¡Y bueno, esto no puede faltar! Los personajes pertenecen a la increíble Stephanie Meyer y la autora de la historia es 2old4fanfic, yo solo traduzco.

No saben lo valioso que es tener el apoyo de mi amiga y Beta Erica Castelo. Mis traducciones tienen una mejor calidad gracias a ti *besos virtuales*


Capítulo 22 Vadeando el agua

Bella había visitado la casa amarilla tipo rancho cuando conoció a la que sería la cuidadora de Mackayla. Pero caminar por el sendero de ladrillos se había sentido muy diferente ese día. Llevaba a Mackayla todavía atada a su asiento para el coche, en su mano derecha, la bolsa con biberones, pañales, ropa de repuesto y el juguete favorito de Mackayla—un cisne de felpa—en su izquierda. Era el primer día que dejaría a su bebé con una extraña. Nunca le había dado mucha atención a la palabra guardería en su vida, sin darle más importancia que a cualquier otra palabra. Pero ese día, guardería significaba dejar su corazón y su alma en las manos de alguien más, esperando y rogando que cuidaran de su bebé tanto como ella lo hacía. Hizo una pausa, admirando las cortinas a cuadros en las ventanas, la carriola de seis asientos estacionada en el porche del frente, y las macetas de barro plantadas con alegrías del hogar rojas y blancas. Todo junto era encantador y acogedor, pero aún se sentía triste por dejar a su hija incluso si el lugar era perfecto. Tomó una respiración profunda.

La señora Gordon le estaba cantando a los bebés cuando Bella tocó en la parte baja de la puerta holandesa color azul turquesa. El cabello encanecido de la señora Gordon estaba recogido cuidadosamente en un moño en su nuca, y traía puesta una falda de mezclilla deslavada con notas musicales bordadas en la botonadura.

"Buenos días, buenos días," cantó al ver a Bella. "Aquí está nuestra nueva chica Mackayla. ¿Se casará con un marinero, o tal vez un carpintero?"

Bella había sido advertida. La señora Gordon era una excantante de ópera, y le encantaba cantar a los infantes a su cuidado. A ellos también parecía encantarles. Un bebé estaba durmiendo en el columpio, dos estaban sentados en sillas altas recogiendo Cheerios con gran concentración. El cuarto bebé estaba sosteniéndose del barandal de un corralito. La habitación en la que estaban reunidos era amarilla como el sol, con grabados en caricatura de cebras, vacas y jirafas enmarcados en la pared, pintados al nivel de la cintura para que los bebés pudieran verlos desde sus asientos.

"¿Vendrá a mí?" La señora Gordon cantó, extendiéndole sus brazos a Mackayla. Bella asintió, dándole a su hija.

"¿Recuerdas lo que te dije por teléfono?" La señora Gordon cantó bajito. "Cuando te vayas, te vayas, o salgas de su vista. Puede que llore un poco, pero si te ve solo empezará otra vez, ¿verdad pequeña?" Mackayla estaba fascinada con las gafas grandes y gruesas de la señora Gordon. "Volverás a la hora del almuerzo, y todo estará bien. Puedes irte ahora."

Le hizo un gesto a Bella para que se fuera, pero Bella se quedó, sin estar preparada para dejar a su bebé con una extraña, incluso si la extraña venía con las más altas recomendaciones. Finalmente dejó la bolsa con la fórmula y los biberones de Mackayla, pero no pudo moverse.

La señora Gordon habló bajito, "Esto solo funciona si realmente te vas. Si quieres quedarte en el coche todo el tiempo, está bien. Te daré el link para la transmisión en directo, ¿sí?"

Bella asintió. Vamos Bella, estará bien. Millones y millones de niños van a la guardería todos los días. ¡Vete!

Besó a Mackayla en la cabeza, y salió de la pequeña casa. Cerró la puerta de su coche y bajó la ventanilla. No podía soportar dejar la entrada de la señora Gordon.

Era difícil de creer que Mackayla ya tenía más de tres meses. Había cambiado tanto en ese tiempo. ¿Y si gateaba por primera vez con la señora Gordon? ¿Y si decía su primera palabra? ¿Amaría más Mackayla a la señora Gordon que a ella? Su cerebro sabía que esto era una necesidad, de ningún modo podía llevar a un bebé con ella mientras hacía sus rondas en el hospital o al trabajar de tiempo completo. Si solo su cerebro pudiera abrirse paso a su corazón.

La voz de la señora Gordon llegaba desde su casa. Pensó que tal vez había escuchado un chillido que podría haber sido Mackayla, entonces se dio cuenta que no tenía que adivinar lo que estaba pasando. Sacó la laptop de su trabajo y abrió el link de la señal de video de la sala de la señora Gordon.

Mackayla se estaba meciendo en el columpio de bebé, el niño junto a ella parecía estar tratando de comunicarse con ella al agitar sus manos, pero Mackayla lo estaba ignorando. "Buena niña, Mackayla, mantente alejada de esos asquerosos niños."

Sonrió al ver su teléfono parpadeando, anticipando el mensaje de texto matutino de Edward.

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Era algo pequeño, pero saber que estaba pensando en ella, llevando la cuenta de la tontería que había dicho sobre solo tener sexo cada seis meses, era extrañamente encantador. Solo le había respondido el mensaje esa sola vez, pero hoy quería compartir con alguien. Era demasiado temprano para hablar con alguien en Forks, y sabía que esa mañana Alice se estaba inscribiendo en una clase, así que respondió el mensaje de Edward.

Acabo de dejar a Mackayla en la guardería por primera vez. B

Bella vio cómo la señora Gordon le dio a todos los bebés maracas de plástico. Los alentaba a sacudirlas al ritmo de su canto. En vez de eso, Mackayla estaba mordiendo la suya.

¿Estás bien? E

Asintió viendo el teléfono y escribió en respuesta;

La estoy viendo en la cámara web. Todavía estoy en el coche en la entrada. Tiene una maraca. B

Envíame el link, por favor. E

Sin dudar, le envió el link de la cámara web a Edward. Vio cómo Mackayla dejó caer la maraca por tercera vez, y una incansable señora Gordon la lavó y se la devolvió. El niñito en el columpio junto a Mackayla arrojó su maraca en su dirección. Rebotando a un costado de su columpio.

¿Quién es ese bruto arrojándole cosas? Necesito hablar con él. E

Saber que Edward estaba viendo con ella, le dio a Bella una sensación de calidez que no tenía nada que ver con el día de verano. La hizo sentir como si fuera su contraparte amando a su pequeña.

Después de unos minutos más de ver a Mackayla adaptarse, Bella pudo conectarse con CMNJ y hacer algo de trabajo.

Emocionalmente exhausta por su mañana en la guardería, Bella ansiaba su cama. Mackayla había estado despierta todo el tiempo, así que fácilmente debería dormir una siesta. Al subir las escaleras recordó que Liz y Kat se mudaban hoy.

La puerta del departamento estaba abierta. Reconoció la canción que salía a todo volumen por la puerta, era de un musical, pensó, tal vez una canción de 'Hair'. Bella entró para encontrar la sala desbordándose de muebles, cajas, y cuatro enormes lienzos. Saliendo de una recámara estaba un hombre que se veía demasiado grande para permitírsele entrar en su pequeño departamento.

"¿Eres Bella? Soy Alex, el novio de Liz."

Se erguía sobre ella y estaba tan grande como una pared. Tenía el cabello lo bastante corto como para ser calvo, y traía las gafas oscuras puestas al revés en su cabeza. La camiseta que se estiraba sobre su musculoso pecho proclamaba, "Soy un bombero. ¿Quieres ver mi manguera?"

Bella levantó la vista. "Mucho gusto. ¿Esto es todo?"

"Na, todavía hay mierda en mi camioneta, y Kat tiene un montón de mierdas de pintura."

En seguida Bella extrañó a Alice y su tarro de las groserías. Liz era una estudiante de teatro, y por alguna razón Bella se había imaginado a su novio como alguna clase de actor susceptible.

Estaba señalando a su sofá. "¿Te vas a llevar esté sofá contigo?"

Asintió.

"Va estar muy apretado aquí hasta que te mudes." Miró la habitación llena de muebles como si resolviera un rompecabezas, y después de unos segundos, levantó el sofá de un extremo, y lo metió en un rincón.

Bella lo miró boquiabierta mientras levantaba y movía solo los muebles que quedaban.

Un hombre alto y delgado, con cabello oscuro y despeinado y largas patillas entró cargando una caja que tenía latas de café llenas de pinceles y herramientas. Era el novio de Kat, Garrett, y Bella lo había visto una vez hace unos meses. Asintió en saludo cuando estaba a punto de poner la caja en la mesa de la cocina sobre su pila de archivos.

"Cielos, um, esas son las cosas de mi trabajo. Podrías por favor no…" Le hizo un gesto para que se alejara con una mano.

Mackayla había estado observando toda la actividad con interés, pero ahora toda su mañana le estaba pasando factura y empezó a llorar.

El columpio de bebé lo habían doblado, y no se atrevió a poner el asiento del coche en el poco espacio despejado del piso con toda la actividad que continuaba en el departamento.

Bella echó un vistazo a la cocina, pero la encimera estaba cubierta con sartenes, tazas, vasos, tazones, cajas de cereal Captain Crunch y Frosted Flakes, una licuadora y dos hornos tostadores.

Sin Angela viniendo a cargar a Mackayla, ni Alice corriendo a preparar un biberón. Sin Ben guardando su bolso sin decir nada, ni Jasper dándole un abrazo y un té dulce. Se apresuró a su habitación, puso el asiento del coche en el suelo y cerró la puerta.

De pronto, todo a lo que había renunciado se volvió claro como el cristal. Escarbó en la pañalera de Mackayla en busca de una de las valiosas latas de fórmula premezclada, y puso el líquido en un biberón, sus lágrimas fluyendo tan rápido como las de Mackayla. Soltó a la bebé de su asiento y la cargó rápidamente, acurrucándose con ella en la cama. Los sollozos de Mackayla se detuvieron cuando empezó a beber, pero junto a ella, Bella lloró en silencio. ¿En qué había estado pensando? Alex y Garrett no estaban siendo insensibles; solo actuaban como personas normales de veintitantos, personas que no se preocupaban por mantenerse callados durante la siesta de la bebé, o que les importara maldecir frente a pequeños oídos. Una nueva canción se escuchaba en el departamento, algo de heavy metal. El bajo pulsaba, haciendo vibrar las paredes hasta que escuchó una voz femenina que dijo algo, y el volumen bajó. Todavía era más alto que cualquier cosa que se hubiera tocado en ese departamento desde que nació su bebé, y entre más pronto se mudara a su propio departamento, mejor. Supuso que una diminuta parte de ella creyó la historia que había inventado, que Liz y Kat con gusto ocuparían el puesto de Alice y Angela, y tal vez podrían, pero de ningún modo sus novios se convertirían en Jazz y Ben.

Golpe.

Golpe. Golpe.

Golpe.

Un martillo. Alguien estaba martillando al otro lado de la pared junto a su cabeza. Cerró sus ojos con fuerza pero sabía que no iba a poder dormir con eso, y era solo cuestión de tiempo antes que el ruido despertara a Mackayla. También había un hedor, pero sabía exactamente qué era. Mackayla estaba haciendo su ruidito 'eh eh eh' que terminaría en un grito si no cambiaba su pañal en el siguiente minuto. Supuso que la hora de la siesta había terminado.

Se preguntó cómo se vería el resto del departamento al poner a la bebé en una toalla para cambiarla sobre la cama. La bebé era un desastre; su popó se había salido del pañal y subió por su espalda. Bella la limpió tanto como pudo con las toallitas, pero necesitaba un baño rápido. Envolvió a Mackayla en una toalla, agarró un pañal limpio, y se dirigió al baño para agarrar la bañera de plástico. Solo, que la puerta estaba cerrada.

Liz sacó la cabeza de la antigua recámara de Alice. "Alex está en el baño."

De acuerdo, Bella pensó. Puedo sostenerla en el fregadero de la cocina.

El fregadero de la cocina estaba lleno de platos cubiertos con manchas de salsa de tomate y queso.

Kat se asomó. "Lo siento, lavaré esos tan pronto como termine de colgar las pinturas en mi habitación."

Escuchó la puerta del baño abrirse y se apresuró a volver.

Alex tenía la mano en el pomo. "Yo no entraría allí. ¿Tienes algún ambientador?"

Se sentía como una extraña en su propia casa. Agarró una toalla de cocina limpia, abrió la llave del fregadero hasta que se calentara, y mojó la toalla. Retirándose a su recámara, limpió la piel de Mackayla lo mejor que pudo, y luego le puso un pañal limpio y un pequeño vestido veraniego. La parte superior tenía estampado un caballito de mar, la falda era azul con rayas blancas, y ya que era un regalo de tía Alice, venía con una diadema rayada a juego con todo y un moño.

Bella sonrió al ver a su adorable hija. No creía en que 'la ropa hace al hombre' o en la 'terapia de compras', pero empezaba a ver el punto de Alice. Algunas veces el vestido correcto mejoraba las cosas.

Golpecito, golpecito, golpecito. Liz abrió la puerta. "¿Están decentes? Tienen un visitante."

Detrás de ella estaba ese desordenado cabello broncíneo que no podía confundir con nadie más.

Mackayla también reconoció a Edward y chilló, sus manos extendiéndose hacia él, sus deditos moviéndose, tratando de alcanzarlo.

Edward entró y tomó a la bebé de los brazos de Bella. "Ven aquí, hermosa."

Bella cruzó sus brazos. "Claro, te apareces cuando está toda limpia. Hace diez minutos era un desastre."

Edward estaba ocupado haciéndole pedorretas a Mackayla.

"Solo iré a asearme." Llevó las toallas sucias a la lavadora, pero ya tenía una carga lavando, así que metió la ropa sucia en una bolsa de plástico y… se tapó la nariz al entrar al baño, y roció rápidamente desodorante de ambiente. Un vistazo al espejo mostró su cabello todo hecho bola por dormir sobre él, y su camiseta tenía unas salpicaduras misteriosas, probablemente fórmula. Al menos su hija se veía bien. Todavía olía muy mal para quedarse mucho tiempo, por lo que Bella se cepilló el cabello y sus dientes de prisa, para luego escapar, sellando la puerta detrás de ella.

Edward estaba de pie junto a la foto en la pared de Bella de Charlie, Sue, Seth y Mackayla. Bella miró a la habitación con nuevos ojos. La cama individual pegada a la cuna, la cómoda debajo de una ventana, su escritorio debajo de otra ventana, y la mecedora ahora metida en el espacio que quedaba en el piso. No quedaba un centímetro de espacio en la pared. Tía Sarah había enviado una mesa cambiadora a juego con la cuna, pero seguía desarmada en la caja bajo su cama ya que no había espacio para ella.

Se sintió un poco incómoda con Edward viendo lo pequeña que era su habitación. "Mi nuevo departamento es más grande que esto."

"Eso espero."

Ella respondió en seguida, alcanzando a Mackayla. "¿Qué hay de malo con este?"

Se inclinó hacia Bella, pero no cedió a la bebé. "Tus nuevas compañeras parecen ocupar más espacio de lo normal."

Era cierto, pero no quería admitirlo. "Apenas se están acomodando. ¿Por qué estás aquí, de todos modos? ¿Inspeccionando?"

"Te conectaste solo por tres horas, mientras Mackayla estaba con la señora Gordon."

Estaba empezando a echar humo. Le había dicho que podía monitorear la actividad en su computadora, en todas las computadoras de la empresa, ¿pero ahora estaba aquí para reprenderla por ello? ¿Cuántas veces trabajó hasta altas horas de la noche, cuántos fines de semana?

De verdad, empezaba a enojarse, y trató de controlar lo que estaba a punto de escupir por su boca cuando él dijo, "Estaba preocupado. Creí que algo estaba mal con Mackayla cuando no contestaste tu teléfono."

La música había estado tan alta que puso la almohada encima de su cabeza cuando se acostó. Nunca escuchó su teléfono.

Bella no estaba acostumbrada a que sus emociones cambiaran de dirección tan de prisa. Se sonrojó antes de responder. "Estamos bien. Solo está un poco loco aquí con la mudanza."

Mackayla estaba ocupada tirando del cabello de Edward. "¿Qué fue lo que dijo señorita Mackayla?" Se inclinó de modo que la boca de ella estaba cerca de su oído. Miró a Bella. "Dice que está vestida para una caminata en el malecón. ¿Qué dices, mami?"

Sostuvo a Mackayla frente a su rostro y habló con voz chillona. "¡Vamos mami! Soy una chica Jersey, quiero ver el mar. ¡Vamos a la costa!"

Bella no pudo resistirse a sus boberías. "Bien, deja cambiarme. Ustedes dos—fuera." Señaló hacia la puerta, cerrándola detrás de ellos, y en seguida se quitó la camiseta manchada y se puso una camisa azul de manga corta que incluso Alice llamaría linda. Puede que también hiciera juego con el vestido de Mackayla. Sonrió para sí misma. Ni en un millón de años se imaginó haciendo algo tan cursi como combinar su atuendo con el vestido de su hija. Todo esto de ser madre era solo una sorpresa tras otra.

Edward cargó a Mackayla y su pañalera al bajar las escaleras, mientras Bella enganchaba el mango del asiento para coche en su codo. Estaba mucho más ligero sin su pasajera.

Al acercarse al coche de Bella, él dijo, "¿Por qué no llevamos mi coche?"

"¿No quieres que te vean en mi coche?"

"Si llevamos mi coche, utilizamos mi gasolina. Y sé a dónde vamos, tú no."

Bella abrió la puerta trasera. "¿Tienes alguna idea del tiempo que se lleva instalar apropiadamente la base del asiento para coche? Si usamos tu coche, tendremos que instalarlo en el tuyo, y luego reinstalarlo en el mío. Eso es al menos una hora."

"Entonces, tendré que conseguir una base para mi coche."

Bella estaba procesando sus palabras mientras ponía el asiento en su base con un clic, y luego aseguró a la bebé en el asiento. ¿Quería comprar una base para el asiento de coche de Mackayla? ¿Esa era el equivalente de usar la chaqueta deportiva de alguien para una madre soltera? Sin duda, indicaba que tenía intenciones de viajar con ellas otra vez. ¿Qué otra razón tendría un hombre soltero de hacer algo así? La idea la hizo sonreír, y luego igual de rápido la hizo fruncir el ceño. Estaba siendo atraída a su órbita. Necesitaba pensar, no sentir, con este hombre cerca. Recuerda, Bella, ningún papi secreto. Ella y su hija saldrían lastimadas si esto salía mal. Volvió a poner el chupete de Mackayla en su boca, y la bebé sonrió a su alrededor. Una tarde, Bella, una tarde en la playa—¿qué daño podría causar? Se merecía un poco de diversión de vez en cuando.

No protestó cuando él le tendió la mano pidiéndole las llaves. No le importaba estar en el asiento del pasajero de vez en cuando, sobre todo cuando no tenía idea de a dónde iban.

El bulevar estaba despejado para variar. Cuando el coche llegó a lo más alto del puente Driscoll, pudo ver el océano Atlántico a la izquierda, el río Raritan debajo y a la derecha. La luz del sol centelleaba en el agua agitada, el cielo de un perfecto azul claro. Era fácil de olvidar lo cerca que estaban del agua, y cada vez que había ido a la costa con Alice y Angela, se preguntaban por qué no lo hacían más a menudo.

Desde su asiento en la parte de atrás junto a Mackayla, Bella podía observar a Edward sin ser vista. Su ventanilla estaba medio abierta, y su cabello tomó vida propia, ondeándose al viento. Traía puestas gafas oscuras y una gran sonrisa. Maldición, era un hombre guapo.

Él echó un vistazo hacia atrás, su cabello saltando alrededor de su cabeza. "¿Está muy ventoso allá atrás?"

"No, estamos bien." Tenía uno de los CD de Mackayla en el reproductor, y Raffi estaba ocupado cantando 'Baby Beluga.'

Preguntó, "¿Hay algún puerto donde pueda conectar mi Ipod? Este tipo me está poniendo de nervios."

"No odies a Raffi. No hay puerto, solo el reproductor CD."

"¿Qué tan viejo es el coche?"

"No odies el coche, Elvis me lleva a donde necesito ir."

"¿Llamaste a este coche Elvis? No veo en qué se parece."

"Tener un nombre genial aumenta su ego."

"De acuerdo, acepto eso. ¿Almorzaste?"

Bella sacudió su cabeza, aunque él no la estaba mirando. "No."

"Estaba pensando que primero podríamos detenernos a almorzar."

"También tengo algo de hambre."

El coche bajó la velocidad a medida que se acercaban a las cabinas de peaje, facilitando el escuchar. Él miró alrededor y dijo, "Estaba pensando, en vez de ir a donde voy normalmente quiero probar un lugar del que escuché en Atlantic Highlands, cerca de Sandy Hook. Está mucho más cerca y estoy hambriento."

Ella escuchó, "No quiero llevarlas a donde voy normalmente. Vamos a algún lugar donde nadie me conozca o a mi familia."

¿Qué esperabas? Te lo dijo desde el principio. Así es como se siente ser la amante de alguien.

Bajó la vista, sosteniendo uno de los juguetes de Mackayla cerca del pie de la bebé. Ella pateó el juguete, y Bella pudo contener las lágrimas mientras gorjeaba un pequeño "Está bien." Sabía que iba a ser así, pero no creyó que esas pequeñas cosas dolerían tanto. Se sorbió la nariz, limpiando la única lágrima que escapó con el dorso de su mano. Misión cumplida. Disfruta del momento Bella.

Edward entró en el área de descanso de Cheesequake y estacionó. "Supongo que este coche no tiene un GPS."

"No, no exactamente," dijo Bella.

"Déjame buscar las direcciones en mi teléfono. Creo que se llama Windandsea."

"¿No tienes esa cosa, Siri? ¿No puedes preguntarle a dónde ir?"

"Si digo Windandsea probablemente me dirija a dónde orinar."

Parecía inocente, escribiendo en su teléfono. Ni siquiera sabía dónde estaba este lugar. ¿Decidió impulsivamente invitarlas, y luego reconsideró su decisión?

"¡Ah!" Dijo Edward. "Lo encontré. Se escribe W-I-N-D-A-N-S-E-A, y me habría perdido por completo, está en los Highlands, no en los Atlantic Highlands."

"¿Hay alguna diferencia?"

Edward sonrió con suficiencia, sacudiendo su cabeza al salir de reversa. "Leí una historia sobre este lugar. Cuando hicieron una renovación hace unos años, estuvieron molestos cuando tuvieron que cambiar sus planes para cumplir con el nuevo código, para que fuera a prueba de huracanes, pero cuando Sandy golpeó, el edificio se mantuvo, así que valió la pena. Fue uno de los primeros lugares en la costa en volver a abrir."

"Oh."

"Fue por eso que estaba seguro que estarían abiertos."

"Oh." Bella todavía tenía dudas. Él había vivido aquí toda su vida, debía conocer otros lugares.

"Quería ir allí hace unas semanas con Emmett y Rose, pero son muy aburridos. Siempre quieren ir a los mismos lugares donde Emmett puede pedir una montaña de comida."

Ciertamente hoy era el señor conversador. Entonces, ¿estaba Edward nervioso? Charlie le había enseñado que las personas que estaban mintiendo tendían a hablar mucho y ampliar sus historias, pero las personas nerviosas a menudo hacían lo mismo. Solo disfruta de una invitación a comer, Bella, preocúpate por lo que significa en otra ocasión. Sea que esté nervioso o mintiendo, vas a recibir una comida gratis y algo de tiempo fuera del departamento.

Había unos extraños caminos sinuosos involucrados para llegar allí, pero al fin entraron a un espacio de estacionamiento detrás de un edificio blanco rectangular. Como Edward señaló, el otro lado daba a la playa Sandy Hook, la bahía, y el océano.

"Yo la llevaré." Edward tomó el asiento del bebé, con la pasajera aún abordo, de los brazos de Bella. Caminó por delante, elevando a Mackayla en su transporte a su rostro. "¿Tuviste una buena siesta? ¿Eh?"

La conversación no habría sido graciosa, pero Edward estaba meneando sus cejas mientras hablaba, lo que Mackayla pensó era divertidísimo. Continuó hasta que estuvieron dentro frente a la estación de la anfitriona. Murales de tamaño natural en tono sepia de tablas de surf, surfistas, y otros moradores de Jersey Shore decoraban las paredes. La anfitriona los condujo al área del comedor, que estaba rodeada de puertas corredizas de cristal, todas abiertas para la brisa, con vista al mar. Solo otra mesa estaba ocupada por un cuarteto de personas mayores.

Edward ya había sacado a la bebé de su asiento y estaba parado junto a la puerta abierta. "Mira Mackayla, allí está el océano."

Mackayla solo tenía ojos para él, agarrando sus cejas.

Un hombre alto y de piel oscura con una barba bien recortada, con una camiseta polo azul claro con el logo del restaurante se acercó. Tenía una silla alta de madera en su mano derecha, los menús en su izquierda.

Le sonrió a Mackayla. "Soy Dennis. Escuché que hoy teníamos a una huésped especial."

Puso la silla en la cabecera de la mesa.

Bella trató de detenerlo. "Está muy pequeña para sentarse—"

Dennis la interrumpió, "Lo sé, es para su asiento de coche, para que no tenga que ponerlo en el suelo. Es más estable que la mesa, y si alguien se cansa de cargarla, pueden ponerla allí. Yo tengo dos, he hecho esto antes."

"Oh, gracias," dijo Bella, tomando el asiento que Dennis sacó para ella. "Yo nunca—"

Dennis se rio. "Puedo darme cuenta cuándo es el primer bebé de una pareja."

Bella miró a Edward, esperando a que lo negara, pero solo sonrió, mostrándole a Mackayla una gaviota revoloteando afuera de la ventana. El comedor estaba en realidad en el segundo piso, y unas cuantas gaviotas volaban afuera, buscando sobras.

Mackayla se quedó en el brazo izquierdo de Edward mientras revisaba el menú. La bebé parecía concentrada en los botones de su camisa de vestir azul, pero no tenía las excelentes habilidades motrices para agarrar algo así de pequeño. Pero estaba determinada a hacerlo, golpeándolos con sus manos una y otra vez.

Él dejó su menú sobre la mesa y volvió de nuevo su atención a Mackayla. "¿Y qué vas a pedir tú? ¿Vas a pedir las risitas?"

La bebé dio una carcajada, justo cuando los otros cuatro comensales se iban. Una de las mujeres, con cabello blanco y un bastón se detuvo. "Es preciosa." Estiró su mano para tocar el dedo de Mackayla. "Sé buena con papi, cielo."

Mackayla respondió con un chillido.

Bella bajó la vista a su menú. Ya se había decidido por los tacos de pescado, pero ver a Edward pavonearse con su bebé provocó algo en ella. Tal vez él era todo lo que dijo.

Dennis regresó, poniendo su rostro cerca de Mackayla. Ella estiró su mano para agarrar su barbilla. "Todas las damas aman la barba. ¿Qué puedo ofrecerles?"

Edward dijo, "El sándwich de pastel de cangrejo y un té helado."

Bella ordenó sus tacos. Después que se fue el camarero, Edward preguntó, "Así que, ¿esto es una cita?"

Preguntándose si se veía tan sorprendida como se sentía, Bella dijo," ¿Quieres que lo sea?"

"Sí," Edward respondió. "Eso quiero, ¿pero crees que califica como una cita?"

Bella lo consideró antes de responder. "Salimos a comer, juntos. Viajamos juntos. Supongo que tú vas a pagar, ya que tú me lo pediste. Así que, sí, es muy parecida a una cita."

"¿Qué la convertiría en una verdadera cita?"

"Por lo general, una persona se lo pide a otra de antemano. Involucra un aviso. ¿Nunca antes saliste en citas?"

"Bueno, no quería hablar de ella, pero Tanya me decía dónde quería ir y cuándo. No fue necesario pedírselo."

"Dijiste que vistes a otras chicas en la universidad. ¿No le pediste a nadie una cita?"

Estaba apretando sus labios, como si no quisiera hablar. "Esencialmente conocía a chicas en las fiestas y me iba a casa con ellas. No hubo mucho, um, después."

Mientras trataba de pensar en una respuesta al sorprendente hecho de que Edward había sido un donjuán en la escuela, su teléfono sonó. Era un mensaje de Alice.

¿Dónde está mi foto de Mackayla? ¿Ya me olvidaste?

Rodó los ojos. Tomar una foto de su bebé en los brazos de Edward causaría un montón de preguntas de la entrometida Alice. Mejor que él tomara la foto, a que estuviera en ella. "Edward, ¿podrías tomarnos una foto a Mackayla y a mí? Se lo prometí a Alice."

Edward parecía feliz de dejar el tema de su historial de citas. "Claro. Cambiemos."

Le pasó a Mackayla, y Bella le mostró su teléfono. "Solo presiona aquí. Pero espera hasta que la acomode."

Bella reacomodó la diadema de Mackayla y alisó su vestido. Su dedo peinó sus cabellos sueltos. "Está bien, lista."

"Solo un segundo." Edward estiró su mano y metió un mechón de cabello de Bella detrás de su oreja. "Perfecto. Sonrían damas."

Tomó un par de fotos, las manos de Mackayla eran un borrón en la mayoría, pero en una las tenía juntas cerca de sus labios como si estuviera enviando un beso. Bella mandó esa. "Oh, a tía Alice le encantará esa."

Dennis se acercó a la mesa con sus platos. "Oigan, puedo tomar una de toda la familia."

Bella vio lo que pensó era miedo en los ojos de Edward, al menos titubeó. Cuando él no dijo nada, o se movió para rodear la mesa y ponerse junto a ellas, fue lo suficiente para reventar su burbuja de fantasía. "Estamos bien, Dennis, pero gracias de todos modos."

Mantuvo a Mackayla en su regazo mientras trataba de comer sus tacos de pescado con una mano.

"Déjame cargarla, no puedes comer tus tacos con solo una mano."

"Es difícil, pero puedo hacerlo. Mackayla y yo podemos cuidarnos solas, ¿verdad, pequeña?" Bella acarició la cabeza de su bebé con su nariz, tratando de no mirar a Edward.

No quería fotos de ellos juntos, eso era claro. No era como si ella fuera a publicarlas en Facebook o enviarlas en Instagram con un mensaje diciendo, Mírenme con el hombre que le gusta pretender ser el papá de mi bebé, pero no quiere que haya ninguna evidencia.

Solo logró comerse un taco, y Dennis le envolvió el resto. Al menos no tenía que preocuparse por su siguiente comida.

Edward vio la tarjeta de postres sobre la mesa. "¿Quieres un trozo de tarta de lima? ¿Tarta helada de brownie? ¿Una de queso?"

"Solo quiero irme a casa."

"La playa está allá, puedes verla, solo está unos minutos—"

"Edward, estoy cansada, solo quiero irme."

El viaje de vuelta fue casi en silencio. Trataba de darle una oportunidad, pero llevarlas a un restaurante lejos de todo y negarse a tomarse una foto con ellas la hizo sentir como si estuviera teniendo una aventura con un hombre. Y fue lindo que viniera a ver cómo estaba, e invitarlas a salir, pero el final de la cita la hizo sentir usada, como si solo la quisiera cerca cuando necesitaba algo de entretenimiento.

¿De verdad podía estar tan atrofiado cuando se trataba de citas que no sabía que era cortés pedirlo primero?

Alice le mandó un mensaje,

Tú y Mackayla se ven geniales, ¿pero dónde estás? ¿Quién tomó la foto?

Consideró sus palabras. ¿Se molestaría él si le dijera a Alice que salieron? Si no quería una foto juntos, tal vez no quería que le dijera a nadie. Bella tampoco estaba lista para hablar de esto con Alice. Cambió el mensaje a:

En un restaurante. El camarero tomó la foto.

Era mejor así, pocas preguntas, y si todo esto fracasaba, no quería tener que explicarlo.

Edward estacionó su coche justo frente al edificio, y Bella soltó a Mackayla y la sacó del asiento.

Edward abrió la puerta junto a Bella. "¿Quieres dármela?"

Bella sacudió su cabeza. "Yo puedo con ella. No voy a subir el asiento, el departamento está lleno."

Edward estiró la mano para agarrar la pañalera. "Déjame llevar—"

Bella la agarró antes que él pudiera hacerlo. "Edward, yo me encargo."

Se movió incómodamente sobre su trasero, sosteniendo su bolso de mano, la pañalera y a la bebé, tratando de salir del asiento trasero. De pronto, sintió las manos de Edward en sus codos, estabilizándola para que pudiera ponerse de pie.

Bella se dio cuenta que estaba siendo infantil. Si cualquier otro le hubiera ofrecido una mano con todo lo que llevaba cargando, habría dicho 'por favor y gracias'. Él había sido franco sobre su situación. Dijo que necesitaba mantener esto en secreto, y ella lo sabía al aceptarlo, pero no le gustaba cómo se sentía. Una vez más, su corazón estaba dominando a su mente, pero no podía evitarlo. Necesitaba entrar antes que perdiera el control y empezara a gritarle. Todavía trabajaba para él después de todo.

Le dio una sonrisa forzada. "Gracias por la cena o almuerzo o lo que sea que fuera."

Edward se metió en el asiento trasero. "No olvides tus tacos."

Bella no tenía una mano libre. "Solo ponlos dentro de la pañalera."

"Déjame ayudarte a subir—"

"No, estoy bien." Se había infiltrado en su vida lo suficiente. Su corazón necesitaba algo de distancia.

"Bien." Edward bajó la vista a la acera, con las manos en sus bolsillos. Sacó sus llaves y se las tendió. "Supongo que necesitarás estas. Al menos déjame abrirte la puerta."

Bella subió las bolsas a su hombro y tendió su mano para las llaves. "Yo puedo."

Edward se inclinó y besó la cabeza de Mackayla. "De acuerdo, entonces me iré. ¿Puedo llamarte?"

"Por supuesto que puedes llamarme, Edward. Eres mi jefe." Apenas podía creer lo que había dicho. Nunca se sintió tan mala.

Su rostro decayó. Ella pudo ver el dolor en sus ojos. Asintió despacio y se dio la vuelta, caminando hacia su coche.

Ella se sintió terrible, por ella, y por él. Se veía tan derrotado mientras se alejaba, pero no podía hacerlo. No sabía cómo mujeres soltaban risitas y le sonreían a hombres que solo les gustaban por su dinero. No podía fingir que estaba feliz por cómo terminó hoy.

A Bella le agradaba Edward, pero no le gustaba ser un secreto. Le dio una oportunidad, pero sabía que no podría continuar hasta que cambiara su situación.

Al subir las escaleras a su departamento, la música se escuchaba cada vez más fuerte. Podía distinguir las palabras sobre las vibraciones del bajo y las bocinas.

"I'm gonna' pop some tags, only got twenty dollars in my pocket…"

Al acercarse a su piso, sostuvo la cabeza de Mackayla contra su pecho, cubriendo el pequeño oído de la bebé con su mano. Era ridículamente alto, y como temía, venía de su departamento.

La puerta estaba abierta, y una enorme televisión estaba instalada, bloqueando la ventana de la sala. Unos parlantes altos flanqueaban la pantalla, y se reproducía un video musical. El intenso olor dulce a hierba pendía en el aire. Garrett y otros dos hombres que no conocía estaban encorvados en las sillas recién acomodadas en la sala, dando la espalda a la puerta.

"¡Oye! ¡Oye, bájale a eso!" Bella gritó, pero no la escucharon. Sin querer que el ruido dañara los oídos de Mackayla, mantuvo su mano sobre el oído de la bebé, y pateó la puerta con el pie.

Uno de los hombres desconocidos se dio la vuelta, luego se volvió para golpear a Garrett en el hombro, señalando con su botella de cerveza en dirección a Bella.

Garrett levantó una mano en el aire como si le pidiera que esperara, luego apuntó el remoto hacia la televisión, bajando el volumen a la mitad.

Seguía alto, pero Bella no creyó que fuera peligroso para la bebé.

Garrett apuntó al sistema electrónico. "¿Qué te parece? Acabamos de conectarlo."

Bella dejó escapar el aliento que estaba conteniendo. "Garrett, es demasiado alto para la bebé, y tampoco puedes fumar cuando ella esté aquí. Hablé con Kat y Liz sobre eso."

"No están aquí." Metió la mano detrás de la televisión y abrió la ventana, tratando de sacar el humo.

Los amigos de Garrett terminaron sus botellas y se levantaron, despidiéndose de Garrett y murmurándole algo a Bella al marcharse.

Un enorme lienzo, que debía tener un metro ochenta de alto por uno veinte de ancho, colgaba de una de las paredes de la sala. Bella se acercó para echarle un vistazo. Piezas delgadas de revistas, Women's World, Vogue, Glamour y Woman First, estaban colocadas en hileras de pliegues formando un óvalo hueco. Pequeños resortes negros cubrían los bordes. Pintura carmesí fluía del centro y Bella pudo ver diminutas cositas multicolores pegadas a las partes rojas del lienzo. Miró más cerca. Eran bebés de plástico.

"¿No es asombroso?" Garrett se paró junto a ella. "Es técnica mixta, en aceite y collage. Kat estaba inspirada por Georgia O'Keefe. Llama a esta 'Río de vida'."

Retrocediendo, se dio la vuelta para mirar hacia la otra pared. Otro gran lienzo, este representando lo que parecía como un espeso bosque verde con un hongo de tallo largo, tan alto como uno de los árboles, en el centro.

"Ese se llama 'Patriarca'." Garrett estaba de nuevo junto a su hombro. "Posé para ese."

Bella temía mirar a cualquier otro lado. "Necesito cambiar a la bebé."

Cerrando la puerta de su recámara detrás de ella, Bella se hundió en su cama. Siempre se había considerado progresista, no una mojigata, pero la idea de que su hija viera una vagina de papel maché y un gigantesco falo con forma de hongo la perturbó profundamente. Añade a eso un sistema de sonido que perfora los tímpanos, los tipos desconocidos entrando cuando sus compañeras de departamento ni siquiera estaban en casa, y fumando hierba cuando estuvieron de acuerdo en abstenerse hasta que Bella y Mackayla se mudaran—No podía quedarse aquí.

Puso a Mackayla de pancita en su cuna mientras ordenaba las bolsas y encontraba su teléfono. Marcó, cruzando los dedos.

"¿Hola?"

Bella tartamudeó, "Uh, ¿señor Greene? Habla Bella Swan, su nueva inquilina. ¿Sería posible mudarme unos días antes? ¿Como en esta semana, en vez del quince?"

"Bella, ¿qué te dije? Llámame, James. El lugar está vacío, así que no hay razón por la que no puedas mudarte, ¿digamos, el primero?"

"¿Este lunes? Eso sería genial, es mi salvador. Gracias, señor—quiero decir, James."

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.

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Y siguen los malentendidos entre estos dos, un paso adelante y dos hacia atrás. El pobre Edward ha de estar dándose golpes en la pared sin poder comprender qué hizo ahora. ¿Qué creen que le digan sus consejeros de cabecera? Ya lo veremos… ¿Y qué hay de Bella, consideran razonable su forma de pensar? Algunas de ustedes creen que está bien que piense primero en su hija y es cierto, pero también es claro que lo ocurrido en el pasado, como el engaño de Jake y Leah, minó su confianza, y ahora duda de cada pequeña acción y palabras de Edward. ¿Habrá alguna esperanza para estos dos? Lo que sí es cierto es que Bella se ganó la lotería con Alice, Jasper, Angela y Ben durante su embarazo y los primeros meses de vida de Mackayla, y ahora ella lo ve claramente con la llegada de sus nuevas compañeras y sus novios, así que tuvo que adelantar su mudanza, ¿será lo mejor? Creo que todas se pusieron en alerta al leer el nombre de su nuevo casero… aunque no todos los James de los fics son malos, ¿lo será este? En fin, espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y leer pronto el próximo. Recuerden que sus reviews es el único pago que recibimos por hacer esto para su diversión :)

PD. Si no están siguiendo la historia probablemente no recibieron la actualización, así que les aviso que publiqué uno muy cortito antes de este por si no lo han leído, es el pov de Edward del capítulo 21.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Fallen Dark Angel 07, Lectora de Fics, BereB, anybella, bbluelilas, debynoe12, EriCastelo, ZellidethSaga76, Antonia, Tecupi, Ma Laura Merlo, NaNYs SANZ, saraipineda44, Manligrez, nydiac10, Chocolate eyes, joabruno, tulgarita, Gabriela Cullen, Smedina, sandy56, Jade HSos, terewee, Cinti77, aliceforever85, Adriana Molina, Car Cullen Stewart Pattinson, paupau1, Rosii, kaja0507, Bitah, Maiki, NarMaVeg, carolaap, Leah De Call, Moni, cavendano13, Tata XOXO, Merce, bealnum, Ali-Lu Kuran Hale, glow0718, injoa, Lizdayanna, Amaya cullen, Noriitha, myaenriquez02, HeyIt'sAnnie, piligmn, Lady Grigori, miop, cony, somas, Pam Malfoy Black, Sully YM, torrespera172, Mafer, Say's, Melina, Liz Vidal, freedom2604, NT de LUPIN, Kell Masen, patymdn, Nanny Swan, lauritacullenswan, alejandra1987, Pameva, Adriu, angryc, arrobale, ariyasy, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en próximo, espero que muy pronto ;)