Discleimer: Sakura Card Captor y sus personajes son propiedad de CLAMP, pero la historia es completamente mía.
Tarde un poco lo sé :'v pero tenía que ordenar algunos cosas en la historia, este capítulo es raro, advertidos están, léanlo con paciencia y la menta abierta, si es posible háganlo en una computadora uwu. Sin más nos leemos más abajo.
"Sin importar cuanto duela, siempre mira hacia enfrente"
- CLAMP/Kurogane (TRC)
CAPITULO XXXI - "Perdido"
Pov Fujimoto
Había despellejado gente con sus manos desnudas, roto huesos con placer y asesinado a varios sin titubeo. Sin embargo, el recurrir a una manera "adecuada" para acabar con un niño le estaba causando muchos más problemas de los que esperaba. Por su peso, edad, condición fisiológica, el estúpido heredero de los Tsukishiro debía haber muerto con una simple intoxicación alimenticia, ahogándose como un pez fuera del agua ante la falta de aliento y pese a todo pronóstico, el muchacho lo había librado. Era consiente que su ineptitud había molestado a su jefe, más de lo que hubiera deseado, quería enmendar su error, porque en dicho tablero era preferible ser una pieza importante del juego de ajedrez que un simple peón. No quería ser él, el "sacrificado" por el bien de la partida. Estiró su cuello de manera enérgica, esperaba que el siguiente movimiento fuera más suave con él, estar encerrado aunque fuesen unas cuantas horas había resultado un dolor en el trasero innecesario, al menos el estúpido capitán del escuadrón policías había sido asesinado como un perro. Rio al imaginar la escena, hubiera sido más que grato haber sido él el que pusiera una bala entre los ojos de ese desgraciado. Sin embargo se conformaba con saber que el estúpido había pagado las consecuencias de encerrarle a él y a Kaho en una sucia celda.
— Por tu risa veo que te estas divirtiendo.
Volteó al escuchar la voz de su jefe. Con el cabello mojado y un elegante traje azul, lo vio entrar en la biblioteca donde ya le esperaba. Sin demora se sentó frente a él, en un gran escritorio de pino. — Discúlpeme jefe, pero estaba recordando el incidente del periódico de esta mañana. Las fotografías son sumamente buenas.
El nombrado no se inmuto ante sus palabras — Ya veo. El capitán D. Flourite tenía reputación de ser un hombre sumamente duro, aunque al final resultó ser una completa decepción. La prensa suele exagerar en este tipo de noticias.
Sonrió con intriga — ¿Tan malo era? Me habría encantado verle retorcer en el suelo suplicando por su vida.
El pelinegro hizo una seña de poca importancia con su mano. — No golpeaba mal y su estilo de pelea era digno de un capitán, pero por dentro era una estúpido sentimental. Sus acciones han sido tan predecibles. Pero basta de rememorarlo, no estás aquí para hablar de ese idiota.
Asintió, sabiendo que era el momento de callar — Lo lamento, me emociono cuando le veo sacar los colmillos de una manera tan espectacular, es raro verlo actuar por su cuenta y aun así, aunque el capitán este muerto, si no es muy insolente de mi parte señalarlo, el niño Tsukishiro sigue vivo.
Fei Wang terminó por levantarse de su cómoda silla, mirando hacia la ventana que daba a la calle principal — Creí que a estas alturas ya habrías intuido que de haberlo querido le abría asesinado en ese momento. El tiempo no fue el limitante, si no otra cosa más sutil.
Levantó una ceja intrigado. — ¿Qué cosa? Podría haberlo terminado todo de una sola vez. Aplastar a una inmunda rata y hacer que nuestros planes se consumaran. ¿Por qué perdonarle la vida o alargar lo inevitable?
— No... Me temo que no es tan fácil Fujimoto, en aquel momento cuando vi a ese imbécil morir, recordé algo muy simple. Hay muchas maneras de matar. Dentro de mí creí que lo mejor sería darle una muerte rápida a aquel indeseable mocoso, ser yo mismo su salvador, el ángel que le ayudara a llegar al paraíso, pero admito que me he equivocado en aquel cálculo. La piedad es algo que se debe ganar.
La sonrisa regreso a sus labios anticipando los pensamientos de su jefe — Entonces... ¿Qué haremos con él? Si puedo tomarme esa libertad, entonces esta vez me asegurare de que sufra.
Fei Wang regreso su mirada a su persona y por momento sintió temor, al percibir como aquellos ojos le observaban cual pedazo de carne — Calma Fujimoto. Recuerdo la redacción de una vieja noticia de periódico. "Nunca le dieron la oportunidad de una muerte rápida, con 40 disparos muy bien planificados en todo su cuerpo, se aseguraron de no tocar ningún punto vital, se desangro lentamente en un nido de dolor. Fue una larga agonía antes de que su vida se extinguiera, una coincidencia lamentable, ha producido una muerte desgarradora" Un texto por más que explicito, magnifico en toda su extensión y resolución. ¿Por qué no le damos también al pequeño, un trato de elite?
Se rio, sintiendo la adrenalina recorrer sus venas. — Señor Fei Wang, estaré honrado de cazarlo para usted, no habrá delicadeza, le demostrare cuan puedo serle útil.
Su jefe de nueva cuenta le dio la espalada mientras se carcajeaba ante sus palabras — Fallaste una vez, ahora... no me decepciones de nuevo o tú ocuparas su lugar. Tengo pensado una obra perfecta para complementar la ocasión, será una sátira perfecta.
Asintió en silencio, sabiendo exactamente qué hacer.
Nov 01 XXXX
Corazón de dragón
New York |Redacción - Es inevitable no emocionarse al verlos trabajar, al amanecer cuando la bruma se aclara Thomsett retoma la observación de los buitres que se regodean en la putrefacción, esboza en un grueso cuaderno cuidados bosquejos de cabezas y patas hasta que las aves se dan por satisfechas.
Pov Shaoran
En cuanto distinguió que Sakura se había alejado apenas unos metros, reacciono de manera brusca corriendo hacia ella, la tomó del brazo deteniéndola de manera rápida y firme. Ante sus acciones unos hombres corpulentos salieron de aquel auto negro a pocos metros de ellos y le apuntaron con sus armas, cosa que poco le importo.
Levantó su voz con energía intentando transmitir sus emociones — ¡Espera! No puedo pasar por esto otra vez, ya no podemos vivirlo de nuevo, ¿por qué causarnos más sufrimiento innecesario? ¿No ha sido suficiente ya? Saito no lo merece, piensa con prudencia y no seas egoísta Sakura.
La castaña se mantuvo petrificada, mientras aquellos hombres no dejaban de acecharlo con sus pistolas. — ¡Deje a la señora Tsukishiro o dispararemos! ¡Aléjese de ella!
Gruñó ante sus amenazas, esos imbéciles no tenían derecho de siquiera hablarle a su compañera. — ¡Callaos desgraciados o les romperé el cuello! Esto no les incumbe.
La chica bajó la mirada ante sus reclamos, haciendo que se preocupara el no recriminarle sus palabras. De un momento a otro se zafo de su agarre y se dirigió a aquellos hombres de traje. — ¡Esperen chicos, no le hagan daño! Shaoran ¡no seas tonto!, entiende que es la única manera, no pienses que no me duele, que no odio el tener que pasar por la misma estupidez de nuevo, pero no se me ocurre otra manera de ponerlos a salvo, si les pasa algo, jamás me lo perdonare. ¡Los quiero demasiado!
Suavizó su ceño ante las palabras de la chica a la par que relajaba sus músculos. Era consciente del dolor que ambos cargaban, con aquella premisa que atormentaba constantemente su mente — Entonces no tomes decisiones precipitadas sin consultármelo si quiera, por ese cariño que nos dices tener, más que nunca deberíamos pensar las cosas con cuidado. Comprendo lo difícil que es todo esto, no tengo el poder o el dinero necesario para darte un gran equipo de seguridad, pero sabes que estoy dispuesto a lo que sea por protegerlos, por eso mismo si es necesario que le suplique a Tsukishiro para que me ayude, entonces lo hare.
— Shaoran... Yue no suele ser tan comprensible, él no...
No dejo continuar a su compañera, interrumpiéndola con sus graves palabras se dirigió a los guardaespaldas que apenas habían dejado de apuntarle — Llévenos con el idiota de Tsukishiro, necesito hablar con él.
10 Nov XXXX
Mariposas caídas.
New York | Redacción - Un día triste para los investigadores internacionales de conservación de la vida silvestre, el equipo Thomsett ha sido oficialmente declarado como extinto. Una información de la cancillería del Congo asegura su secuestro y asesinato por cazadores furtivos. La búsqueda ha terminado.
Pov Sakura
No podía creer que Shaoran quisiera enfrentarse de esa manera tan precipitada a Yue, sin embargo, era algo que tarde o temprano tendría que pasar, en ese escenario de posibilidades le apoyaría, no había nada que perder y había mucho por ganar. Todo era mejor que simplemente dar la espalda nuevamente a aquel sentimiento. — Tienes razón, lamento haber pensado tan egoístamente y sin consultártelo. Últimamente me siento más confundida de lo normal. Podemos hacerlo, quizá en el fondo, si el viejo Yue sigue ahí, sabrá lo que es mejor para todos y comprenderá.
El chico afirmó con lentitud — No me agrada hacerlo, pero debo admitir que no podemos pelear contra esto nosotros solos. Es lo mejor para todos. Wei no debe tardar en volver, solo espera un poco, debo escribirle una nota para cuando regrese. Es mejor llevaremos a Saito con nosotros, comprenderás que no es buena idea dejarlo solo en el departamento.
Asintió no sabiendo exactamente que planeaba el chico ¿Qué estaba pensando el chico? — ¿Qué es lo que vamos a hacer Shaoran?
El muchacho le sonrió mientras se ajustaba su chaqueta — Confía en mí, tengo un plan infalible. Iremos con el tonto de tu exmarido, hay algo a lo que un hombre de su clase no podrá decir que no. Más de uno puede jugar su mismo juego sucio.
Observó a sus "acompañantes" de seguridad, para hacerles una sincera petición ante las palabras de Shaoran — Por favor, él vendrá con nosotros. Es muy importante que hablemos con Yue.
Los guardaespaldas se miraron entre ellos largo rato pareciendo no saber qué hacer, sin embargo para su sorpresa no pusieron mayor objeción en su petición, quizá aún le consideraban la "señora Tsukishiro" y en consecuencia, para ellos no sería correcto negarse a sus palabras. Esperaron tan solo unos pocos minutos para que Shaoran le escribiera una nota al viejo Wei. Con cierto pesar despertaron a Saito, lo animaron diciéndole que sería un pequeño viaje. El niño no tardo en saltar de alegría al entrar en ese reducido auto que ahora los transportaba en un ambiente cortante que pasaba desapercibido para el niño, pero que se intensificaba en su persona cada vez que los guaruras le miraban por el retrovisor del espejo cuando Saito le llamaba mamá.
Saito le jaló suavemente del brazo llamando su atención — Mami, ¿A dónde vamos exactamente? ¿Vamos a la playa?
Ignorando su alrededor tomó al pequeño entre sus brazos, abrazándolo delicadamente — No, la playa está un poco más lejos de aquí. Shaoran y yo tenemos algunos asuntos que discutir en otro lugar, pero te prometo que en algún momento iremos a la playa.
— Bueno... ¡pero primero quiero conocer a Kei! Quiero ver a mi hermano y que juguemos con mis animales de plástico.
Sonrió con ternura al escuchar sus palabras, anhelaba con toda su alma que ambos niños al conocerse pudieran llevarse bien. Ellos era su más grande tesoro.
30 Feb XXXX
Las multinacionales implicadas.
Tokio |Redacción - Resulta difícil discernirlo en medio de tanta sangre derramada, pero el patrón resulta clave para entender qué es lo que está pasando. Cuando pueblos y conservacionistas se oponen al avance de la explotación del lugar en donde viven, los proyectos trasnacionales se imponen a bala y cuchillo. Hay crimen detrás de esta etapa de expansión capitalista.
Pov Shaoran
En esos momentos de incertidumbre, ver a Sakura junto con Saito tranquilizaba su alma confundida. Todo el trayecto en el auto había resultado bastante tenso, cada segundo en esa lata de metal incomodaba su psique constantemente. Lo que pasaba por su mente, era la solución más viable a aquellos problemas, era lo correcto. "Se parsimonioso Shaoran" se repetía una y otra vez, es lo que tu padre haría, es lo que tú debes hacer.
La discusión que tendría con Tsukishiro probablemente no sería nada fácil, en su posición era sencillo ser sacado de la ecuación de aquel arrogante empresario, sin embargo no se retiraría tan pasivamente del terreno de juego, mostraría sus cartas a jugar, un movimiento podría definir quién podía ganar o perder aquella partida.
Llegaron sin demora a la casona de Tsukishiro, ese lugar le ponía los pelos de punta. Le erizaba cada fibra de su piel entrar en el territorio de su "enemigo", odiaba la mezquindad con la que en el pasado la gente de opulencia solía tratarlo a él o a sus padres. De reojo se intrigaba observando sus alrededores, mientras avanzaban entre pasillos distinguía el claro brillo en los ojos de Saito y sus obvias reacciones de asombro, la sorpresa total en un pequeño niño que había carecido de un hogar, viendo a su alrededor lo que podría considerarse un castillo de un cuento de hadas, muy diferente a la calle o a la manera de vivir que él solía llevar. Aunque... ahora que lo pensaba con cuidado, Sakura también se había criado en ese ambiente protector tan distinto a su propio perfil. Exhaló el aire contenido cuando un hombre de edad madura les recibió.
El hombre poseía un cabello negro de corte raso y una voz bastante grave. — Señora Tsukishiro, el señor estaba preocupado por su tardanza a pedido explícitamente que fuera a verle en cuanto llegara. Por cierto, disculpe mi imprudencia pero... ¿Quiénes son nuestros invitados?
¿Señora Tsukishiro? ¿Que esos lame botas no podían llamar por su nombre a Sakura? Su compañera no tardo en contestar — Son personas muy importantes para mí, ¿Yue está en su despacho?
Aquel sujeto asintió con tranquilidad — Ha pedido que le lleve un poco de té, ¿gusta que prepare algo para ellos también?
— Gracias, pero creo que...
Un carraspeo de voz hizo que todos desviaran su atención al recién llegado. — Sorrento, prepara una habitación extra, ellos serán nuestros huéspedes esta noche. Hay cosas que debemos tratar con urgencia, pero ya es muy tarde, nuestros invitados debes estar exhaustos.
Se mordió la lengua al verle. Era el momento y Tsukishiro también lo sabía, lo podía ver en su mirada. Dos depredadores se analizaban mutuamente, buscando la debilidad del otro antes de inminentemente lanzarse al cuello de su contrincante — Tsukishiro nos vemos de nuevo.
El nombrado frunció el ceño al verle directamente — Li, no diré que es un placer verte. No estoy de humor siquiera para hablar contigo, créeme que si Sakura no te tuviera estima, ya estarías en la calle. Pero antes de que me ladres, acompaña a Sorrento, el té mostrara donde puedes dormir junto con ese niño.
Dejó de observar a su alrededor y se concentró en el muchacho de largo cabello que no dejaba de mirarle profundamente. Se mantuvo al margen, evitando la venidera confrontación, "pronto", pronto podría saldar cuentas, esta solo sería una tregua momentánea. No quería alterar a Saito o a Sakura, quien se veía bastante cansada. Más de una ocasión la sorprendo intentando sostenerse de alguna pared. Era algo que cada vez parecía más grave. Se despedido de ella con un breve intercambio de miradas. La castaña besó la frente de su hijo y lo abrazó deseándole buenas noches, mientras él tomaba a al pequeño por la mano. — ¿Papá a dónde vamos? ¿Por qué dejamos a Mamá?
Apretó con suavidad la manita de su hijo — Ya es tarde y es hora de que todos nos vayamos a dormir. Nos darán un lugar donde descansar.
El infante bostezó fuertemente — ¿No puedo dormir con ella?
Negó con la cabeza — Hoy no, vamos a dormir y mañana hablaremos de eso.
Siguió al mayordomo hasta entrar a una habitación amplia con una gran cama. — Esta habitación es para invitados, si necesitan cualquier cosa puede llamarme. El desayuno lo tomaremos a las siete en punto. Buenas noches.
No fue difícil que Saito volviera a dormir, había sido un día bástate agotador. Se sentó en la cama jugando con los cabellos de su hijo, como alguna vez su padre lo hizo con él. Ahora entendía claramente cuando sus padres le afirmaban que había cosas mucho más preciadas que la propia vida.
21 Jun XXXX
Brutal asesinato
Tokio |Redacción – Es trágica cualquier muerte a dicho el comisionado, sin embargo ante los recientes escándalos, es inevitable no especular dice el comentarista Roger, "cuando alguien se implica en la mafia es difícil no mancharse las manos" es un triste pero gran día para Tokio. Se espera que las empresas Kinomoto y Tsukishiro, puedan ocupar un lugar importante ante la crisis próxima de las finanzas niponas y la venidera incertidumbre en la bolsa.
Pov Sakura
No entendía exactamente el porqué de las acciones de Yue y pese a que creía que en cualquier instante iban a pelear, se mantuvo pasivo ante la situación. En cuanto uno de los mayordomos se llevó a Shaoran y Saito, se preparó para enfrentarlo. — ¿Qué estás haciendo Yue?
El muchacho se mantuvo en silencio varios segundos — Kurogane dijo que tu amigo estercolero puede ser de ayuda. Si es esto lo que debo de hacer para protegerlos, entonces lo hare.
Atónita se perdió en los ojos de su excompañero, hasta que el dolor en su estómago la hizo romper el contacto — ¿Crees que sea seguro estar aquí?
— No lo sé, pero me encargare de que así sea. En el análisis de Kurogane y de mis hombres, concordamos en que ya no podíamos quedarnos más tiempo con mis padres, los dos ataques que sufrió Kei fueron en esa casa, probablemente tengan bien estudiado ese lugar.
Llevó una mano a su vientre ante el malestar — Si Kaho estaba tras la fortuna de tu familia, si quiere destruirnos porque nos pusimos en medio de ello, ¿entonces por qué no ir directo a las autoridades? ¿Por qué la liberaron cuando la tenía ya presa? Es más que claro que ella y su padre nos quieren muertos. ¡No es suficiente prueba todo lo que hemos vivido!
— Quizá para nosotros sí, pero Kurogane insiste que ante una corte las especulaciones valen menos que nada, necesitamos pruebas férreas y no contamos con ninguna más allá de la manipulación del video del asesinato de Yukito y el testimonio del técnico que lo alteró. Sin la ayuda del capitán Fay, es imposible poder tenerlos tras las rejas si no tenemos un "por qué" solido que lo justifique. Incluso debemos ser más cuidadosos ahora que saben que vamos directamente por sus cuellos.
— No es justo, esto no es justo. ¡Quiero que todo esto acabe Yue! Quiero poder vivir tranquila con mis bebes, con Saito y con Kei, quiero poder respirar tranquila sin saber que hay alguien está manipulando mi vida para hacerme infeliz, por culpa de una estúpida fortuna. Ojala aquel día me hubieran asesinado a mí y no a Yukito, ¡ya no lo soporto más!
19 Sep XXXX
El último bastión
Tokio |Redacción – Implicada en los escándalos mundiales ha recibido su merecido, la justicia divina llega a todos, después de todo no se podría esperar más de tan horrible expediente. "La maldad debe ser extinguida" exclama la multitud llena de júbilo, hoy vuelve a levantarse el debate, más de uno tendrá fiesta esta noche. Sin reclamo, el departamento de Tokio cerrara el expediente.
Pov Yue
El dolor lo embargaba al escuchar esas palabras, abrazó a la chica sin contemplaciones — No por favor, no digas eso Sakura, ¡todo es mi culpa!, si yo no hubiera dudado de ti, si no me hubiera convertido en un bastardo segado por mi estúpido orgullo, si yo los hubiera protegido mejor, nada de esto hubiera pasado. Soy quien merece todo el dolor.
La chica se removió entre sus brazos notando como su llanto apenas y lograba ser contenido — Yue, no sé qué es lo que va pasar, pero quiero ser sincera contigo, Shaoran no es mi amigo, yo lo a...
Apretó con más fuerza a Sakura, interrumpiendo sus palabras con urgencia — ¡Calla! No lo digas, no menciones a ese sujeto, no pronuncies su nombre, no a él.
— Lo siento... pero no puedo evitar lo que siento, gracias por haberme amado Yue, gracias por cuidar de Kei, por brindarme buenos años, pero hoy nos liberó a ambos de esta horrible atadura que por tanto tiempo nos ha asfixiado. Eres el padre de mi hijo y siempre estaré agradecida por haberme dado tan bello regalo, pero ya no eres la persona más importante para mí, no puedo amarte después de todo lo que ha pasado.
Sintió su alma ser arrancada parcialmente de su cuerpo, de otra manera no entendía cómo es que se extendía un frío tan infernal en todo su organismo. De a poco soltó a la chica de entre sus brazos. Bajó la mirada intentando encontrar palabra alguna, él sabía que había perdido hace mucho, sin embargo las palabras crudas terminaban de crucificar las migajas de esperanzas que aun poseía — Lo sé... ni siquiera merezco que me lo hayas dicho. Creo que lo mejor es que vayamos a dormir, Kurogane vendrá mañana, quiere saber tu opinión acerca de visitar a los Kinomoto.
— Yue yo...
Negó con la cabeza — No digas más, entiendo y está bien. Ahora debo preocuparme por que todos estemos a salvo, lo demás puede esperar. Por cierto Kei pregunto por ti toda la tarde, lo mejor será que mañana platiques con él acerca del otro niño, puede que necesite que le expliques algunas cosas.
No pudo continuar estar ahí, le dio la espalda a la chica y se dirigió a su propia habitación. El aire le faltaba cada vez más, había perdido... la había perdido.
La naturaleza no tiene un corazón humano.
- Lao Tse
Pov Kurogane
Tokio contaba con una gran cantidad de restaurantes, algunos elegantes y otros más sofisticados, un puñado más tenía con una reputación debatible, sin embargo en el caos de la ciudad, los callejones de comida callejera eran el mejor lugar para llenar el estómago con pocas monedas, o en su caso poder refrescarse entre los recuerdo que memoraban los aromas y sensaciones. No fue a la estación de policías, no fue a su cómoda oficina del distrito alto de la ciudad, se dirigió a su vieja guarida, donde los yakuzas solían estar cerca, aquel lugar que fungía como su cubil por excelencia, detrás de un pequeño puesto de takoyaki, en un edificio contiguo se escondía la vieja morada de un perro rabioso de colmillos peligrosos.
En dicho sitio repaso más de una vez las antiguas carpetas llenas de polvo, fotografías de objetivos y trofeos, artículos de periódico, enciclopedias, libros de diversas ciencias y filosofía. Sus pesadillas lo rodeaban, invitándolo a reabrir las viejas heridas y recurrir a sus métodos sanguinarios, liberar la caja de pandora, aunque... ¿En ese punto importaba? Lo que quería proteger ahora ya no existía más, ¿Qué caso tenía? Ya una vez había perdido todo lo que amaba, el bajo mundo le había permitido sobrevivir al dolor, sanando las llagas con carbón caliente, intentando aminorar su sufrimiento, recurriría de nuevo a su consuelo.
Las laceraciones de las balas inevitablemente le molestaban, a pesar del efecto de la morfina sentía el malestar palpitar en sus extremidades. Se levantó de su silla, tomó su revólver, se puso una gabardina y recordó la clave para acceder a la gran cantidad de efectivo que contaba por disposición de Tsukishiro. Caminó algunas calles, entre familias y amigos que convivían en el glamur del bazar nocturno. Se detuvo en una carnicería de grandes cristales, se podía observar desde afuera los pedazos de carne escurriendo gotas de sangre desde la vitrina del congelador. Evidentemente un negocio honrado, cerrado para la mayoría de sus clientes, fue suficiente con tocar la puerta y pronunciar algunas palabras para que se abriera ante su presencia.
Un hombre de elegante traje con perfil grotesco le recibió con una sonrisa. — Pero miren nada más si es el perro que buscaba la conmutación de sus encargos.
Fijó su mirada en su interlocutor — Kenpachi, no he venido a hablar del pasado. Estoy buscando a alguien, tenemos pendientes a solucionar.
— Te fuiste como un perro con el rabo entre las patas, ahora regresas queriendo dar órdenes, ¿no crees que es muy hipócrita? ¿Crees que accederé a ayudarte? Pequeño estúpido.
Resistió el dolor de sus heridas mientras tomaba del cuello al hombre frente a él — Te repito que no he venido a buscar "amigos", quiero la cabeza de un parasito.
Sin problemas Kenpachi lo alejo de un golpe seco que le hizo retroceder bruscamente a la pared contigua con un fuerte estremecimiento, las puntadas de las suturas empezaron a quemarle. Se mordió la lengua aguantando la horrible sensación. — Relaja esa insolencia pedazo de idiota, o me encargare de dejarte tan vermiforme, que las lombrices te envidiaran. Estas de suerte que yo este de buenas, me intriga un poco el porqué de tu regreso al humilde hogar del cual nunca debiste haber salido. Sabes cómo funciona esto. Dime, ¿qué es lo que quieres y de cuánto hablamos?
Llevó su mano a la herida de su brazo, presionándola intento aminorar el creciente dolor — Fei Wang Reed
Kenpachi, se mantuvo en silencio y seriedad por varios segundos — ¿El pavo real blanco? Tienes una presa demasiado ambiciosa, nadie del bajo mundo hablara.
Se recompuso, levantándose lentamente intento parecer lo menos vulnerable posible — El dinero, puedo darles mucho dinero, tres millones de dólares solo por información que me ayude a destruirlo.
— Interesante, si hablamos de efectivo puede que puedas tentar a más de uno, pero seré sincero contigo, las cosas han cambiado mucho con los años, ahora el pavo real blanco controla a más de la mitad del bajo mundo, es más probable que los yakuzas te atrapen y te lleven de trofeo ante él, antes de que siquiera piensen en hablar contra su patrón.
Rugió de impotencia — ¡Deben tener un precio todos lo tienen! Si no hablan por las buenas entonces lo acecinare uno por uno hasta encontrar respuestas.
El hombre frente a él sonrió ante sus palabras — Me gusta cuando una damita como tú, habla como la golfa que es. Fei Wang Reed, alias "el pavo real blanco" se ganó el bajo mundo con trabajos para los yakuzas de todo el país, se ha expandido con la mafia Italiana, los carteles de droga Latinoamérica y los guardias Coreanos de Asia. Su dominio se ha difundido rápidamente, aunque mantiene bajo su control a la mayoría de los delincuentes, sus trabajos son meramente personales, los mantienen entre su propia familia, pocos hombres han tenido el placer de realizar encargos directamente para él. Es sanguinario, se escucha que el mejor castigo que podrás recibir de él ante algún fallo es la perdida de alguna extremidad. Sin piedad se ha deshecho de aquellos que se han puesto en su contra, su origen es desconocido, algunos dicen que su fortuna nació a partir de su inteligencia para hacer dinero a partir del quiebre de empresas, se ha adueñado de mucho mercado laboral en la industria, destruyendo compañías desde adentro. Nadie lo sabe con exactitud, pero al menos es lo que más suena por las calles. Si quieres ir por su cabeza, puedo asegurarte que te estará esperando.
Asintió intentando recuperar algo de sus fuerzas — Soy consciente que es un hombre peligroso, creo que lo he vivido en carne propia. Ahora dame el maldito número de cuenta, te depositare lo prometido o si lo prefieres en efectivo, dame unas cuantas horas y lo traeré hasta tu puta puerta.
— ¿Estas bromeando? Esto es un regalo de mi parte pequeño Kuro, no me debes nada. Solo lárgate a lamerte las heridas a otra parte, me das lastima.
Con desconfianza ante aquellas palabras, rápidamente tomó su revólver y lo apunto — ¿Por qué haces esto? ¿Cuál es la razón de esta ayuda? ¡Dime la verdad o te volare los sesos! ¿También trabajas para él?
— No me señales con esa cosa, es estúpida tu amenaza cuando apenas puedes ponerte en pie. Pareciera que olvidas quien soy. ¿Crees que no me he dado cuenta de tu deplorable condición? Tus heridas son graves, ¿Quién temería de un perro cojo? Por aquí suena que te han quietado a tu perra, ¿dime es por ella que estas causando tanto escándalo? O el honorable capitán de policía, Fay D. Flourite, todos decían que se veía tan hombre, cuando más resulto ser una puta.
No bajó su arma, la mantuvo entre sus manos sintiendo la ira escapar por cada uno de su poros, quería liberar tan solo una bala y callar a ese desgraciado — ¡Cierra la boca imbécil o te meteré una bala entre los dientes! ¡¿Qué jodidos estas planeando Kenpachi?!
El nombrado rio con soltura — Hago esto porque tienes en el rostro esa expresión bestial, la sed de matar es algo que disfruto de manera meramente natural, se de lo que eres capaz y apuesto todas mis monedas al espectáculo que armaras, independiente de si logras o no atrapar al "pavo real blanco", las cosas en el bajo mundo se moverán de una manera interesante si tu estas inmiscuido, después de todo te entrene muy bien, los traumas que te he causado deben seguir ahí. Además es bueno que por esto me debas un favor.
Básico, un pensamiento tan básico pero completamente creíble de parte de Kenpachi, desestabilizar a Fei Wang le convenía a todos los sucios negocios de ese viejo yakuza, ahora comprendía que tanto tenía mermado el poder para darle aquella información, ese hombre también estaba desesperado. Kenpachi sacó una pluma y pedazo de papel de su chaqueta, escribiendo algunas letras le entrego dicho documento. Terminó por bajar su arma de manera parsimoniosa.
— En esa dirección electrónica, en 3 horas aparecerá el expediente que he recopilado de Fei Wang, tendrás 3 minutos para recuperarlo antes de que el enlace desaparezca. Ahora lárgate, tengo pendientes que hacer.
Miró a su interlocutor mientras sostenía aquel pedazo de hoja. Él no era un policía, nunca lo fue, no era un militar, tampoco era un detective, quizá sentía por eso no sentía tanta vergüenza como debería, hoy volvía a mostrar sus garras y colmillos, hoy regresaba a su verdadera naturaleza yakuza, de la que tanto renegó en su vida, pero la cual parecía llamarlo cada vez con más fuerza. Ayudar a Tsukishiro sería un extra, su meta era clara, nadie se opondría entre él y su objetivo, toda resistencia sería aplastada. Iba a vengar la muerte de su compañero. Esperaba no terminar de perderse en el intento, aunque realmente a estas alturas, era algo que ya no le importaba.
Capitulo 4
4.1.1. Luxaciones en el adulto
Luxación es la pérdida total de contacto entre las epífisis que forman la articulación, y subluxación es la pérdida parcial de contacto. En ambas hay que valorar la integridad del perfil óseo. Para ello los sistemas estabilizadores pasivos de la articulación (cápsula y ligamentos) deben estar rotos de manera parcial o total.
Miralles, R. (2003) Traumatismos del adulto: Osteoarticulares. Centre de Cooperació al Desenvolupament, URV Solidaria. Universitat Rovira i Virgili Tarragona, España.
Pov Shaoran
No pudo dormir, la luna y las estrellas le exigían mantenerse en vela, esperando lo inevitable escuchó varios golpees en su puerta antes de que la figura de Tsukishiro se asomara por ella. Había llegado el tiempo.
— Veo que no soy el único que no puede dormir Tsukishiro. ¿Tan predecible soy?
Vio al muchacho apretar los puños antes de hacerle una seña con la mano para que le siguiera — No creo que quieras despertar al mocoso, acompáñame hay algunas cosas que creo quieres hablar conmigo. ¿No es cierto?
La insólita actitud tan pasiva del muchacho le extraño, sin embargo no era ese el momento para dudar. Las manecillas del reloj avanzaban y no esperaban a nadie. Lo siguió hasta que entraron a lo que supuso sería el despacho del empresario y mientras este tomaba asiento, el prefiero mantenerse en pie ante la invitación de que le acompañara en otra silla.
Animales de laboratorio y la Norma Oficial Mexicana (NOM-062-ZOO-1999)
Aline S. de Aluja,*
En vista de estos conocimientos surge nuestra obligación ineludible de evitar al máximo el sufrimiento de los animales, pero no podemos ignorar las demandas legítimas de la investigación. Ya en 1959 Russel y Burch habían publicado su libro "The Principles of Human Experimental Technique"
Aline, A. (2002) Animales de laboratorio y la Norma Oficial Mexicana (NOM-062-ZOO-1999) Gaceta Medica de México. Vol 138; 03 pp. 296 Universidad Nacional Autónoma de México. México, D.F
Pov Yue
Se estaba matando por controlarse y no darle un puñetazo al maldito estercolero que tenía enfrente. Ese maldito ladrón. — ¿De qué quieres hablar Li? Si es por los últimos incidentes no creo que seas de mucha utilidad en este momento. Mi detective ha dicho que lo prudente es esperar antes de que hagamos un movimiento.
Shaoran bajó la mirada — Sakura me conto todo, absolutamente todo por lo que está pasando su familia, tu familia, se de los Tsukishiro, de los Kinomoto, de ese tal Yukito, de los incidentes de asesinato a los que se ha visto expuesto tu hijo y del desgraciado de Fei Wang.
Si bien sabía que era predecible que ella le hablara acerca de ello, le dolía ver que le tenía tanta confianza a ese estúpido cuidador de animales. Sal y vinagre sobre la llaga abierta. — ¿Qué hay con ello? ¿Qué quieres que haga? Es mi deber proteger a mi familia, ¿has venido a darme un sermón? ¿Un consejo de amigos? No necesito nada ti, no hay nada que puedas ofrecerme, que siquiera me interese un poco o dime ¿acaso hay algo que yo no tenga y que pueda brindarme un hombre de tu clase? Por qué de no ser así, sigo sin entender ¿por qué estás aquí? si bien Kurogane me dijo que podrías ser un gran "aliado", yo sigo dudando de tus capacidades, solo eres un estercolero de animales.
Miró al castaño apretar los puños y fruncir el ceño — No soy un gran empresario como tú, eso es cierto, soy un hombre que ha trabajado toda su vida para sobrevivir, me he enfrentado con mis manos desnudas a bestias que te harían tener pesadillas, cosa por lo cual estoy sumamente orgulloso, no me siento intimidado ante tu opulencia y arrogancia, que te quede claro, sin embargo... hay cosas que salen de mi control.
Aquel tono le empezaba a intrigar. Se llevó una mano a la barbilla interesado por las palabras de aquel molesto neoyorkino — ¿Sin embargo? Qué es lo que en verdad quieres decirme estercolero.
El castaño apretó sus puños, para después arrodillarse y suplicar con la frente en el suelo —Acepto tu antiguo argumento, no tengo el poder o el dinero para mantener protegidos a Sakura o a Saito, al menos ahora, no cuento con aquello que ellos necesitan, en este momento soy un hombre que baja la cabeza pidiendo tu ayuda.
Atónito, disfruto la escena frente a él, sin embargo aquello no estaba resultando tan dulce como imaginaba El dolor en el pecho se extendía al ser consiente del tipo de hombre que le había robado el corazón de Sakura — Levántate idiota, no tienes por qué pedirme algo que ya te he dicho que hare.
Shaoran respondió a sus palabras aun con la frente en pegada al piso — No solo de ella, también Saito, ellos necesitan un lugar tranquilo en el cual descansar, la seguridad de un hogar. No puedo ofrecérselos yo en este instante y en esta situación, donde sus vidas pueden peligrar, te ruego que permitas a mi hijo quedarse también, Saito ya no puede estar lejos de su madre, le partiría el corazón.
Estaba seguro que en su vida nunca había visto a un hombre pedir "humillantemente" manteniendo su dignidad intacta — ¿Lejos de su madre? ¿Quieres que deje que ese niño se quede aquí?
Por fin lo miró levantar la cabeza y asentir lentamente. — Por favor, no quiero que estén en riesgo. Joder, jamás me perdonaría que les hicieran daño por mi estupidez o terquedad. Si no velo por su seguridad, entonces no seré merecedor de siquiera verlos a la cara.
Tragó grueso al escuchar aquellas fuertes palabras. Este, este era el imbécil que lo había vencido. Entendía cada vez mejor la razón de su derrota. — Eres un idiota muy singular, quizá en otras circunstancias me habrías agradado. Muy bien, cuidare de él, incluso permitiré que estés cerca por un tiempo, sin embargo no hay nada gratis en este mundo, a cambio... al terminar esto, quiero que te largues y no vuelvas a aparecerte ante mi vista o la de mi familia. Si rompes los lazos que tienes con Sakura, si aceptas mí trato, ese niño Saito, prometo que lo adoptare. Nada le faltara.
Antes de empezar un viaje de venganza cava dos tumbas
-Confucio
Pov Shaoran
La vida nunca fue fácil para él, pero sabía que aunque aquello le doliera como acero hirviendo en su pecho, tenía que hacerlo, que más daba tenerlos a su lado sino podía velar por su seguridad y salud. Ambos merecían algo mejor de lo que él podía ofrecerles. Mantendría sus palabras con Sakura, velaría por la felicidad de ella y de Saito, aunque eso implicara su propia desdicha — Me parece justo, acepto tus condiciones, me iré cuando atrapan a los malditos que han orquestado esta carnicería. Juro que no volverán a saber de mí. Pero hay algo más que debes saber, no solo de eso quería hablarte, necesito poner en tus manos lo último que queda en mi conciencia. Sé que al igual que yo, también eres consiente que Sakura estos últimos días se ha visto más débil de lo normal, eso se debe no solo al estrés... al parecer tiene un fuerte cáncer.
El Tsukishiro rápidamente se levantó de su asiento y lo tomó por la solada de la ropa, intentando asfixiarlo — ¡¿Que estás diciendo imbécil?! ¡¿Qué pretendes diciéndome semejante mentira?! ¡Si querías burlarte de mí, lo hubieras dicho desde un principio! ¡No tolerare una broma tan mezquina!
Resignado no opuso resistencia alguna, dejo que el agarre se intensificara en su cuello cortándole cada vez más el flujo del aire, sintiendo que aquello expiaría un poco de su culpa. Se merecía aquel maltrato, era un desgraciado por haber roto la promesa de mantener aquel secreto entre él y Sakura, pero las cosas no podían caminar de otra manera, ya no había tiempo. — Esta bien si quieres matarme, pero antes escucha... Ella misma me la dicho. Tienes que hacer que alguien la revise y la trate, tienes a los mejores médicos a tu disposición, ¿no es así? Aunque ella me ha dicho que no está por completo confirmado, la probabilidad es muy alta, no examinarla a tiempo sería una estupidez. Debes ayudarla...
El muchacho de a poco le soltó, sintiendo como el aire regresaba a sus pulmones — ¡Si me estas mintiendo te juro que te despellejare!
Gruñó mostrando sus colmillos, su paciencia era rebasada por el mar sensaciones que nacían desde lo profundo de su corazón, odio, furia, arrepentimiento, tristeza, coraje, resignación y dolor — Ojala fuera una maldita mentira, una estúpida alucinación o una macabra pesadilla, ¡pero la realidad nos golpea en la cara Tsukishiro! Yo acepto la mía, más vale que tú empieces a aceptar la tuya. Hay cosas que puedo y no puedo permitirme hacer. Créeme que en otras circunstancias te habría golpeado hasta dejarte irreconocible, maldito hijo de puta.
Lo siguiente que sintió fue un puño golpear su rostro, tirándole al suelo con un fuerte estruendo. — ¡No te burles de mi imbécil!
El golpe le había cortado el parpado, por la herida una delgada línea carmesí ahora escurría lentamente, machando la visión de su ojo izquierdo con un rojo puro. Levantó su cabeza con esfuerzo. — Concuerdo completamente contigo Tsikushiro, soy un imbécil.
~ o ~
Salsa magra en carne negra
Su mente era un desconcierto, ¿en verdad había sido capaz de llegar a tanto? Era un monstruo
la cocina nunca había sido lo suyo, el róbalo se sofreía con un poco de cebolla y ajo
un ser despiadado que no había pensado en otra cosa que no fuera la sangre
rica es la preparación cuando se mezcla con amor y empeño, los mejores recomiendan
no titubeo cuando el cuchillo había sido clavado en la rica carne fresca del animal
cuidado, es fácil arruinar el sabor del pescado que se fríe con mucha delicadeza esperando
el carmesí líquido no se quita con detergente, ¿verdad?, pero el fuego puede hacerle frente
ablandar con un martillo el músculo, las vísceras son retiradas y se deja el esqueleto vacío
calor, solo el calor puede ser eficiente, dorado por fuera, la consistencia queda limpia por dentro
al final con hierbas se oculta el olor, se sazona, metiéndose al horno en constancia
perdurara el temor a que se carbonice por completo su pureza, el delicado ente es cocido
la paciencia dará frutos, a nuestro platillo, un amargo sabor, altamente adictivo al paladar
ve despacio, más allá de lo que se ve, no hay nada peor que leer un libro mal escrito... un ser
confundido entre la conciencia de la inconsciente.
~ o ~
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Guest: Buenas, Yue y Shaoran ahora están parados en un escenario delicado, quien sedera, quien se mantendrá firme? Tú lo has dicho mejor que nadie, Shaoran hará lo que sea por proteger a su familia :'v Muchas gracias por tu apoyo, muchos saludos y nos leemos pronto.
ying-fa-ch: Creo que se me paso la mano con él break time xD me descanse un buen rato, pero ya estoy de vuelta, en pedacitos pero de vuelta uwu Era justo que madre e hijo ya estuvieran juntos, por Zeus ya han pasado demasiado dolor, eso lo sabe bien Shaoran, él que vela por la seguridad de su familia TwT con los niños abra que ver la reacción ante su pronto encuentro :'3 Nos andamos leyendo, cuidaos mucho uwu
Yi Jie-san: Sep, el encuentro entre los infantes es inminente la pregunta a hacer es ¿Cómo reaccionara Kei al saber de su nuevo hermano? Sakura ha sufrido demasiado, solo quiere a sus bebes y que la dejen en paz, joder porque es tan difícil? Muchas gracias por el apoyo, nos leemos pronto :3
Pepsipez: Creo que el anterior capitulo fue dulce :'3 no se si empalagoso, pero debía sentirse cálido y reconfortante. Sé que entre todo, lo deseable es que ambos hermanos se llevaran bien, ¿pero qué tan probable seria? Creo que con Saito no habría muchas dudas, pero con Kei... es cierto que aún hay muchas cosas por explicar y ya quedan pocos capítulos, pero confía en mi xD en fin leeré con más cuidado, es que esa noche tenía sueño y pues a alv, creo que no veía bien xD te mando muchos saludos y nos leemos pronto.
Liz Padilla: El fic tiene una naturaleza complicada, pero como dicen los grandes no importa como nace, sino como muere uwu Entre los hermanos se esperaría que ambos pudieran llevarse bien, ¿pero podrá ser que las circunstancias lo permitan? Shaoran es todo un primor uwu Muchas gracias por el apoyo, te envio emociones positivas y nos leemos proto.
Ya sé que es un capitulo raro, más raro de lo normal, pero dejen que lo que existe por defecto hable del trabajo más que mis propias palabras, ahí está. Muchas gracias por el apoyo a todos ustedes (incluyendo los fantasmones), no saben lo feliz que soy cuando veo su apoyo y sus lindas opiniones en los review, así que no olviden dejarme unas palabras xD ya estamos cada vez más cerca del final y espero que los terminemos todos juntos de la mejor manera. Sin más por el momento, nos leemos pronto. Vinsmoke fuera.
