Capítulo 30
Un par de días después, Sehrazat sonrió al ver su proyecto terminado, sabía que a Onur le gustaría y estaba orgullosa de haber podido plasmarlo exactamente como esperaba. Hacía tiempo que no tenía satisfacciones desde el punto de vista laboral, porque en lo personal, estaba pasando por su mejor momento con Onur…
Guardó todo el trabajo y luego de mostrárselo a Bennu, que la felicitó por el logro, se preparó para ir a almorzar… Onur estaba en un viaje por ese día y como Bennu tenía cosas que hacer, pensó en salir a caminar y comprarse un sándwich para tomar un poco de aire.
El sonido de su móvil la hizo sonreír cuando creyó que se trataba de Onur, pero se tensó bastante cuando vio que se trataba de su suegra...
-Doña Feride, ¿cómo está? - le dijo lo más impersonal que pudo, no le gustaba que la mujer la criticara y le hiciera perder el buen humor solo por su constante desaprobación hacia ella.
-Sehrazat… ¿cómo estás?
-Estoy muy bien… ¿cómo está usted?
-Bien… un poco preocupada… ¿puedes reunirte conmigo? Te aseguro que no te robaré mucho tiempo…
-Doña Feride…- intentó buscar alguna excusa ella.
-Te estaré esperando en mi casa… te aseguro que es importante…- dijo la mujer y Sehrazat suspiró de impotencia cuando se dio cuenta de que no tenía más alternativa, después de todo se trataba de la mamá de Onur…
No le tomó demasiado tiempo llegar y cuando estaba por tocar el timbre, recibió una tierna llamada de Onur…
-… solo quería avisarte que llegué y que estoy contando los minutos para volver a verte…
-Mi vida…- le dijo ella con una sonrisa- yo también, pero confío en que todo se terminará rápido y podremos encontrarnos esta noche, te prometo esperarte con una rica cena, y mucha predisposición para el reencuentro…- dijo y lanzó una risita cómplice.
-Mmm eso suena muy prometedor… me encanta… ahora estaré esperando que el tiempo vuele para poder verte…- le dijo y luego de intercambiar besos, cortaron…
Sehrazat inspiró hondo y tocó el timbre, algo reacia a que el tierno momento con Onur quedara en el olvido y fuera reemplazado por la mala voluntad de su suegra…
Se sorprendió cuando ella misma le abrió la puerta con una sonrisa y no pudo evitar sonreír también, algo incómoda…
-Por favor pasa…- le dijo y la siguió hasta adentro.
Se sentaron en el sillón y Feride se quedó mirándola. En otra situación hubiera disfrutado de su incomodidad, pero esta no era la ocasión para hacerlo…
La observó con detenimiento, supo que además de bella era delicada, y que sus ojos transmitían mucho… sintió una pena grande en su corazón, seguramente ella había sufrido mucho al perder a sus padres tan joven…
Suspiró y Sehrazat la miró con incomodidad…
-Doña Feride… es un poco difícil estar aquí, ¿para qué quería verme?
-Querida… sé que no tuvimos una buena relación desde el principio…
-Discúlpeme, pero no fue porque yo no quisiera… siempre he sido muy respetuosa…
-Es cierto…
-Sin embargo, a usted solo le importó mi condición de clase más baja que la suya…
-Lo siento…- dijo y Sehrazat la miró sorprendida, esperaba cualquier respuesta de ella menos esa.
-¿Para qué me hizo venir?
-Porque quería mirarte…
-¿Mirarme? - Sehrazat seguía sin tener pistas sobre lo que esa mujer había planeado.
-Sehrazat...- dijo y tomó sus manos entre las suyas con suavidad, Sehrazat la miró sin comprender y achicó los ojos- estoy arrepentida de todas las veces en que te traté mal, o no supe comprenderte…
-¿Está hablando en serio?
-Así es…
-¿Por qué cambió de opinión?
-Bueno… digamos que me di cuenta del amor que tiene Onur por ti… y quiero que sea feliz… y parece que contigo lo es… - Sehrazat se soltó y la miró con seriedad.
-Doña Feride, no me subestime… algo sucedió, dígame que fue porque sino creeré que esto es algún tipo de plan suyo para separarme de su hijo y honestamente, no tengo intenciones de seguirle el juego…
-Sehrazat… te entiendo, tienes todo el derecho de pensar mal de mí… porque no me he portado bien contigo… pero te aseguro que esta vez mis intenciones son buenas, cuando me equivoco, aunque me duela, pido perdón…
-¿Me está pidiendo perdón?
-Así es… por favor perdóname…
-¿Por qué?
-Porque quiero recuperar mi relación con mi hijo… quiero que volvamos a ser una familia… y tú serás parte de esa familia porque él te eligió…
-Entonces ¿no seguirá insistiendo con que Onur debe estar con Nil por el hijo que supuestamente esperan? - dijo y notó que Feride se tensaba.
-Bueno… me di cuenta de varias cosas estos días…
-Entiendo…- dijo Sehrazat y se puso de pie.
-¿Ya te vas? Pensé que podríamos compartir una taza de té o si no almorzaste…
-Le agradezco… acepto sus disculpas, espero que de ahora en adelante podamos llevarnos bien, sobre todo por su hijo, sé que él lo apreciaría y lo amo con toda mi alma, así que pretendo que esto se arregle…
-Está arreglado…- dijo Feride y se puso de pie y la tomó entre sus brazos.
Sehrazat se sintió algo extraña, pero le permitió abrazarla. Luego Feride acarició su cara y se quedó mirándola…
-Me darás hermosos nietos… estoy segura de eso…
-Espero que sí…- dijo y sonrió tenuemente.
-Sehrazat… ¿qué piensa hacer Onur con el hijo de esa mujer?
-Pues… esperar a que nazca y hacerse un estudio de ADN para corroborar su paternidad, si es así, le dará su apellido…
-Me parece bien… así se sacará las dudas y podrá seguir adelante contigo…
-¿Acaso tiene dudas?
-Todas las dudas…
-¿Desde cuando?
-No importa, querida… me gustaría que vinieran con Onur a cenar mañana… ¿podrás convencerlo?
-Solo si usted me promete que será una cena en paz…
-Lo será… yo también lo quiero…
Sehrazat volvió a la empresa con la sensación de que algo más sucedía, pero se guardó el comentario…
Llegó a su casa con el tiempo suficiente como para cocinar lo que había planeado y cuando salía de ducharse, escuchó la puerta…
Se puso la bata sobre el cuerpo húmedo aún y cuando giró para salir de la habitación lo vio en el marco de la puerta, sus ojos hambrientos, recorriéndola…
-No creí que fuera tan literal tu expresión de "predispuesta para el reencuentro"- le dijo y ella sonrió y lo abrazó, acercando su cara a la de él, tentándolo con sus labios…
-Bienvenido…- le dijo y suspiró al sentir sus manos desanudando la bata y colándose por su cintura, acariciando su piel.
-¿Falta un rato para la comida?
-Está casi lista…- le dijo y él la empujó hacia la cama y cayó sobre ella.
-Por suerte apagué el horno…- fue el último pensamiento coherente de ella antes de entregarse a él…
Un rato después, él se perdió en sus ojos, acariciando su piel enrojecida por las caricias…
-Estuve con tu madre hoy…- le dijo y él la miró sin comprender.
-¿Con mi madre? ¿qué quería?
-Pedirme disculpas… arreglar las cosas conmigo y contigo…
-Bien… bueno… siempre y cuando no sea alguno de sus planes macabros para demostrarme quien sabe que…
-Nos invitó a cenar… mañana…
-¿Aceptaste?
-¿Qué podía hacer?
-Lo sé… veremos qué quiere…- le dijo y ella se inclinó sobre él y mordisqueó su labio, jugando…
-Mmmm… ¿seguro que la comida no se quemará?
-Segurísima…- dijo ella y rió cuando él le devolvió los mordiscos y le hizo cosquillas…
Bueno, esto sigue. Nos vemos en el próximo capítulo. Gracias por leer!
