— Le preguntó al nerd, mientras esperaba ser atendido.

—No— Negó susurrando.

—Entonces?—

—Aguarda— Puso una mano en espera, mientras le informó a la policía de que ocurrió un asalto y le dio la dirección con detalle y precisión. Katsuki estaba cada vez más perdido.

Al verlo colgar el celular, le volvió a preguntar sobre si conocía a las personas.

—No los conozco, Kacchan— Respondió a lo bajo.

—Y cómo diablos sabes que algo va a pasar?— Demandó saber.

—Por la forma en que aquel hombre se dirige a ella— Dijo rápido. —Estos incidentes me tocaba presenciarlos cuando regresaba del trabajo a mi departamento por la noche; observa, Kacchan— Lo instruyó a que se asomara y viera por su cuenta lo que ocurría.

Katsuki obedeció y se asomó a ver desde el callejón la escena. Lo que vio fue para no creerlo verdad. El hombre asaltaba a la mujer del vestido rojo, teniendo un arma apuntándole a la nuca, y sus manos aprisionadas por el hombre. La mujer estaba aterrada.

Cómo fue que Deku supo lo que ocurriría?

Si bien fue extraño, pero no se arredraría por eso, porque aumentaba el nivel de afinidad que él sentía hacia Deku.

—Quédate aquí— Ordenó Deku susurrándole a su oído, estremeciéndolo. Katsuki se inmutó, encorvándose. —Ahorita regreso—

Antes de que él pudiera responderle de regreso, vio a Deku correr rumbo al hombre que asaltaba a la mujer. Éste activó su quirk y saltó a toda prisa, restregándole una patada abrumadora al costado del hombre con ambos pies juntos. Cayó encima del hombre, juntando ambas manos y amarrándolas, imposibilitando al hombre de poderse mover.

La mujer emitió un grito asustado, encogiéndose en un diminuto ovillo, llevándose ambas manos a las orejas.

Katsuki miraba la escena fascinado con la agilidad de su novio, abriendo ligeramente la boca en ese instante. Se volvió a enamorar de Deku, como la primera vez.

Su corazón bombeaba sangre a todo su cuerpo, sus extremidades cosquilleaban, su pecho daba un vuelco abrupto, sus mejillas se teñían de rojo y sus pupilas se dilatan, embelesado con la sola presencia de su novio.

No había límites para su perfección.

Joder, lo amo.

Deku auxilió a la mujer, la reconfortó mientras llegaba la policía, y él solamente observaba lo que sucedía, realizando que tenía un novio asombroso.

En cuanto llegó la patrulla, la mujer relató los hechos, seguida de ella habló Deku y entregó al hombre todo inconsciente.

Los policías lo reconocieron, le pidieron su autógrafo y una foto, lo cual él aceptó.

Katsuki crecía impaciente, exigiendo ser atendido por el nerd, como hacía unos momentos lo estaba atendiendo.

Entretanto, Deku regresó a su lado luego de que la policía se acababa de ir y de que la mujer se hubiera ido en su carro.

—Lo siento, Kacchan— Se disculpó avergonzado de haberse ido de ese modo de su lado.

Katsuki simplemente se ruborizó, su cabeza hirviendo en calor de tenerlo de frente nuevamente. Maldición, le dieron ganas de abrazarlo.

—Kacchan?— Lo toqueteó Deku en el brazo, poniéndose nervioso.

Él se salió de su trance.

—Qué?¡Nada, idiota!— Rugió a la defensiva. Deku retrocedió, espantado de su reacción.

—Todo bien?— Lo cuestionó temeroso.

—¡Perfecto!— Gritó abrupto.

El nerd parpadeó trastabillando, tomado por sorpresa.

—Em, seguro, Kacchan?—

—¡Deja de alardear, Deku bastardo!— Gritó.

Deku apretó los labios.

Katsuki emprendió el camino de regreso a su departamento, debido a que fue interrumpido por un asalto a una mujer desconocida, y ver a Deku en acción derrotando a aquel hombre de un movimiento.

De pronto, sintió una mano rozarlo ligeramente, haciéndolo detenerse de un segundo. La mano del nerd lo estaba cogiendo genuinamente entrelazándola entre la suya, apaciblemente suscitando calidez en su cuerpo.

Katsuki emitió un gruñido, tratando de calmarse de las sacudidas que su corazón provocaba.

Sentirse de ese modo, después de todo no era tan malo.


—Um, Kacchan?— La risita nerviosa de Deku reflejaba el claro nerviosismo y estupefacción que lo embargaba.

Katsuki se aferraba a él, abrazándolo con sus brazos colocados alrededor de su cuello. No pudo simplemente detener sus deseos y al llegar a su departamento, se abalanzó a abrazarlo, ocasionando que éste se cayera el sofá.

La respiración de Deku estaba desbalanceada, confundido con su actitud. Sus manos pendían sobre su cintura.

—Qué sucede, Kacchan?— Un rastro de inquietud brotaba de su voz.

—Nada—Manifestó rudo, acurrucando su cabeza en su pecho, buscando obtener su calor.

—Es que-es que esto es raro— Emitió en voz chirriada, soltando otra dosis de risitas nerviosas.

—Cállate o te mato, Deku— Amenazó, acomodándose encima del pecho del nerd, abrazándolo con todas sus fuerzas.

Deku tartamudeó tomado por sorpresa, permitiéndole abrazarlo de esa manera, dándole chance de acomodarse de acuerdo a su preferencia.

—Claro— Suspiró, rodeándolo con sus brazos también, soltando otro suspiro, esta vez, relajado. —Si tienes algo que decirme, adelante—

—No tengo nada qué decirte— Gruñó, dándole un codazo suave al costado derecho.

—Me preocupo por ti, Kacchan— Musitó, depositando una mano sobre su cabello rubio. —Ha sido imposible para mi no preocuparme por ti—

Katsuki ruborizó, metiéndose más entre sus brazos, abrigándose de su calor.

—Qué dices? No seas idiota, Deku— Lo regañó, sintiendo la mano gentil de Deku sobarle sus cabellos, aplicando ligera presión en su toque.

Deku soltó una pequeña carcajada, plantando un beso en su cabeza, acomodando su barbilla encima de su cabellera rubia.

—Eres tan suave, Kacchan— Complementó risueño, abrazándolo más fuerte, disipando todas las tensiones que invadían su cuerpo.

Esas palabras tan sencillas, sonaban con intensidad, profundidad, ahondando una gran connotación sentimental en sus complementos, en sus frases, en el toque de sus manos sobre su cintura, su cabeza, y ahora, sobre su cabello.

Sin embargo, sentía la insaciable necesidad de hacerle saber a Deku lo que le daba cierta inseguridad con respecto a su relación y aunque le costara mucho trabajo, haría un esfuerzo por seguir el consejo de sus amigos.

—Deku— Habló, tocando un poco sus brazos para obtener su atención.

—Hm—

—Con el bastardo mitad y mitad— Se detuvo unos segundos, mediando sus palabras.

—Sí?— Dijo Deku expectativo.

Tu puedes, se dijo.

—No tienes nada, verdad?— Preguntó dudoso.

—No— Respondió muy seguro de su respuesta.

—Te gustaría volver con ese bastardo?—

—Tampoco— Manifestó un tanto disgustado, como si el solo hecho de pensarlo le diera escalofríos. —Piensas que lo haré, Kacchan?— Preguntó tras unos segundos entre ellos.

—No es eso— Negó, acurrucándose más a su pecho. —Es que, te veías tan feliz con ese bastardo, y ahora no sé cómo sentirme, carajo, no tengo experiencia en esto, y me siento tan frustrado e idiota—

Al decirle eso, se ruborizó avergonzado consigo mismo, por sentirse débil en cuanto a sus sentimientos se refería.

De pronto, una mano de Deku lo hizo voltearlo a ver directamente a los ojos, e inmediatamente se perdió en ese mar de certezas que se referían sus bellos ojos verdes en plena inmensidad.

—Lo siento— Soltó apenado, mordiéndose el labio inferior.

Katsuki puso gesto de interrogación, frunciendo el ceño.

—Por qué te disculpas?—

—Por hacerte sentir inseguro— Dijo arrepentido. —Mi intención no era frustrarte, yo solo quería estar contigo y hacerte feliz, pero veo que no está funcionando— Bajó los ojos, irradiando decepción consigo mismo.

Esto no era lo que quería él. No quería hacerlo sentir culpable, porque no era su culpa.

—No estúpido— Corrigió desdeñoso. —Eres un imbécil, Deku, tienes el cerebro echo escoria— Le dio un manotazo en la frente, regresándola a su costado. —¡Estúpido idiota, cerebro de nerd inútil! No es tu culpa, bastardo!— Las orbes de Deku se abrieron sobresaltadas. —Lo que pasa es que me frustra que tu tienes más experiencia que yo en esto, porque yo no tengo, yo…—

—Kacchan—

—¡Yo tuve mi primer beso contigo!— Vociferó con el rostro teñido en rojo. —Yo lo reservé durante años, porque en realidad, yo quería tener mi primer beso contigo, y todas mis primeras veces— El pobre nerd lucía atosigado con lo que decía, pestañeando; sin más, le dio a entender que continuara.—Odio que fuiste novio de ese bastardo sin vergüenza, me hace rabiar de solo pensarlo, y no quiero que ese idiota te siga haciendo daño, porque yo… yo te amo, Deku— Lo último sonó tembloroso. —Te amo, te amo mucho, y yo no soy como el bastardo mitad y mitad—

El rostro de Deku para esos extremos, estaba ardiendo en rojo, al igual que el suyo. Su boca ligeramente abierta en shock, a pesar de que su mano acariciaba su mejilla derecha sin detenerse.

—Yo jamás seré como el bastardo mitad y mitad, yo soy diferente a ese imbécil— Parloteó, sintiendo que una vena le punzaba en la sien. —Porque yo no soporto que te hagan daño— Deku lo miró muy tomado por sorpresa, mezclado con una alegría primitiva.

Katsuki se detuvo, notando esto, un poco confundido.

—Kacchan— Pronunció contundente. —Cómo pasarán esas cosas por mi cabeza si yo te quiero a ti tal y como eres?— Sonrió luminoso.

—Qué?— Pero él se esperaba otra reacción. Se esperaba que Deku le dijera cuán ridículas eran sus inseguridades.

—Lo de tu experiencia, es lo de menos—Explicó como si fuera un detalle insignificante. Katsuki frunció el ceño gravemente. —La experiencia no es todo—

—¡Claro que sí, imbécil!— Renegó, soltando un gruñido cabreado.

La sonrisa de Deku se amplió aún más.

—Además, cómo volveré con Todoroki, si te tengo a ti?— Pasó su mano por su mejilla, trazándola con finura. Las mejillas de Katsuki se tiñeron en rojo, abriendo ligeramente la boca. —No cambiaré de parecer— Afirmó conciso. —Porque también te amo, te amo mucho, Kacchan— Deku se asemejaba a un adorable tomate. —Y aprecio mucho que me hayas dicho lo que sientes, porque me hace sentir que sí soy tu novio, y eso me hace muy feliz!— Emitió un chillido de alegría, soltando pequeñas risitas. —¡En verdad soy novio de Kacchan!— Exclamó riéndose, pasando sus dedos sobre sus cabellos rubios.

Katsuki se abalanzó sobre él, abrazándolo nuevamente, sintiendo las vibraciones provenientes de su risa. Tan rápido como hizo eso, los brazos de Deku lo rodearon por completo, acariciando su espalda con sus manos.

—Cállate, Deku— Pronunció parco, sonrojado por todo el rostro hasta la punta de las orejas y la nuca.

Cuando la risa de Deku cesó, lo apretó muy fuerte contra su pecho, sorprendiéndolo enseguida.

—Cambiarte por Todoroki? Imposible— Afirmó en tono reconfortante. —Y Kacchan—

—Qué?— Refunfuñó, sintiendo que el corazón le estaba por estallar al oír esa afirmación.

—No te compares con Todoroki, ok?— Dijo acercándolo tanto como pudo a su pecho, donde él pudo percibir el corazón latiente del nerd, mismo que palpitaba acelerado. Los latidos de su corazón lo calmaron mucho, pues latían sutiles y a su presencia.

—Hm— Asintió.

—Te amo— Dijo de repente, sobresaltándolo de golpe.

—¡I-idiota!— Gruñó ruborizándose.

Deku soltó una risita traviesa.

—Te amo tanto, Kacchan— Susurró amoroso. —Tanto como no tienes idea—

—Deku— Se pausó, percatado de lo que el nerd trataba de transmitirle.

—Me hizo sentir afortunado que me dijiste que soy tu primer beso— Dijo acompañado de una risita. —Y perdóname por no esperarte a ti también, Kacchan—

—No importa— Disuadió, disfrutando el calor proveniente del nerd.

—Me siento mal por—

—Cállate— Espetó, interrumpiéndolo. —No importa, Deku—

—P-pero—Intentó reponer, pero él tapó su boca con su mano, gruñéndole ferozmente.

—Dije que no me importa, Deku— Aclaró en serio. —Porque ya estás conmigo y eso es lo que a mí me importa— Sus ojos rojos se fijaron en los verdes del nerd, quien lo miró en realización de sus sentimientos, suavizando sus facciones. Deku asintió. Katsuki le quitó la mano de la boca, vislumbrando aquella sonrisa que él tanto amaba.

—Te amo, Kacchan— Expresó cariñoso, acurrucándose a su cabellera rubia, decantándose de su aroma. —Tienes razón, lo que importa es que estamos juntos— Plantó un beso sobre su cabeza, apretándolo entre su agarre, emitiendo risitas.

Katsuki correspondió el gesto, realizando que por fin su insaciable espera había sido recompensada.

Ahora estaba siendo acogido por los brazos de Deku y nada se asemejaba a esa sensación de estar completo, de sentirse tan feliz desde que se graduó de la U.A. y le esperaba un mundo lleno de promesas.

—Deku— Habló, captando su atención. —Te amo—

—Yo también te amo, Kacchan— Dijo, levantando un poco su cabeza, donde se acercó a capturar sus labios en un beso lento y danzante, del cual, él se aferró a no soltarlo de el hermoso sueño que vivía en carne propia. Del sueño que añoraba tener frente a él.

.

.

.

.

.

P.D. Un capítulo meloso, porque he estado escribiendo mucho Dekukatsu estos días.

Espero que les guste.