Bienvenidos al capítulo 54 de Power Rangers Furia Olímpica, en este capítulo continuaremos conociendo sobre el Ranger Carmesí, un poco de su pasado como "Sangre limpia" y la continuación de su estadía en México.

Este pequeño arco no es mío, lo escribió alguien más y sinceramente en mi opinión es mejor de lo que yo haya podido haber escrito, este capítulo tal vez no haya batalla Ranger pero como dije, es para profundizar un poco más al personaje de S.

No olviden visitarme en DeviantArt soy SolarBeast043, voy a rehacer los dibujos de Furia Griega ahora con mi técnica mejorada, espero les guste apenas los suba.

Comencemos con el capítulo.


Un gran mal ha de despertar

Nuestro destino es

Buscar el gran poder

Entre la espesa niebla al caminar

Tratar de encontrar

Un camino ideal

Nuevamente estallara la gran batalla celestial.

El poder olímpico usaras

Vamos Power Rangers.

Ardan como el fuego

Y venzan a todo el mal

Vamos Rangers.

Luchando con valor.

Guerreros de Esperanza, vuelen

Por siempre Power Rangers

Luchemos contra el Chrono Poder

En las estrellas hay

Un camino de luz

Se valiente con el corazón

No pares de luchar

Con toda tu pasión

Nuevamente estallara la gran batalla celeste.

El poder olímpico usaras

Vamos Power Rangers.

Ardan como el fuego

Y venzan a todo el mal

Vamos Rangers.

Luchando con valor.

Guerreros de Esperanza, vuelen

Por siempre Power Rangers

Power Rangers Furia Olímpica.


Capítulo 54.

Tragedia Shakesperiana.

Lugar desconocido.

En lo que parecía ser un laboratorio se encontraban tres hombres, cuyas características en común eran sus batas de laboratorio y un tapabocas con forma de pico, como los que usaban los médicos en tiempos de la peste negra.

Las puertas del Laboratorio de abrieron. Un hombre con una máscara similar y vestido con un traje semi formal entró.

-¿Cómo va la sintonización de la nueva droga?–.

- Va bien, señor Overhaul. Sin embargo, tenemos que hablar de algo importante con usted–Mencionó uno de los hombres.

Overhaul arqueó una ceja y dio el visto bueno.

- Los carteles se negaron a mover nuestra droga. Dicen que quieren hablar con usted personalmente sobre los términos–.

Overhaul frunció el ceño y se acomodó los guantes.

-Esos idiotas ¿Qué es lo que querrán?–Preguntó en voz baja el líder de la organización criminal.

- Y señor, Eri está lista para ser intervenida nuevamente–Informó otro de los hombres, Overhaul asintió y se dirigió a una habitación acompañado de sus hombres.

Dentro de dicha habitación se encontraba una pequeña niña de no más de 7 años, cubierta solo por una bata y con sus brazos y pies rodeados de vendas, su cabello blanco estaba enmarañado y en general su apariencia física estaba descuidada.

-Eri, es hora, ven–Le avisó Overhaul. La niña se encogió de miedo y lo miro con sus grandes ojos rojos-Eri, no me hagas repetir, no querrás que vuelva a destruir tus brazos como castigo–Amenazó el hombre.

La pequeña de pelo tembló, y con miedo se levantó para seguir al hombre. Una vez dentro de otro lugar confinado, la niña estaba atada a una silla rodeada de muchos escáneres.

-Asegúrense de tomar bien los datos. No quiero errores–Ordenó Overhaul, quitándose los guantes.

Eri vio como poco a poco la mano del hombre se acercaba a ella.

Su mundo se volvió oscuro.

Monte Olimpo.

Keu se encontraba meditando en posición de loto, con velas negras a su alrededor. Su habitación oscura presentaba un aura de desdicha y agonía. Pero no para él mismo, sino para los otros.

En la mente del demonio/humano había de todo menos paz.

En su mente se encontraba en forma humana, mirando a un hombre muy parecido a Él. Alto, de cabello negro, aunque sus ojos eran azules.

-¿Qué es lo que te tiene inquieto?–Preguntó el hombre con mirada seria. Keu solo miró hacia otro lado frunciendo el ceño, aquel hombre gruñó por lo bajo y le dio una patada en el pecho.

Keu cayó al piso y tosió debido al impacto.

- ¿Qué te he dicho de mostrar duda? Esos son defectos humanos, nosotros hemos evolucionado para ser algo mejor–Regañó el hombre.

-Maestro Aku ¿por qué los humanos siempre ganan?–Preguntó el ojinegro con un susurro. Aku arqueó la ceja.

-¿De qué hablas?–.

-Sí, los Rangers siempre ganan, a lo largo de la historia, por mucho que cualquier idiota de turno estuviese a punto de vencerlos, ellos siempre ganan. Si seres como nosotros somos inferiores, ¿por qué ganan ellos?–Keu terminó de hablar, mirando a su maestro.

Aku suspiró y miró hacia las tinieblas.

-Ganan por la misma razón por la que los detesto. Su avaricia y orgullo no tienen límites, por ende, su crueldad tampoco. Nunca he dicho que los humanos no sean poderosos, digo que son despreciables o ya se te olvidó lo que te hicieron a ti, ¿Keu?-Explicó el pelinegro mayor.

El ojinegro sintió un nudo en su garganta y cerró sus ojos con rabia. De repente el escenario cambió, ahora estaban en lo que parecía ser una prisión. Pero había algo particular: la prisión estaba dentro de un foso gigantesco. El cielo se podía ver, como la luz al final del túnel, pero inalcanzable.

-Espere, maestro…-.

-No, parece que tendré que recordarte por qué has llegado hasta aquí–.

Un pequeño niño pelinegro se encontraba hecho bolita en una de las celdas. Frente a él había varios sujetos amontonados alrededor de una mujer pelinegra. Los gritos y llantos eran inconfundibles de la situación que ocurría.

-Naciste en la oscuridad, Keu. Tu padre violó a tu madre, pero por alguna razón se hizo responsable, por protegerte a ti y a ella los presos lo descuartizaron vivo, se divirtieron usándolo del alfiletero y lo que hacían a tu madre todos los días frente a ti… Creo que es mejor no mencionarlo–Contaba Aku.

Keu veía con rabia el recuerdo, estalló en fuego negro, consumiendo todo en su mente. Una vez se desahogó, cayó de rodillas frente a su maestro.

-¿Recuerdas quién te salvó de ese infierno?–Preguntó el ojiazul. Keu levantó la mirada para notar la mano que le ofrecía su maestro.

Justo al lado, volviendo a otro recuerdo, Keu niño se encontraba de rodillas viendo Innumerables cadáveres. Un hombre alto con una katana se acercó a él y le tendió la mano.

Keu actual tomó una mirada decidida y sujeta la mano de su maestro al mismo tiempo que su yo niño lo hacía con aquel hombre.

-Nunca lo olvidaría, maestro–Declaró con firmeza de pie-Evolucionaré. Seré mejor que cualquiera de estos humanos. Me elevaré hacia el infierno y lo primero que haré será acabar con ese mocoso. El alumno del que te causó la muerte–Declaró Keu.

Su maestro sonrío perversamente, de repente la meditación del pelinegro se vio interrumpida.

-¿Qué quieres, Savithar?–Preguntó con un gruñido al otro semi humano del ejercito de Cronos.

-No me pareció para nada gracioso lo que hiciste el otro día con el Psycho rojo, Daniel existe para que yo lo derrote. Solo yo–Declaró Bryan mirándolo con rabia. Keu se echó a reír.

- Oh, vaya, ya hasta lo llamas por su nombre. Supongo que ya no tiene sentido que pretendas ahora que tu amiguito sabe la verdad–Se burló el demonio.

-Hablo en serio, así como yo respeto tu contienda con el Ranger Carmesí, devuélveme la cortesía al menos. Sé que es mucho pedir para alguien sin honor, pero te lo pido de favor. Que conste que estoy siendo amable–Advirtió el caballero de cronos.

Keu bufó y se acercó a él.

-¿Honor? ¿Amabilidad? Ya suenas como uno de ellos, comprendo cómo pudiste camuflarte. Eres igual de imbécil, al fin y al cabo, eres un simple humano–Escupió el demonio, causando que Savithar tomara el mango de su espada.

-No me provoques, samurái, además, tú también eres humano–Dijo sonriendo con malicia Bryan. El fuego negro se encendió en el cuerpo de Keu y su Katana se manifestó en su mano.

-Repite eso otra vez y te arrancaré la cabeza–Amenazó el samurái.

Ambos se quedaron mirándose un rato, hasta que Savithar llamó a la paz soltando su espada y saliendo de la habitación. Keu se quedó solo, poco a poco sus llamas se apagaron.

Mientras tanto.

En otra parte del Olimpo, Apolo seguía inquieto, viendo el sol en su mano.

-Ya me estás fastidiando con tu estrellita en el mano, Apolo–Se quejó Ares. Los demás Dioses también tenían curiosidad.

-Apolo, dinos qué sucede–Pidió Artemisa. Apolo suspiró.

- ¿Recuerdan a Escanor? –

Al escuchar aquel nombre todos ahogaron un poco el aliento.

-Obviamente, gracias a cierto Dios del Sol mimado un humano le pateó el culo a varios semi dioses. Ni hablar de lo que pasó con Heracles-Refunfuñó Ares.

Apolo lo miró con molestia-No hables como si fueses un niño bueno ¿Quieres que te recuerde a Kratos y cómo casi nos mata?–Atacó el Dios del sol.

-Ya basta ustedes dos–Hades los detuvo. El Dios del inframundo suspiró-Apolo, supongo que estás preocupado por el nuevo portador de tu poder y el del Grifo–El Dios dedujo. Apolo suspiró.

-Sí, siento su poder, y también siento sus emociones. El humano que escogió Némesis es inestable. Esa estúpida se ha equivocado en escoger antes, pero siempre supo cuando intervenir–.

Apolo extinguió el sol en su mano y se levantó.

-Pero ahora… Cada día que pasa el sol me advierte de que está apunto de despertar su rayo de luz–Susurró el Dios.

Lugar desconocido.

Overhaul acababa de terminar su sesión de estudio con Eri- Iré a descansar, limpien este desastre–El lugar estaba lleno de sangre.

Overhaul se puso sus guantes y caminó hacia un baño, donde se limpió y cambió de ropa.

-Dile a esos drogadictos que quiero verlos ahora, donde siempre–Le avisó a uno de sus hombres.

Overhaul salió de la base y se dirigió hacia otro lugar en una limosina.

Se detuvo en una mansión gigantesca, en la que entró como si fuera el dueño. Subió hasta una habitación donde se posaba un anciano comatoso conectado a varios aparatos médicos.

El mafioso se sentó a su lado.

-Hoy hice muchos avances con Eri, la habilidad curativa de la niña nos está abriendo las puertas a nuevas drogas mejoradoras–Empezó a hablar el hombre con mascara de cuervo.

El hombre miró sus guantes y luego al hombre en la cama.

-Muy pronto seré capaz de reparar el daño que te hice. Espero que cuando despiertes, entiendas que fue necesario-Susurró el capo de la droga.

Flashback.

-No lo entiendo ¿por qué te quieres entregar ahora que estamos tan cerca?–Pregunto Overhaul. Aquel hombre que en la actualidad estaba comatoso se encontraba detrás de un escritorio.

-Se acabó, Chisaki, estoy harto de esto, además, sé que estás experimentando con mi nieta de maneras enfermizas-Encaró el hombre. Overhaul se quedó quieto.

-La niña está maldita, le chupó toda la energía vital a su padre y su madre la despreció ¿Por qué la defiendes?–Preguntó Chisaki. El anciano suspiró.

-Es una niña. Y si ella está maldita, entonces Tú también, no creas que no sé por qué ahora usas guantes… "Overhaul"–Recriminó el hombre viejo.

Chisaki se quedó reflexionando. El viejo había perdido el rumbo.

- Pensé que íbamos a hacer un mundo mejor juntos, maestro. Veo que se encuentra confundido–La mirada de Overhaul se oscureció y se acercó al viejo.

Se quitó lentamente sus guantes.

-Creo que… Necesitas descansar un tiempo–Declaró Chisaki con ojos dolidos y tocó la cabeza del viejo con sus dos manos.

El anciano cayó sobre su escritorio mientras Chisaki lo miraba con pena.

Fin flashback.

Overhaul llegó al lugar donde se supone se reuniría con los capos de los Carteles después de haber tomado un avión. Estaba bastante enojado con ellos por atreverse a negarle algo.

En el lugar fue recibido por Gustavo Fring.

- Señor Overhaul, tiempo sin verlo–El hombre de color le ofreció la mano. El Enmascarado lo miró atentamente y se la estrechó.

-Tú eres Fring. Tengo entendido que eres el nuevo líder del Cartel de Juárez después de matar a Eladio y su pandilla de cocainómanos–Overhaul y Fring comenzaron a caminar adentro del establecimiento.

- Prefiero el termino Organización en vez de cartel, señor–Respondió el siempre educado Gustavo. Overhaul lo miró de reojo.

-Eres más aceptable, espero que ustedes tengan una buena razón para lo que han hecho, Eso no me tiene muy contento–Dijo Chisaki mientras se acomodaba los guantes provocadoramente.

Gustavo notó eso y no pudo evitar ponerse nervioso. A pesar de su temple de hierro, por dentro estaba muy nervioso.

A medida que se acercaban más a la sala principal Chisaki comenzó a notar algo extraño en el panorama. A más se acercaban a la sala, menos guardias habían.

En la puerta se encontraba Mike esperándolos. Les abrió la puerta.

Chisaki notó que la habitación estaba bastante oscura. Gustavo y Mike miraron tensos aquella imagen. El mafioso volteó a verlos para exigir respuesta, pero fue recibido por una granada de luz que cegó su vista.

-¡Cabrones!–Gritó Overhaul tratando de cubrir sus ojos. No tenía sentido lo que acababan de hacer puesto que ellos también serían cegados.

En efecto lo fueron, pero Chisaki no contaba con una ayuda extra. En algún momento sintió una brisa irregular. Overhaul solo atinó a quitarse los guantes.

Cuando por fin pudo ver ya no había ni Gustavo ni Mike.

-¿Qué mierda?–Susurró el mafioso. Entonces las luces se encendieron y sintió una Katana en su cuello.

- Si mueves tus brazos un centímetro, te cortaré la cabeza–Una voz profunda sonó a sus espaldas.

Chisaki no podía ver quién era.

-¿Quién mierda eres? ¿Acaso no sabes quién soy?–Preguntó arrogante el hombre.

-Claro que lo sé, yo te creé. Camina–Respondió el de la Katana. Guio al mafioso hacia un espejo.

Chisaki lo vio, cabello rubio, ojos negros como la noche y una cicatriz en forma de equis en su mejilla.

-Tú… Bloody Clean. ¿Qué haces aquí?-Preguntó tenso el hombre. S frunció el ceño.

-Vine a saldar cuentas. Aquella vez en Sinaloa te dejé vivir, y ahora… - El rubio gruñó.

Chisaki sabía lo que iba a pasar, pero no se iba a dejar matar. Rápidamente giró y trató de tocar a S, el rubio reaccionó a tiempo para darle una patada en el estómago, Chisaki se estrelló contra el espejo, rompiéndolo. Pero ahora estaba lejos de la katana del S, así que tocó el piso.

Salieron estacas del suelo que se dirigían hacia el samurái rubio, quien saltó con gracia hacia el techo logrando esquivarlas. Chisaki entonces tocó los vidrios rotos y los fusionó con las estacas de cemento.

S infundió viento a su Katana para luego saltar hacia las estacas, esquivando las que podía y las que no las cortaba. Chisaki levantó un muro cuando vio a S cerca de él. No fue suficiente para detenerlo, pero sí para darle tiempo a moverse.

Chisaki provocó varias estacas desde el suelo, paredes y techo que se dirigían hacia S, el rubio se encontraba sobre de pie sobre la pared que había levantado Chisaki, explorando el panorama.

-Así que este es el poder del que Gustavo habló… Puede reconstruir, reformar. Obtuvo esos poderes de esa niña–Pensaba el rubio, preparando su Katana. Se rodeó de todo el viento Carmesí que su cuerpo sin traje Ranger podía aguantar.

S comenzó a girar, generando un mini tornado concentrado cuya fuerza devastó las estacas, Overhaul veía esto anonadado y rápidamente trató de encerrarse en una esfera. No fue suficiente y salió disparado hacia la pared con varias pequeñas estacas en sus hombros, brazos y piernas.

-Imposible…-Pensaba el mafioso, viento el poder del rubio mientras lo comparaba con el día en que sin querer le dio un nuevo significado a su vida.

S se acercó a Overhaul ensangrentado, quien hasta había perdido su máscara.

-No debiste hacer eso–Dijo S amenazante. Chisaki escupió sangre cuando S con su pie presionó una de las estacas que se le habían clavado.

-¿Qué es lo que quieres?–Preguntó Chisaki débil, S lo apuntó con su Katana mientras lo miraba con una serenidad mortal.

-Me has hecho enfadar, usando niños para que vendan tu droga y experimentado con ella, en especial esa niña–Chisaki escuchó con sorpresa la información que el hombre tenía y no pudo evitar bufar.

-Esos estúpidos latinos no saben callarse la boca–Se quejó el hombre.

El joven rubio bufó-Supieron a quién temerle más. No son tan estúpidos después de todo– Declaró con soberbia el ojinegro. Chisaki solo miraba sus manos temblorosas.

-Yo solo quiero un mundo mejor, quiero que los humanos evolucionen, pero la evolución debe ser controlada–Susurró el mafioso. S arqueó la ceja.

-¿Con drogas? eres un idiota si piensas que puedes controlar algo como la evolución, te crees una especie de Dios, qué lamentable, como si ser un Dios fuese algo bueno–Dijo S con pena de aquel hombre.

Chisaki tembló de rabia y tocó el suelo para intentar empalar al rubio con otra estaca, S simplemente la cortó y luego pateó con fuerza la cara del mafioso.

-Ya me estás empezando a molestar, dime lo que hiciste con esa niña–Exigió el Ranger Carmesí. Chisaki tembló de dolor.

-Ella es la clave para la evolución humana, la usé para darme estos poderes, y con ellos puedo experimentar con ella sin miedo a matarla, no importa qué tan destruida la deje, siempre puedo devolverla a su estado original–Se regodeó el hombre. S frunció el ceño.

-Así que tu fuerza no proviene de ti, patético–Escupió S con condescendía-Pareces muy orgulloso de tus manos–Dijo el rubio mientras se acercaba a Él.

S acercó su Katana a una de las manos del mafioso. Chisaki lo miró con miedo.

Overhaul gritó, S le había cortado una mano, el joven lo miraba impasible viendo al hombre entrar en pánico.

-¡Espera! No… ¡¿Qué haces?! No puedes hacer eso, cometes un error ¡Yo llevaré a la humanidad a un nuevo nivel!–Decía Overhaul, tratando de esconder su otra mano.

S tenía una mirada indescifrable. La temperatura en la habitación aumentó y el viento comenzó a soplar. Los ojos negros de S se tiñeron de un color carmesí.

-¿Y quién lo decidió?–S le cortó la otra mano a Chisaki. Él se quejaba de dolor y tenía una mirada muerta en sus ojos.

-No… Viejo, yo te hice una promesa-.

Chisaki trataba de arrastrarse para huir del ex mercenario.

-Tengo que curarte–.

Fue el último pensamiento de Chisaki antes de caer inconsciente, S sacó un teléfono y mandó un mensaje.

Unos minutos más tarde Gustavo subió junto con Mike, ambos miraron al hombre manco en el suelo.

-Traten sus heridas, si lo entregan a él y a su organización los federales los dejarán quietos por varios meses, tal vez años, partiré hacia su base en Ángel Grove-Decía S mientras le tomaba fotos a Chisaki, asegurándose de que se viera bien su cara y que no tenía manos.

-Bueno, no quiero decir que no tenía confianza en ti, chico, pero no esperaba que fuera tan contundente, ni siquiera te transformaste–Felicitó Mike.

-Obviamente. Preparé el escenario para que fuese una victoria fácil, él nunca podría tocarme–Respondió S.

Unos médicos entraron al cuarto y se llevaron a Chisaki, Gustavo le dio indicaciones a uno de ellos.

-Gustavo, te dejo a cargo de las operaciones de los Carteles, cambiaremos de número y celular cada cierto tiempo, mantenme informado–Le dijo a Fring, quien simplemente asintió y le sonrió para luego extenderle la mano, S correspondió.

-No se preocupe, señor, todo estará bajo control–Le aseguró el chileno. El Ranger asintió y desapareció en una ventisca carmesí.

Mike notó que la sonrisa no se había ido de la cara de Gustavo, ni siquiera se había movido.

- ¿Por qué tan feliz?–Preguntó el anciano, Gustavo se recompuso y ajustó su corbata.

-Ahora los demás Carteles me deben obediencia, tengo el control sobre ellos–Declaró Gustavo, dejando ver sus verdaderas intenciones detrás de la alianza con S.

- Sí, pero que no se te olvide quién es el Jefe de jefes-Dijo Mike antes de partir, Gustavo solo miró al vacío.

Ángel Grove, base Ranger.

Los Rangers una vez más se habían reportado en la base, habían tenido unos días tranquilos pues Ángel Grove no había sido atacado.

-Aunque me alegro de esta paz, no puedo evitar preocuparme, Cronos está muy tranquilo–Mencionó Tommy de brazos cruzado.

-Mi padre debió tener mucha confianza en los Psychos, pero él es inteligente, cualquiera que haya sido su plan en caso de que ellos perdieran debe requerir preparación. No se confíen-Advirtió Poseidón.

Daniel estaba distraído, no había dejado de pensar en Bryan desde su batalla, a pesar detener a Kim y a Aarón a su lado, no había podido mantener la cabeza enfocada.

Kim había notado esto en su novio y trató de confortarlo lo mejor que pudo, inclusive le daba su espacio, había otra cosa que la tenía preocupada.

-No hemos sabido nada de S desde hace como tres días–Soltó Kim de repente, Marshall se quejó.

-A ti te encanta matar la felicidad de los demás mencionando a este idiota–Fionna le dio un zape a su novio-¡Oye! ¿Por qué fue eso? - Se quejó el vampiro sobándose la cabeza.

La rubia suspiró-No me gusta que hables mal de otras personas, ya lo sabes, inclusive si se lo merecen–Regañó a su novio, quien solo se quedó refunfuñando por lo bajo. Varios se rieron a la escena.

-Sin embargo, Kim tiene un punto, Dado que por ahora Cronos está calmado, deberíamos discutir qué haremos con S–Esta vez fue Dante el que habló.

-¿Qué quieres decir?–Preguntó la Ranger plateada.

-Creo que lo que Dante quiere decir es que es preocupante que un tipo como el ande suelto con un poder Ranger-Fue Zenowing el que habló. Kim frunció el ceño.

-Oye, S podrá ser muchas cosas, pero él no usaría su poder para el mal-Defendió la rubia a su "amigo".

-Zenowing, es suficiente, debemos dejar que su equipo se encargue de ese Ranger carmesí–Guardián fue el que habló.

-¿Has podido sentir su energía, Keith?-Preguntó de repente Daniel, saliendo de su trance.

El Dios se concentró un momento, pero terminó suspirando.

-No, hay dos posibilidades, la oculta muy bien o está muy lejos–.

-¿Y si rastreamos su energía mórfica?–Sugirió Kendall, Alpha inmediatamente fue al panel de control.

-¿Dónde creen que esté?– Preguntó Nayeli al aire.

-Yo comprendo por qué Kim parece defenderlo tanto, sinceramente a mí me causa curiosidad, su historia y eso–Expresó Damián, Fionna estaba pensativa.

-Ahora que lo recuerdo, mientras peleábamos contra Psycho Azul, llamó a S "El legendario asesino"–Recordó la Ranger azul.

Kim entonces recordó aquella vez durante la batalla contra los Chrono Rangers-Mercenario de la sangre limpia…-Susurró Kim. Daniel que estaba a su lado fue el único en escucharla.

-¡Lo encontré! Está en… ¿México?–Comunicó Alpha. Todos miraron confundidos.

-¿Qué hace en México?–Preguntó Tyler.

-Tal vez le gusta la comida picante- Chase tiró uno de sus chistes malos, recibiendo miradas de desaprobación.

-Alpha… ¿Seguro que está en México?–Preguntó Poseidón con los ojos cerrados.

-Sí, ¿por qué?–.

-Porque estoy empezando a sentir su energía. Se dirige hacia Ángel Grove. Y por la manera en la que fluctúa su aura, no está contento–Informó Keith, Alpha verificó y efectivamente la señal de S se movía rápidamente.

-¿Cómo se mueve tan rápido?–Se preguntó Kendall, viendo el punto en la pantalla.

-Seguro está usando su Zord para viajar–Infirió Tommy.

-Lo mejor será que lo interceptemos cuando llegue aquí–Soltó de repente Daniel. Todos lo miraron sorprendidos, su expresión era seria.

-Daniel, ¿de qué estás hablando? S no ha hecho nada malo, si ponemos una balanza, ha hecho más bien que mal, no importa si dice que no lo hace porque le importe–Kim le explicó a su novio, quien no dejo su expresión seria.

-Entiendo que el tipo te cae bien, pero has visto cómo se pone, es peligroso–El Ranger rojo insistió. Kim suspiró.

-Está bien, pero iré yo sola Declaró la chica.

-¿Estás loca? ¿Quieres que te mate?–Preguntó Marshall indignado.

-No, si vamos todos juntos se sentirá atacado y simplemente se irá o iniciaremos una pelea, si quieren saber qué le pasa entonces yo hablaré con él, sé que en el fondo confía en mí–Kim se cruzó de brazos.

-Está bien, pero te acompañaré y no hay manera en que puedas hacerme cambiar de opinión–Declaró Daniel mirando a su novia a los ojos, quien asintió.

Lugar desconocido, cerca de Ángel Grove.

A Eri le gustaba estar sola. Era el único momento en el día en el que nadie le decía nada feo, ni tampoco sufría.

Ella solamente se sentaba en su cama abrazando sus piernas, esperando que inevitablemente Overhaul o algún otro doctor la fuera a buscar para continuar con la tortura.

Eri tenía pocos recuerdos de su madre, y ninguno era cariñoso.

-Monstruo–.

-Está maldita–.

-Esa… Cosa mató a mi esposo. No me importa lo que pase con ella–.

Fue entregada al que supuestamente era su abuelo, y luego a Overhaul, con quien empezó su tortura física. Miró las vendas en alrededor de sus brazos, ocultaban todas las cicatrices que había acumulado a lo largo de los años.

Ella se rindió hace mucho tiempo. Había aceptado su destino. Ella estaba maldita después de todo, se merecía todo lo malo que le pasase.

De repente comenzó a escuchar sonidos raros. Sonidos que parecían a armas disparándose y gritos de personas. Ella tomó su sabana y se cubrió con ella.

El ruido cesó luego de 10 minutos y en 5 minutos notó a una sombra detrás de la puerta de su habitación. La puerta se abrió y una figura imponente se asomó.

S había acabado con todos los hombres de Chisaki, dejando a los más importantes vivos para que Gustavo hiciera tratos con los federales, además de toda la evidencia del laboratorio, se encargó de destruir toda la evidencia de la investigación con Eri, y por fin pudo ver una foto suya.

Pelo blanco, ojos rojos, piel pálida. En la foto ella tenía una expresión de miedo que le hirvió la sangre.

Entró a la habitación indicada por los archivos y vio la cama solitaria en el fondo, con un bulto tembloroso debajo de las sabanas.

S estaba indeciso, no sabía cómo acercarse ni cómo abordar la situación. Se acercó lentamente a la cama.

-¿Eri?–Llamó torpemente el rubio.

La pequeña niña se sorprendió al escuchar una voz desconocida. Dicha voz no parecía cruel, era como si realmente se interesara en ella, lentamente asomó sus ojos y vio al hombre.

Era rubio y estaba vestido con ropas que eran extrañas para ella, también traía una espada. Pero lo que más llamó su atención fueron sus ojos, se parecían a los de ella cuando se miraba al espejo.

-Está bien, Eri, no estoy aquí para hacerte daño. Ya nadie puede hacerte daño. Ni siquiera Overhaul–S trató de hacer que la niña confiara en Él. Eri tembló ante la mención de su torturador, pero sintió curiosidad por las palabras de hombre.

-¿Q-Qué quieres decir? Debes irte… Si Él se entera te matará–Le advirtió la niña. S sacó su celular y le mostró unas fotos.

-Él no ya puede hacerle nada a nadie–.

Eri miró sorprendida las imágenes de Chisaki en el suelo, sin manos e inerte. Miró al rubio, él le estaba dando una mirada diferente a cualquiera que la hubiese mirado.

-Estás a salvo, ya no tienes que sufrir más–S acercó su mano lentamente a la cabeza de la niña. Eri cerró los ojos por instinto esperando dolor.

Nunca llegó.

S posó su mano desnuda sobre el cabello de la chica y comenzó a acariciarla lentamente, Eri abrió sus ojos rojos y miró anonadada al hombre.

-No duele… Se siente bien–.

-Está bien. Cuando estés lista, podemos irnos–Dijo sin dejar de acariciar su cabello, notando su expresión calmada y de sorpresa, como si nadie nunca la hubiese tocado con cariño.

Entonces S hizo algo que hace mucho tiempo no hacía.

Él sonrío.

Eri salió de la cama lentamente. S iba a retirar su mano, pero ella la agarró, el rubio se sorprendió, pero siguió sonriendo.

-¿Él no vendrá?–Preguntó la niña con voz débil, S acunó la mejilla de la niña con su mano.

-Te no prometo que no volverás a saber nada de Él nunca más–Le aseguró el rubio. Eri lo miró con ojos llorosos, ella finalmente iba a ser libre.

De repente ella se abalanzó a sus brazos, metiendo su rostro en el torso del joven, S se sorprendió, fue reacio a devolver el abrazo, pero al final lo hizo. Todo esto le estaba resultando hasta cierto punto doloroso, Eri le recordaba a su pequeña hermana.

S cargó a la niña cuidadosamente. La pequeña peliblanca se sentía tan tranquila que simplemente cerró los ojos. Ella nunca lo supo, pero mientras caminaban a la salida tuvieron que pasar sobre docenas de cadáveres.

Después.

Una vez S estuvo afuera en el bosque le mandó un mensaje a Gustavo. Eri se había quedado dormida.

El rubio entonces sintió dos energías muy familiares-¿Qué hacen aquí?–Preguntó S girando para ver a Daniel y a Kim llegar corriendo.

Ambos se sorprendieron al ver a S con una niña en brazos, el Ranger rojo malinterpretó la situación.

-¡S! ¡¿Qué haces con esa pobre niña?!–Le gritó el Red Ranger deslizo su tarta-¡Iniciar Morfosis! ¡Furia Olímpica! ¡Poder del Fénix! ¡Elemento del Fuego! ¡Poder de Gairuda! ¡Ranger Olímpico Rojo!-El grito despertó a Eri, quien asustada se retorció en los brazos de S, quien trataba de calmarla.

-Ya, ya, cálmate, Eri, él no te hará daño, solo es un idiota–Le habló en tono suave, consiguiendo que la pequeña se calmara. La peliblanca observó al hombre del traje rojo y a la señorita rubia a su lado.

S la dejó en el suelo y ella se asustó.

-Tranquila, tengo que hablar con ellos, No te preocupes, no son de los que lastiman niños–Le calmó los nervios a la ojirroja, S entonces camino hacia Daniel, quien estaba algo descolocado.

S lo miró furioso-Fénix, te lo voy a decir una vez, tranquilízate–Ordenó el rubio con calma, pero amenazante.

Kim se acercó a Daniel y sujetó su brazo-Daniel, cálmate, obviamente no es lo que tú crees–Pidió la chica, Daniel asintió y retiro su traje tras un brillo rojo.

-¿Qué hacen los dos aquí? Contesta, Unicornio–Exigió el rubio, Kim no pudo evitar mirar a la niña, quién se escondía detrás de las piernas del samurái.

-Es que estaba… Estábamos preocupados porque desapareciste desde esa noche que fuiste a nuestra casa, Keith sintió tu energía por la zona y pues vinimos los dos a ver cómo estabas–Se explayó torpemente la rubia.

El ojinegro solo la miraba-¿Quién es la niña?–Preguntó Daniel mirándolo con sospecha. S solo suspiró y volvió a agarrar a la niña, quien se enganchó a Él como un koala bebé.

-Les explicaré, pero no aquí, la policía está por llegar, díganle a su robot mascota que nos lleve a su base, ahí podremos hablar mejor. Háganle saber de la niña, si la dejo sola por error le arrancaré los circuitos–Amenazó el rubio. Kim asintió y llamó a Alpha.

-¿La policía? ¿Qué estabas haciendo?–Preguntó Daniel, S señaló a la niña con la mirada y luego le arqueó la ceja a Daniel.

El Ranger entonces notó las vendas en los brazos de la niña y lo desgastada que se veía.

-¿Tú qué crees?–Preguntó redundante el rubio, en ese momento los cuatro fueron enviados a la base.

Base Ranger.

-¿Salvaste a la niña de una organización criminal?–Fionna dijo sorprendida. S les había contado solo una parte de la historia, no metió sus contactos con el cartel ni nada.

Eri se había dormido y estaba siendo cuidada por Elsa y Nancy-¿Cómo te enteraste de esta organización, S?–Preguntó Tommy, anonadado de que cerca de la ciudad hubiese un laboratorio criminal.

-Mientras ustedes duermen, yo vigilo–Respondió simplemente el rubio.

Kim le sonrió y miró a los demás, en especial a Marshall quien le sacaba la lengua infantilmente.

-Les dije que no era tan malo como ustedes piensan, siempre supe que tenías un buen corazón–Kim alegre miró al rubio quien se incomodó un poco ante su cercanía.

-Lo que sea, necesito que cuiden de la niña–Pidió de repente S, todos lo miraron confundido.

-¿Por qué? Simplemente deberíamos entregarla a las autoridades–Dijo Dante.

-Imposible, Eri tiene habilidades especiales, esos idiotas federales la intentarían usar si se llegan a enterar, ustedes dicen ser los guardianes de los inocentes y todas esas tonterías, y ya de por sí son un grupo de raros, cuiden de la niña–S nunca había soltado tantas palabras para con los Rangers, quienes de repente se sintieron algo intimidados por la figura autoritaria del rubio.

-Está bien, S, cuentas con mi palabra, Kim y yo nos quedaremos con ella, hay espacio en nuestra casa y Aarón puede ayudarla a sentirse cómoda–Daniel aceptó muy fácilmente. Él nunca le negaría la ayuda a una pobre niña, Kim estuvo de acuerdo.

-Bien–S asintió y se dispuso a irse.

-¡Señor!–.

La voz de Eri lo detuvo, ella salió corriendo y se enganchó a sus piernas, ella lo estaba mirando con ojos llorosos.

-No me deje…-Suplicó enterrando su rostro en la Yukata del samurái, S no sabía qué decir y todos los presentes estaban sorprendidos.

Entonces S vio el rostro de su hermana en Eri. Él no podía soportar recordarla

-Estarás mejor con ellos, te cuidarán–.

Eri negó con la cabeza efusivamente, S frunció el ceño y se apartó de ella.

-Te quedarás con ellos–Ordenó el rubio, Eri lo miró con ojos llorosos.

-Pero tú me salvaste…-Susurró la niña.

-¿Y qué?–.

La respuesta brusca del rubio dejó fría a la niña e hizo enfurecer a varios, Kim lo miró con tristeza.

-¿Crees que porque te salve me debes importar? Yo no cuido mocosos–Las palabras bruscas hicieron que Eri llorara en silencio.

S simplemente la miró antes de irse en una ventisca carmesí.

Tiempo después.

S estaba en su campamento cocinando algo de pescado, reflexivo acerca de lo último que había pasado.

- Me recuerda mucho a ella… Yo no puedo verla–Pensaba el rubio, entonces de su tienda sacó una botella.

Adentro había el Sake más fuerte de todo oriente medio.

-El primer trago para el suelo–Dijo mientras servía una copa y la derramaba en el piso-Y una mirada para el cielo-Sirvió otro vasito y se lo tomó mientras miraba al cielo nocturno.

S siguió tomando, recordando los momentos felices que pasó al lado de su hermanita y maestro, y de la noche en que fueron asesinados frente a Él.

-Un año más sin ti físicamente, pero en mi mente siempre no sabes cuánto te quiero-Susurraba con pesar el rubio mientras tomaba aquel medallón de girasol entre sus manos.

Siguió tomando.

-No se muere quién se va, solo se muere quién se olvida–S miró su reflejo en su Katana, recordando a su maestro-Al fin y al cabo, la muerte va tan segura de ganar… -.

S bebió directamente de la botella todo el líquido faltante.

-Que de ventaja te da una vida…-S terminó, miró al suelo y a su Katana, su visión estaba distorsionada debido al Sake.

- ¿S? –

El rubio agarró su Katana rápidamente y la apuntó contra la voz, era Kim, S la miró con exasperación y guardó su Katana.

-¿Qué mierda haces aquí?–Preguntó S con voz atropellada debido a su estado de embriaguez.

-¿Estás ebrio?–La rubia preguntó extrañada, nunca se imaginó a S en dicho estado.

-Sí, si eso era todo, puedes irte–El rubio la echó con la mano, Kim se acercó a Él.

-Eri no ha estado muy bien desde que te fuiste, nos costó mucho llevarla a la casa, ahora debe estar durmiendo–Explicó la Ranger, S solamente miraba la fogata.

-No me importa–Declaró el ojinegro, Kim frunció el ceño.

- o mientas, vi cómo la mirabas y cómo ella te miraba, ese afecto que le demostraste y la gratitud de ella me derritieron el corazón, sé que no quisiste decir eso en la base…-.

-Cállate… -.

-Comprendo que te asusta exteriorizar tus sentimientos, pero no hay nada de malo en amar a alguien…-.

-Cállate…-.

-El amor es nuestra mayor fortaleza, si tan solo abrieras tu corazón…-.

-¡QUE TE CALLES!–.

El bosque quedó en silencio, Kim se quedó tiesa al ver la mirada que el rubio le estaba dando, sus ojos estaban cristalinos y sus mejillas sonrojadas por el alcohol, Su expresión de dolor es lo que más sorprendía a Kim.

-Cállate… Todas las personas que he amado…Todas están muertas por mi culpa ¿Entiendes eso?–.

S explotó y se puso de pie torpemente caminando hacia la rubia, quien solo se quedó congelada en su lugar.

-Todos muertos porque no fui lo suficientemente fuerte, porque fui imprudente, todos a los que he deseado proteger han sido asesinados en frente de mí ¡¿Entiendes eso?! –S le seguía gritando cerca del rostro a Kim tomándola de la solapa quien solo podía mirar la expresión de agonía en la cara del Ranger-Cuando miré a Eri… No pude evitar verla a Ella… Yo no puedo…-

S aflojó su agarré sobre la chica, quien comenzaba a entender.

-S… -.

-Yo la extraño tanto… Los echo tanto de menos–El rubio cayó al piso mientras lágrimas de dolor caían de sus ojos. Kim se arrodilló junto a Él y lo abrazo.

Casa de Daniel y Kim.

El Ranger rojo estaba preocupado, Kim había decidido seguir a S luego de que pudieron dormir a Eri, el no estuvo de acuerdo, pero era imposible decirle que no a su novia.

Entonces sintió la puerta de su casa abrirse. Fue a recibir a su novia y se encontró con el Ranger Carmesí a su lado, siendo sostenido levemente por la chica, la nariz de Daniel reconoció el aroma a alcohol.

-No preguntes–Dijo Kim, dándole una mirada de "te explicaré luego", la chica llev la habitación donde estaba Eri.

La pequeña niña realmente no había dormido y se asustó cuando la puerta se abrió, al ver al rubio bajó la mirada ya que pensaba que su salvador no la quería.

-Eri… Lo lamento–S susurró, se acercó a ella y le extendió su mano mientras se ponía de rodillas. Eri lo miró confundida y esperanzada.

-Yo no quise decir eso, es solo que… Al igual que Tú, yo tengo problemas, Sí me importas–S suspiró, Eri poco a poco bajó de la cama y se aferró al pecho de su salvador.

-No me dejes…-Suplicó la pequeña niña, el rubio la miró con tristeza y la envolvió en sus brazos.

-No lo haré–.

Kim miraba todo desde el marco de la puerta, Daniel estaba sorprendido, Kim cerró la puerta lentamente.

-¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué está ebrio?–Preguntó Daniel, Kim le sonrió con tristeza y le dio un beso en los labios.

-Él solo necesitaba a alguien que lo escuchara–.

Días más tarde.

S visitaba a Eri todos los días durante la última semana, ella se quedó a vivir con Daniel y Kim con la condición de que él estuviera con ella al menos una hora al día.

Los demás Rangers estaban sorprendidos por el cambio de actitud que tenía el rubio con la niña. Siempre amable y hasta cariñoso. Parecía un padre cuidando de su hija.

Sin embargo, había alguien que miraba ese nuevo desarrollo como una buena oportunidad. Desde el monte Olimpo, Keu estaba reunido con Cronos. El demonio estaba sonriendo cruelmente.

-Es tu oportunidad, Keu, Destruye al Ranger carmesí–Ordenó el Titán.

-Delo por hecho–Keu reverenció y se fue con una mirada de locura en su rostro.

Después.

El rubio iba de visita en la tarde para ver a Eri, simplemente se estaba dejando llevar por las emociones, la niña había entrado en su destruido corazón y lo estaba reparando de a poco, ella piensa que él la salvó, pero fue al revés.

Por ello entró en pánico cuando estando cerca de la casa de Kim sintió una fluctuación extraña en las energías, no podía distinguir cual era cual.

Se apresuró a toda velocidad y cuando llegó la puerta de la casa estaba destruida, entró rápidamente y vio a Kim en la sala desmayada.

Daniel y Aarón habían salido puesto que sintió sus energías lejos en la ciudad, pero no sentía la energía que más le interesaba.

Kim comenzó a despertar y S se arrodilló a su lado.

-Unicornio ¿qué pasó? ¿Dónde está Eri?–Preguntó S tratando de mantener la calma.

Kim lo miró con culpa y una lagrima se derramó de su mejilla- Lo siento…-Susurró la chica. S jadeó.

-¡¿Dónde está?!–.

-Se la llevó… Keu se la llevó–Declaró Kim.

S se quedó quieto. Le dieron escalofríos y una corriente pasó por su espalda.

-Ah–.

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Hasta aquí el capítulo, S logro salvar a Eri y abrirse con ella, dejándose llevar por sus emociones pero aquello le dio una debilidad, una que Keu planea aprovechar para hacer sufrir a su enemigo mortal.

Disculpen si hay algún error ortográfico, gracias por leer, no olviden dejar Reviews y gracias por esperar.

Vlaren: Vale, respeto tu opinión, ahora si S puede llegar a ser Psicópata y no intentare excusarlo pero no hemos visto mucho sobre él, si, lleva apareciendo varios capítulos pero hasta ahora es que se comenzara a profundizar enserio, para mí es un gran personaje y como tú dices, que sea humillado y carismático, que no haya pasado ahora no significa que no pase luego, solo digo que el Ranger Carmesí lleva pocos capítulos en los que se le profundiza, no deberías juzgarlo solo por la portada. Como dije, respeto tu opinión amigo, espero te guste este capítulo y te encuentres bien.

Nos vemos hasta la próxima...si Dios así me lo permite.