CAPÍTULO 36
SERENA
La fiesta se alargó hasta bien entrada la madrugada, Michiru quiso irse, pero le pedí que se quedara, era demasiado tarde para irse sola y la cama lo suficientemente grande para todos. Tras acomodarnos caímos rendidos… Desperté unas horas más tarde, no podía aguantar de ir al baño, con cuidado de no molestarlos fui, cuando volví me encontré frente a frente con Michiru.
-Hola…- saludé, su mirada y la forma como pasaba la lengua por su labio me hizo saber que me deseaba de nuevo.
-Serena…- por inercia miré a la cama, Seiya seguía dormido tal como lo dejé en cambio Darien estaba despierto y excitado a la espera de lo que pudiera ocurrir, tras ver su asentimiento la besé mientras la llevaba de vuelta a la cama, Darien se incorporó para dejarnos sitio sin quitar su mirada de ambas y la mano de su erección. No estaba dispuesta a romper la conexión de miradas, así que comencé a besar, lamer y chupar a Michiru por todas partes admirando su cara de placer, los gemidos eran cada vez más altos, fui bajando a su intimidad para devorarla, los movimientos de la mano de Darien eran cada vez más rápidos- Deseo comerte…- exigió Michiru entre gemidos y más que dispuesta me coloqué sobre su boca tras guiñarle un ojo a Darien antes de darle la espalda, me abrí todo lo posible para que se deleitara con las vistas, los gemidos de ambas inundaron la habitación, cuando estaba al borde del orgasmo lo sentí en mi entrada y de un fuerte golpe entró en mi ¡Joder! Entonces apareció Seiya en frente, cogió las piernas de Michiru en alto y comenzó a follarla mientras yo la seguía degustando… La habitación volvió a llenarse de gemidos hasta que uno a uno fuimos culminando…
-Bombón…- tras cambiarse el preservativo vino junto a mí, Michiru se encontraba de rodillas a mi lado chupando mis pezones- Deseo tu apetecible culo hermosa…- sonreí, sin decir nada, Darien me dio la vuelta sin salir de mí y nos arrastró al borde de la cama abriendo mis cachas para facilitarle la entrada, en cuando lo hizo comenzaron a follarme al ritmo que me gustaba, no se podía negar que nuestro feeling era increíble, Michiru se quedó a nuestro lado alternado besos entre los 3, sin dejar de jugar con mis pezones ¡Dios! Nunca me cansaría de esto, cuando alcancé mi orgasmo, Seiya salió de mí, se cambió el preservativo, puso a Michiru en 4 y comenzó a follarla mientras Darien me arrastraba al baño.
-Vamos a ducharnos…- sonreí mientras me empujaba bajo el chorro de la misma y comenzaba a enjabonarme con mimo.
- ¿Has disfrutado el espectáculo? - me puso de espaldas y mordió el lóbulo de mi oreja mientras su erección entraba entre mis piernas y rozaba mi sexo palpitante.
-Contigo siempre…- comenzó a jugar con mis pechos mientras se movía adelante y atrás rozándome y dejándome deseosa de más.
-Darien…- no hizo falta más, tras hacer que me apoyara en la pared dejando mis piernas totalmente abiertas y mi intimidad más que dispuesta, agarró con fuerza mis caderas y comenzó a follarme con fuerza- ¡Joder! - fue acelerando sus acometidas, cuando estaba a punto de culminar salió de mí para follarme por detrás mientras sus dedos se encargaban de darme placer en mi coño, no tardé mucho en alcanzar un fuerte orgasmo al que no tardó en seguirme. Enseguida salió de mí, me dio la vuelta y tras terminar de limpiarnos me abrazó.
-Te amo…- lo besé con ternura mientras el agua seguía cayendo entre nosotros.
-Yo también te amo…
- ¿Podrían dejarnos la ducha un momento? – pidió Seiya divertido, cogimos una toalla cada uno y salimos riendo dejándoles la ducha, en cuanto nos secamos me puse una camiseta de Darien, por su mirada parecía gustarle.
-Te ves perfecta futura señora Chiba…- sonreí mientras volvíamos a la cama y nos acurrucábamos muy juntitos.
- Me gusta cómo suena… ¡No puedo esperar!
-Ni yo…- reí.
- ¿No te parece algo loco?
-Más loco sería no hacerlo…- reímos.
-Es usted muy creído…- besó el tope de mi cabeza.
-Tengo motivos, poseo a la mujer más increíble del mundo…- reí de nuevo.
-Yo al hombre más sexy y caliente.
- ¿Eso significa que solo me quieres por mi físico?
- Puede…- dije divertida y comenzó a hacerme cosquillas- ¡Para Darien! ¡Para!
-No, hasta que reconozcas que soy más que un cuerpo…
- ¡De acuerdo! ¡Tú ganas!
- ¿Seguimos con la fiesta o me dejarán dormir algo? - se quejó Seiya divertido y reímos.
-Será mejor dormir…- miré el reloj- No queda mucho para que tengan que levantarse.
-En ese caso…- se tiró en plancha a mi lado bajo la divertida mirada de Michiru- ¿Vienes preciosa? - negó mientras empezaba a vestirse.
-Ya es tarde, debo ir a casa y cambiarme antes de ir a trabajar.
-Te acompaño…- me ofrecí cuando estuvo lista y la llevé a la puerta.
-Ha sido bastante placentero…- se lamió el labio- Sabía que no me equivocaba contigo…- me acorraló contra la pared- Cuenta conmigo cuando quieras…- sonreí.
-Puedes apostar que sí…- me besó, esta vez lo cortó antes que se fuera de control y al separarme le guiñé- Todavía tienes que conocer a Rei…- su sonrisa se amplió.
- ¿Jugaremos los 4?
-Si…- antes de abrir la puerta volvió a besarme ¡Dios! Estaba claro que tenía experiencia y deseo por las mujeres, estaba convencida que ella y Rei harían muy buenas migas. Cuando paramos el beso por falta de aire abrió la puerta.
-Esperaré ansiosa tu llamada…- asentí relamiéndome los labios, en cuanto salió cerré la puerta y volví a la cama.
- Bombón ¿Por qué tardas tanto? ¡Necesito abrazar algo tierno para dormir! - dijo divertido haciendo un puchero y reí mientras me colocaba entre ambos. Darien volvió a ponerme sobre su pecho mientras que Seiya me abrazaba por detrás, se sentía bastante bien, sonreí extasiada, sin buscarlo había encontrado un grupo para jugar del que me sentía cada día más satisfecha y lo mejor de todo es que tenía amor en mi vida y disfrutábamos jugando juntos. No tardamos en caer en los brazos de Morfeo…
Cuando desperté y me desperecé lentamente estaba sola, miré el reloj y era muy tarde. Nunca había sido de levantarme tarde pero no tenía nada que hacer ¡Maldita baja! ¡Va a ser una semana muy larga! Tras recoger todo un poco salí a dar un paseo, el día se veía increíble… Pronto podría ir a la playa, cuando escuché el rugido de mi estómago no tenía ganas de volver a casa así que tras coger un taxi fui a la de mis padres. Con un poco de suerte encontraría a mamá, nada más llegar fui directa a la cocina y como preveía allí estaba.
- ¡Hola cariño! ¿Cómo tú por aquí?
-Estoy aburrida y vine a comer con vosotros…- suspiró.
-Lamentablemente tengo una comida con algunos de los clientes más importantes del hotel…- ¡mierda! - ¿Quieres venir?
-No sé…
-Es tipo catering en el salón de nuestro Hotel…- suspiré- Sé que pueden ser algo aburridas, pero me haría ilusión presumir de hija.
- ¿Hay que ir muy arreglada? - rió.
-No es de etiqueta cielo, pero si debes ir con vestido…- resoplé.
-Tendría que volver a casa y…
-Puedes tomar uno de los míos…- le alcé una ceja y me rodó los ojos.
-Tenemos casi la misma talla.
-No es por eso…- me alzó una ceja.
- ¿Entonces?
-Digamos que nuestro gusto es diferente…- resopló.
- ¿Por qué no miras antes de quejarte?
- ¡De acuerdo! En cuanto me coma este plátano iré a mirar.
- ¿No has comido nada? - negué y me miró enfadada.
-Serena, para recuperarte como dios manda debes alimentarte bien.
-Y lo hago, pero hoy me quedé dormida, salí a pasear y vine aquí esperando comer uno de tus deliciosos platos…- enseguida vino a abrazarme como cuando era pequeña y besó el tope de mi cabeza.
-Te quiero cielo.
-Y yo a ti…- cuando se separó me miró más seria.
-No quiero que vuelvas a salir de casa sin comer nada…- rodé los ojos.
-Prometido…- señaló arriba.
-Ahora vamos a buscarte algo para ponerte y nos vamos, allí podrás hartarte…- sonrió- Y de paso disfrutamos nuestra mutua compañía…- sonreí.
-Así no puedo negarme ¡Vamos! - al final tuve suerte y encontré uno de mi estilo. Era plateado, ajustado hasta cintura y cogido al cuello, tomé la chaqueta y los zapatos a juego y tras terminar de arreglarme esperé a mamá que seguía sin maquillar.
-Entonces ¿Te va bien con Darien?
-Si vamos a casarnos es lógico…- comenzó a reír.
-Tienes razón…- puso ojos soñadores- ¡Me gusta! Ese chico te ha devuelto la sonrisa…- rodé los ojos.
-Siempre la he tenido…- negó.
-No como la que tienes ahora…
-Que yo sepa solo tengo esta.
-Aunque no te des cuenta desde fuera irradias felicidad por sentirte plena junto a alguien más.
- ¿Es lo que sientes por papá?
-A pesar de nuestros problemas ha sido el gran amor de mi vida…- no pude evitar recordar su ruptura- ¡No pienses eso!
- ¿Qué crees que pensaba? - por su mirada era obvio que lo sabía.
-Fueron pocos meses y nos vinieron muy bien para afianzar lo nuestro…- suspiré.
-Supongo…- no quería pensar en mi hermano, todavía dolía.
- ¿Cómo estoy? - preguntó dando una vuelta para que la viera.
-Hermosa mamá…- tras coger su bolso me instó- ¡Vamos, que estoy deseando presumir de hija! - reí.
- ¡Vamos! – su felicidad era contagiosa, incluso dejé a un lado el odio que le tenía a este tipo de fiestas, hacía mucho que no pasaba por el hotel, pero aquí estaba, muy pronto volvería para celebrar mi boda…
Me sorprendí de la cantidad de gente que había, no tardé en acercarme por comida cada vez que pasaba un camarero con alguna bandeja ¡Estaba hambrienta! Todo estaba exquisito, comí de todo entre presentaciones de mi madre, estaba más que feliz que me conocieran al fin y yo mareada de tantas vueltas ¡Dios! Por suerte vi una cara conocida y tras disculparme con mamá y sus amigos me acerqué a él.
- ¿Serena? - sonreí antes de abrazarlo.
-Kaname ¡No sabes lo que me alegra verte! - rió.
- ¿En serio?
-Si, aquí no conozco a nadie y mamá…- la miramos y entendió.
-Me pasa siempre que vengo…- lo miré sorprendida.
- ¿Has venido más veces?
-Si, pero solo lo hago por ella…- volvimos a mirarla, tan feliz, sin dejar de hablar y señalándonos con orgullo- La quiero mucho…- asentí en silencio- Ha sido un gran apoyo para mí y Yuki…
- ¿Tu madre? - suspiró con pesar y tras unos segundos en silencio, en los que temí haberme metido donde no me llamaban…- Lo siento, yo…
-No te preocupes, no es como si fuera un secreto…- rió con tristeza- No tenemos apenas relación.
-Es una pena.
-Fue a raíz de mi separación, papá y ella discutieron, desde entonces no se hablan. Él y tu madre me apoyaron en todo mientras que la mía…- hizo una mueca que entendí a la perfección.
-Me hubiera gustado apoyarte…- pasó uno de sus brazos por mis hombros y me pegó a él.
-A mí también…- suspiramos a la vez y permanecimos en silencio. Hasta que mamá llegó junto a nosotros.
- ¿Qué os pasa?
-Solo estoy cansada…- rodó los ojos.
- ¡Pero si te levantaste tarde! - si supiera a qué hora me dormí…
-Sabes que prefiero mirar…- negó mientras cogía 2 copas de vino a un camarero y nos las daba.
-Bebed algo a ver si os animáis…- lo hicimos y más contenta volvió a alejarse, entonces se me ocurrió.
- ¿Te apetece pasear por los jardines? - con una hermosa sonrisa me ofreció su brazo y lo llevé allí, todo estaba tal y como recordaba.
-Son hermosos.
-Si… Aquí solía jugar con los hijos de los clientes del hotel…- suspiré con pena.
-Me hubiera gustado unirme.
-Y a mí que lo hicieras…- volvimos a quedar en silencio mientras paseábamos alrededor, hasta que llegamos al banco situado en medio y nos sentamos- Aquí voy a casarme…- sonrió.
-Algo me habían dicho…- reí.
- ¿Por qué será que todos saben antes que yo? - negó.
-De esto seguro que lo sabías tú antes…- no pude evitar reír y él me acompañó.
-Puede ser…- dije divertida, entonces sentí a alguien junto a nosotros.
-Hola Serena…- saludó y me extrañé de verlo aquí.
- ¿Neflyte? ¿Qué haces aquí?
-Mi madre siempre viene a estas fiestas…- abrí los ojos sorprendida, él en cambio se centró en Kaname y procedí a presentarlos.
-Neflyte él es mi hermano Kaname…- por su cara estaba más sorprendido que yo el día que me enteré.
-Encantado…- tras darse un apretón de manos volvió su atención a mí.
- ¿Tu novio?
-Prometido…- aclaré y asintió mientras bebía un trago de su copa- Está trabajando…
-Me enteré de lo ocurrido, pero no fui a visitarte para no molestar…- le alcé una ceja.
- ¿Molestar?
-Es obvio que a tu prometido no le caigo bien…- normal…
-Ya estoy bien, aunque sigo de baja…
-Lo sé…- suspiró- Espero que cuando retomes tu trabajo puedas operar a mi madre.
-Lo haré…- la que tenía más ganas de volver a la rutina era yo, nunca había pasado tanto tiempo sin hacer nada y temía que eso descontrolara mis "apetencias".
-Me alegro de verte bien…- asentí y quedamos en silencio de nuevo, él debió notar mi incomodidad y enseguida se despidió- Será mejor que vuelva antes que mi madre se pregunté dónde estoy.
-Adiós…- en cuanto se alejó Kaname comenzó a reír y lo miré mal- ¿Qué te hace tanta gracia?
-Esta coladito por ti…- rodé los ojos.
-No me interesa…- de repente se calló y me miró con atención.
-Espero no estar metiéndome donde no me llaman, pero si a vosotros os gusta eso de estar con más…- suspiré.
- ¡No es así! - miré alrededor antes de ser clara, lo que menos quería es que nadie se enterara de mis gustos sexuales- Jugamos juntos y siempre con alguien que ambos aprobemos…- señalé el lugar por el que había salido Neflyte- Él está fuera de eso…
- ¿No te atrae?
-No es eso, a Darien no le gusta…
-Entiendo…- tras un silencio muy largo volvió a preguntar.
-Mina… ¿También? ¿Ya sabes? – preguntó nervioso y le entrecerré los ojos.
- ¿Te ha dicho algo? - ¡no podía ser que se le hubiera ocurrido decirle sin contar con Yaten! Estaba segura que si supiera lo que había ocurrido entre ellos pondría el grito en el cielo y se negaría rotundamente, por suerte no era el caso.
-No… Desde que coincidimos un día en el hospital no la he vuelto a ver… Solo era curiosidad…- lo miré, analicé sus gestos, su nerviosismo y entonces pregunté sin rodeos.
- ¿Te lo montarías con Mina y Yaten? – contario a lo que esperaba tardó en contestar ¡No lo podía creer! ¡Se lo estaba pensando! Buena señal para Mina y otro quebradero de cabeza para mí ¡Como dice el dicho, todo queda en familia!
-No… Bueno, no sé… Después de hablar con vosotros estuve informándome en internet sobre esto y…
- ¿En internet? - no pude evitar reír- Debes saber que no es lo mismo verlo que hacerlo.
-Hasta ahí llego…- dijo apenado y suspiré, tal vez no fuera tan malo que quisiera soltarse un poco.
-Si quieres puedo hablar con ellos…- se puso nervioso y comenzó a moverse sin parar.
-No quisiera que eso causara incomodidad con Yaten, es mi compañero, me cae bien…- resopló- ¿Y si después de hacerlo hubiera malos rollos? - negué decidida.
-Todos sabemos diferenciar la intimidad del día a día ¡Solo debes mirarnos a Rei y a mí! Trabajamos juntas sin ningún problema y eso es porque separamos la intimidad de nuestra vida laboral…- lo miré más seria- La cuestión es… ¿Podrás tú? - volvimos a quedar en silencio, pero esta vez no esperaba respuesta, sabía que era mucho que sopesar antes de tomar ese camino, puede que le gustara o puede que no, la cuestión es que si sentía algo más por Mina no sabía cómo fueran a acabar sus juegos…
DARIEN
Me costó bastante levantarme para comenzar el día, por suerte tenía a pepito grillo conmigo y me apresuró a hacerlo, sin molestar a Serena que dormía plácidamente, nos arreglamos y salimos para desayunar en la cafetería de las oficinas.
- ¿Sabes? Serena siempre consigue sorprenderme…- sonreí orgulloso.
-Tiene esa virtud, a mí me pasa lo mismo con ella…- todavía me costaba creer la suerte que había tenido de encontrarla.
-Aunque no se puede negar que Michiru no está nada mal…- agregó relamiéndose los labios y reí.
-Por si no lo has notado está más interesada en Serena que en nosotros…- me guiñó.
- ¡Pero eso le da más morbo! ¿Viste cómo se comían? - gruñó exageradamente- ¡Joder! ¡Eso fue lo más caliente que he visto en mi vida! ¡No sé cómo no había probado este tipo de relaciones antes! - le alcé una ceja.
- ¿A qué te refieres exactamente?
-Pues que nunca he probado más que con una mujer…- me sorprendió bastante, cuando ambos nos unimos a Serena ese día en el club, pensaba que era asiduo- Sin embargo, ahora mismo lo haría hasta con 3 a la vez…- reí negando bajo su atenta mirada- Tu ya lo has probado ¿verdad?
-Si, llevo el tiempo suficiente para haber satisfecho todas mis fantasías, pero como mi Serena hay pocas…- suspiró.
-Tienes suerte…- me guiñó- Mientras tanto seguiré jugando con ustedes cuando me dejen.
-Mientras ella no ponga objeciones no hay problema.
-Eso me basta…- se recostó sobre su silla antes de agregar- Cuando busque alguien para mí me aseguraré que le guste esto…- reímos.
-Te deseo suerte…- le señalé con el dedo- Y si quieres seguir jugando con nosotros procura que le caiga bien a Serena…- me miró con atención.
- ¿Solo cuenta su opinión?
-La de ambos…
- ¿Entonces? ¿Por qué debe caerle bien solo a ella?
-En lo que a mujeres se refiere no hago ascos…- alcé los hombros- Es diversión pasajera…
-Entiendo…- chasqueó la lengua- Entonces, en el caso de los hombres ¿Eres tú quién controla? - asentí.
-Así es… No quiero que tengan intenciones de algo más que pasar buenos ratos.
-Eso está bien, pero no creo que a la gente que le gusta este tipo de sexo busqué nada más…- rodé los ojos.
-Eso pensaba yo y… ¡Mírame! ¡Enamorado hasta las trancas y a punto de casarme! - reímos de nuevo.
-No puedo negar lo obvio…- se acercó a susurrar- Pero en mi caso prefiero disfrutar un tiempo más antes de amarrarme a nadie.
-Si también le gusta jugar podrás tener sexo caliente con quién quieran…- se quedó pensativo.
-Tienes razón.
-Solo es cuestión de tiempo…- le guiñé- Cuando menos lo esperes llegará a ti.
-Tiempo al tiempo…- dejó dinero sobre la mesa- ¿Vamos?
- ¡Vamos! - cada uno siguió camino a su despacho y durante el resto del día me encargué de varias cosas pendientes, cuando llegó la hora de mi salida fui a casa más que feliz deseando ver a Serena… Pero me sorprendí de no verla ¿Dónde estaría? La llamé enseguida.
-Hola Darien.
-Hola cariño ¿Dónde estás? - escuché la risa de un hombre de fondo.
-Estoy en el hotel con mamá, hoy estaba aburrida, tenía hambre y me invitó a acompañarla…- ¿Qué?
- ¿Tardarás mucho? - antes que contestara escuché la voz de ese hombre.
- ¿Es Darien? Dale recuerdos de mi parte…- me resultaba conocida.
- ¿Con quién estás?
-Con mi hermano…- suspiré más tranquilo- Mamá nos anda exhibiendo como si fuéramos trofeos…- reí- ¡Por suerte nos hacemos compañía y nos ayudamos a echar a quién molesta!
- ¿Se puede saber quién te molesta? - gruñí algo molesto.
- ¿Celoso señor Chiba? - preguntó divertida- No tiene porque, solo me gusta usted…- sonreí.
-Curiosamente me pasa lo mismo.
- ¿Cree que sea algo grave? - reí.
-La experta es usted doctora Tsukino… ¿Qué cree?
-Mmmmmm… Creo que es el amor.
- ¿Eso quiere decir que me ama tanto como yo a usted?
-Estoy convencida…
- ¿Puedes dejar de derrochar tanta miel? Me va a dar una subida de azúcar…- se quejó Kaname entre risas y volvimos a reír.
- ¡De acuerdo Shrek!
- ¡Eh! ¡No me llames así!
-Eres igual de gruñón.
-Nada que ver… Prefiero ser asno y ponerme preguntón sobre algunas cosas…
-Shhhhhhhh…- no pude evitar reír de su intercambio, se habían conocido hace poco pero ya se comportaban como auténticos hermanos- ¡No es el mejor momento! ¡Ahí viene otro estirado!
-Pon tu mejor sonrisa hermanita y dile a tu novio que venga de una vez.
-Te espero aquí, da tu nombre en recepción y enseguida te indicarán ¡Nos vemos mi amor! - colgó y me quedé mirando la nada con una gran sonrisa, sus locuras me encantaban.
Tras dame una rápida ducha y cambiarme a algo más cómodo partí en su busca. En cuanto llegué y di mi nombre me llevaron al salón, al ver sus ropas me arrepentí de no haberme puesto algo más elegante, mientras sopesaba si volver a casa a cambiarme o no apareció el que menos esperaba.
-Hola…- ¡Mierda! - No esperaba verte aquí.
-Yo a ti menos…- gruñí y sonrió.
-Vengo acompañando a mi madre…- suspiré ¡Como si me importara! - Ella conoce a Ikuko…
-No quiero ser grosero, pero realmente no me interesa si se conocen o de qué…
-Tu groserismo me sorprende.
-No te hagas, ambos sabemos lo que quieres y me molesta que aparezcas dónde está cuando no estoy.
-Si te sirve de consuelo me ha rechazado cada vez…- traté de ocultar mi sonrisa sin éxito- Veo que te alegra.
-Es obvio…- dije alzando los hombros- Es mi mujer.
-Tienes mucha suerte…- puso su mano en mi hombro- Espero que sepas valorarlo…- tras una molesta sonrisa se alejó y lo seguí taladrándole con la mirada ¡Maldito cabrón! ¿Qué quería decir con eso?
- ¡Darien querido! - la voz de Ikuko me hizo desviar la mirada del imbécil y cambiar mi cara a una gran sonrisa.
-Ikuko…- tras darle 2 besos, tomó mi brazo y me llevó hacía dónde estaban Kaname y Serena, ambos bromeaban con varias personas de nuestra edad.
-Querida…- llamó la atención de Serena que enseguida corrió a abrazarme.
- ¡Darien! ¡Por fin llegas! - reí antes de darle un ligero beso en los labios.
-Quise cambiarme…- hice una mueca- Pero debería haberme dejado puesto el traje…- sonrió mientras agarraba mi jersey de punto.
-Te ves increíblemente sexy con esto…
-Darien…- me saludó Kaname y estrechamos la mano- Me alegro de verte…- Serena sonrió.
-Tal vez deberías ponerte con él en plan preguntón como asno…- se retaron con la mirada- Seguro que el experto puede aclarar mejor tus dudas…- me señaló y Kaname comenzó a toser mientras se aflojaba el nudo de la corbata.
-No es momento…- tras una pícara sonrisa tomó un par de copas y tras darnos una a cada uno nos instó.
-Salid fuera…- me guiñó- Allí no los molestarán…- tras dudar unos segundos me miró algo avergonzado.
- ¿Te importaría que habláramos un momento a solas? - negué, si Serena quería que habláramos lo haría, aunque seguía sin saber de qué… Nos alejamos hacía los jardines en silencio, cuando paramos y se aseguró que no había nadie comenzó- Verás… Yo… ¡Dios! Me siento avergonzado…
-No tienes porqué, somos cuñados y me gustaría que hubiera confianza…- asintió algo más tranquilo.
-Es que yo nunca…- volvió a quedar en silencio, pero esperé- Bueno, la cosa es…- suspiró- Después de nuestro último encuentro, investigué un poco y…- los colores subieron a su rostro, ahora me hacía una idea de "sus preguntas", al final no iba a ser tan mojigato como pensaba.
- ¿Te gustaría probar? – pregunté directo y sus colores subieron tanto, que por un momento temí que se encontrara mal- No es malo querer probar cosas nuevas, todo es cuestión de gustos…
-Para mí es difícil…- suspiró de nuevo- Nunca he estado con más de una mujer a la vez.
- ¿Eso quiere decir que quieres jugar con 2? - volvió a encenderse.
-Bueno… Soy hetero, así que… Prefiero mujeres a hombres, así como tú…- chasqueé la lengua.
-El hecho que haya otro hombre no implica que deban tocarse si no lo desean…- eso llamó su atención.
- ¿Vosotros habéis metido…? - asentí.
-Nos gusta llamarlo jugar y sí, jugamos con hombres y mujeres…- abrió los ojos sorprendido- Que quede claro que entre hombres nunca nos tocamos…- asintió más tranquilo- Ni acepto que seamos más de 3, aunque ha pasado alguna vez, me parece demasiado…- tragó grueso algo nervioso.
-Si, 3 es suficiente…- tras otro largo silencio suspiró- Tampoco me llama la atención más…- le di una palmada en el hombro.
-Para empezar prueba con 2 chicas, conforme te vayas integrando tú mismo pondrás tus límites…- asintió más animado- Y si llegado el momento encontraras pareja debéis hacerlo entre ambos.
-Como vosotros…- asentí.
-Esto que voy a decir lo negaré ante cualquiera…- reímos- En confianza te diré que nos conocimos a través de nuestros juegos…- abrió de nuevo los ojos sorprendido.
- ¿En serio?
-Si, conocernos ha sido lo mejor que nos ha pasado en la vida.
-Quisiera encontrar alguien especial para mí…
-Lo más importante que debes saber, es que no debes meterte en este mundo pensando en buscar pareja, la mayoría solo busca sexo y diversión.
-Ya veo…
-Pero ya sea a través de los juegos o en tu vida diaria llegará con el tiempo.
-Eso espero… Ese día me sentí algo molesto…- ¡como si no lo hubiera notado! - Pero cuando llegué a casa, me informé un poco y analicé mi vida…- suspiró con pesar- Me di cuenta que sería una buena forma de animar mi aburrida y casi inexistente vida sexual…- otro silencio- Hasta ahora esperaba un amor que no llega, tal vez disfrutar el sexo como vosotros me haga la espera más amena.
-Como ya te he dicho, lo principal es encontrarse a uno mismo.
- ¿Siempre tuviste claro que te gustaba eso?
-Si, tras algunas relaciones de sexo convencional me di cuenta que no me llenaban lo suficiente, así que probé más.
-Entiendo…- todas sus dudas serían fácilmente resultas dejándose llevar una sola vez y conocía el sitio indicado.
- Conozco un sitio al que la gente va con ese fin ¿Quieres acompañarnos? – al ver su nerviosismo aclaré- Solo pasará lo que desees que pase…- le guiñé divertido- Tal vez te sorprendas.
- Cuándo has dicho acompañarnos ¿A quién te referías?
-Serena…- negó al momento más sonrojado si cabe.
- No me gustaría que ella me viera…- suspiró nervioso- ¡Ya sabes! - le rodé los ojos.
-Puedes estar seguro que no se asustará.
-No es por eso, es que me da bastante corte…- reí.
-Hablaré con ella entonces e iremos tú, mi amigo Seiya y yo ¿Te parece bien? - volvió a ponerse nervioso.
- ¿Ese Seiya es de confianza?
- Al lugar al que vamos todos lo son…- le guiñé- Lo que allí ocurre, allí se queda.
-Bien… Lo que menos quiero es que esto perjudique mi reputación.
-Si lo manejas con cuidado no tiene porque, tienes nuestro ejemplo…- asintió más tranquilo.
- ¡De acuerdo! En ese caso… ¿Cuándo podemos ir?
- ¿Qué te parece este viernes?
- ¡Perfecto! - tras cambiar a temas más cotidianos volvimos dentro con una nueva complicidad, Serena nos dio alcance al momento.
- ¿Todo bien? - besé ligeramente sus labios.
-Más que eso…- antes que pudiera comentarle al respecto lo hizo él.
-Este viernes tendremos una noche de chicos, para ir a un lugar especial…- Serena me alzó la ceja.
- ¿Noche de chicos?
-Voy por algo de beber en lo que la informas…- en cuanto se alejó preguntó directa.
- ¿Puedes explicarme a que se refiere con lugar especial?
-Seiya y yo lo acompañaremos al Club, así podrá probar…
- ¿Irás al club sin mí? - preguntó molesta y quise dejarlo claro.
-Solo voy a acompañarlo, no a buscar sexo…
- ¡Pero yo podría ir también!
-Serena, tu hermano no…
- ¡No me interesa! ¡Si van quiero ir! - por mí la llevaría más que encantado pero su hermano no quería, necesitaba explicarle para que dejara de pensar cosas que no son.
-Serena, tu hermano…
- ¿Qué? ¿Mi hermano qué? - volvió a interrumpirme airada sin dejarme terminar.
-No quiero que vengas…- contestó el susodicho cuando llegó con las copas, él se sentía cohibido bajo la amenazante mirada de Serena que parecía un volcán a punto de explotar.
-Si va Darien, puedes apostar que yo también…- dijo amenazante sin retirarle la mirada, hubo un tenso silencio en el que no sabía que hacer… A pesar de la mirada de súplica de Kaname no pensaba meterme en medio, lo mejor era dejarlos solos y lo arreglaran como hermanos…
-Si me disculpan, iré al baño…- sin pararme a mirar sus reacciones me alejé de ambos esperando que cuando volviera todo se hubiera arreglado.
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*
