Retroalimentación:
Wonder Grinch chapter 27 . Jun 5: Hola: vamos a ver si puedo responder a toda la idea satisfactoriamente. La Nueva Orden del Fénix cumplió su objetivo, al igual que Dobby. La disolución era el siguiente paso lógico. No lloremos porque terminó, agradezcamos que pasó. Hay que tener un par de cosas en consideración en la conducta de Eriol: su discreto, aunque natural hedonismo, y su edad. Es un jovencito a pesar de todo, era más que evidente que un par de mujeres hermosas y poco acomplejadas iban a lograr seducirlo, en especial siendo víctima del alcohol. Seamos felices por él, seguramente lo disfrutó bastante, igual y valdría la pena explorar esa noche en Clear Lemony Chronicles… el tiempo hablará. Sobre lo que pasará después… tenme confianza, lo mejor viene para él. Tomoyo tiene un tránsito semejante, recordemos que es justamente esta edad la que tenemos para cometer errores, ella ya se reivindicó en los suyos. En cuanto a Sakura… sí, es su carga, pero no nos adelantemos a los hechos. Gracias por tu compañía a lo largo de esta obra, no tengo palabras para mostrar mi gratitud, esperando que en algo esta experiencia te haya enriquecido. Semper Fi!
Lin Lu Lo Li chapter 27 . Jun 5: Hola. Entiendo tu inquietud. Títulos de ese tipo suelen ser cruces difíciles de cargar. Las puertas al futuro sólo descansan en uno de los personajes que mencionaste, te enterarás en este mismo capítulo. Nuestros niños irremediablemente han crecido, lo que significa que aún tenemos camino que recorrer, un poco más viejos y golpeados, pero refrendando aquello que los hace ellos mismos. Eriol, como mencioné antes, es un personaje que merece peso y atención, y aún cuando en esta entrega fue más un medio que un objetivo, vendrán grandes cosas para él, y espero tener oportunidad de explorar aquello que te inquieta sobre el personaje. Coincido contigo en que el destino de Fátima fue triste, pero era necesario… sobre Sakura… pues mejor veamos qué pasa con ellos. Mi total agradecimiento por seguir puntualmente este trabajo, ha sido un privilegio recibir tus análisis tan completos y honestos, de verdad, gracias. ¡Ahora al desenlace!
AZULMITLA chapter 27 . Jun 5: Esa era la intención de esas palabras tan taimadas. Descuida, la vida ha sido complicada, sin darme cuenta, la pandemia vio el final de esta obra. Te agradezco una vez más por el reconocimiento que haces a la narrativa, me hace muy feliz ver que logré sorprenderte con ella. También me alegra ver que pude hacerte empatizar con los personajes, incluso con los villanos. muchos lectores coincidirán contigo: esos dos son algo especial, y bueno, Eriol recibió su recompensa (ambas). No sé cómo sentirme respecto a que por mí conociste el degenere, así que lo tomaré como un cumplido. Sin más, aquí tienes la conclusión. Muchas gracias por seguirme por todo este trayecto.
Jeanneth M chapter 27 . Jun 5: ¡Hola! Gracias por tus palabras. Sobre tus conjeturas: sí y no. Habrá secuela, es un hecho, pero tal vez todo vaya por un camino diferente. La nota la manda Yuuko, y es una profecía encriptada. Recordemos que la primera vez que Sakura desafió a La Muerte fue para evitar que se llevara a Xiao-Lang. Sí, a Eriol le pasa todo lo bueno. Creo que desentonaría con el estilo de las CLAMP, en especial por aquello de ser niño. El agradecimiento, sin embargo, es completamente para ti por acompañarme en este relato que hoy concluye. Fue increíble que te unieras a este camino y me dejaras tus impresiones sobre él. De verdad, gracias. ¡Disfruta el final!
Liz Padilla chapter 27 . Jun 6: ¡Muchas gracias! Sí, nuestra Sakurita sigue creciendo. Por Eriol no me preocuparía tanto, lo mejor para él apenas viene. Meilin merecía su cuota de felicidad y realización, pero creo que ella en especial necesita esa independencia. El mayor indicativo tanto del amor como del crecimiento, es la forma en que cambiamos, por eso Kurogane y Tomoyo debían tomar este giro. Sobre los protagonistas… mejor léelo, veamos si te alegro o te rompo el corazón. Y la nota va al futuro. De verdad, Liz, muchísimas gracias por darme la oportunidad de leer y comentar mi trabajo contigo, tu reseña siempre puntual me alegraba y motivaba a continuar, espero haberte dado en contrapartida una historia entretenida, interesante y de calidad. ¡Hora de disfrutar el cierre!
Florencia Silva chapter 27 . Jun 6: Sí, dicen que con el alcohol, si no se te quita, se te olvida (porque obviamente a eso te refieres y no a que tuvo a su merced a dos mujeres hermosas en el mismo lecho, ¿cierto?). Como siempre, la calma viene después de casi perderlo todo como fue en esta ocasión. En la presente entrega trataré de dejar lo más claro posible todo lo que vendrá en el futuro. Por último, pero más importante: gracias por permitirme saber tu opinión sobre esta obra que concluyo hoy. Es motivador y gratificante pensar en que alguien está atento a lo que produje, y espero haber llenado o al menos haberme acercado a tus expectativas, de verdad te lo agradezco. ¡Veamos el final juntos!
Nozomi chapter 16 . Jun 6: ¡Gracias! Espero sigas disfrutando lo que queda de la obra, y sí, algo hay de eso respecto a esos tres. ¡Muchas gracias por tus comentarios!
carmennj chapter 27 . Jun 8: Hola. Muchos lo olvidaron, porque en algún punto pareció intrascendente, pero como decimos en mi país, "no doy paso sin huarache". Sakura, en efecto, utilizó un método diferente al de Harry para lograr ese título, te cuento un secreto: es el segundo título que ella obtiene en esta saga (Señora del Tiempo y de la Muerte), y próximamente la llevaremos a ver si consigue el tercero y último. Eriol lo merecía, yo sólo dejé que su destino lo alcanzara, ahora que aún es joven. Gracias, tú si entiendes las bondades del Tomogane. Sobre Al y Meilin, espero que en el futuro logren hacerse un espacio en tu corazón. Ninguno quiere que esos dos estén lejos… pero a veces es necesario… pero no nos adelantemos. Muchas gracias por estar al pendiente de esta publicación. Ahora que llega a su fin, no tengo más que gratitud por haberme acompañado a lo largo de su crecimiento y desarrollo. En serio, muchas gracias.
Mav chapter 27 . Jun 10: Hola. Coincido completamente contigo, Akko y Diana son geniales. Sakurita aùn tiene un camino que recorrer, pero va ganando fuerza a medida que el tiempo pasa, veamos què nuevo misterio nos traerá en un, espero, cercano futuro. La nostalgia de la separación es algo a lo que estas malas mujeres (CLAMP) nos han acostumbrado, pero descuida, podría y no ser lo que esperamos. Las parejas que quedan aquí también tendrán su oportunidad de encontrar su felicidad, y al parecer, te unes al club de las detractoras de esta Tomoyo. Gracias infinitas a ti por seguirme en este camino, ha sido maravilloso poder conocer tus inquietudes y opiniones sobre la obra, y aunque suene rebuscado y cursi, todos los que se dignen a dedicarle aunque sea unos minutos a la lectura de mis trabajos, es mi fan número uno. Muchas gracias de verdad. ¡Veamos lo que el final nos da!
CherryLeeUp chapter 27 . Jun 16: Decidí no mencionar el nombre de su majestad, porque quizás en este mundo, cierta princesa nunca se divorció ni murió en un trágico accidente en los noventas, ¿quién sabe en realidad? Harry será el mismo siempre, es un Señor de la Muerte, ¿a qué puede temer? En la praxis no sé si sea realista pensar en una desheredada que cede su más que legítimo lugar en la nobleza, pero ciértamente sus intereses ya son distintos a los de su linaje. Ah, nuestros protas… ¿por qué todo el mundo insiste en separarlos? Desde luego habrá algo de estas parejas, todas las mencionadas, pero no hablemos del futuro… aún. Los magos de clase D se reunieron sólo por el placer culposo, no descarto una participación futura, pero ellos no son los verdaderamente relevantes en todo lo que se viene. Te diré lo mismo que a Wonder Grinch: Eriol está en la edad de cometer errores, hacer locuras y dejarse llevar, el camino al autoconocimiento podría ser largo, pero veré la forma de que no lo recorra solo. Dobby es, en efecto, un dolor en el alma, pero si de algún consuelo sirve, en realidad no era él… aunque sí dolió… ¿quién sabe?, sus recuerdos están en Loyalty, tal vez volvamos a saber de él. El Duque tendrá lo suyo, su redención y su misión, pero insisto, no nos adelantemos a nosotros mismos. Lo mismo para Sakurita. Y ya fuera del argumento, gracias. Ha significado mucho para mí ver mi obra pulida a través de tus ojos, porque ven cosas que yo simplemente no podría, y aunque despido Odisea, me emociona saber que seguiremos trabajando juntos en el futuro. Gracias absolutas. ¡Vamos al final!
cerezo01 chapter 27 . Jun 16: (Se frota las manos) ¡Ahora sí viene lo chido! Gracias por seguir conmigo hasta aquí. Reconozco completamente lo que mencionas. Es un desafío, pero, aún cuando podría sonar tonto, en mi mente las escenas se dibujan como si fueran una película, y eso me ayuda muchísimo a hacer un guión más o menos coherente, me alegra que te resulte fácil de digerir y que las ideas sean fácilmente transmitidas. En cuanto al antagonista de la Trinidad Británica, debo decir que es un tema complicado: en general desdeño la mayoría de los credos, en especial cuando caen en el fanatismo, y justo es eso lo que quería mostrar con Súliman, alguien tan diestro, fanático y arrogante que te dieran ganar de entrar a abofetear, ¡misión cumplida! Ron es poderoso y afortunado, tenía, sí o sí, que mostrar eso. La naturaleza de ambas maldiciones asesinas es la misma, así que la protección de Harry resultó igual de eficaz. un hombre de más de cuarenta vivo aún gracias a su madre. En efecto, por el carácter de Sakura, será quien negociará con la Muerte, en el entendido de que podrá burlarla a momentos, pero que de ninguna manera la vencerá. Coincido contigo en cuanto a lo que hay en el corazón del Lobo, no puedo (de hecho, las mismas CLAMP tampoco) verlo sin Sakura, porque son complementos, catalizador mutuo, poder absoluto cuando la combinación llega. El final de Shandian era necesario de la forma en que fue, porque debía dar una lección dura e imborrable al lobo… puedes presenciar la muerte de alguien, puedes perder seres amados, pero ser tú el artífice de esa muerte es algo que marca. Y Sakurita, siendo pura luz en la obscuridad, sin dejar de ser ella, con esa enervante necesidad de redimir incluso a quien no se lo merece. Fye y Kaito merecían aunque fuera una mención. Sobre nuestros protas, unas líneas abajo verás qué es lo que va a pasar, pero las despedidas podrían ser inevitables, y sobre el futuro… bueno, deberás esperar un poco más. Eriol recibió sus "recompensas", pero es sólo porque le tocó una época rara en su vida, vendrá su reivindicación y misión. Todos tendrán una repercusión y mención futura, trataré de, a la larga, cerrar todos los ciclos. Siendo esta la salida de la obra, no puedo dejar de agradecerte por estas increíbles reseñas, son un verdadero agasajo para mí, y espero verte pronto de vuelta. La próxima reseña te la responderé por PM como siempre, y más adelante informaré los otros medios disponibles. Toda mi gratitud contigo, ha sido grandioso charlar estos temas en esta historia. ¡Ojalá te guste el final!
Reader2109otp chapter 27 . Jun 17: ¡Ahijada! No tienes que disculparte, sabes que a ti se te perdona todo. Erron muy posiblemente no murió, en eso tienes razón. Harry es un sinverguenza, pero él puede serlo si así lo desea. Touya va a ceder en algún momento… ya veremos. Kuro tenía que salir airoso de todo esto, y apenas comenzamos a ver su camino en realidad. SObre Akiho-des… deberás esperar un poquito más. Eriol pareciera ser el gran perdedor de todo el relato, pero nada más lejos de la verdad, aunque es cierto que aún tiene camino que recorrer para realizarse. Todos amamos a Akko. Eso no te lo esperabas, ¿eh? aún tengo el toque. Si consigo el número correcto de solicitudes, tal vez nos enteremos de todo lo que pasó en esa noche loca. Es lindo ver que te conmovió la partida de Dobby, pero, ¡hey! podría no ser definitiva. Será que rezó rosarios chinos… ok, no busques eso en internet. Pero el camino de Eriol no ha terminado aún. La de nadie de hecho. Tengo el beneplácito de anunciarte que algunas de tus preguntas encontrarán respuestas en este mismo episodio, y con eso cerramos este caso. Y llegados a este punto, y hablando muy en serio: gracias por todos tus comentarios. Ha sido una verdadera alegría esperar a que reseñes esta y todas las obras en las que has tenido a bien leer de mi autoría, y no puedo sino sentir una inmensa gratitud porque, después de todo lo pasado, sigas acompañándome en este sendero. Hay muchos otros medios para seguir charlando mientras vuelvo a la carga, así que aprovechémoslo. ¡Espero disfrutes del final!
Capítulo Final.
La Segunda Despedida.
o
De cómo acabar puede ser en realidad comenzar.
—Mademoiselle —llamó la atención Charlotte, dejando su única maleta al centro de una sala de estar vacía en La Madriguera—, espero no ser inoportuna.
—No se preocupe, señorita De Colde —respondió Tomoyo con una sonrisa radiante.
—Me asusta un poco mi incapacidad de ver si estás siendo sincera o sarcástica.
—Oh, descuide. Soy totalmente sincera.
—Siendo así, lo seré yo también. —El celeste en los ojos de la gala se iluminó mientras tomaba aire—. No quisiera malos entendidos contigo en el futuro. Sé que tú y l'épéiste están juntos ahora o algo así, y quiero que sepas que cuando nos fuimos aquella noche a Plymouth él y yo …
—No pasó nada entre ustedes —la interrumpió, Tomoyo sin perder la calma.
—Ah, bueno… veo que él te lo dijo.
—En realidad, no lo hemos hablado siquiera. Pero he conocido a Kurogane desde hace más de tres años, y aún cuando puede ser temperamental e impulsivo, es un buen hombre, leal, atento y a su modo, afectuoso. Aunque al principio tuve cierta inquietud de que usted lo sedujera, sabía que sus principios y aquello que nos unía, prevalecería.
—Pues gracias por lo que me toca.
—Oh, no me lo tome a mal. —Tomoyo esbozó una delicada sonrisa—. Es una mujer hermosa y tiene con él más en común de lo que yo quizás tendré en toda mi vida; una contendiente formidable sin lugar a dudas.
—Sin embargo, él tomó la decisión mucho antes de iniciar una posible contienda. En realidad, nunca fui tu rival. —Dejó ir el aire con cierta resignación—. ¿Estamos bien entonces?
—Claro que estamos bien. De hecho, siento un poco de pena por no haber podido conocerla mejor o convivir más con usted, pudimos ser buenas amigas.
En un gesto muy europeo, la rubia cerró distancia con Tomoyo, abrazándola vigorosamente y besando ambas mejillas, ante la sorpresa de la segunda. Luego de soltarla, tomó nuevamente su equipaje, echándolo al hombro, lista para salir de la casa.
—Bueno, ma petite poupée, no deberás lamentarte en el futuro. A pesar de que el grandote y yo seguiremos en contacto, sólo somos buenos amigos. Tal vez algún día los visite en Japón, o sería grandioso que nos viéramos en Francia si algún día van, ¿no crees?
—Ya lo creo que sí.
Y así, agitando la mano sobre la cabeza y exclamando un "au revoir", Charlotte abandonó La Madriguera.
Sakura y Kero llegaron y se quedaron junto a Tomoyo, observando como la rubia se perdía entre el follaje nevado. La chica mantenía una amplia sonrisa de ojos cerrados, como en la niñez, en un silencio extraño que duró algunos segundos.
—Voy a matar a Kurogane —dijo finalmente sin cambiar el tono de voz o la expresión en el rostro, lo que realmente resultaba espeluznante.
A pesar de eso, la mañana continuó con normalidad. Esa misma tarde tendrían todos que ir a Heathrow.
Eriol consultó varias veces el boleto que había adquirido. Quizás el plan no se había ejecutado del todo como esperaba, pero se ahorraría un día para llegar a América, evitando un paseo innecesario por Marruecos, y saldría en unos minutos desde Cadiz en Sevilla a Daytona en Miami, aunque aún estaba indeciso si ir al norte bajo el cobijo del MACUSA o al sur al amparo de la SEMAG.
La mayor parte de las personas que tomarían esa embarcación eran americanos. La última crisis provocó que muchos magos se quedaran varados en donde los sorprendió, y la gran mayoría parecía tener la urgencia de volver a sus hogares y reunirse nuevamente con sus familias.
—Pues no es precisamente primera clase… —observó Nakuru al ver el largo pasillo en el cual pasarían las doce horas que transitarían el Atlántico.
—Aún con eso y que el otro transporte haría este trayecto mucho más rápido, costó mucho menos y ganamos un día, así que la relación costo beneficio fue honrada. Eriol tomó la mejor elección —le respondió Spy, sobre el hombro de su amo.
—Además, los asientos del camarote son cómodos para dormir, así, si no les agrada la compañía, podrían fingir dormir como hacen conmigo siempre —zanjó Eriol con una expresión de "dejen de quejarse", y vio que el dato en su boleto coincidiera con la puerta a la que llegó—. Este es…
Estuvo por tomar el pestillo, cuando una sonora carcajada al interior lo hizo dudar. Una mujer reía con fuerza.
—La están pasando bien ahí, según parece —dijo Spy.
—Va a ser un viaje largo… —susurró Eriol mientras daba un suspiro, resignado.
Sin pensárselo demasiado, tiró de la puerta corrediza. La actividad en el interior del camarote se detuvo por un instante, en el cual tres pares de ojos acribillaron al duque. Y así como inició, terminó el estupor. Los tres ocupantes que ya estaban ahí, luego de un breve, pero amable saludo, continuaron con lo suyo.
Eriol comenzó a acomodar su única maleta en el compartimiento superior mientras veía a sus acompañantes: una bruja de larga cabellera negra parecía estar ensalzando las virtudes de la botella en su mano, en voz efusiva y sonora, el mago frente a ella tenía los ojos tan abiertos que pensó que de un momento a otro pasaría de las palabras a los golpes con la primera, actitud que contrastaba hasta lo absurdo con la sonrisa bonachona que cada cierto tiempo se asomaba en su cara redonda. Y sólo haciendo alguna breve intervención, asomándose detrás del libro que leía, la bruja de piel bronce y rulos en la esquina daba en todas las veces la razón a la primera.
Eriol hablaba muy buen español, que era el idioma en que sus acompañantes departían, pero estaba seguro que eran todos de países distintos por la diferencia de tonos y expresiones.
—Es un trago nada más, Esteban —insistía la de cabello negro, destapando por un momento la botella.
—Emilia…
—Emily… —corrigió ella, amenazante.
—Sí, como sea… soy un embajador… no debo…
—¡No te me pongas popy! ¡No estás en funciones desde hace semanas!
—¿Por qué tienes la necesidad de hacerme beber eso de todas maneras? ¿Y qué diablos es "popy"?
La mujer sólo se limitó a sonreír de lado y sirvió el trago de la bebida.
—¡No seas necio, vale! Has estado quejándote de la garganta todo el camino desde que volvimos de Londres y sé que esto te hará sentir mejor.
—Déjalo de una vez —dijo con aburrimiento la tercera, volviendo a ocultarse tras su lectura—, pero si se muere, que su fantasma no esté molestándonos.
El duque no pudo evitar que sus labios se curvaran un poco. La interacción de aquellas personas era entretenida.
—I know you... —dijo de pronto aquél que parecía responder al nombre de Esteban—, you're mister Hiiragizawa… you are a noble, a count?
—He is a duke —corrigió Emily, cobrando algo de compostura al momento—. Y vaya que está bueno —dijo en español, quizás pensando que Eriol no sabría lo que estaba diciendo, pero el duque decidió sacarla de su error.
—También soy buen hispanoparlante —respondió él, sonriente, haciendo que la bruja escondiera el rostro entre las manos y que sus acompañantes rieran escandalosamente de nuevo—. Ustedes son diplomáticos, ¿cierto?
—Sí, embajadores los tres en Inglaterra, —respondió Emily, recomponiéndose al notar que el duque era muy agradable—, por eso me pareció reconocerlo después de que toda esta locura se terminó por fin. Venimos de Nicaragua, —señaló a la lectora en la esquina, que apenas si enarcó las cejas sin bajar el libro—, México, —continuó, dando dos palmaditas en el hombro del mago—, y yo de Venezuela.
—Bien, esto definitivamente hará más interesante el viaje, Lord Hiiragizawa. —dijo el mago bonachón—. Pero antes de que estas bellas damas lo acaben con su escándalo y preguntas indiscretas, iremos a ver a otras compañeras que van en este barco también. Si nos disculpa… —el hombre se levantó y la bruja de largo cabello lo imitó, y se dirigió a la que seguía leyendo—, ¿vienes, Issy?
—No. Esperaré aquí, de cualquier manera, compartiré la segunda parte del viaje con Melanie, Sofía y Beatriz.
El par se despidió, aunque por unos minutos Eriol pudo saber exactamente su ubicación, pues seguían hablando escandalosamente.
—¿Me das dinero? —preguntó de la nada Nakuru, poniendo una cara que hizo pensar a Eriol en un gato.
—¿Para qué?
—Quiero comer una golosina y el barco tiene una tienda.
—Bien, compra algo para Spy también, pero nada de dulces.
Con esa indicación, los guardianes abandonaron el camarote. Una vez solos, Eriol dejó que la bruja en el rincón continuara su lectura, mientras que él seguía con faenas en su equipaje. Unos minutos después, inconscientemente comenzó a cantar una melodía que traía en la mente desde unos días atrás.
—And I'd give up forever to touch you, 'cause I know that you feel me somehow, You're the closest to heaven that I'll ever be, and I don't want to go home right now… —elevó un poco el tono—, And all I can taste is this moment, and all I can breathe is your life, and sooner or later it's over, I just don't wanna miss you tonight…
Lo que no se esperaba, pero que no lo hizo detenerse, fue que su acompañante comenzó a cantar junto con él el estribillo:
—And I don't want the world to see me, 'cause I don't think that they'd understand, when everything's meant to be broken, I just want you to know who I am.
Eriol se volvió a verla, y sus ojos se encontraron por unos segundos mientras se sonreían por su curiosa coincidencia. Poco después, ante el aumento de intensidad en el azul de los ojos del inglés, la joven bajó el rostro, acalorada.
Issy se preguntaba por qué la miraba así, se había quedado escrutándola como tratando de encontrar algo, y se preguntó si tendría algo pintado en la cara, o si tendría una hoja de té entre los dientes.
—Issy… —Pronunció Eriol ausente, y sin más, sacó de un tirón la maleta mágica que cargaba normalmente, y comenzó a revolver en su interior—. ¡Lo sabía! —exclamó triunfal, sacando un libro y mirando la fotografía que sonreía tímidamente en la contraportada—. ¡Tú eres Isabella! ¡Tú escribiste este libro!
—¿Tienes uno de mis libros? —preguntó ella, entre avergonzada y halagada.
—¿Que si lo tengo? ¡Lo llevo a todos lados! ¡Tengo una copia en casa y una para viajes! Siempre que necesito ponerme de buen humor, busco una página aleatoria y lo que encuentro ahí me alegra el día… —miró con gratitud la obra en sus manos y luego a Issy alternadamente—. Oye… no quisiera sonar atrevido, pero… ¿podrías firmar mi copia…?
—¿Qué? —Preguntó sorprendida y sonrojada—. Eh… es decir… claro, sería un honor.
Dando una exclamación de alegría, el duque se lanzó al sofá, sentándose al lado de la escritora, tan cerca que podía ver los patrones en las gafas del hechicero, y después de la firma y dedicatoria, comenzarían una larga charla.
Una charla de la que ni por un momento sospecharon que se extendería por mucho tiempo… que se extendería por una vida.
Unos meses libres en casa. Tiempo que podría aprovechar para estudiar y prepararse para la admisión a la universidad, cualquiera que fuera.
¿Y si intentaba estudiar en Hong Kong? Aunque la idea no sonaba como un disparate, podría ser contraproducente… Xiao-Lang era quien debía volver a Hong Kong, su vida era una agenda repleta de cosas importantes y responsabilidades aplastantes, donde daba la impresión de que no habría tiempo para una relación romántica infantiloide como la suya… y eso la hacía sentir que tal vez ella era sólo un lastre, una interrupción en su camino, un obstáculo a superar.
Sakura apenas pudo calmar el impulso de abofetearse cuando esas ideas se presentaron en su mente, mientras viajaba silenciosa en el taxi que los llevaba a la terminal de salidas internacionales del aeropuerto de Heathrow. Los vuelos de la separación saldrían con una diferencia de apenas quince minutos entre ellos, siendo el primer vuelo el que iría a Japón, llevándosela a ella junto con su hermano y sus amigos, y unos momentos después, Xiao-Lang tomaría el viaje a China.
Ausente, dejó que la mano de Li la llevara por los pasillos de la terminal. Afuera, el viento nevado soplaba con fuerza, aunque según parecía, no la suficiente como para cancelar o retrasar vuelos, cosa que ansiaba para poder aplazar la separación lo más posible. Pasaron la aduana, los pasaportes y boletos fueron registrados, y una terminal común les fue asignada.
La sala de abordaje estaba repleta de personas que al igual que ellos, tomarían vuelos intercontinentales; horas y horas a merced del clima del invierno, desde Europa hasta Asia, sin escalas, sin retorno, mientras recordaban la forma en la que la abuela Molly los despedía tan efusiva y afectuosamente, tanto como el Abuelo Arthur les agradecía por el tiempo invertido, y la Trinidad Británica les expresaba sus mejores deseos, en el entendimiento de que sería posible que nunca volvieran a verse. El único presente de todos sus anfitriones era Al, que después de que todos se marcharan, iría a la ciudad junto con Meilin para instalarla en su nuevo alojamiento.
En cada pequeña oportunidad, Sakura se apretujaba contra el pecho de Xiao-Lang, sintiendo ambos una cada vez más abrumadora melancolía, respingando a cada llamado de los altavoces del aeropuerto, y respirando nuevamente con alivio cuando escuchaban que no era ninguno de sus vuelos el anunciado. Incluso el estar tan cerca y tan cómodos a pesar de las miradas de Touya, comenzaba a resultar amargo. Porque sabían que debería de terminarse, que aunque su camino era paralelo, existía el riesgo real de que la separación fuera definitiva.
El sentimiento siguió creciendo, cambiando y perforando sus corazones a medida que los minutos pasaban, pronto, la amargura que habían alcanzado dio paso a una profunda tristeza, pasando por una ira contenida, que terminó su camino en un miedo que los hacía temblar. Temor por lo desconocido, por perder aquello por lo que lucharon todo ese tiempo, temor por ver otro sueño roto entre sus manos y no tener la capacidad de reconstruirse luego de eso.
El timbre de los altavoces sonó una vez más:
—Pasajeros de All Nippon Airways con destino a Tokio, favor de abordar por…
Mucha gente se puso de pie al momento, tomando maletas y preparándose mientras el último filtro comenzaba a recibir a los viajeros. Sakura tembló irremediablemente, clavando sus uñas en el abrigo de Xiao-Lang, temerosa cual niña pequeña que va a enfrentarse al dentista. Aún así, le dio espacio, siendo que los demás querrían despedirse de él.
—Haz todos los ejercicios que te he enseñado, retomaremos tu entrenamiento en cuanto yo sane y tú vuelvas a Japón —dijo Kurogane a Xiao-Lang con seriedad, haciendo apenas una leve reverencia, y alejándose unos pasos.
—Siempre es una aventura diferente cuando volvemos a encontrarnos, ¿no? —dijo Tomoyo, enternecida, tomando las manos del muchacho, y soltándolas lentamente mientras se alejaba—. Ya quiero saber en qué nos vamos a meter la próxima vez que estemos todos juntos.
—Es una pena que debas tomar un camino distinto. Descuida… —dijo Yukito, abriendo un poco la solapa de su abrigo, dejando ver a Kero—, nos haremos cargo de cuidar a la pequeña Sakura mientras regresas.
El último en acercarse fue Touya, que a pesar de su seriedad, no se comportaba hostil. Haciendo que la mayoría de los presentes abriera mucho los ojos, fue el único que no habló, se limitó a extender la mano a Xiao-Lang, y se dieron un muy firme apretón.
Sintiendo que sobraban, todos avanzaron muy lentamente hacia el filtro de abordaje, dejando a la pareja despedirse.
Incapaz de sostener la fachada, Sakura se rompió. Comenzó a gimotear con la mejilla hundida en el pecho de su amado, cuya respiración comenzó a descomponerse también, mientras la estrechaba con toda su fuerza.
—Te prometo que iré por ti —dijo él en un inestable hilo de voz.
—Te creo… es sólo que…
—Lo sé… —dejó salir un suspiro ronco, y sin importarle quien lo viera, dejó que sus lágrimas resbalaran libremente por sus mejillas, mientras tomaba a la chica por los hombros, haciéndola verlo directo a los ojos—. Te amo tanto… ¿me esperarás?
—Estoy teniendo un déjà vu —respondió ella, riendo entre su mal controlado llanto—. Pero sabes que sí… te esperaré. Para siempre.
Se besaron. Un beso doloroso en lo breve de su extensión.
Se separaron sin querer soltarse, mientras ella caminaba hacia el filtro como si cada paso cargara con un lastre de varias toneladas.
Pensó en Rose y Scorpius, finalmente juntos luego de su tonto, pero ilustrativo juego, de luchar por años contra ellos mismos por lograrlo. Pensó en su hermano y Yukito, juntos a pesar de luchar contra todos, y sabiendo que su pelea continuaría por el resto de sus vidas. Pensó en Tomoyo y en Kurogane, juntos a pesar de su pasajera inmadurez y de ser tan distintos. Y por supuesto, en Meilin y Al, juntos a pesar del poco tiempo de conocerse, teniendo la oportunidad de corregir esa carencia en completa libertad.
Entonces, si el camino que ella compartió con Xiao-Lang había sido igual de largo, duro y lleno de altibajos, si habían dado tanto al mundo en ese proceso… ¿Por qué ellos no podían reclamar el premio de estar juntos? ¡Ellos lo merecían también!
Sakura no terminó de dar el quinto paso cuando Tomoyo le cerró el camino, poniendo algo entre sus manos.
—¿Qué es esto? —preguntó la maestra de cartas, viendo la tarjeta que su prima le había entregado.
—Tengo la impresión de que te será más útil a ti que a mí…
—Pero… ¿por qué…?
—Llámalo intuición… pero creo que este vuelo no será para ti y necesitarás algo de dinero.
Desconcertada, los orbes verdes identificaron la tarjeta con las ganancias de la reventa de Dobby.
—¡SAKURA! —Gritó Li repentinamente, haciendo que todos los presentes en la sala de abordaje lo voltearan a ver, desconcertados, algunos incluso asustados.
—¿Xiao-Lang? —respondió ella, presa nuevamente de ese miedo aplastante.
—No… no te vayas, por favor… —dijo, quieto en su sitio, pero al parecer luchando contra la disyuntiva de moverse o no, como si temiera a una negativa, atreviéndose apenas a mirar a quien tanto amaba—. No podría soportarlo…
—Pero ambos tenemos cosas que hacer… debo volver con mi papá y tú tienes responsabilidades con tu familia…
—Nada de eso importa… no quiero estar sin ti, no sé si es lo correcto o no, pero… siento que es contigo con quien debo estar, y que si nos separamos hoy, lo lamentaremos para siempre…
La chica no supo qué hacer. Se quedó plantada en el suelo, y buscó apoyo en todos sus amigos y familiares. Kurogane hizo un mohín, poniendo una sonrisa taimada, y sin más caminó hasta el filtro, Tomoyo lo imitó unos momentos después, sonriendo ampliamente a la pareja. Yukito asintió brevemente y con un gesto luminoso tomó del brazo a Touya, quien dio un largo suspiro mientras negaba con la cabeza y sus ojos se enrojecían, a nada del llanto. Meilin y Al, tomados de la mano a la distancia, parecían felices también. Ella susurró un simple "hazlo".
Xiao-Lang llegó hasta Sakura, tomando su mano con arrebato, tirando de ella, golpeándola con un beso poderoso, contundente, apasionado que duró largos y bellos segundos en que ella creyó alcanzar el cielo.
—¿Sabes? Le pedí a Rose que me enseñara a hacer algo. —Dijo él en un murmullo cuando se separaron.
—No tenía idea… ¿y qué es…?
—Ya lo verás… ¿estás lista?
Sakura pensó un momento, completamente sumergida en el dorado de los ojos del lobo. Claro que estaba lista. Era él a quien seguiría aún sin saber a dónde iría.
Fujitaka sabría entender, Ieran sabría entender.
—¡Kero! —clamó ella, mirando a sus familiares que ya habían superado el filtro.
Con una expresión de júbilo, el pequeño guardián escapó del abrigo de Yukito y voló hasta su ama, ante el desconcierto de los viajeros con quienes compartían terminal. Apenas el peluche se posó en el hombro de la chica, ella dio un asentimiento, indicando que estaba preparada, mirando con gratitud a aquellos de quienes se despedía en ese aeropuerto, y que sabían que ese adiós sería distinto a todos.
Lo que Xiao-Lang aprendió de Rose, fue la desaparición.
En una breve, pero sonora mini detonación, ante una cada vez más confundida audiencia, los chicos simplemente se esfumaron sin dejar rastro, dejando a los futuros viajeros confundidos, pero conmovidos, mientras el resto de su compañía caminaba para abordar su vuelo.
La Odisea de los Amantes de Oriente terminaba… o quizás estaba iniciando en realidad.
Capítulo Final.
Fin.
Epílogo.
Un juego de niños para alguien de sus capacidades. Obtener un pasaporte, entrar a la base de datos de una aerolínea y conseguir un boleto y algo de efectivo.
Sin embargo, no sería sensato llamar mucho la atención; cada corporación mágica o mundana en el globo la buscaba, así que al menos por un tiempo debería ser discreta. Volvería a su país de origen y se perdería ahí, ya tendría oportunidad de resurgir.
Así, después de deambular por unas semanas y sin tener un lugar al cual llamar hogar, el dinero se había terminado y con sus últimos recursos había comprado una laptop muy austera. "S" miró a través del muro de cristal las nevadas calles de Tokio, en la sucursal de aquella conocida cadena de comida rápida, misma en la que había pasado la noche. Había cambiado el estilo de las gafas, se recortó el cabello, y había teñido el flequillo de rubio. Sabía que los cambios, aunque ligeros, reducían dramáticamente las probabilidades de que alguien la reconociera.
Con una recién obtenida paranoia, miró en todas direcciones mientras encendía la laptop que había adquirido, antes de permitir que un par de cables entraran por su brazo, ocultos bajo la holgada manga de su sudadera.
Apenas inició el sistema operativo del aparato, extrajo de su bolsillo lo único que conservaba de su estadía en Dubai: el último obsequio dado por Asiria.
Al abrir la pequeña caja plana, pudo confirmar su sospecha inicial: era una unidad en estado sólido de diez terabytes de capacidad. Conectó el dispositivo a la laptop, rápidamente llevada al límite ante la lectura de una unidad tan grande y rápida.
Pronto, el monitor del aparato mostró una interfaz monocromática y exclusivamente de texto. "S" supo de inmediato que la unidad en estado sólido contenía información de Asiria, pero no era memoria sobre sus experiencias o las habilidades aprendidas… eran sus más rudimentarios patrones de conducta y una personalidad completamente limpia, una tábula rasa, una hoja en blanco, ni siquiera sabía lo que alguna vez fue o quién la creó, sin embargo, tenía la capacidad de comunicarse, y para ese preciso momento, estaba esperando indicaciones.
La jovencita se atrevió finalmente a interactuar.
«S. Hola».
«C. Hola».
«S. ¿Puedes entenderme?»
«C. Puedo. El usuario no ha iniciado sesión. ¿Desea dar un nombre o tag de identificación a la sesión actual?»
"S" sintió como las mariposas revolotearon en su abdomen. De forma simbólica, era como haber recuperado a esa persona especial. De forma retorcida y rebuscada, era como el hijo nacido póstumamente a uno de sus padres. Su herencia. Y de alguna manera, sentía que era su responsabilidad.
«S. Deseo hacer ambos».
«C. Por favor, ingrese los datos solicitados».
«Usuario:»
«ID Tag:»
La chica llenó los campos sin dudarlo:
«Usuario: BESTIA»
«ID Tag: 666»
«Bestia: Mi nombre es BESTIA, es un placer, _»
Era un nuevo inicio. Hora de recuperar su nombre de nacimiento también.
«S. Hola, BESTIA. Soy Satsuki Yatouji, y desde hoy cuidaré de ti».
—¿Sabes? Mi padre me contaba que cuando era un niño, hubo unos pequeños aparatos que podías cuidar como si fueran una mascota de verdad. —Escuchó la voz de un muchacho a sus espaldas, haciéndola mirarlo con indiferencia—. Imagino que ahora puedes hacer eso con una computadora tal como haces tú.
—¿Puedo ayudarlo en algo? —preguntó la tecnomante, pensando en la forma de deshacerse del intruso, suprimiendo apenas el impulso de hacerlo de forma violenta, en especial al notar que el joven hombre llevaba el uniforme del restaurante.
—Mi jefe me pidió que te pidiera que te marcharas si no vas a consumir algo.
—Entiendo.
—Y por eso… —con afabilidad, puso una charola con una orden completa frente a ella—, déjame invitarte esto, te dará unas horas más para… hacer lo que sea que estás haciendo.
Sin dejarla refutar, se alejó con una sonrisa que parecía bastante sincera y amistosa.
—Gracias… —reaccionó al fin—. ¿Cuál es tu nombre?
—Yuuto —respondió aquel enigmático y sonriente castaño.
Sin embargo, no desapareció de la vista de Satsuki. Se detuvo luego de echar un segundo vistazo a la jovencita. A pesar de que ella había procurado mantenerse limpia y bien alimentada por salud, lo cierto es que había utilizado apenas un par de mudas de ropa en todo su tiempo en japón, y lo que llevaba para ese momento coincidía descriptivamente con meros harapos, y las suelas de sus zapatos deportivos, visibles por su forma de sentarse, evidenciaban estar a un par de pasos de perforarse.
Terminada la jornada, el muchacho volvió a donde ella seguía junto con Bestia.
—¿Dónde están tus padres? —Preguntó, sacándola del trance en el que había caído.
—Muertos —respondió ella con indiferencia, aún concentrada en el monitor.
—¿Tienes un lugar a dónde ir? No es que me moleste, pero no creo que mi jefe te permita estar aquí hasta que yo regrese mañana.
—No. —Esa vez, sin embargo, se giró a verlo. Se retiró las gafas, concentrando toda la fuerza de su mirada en él, notando con sorpresa que a diferencia de todas las personas con las que había convivido, él no estaba ni un poco nervioso o incómodo, de hecho, su interés parecía legítimo, y se mostraba sonriente y amable—. ¿Por qué preguntas?
—No me malinterpretes por favor, pero quiero ofrecerte alojamiento y cuidados, no es buena idea que una jovencita ande sola por ahí en una ciudad tan grande como esta.
—¿Quieres llevarme contigo?
—Idea tentadora —rió él, animado—, pero no… tengo una amiga que vive en el centro, y estoy seguro que estará encantada de ayudarte.
Satsuki reflexionó por algunos segundos. Al volver a mirar el monitor, no pudo evitar que su estómago se comprimiera un poco y su pulso se acelerara… era una sensación desconocida que la había puesto en alerta en el buen sentido, como percibiendo que estaba de cara a un momento definitorio en su vida, soterrado en un común e intrascendente acto de caridad.
Recordó lo que Asiria le había cuestionado algunos meses atrás: la existencia del destino. Al parecer, ella estaba llegando al suyo.
—De acuerdo. —Resolvió al final, poniéndose de pie, y ambos salieron del lugar.
—¿Puedo saber tu nombre? Después de todo, tú ya sabes el mío. —Preguntó él, abriendo una sombrilla para proteger a ambos de la nieve.
—Satsuki.
—Es un placer, Satsuki. Espero seamos buenos amigos.
Caminaron algunas cuadras hasta la estación de tren más cercana. Desfiló ante sus ojos el tumulto tan propio de Tokio, enardecido por el clima, dejando a flote el mal humor, poca tolerancia e indiferencia ante las necesidades de sus semejantes de la mayor parte de las personas. Ella nunca se sintió parte de esa humanidad, le parecían poco civilizados, egoístas y cínicos, inescrupulosos con su entorno y sus congéneres. No los soportaba.
—Son un cáncer, ¿no? —Lanzó Yuuto, con una sonrisa torcida—. A veces pienso que…
—Deberían extinguirse. —Completó ella.
—Kanoe va a adorarte.
Ambos se perdieron entre el mar de gente, marcando el inicio de una larga amistad… que, con los antecedentes de la tecnomante, traería épocas obscuras al mundo, tal vez originando un conflicto en el futuro, más que una gesta o una odisea. Marcando el origen de una epopeya.
Epílogo.
Odisea de los Amantes de Oriente.
FIN.
Postscriptum.
Y aquí estamos. Poco más de un año de publicación, muchas emociones para su servidor, y la obra está concluida. Las respuestas a sus últimas reseñas, las haré por PM, y por supuesto, por Facebook, Wattpad y los medios que tenga al alcance.
Esta vez no voy a enlistar a quienes me privilegiaron con su compañía en todo este viaje, tanto por este lado, como por Wattpad, porque no acabaría, sin embargo, sí tengo algunas personas a las cuales hacer una mención especial, cinco increíbles amigas escritoras que me dieron un espacio pequeñito en sus ajetreadas vidas, motivándome a no abandonar el camino:
Snoopy Moon, que lenta, pero segura, lee la obra.
Cherry's Feathers, comentadora inagotable y conspiranoica inquebrantable, con acotaciones increíbles en cada intervención.
Sahure y Mel_Kari, el dúo dinámico, amas del drama y la tragedia que me dieron la oportunidad de colaborar con ellas y trabajar de su mano con menciones de sus obras.
Wonder Grinch, siendo literalmente "el mensaje que nos unió" (chiste local), y que es el marcador indiscutible de que voy por buen camino.
CherryLeeUp, que además de prestarme su talento, hizo las veces de beta, con resultados que no esperé, pero que me fascinaron.
Y por supuesto, gracias a todo quien se dignó a echar un vistazo a esta obra, a los que entraron por curiosidad y se quedaron por gusto, a los que siguen pensando que soy niña, a los que me dejaron una opinión, crítica, o recomendación, y también para quien pensó que una reseña no era necesaria…
GRACIAS.
Y no se despeguen, en breve, tendré nuevas noticias para ustedes.
México, 19 de junio de 2020.
Renuncia por uso de medios:
Satsuki Yatouji, Yuuto Kigai y otros personajes, terminología y contexto de X-1999 pertenecen a CLAMP (Manga) y Madhouse (Animé), 1992, 1996, 2001.
Goo Goo Dolls, "Iris", City of Angels: Music from the Motion Picture, 1998.
