Severus estaba molesto. Le había pedido expresamente al ojiverde que se quedara en el lugar, pero Harry lo había seguido sin dudar. Black gritaba como loco señalando a una rata en huida, así que aprovechó para conjurar unas cuerdas a su alrededor. Lupín parecía entender a qué se refería Black, ya que una mirada de sorpresa apareció en su rostro y fue por el animal.

"¡Suéltame Snivellus!" demandó el pelinegro cuando notó quién lo había atrapado. "Serpiente rastrera, ¡suéltame!" Severus sonrió de lado, sin hacerle caso.

"¿Estás seguro?" demandó el lobo cuando hubo capturado a la rata con éxito.

Black empezó a reírse de manera gutural. Severus escuchó que Weasley susurraba 'está completamente loco' a un lado. Harry miraba al hombre con disgusto marcado. Malfoy no había bajado su varita en ningún momento y seguía apuntando a su objetivo, pero parecía mirar al lobo en busca de orientación. Curioso.

"Es él, Remus... ¡es él!, vamos, suéltame para que pueda acabar con él de una buena vez... ¡fue él quien los traicionó, no yo!" luego volteó a mirar a Harry a los ojos "¡Harry! ¿cómo estás? Eres igual... bueno, con otro peinado y otros lentes, estoy seguro de que serías igual a James... no importa, lo arreglaremos, pero primero tienes que creerme... ese hombre los mató Harry... ¡ese hombre traicionó a tus padres!"

Severus levantó una ceja con sospecha. ¿se refería a la rata? ... ¿un animago? levantó una mano para agarrar a Harry del hombro y colocarlo detrás de él, mientras analizaba la situación. Lupín miraba con sospecha a la rata. Severus notó varias emociones arremolinarse en sus ojos, de las cuales solo pudo identificar la culpa.

"¿De qué estás hablando? El profesor Lupín no ha hecho nada malo... ¿o sí?" Harry miraba sin comprender, creyendo que Sirius se refería a su profesor de defensa.

"No él, muchacho... ¡la rata!" gritó Black, pareciendo aún más demente.

"¡Scabbers es inocente!" gritó Weasley.

"¿la rata?" preguntó Malfoy y centró su vista en el animal con sospecha.

"¿Cómo sé que no mientes?" preguntó Lupín cuando se recompuso.

Snape estaría a favor de dudar de Black en cualquier momento, de no ser por un pequeño detalle: el dije que Harry llevaba consigo no había dado señales de alerta... Harry no parecía estar en peligro y tenían a Black frente a ellos... y si lo que decía este hombre era cierto, esa rata había dormido en la misma habitación del niño por 3 años ya, sin ningún incidente... sea lo que sea que buscara, si esa rata era Pettigrew, no parecía querer acabar con la vida de su protegido. Al menos, no por el momento.

"Esto se resuelve fácilmente" dijo y con un ágil movimiento, lanzó el hechizo que revelaría si la rata era un animago. Ante la mirada expectante de todos, el animal comenzó a convertirse en un hombre igual de horrendo que la rata.

"¿Scabbers?" gritó Weasley con voz aguda.

"Peter ... Pettigrew" susurró Harry, asimilando toda la situación "¿fue él? ¡¿él los traicionó?!" gritó unos momentos después. Severus lo detuvo del hombro cuando pareció querer acercarse.

"¡Sí!" gritó Black "Eso es Harry... ahora suéltame para que podamos acabar con él ¡he esperado tanto tiempo!" gritaba. Sintió a Harry detenerse al escucharlo. El menor se giró para mirar a Sirius y luego a Pettigrew, quien sollozaba patéticamente abogando por su vida, tratando de convencer a Weasley de que había sido buena rata.

"Respira, Harry" susurró de forma que solo él pudiera escuchar. "Respira, esta no es la forma de hacerle pagar"

Harry estuvo tenso por unos segundos, pero luego su postura se aflojó.

"No... tienes razón... no vale la pena" susurró el ojiverde, diciendo lo último en voz alta.

"¡Gracias! ¡Oh, muchas gracias, Harry, eres tan noble como tu padre, James estaría orgulloso"

"¡tú no tienes derecho a dirigirte a él! ¿cómo te atreves?" gritó Black enfurecido, queriendo soltarse una vez más. Severus odió estar de acuerdo con él internamente. Black parecía frustrado y volvió a mirar a Harry, luego de unos segundos su postura se aflojó en derrota. "Eres el único que puede decidir qué hacer... pero recuerda todo lo que hizo"

"si lo que dices es cierto... debemos denunciarlo... que los dementores se hagan cargo de él" Severus no estaba contento realmente, le hubiese gustado atrapar a Black y hacerle pagar por todo lo que había sufrido en sus años escolares... pero, así como estaba la situación, Black parecía ser inocente. Al final, asintió de acuerdo.

"Bien entonces" comentó Lupín, demasiado alegre para la situación. "Creo que debemos visitar al director" con eso dicho, golpeó a Pettigrew con un hechizo para noquearlo y sus quejidos de lamento se detuvieron de repente.

"Me imagino que no te opondrás a ser interrogado con veritaserum" Severus sonrió cruelmente en dirección a Black.

"No tomaré nada que provenga de ti" escupió el hombre con repulsión. Se veía más cuerdo luego de que toda la situación se había calmado, pero todavía parecía bastante inestable en su opinión.

Harry, quien se había movido hacia su amigo pelirrojo, miraba con cierto desagrado a Black.

"Basta, Sirius, el director tomará la decisión" dijo Lupín con amabilidad, mientras lideraba el camino hacia la oficina de Albus.

"Pero... Scabbers... animago... p-pero... ¡me ha cambiado frente a él!" Weasley caminaba confundido mientras Harry le daba palmaditas comprensivas en la espalda.

"Si lo pones así, hasta siento pena por el hombre" se burló Malfoy. Harry rodó los ojos en su dirección.

"Cállate Malfoy" gruñó el pelirrojo, pero sin el disgusto habitual. Suspiró pesadamente y luego, como si le doliese cada palabra, gruñó "mira... ya sabes, gracias o lo que sea, pero no le digas a Ginny que te lo dije" terminó con rapidez.

"No lo hice por ti, Ginny me mataría si dejo a su hermano morir tan estúpidamente" comentó de manera presumida el rubio, pero se veía satisfecho.

Weasley gruñó algo huraño, pero seguía murmurando sobre ratas y privacidad hasta que llegaron a la estatua de la gárgola.


Daphne sostenía una tostada a medio comer es su boca mientras abría la ventana para que entre la lechuza con el periódico. Su madre tarareaba felizmente, moviendo su varita con fluidez practicada, acomodando la mesa para el desayuno. Su padre hacía lo propio en la cocina y el olor a tocino se empezaba a apreciar en el ambiente. su hermana seguramente seguía roncando en su habitación, pero en cualquier momento bajaría guiada por el delicioso aroma.

Agarró el periódico y dejó que la lechuza terminara los restos de su tostada antes de marcharse. Con calma se sentó en su lugar, agarrando su taza de té recién servida. Tomó un sorbo agradable, mientras abría el periódico y.… escupió todo abruptamente al leer el titular.

"¡¿QUÉ?!"

"Daphne, por Morgana, no olvides tus modales" su madre regañó, limpiando el desastre con un hechizo, pero ella no podía dejar de mirar el periódico. Levantó su mirada todavía sin entender y les mostró a sus padres lo que acababa de ver.

"Sirius Black... ¿inocente?" dijo su hermana adormilada, entrando recién con el cabello despeinado y el pijama arrugado.

Su padre agarró el periódico y empezó a leer con rapidez.

"Dice que Sirius Black fue encerrado sin un juico y sentenciado injustamente... el verdadero culpable fue Peter Pettigrew, quien era un animago ilegal y ha estado viviendo por años como la rata mascota de los Weasley" Su padre terminó con horror marcado.

"Oh Merlín... ¡Scabbers!" dijo Daphne con una mano sobre su boca. Harry había estado en la misma habitación que ese hombre por años. Sintió nauseas.

"No hay más información útil... el resto del artículo es una mezcla de compasión por el pobre Black y adulación para Fudge por haber descubierto el asunto y los errores previos a su mandato" su padre rodó los ojos al terminar.

"12 años en Azcaban... ¿el hombre seguirá cuerdo?" su madre preguntó con pena.

"Bueno, no se reveló como escapó de Azcaban... pero tengo entendido que Pettigrew pertenecía a su círculo de amigos, te apuesto todo lo que quieras a que también era un animago ilegal... es posible que los dementores no lo hayan afectado tanto en su forma animal"

"Aún así, 12 años..." suspiró su madre.

"Aún así, 12 años" asintió su padre.

"Entonces ¿Draco ha estado intentado envenenar a un psicópata?" preguntó su hermana, bostezando, mientras se ponía al día con toda la situación. Daphne no pudo evitar resoplar de risa.

"Bueno eso explica el premio por servicios especiales al colegio que recibió" sonrió su padre, mientras ojeaba el artículo con más calma.

Daphne abandonó su desayuno y se dirigió a su habitación. Tenía una carta que escribir. Cuando terminó, se sorprendió gratamente con una lechuza blanca golpeando su ventana. Al menos el ojiverde se había dignado a informarles de lo sucedido personalmente.


"Enviar a un hombre a Azcaban sin un juicio..." Su tía seguía murmurando mientras leía el periódico, acomodada en el sofá. Su tío masajeaba los pies de su esposa que estaban en su regazo.

"Sinceramente, creo que la compensación económica no basta" comentó el hombre con desaprobación clara.

"Harry dice que también le pagarán el tratamiento terapéutico" agregó Theo mientras leía la carta.

"Lo mínimo que se merece" asintió su tío.

"Al parecer Fudge no quiso aceptar en un inicio la inocencia de Black, pero lo convencieron rápidamente con la idea de que eso le daría una buena imagen" dijo cuando terminó de leer. Dejó la carta a un lado y suspiró "No puedo creer que ese tipo se haya estado paseando por los dormitorios" se estremeció ante la idea. Desde ahora comprobaría a cada mascota que tuvieran sus compañeros de cuarto.

"Pobre hombre, espero que el tratamiento lo ayude a superar el trauma"

"No lo sé, por lo que Harry dijo, parece que el tipo no quiere saber nada de tratamientos"

"¿Cómo se siente Harry al respecto? Es su padrino, después de todo ¿cierto?"

"No parece tener una buena impresión, pero dice que hará un esfuerzo para llevarse bien con él... algo sobre ser una de las pocas conexiones con sus padres y el director insistiendo al respecto"

"El pobre niño... hablando de niños, ¿no es este el chico que te gusta, mon petit serpent?" dijo su tía, con una sonrisa cómplice, señalando la foto en el periódico de Draco agitando su premio. Theo se puso rojo y farfullo.

"¿De qué estás hablando?" atinó a decir, mirando con enojo a su tío, ¡había sido una conversación privada! "y nunca dije que me gustara"

"Mis disculpas, Theo, pero es casi imposible mantener un secreto oculto con esta mujer" su tío de encogió de hombros a modo de disculpa.

"Calma, querido... de todos modos, tal vez sería buena idea que le escribieras para felicitarlo" sonrió su tía.

"Claro que no, ni siquiera somos amigos" refutó el pelinegro. No había forma de que hiciera eso.

"Bueno, por un lado hay que empezar... solo piénsalo" su tía finalizó sin perder la sonrisa. Theo solo la miro sintiendo un tic en su ojo. Se excusó para subir a su habitación.

No iba hacer semejante ridiculez... simplemente no ¿cierto?

Unos minutos después, se encontró en su escritorio mirando un pergamino en blanco. No es que lo fuera a enviar ni nada, solo era algo hipotético.


"Harry, pasa, pasa, que bueno que vienes, me estaba preocupando" Sirius miró al ojiverde tratando de rescatar todos los rasgos posibles que lo asemejaban a James. Remus le había dicho que su ahijado no era su padre, pero él estaba seguro de que debían tener algún parecido... era su hijo después de todo, un Gryffindor de pies a cabeza... él le enseñaría a caminar, a volar en una escoba, a.… bueno, tal vez no a nada de eso, ya no era un niño. Suspiró con nostalgia ante todos los momentos perdidos y 'uh oh' Harry lo miraba con una ceja levantada... se había perdido en sus pensamientos, seguro que se veía loco, mirando a un punto fijo sin decir nada... y seguía haciéndolo '¡vamos, di algo!' se dijo a sí mismo.

"¿Quieres volar?" preguntó impulsivamente. Tal vez no era lo mejor para decir, ya que el menor lo miró aun más confundido.

"yo... preguntaba cuál era su asignatura favorita" parpadeó el muchacho. A Sirius no le gustaban mucho las expresiones del chico, se parecían demasiado a las de Snivellus por alguna razón y eso no podía ser, Harry debía parecerse a James, no a un Slytherin.

"Pero Harry, volar es genial, a tu padre le encantaba, ¿para qué perder el tiempo en asignaturas aburridas? Aunque bueno, tal vez te pueda ayudar con transfiguración, ya sabes, James era muy bueno en ese curso, estoy seguro de que te encantará, seguro que también eres el mejor en ese ¿eh? Sí sí, yo prefiero defensa para ser sincero, pero no soy tan malo en transfiguración... de todos modos, estoy seguro de que preferirías salir a volar ahora mismo ¿no? Vamos, vamos, no hay que perder el tiempo"

Se movió hacia la puerta, pero la voz de Remus lo detuvo.

"Sirius, calma, no seas tan impulsivo, Harry ha venido a pedido del director para que puedan hablar tranquilamente y no creo que estes en condiciones de volar ahora mismo" su amigo de la infancia estaba sentado en un mueble de su oficina, leyendo tranquilamente. Sirius resopló. Se tenía que quedar bajo supervición hasta que decidiera ir al centro ese... ¡había estado sin supervición todo este tiempo! Y no había hecho nada. Pudo sentir que sus manos temblaban.

"Mmm..." genial, ahora Harry lo miraba con precausión "Señor... ¿su ojo está bien?" preguntó con una ceja levantada.

"Deja de hacer eso" ladró sin pensar, pero se movió la cabeza rapidamente "lo siento Harry, es solo que ... James no levantaba así la ceja ¿sabes? Pero no te preocupes, ya aprenderás"

"¡Sirius!" Remos lo miraba con desaprobación.

"No soy mi padre, señor" dijo Harry fríamente. "Respeto a mi padre y su sacrificio, pero no respeto otras... prácticas que él hacía en su juventud" Sirius parpadeó sin comprender.

"¿Harry?" preguntó Remus, con ligero temor "¿de qué estás hablando?"

Sirius notó recién el libro que él le había dado por su cumpleaños en las manos del menor "Aprecio la intención... pero creo que este libro estaría mejor con ustedes" terminó de decir. Escuchó a Remus hacer un ruido estrangulado detrás de él.

"Harry" susurró, recibiendo el libro con manos temblorosas "no entiendo, esto es divertido ¿por qué no te gusta?" se sentía algo enojado.. sentía.. no sabía lo que sentía, su mente todavía estaba algo confundida.

"No considero divertido el bullying, señor. Si me disculpan, creo que regresaré a mi habitación" con eso dicho, el menor se retiró.

"Sirius... ¿Cómo se te ocurre darle algo así? Sabes muy bien que muchas de las bromas acá no son inofensivas" Remus sonaba decepcionado, mientras revisaba el libro que había dejado caer.

"¡¿De qué estás hablando?!" gritó "Harry simplemente no entiende" dijo más calmado, porque así era ¿cierto? El niño había crecido sin la influencia de James, no sabía lo que era divertirse, seguro que su familia no le había enseñado nada de eso... Petunia no era del tipo divertido, pero esta bien, todo estaría bien, él sacaría a Harry de esa casa y le enseñaría a disfrutar de la vida.. era su padrino después de todo, era lógico que Harry fuese a vivir con él.

Escuchó a Remus suspirar, pero no le prestó atención. Tenía mucho por hacer, limpiar su casa en grimmauld place, hacerla segura para Harry, arreglar los papeles para la tutela... muchas cosas que pensar.


Severus miró la poción que revolvía, notando complacido cómo cambiaba de color.

Esperaba que esto funcionara. Faltaban unos meses para que la poción estuviese lista, pero estaba seguro de que lo había logrado al fin.

"Urg a veces ... uff no sé, parece cuerdo, luego tiene ciertos ataques raros y... ¿qué piensa? ¡Yo no soy mi padre!"

Harry entró parloteando exasperado. Severus lo pudo escuchar a través de la puerta cerrada. Harry parecia haberse acomodado en su sala y ahora solo escuchaba siseos indistinguibles, seguramente quejándose con su serpiente al notar la ausencia del pocionista. Con un suspiro, miró su poción, terminó de dar sus vueltas y la dejó reposar, colocando un hechizo de protección alrededor. Se limpió rápidamente antes de salir de su laboratorio.

"¿Problemas con el perro?" se burló, acomodándose frente al menor.

"El director piensa que debo llevarme bien con él... y bueno, sé que es inocente y todo, pero solo puedo pensar en todo lo que hizo" Harry suspiró.

Severus no sabía que decir. No entendía muy bien por qué el director insistía en que Harry se reuniera con Black, pero no podía hacer nada al respecto. Harry obviamente juzgaba al hombre por cómo lo había tratado en sus años de juventud y eso lo hacía sentir algo presumido, pero tampoco quería que su opinión se base solamente en eso. Aunque le costara admitirlo, era obvio que Black se preocupaba por Harry hasta el punto de alimentarse de ratas mientras estaba fugitivo. Aún así, no pudo evitar sentir molestia por el tipo.

"Es obvio que Azcaban no lo ayudó a madurar" dijo con desagrado.

Harry parpadeó.

"Bueno... tiene sentido, tal vez necesita descansar un poco ¿no? Tal vez estoy siendo muy duro con él... tantos años encerrado" Harry se estremeció, tal vez recordando su propia experiencia de encierrro o a los dementores, Severus no estaba seguro.

"En todo caso, te aseguro que Black nunca ha sido tan sensato para empezar... de todos modos, estoy seguro de que entrará en razón en algún momento"

"Eso espero... en fin, tengo que irme, Neville quiere enseñarnos algo en el hibernadero antes de la cena"

Con eso dicho, el muchacho se fue susurrando con su serpiente sobre algo que no pudo comprender. Los amigos de Harry lo habían acorralado ni bien llegaron, exigiendo los detalles de todo el asunto. Apatentemente, ya se habían calmado al respecto. Severus se quedó mirando la puerta por unos segundos más antes de levantarse, tenía ensayos que corregir.


"¡¿Cómo dejaron que esto pasara?!"

El auror miraba con temor a su superior. Sus compañeros estaban tensos a su costado.

"Lo sentimos, señor... no sabemos qué pasó, teníamos al prisionero asegurado y lo estábamos trasladando al lugar donde se le daría el beso del dementor, pero logró safarse a algún modo"

"¡Pero no se preocupe, señor... Estamos seguros que uno de los hechizos lo golpeó mientras huía... no durará mucho en ese estado"

"¡No me basta con que esté agonizando... ¡encuéntrenlo!"

"¡Sí señor!" gritaron de manera colectiva.

Al final del día, no pudieron encontrar más que unos rastros de sangre... con todo, era casi seguro de que la rata prófuga no viviría mucho tiempo. Al final, el ministro acordó encubrir todo el asunto, no queriendo manchar su imagen.

"Además, ya estará muerto para el final del día ¿cierto?" había dicho, pálido y sudoroso "no hay por qué alarmar a la población"

Unos días después, saldría en el titular que Peter Pettegrew había recibido el beso del dementor por sus crímenes. Todo estaba arreglado.