Este fic participa en el minirreto de junio para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black. En este fic me tocó opción libre y decidí utilizar la homosexualidad (gay). El protagonista que elegí fue Terry Boot.


Mil gracias a Nea Poulain por betearme el fic.


Besos de mariposa

Terry dio un brinco cuando Michael se acercó a él y apoyó la espalda contra el cabecero de su cama donde ya debería estar durmiendo.

—¿Qué haces? —preguntó cuando consiguió recuperar su espacio. Durante unos segundos habían estado muy cerca. Demasiado.

El muffliato que había conjurado Michael al sentarse en la cama de Terry ahogó su exclamación.

—Te iba a enseñar lo que era un beso de mariposa.

—¿Y hace falta estar tan cerca?

—Claro que sí, tonto, se da con las pestañas —dijo Michael con una sonrisa.

Cuando Michael sonreía, se le cerraba más un ojo que otro y las comisuras de sus labios casi le llegaban a las orejas. Cada vez que lo hacía y para su desgracia, Terry se enamoraba un poco más.

—¡Eso te lo acabas de inventar!

—Que no, que yo lo hacía con mi madre cuando era pequeño —le explicó Michael—. Tienen que rozarse las pestañas.

Terry suspiró. Todo sería más fácil si no le gustase su mejor amigo y más aún si a este no le gustasen las chicas. Tampoco ayudaba que Michael fuese tan cariñoso y le abrazase continuamente. Ni que se tumbase en su cama cuando no podía dormir y le hiciese preguntas con doble sentido desde la máxima ingenuidad.

—No te vas a quedar contento hasta que lo hagamos, ¿verdad? —El rostro de Michael se iluminó mientras negaba con la cabeza y a Terry le dio un vuelco el corazón—. Eres ridículo.

Michael soltó una carcajada antes de acercarse a él.

—Tienes que parpadear rápido —susurró Michael cuando sus narices ya se tocaban.

Cuando las pestañas chocaron, Terry se dio cuenta de que había estado conteniendo la respiración.

—¿Contento? —preguntó.

Michael no se movió. A esa distancia, Terry era capaz de ver los distintos tonos de marrón que se agolpaban en los ojos de su amigo.

—Casi —contestó Michael.

Terry nunca había sido una persona lanzada. Era más bien cobarde. Pero la noche le dio valor. O quizás fue la expresión en los ojos de Michael o que su paciencia se había agotado.

Se inclinó un poco más hasta que sus labios se rozaron. No fue hasta que lo hizo que fue consciente de la situación, pero cuando fue a separarse, los brazos de su amigo rodearon su cuello, acercándose más para profundizar el beso.

Desde ese día, las mariposas se convirtieron en el animal favorito de Terry.


Nota de autora: el fic no tiene mucha complicación, la verdad, solo quería escribir algo bonito y bueno, Terry y Michael se merecen ser felices. En mi cabeza, Terry es un sol, pero está cieguísimo y Michael llevaba muchísimo tiempo ligando con él y Terry no se daba cuenta de nada. Mil gracias por leer.