Capítulo 31: Seido, Capital del Reino del Orden.

"Tal vez es hora de que lo recuerden" esas palabras se repetían de vez en cuando en la cabeza del General Hotaru mientras avanzaba hacia el cuarto del portal. El General estaba confundido, su porte y presentación física no lo mostraba, pero esas palabras poco a poco comenzaban a escarbar fuera de lo más profundo de su subconsciente. Si, el general lo sabía, no era la primera vez que escuchaba esas palabras salir de mente, la primera vez que las escucho fue cuando se enteró que su segundo al mando, Dairou, había asesinado al seidiano que se creía era responsable por la muerte de la familia de Dairou. Hotaru mismo tuvo que someter a su hermano en armas ya que el capitán había matado a tres guerreros de la guardia que intentaron detenerlo. El ver a un hombre del orden sucumbir ante el caos tan rápido y tan corto tiempo lo hizo caer en una tormenta mental de la que no podía salir. Hotaru se sometió al "Sendero del Orden", un ritual antiguo de los Seidianos donde la persona abandonaba las ciudades flotantes hacia las vírgenes tierras de la naturaleza del Orderrealm, el ritual le ayudó a aclarar su mente, pero ahora podía escuchar esas mismas palabras. Hotaru ya no estaba seguro de que él fuera quien estuviera equivocado, el caos reina el universo, y ni siquiera la guardia seidiana está libre de su alcance.

El General Seidiano entro al cuarto del portal, construido en los baños termales del difunto Señor Zeffeero. Hotaru había ordenado reconstruir el área para crear un punto entre el Orderrealm y el Outworld, el portal era similar al que había usado para entrar en comunicación con el Consejo de Ancianos, los Patriarcas del Orden. El cuarto estaba rodeado por una fosa de agua purificada de las montañas, en el centro un círculo con tres anillos, uno dentro del otro y uno más grande que el otro. A los costados, dos grandes cristales otorgaban potencia al dinamo giratorio que transformaba la energía de estos cristales en el portal que los llevaría de regreso a casa. El cuarto estaba vigilado por varios guardias de seido y Johnny Cage esperaba al General en la puerta con su armadura puesta y cargando su casco en sus manos.

– General – llamó Johnny con su típico tono - ¿Está seguro que quiere irse de Outworld? Por que parece que tiene tiempo de sobra.

Esperaste, muy bien – respondió Hotaru, ignorando el sarcasmo de Johnny

– ¿Podemos hacer esto rápido? – pregunto Johnny, colocándose su casco y caminando detrás de Hotaru – Detesto los portales, te mueven todo el estomago y siento que mi cabeza va a reventar cada vez que uso uno.

– Eso es normal – señaló Hotaru – Para ti al menos.

– ¿Cómo? – pregunto Johnny confundido, pero el General no le dio respuesta alguna – Espere… ¿Cómo que es normal para mí?

– Rápido señor Cage, colóquese en el centro y manténgase en silencio.

Hotaru y Johnny Cage se colocaron en el centro del cuarto, los guardias iniciaron la máquina a la orden de su General. Los anillos que se encontraban descansando dentro de la fosa de agua se activaron y elevaron, girando bajo el mismo eje y deteniéndose en distintos ángulos. Los cristales empezaron a brillar y el portal comenzó a formarse. En un abrir y cerrar de ojos, Johnny y Hotaru fueron transportados a Seido, su figura desapareciendo bajo la nube de materia negra que se formaba a su alrededor. Un anillo mas pequeño se desprendió del interior de los anillos exteriores y comenzó a revolucionar constantemente conteniendo la nube de materia negra a un volumen limitado. La materia negra se expandió hasta formar una esfera y en un segundo se consumió a ella misma transportando a Hotaru y Johnny Cage al reino de orden.


Ciudad de Seido, cuarto del Portal Sagrado del Orderrealm.

Una nube oscura comenzó a formarse dentro del cuarto del portal sagrado, un gran cristal en forma de una esfera se encontraba suspendido en el aire con tres anillos de metal dorado y plateado lo rodeaban. Los anillos comenzaron a girar y varios arcos eléctricos comenzaron a formarse entre la nube oscura, los anillos y el cristal. El cuarto era una enorme geoide con varios paneles reflectores cubriendo cada rincón, en él centro, una plataforma construida a partir de piedra descansaba sobre un torre y un puente extensible de metal conectaba la plataforma con la puerta de salida. La nube oscura terminó de formarse y volvió a consumirse habiendo transportado a Hotaru y Johnny Cage al Reino del Orden.

"Transportación completada" dijo una voz sintética femenina "Viaje Ínter-dimensional entre Outworld y Orderrealm por sub-portal realizado, iniciando proceso de enfriamiento ". Varios técnicos ubicados en cuartos adyacentes, observando todo por cristales translucidos, se encontraban manejando computadoras, escáneres y otros equipos, calculando los niveles de energía usados con sus portales. Una enorme pantalla mostraba la ubicación en cada reino de los portales que habían sido creado por los seidianos.

El cuarto del portal estaba solo, sus únicas defensas siendo varias torretas automáticas alrededor de la periferia. Al salir Hotaru y Johnny Cage del portal y las defensas automáticas reconociendo el ID de ellos, estas últimas se desactivaron y cambiaron a su posición neutral, apuntando hacia la única entrada y salida. La puerta de metal media tres metros de altura y 5 metros de largo. La puerta comenzó a abrirse verticalmente, dividiéndose por la mitad, varios Guardianes de Seido y un miembro del consejo de Seido los esperaban.

– Legislador Sila – saludo Hotaru con una voz tenue y alto respeto - He regresado como el senado lo ha solicitado.

El Legislador Sila era el miembro del Consejo de Seido mas antiguo, con varios siglos atrás forjando como uno de los patriarcas del orden y ahora como el patriarca en jefe de todo el Orderrealm. Sila era muy anciano, pero todavia podia mantenerse en pie y moverse con su propia fuerza. Las personas originarias del Orderrealm tienen un lapso de vida muy largo, similar a Edenianos y Outworldeanos e igual que ellos, son mortales, sin embargo, se cree que el lapso de vida natural de una persona originaria de Orderrealm depende altamente de su conexión con el Orden. La mayoría de los Seidianos y cualquiera del Orderrealm vive un siglo, mientras que aquellos que se apegan más al Orden viven por muchos siglos más. En este sentido, Sila es la persona con ha vivido por más siglos, y por lo tanto, la persona que Hotaru más respeta en el consejo y el mundo.

– Hotaru ¿Has traido al Earthrealmer Cage? - hablo Sila mirando a Johnny con una voz seca y rasposa - ¿Es el tu mejor guerrero?

– "Uno" de mis mejores – específico Hotaru, Johnny respondiendo con una mueca y girando los ojos al lado contrario – El Señor Cage a mostrado una gran avance en su control de Energía Espiritual al igual que mucha proeza durante el combate.

– Pero me imagino que todavía hay mucho por que aprender… – dijo Sila, tosiendo e intentando recomponerse.

– A mi no me miren, he hecho un buen trabajo manteniéndome callado hasta ahora. – hablo Johnny, dando unos pasos atrás y levantando los hombros.

– Hasta ahora, si – remarco Hotaru – Pero para combatir contra el caos que absorbe al universo se necesita fuerza y disciplina. El señor Cage tiene fuerza, pero no tiene disciplina.

– Recuerda eso Hotaru – remarco Sila, recuperándose de su ataque de tos, cubriéndose con la parte trasera de su mano – O tendrás que traer a más soldados.

– ¿A que se refiere Legislador Sila?

– El Dios del Trueno está aquí – respondió Sila, girando y ofreciéndole a Hotaru y Johnny caminar a su lado – Viene por su guerrero y quiere hablar contigo.

Sila, Hotaru, Johnny y el resto de Guardianes Sedianos caminaron por un enorme y cilíndrico pasillo blanco iluminado por líneas de luces que recorrían ambos extremos. Hologramas eran creados por lo que se asemejaba a faroles en las paredes. Estos hologramas mostraban distintos mensajes y videos dentro de las instalaciones, al igual que señalamientos para llegar a la salida: un elevador industrial de gran tamaño que abordaron todos. El elevador parecía una enorme cápsula blanca que comenzó a elevarse hasta llegar arriba del subsuelo hasta alcanzar los cielos dejando ver un paraíso terrenal, no tocado por hombres o mujeres. Enormes montañas verdes, bosques claros y oscuros al igual que ríos y lagos de agua cristalina los rodeaban mientras el elevador continuaba subiendo hasta llegar a la ciudad flotante de Seido y sus múltiples pirámides, una ciudad que alcanzaba una altura mucho más grande que el rascacielos más alto de la Tierra.

Raiden los esperaba en la plaza principal, una enorme isla flotante semiesférica que conecta con el resto de la ciudad por medio de varios puentes y teleféricos. En la plaza central se encontraba una enorme pirámide justo en el centro, más alta que la pirámide de guiza en la Tierra. La enorme pirámide era el Senado de la República y Cuarteles principales de los Guardianes de Seido, el epicentro del Reino del Orden y la zona mas protegida de la ciudad de Seido. De este lugar provenía la energía que mantenía a las múltiples ciudades en el aire, elevadas por encima de montañas, bosques, y ríos. El elevador lo llevo justo debajo de ella, ascendiendo hacia la ciudad, la única entrada hacia el portal del Orderrealm ubicado en el subsuelo del reino.

– Lord Raiden – saludo el Legislador Sila – Como le mencione, Hotaru ha llegado con su guerrero.

– ¡Raidude! – Johnny exclamo con entusiasmo, avanzando con los brazos abiertos listo para abrazar al Dios, olvidándose en donde y con quien se encontraba.

– Harías bien en guardar silencio – Raiden detuvo el abrazo de Johnny con su mano derecha en su hombro, imponiéndose ante el actor. La sonrisa del actor se desvaneció mientras intentaba recomponerse.

– Aha…. – Johnny dejó sacar un fuerte suspiro que intentó interrumpir con limpiándose fuertemente la garganta – Mi culpa...

– Es bueno volver a verte Cage – dijo Raiden sin soltar el hombro de Johnny y devolviendo la sonrisa – Me alegra ver que te encuentras en buena salud, y... que no has cambiado del todo… aun así, has cambiado este último año.

– Año y medio – le corrigió Hotaru – Debo recordar, Sila, que acordamos que estaría con nosotros dos años. No puedo regresar a Jonathan Cage a Earthrealm todavía… no esta listo.

– Hotaru – se dirigió Raiden al General, colocándose enfrente de Johnny – Acordamos en que le ayudarían a controlar su Energía Espiritual, no a entrenarlo como un Guardián de Seido.

– Soy el General de las fuerzas del Orderrealm – explicó Hotaru – El Senado del Orden junto conmigo trabajamos para mantener el orden aquí y en el universo, mi forma de impartir disciplina es entrenandolos a volverse Guardianes de Seido, es la naturaleza de mi trabajo y misión.

– ¿Es ponerlo a luchar contra fuerzas de Mileena parte de tu "misión" Hotaru? - pregunto Raiden, elevando la voz y colocándose cara a cara con Hotaru. El Dios del Trueno parado 33 cm por encima del General – No permitiré que involucres al Earthrealm en conflictos de otros Reinos, Outworld no es tu campo de entrenamiento, es un campo de batalla constante.

– Johnny Cage es un guerrero, para controlar su poder es necesario tener mas experiencia en el campo de batalla que en simulaciones controladas – explicó Hotaru.

– Tus "métodos", Hotaru, no incluyen una Guerra interdimensional, conozco bien la naturaleza del Orden, tu solo intentas sacarle provecho a la fortaleza de Cage para tu propia agenda – las acusaciones de Raiden no fueron apreciadas por los Guardias de Seido, quienes sujetaban con fuerza sus armas – La jurisdicción de Seido no va más allá del Reino del Orden, tu "cruzada" en Outworld no es de interés para Earthrealm.

– Dos años Raiden – interrumpió Sila – Eso es lo que acordamos, permitamos cumplir con lo que prometimos. Hotaru está haciendo lo que es mejor para el Señor Cage, pero eso no debe de interrumpirlo de sus obligaciones con el reino y hacer lo que es mejor para nosotros.

– En ese caso – respondió Raiden, dirigiéndose a Sila ahora – Prométeme que Cage no se moverá del Reino del Orden, mi conexión con él es constante,debo asegurarme de que el sigue aquí por el resto del año. Nada de involucrarse en conflictos de otros Reinos… estoy seguro de que existen otros mentores si mi guerrero está "distrayendo" a su General.

– Le aseguro que mis métodos buscan lo mejor para su guerrero, exponerlo a situaciones de alto estrés es necesario para evitar que un "accidente" ocurra de nuevo – hablo Hotaru, mirando directo a los ojos al Dios – Por supuesto, tomando todas las precauciones necesarias.

– Raiden estoy listo – interrumpió Johnny, puesto que no le gustaba a dónde se dirigía la conversación – Tal vez no sea Liu Kang pero yo…

– ¡Cage! – elevo la voz Raiden, interrumpiéndolo. El Dios del Trueno observó al actor sobre su hombro, pero lentamente retiro la mirada, dejando mostrar vulnerabilidad al cambiar su vista al suelo.

– Como puede ver Lord Raiden,el Señor Cage ha mejorado como luchador pero solo en ello – rompió Hotaru el silencio – Hemos hecho lentos pero seguros avances en impartir disciplina a él, pero ya es un adulto, su mente ofrece mucha resistencia. Johnny Cage no tiene el alma de un Guerrero, mucho menos el de un Héroe.

– Instruirse en las leyes y creencias del Orden no es necesario Hotaru – hablo Raiden, sus brazos cruzados e imponiendo su poder a el General – Especialmente de alguien tan… "devoto" como tú. Acordamos que no implementarías ningún método de "educación", solo enseñarle control de sus habilidades para que no sea un peligro contra sí mismo...

– O los demás – terminó por hablar Sila, para el desencanto del Dios el cual asintió con la cabeza resignadamente – Las leyes y "creencias" del Orden es lo que ha ayudado a Jonathan Cage a mantenerse en control Raiden. Por favor, permite que continuemos trabajando. Cumpliremos nuestra promesa en seis meses más.

– Además, sabes que una visita no programada va en contra de las leyes del Orden Raiden – respondió Hotaru – Y estoy de acuerdo contigo, Earthrealm no puede darse el lujo de tener "conflictos ínter-dimensionales".

– "Raiden… sacame de aquí, están más locos que los Mormones aquí" - pensó Johnny, manteniéndose a distancia de la conversación.

– Seis meses Hotaru – cedió Raiden – Regresare en seis meses y Cage regresará al Earthrealm, sin excusas.

– En seis meses regresará contigo – respondió Hotaru,

– Permítanme hablar con Cage – solicitó Raiden, observando a todos a su alrededor – … en privado.

– No va con nuestra forma de ser – respondió Sila, con su mano ordenando al resto de Guardias a retirarse – Pero para mantener nuestras relaciones de forma amigable, lo permitiremos.

– Sr. Cage, lo esperare en mis aposentos. Tiene media hora – ordeno Hotaru, retirándose a la enorme pirámide.

Una pequeña escolta cinco guerreros seidianos acompaño al General Hotaru mientras que el resto permanecieron para resguardar a Sila, quien esperaba que Raiden y Johnny terminara su conversación. La plaza central estaba repleta de guerreros seidianos y varios sistemas de autodefensa, Raiden no tenía mucho con que trabajar, pero al menos podía mantenerse alejado de Sila y acercarse mas a Johnny Cage ahora, aunque todos los ojos del Reino del Orden estuvieran encima de ellos en ese preciso instante.

– Cage – hablo primero Raiden, en voz baja y acercándose al hombro de Johnny – Necesitamos hablar.

– Si – respondió Johnny, con un nivel de voz igual de bajo – Tenemos que hablar de cómo no sobreviviré seis meses más aquí. ¡Estar aquí es mil veces peor que estar encerrado en un interrogatorio con Sonia! ¿Como es que termine aquí?

– Cage...

– No respondas – le interrumpió Johnny, dándose media vuelta y cortando contacto visual con Raiden – Se muy bien por que estoy aquí – dijo Johnny, desesperanzado – Fracase en la Tierra.

– Jonathan Cage – Raiden detuvo los pensamientos negativos de Johnny mencionando su nombre completo – Tú no le fallaste a la Tierra, tú vida corría grave peligro. Mientras que yo podría haberte recuperado, tu cuerpo podía continuar haciéndote daño a ti y al resto. Se muy bien los riesgos que corríamos al contactar al Orderrealm, pero era necesario para mantenerte vivo.

– Ya estoy listo Raiden – Johnny se voltio, dando la cara de nuevo – No he sufrido ningún… ningún "ataque" en año y medio, no necesito estar más tiempo aquí. Necesito regresar.

– Lo que viste aquella vez... – hablo Raiden, dejando un pequeño espacio de silencio para continuar – ...es una imagen que espero nadie de nosotros vuelva a presenciar. Tus habilidades se ven altamente afectadas por tú estado de animo Cage, es por eso que una persona tan…

– ¿Engreída? – le interrumpió Johnny, sarcásticamente.

– Iba a decir alegre y de espíritu libre – respondió Raiden – Pero eso también funciona.

– ¡Oh! – exclamo Johnny – Un Raiden bromista, eso no se ve todos los días.

– Cage concentrate – le corto Raiden – Tus sentimientos dictan gran parte de tu poder, cuando tu cuerpo comenzó a procesar lo que había visto fue demasiado abrumador para si mismo que no pudo controlarse. Nadie podía. Ni siquiera yo, el Orderrealm era la forma mas eficiente de enseñarte auto control.

– ¿Qué hay de los monjes de la academia Wu-shi? – pregunto Johnny, acusando a Raiden – Ellos enseñaron a Liu Kang, a Kung Lao ¿por que a mi no?

– La academia Wu-shi… – Raiden se volvió a detener, escuchar sus nombres era demasiado incluso para un Dios, el perderlos y sus almas ser capturadas por Quan Chi descansaba en sus hombros – Los monjes entrenan siempre, es su modo de vida… no había tiempo, no podíamos esperar.

– ¿Qué soy para ti Raiden? – pregunto Johnny, enfadado, sin una pisca de humor en sus preguntas – ¿Soy su remplazo? ¿Soy solo otro guerrero más?

Eres familia Johnny – respondió Raiden, sorprendiendo al actor – Liu... Liu Kang y Kung Lao eran más que solo mis campeones, guerreros o pupilos. Eran mi familia. Yo los vi crecer, estuve observándolos por mucho tiempo. El pensar que personas tan jóvenes tendrían que enfrentarse a los peligros de Outworld y Shao Kahn… me hacia dudar en mis labores como protector – Raiden se acerco a Johnny para hablarle honestamente, colocando una mano sobre su hombro – Pero por eso buscaba entrenarlos, darles la mayor ventaja para que salieran adelante. Sonya y tú no fueron diferentes. Ustedes no nacieron guerreros, no fueron elegidos por los dioses ni mucho menos el destino. Ustedes forjaron su propio camino, se volvieron guerreros. Tal vez no estuve contigo antes del Torneo, pero no dejare que nada te pase.

– … – Johnny guardó silencio y dio un fuerte suspiro – ¿Desde cuando eres así de sentimental? – pregunto irónicamente, entre una voz cortada y una risa nerviosa.

– Cage… ¿confiás en mí?– preguntó Raiden – ¿o tú también has perdido la fé en mí?

– Le preguntas a la persona equivocada… nunca fui muy religioso – contestó Johnny, cortando de nuevo el contacto visual, avergonzado – Nunca tuve mucha fe en nadie, ni en mi propia familia.

– Eso no es cierto – le aseguro Raiden – Tú nana Carlton.

– ¿La abuela Carlton? – pregunto Johnny, rascándose la nuca – Sí… supongo que me olvide de ella en todo este lío… espera… ¿ella esta?

– Esta viva

– Raiden… – hablo Johnny, intentando expresarse correctamente pero con gran dificultad, cambiando de un tono serio a otro mas relajado constantemente – Muchas veces me has sacado de líos, pero no puedo dejar de pensar que fue por ti que termine aquí. Que fue debido a ti que termine en el torneo y ahora aquí.

– Cage – respondió Raiden.

– Nah nah nah. No he terminado – le detuvo Johnny relajadamente – ¿Sabes por que acepte la invitación de Shang Tsung?

– Buscabas probarte a ti mismo.

– ¡Exacto! – respondió Johnny,apuntando con ambos índices a Raiden – Soy una estrella por un carajo, una celebridad, mis películas me han hecho un éxito en Earthrealm y soy conocido por realizar mis propias acrobacias. Lo tenía todo… al menos eso creía ¿tú sabes quienes son mis padres Raiden?

– Ambos eran militares – le contestó Raiden – Pero nunca tuve la oportunidad de conocerlos.

– Los dioses no son omniscientes como dicen… – se dijo así mismo Johnny, condescendiente – Si, mi padre murió en Afganistán. Mi madre murió de cáncer. De ellos recibí mi entrenamiento.

– Eso fue hace tiempo Cage. Tu futuro y tu vida no están atada a los deseos de tus padres.

– No no no, es ahí donde estás equivocado Raiden – Johnny soltó una pequeña carcajada – Ganar el torneo era mi forma de demostrarle a mis padres, a mis fans y a todo el mundo que no era una farsa. Jonathan Cage, hijo de patriotas, despilfarrando el futuro que les dio su familia en alcohol y mujeres. Odiaba a mis padres – Johnny tomó un respiro y continuo – Al principio solo acepte por mi propia gloria, pero luego los conocí a ustedes y… vi mi oportunidad. Mi oportunidad de hacer sentir orgullosos a mis padres. Me dije a mi mismo: "con Liu Kang y un dios en nuestro lado no podemos perder"…. Ha ha ha.

– … – Raiden guardo silencio, esperando a que Johnny terminara de hablar.

– Después…. – Johnny se acariciaba la barbilla mientras sujetaba fuertemente su mandíbula, una fuerte emoción lo estaba abrumando y no lo dejaba hablar – Después todos estaban muertos, pero yo seguía vivo. Liu Kang, Jax, Smoke… todos muertos. No solo fui incapaz de hacer algo, estoy aquí sufriendo mi propia decepción.

– Una segunda oportunidad se nos fue otorgada Cage – respondió Raiden, sereno como siempre, pero dejando notar un rostro lleno de culpa y decepción, misma cara que Johnny tenía – No solo para mí, si no para ti también. Sus almas están atrapadas en el Netherrealm, pero no están perdidas.

– No soy el héroe que crees que soy Raiden – respondió Johnny, retirándose de la conversación – Solo soy "Johnny Cage".

– Eso significa más de lo que crees – le detuvo Raiden con su voz – En seis meses regresaré ¿puedes confiar en mí?

– Lo que sea…

– Cage, a mi tampoco me gusta como esta relación entre Earthrealm y Orderrealm está desarrollándose – confesó Raiden – Pero no puedo dejarte aquí sin ayuda. Orderrealm es más peligroso de lo que creí, pero su ayuda era necesaria para salvarte y entrenarte.

– Dime algo que no sepa – respondió Johnny, apunto de retirarse por completo de la conversación.

– Quan Chi sigue vivo, con nuestros amigos bajo su necromancia. Te necesito para luchar contra el Netherrealm.

– Tú eres un Dios Raiden – dijo Johnny mientras caminaba de espaldas – Averiguaras que hacer. Por ahora veo que mi libertad quedó restringida por seis meses más gracias a ti.

– Raiden permaneció quieto mientras veía a Johnny Cage irse hacia el Consejo de Seido, Sila y el resto de sus guardias se acercaron al Dios del trueno al ver al earthrealmer retirarse. Los guardias de Seido rodearon al Dios mientras Sila se colocaba de frente al Dios.

– No te preocupes – le dijo Sila – En seis meses regresará al Earthrealm, y mucho más dispuesto a obedecer.

– El trato fue solo entrenarlo por dos años – volvió a enfatizar Raiden – Earthrealm no necesita de la indoctrinación del Orderrealm.

– Recuerda que eres el protector de Earthrealm – respondió Sila, tosiendo y limpiándose el rostro con un pañuelo – No tienes poder alguno aquí. Confió en que lo recordarás, al igual que tu parte del trato.

– Una vez Johnny Cage regrese al Earthrealm, le informare a la Agente Blade que entre en contacto con ustedes para forjar la alianza que prometí. No antes.

– Por supuesto – le aseguro Sila, mirándolo a los ojos – Nosotros siempre honramos nuestra palabra, sobretodo cuando esta firmada en un contrato.

Johnny Cage no sabia si estaba enfadado o decepcionado, odiaba estar en el Orderrealm. Por muy peligroso que fuera Outworld, el sentimiento de que siempre te están observando se sentía mucho mas fuerte en Seido que en Lei Chen. Mientras que la gente de Outworld podía ser orgullosa, temerosa o violenta, la gente en Seido solo cargaba consigo mismo una sonrisa falsa y un sentido de seguridad que podía quebrarse en cualquier momento. Johnny Cage tenia miedo en Seido, miedo de su gente, miedo de su Guardia, miedo de su General. La belleza y tranquilidad que Johnny Cage vio cuando la vio por primera vez no tardo en romperse después de unos meses de entrenamiento. Johnny sabia que era la vida militar, el ya la había vivido, pero mientras que en la tierra era cierto que te impulsaban al máximo que tú cuerpo te permitía, Orderrealm era completamente distinto, extremista y agotador. Este lugar lo deprimía, pero al mismo tiempo lo hacia sentir tranquilo y el odiaba ese sentimiento, como si algo se estuviera metiendo en su mente. Johnny no sabia si podía soportar otros seis meses.

Johnny caminaba directo a los aposentos de Hotaru dentro del Consejo de Seido, los colores dorado, blanco mármol, y azul o naranja se repetía por cualquier pasillo que caminaba, confundiendolo, pero de algún modo, el sabia el camino que tenia que tomar para llegar con el General. Los colores cambiaban, y su mente simplemente las seguía, de vez en cuando rompiéndose de este trance en que sus pensamientos lo llevaban. Mientras caminaba con su armadura seidiana puesta y cargando su casco en sus brazos varios guardias le reiteraban que un guerrero o guardia de Seido debía usar su casco a todo tiempo. Johnny simplemente ignoraba sus comentarios, usando cualquier excusa que se le viniera a la mente para que lo dejaran tranquilo. Algunas veces hasta lo detenían, pero Johnny lograba escabullirse diciéndoles que el General Hotaru lo estaba esperando. Johnny no podía dejar de pensar que si no fuera por que es de Earthrealm que le permiten salirse con la suya. O tal vez por que Hotaru le dijo a sus soldados que fueran mas laxos con él a petición de Raiden. Sea por lo que sea, cada día siente mas la mirada y presión de todos los habitantes de Orderrealm en sus hombros, sea en Lei Chen o en Seido y este sentimiento no se detendría, solo iría en crecimiento.

– Hotaru – se anunció Johnny al llegar – Heme aquí.

Hotaru se encontraba en un cuarto oscuro y esférico detrás de un escritorio completamente blanco y tallado en mármol. A su costado se encontraban otras cuatro personas mas, ellos no portaban ningún equipo qué el reconociera. No portaban armadura, por lo que no eran guardias de Seido. Su atuendo era algo que Johnny solo podía describir como un traje espacial moderno y un traje hazmat. Sus caras estaban tapadas por un gran casco con un gran cristal oscuro que reflejaban todo a su alrededor, específicamente el reflejo de él mismo parado en la entrada y una luz proveniente del centro iluminaba un área circular.

– Señor Jonathan Cage – lo llamo una voz – Por favor, colóquese al centro.

– ¿Qué es esto? - pregunto Johnny, concertado.

– No es nada que no hayamos hecho antes – le aseguro Hotaru – Es un chequeo de rutina para tu control de la Energía Espiritual. Al haber regresado a Seido, el pueblo y gobierno solicitan estar seguros y analizar a cualquier persona externa a este reino.

– Hecho antes ¿eh? – respondió Johnny – No recuerdo nada parecido.

– No lo habías hecho antes voluntariamente – específico Hotaru – Estabas al borde de la muerte cuando Raiden te trajo. No tomará mucho tiempo, pero solo realizaremos el chequeo si es voluntariamente.

– ¿Entonces me puedo retirar? - pregunto Johnny irónicamente.

– No – respondió Hotaru, para el regocijo de Johnny - Si decides no tomarlo tendremos que usar métodos menos invasivos. Tomas de sangre y orina por ejemplo,pero tomarían mas tiempo. Estarás en cuarentena durante todo el proceso, claramente.

– Lo supuse… aquí realmente no existen segundas opciones – dijo en voz baja Johnny, suspirando por frustración y caminando al centro – Hagamos esto rápido, pero no toquen el cabello.

Los hombres vestidos en trajes similares a los hazmat avanzaron y rodearon a Johnny mientras Hotaru tomaba asiento. Dos de los cuatro permanecían fuera del círculo tomando notas en tabletas de cristal que formaban varios hologramas y el resto escaneaban el cuerpo de Johnny con varios instrumentos.

– Análisis de energía muestra que se está bajo rangos aceptables – confirmó uno de ellos.

– Control de respiración pulmonar y ritmo cardíaco normales – confirmó otro.

– Estructura ósea y músculos sin daños severos, trauma o desgarres.

– Actividad Cerebral muestra que el paciente se encuentra bajo un leve estrés, pero nada fuera de lo previsto.

– Excelente – respondió Hotaru – Pueden comenzar.

Del suelo se elevaron dos postes los cuales fueron configurados por las dos personas fuera del círculo mientras una de las personas dentro le pedía a Johnny que elevará sus brazos en posición de T. Johnny dudo por un segundo, pero el "doctor" no se inmutaba y Johnny decidió cooperar por el momento,elevando ambos brazos a la altura de sus hombros. Las dos personas dentro del círculo se salieron de este cuando Johnny elevo los brazos y dieron la orden "el sujeto está listo" fue lo último que escuchó Johnny mientras sentía que sus sentidos se apagaban. Un haz de electricidad y luz fue disparado de los pedestales directo a los brazos de Johnny, atrapándolos. Johnny no sintió más que un leve cosquilleo en su muñeca, pero al no poder mover los brazos comenzó a preocuparse y pronto otros dos pedestales se elevaron del suelo y atraparon sus piernas con el mismo haz de luz y electricidad. Los postes se desplazaron por el círculo siguiéndola circunferencia y Johnny quedó elevado del suelo, sujetado por los haces de luz como si estuviera atrapado en una camilla con los brazos y piernas extendidas. Johnny quería hablar, gritar y zafarse, pero sus sentidos estaban muy apagados mientras los doctores continúan repitiendo números y estatus. Johnny no podia distinguir las voces, pero una fue más clara que las otras, era la voz de Hotaru y esta decía: hay que mantenerlo consciente, afectar su subconsciente nada más no nos dará los resultados que buscamos. Johnny comenzó a sentir que sus ojos giraban al fondo de su cráneo mientras un zumbido se volvía cada vez más fuerte en su oído, sometiendo cualquier otro sonido a su alrededor. Su cuerpo comenzaba a sudar frío, mientras múltiples escalofríos recorrían su piel y cuerpo. Su lengua comenzaba a retraerse, como si se estuviera ahogando con ella mientras podía sentir múltiples sabores pero estos se iban borrando al igual que todos los perfumes que había captado con su nariz desaparecían hasta que solo quedaba… blanco.

– Está hecho – confirmó uno de los doctores

– Comiencen la simulación, Paraiso – ordeno Hotaru – "Es hora de que TODOS lo recuerden" – se repetia en su mente el General.